viernes, 30 de diciembre de 2016

MIGUEL TORRES PEREIRA [19.808]


Miguel Torres Pereira

Nacido en 1960 en Arjona (Bolívar - Colombia). Licenciado en Ciencias de la Educación, especialidad Biología y Química de la Universidad del Atlántico. Ganador del concurso de poesía Casa Silva en Cartagena, 1993. Premio de poesía Jorge Luis Borges
(Universidad del Magdalena, 1995). Premio de poesía del Caribe Colombiano (Universidad del Magdalena, 1998). Primera mención Concurso Nacional de poesía Gustavo Ibarra Merlano, 2005.

Autor de los poemarios De luna y piel en otro Ámbito. Secretaria de Educación Distrital Cartagena (1996). Estación del Instante. Colección los conjurados. Común Presencia Editores. Bogotá (2007).  Cofundador del taller literario Encuentro con la Palabra. Antologado en la Antología de poesía colombiana Nuevas Voces de Fin de Siglo de Gustavo Revelo,1999. Antologado en la Antología de la Poesía Colombiana de Iván Beltrán Castillo. Fundación editorial el perro y la rana. Caracas Venezuela (2008). Antologado en la Antología de Poesía Colombiana “Cincuenta poetas Colombianos y una antología” ediciones caza de libros Ibagué Colombia 2010.


CANÍCULAS

Seducidos los girasoles
repiten en la anchura del patio
la órbita del ojo del cielo
y multiplican intemperies en los míos

A retazos la canícula se prolonga
y llena de proclamas legítimas
el tiempo clamoroso

La vida transita en el jardín.



EN EL FILO DEL ENIGMA

Se me antoja cantar el abandono
en la víspera del miedo
en el insoportable filo del enigma
Anunciar la primicia de un dolor legítimo
en la orilla furiosa del invierno
                                y  su relámpago terrible
cuando clama un pedazo de noche
para su naufragio en el espejo
Descubrir el abrazo de infinito
en el último grito de mi sangre
su presagio en los límites
                                  clandestinos del exilio
Deshojar la perplejidad que canta
                                  el asombro de encontrarme negado
en la soledad esférica de la muerte
                                  en la impunidad brutal del olvido.




NOTICIAS DE HUMO INAUGURAL

Leo en tu señal altanera
empinada para alcanzar el cielo
que eres grito sagrado
en el rastro que delata
el oficio purificador del fuego

Te festejo en cada nube que anticipas
en la lluvia que le engendras
en el rumbo de la brizna que revela
el milagro de los años cantados del árbol
que hoy crepitan en su danza
el destino inaplazable de ser leño

Humo inaugural de presencias ajenas
incienso en otros fuegos
que cocieron en el inicio del tiempo
un barro intimo de tinajas rebosadas
te muestras leve
en tus anuncios legítimos
en la primicia de aquellas piedras
que fueron templo y milagro
donde papá encendió el fuego de la casa
para inaugurar su día

Eres sustancia y espíritu
cuéntame de Heráclito
y su cosmos cambiante
entre ignición y enfriamiento
de su aforismo estático
en el devenir de todo lo que fluye

Muéstrame las cavernas y su incendio milenario
las erupciones y el rayo
que confiesan tu presencia fragorosa
cuéntame de prometeo y la antorcha
que encendió en la esfera del sol
del tabaco del abuelo y sus dos leguas de camino

Dame noticias de lo absoluto de tu esencia
para entender la languidez de esta llama
que vacila entre mis manos
la noche y estos versos.



PRIMICIA DE LA SOMBRA

Somos luz presentida
en la orilla del milagro
el rastro del miedo
en la primicia de la sombra
Un llanto legítimo
que apaga esta cuota de cenizas
en el esplendor del instante



LEVEDAD EN EL ASOMBRO

Somos levedad en el asombro
de una hoja desprendida
en la canción del silencio
Inicio del misterio
origen posible
de la irremediable caída




EXTRANJEROS DE LA LUZ

Somos revelación en la borrasca
extranjeros de la luz
en el fragor del relámpago
Invierno que reitera
el destino de ser hombres de río
en el exilio del diluvio
La vocación de sed
Nuestro desierto



EN MEDIO DE LA TARDE

Un largo, un oscuro salón
Tal vez la infancia
AURELIO ARTURO


En el celaje del relámpago 
hallé el camino de la infancia
un corredor apacible
un patio súbito de encantos
el escondite secreto de esos días
cantados en la algarabía de la tarde

Infancia sagrada ungida con hierbas y asombros
festejada en el filo de la luz
con una ronda de pocas voces

Sólo éramos tres 
anudando miedos en el reclamo del trueno
en la desolación de los espejos
en los baúles y su abandono
Sólo éramos tres en medio de la tarde
en el corazón de la noche




PARA OTROS VIENTOS

¿Qué haré?
Cuando la mañana ocurra lenta cuajada de palomas detenidas
cuando la brisa no sea más que un presagio aturdido
en el celofán de una libélula
y las mariposas y su danza 
sólo sean una ilusión solariega
cuando en el alar de la casa se detengan las sombras
y el tiempo se ahorque en el eco del silencio
cuando mi madre decida recoger el viento en sus faldas
y sus pasos sean niebla
en la orilla blanca de los heliotropos
cuando la lluvia no bañe mis predios
y naufrague la luna en el aljibe de siempre
cuando alejes tu vuelo de mi cielo 
y le prestes alas a otros vientos
entonces ¿qué haré?



LO QUE OFREZCO AL FINAL DE ESTA NOCHE

Señor
Me daría igual un trino
el canto del gallo 
el grito empedrado de una carreta
para romper el hilo de esta noche
que tiene sabor a miedo y a orígenes
permíteme encontrar un puñado de cenizas
que me revelen para que esta errancia
de orillas inciertas
sin rincones probables para soñar 
sin estaciones para la risa y la cosecha 
sin rutas para que la soledad cabalgue
y arrase a este ejército ciego de ángeles que somos

Señor
en la terquedad de mi rastro     
te ofrezco lo que hallé al final de esta noche
un manojo de olores moribundos 
un desvelo alucinado por la lluvia
que hiere su cuenco infinito 
y esta espera larga y confesada
al ángel que ha de colocar en mis manos 
un poco de aquella ceniza 
que siéndome conocida
insiste en negarme



ATRAPANDO UN POCO DE LUZ

Bastó la orilla vacilante de las seis de la tarde
para entender que aún quedaba luz 
entre mis manos
Bastó el corredor apretado de penumbras
para saber que mi madre me pediría prestada 
la luz que atrapé para encender su lámpara
y convocar una legión de sombras 
la sombra del tinajero y su milagro cóncavo
destilando secretos lentos en el rincón
la silueta sepia de los abuelos y sus miradas vacías
la mística sombra de la repisa
y la mecedora como una sombra 
de recuerdos trenzados  
Ahora comprendo por qué la ventana 
permanece cerrada 
Mamá cree que la noche apagará su lámpara
teme que la poca luz que aún queda en mis manos 
la gasten las luciérnagas para pintar su abdomen
y la noche nos devore.  



PAISAJE DE MAR 

Antes que el tiempo se acuñara en días
El mar, el siempre mar, ya estaba y era
                                                      Jorge Luis Borges

El milagro de este asombro 
festeja signos y presencias 
Yo descubro 
en tu vientre el temblor de un yodo antiguo
un beso reiterado que esculpe la roca
en una orilla sin tiempo

Un canto de algas
traduce el reclamo de tus abismos   
armoniza el misterio de tus voces
Un silencio de anémonas ofrece tu sangre
las noticias del primer diluvio

En el galope de cada noche
te reinventas una luna que canta 
a las primicias de tu sal en el rito ciego 
de espumas confesadas 
Los alcatraces danzan 
como fantasmas ajenos del viento
sin más espacio que tú mismo

La oquedad de un caracol
te prolonga y te confirma



CUANDO UNA CONSTELACIÓN 
DE LUCIÉRNAGAS

El día nace en ti con decisión reverdecida
con tórtolas y bromelias
los matarratones florecen veranos
para cantar la canción de tu sombrero
Tu día se vuelve un potro de caminos infinitos
que anticipan tus huellas 
Te he visto envejecer bajo canículas
que abrasan tu regreso
te he visto morir arrepentido de no morir del todo
porque cada trazo de luna que te baña 
es la advertencia de otro sol que se erguirá en tu 
                                                                   /frente
hasta el día en que tus pájaros y asombros
y tus girasoles y su intemperie
se abrevien en la última noche de tus ojos
Entonces la luna será un parto blanco
Una constelación como turpiales de luz
viajará con tu canción a un sitio impreciso 
en la anchura del silencio.

(A Julio Torres, mi padre)



DE LOS ÁNGELES QUE SUEÑO

Hoy encontré la razón que asistió mi osadía 
cuando en una noche de paso lento
cacé ángeles en el patio
bajaron a morder el silencio
en las almendras maduras
y a cambiar el incienso del cielo
por el aroma de mis albahacas desveladas
los contemplé y descubrí
que eran de cristal y de niebla  
y sus alas de luna.

¡Nunca debí atraparlos!
Sólo ellos podían revelar el misterio
que gravita en mis noches.
¿Por qué este origen de mis sueños?
¿Para qué le invento alas al viento?
–Tus sueños nacen porque toman prestada
la porción etérea de tu carne.
–Le inventas alas al viento
para que sean lazarillos de tus cenizas

Fueron sus únicas respuestas
emprendieron el vuelo
En el patio aún reposan
sus huellas desplumadas



RECUERDOS CAMINADOS

En la advertencia de este sábado
repito cada huella
cada paso andado

Llueve…
la humedad enmohece el pan recién horneado
Un aroma de hierbas frescas
trae tu imagen grandiosa
y bebo en el último sorbo de lluvia
ese trazo de luna
que tejió la aurora en tu trenza

Dueña y señora de un ritual cada mañana
frente al humo erguido de la hornilla
renovándote con el aroma de una taza de café

Frente a ti
como en todos sus días 
mi padre
delineando en el alar un día más
un día como los otros
con penumbra de sombrero en la frente
y un camino estrecho de sol y de polvo
un día como los otros
con hojas secas en el patio
y un olor a heliotropos 
que bebe el manantial de la tinaja
donde aún resuena el eco
de tu risa
y de de mis cantos.

(A Cecilia, mí madre)







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jueves, 29 de diciembre de 2016

IRENE MERCEDES AGUIRRE [19.807]


IRENE MERCEDES AGUIRRE

Buenos Aires, Argentina.
En el campo de las letras, es autora de múltiples obras literarias como ensayos, cuentos, relatos y especialmente poemarios individuales o en Antologías diversas. Transita fluidamente en la poesía épica, de corte americanista, suavizada por su sensibilidad, con obras como “El sueño que no cesa. Canto a Simón Bolívar y a la integración hispanoamericana” (1989); “Sonetos a Simón Bolívar (2) (Antología, 1989);”Mirador de Dos Mundos. Quinientos luego (1492-1992) y San Martín ¿para qué? (2009). Pero además su voz se eleva desde la poesía lírica para transitar y trasmutar lo cotidiano, como en “Mi ser en el tiempo” (1989); “Ventanal a tres tiempos” con J. Gómez Bas y E.O. Viejo) (1990); “Noche de poesía y color”(Antología, 1990); “Voces femeninas en la poesía actual (Antología,1991; “De poetas y locos, Montserrat, de todo un poco” (Antología, 2009); “Letras Vivas 2001” (Antología, 2001) y “Antología de Escritores de Avellaneda” (2008). 

La profundidad de sus reflexiones poéticas se expresa en obras que rozan lo místico y han recibido reconocimiento internacional y se la ha calificado a su poesía como “La poesía del alma” por prestigiosos críticos de diversos países de América, Europa y Asia Menor. Dentro de esta línea pueden citarse “Territorios del Alma” (2000); “Pater Nostrum” (2007); “Pensamientos literarios para la Paz” (Antología, 2011) y de próxima edición “Secretos de las sombras”. 

Ha recibido diversos premios y distinciones por su producción literaria, tales como Premio literario de Ensayo “La Mujer y las profesiones liberales en Argentina desde mediados del siglo XIX” Secretaría del Menor y la Familia, La Plata, Provincia de Buenos Aires, 1987; Mención de Honor en cuento breve, Concurso Bernardo O’Higgins, 1988; Mención de Honor en Poesía, Alianza Francesa, Ciudad de Buenos Aires (/1991); Primer premio Cuento Breve, Concurso Eugenio Zagarzazú 2000; Premio de Poesia Santa Teresa de Jesús , ASESCA, Fundación Banco de Boston, Buenos Aires, 2002; Cinta Azul Bienal de Honor por Poesía inédita, Premio Santa Clara , ASESCA, 2000-2002;Distinguida Finalista XVIII Premio Mundial de Poesía Mística Fernando Rielo, Madrid, España, 1998, por su obra Territorios del Alma.; Distinguida Finalista XXII Premio Mundial de Poesía Mística Fundación Fernando Rielo, Madrid, España, 2002 por su obra Pater Nostrum; Distinguida Autora única y destacada, por las autoridades de la Red Mundial de Escritores en Español (REMES); Incorporada a la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes , Biblioteca del Soneto; Distinguida por la Academia Virtual de Poetas y Escritores de Brasil (AVSPE) como Membro Efetivo de lengua castellana en edición digital; Vecina Distinguida de Avellaneda (1998); Medalla Barracas al Sud en el Bicentenario de Mayo 2010, como escritora destacada avellanedense; Declaración de Beneplácito y Reconocimiento de la H. Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires por la presentación de la obra San Martín ¿para qué? (Decreto 1027/11-12- 0). Integra la Sociedad Argentina de Escritores (SADE); .Movimiento Poetas del Mundo; Academia Virtual de Poetas y Escritores de Brasil (AVSPE); Red Mundial de Escritores en Español (REMES) y recientemente incorporada a la Internatgional Writers Association (USA). 

Sus obras figuran en numerosas publicaciones impresas y digitales nacionales e internacionales. Se trasmiten sus poemas semanalmente en Arcano Radio de México, asociada con Radio Nacional de Francia y Radio Naciones Unidas. 
Varios poemas suyos han inspirado al Maestro argentino José Rodríguez Fauré para componer la Obra sinfónica Cantata de Dos Mundos, (por el V Centenario de América 1492-1992), , así como también un villancico titulado ¡“Suenen las campañas!.

El compositor y músico Jorge Morales realizó una canción titulada “A mis islas cautivas”, mientras que el Maestro español Avelino Vilas creó una canción titulada Blanca Paloma, en base a sus poesías. 

También ha sido motivo de exposiciones de obras pictóricas basadas en sus poemas y artículos periodísticos especializados que reflexionan sobre sus planteamientos filosóficos. 

Colabora con otros escritores como guía literaria, prologuista y correctora de estilo. 



CRONOS

¿Cuándo nos dimos cuenta de que estabas?
¿Cuándo te hiciste en nuestra vida urgencia?
Nos controlas la vida, la socavas,
nuestro pulso lo apuras o silencias. 

Integrado por dentro y por afuera
a nuestra humilde condición humana,
nos racionas los días, las esperas,
determinas la muerte cuando callas.

Te temieron los hombres desde antaño,
por tu ritmo exigente, inexorable,
por tu “ahora” inmutable, año tras año,
¡Tiempo devorador, inapelable!

¡Paradoja insertada en lo viviente
y que a la savia generosa, agosta!
Marchitas o potencias las simientes,
embudo asfixiador. Vereda angosta.

Empero, sé que existe una esperanza,
ella me hace mirar a tus reflejos
con ánimo apacible, con confianza,
Porque siento que sólo eres espejo 

que nunca logrará borrar mi alma,
sólo morirá el cuerpo en la pendiente,
pues más allá de tu impasible calma,
está el Tempo absoluto, independiente,

que se conjuga, en límpida armonía,
en el después, el antes y el ahora.
Vital y omniabarcante sinfonía
del Universo entero. En esa hora

en la que visualice, finalmente,
desde el Aleph, a la Totalidad, 
en el silencio de lo Permanente,
¡Dónde no hay Cronos, sólo Eternidad!




CIUDADANÍA

Sentir el fuego ardiente del terruño,
que raudamente  fluye en las arterias,
pensar en horizontes sin miserias
con  la sinceridad de humano cuño.

Hablar de ser a ser, no como en ferias
de vano escaparate . Sin el puño
dispuesto a la pelea, sin  rasguño.
Ser ético en la vida, con la serias

cuestiones  y reclamos  de la gente.
Buscarle  la respuesta  al cruel dilema
de nuestra sociedad inconsistente.

Unidos, desterrar lo que  enajena
la   cívica  firmeza diligente
¡y traba a cada cual  su  vida plena!

para su libro Las eternas preguntas,
Buenos Aires, 2013



Conjunción AMÉRICA

Clavados en ayeres silenciosos
los templos con sus dioses ya no alcanzan
ni pueden explicarnos por sí mismos
esta compleja trama.
Apenas si nos traen, tenuemente,
reminiscencias vagas. Telarañas de un tiempo
que en nosotros pervive, que está pero no habla.
Entonces interrogo catedrales,
conventos imponentes que conmueven
y datan la colonial presencia,
y tampoco me basta.
Solamente recrean esos siglos
de un mundo subterráneo, inmaduro y dormido,
perpetuando unas formas de hispana pincelada.
No hay mitos africanos que consigan
unificar senderos, que concentren,
que logren ataviar nuestras ansias
con su mágico ensueño.
No sirve a nuestra esencia la cordura
de otras metas extrañas, racionales y ascéticas,
de protestante sello.
Ninguno de ellos logra, en esta tierra,
la rosa de los vientos, el dolorido centro
de nuestra propia entraña
a la que no entendemos.
¡Porque no somos blancos solamente,
ni sólo indios ó negros!
¡Somos SUMA ESPARCIDA!
¡La conjunción AMÉRICA en el mestizo cuenco!

de su libro Mirador de Dos Mundos. Quinientos luego (1492-1992), 
Buenos Aires, Ediciones Amaru, 1992, pp. 60-61




ADVENIMIENTOS

La plena oscuridad, en bancarrota,
aún sostiene la farsa del silencio.
Bajo el suelo proteico,
una pulsión gigante se desata,
y entremezcla los hálitos de verde
forzándolos, de a poco, cuesta arriba.
Nada aparece, a simple vista,
sobre el ralo y raquítico terreno.
Tiempo de espera, brisa fugitiva
donde toda esperanza se aletarga
y el alma de las flores , titubea
entre la exaltación y el abandono.
Es instante augural, batuta en alto,
apenas a la vuelta de la tierra,
Allí, entre los perímetros oscuros
donde prima el olvido de la luz,
germinan movimientos verdinegros
debajo de aparentes duermevelas
arropadas de frío y tempestades.
Sitio del seco páramo que intenta 
adormecer los sueños y el espíritu.
Un paso más, apenas un milímetro
de altura conseguido con esfuerzo,
empuja la vagina de Natura, 
de vientre renovado y esplendente.
El amor está inquieto,
porque aún no aparecen los indicios
de febriles abrazos de la abeja y el polen,
y el colibrí no baila todavía
sobre ramas resecas del invierno.
En ese micromundo se acicalan
los bulbos estirados y lustrosos,
las semillas inquietas , las primicias,
en un coro naciente, indeclinable.
Provisorio aposento entre lo umbrío,
el suelo se estremece y se disloca,
estallan sus paredes y crisálidas.
Empero, sé que existe una esperanza,
ella me hace mirar a tus reflejos
con ánimo apacible, con confianza,
Porque siento que sólo eres espejo 
Los campos y los valles se oxigenan
meticulosamente, poro a poro,
sin prisas y sin pausas, y se visten 
con efluvios lucientes y vitales.
La tierra, sonrojada,
abre su intimidad y deja paso,
a los nuevos espacios de follaje,
mientras danzan sus ritmos recoletos
los bullentes capullos en potencia.
La torsión de un obstáculo imprevisto
deforma los cimientos vegetales
que advendrán con insólitos ramajes,
y tallos envolventes o dispersos,
al aire y a la luz recién nacida.
En esos territorios impensados,
vuelve a lucir el rito de los siglos
y se visten de atávicos ropajes
los cuentos y los mitos prometeicos.
Arriba, abajo, conjugación activa,
intercambio de líquidos vitales,
resurrección en alza, vericuetos
que asoman, la luna como cómplice.
Con la flauta de Pan bailan los faunos,
gira en sus arabescos la serpiente,
y se afilan las uñas de las fieras.
Fecunda la creación todo lo vivo,
con su danza infinita y multiforme.
Avanzada y trinchera poderosa,
un arbusto escondido,
arremolina el pulso y brota al sol
¡Aleluya de vida renovada,
raíces de existencia milenaria,
hermanas de la fe y de la alegría,
por siempre! 
Eternamente, eternamente…




PLEGARIA DE NAVIDAD

Te pido que no dejes a mi copa vacía
¡Que este divino néctar que acompaña mis horas
permanezca conmigo, en la noche y el día,
y el amor me alimente con la fuerza de ahora!

Te pido que me alientes en la constante lucha
para que crezcan fuertes mis retoños de vida, 
para que se disipe, en aquel que me escucha,
cualquier malentendido, o el dolor de una herida.

Te pido que mi afecto nunca se vuelva helado
para toda persona que de mí necesita, 
que el amigo me encuentre siempre firme, a su lado,
en los momentos tristes, cuando el llanto palpita.

Te pido que los años me brinden sólo canas,
que avejenten mi cuerpo y me arruguen la piel,
pero que me enriquezca en acción y en mañanas,
mientras de mi clepsidra, la gota sepa a miel.

Te pido que me enseñes a no atarme a las cosas,
también que no me falten dignidad ni conciencia
cuando los golpes crueles que tú guardas, celosa,
se abatan sobre mí, al fin de mi existencia!




LUZ DE NAVIDAD

Golpea la emoción mi reservorio,
el sitio donde acuno trascendencia,
y percibo de pronto en mi conciencia
el sentido que clama , perentorio.

Valoro que es la vida, la comprendo
porque esa Luz de Navidad me cubre,
me aporta una emoción que no me aturde
sino que se devela sin estruendo.

El simbolismo acude a mi costado,
la venda de mis ojos ha caído,
y veo, sin tapujos, mi pasado.

Jesús en el pesebre ha sonreído,
la estrella en alto está. ¡Resucitado
brilla mi corazón alicaído!




LA TENTACIÓN

¡Ah, cascabeles necios y atrevidos,
que resuenan y avivan los desvelos
hacia rutas de caos y revuelos
¡Carnadura extremada a rojos vivos!
Un ardor animal de cortos vuelos
e inconstantes proyectos compulsivos
en su cárcel nos vuelve los cautivos
de las propias miserias y recelos.

Los tenaces transcursos de las horas
van quitando sentido a la palabra
de brutal complexión. Por eso imploras

como un niño el feliz ¡Abracadabra!
que remueva con frescas cantimploras
las falacias astutas y macabras.





EL RETORNO VALIENTE

Nada existe peor que la conciencia
de vernos como somos, finalmente,
el yo desajustado, maldiciente
y en medio del horror, clarividencia.

Entre la bruma gris, clama vigente,
una señal precisa de exigencia,
llama al retorno en paz, sin estridencia,
con su candil de luz resplandeciente.

¿Cómo limpiar el odio acumulado?
¿Puedo mirar al otro cara a cara?
¿Hablar con él sentándome a su lado?

¿Será posible superar la tara
del desencuentro más desmesurado
que al hombre hiere con su cruel escara?




CALEIDOSCOPIO Y HUMANIDAD

Dejemos hoy atrás los circunloquios
que justifican lo injustificable
y sin temor vayamos al estable,
fértil encuentro para los coloquios.

Copernicano giro de admirable
conformación de agudos telescopios,
para mirar sin odios y sin opios
un mundo nuevo, pleno, realizable.

Imaginemos una mesa amable,
la distensión de ajenos y de propios
¡Esa mañana azul, inolvidable!

Juntos y prestos sumemos acopios
de acercamientos ¡Y el irrefutable
valor humano en sus caleidoscopios!



LEY DEL AMOR

Amor, total razón de lo que digo,
clara fuente de paz y de armonía,
base de mi existencia, luz del día,
porque al estar en ti tú estás conmigo.

Amor, tu Tolerancia es ancha vía
que nos conduce , da cobijo, abrigo,
convierte al enemigo en un amigo,
y lleva al Bien común con su energía.
Amor, abres de mi alma su postigo,
tu luz penetra a pleno en la abadía
que es templo de mi ser y mi testigo.
¡Amor, mi corazón que antes yacía
en cárceles de penas y castigo,
hoy canta su esplendente sinfonía!




LOS IDEALES

Mar que semeja un cristalino espejo
de tersura opalina, equilibrada.
¡Sólo dura un instante su reflejo
batido por las olas desatadas!
Un redondo silencio, conformado
por perfecto deleite de un instante,
por la duda prontamente quebrado,
por temor o un enojo disonante.
Caleidoscopio en pleno desatino
que asciende a las alturas de ideales 
más baja luego al barro sin destino
borrando en un momento altas señales.
Tendencia a lo supremo, invalidada
por pequeñas miserias que perturban
¡Son las cosas mezquinas, enredadas
en medio de ideales que conturban!




Miel hiblea

A mi madre querida

Gloriosa copa que abrevo sonriente
es tu cariño único y sincero
y cuando así me miras, dulcemente,
que no me faltes nunca sólo espero.
Tus manos tibias un nido semejan,
mieles de un cálido panal, tus besos.
Cuando la luz de tus ojos me dejan
me siento sola y por tus ojos rezo.
Madre querida, rosa excelsa y buena
divino cáliz que no me merezco,
quiero que tu alma nunca tenga pena.
Acéptame el cariño que te ofrezco
que sin en virtudes es muy poco, apenas,
¡en corazón, en cambio, él es inmenso!




Indias quiméricas

¡Al oeste, al oeste, la hora apura!
Europa cruje y gruñe, encerrojada.
El Turco ha aprisionado, como nada,
de la antigua Bizancio, su cordura.

¡Al oeste, al oeste! Alucinadas
las carabelas surcan, con premura
el colosal Atlántico, en la pura
mañana de un agosto, empecinadas.

Sirenas mitológicas, barreras
junto a monstruos alados que vigilan
narrados por las sagas marineras

oprimen a los bravos que cavilan
navegando a unas Indias de quimera
¡que en aquel mes de octubre se perfilan!

Del libro: Mirador de Dos Mundos. Quinientos luego (1492-1992).




Tríptico de los Laberintos

A Chartres

I

Resuenan en mi mente los mil diálogos
que vienen de la estepa de los tiempos
y dejan a la luz mis sentimientos
al develar sus lúcidos decálogos.
Torrentes de recuerdos, parlamentos
del amor y del odio. Los catálogos
ya vistos en directo o con análogos
¡los "déja vu" constantes, descubiertos!
Espacios de sentido que iluminan
el acuciante ritmo de las horas
y a las inquietas sombras examinan.
¡Ah, el laberinto de las bienhechoras
Instancias de apertura que destilan
los giros de sus curvas impulsoras!


II

Damos vueltas y vueltas, cervatillos
que diagraman felices correrías
por jardines de puras ambrosías
y banquetes de espléndidos castillos.
Damos vueltas y vueltas. Alegrías
del amor . Embrujados por sus brillos 
saboreamos sus dulces estribillos
y sus cantos colmados de armonías.
Laberintos del ser que van mutando
hacia el valle interior de nuestras almas
dónde el duende y la noche van rimando
la poesía del mundo . Iras y calmas
que se expresan a dúo, adivinando
la aurora de la Pa con nobles palmas!


III

Dentro del laberinto recorremos
paso sobre los pasos sus caminos 
y avanzamos turbados, peregrinos,
incapaces de ver lo que queremos.
La soledad se cuela . Desatinos 
que ocultos arremeten mas no vemos
en cambio fortalezas que tenemos
y pueden mejorar nuestros destinos.
Viajar entre tus círculos del templo 
es como navegar en agua clara
dónde el silencio prima . En ti retemplo
la savia de mi vida que se aclara
al ritmo de tus ondas ¡El ejemplo 
que la Bondad y el Bien de Dios declara!




Quijote y Cóndor

Fuiste de una cadena de antiguos caballeros,
de rancia aristocracia nacida del coraje.
Fuiste pendón de España. Fuiste valiente paje.
Fuiste ejemplar soldado luchando por sus fueros.
Fuiste continuidades, durante largos años,
de los colmados odres vitales de la Iberia.
Fuiste las voluntades, la reciedumbre seria
de esa castiza tierra que te formara antaño.
Pero, de pronto, un día, se alzó tu altivo vuelo.
El cóndor que anidabas, sorteando adversidades,
sumó otros eslabones a la ancestral materia.
¡Y fuiste entonces ala, potencia en nuestro suelo,
trayéndonos los vientos de augustas libertades,
dinamizando el cauce de sangre en las arterias!
A veces me pregunto, inconsolable
¿No serán sueños vanos estos sueños
que transita la mente, interminables,
cual cánones perfectos y sin dueño?
¿No será que creamos ilusiones
indispensables para poder seguir
y estas profundas y puras tensiones
nos alientan las ganas de vivir?
No, me esperanzo aún, estoy segura
que el ideal se encuentra aquí, posible,
clavado en la raíz de la cordura
como locura santa, no punible.
Y por un largo y áspero sendero,
plagado de peligros y recodos, 
podremos desbrozar, como un hachero,
la maleza que oculta el UNO en TODO.







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