lunes, 13 de septiembre de 2010

1053.- ALESSIO BRANDOLINI

Alessio Brandolini, nació en Frascati, localidad cercana a Roma, en 1958. Graduado en Letras Modernas, en la actualidad trabaja en el Senado de la República Italiana. Sus primeros pasos como poeta los dio en 1989, en la revista Galleria, dirigida por Leonardo Sciascia. Desde entonces ha alumbrado una considerable obra poética, por la que ha recibido, entre otros, los premios Eugenio Montale y Alfonso Gatto, que ha sido traducida al francés, español, esloveno, inglés, albanés, portugués, habiendo aparecido integramente en lengua castellana su poemario Poesie della terra, con traducción de Martha Canfield (Poemas de la tierra, 2004). En 2006 dio origen a la revista Web Fili d´aquilone, revista de «imágenes, ideas y Poesía», que también dirige. A su vez, es redactor de la página Web cultural Fabruaria, de la publicación Almanacco del Ramo d´Oro (cuatrimestral de poesía y cultura), y colabora con la revista mensual L´Indice. Organizador habitual de lecturas y encuentros literarios, principalmente con el grupo I libri in testa, ha participado en los festivales internacionales de poesía de Medellín (Colombia, 2004), El Salvador (2005) y Tetova (Macedonia, 2005), y forma parte del jurado del Premio internazionale di poesia Pier Paolo Pasolini. Su obra ha merecido la atención del grupo musical Deli Trio, que ha creado varias canciones con letras de poemas suyos; y ha sido recogida en diversas antologías y revistas italianas y extranjeras, a las que se suman la española Cuadernos del matemático. Sus obras en libro son:

POESÍA
Mappe colombiane, LietoColle, Faloppio (Como), 2007 (prefazione di Armando Romero)
Il male inconsapevole, Il Ramo d´Oro Editore, Trieste, 2005.
Poesie della terra, LietoColle, Faloppio (Como), 2004 (prefazione di Mario Santagostini). Poemas de la tierra, traduzione e cura di Martha Canfield, LietoColle, Faloppio (Como), 2004.
Divisori orientali, Manni, Lecce, 2002 (Premio «Alfonso Gatto Opera Prima»). La frontiera delle ginestre (Forum - Quinta generazione, 1985).
L´alba a piazza Navona (silloge di quindici poesie), in 7 poeti del Premio Montale, Scheiwiller, Milano, 1992 (Premio «Eugenio Montale - sezione inediti») O les invalides (N.c.e. 1988)

PROSA
A quattro zampe (racconto), nella sezione "E-book" del sito orvietonews.it, 19 febbraio 2006.
L´amore non è mai inutile (racconto), in I Racconti di Sabaudia, Baldini Castoldi Dalai, Milano, 2004.
Poemas de Alessio Brandolini



Lagos árticos

Las torres hubiéramos abatido
de Babel, las crueles incomprensiones
los diálogos: cocteles de palabras
arrojadas allí
como una bolsa de harina
deformadas a patadas, a puños
pero los centinelas estaban bien colocados
armados con fusiles, bombas y cuchillos.
Demasiado arriesgado
acercarse al recinto electrificado
asomarse a la ventana
o detenerse en el umbral de una panadería.

Queríamos relaciones más genuinas
esenciales, secas,
y en cambio nos arrolló
la sequedad
de una vida inundada
y nos redujimos
hasta exhibir el revés
de una calavera
quebrada en varios puntos.

Recostados en la barca pintada de blanco
postrados, con los brazos caídos
la nariz enrojecida
el rostro entumecido por el frío.

Las recíprocas indiferencias habían levantado
altas vallas de terror: diques infranqueables
detuvieron el torrente impetuoso del amor
nuestro, arruinado, que corrió hacia el valle
por eso liberarse
se volvió finalidad prioritaria
de nuestro gélido viaje.






El sol en un pozo

Había un lisiado
uno que no veía por la calle
nosotros fingíamos no darnos cuenta
estábamos ahí parados
detrás de la casa conversando
y masticando chicles.
Luego vino un chaparrón tremendo
que detuvo el polvo de las calles
diluyó los colores de los palacios
inundó los huertos de los jubilados
el jardín de la plaza principal
maltrató los árboles de tronco débil
hasta un farol dobló ese viento.

El lisiado se puso a correr
sacudiendo con las manos
el vacío que lo rodeaba
nosotros fingíamos no darnos cuenta
estábamos ahí escondidos
dentro de la casa
mirando para la calle
pasándonos
un cigarrillo tras otro.

Desde entonces el sol no volvió a salir
teníamos que hacer cola para verlo
sofocado dentro de un pozo
allá abajo, en el fondo.






El embudo

En el sueño las preguntas
duelen y crecen
son flechas en la carne
libélulas que rozan
porcelanas
que vuelven a volar.
Maquinistas que devoran
bocadillos enormes
astillas de sol se vuelven
sal entre las llagas
en las heridas hondas
y el embudo recoge
destila
las punzadas de dolor.

Carente de palabras
el sueño
se sale de la curva
desvía y atropella
el futuro
que llama a la puerta
más pálido que nunca.


Traducciones de Martha Canfield.



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Selección de poemas de Mapas colombianos (Mappe colombiane)
Traducción de Martha Canfield




En tu mirada no hay ninguna historia
sino el sueño que arde y se hace carne
lenta respiración y luego, al amanecer
o en la alta noche
el deseo intenso que nos abraza
o nos asalta, sin piedad nos sofoca.
De la guitarra llega
un sonido dulce
que se funde con el aliento
de los árboles gigantes
con el ruido de la roca
que se desploma en el valle
acompaña la voz
excava en la memoria
vuelve a juntar
pedazos de recuerdos.

Es el color rojo-sangre
de la vida que se vuelca
en las cavidades originales.
De los ojos, del cuerpo.





Desde ayer te debo un recuerdo
un cambio de ruta
de peso y recorrido
el grave choque
ocurrido en alta mar
un fragmento de casa
una coma fuera de lugar
transformada en tus manos
en cal viva, esencia de arcilla.
Ahora un cuerpo se zambulle en el océano
entra en la ola y la lengua se estira
afronta el río en el agua salada.

Un escalón más abajo
encantado por el paso
seguro de las mujeres
la cima de los Andes, la piedra
pulida que tres veces rebota
sobre la superficie azul del lago.




Hoy las cintas del sol
cerca de las tres iglesias
protegen del frío
ocultan las penas.

Hoy la plaza
es la mano gigante
que recibe a los turistas
los roza, los calienta.

En la cima más alta
me siento y espero
un encuentro más cierto
un diálogo más intenso.





En la corteza
más dura del cuerpo
grabo todos los nombres
de las plantas y las flores.
Aquí puedes encontrarlos
en cantidades infinitas
como infinito es el número
de los mensajes enviados.

Conseguir que sean nuestros
eso ya es otra cosa.






Se me han ido de la cabeza
miles de cabellos.
Me los encuentro en la mano
esparcidos por el cuello
ahí donde están
las muchas cicatrices
de una herida profunda.

Tengo un enredo insensato
de tendones y nervios que detiene
las ruedas
el motor
el manubrio
paraliza incluso los músculos
de las piernas y de los brazos.

Pero no puedo
permanecer ausente
observando el sol
que nos arroja
en un círculo de cal
en la gota de tinta.

La vida no la encuentras
del otro lado de la calle.
En el fondo del lago, en un foso.





Antes estaba el mar
que era el espíritu
de todo aquello
que tenía que ocurrir
alimentaba nuestro pensamiento
sostenía la futura memoria.
Ahora la luz nos mira en silencio
nos cuenta los hechos de una nueva historia.





Los poemas que siguen pertenecen a su libro
Lampi nello sguardo del lupo (Relámpagos en el 
ojo del lobo). 



Ti avevo vista nella luce chiara e tagliente che ti appartiene. 
Avevi strisce di brina negli occhi e i semi delle parole 
insolite ma preziose: di grano e d’azzurro o il verde che amo. 
Avrei voluto di più dall’incontro ma il molto non ci è concesso 
bisogna vivere di quel poco e non pretendere altro, né troppo: 
che importa se ci si sente strappati dai propri sogni e desideri? 

Tanto poi si torna a sperare in giorni 
non in conflitto con se stessi, né con il mondo
in calmi movimenti, senza vittime né eroi, 
a strappare le ortiche cresciute nei sentieri della casa. 






Te había visto en la luz clara y afilada que es tan tuya. 
Tenías rastros de escarcha en los ojos y semillas de palabras 
insólitas pero valiosas: de trigo y de azul o el verde que amo. 
Hubiera querido más de ese encuentro pero lo mucho no se nos da
hay que vivir de ese poco y no pretender más, ni tampoco demasiado: 
¿qué importa si uno se siente arrancado de sus sueños y deseos? 

Total luego se vuelve a creer en días 
que no estén en conflicto con uno mismo, ni con el mundo
en movimientos pausados, sin víctimas ni héroes, 
a arrancar las ortigas que han crecido en los senderos de la casa. 







Ridevi sempre per la stessa ragione, e mai per prima 
o per un fatto eclatante: mi facevi star male. Restavi 
limpida anche sotto i chili di fango delle mie carezze
per questo ora provo a insultarti, 
a confondere le acque, le mosse delle manicome fossero dei giochi di rondini o di prestigio. 

Ho sulla pelle del collo gli incisivi della vendetta 
ma nel cuore il fiato umido delle stelle. Tu ed io 
nella tana del conflitto del nostro confuso tempo, 
nell’identità che deflagra in giorni senza scampo. 

Ululano al freddo, al gelo della notte
cani, iene e i possenti lupi siberiani 
annusano i profondi solchi scavati nella carne
e vanno controvento per sfuggire all’odore della morte. 





Reías siempre por la misma razón, y nunca empezando tú
o por un hecho sorprendente; me ponías incómodo. Seguías 
quedando limpia incluso bajo los quilos de fango de mis caricias 
por eso ahora trato de insultarte,
de mezclar las cosas, de confundir las manos 
como si fueran juegos de golondrinas o de prestidigitador. 

En la piel del cuello tengo marcados los incisivos de la venganza
pero en el corazón el aliento húmedo de las estrellas. Tú y yo
en la cueva del conflicto de nuestro confuso tiempo, 
en la identidad que deflagra en días sin salvación. 

Aúllan en el frío, en el hielo de la noche 
perros, hienas y los potentes lobos siberianos 
huelen los surcos profundos que han abierto en la carne 
y se mueven contra el viento para huir del olor de la muerte. 








Torna il vento freddo del bosco e rigenera questo affanno. 
Così, anche se non vogliamo, la palude ci si adagia dentro. 
Posate sulla tovaglia religiosa
pesci nella tasca della giacca
aghi nell’occhio e la luna che raglia. 

Non fare di questa tortura il nucleo della questione 
il foglio bianco che assorbe l’inchiostro 
il lupo ammansito che morde il capo ufficio 
il figlio povero che azzanna il padre ricco 
il sole e le stelle che rinnegano il proprio splendore.Sai che occorre aprirsi, anzi spalancarsi. 

Rifugiarsi in fretta nel bosco
nei solchi e nelle rughe della terra 
nel cuore senza battito dell’uomo. 
Perché l’esatto nome delle cose (e dell’io)
resta incomprensibile, 
ben nascosto sotto lo sguardo. 







Vuelve el viento frío del bosque y revive esta ansia. 
Así, aunque no lo queramos, el pantano se nos instala dentro. 

Hay cubiertos sobre el mantel religioso 
pescados en el bolsillo de la chaqueta 
agujas en el ojo y la luna que rebuzna. 
No hagas de esta tortura el núcleo de la cuestión
la hoja blanca que absorbe la tinta
el lobo amansado que muerde al jefe de la oficina
el hijo pobre que le clava los dientes al padre rico 
el sol y las estrellas que reniegan de su propio fulgor. 

Lo sabes que hay que abrirse, más aún, desencajarse.
Refugiarse de apuro en el bosque
en los surcos y en los pliegues de la tierra 
en el corazón sin latidos del hombre. 
Porque el nombre exacto de las cosas (y del yo)
sigue siendo incomprensible, 
bien escondido detrás de la mirada. 









Adesso, infatti, sprizzo odio per la gioia 
d’essere qui e ancora vivo, sceso per la scala antincendio 
prima di dare fuoco alla palude. di spellarmi da solo 
senza bisogno degli altri. allora tremi e parli di un conflitto. 
dei giorni a venire costruiti a blocchi. di viaggi verso il polo. 

Se è questo che vuoi, giuro che non ti capisco. 
Sto qui seduto da tre giorni sulla pietra che ci stacca dalla terra. 
Avanzo veloce verso la luna, supero il treno che ci porta a casa. 
Era rimasta soltanto un po’ di cenere sparsa sulla tomba
e il fumo compresso sulle pareti sembrava il pianto d’un insetto. 
Pregavo spesso, quasi ogni giorno, come osservato da qualcuno.

Solide statue di carne e calce. ti avevo chiesto di tenermi la mano 
non di rigare il cuore e trapassarlo da parte a parte. ruvida amante. 




Ahora, en efecto, derramo odio por la alegría 
de estar aquí y siempre vivo, habiendo bajado por la escalera de emergencia 
antes de dar fuego al pantano, de despellejarme solo 
sin necesidad de los demás. entonces tiemblas y hablas del conflicto 
que habrá en los próximos días construidos en bloques. 
de viajes hacia el polo. 

Si esto es lo que quieres, juro que no te entiendo. 
Estoy aquí sentado desde hace tres días en la piedra 
que se despega de la tierra. 
Me muevo rápido hacia la luna, me adelanto al tren que nos lleva a casa. 
Había quedado sólo un poco de ceniza desparramada sobre la tumba
y el humo encerrado entre las paredes parecía el llanto de un insecto.
Yo rezaba a menudo, casi todos los días, como si alguien me estuviera 
observando. 

Estatuas sólidas de carne y argamasa. te había rogado que me cogieras 
la mano no que me rayaras el corazón y me lo traspasaras de un lado a otro: 
áspera amante. 

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