miércoles, 31 de mayo de 2017

POESÍA DE MUJERES QUEER DE ZIMBABUE [20.167]



POESÍA DE MUJERES QUEER DE ZIMBABUE

Presentamos la nota introductoria y una muestra de la antología Como el viento intocable: una antología de poemas, traducida al español por los poetas Arrate Hidalgo y Lawrence Schimel y que ha sido editada por la editorial española Baphala Ediciones. La antología fue editada por Makhosazana Xaba en colaboración con GALA y SRC y recopila poesía de mujeres queer de Zimbabue. Es una colección intimista, llena de cuestiones acerca de la fe, la tradición y la individualidad.
http://circulodepoesia.com/2017/05/poesia-de-mujeres-queer-de-zimbabue/



Introducción de COMO EL VIENTO INTOCABLE

Una antología de poemas
Recopilado por Makhosazana Xaba
Traducido por Arrate Hidalgo y Lawrence Schimel
(Baphala Ediciones)

Este volumen, Como el viento intocable: una antología de poemas, es el producto de las mentes abiertas y creativas de personas que participaron en un taller de escritura de cinco días que facilité durante la última semana de octubre de 2015. El título de la antología está tomado de uno de los poemas de Duduzile Salitaire Maseko. Las participantes se abrieron a formas diferentes de pensar y ejercitaron su lado creativo en la composición de estos poemas. El taller de escritura fue un espacio para que mujeres que nos identificamos como lesbianas pudiéramos pasar tiempo juntas, en un entorno seguro en el que utilizar la escritura como instrumento de expresión personal.

Durante la planificación del taller, Nombulelo Madonko me enfatizó que las participantes querían que algunas de las sesiones incluyeran poesía. Como poeta, me encantó la idea. Durante dos de los cinco días fuimos todas poetas: pensamos, hablamos, escribimos y leímos poesía. Y comenzábamos cada día con un ejercicio de escritura libre para ir calentando motores.

Hay una necesidad y una conciencia creciente para crear recopilaciones como esta en la región sur de África. En 2013, una organización con sede en Ciudad del Cabo, Free Gender, recopiló una antología de relatos y poemas lésbicos titulada Rivers of Life (“Ríos de Vida”). Su dedicatoria va profundamente ligada al contenido de esta antología y a las experiencias que las participantes compartieron durante el taller en Bulawayo:


«Este libro está dedicado a todas las lesbianas
Que perdieron sus vidas en nombre del amor. Asimismo
deseamos fuerza para todas las lesbianas que
aun viven con miedo, en sus hogares y en
sus comunidades…
Por último, también dedicamos este libro a
todas las personas que hacen frente a la homofobia
y al patriarcado».


Durante dos de los cinco días tratamos la amplia cuestión del uso de la propia voz, a través de la poesía, para expresarse por una misma. El orden del día para esos dos días figura en el apéndice 1. Los ejercicios que desarrollé estaban pensados para inspirar y centrar la escritura. Al final de cada ejercicio, reflexionábamos y debatíamos sobre su experiencia con él; compartíamos lo aprendido, las sorpresas y las cosas que se habían descubierto; después las que lo deseaban, leían en voz alta para el grupo. El énfasis de este proceso recaía en permitir que cada ejercicio dirigiera el pensar y el sentir; investigar recuerdos y proyectar futuros. Esto otorga más valor al proceso que al poema o a su calidad. A las participantes no les estaba permitido juzgar el poema de la voluntaria, sino que más bien se las invitaba a comentar cómo les había hecho sentir, o qué conexión habían tenido con él. Apreciaban más escuchar la respuesta emocional evocada por el poema que recibir una crítica literaria. Al fin y al cabo, solo dos de las participantes—Carol y Pugeni— son poetas en su día a día. Por lo tanto, no habría sido razonable ni productivo comentar sobre la calidad literaria de los poemas. Nos centramos deliberadamente en los procesos individuales necesarios para que cada una descubriera los pasos necesarios para ella. Como es comprensible, algunas de las reflexiones despertaron muchos recuerdos dolorosos. A las participantes les resultó muy útil el tiempo dedicado a pensar en las propias reflexiones y a que otras escucharan e hicieran preguntas aclaratorias.

Los poemas fueron tan variados como las personas en la sala, testimonio de lo diferentes y únicas que somos cada una. Si bien todo el mundo escribió un poema para cada ejercicio, pedimos a las participantes que seleccionaran de entre ellos los que querían que aparecieran publicados en esta antología. Mi tarea era trabajar con cada propuesta y sugerir, donde fuera necesario, los cambios —ya fueran estructurales o editoriales— que mejorarían los poemas.

La antología comienza con “Mi fijación” de Blu, un poema lúdico, erótico, que hace sonreír al lector y nos recuerda las posibilidades de la poesía. El humor abunda, sin que la seriedad del mensaje deje de transpirar. Su tercer poema “Vaya, acabo de convertirme en dios”, mantiene la agradable combinación de humor y seriedad, insinuando que quizás este sea un rasgo característico de Blu. Y en “Viviendo en mi futuro”, Blu nos recuerda el poder de las palabras: Palabras, oraciones, frases y sentencias / Liberando a la Mona Lisa, haciéndole cosquillas hasta un frenesí de risas.

En los poemas de Sikhulile, los temas de su identidad como artista visual y como mujer y lesbiana hablan a viva voz. Sus poemas contienen afirmación, aspiración, celebración, determinación. Plasman una imagen de quién es ella como artista premiada y a qué aspira a convertirse como ser humano.

Norma trata los temas universales del ser humano, el amor y la muerte, así como el activismo, en sus tres poemas. Los poemas meditativos de Portia, “Dejar esto atrás” y “Quizás, tal vez”, nos hablan del constante periplo de elegir y tomar decisiones, mientras que la ira en el poema de Pugeni, “Negra cabreada”, añade textura a estos viajes, pues a veces resulta que enfadarnos es precisamente lo más apropiado que podríamos hacer. Y la única cosa responsable es admitirlo.

Los poemas de Duduzile nos recuerdan la amenaza constante de la naturaleza violenta de los crímenes de odio. El impacto de la violencia resuena en su poema “Congoja”, cuando escribe El insomnio ha cobrado un significado inaudito / Mi vida la verdad se ha vuelto miserable. Duduzile arranca a los lectores y los arroja de vuelta a la realidad de la violencia contra las mujeres y las lesbianas. Espero que después de leer su poema, los lectores se pregunten: “¿Qué voy a hacer yo al respecto?” Sabemos que nunca cambia nada hasta que una masa crítica de personas se alza, se pronuncia y actúa.

La antología concluye con los poemas de Caroline, que nos lleva a la naturaleza: “Poste, antes árbol”, “Ave de batalla” y “Hormiga”. Estos poemas nos hacen pensar en la naturaleza externa a nosotras. Se nos invita a mirar hacia fuera y participar. En estos tiempos en los que los problemas medioambientales se vuelven cada vez más urgentes, como apuntan el debate internacional y el activismo, dado el impacto que tienen sobre los seres humanos, estos poemas cosquillean la conciencia. Los poemas personales de Caroline poseen poderosas imágenes, además de emoción, y su lectura es un placer:

«Ese latido sobre el cual yo reino
Esa lealtad tan poderosa que asusta
Cuando y donde mis sueños se manifiestan
Cuando ella, sea quien sea
Me llena de rítmica alegría»


El último día del taller invitamos al equipo del Centro de Derechos Sexuales (SRC) a escuchar la lectura de los poemas. Cada participante eligió un poema para leer y algunos miembros del SRC también recitaron sus propias composiciones.

Es nuestro deseo que este volumen de 22 poemas insufle esperanza a todas las activistas que aspiran a ser escritoras y a aquellos que tal vez se estén preguntando acerca del valor de la poesía. En nuestro día a día ya encontramos ejemplos de cómo la poesía ha cambiado vidas, y nos aferramos a esa esperanza. Tal vez la vida de alguien cambie a mejor después de leer uno de estos poemas.


BLU

Es una narradora visual que practica la fotografía y tiene algún que otro escarceo con la poesía. Últimamente le ha dado por realizar documentales. Su pasión es “mentar la bicha”, sacar a colación aquellos asuntos controvertidos que la sociedad preferiría rehuir, especialmente los que incumben a las mujeres y a las niñas. Durante su estancia en la India trabajó en una campaña digital, Break the Silence (“Rompe el silencio”), que promovía hablar abiertamente sobre tabúes como la menstruación. También trabajó en una campaña de concienciación para Parivathna, un grupo de mujeres desfavorecidas que reciclan y reutilizan papel para hacer cuadernos y bolsos. En su tierra natal ha trabajado con Girl Grandeur, una organización que busca fomentar las habilidades de las mujeres como empresarias, educadoras y mentoras, desde una edad temprana.


VAYA, ACABO DE CONVERTIRME EN DIOS

Ladrillo a ladrillo, ladrillo y argamasa y vidrio
Juntos se alzan, miríada de compuestos
Mármol, arena y metal, chocando juntos
Para sacar melifluos sonidos de vida.
Elementos que presentan una cacofonía de vida.

El silencio habla a voces a mis extremidades
Sacudiendo cada uno de mis nervios.
La sangre fluye como un río. Vida desencadenada
Todo menos silencio. Un fuerte repicar.
La cacofonía de la vida.

Hogar de lagartos, rocas mudando,
Atenas, así te formaron.
Vaya, acabo de convertirme en dios
Reclamo el dominio sobre todo esto;
Para mi gloria y mis ojos,

La cacofonía sigue con su clamor.

Vaya, acabo de convertirme en dios.
Lagartos, hormigas, frutas, flores
Todos para mi gloria y mi disfrute.
Me alzo erguida, puedo pisarlo todo
Pero elijo no hacerlo.



SIKHULILE PRECIOUS SIBANDA

Es una lesbiana de 44 años, feminista, activista en el área de los derechos humanos y artista visual ganadora de varios premios. El tema central de su obra artística es la observación del estado actual de la humanidad. Sus obras representan un deseo por comprender la comunicación y las incongruencias entre lo que se dice, lo que se quiere decir y lo que se entiende. Ha participado en numerosos eventos y festivales de artes visuales en muchos países, incluidos Argelia, China, Japón, Sudáfrica y Nigeria. Ha trabajado con el Centro de Derechos Sexuales (SRC) como facilitadora de Talleres de Narrativa Digital (DST) y de Arte. También es una de los miembros fundadores del colectivo feminista de mujeres LBT Voice of the Voiceless (VOVO), que también se vale del arte para reivindicar los derechos de las mujeres y las personas LBT.”


ESTA ES QUIEN SOY

Forzada a sentirme indefensa
Mi nivel de espiritualidad es alto
Digas lo que digas
Esta es quien soy

Cuando la conocí
Cada momento con ella lo disfruté
Puedes decir lo que quieras
Esta es quien soy

Serena por dentro, me siento
Cambiarme, lo puedes intentar
Luchar, puedes obligarme
Esta es quien soy



NORMA STANLEY

Es defensora de los derechos humanos, feminista, miembro de la comunidad LGBTI y firme partidaria de la igualdad de género. Aboga por los derechos de las mujeres en el ámbito del sexo y de la sexualidad y por los derechos de las personas LGBTI. Es miembro fundador de un colectivo autogestionado de mujeres LBTI: Voice of the Voiceless (VOVO), que busca visibilizar los problemas que afectan a las mujeres LBTI. Le encanta cocinar, el cine, leer y pasar tiempo en casa. Es daltónica y no está afiliada a ningún partido político, pero es activista feminista. Sus frutas favoritas son las peras, las uvas y las manzanas, y adora las sorpresas. Tiene pareja


ADELANTE CON EL MOVIMIENTO

Odiar se ha vuelto algo normal
Es malo para la salud.

Más tiempo malgastado en comparar
En vez de construir puentes.

¿Qué nos detiene?
Dentro tenemos problemas en común

Entendemos los problemas de las otras
Seamos nosotras mismas, honestas.

El universo, un lugar para el movimient
Alcanzaremos el cambio que deseamos.




PORTIA RODRIGUES

Nació en Bulawayo. De niña tenía un amigo del que se burlaban porque era gay. A raíz de su trágico suicidio, Portia se convirtió en activista. Cuando se mudó a Sudáfrica continuó su amistad con la comunidad LGBTI de allí. Desde que regresó a Zimbabue, ha trabajado en estrecha colaboración con el Centro de Derechos Sexuales como activista en asuntos LGBTI, especialmente para generar conciencia y aceptación entre las comunidades religiosas. Portia ha participado en varios talleres y funciones del Centro de Derechos Sexuales. Formó parte de Idahot 2016.



YONQUI DE LA ADRENALINA

Cuando llegué a la entrada, me alisé el vestido
Era de tela elástica carmesí con lentejuelas
Cubría mis partes falsas, como si fuera un bonito paquete

Mis tacones rojos repicaban en el suelo al entrar
Sabía que ya era hora de empezar
Olía bien, y dejaba una estela de mi esencia,
Un perfume que robé, sin miedo a las consecuencias
Olía a estar acostumbrada a la buena vida
Olía a ser carne de esposa agradecida

En la barra pedí un whisky y tomé un sorbo
Crucé miradas con uno que tenía mucho morbo
Me ajusté la peluca con la mano
Le sonreí y le saludé con voz de soprano

Nadie me puede parar, no tienen derecho
El corazón traicionero me late contra el pecho
Le invité a acercarse, coqueta y femenina
Soy un yonqui de la adrenalina

Mierda, voy a meterme en un buen lío
Cuando se dé cuenta de que soy un tío.





PUGENI

Nació en 1989 con el nombre Amanda Thandeka Pugeni. Completó su educación primaria en Manondwane, Nketa Bulawayo, y en Gokomere, Masvingo, y la secundaria en St James Girls High and Foundation College. Más tarde estudió en la Universidad Estatal de Lupane, donde se licenció en Lenguas y Comunicación. Comenzó a escribir poesía a una tierna edad, en la escuela primaria. Desde entonces ha seguido escribiendo poemas y ha recitado en varios eventos. También ha escrito una obra teatral y un relato. Actualmente está trabajando en el guión de un cortometraje titulado Where to from here? (¿Dónde vamos desde aquí?).


ANGRY BLACK WOMAN

(Negra cabreada)

Soy una mujer cabreada
Soy la sombra oscura a la que temes
La tormenta en un día soleado
El llanto de los niños
Los cantos ásperos de la roca
La ceja irritante de tu ojo
El viento plomizo que perturba los campos
Soy el huracán
Soy desconocida
¡Esto no es poesía, sino furia!

Soy esa negra cabreada
Que intentas ignorar
Bella por fuera
Oscura por dentro
Las emociones que braman como un toro negro
Soy proscrita
La espina de la rosa
El agua limpia fluyendo a la cloaca
No me conoces
Esto no es poesía, sino rabia.

¿Hace falta que siga?
Sigo notando el ansia de seguir
No me conoces
Soy la decepción de los mayores
El tabú de la comunidad
El signo de la madurez
El agua sucia en un bache

Soy la negra cabreada
Los montones renegridos de basura putrefacta
El vidrio roto
La amenaza a la nación
La mariposa intentando salir de su crisálida
Los mil años de esclavitud
Tú no me conoces.

Soy ese perro ladrador que muerde
La niña nueva en el barrio
El pelo en tu comida
El mal aliento
La canción de los políticos
La trabajadora invisible
No me conoces.
¡Esto no es poesía, sino rabia!




DUDUZILE SALITAIRE MASEKO

Nació el 10 de octubre de 1984. Estudió en la escuela primaria Monte Cazalet y después fue a los institutos adventistas de secundaria de Solusi y Bulawayo. Se graduó con honores de la universidad en el Diploma Avanzado de Informática y Procesamiento de Información.


UN ATAQUE

Me acerco a la esquina
Una pandilla también
Sudo
Me meo encima

Después vinieron la risa y los insultos
Luego el cemento manchado de sangre
Mientras los puños machacaban mi piel desnuda

Una lluvia de golpes sin fin
Hasta dejarme sin sentido
Tirada en el suelo sin defensas

Un cuerpo hinchado
Un alma vencida
Un corazón sangrante
Un espíritu hecho trizas
Un ataque a mi existencia




CAROLINE MUDZENGI

Es una mujer bisexual zimbabuense de 25 años. Es miembro del colectivo feminista Voice of the Voiceless (VOVO) y del colectivo Gays and Lesbians in Zimbabwe (GALZ) y forma parte del equipo de Centro de Derechos Sexuales (SRC), donde también participa en su consejo asesor LGBTI. Se inspira en mujeres artistas que, como la difunta Maya Angelou, utilizan su talento para luchar contra la injusticia. Es tatuadora y artista que se especializa en recitales de poesía, dedicándose sobre todo a la poesía. Ha sido activista desde la adolescencia. Participó en una campaña por el matrimonio igualitario en Irlanda.



AVE DE BATALLA

Enfundó las pistolas diminutas
Dos a la vez; justo como se perdió la última vez.
Las pellizcó; notó unas puntas mientras las balas entraban en la recámara

Lista para el disparo; ascuas despedidas encendidas ardientes punzantes
Tan intensa sensación; como nada que hubiera sentido nunca.

Visiones le pasaron por la mente:
Una orquesta la llevó en un viaje de ida y vuelta al filo del mundo.
La corriente en su crisálida pareció consumir todo el aire.
Las horas pasaron como momentos reparadores
Sus huesos rotos se curaban y fundían con partes sin hueso endurecidas.
Una y otra. Un estallido rítmico, melódico.
















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AICHA MAGHRABI [20.166]

© Karlos Zurutuza



Aicha Maghrabi

Poesía de color feminista

Aicha Idris al Maghrabi es una de las pocas mujeres de Libia que han conseguido alzar su voz, una voz de poesía, durante la dictadura de Gadafi, y una de las muy pocas que continúan haciéndolo ahora, cuando el absolutismo de un jefe único ha sido reemplazada por innumerables pequeñas dictaduras locales de las milicias, que a menudo le agregan islamismo al absolutismo.

La vida en la época de Gadafi no era fácil para los literatos: A partir de 1979, numerosos escritores fueron detenidos y pasaron una década en la cárcel, entre ellos el propio marido de Maghrabi, Fathi Nasib, según recordó la poeta en una entrevista con el diario digital saudí Sauress en 2011.  En un país donde incluso los libros importados estaban sometidos a censura y control, el silencio fue para muchos escritores la única manera de sobrevivir, añadió.

La vida en la época de las milicias islamistas no es fácil para las mujeres. Y Aicha al Maghrabi sigue levantando su voz contra esa opresión, por ejemplo encabezando una marcha de mujeres a favor del derecho de circular sin “hombre protector” (un concepto islamista instaurado por alguna fetua reciente) como relató a M’Sur en una entrevista en 2014. “Hoy, las mujeres libias no somos más que un botín de guerra”, critica la poeta. “Fuimos parte de la revolución, tuvimos nuestras propias mártires pero a diferencia de los hombres no hemos conseguido ningún beneficio político de todo ello”.

Pero además de su compromiso activista, es la propia poesía, fuerte, colorida, lanzada como a brochazos, de Aicha al Maghrabi la que deja intuir la vivencia feminista de la autora: trasluce una frescura sensual (Estábamos distraídas / en el robo del día / de los regazos del atardecer…” “Fui yo la primera de las naranjas”) combinada con un juego travieso de imágenes: “Las habladurías treparon / como las campanillas / hasta mi balcón…”).

Profesora de Filosofía de la Estética, Maghrabi se graduó en esta materia en la Universidad Qar Yunes de Bengasi y estudió para su tesis en la Sorbona. En 1986 publicó su primer poemario, Las cosas buenas, al que siguió diez años más tarde Divulgando el secreto de mi hembra. En 1997 siguió La princesa de las hojas y en 2007,  El silencio de las violetas. En 2013 publicó una obra de teatro, La vendedora de flores. Y esperando la imprenta están los poemarios Pasajes de viento y Apuntes en los márgenes de los libros, así como el tomo de relatos Fantasmas de polvo.

Maghrabi se ha definido como “una poeta a tiempo completo” y ha sido invitada al Festival de poesía árabe moderna en Tozeur en Túnez (2011) y a la Feria del Libro tunecina en 2013. En 2014 cedió a la revista gaditana Caleta tres poemas suyos, que se retoman aquí en la traducción de la arabista Eva Chaves: Mujeres de naranja, La noche de ayer y Postal de Año Nuevo.

[Ilya U. Topper]



Mujeres de naranja

نساء البرتقال

Ocurrió que las estrellas
se lucían provocando
a una luna
distraída en su seducciónEstaba la noche
insomne con su taza naranja
Nos reunimos
las mujeres naranja
cuando
nos cayó encima el naranja
que irradiaba el sol
justo antes de partir

Estábamos distraídas
en el robo del día
de los regazos del atardecer
y fuimos las primeras en salir
a combatirlo

Fui yo la primera de las naranjas
en narrar la historia
en revelar el ocaso
me vigilaba
un policía astrónomo
y un inspector
de las noticias del tiempo.

Se retrasaba la luna
y las estrellas jugueteaban
con el azul
y el naranja

se confundían
noche y día
y era
un noche insomne con su taza
de colores.

Verano 2010




La noche de ayer

ليلة البارحة


Ayer
la tristeza pasó por mi puerta
guiñando un ojo, riéndose
metió el dedo índice en la ventana del corazón:
Me quedaré aquí.Ayer
los racimos iluminaban la oscuridad,
mi camino.
Tropecé con ellos
los exprimí
los bebí.
Ayer
los amigos pasaron
y no me saludaron.
Pasó el río sin desbordarse
y las cargadas nubes se calmaron
sin llover.
Las habladurías treparon
como las campanillas
hasta mi balcón.

Ayer
la ciudad palidecía
a pesar de la fiesta.
Se estrechó el horizonte
se durmieron las estrellas
y huyó la luna,
dejaron al cielo
suplicando ayuda.

Ayer
la alegría pasó con su jaleo
y no se despertaron las violetas.
La noche durmió profundamente
dejando a los sueños
en el sótano.

Ayer
mis sueños querían
una puerta a la que llamara el día.

Ayer
todos cruzaron
al lado del afecto,
se montaron a la embriaguez de la salida
les vendí los billetes de subida
y no quedó un sitio para mí.

Ayer
la lluvia estaba invitada
donde mi vecina.
Canté para ella
en el camino de al lado.
Las espigas de mi campo le bailaron
pero se disculpó por haber llegado.
Estaba cansada de caer.
Cargó con las nubes a la espalda
y nos dijo adiós con la mano.

Ayer
pasó el invierno
pesado y frío
a pesar de las chimeneas encendidas.
Pasó la tristeza por mi galería
arrastrando sus pesadas maletas.
Burlona, señalaba:
Me quedaré aquí.

Ayer, qué sabes tú de ayer.

Trípoli. Otoño, 2007.




Postal de Año Nuevo

بطاقة معايدة للعام الجديد

Cuando el mar se despojó
de las conchas
y los lugares del mundo se adormecieron
al acabar el año
anoté los deseos del año que viene
sin olor a plástico
ni a hierro
ni los cadáveres del día.Te bauticé, mis deseos
en las velas de Navidad.
Te coloreé con el dulce de los pequeños
y el letargo del día
en sus sueños.Robé del regazo de mi madre
el calor del invierno
de sus manos la henna
de su voz
el tejido de los cuentos
y su ternura son regalos
para aquellos ojos parados
al borde de la melancolía.
Te envié, mi amor
a un cartero
en la noche del Año
a los lugares de la tierra
donde las direcciones se borran con la lluvia
esparciendo, mi amor
tus estrellas sobre su oscuridad
porque
tienes lo que me basta
y abunda para la felicidad del mundo.

Te dibujé
una postal de felicitación
en los poros del Año Nuevo.

Trípoli. Invierno de 2006

© Aicha al Maghrabi  (2014). Traducción del árabe: © Eva Chaves · 





Aicha Almaghrabi: "Las mujeres libias no somos más que un botín de guerra"

Por Karlos Zurutuza

“Si no se imponen cambios inmediatos, Libia se abocaría a un modelo `afgano´ en cuanto a los derechos de la población femenina”  opina Aicha Idris Almaghrabi (Bengasi, 1956). Escritora y profesora universitaria, Almaghrabi preside también la Organización para la Defensa de la Libertad de Pensamiento. Es autora de cuatro libros de poesía, una novela y una obra de teatro, solo publicadas en árabe. Actualmente trabaja en otros tres libros, tarea que compagina con su activismo y las clases que dicta sobre filosofía de las artes plásticas.

En octubre pasado se cumplieron dos años desde el brutal asesinato de Muamar Gadafi. ¿Qué ha cambiado para las mujeres libias desde entonces?

Las cosas ciertamente han cambiado pero no a mejor. Hemos perdido los pocos derechos que teníamos. A modo de ejemplo, la poligamia sigue siendo habitual en Libia pero, al menos, el hombre necesitaba la aprobación de su esposa para casarse con una segunda vez durante el mandato de Gadafi. Hoy ya no hay necesidad de eso. En realidad, Mahmud Jibril –antiguo presidente del Consejo Nacional de Transición- en su famoso discurso tras el final de la guerra mencionó la revisión de la ley sobre la poligamia incluso antes de hablar de la reconstrucción del país y de su sociedad civil. ¿Cambios? Hoy las mujeres libias no somos más que un botín de guerra. A nivel de la calle, aquellas que reclaman sus derechos son constantemente insultadas, hostigadas y amenazadas. Fuimos parte de la revolución, tuvimos nuestras propias mártires pero, a diferencia de los hombres no hemos conseguido ningún beneficio político de todo ello.

Pero varios cargos del Gobierno sí que son ocupados por mujeres, ¿no es así?

Es cierto pero también lo es que apenas pueden conservar sus puestos porque fueron utilizadas como meros reclamos electorales. Sin ir más lejos, en el llamado “Comité de los 60” – el grupo que ha de redactar la Constitución de Libia- tan sólo hay seis escaños reservados a mujeres. Por si fuera poco, uno de los miembros del Congreso Nacional -la autoridad legislativa general en Libia- incluso pidió medidas para evitar que hombres y mujeres compartan el mismo espacio durante las reuniones. Algunas cifras también son elocuentes: un 90 % del profesorado en Libia son mujeres pero sólo un 2% participan en la toma de decisiones.

En cualquier caso, se podría pensar que la política en Libia palidece ante la figura del muftí –máxima autoridad religiosa.

El muftí ostenta la autoridad religiosa pero en Libia ésta es respaldada tanto por el aparato político como el militar. Se busca que la sharia -ley islámica- sea el núcleo del código penal y de la futura Constitución. Lo que persiguen es institucionalizar su propia interpretación del Corán, algo que resulta mucho más peligroso que el libro en sí mismo. Además, existe un debate sobre la sharia pero a menudo olvidamos que hay muchas versiones de la misma: ¿queremos la iraní ? ¿Quizás la afgana? Tal vez la marroquí?

Pero todos tienen algo en común…

Uno de sus objetivos principales es controlar a las mujeres a través de su propia visión del Corán. No me canso de insistir en que es prioritario separar la religión de la política. Desgraciadamente, las niñas en la escuela son ya obligadas a usar el hijab -velo islámico- y el muftí también está impulsando una campaña para que el resto de las mujeres cubran siempre su cabello. Soy profesora en la Universidad de Zaytuna -centro de Trípoli- pero soy la única que no cubre su cabello. El resto de mis colegas utiliza el hijab, o incluso el niqab -un paño que cubre la cara. Su número no está creciendo debido a la ley sino que es la propia presión del grupo la que se encarga de ello.

¿Qué sabe de los rumores sobre una nueva fetua –edicto islámico- que entraría en vigor a partir del próximo enero, y según la cual las libias no podrán desplazarse por el país sin un muharrim -compañero masculino?

No me sorprendería en absoluto. Vivo fuera de la ciudad y el 13 de febrero fui retenida durante una hora y media por un grupo de hombres armados de camino al trabajo porque no tenía un muharrim a mi lado. Llevé el asunto a los medios de comunicación y el 14 de marzo organizamos una protesta que dimos en llamar “la marcha por la dignidad de la mujer.” Como de costumbre, nos insultaron y amenazaron, y algunas de mis compañeras fueron incluso golpeadas.

¿Es la creciente violencia el problema más acuciante de las mujeres libias?

Es sólo uno entre muchos. Las mujeres en Libia soportamos la carga familiar en toda su dimensión. Las calles no son seguras para nosotras y sufrimos muchos asaltos e incluso secuestros. Por otra parte, todavía no hay una voluntad de garantizar los derechos de las mujeres en la nueva Constitución. La cada vez menor participación en la sociedad civil es también muy preocupante. Empezamos muy fuertes pero la creciente presión ha hecho disminuir nuestra presencia progresivamente. Hoy contemplamos con estupor cómo intentan transformar nuestros ideales de libertad y justicia a través de fetuas y discursos religiosos que tienen una fuerte influencia en las nuevas generaciones. Incluso Gadafi cambió su discurso hacia uno más religioso en los años 80, cuando se dio cuenta de que el islam podía ser una herramienta eficaz para obtener una mayor influencia sobre el pueblo. Sin embargo, la falta de derechos y libertades durante su gobierno impulsó a muchos a posiciones más extremas, como las de los Hermanos Musulmanes o los yihadistas .

¿Qué puede ayudar a desbloquear una coyuntura tan difícil para las mujeres libias?

Incluso en el improbable caso de que finalmente tengamos una Constitución basada en los derechos humanos, todavía será necesario para llevar a cabo otra revolución para cambiar la mentalidad de las mujeres libias. Pero antes de redactar la Constitución es clave acabar con la impunidad de las milicias así como la de todos los grupos armados actuando al margen del Ejército Nacional y la Policía. De no producirse cambios de forma inmediata, nos veremos abocadas a un modelo “afgano” en lo que respecta a los derechos de la mujer.








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martes, 30 de mayo de 2017

ELIZABETA BAKOVSKA [20.165]


Elizabeta Bakovska

Elizabeta Bakovska (Bitola, Macedonia, 1969)

Mujer en verso

¿Es una barbaridad escribir poesía en nuestros tiempos? Es una pregunta que Elizabeta Bakovska plantea en uno de sus ensayos. Porque – explica – ¿no deberíamos emplear la capacidad intelectual y la creatividad para cambiar un poco el mundo en lugar de producir versos que no dejan de ser una ejercicio íntimo, egoísta en el fondo?

Los dos poemarios de Bakovska – Biografía de nuestro amor (2003) y Condiciones del cuerpo y mente tras cumplir los treinta (2005) – evidencian que la autora tiene clara la respuesta. Pero en su texto, parte de una importante producción de ensayos, críticas literarias y una tesis en trabajo sobre escritoras de Macedonia, nos ofrece también la reflexión que la llevó hasta allí, trayendo a colación a Mahmud Darwish: la poesía siempre cambia al que la lee, y como somos parte de la humanidad, cambia al mundo.

Sin embargo, quien se espera poesía política al estilo de Brecht, se equivoca: los versos de Bakovski no son panfletos. Pero tampoco son introspecciones abstractas: relatan, exponen, denuncian, aunque no siempre se nos aclare qué. Así, en la ‘Canción del Vardar’ (¿alusión al mayor río de Macedonia o al homónimo viento?), no sabremos si los extranjeros que vienen del norte para asentarse en el pueblo, ocupantes militares, hacen referencia a la época comunista (por aquello de clausurar las iglesias) o quizás a la breve presencia fascista en la II Guerra Mundial, o tal vez a ninguno de ellos y a todos los señores de la guerra que pueden en un momento dado invadir un país.

En ‘La novia persa’ al menos sabemos quien es ese ‘hombre de Macedonia’ al que se dirige la mujer vencida, convertida en botín de guerra. Y vamos entendiendo: a pesar que de la crítica nacional le atribuye “los temas de siempre: amor, patria”, la causa que ha elegido Bakovska para cambiar un poco el mundo es una patria más bien humana, femenina, un cuerpo de mujer, una conciencia de mujer.

Elizabeta Bakovska, licenciada en Literatura inglesa en Skopie, también ha publicado el libro de relatos Cuatro estaciones (2004) y la novela Camino de Damasco (2006) y dirige la sección de poesía de la revista Blesok,una publicación bimestral en macedonio e inglés.

La selección de poemas que ofrecemos aquí ha sido cedida a la revista Caleta y traducción al español es de Alejandro Luque, a partir de la versión inglesa de la autora.

[Ilya U. Topper]



Прекорување…

1. На помладиот љубовник

Неа ја сакам, рече,
онаа опитната, богови,
неа сакам да ја земам.
Не ми треба девојче со
мазно чело, лукава нимфа
што со гладни очи имотов ми го голта.
Сакам жена што ќе ме научи
чесно да ја љубам.
Осамена за со неа да не бидам сам,
натажена солзите да ми ги суши,
страсна во вениве крвта да ми ја врие.
Неа, единствено неа ја сакам.
А потем, љубопитно како секое дете
кутијава од рацете ми ја чапна,
и згрозен од грдите лузни
што во неа ги криев,
ме истера ко последна блудница,
сама надежта да си ја носам.




Reprimenda

1. El joven amante

Es ella la que quiero, dijiste,
la experimentada, oh cielos,
es ella la que ansío tomar.
No necesito una muchacha
de frente lisa, una astuta ninfa
devorando mi territorio con sus ojos hambrientos.
Quiero una mujer que me enseñe
a amarla honestamente.
Una solitaria, así yo no estaré solo,
una triste para secar mis lágrimas,
una apasionada para hervir la sangre de mis venas.
Es ella, solo ella la que quiero.
Y entonces, curioso como cualquier niño,
tomaste la caja de mis manos
y espantado por las horribles cicatrices
que escondí dentro,
me arrojaste fuera como a una puta
llevando tan solo la esperanza.




2. На постариот љубовник··

Како вредни пајачиња
твоите очи исплетоа мрежи,
во сребрен филигран
ми ја заробија душата.
Од север како мов ме обрасна
твојата страст, зелена и густа,
се појави одненадеж,
чудесна животворна свежина.
Ми отвори прапочеток
таму кај што мислев дека
ќе најдам само крај.
Не штеди си ја љубовта, ми рече,
нема каде да ја носиш,
секој пат, па и овој,
може да биде последен.
А потоа совеста ти го поткасна
срцето како зрело јаболко,
со траги од заби на градите
си замина оти тешка ти беше
мојата младост.






2. El amante mayor

Tus ojos, pequeñas arañas laboriosas,
tejieron sutiles rees,
mi alma quedó atrapada por sus
plateadas filigranas.
Tu pasión, verde y gruesa,
creció sobre mí desde el norte.
Apareció de repente,
una milagrosa y vivificadora frescura.
Abriste algo previo a un inicio
en el lugar que creí
que podía hallar solo un final.
No escatimes tu amor, me dijiste,
no puedes llevártelo a ninguna parte,
cada vez, incluso ésta
puede ser la última.
Y entonces tu consciencia mordió
la manzana madura de tu corazón.
Llevándote marcas de dientes en el pecho
te fuiste, porque mi juventud
era demasiado dura.





Вардарска

Туѓинците дојдоа од север.
„Нè викнавте,“ ни рекоа,
ги изедоа кокошките, го испија виното,
и така, сосе калливите чизми,
ни легнаа во постелите.
Следниот ден ни ги заклучија црквите.
„Верувајте во нас,“ ни рекоа,
„оти суеверието и догмата ви
ги заробиле умовите.“
Потоа ни ги силуваа ќерките.
„Свршувајте,“ им рекоа,
„оти суштинско човеково право
на жената е да ужива.“
Нашите дојдоа од југ.
„Нè избркаа,“ ни рекоа,
ги изглодаа коските, ја излокаа водата,
и така, сосе парталавите торби
празно овиснати на плеќите,
ни испозаспаа по шталите.
А ние, ни нивни, ни наши, безимени, ничии, 
се стуткавме под сопствените сенки,
ги гледавме водачите, а тие молчеа.
Жените си ги голтаа солзите,
ние си ја голтавме маката,
траевме, оти подобро не ни знаевме.
Само децата по дворовите
во правта ни цртаа некои нови сонца.




Canción del Vardar

Los extranjeros vinieron del norte.
“Nos llamasteis”, dijeron
Se comieron nuestras gallinas, bebieron nuestro vino
y con sus botas embarradas
se acostaron en nuestras camas.
Al día siguiente clausuraron nuestras iglesias.
“Creed en nosotros”, dijeron,
“porque los dogmas y supersticiones
han encadenado vuestras mentes”.
Luego violaron a nuestras hijas.
“El orgasmo”, les dijeron,
“es un derecho humano esencial
del que gozan las mujeres”.
Nuestra gente vino del sur.
“Ellos nos expulsaron, dijeron,
mientras mordisqueaban nuestros huesos, se bebían nuestro agua,
y con sus mochilas raídas
colgando vacías de sus espaldas,
se tumbaron a dormir en nuestros graneros.
Y nosotros –ni suyos ni nuestros, sin nombre, de nadie –
nosotros nos arracimamos en nuestras propias sombras,
miramos a nuestros líderes, y estos callaban.
Las mujeres se tragaban sus lágrimas
nos tragamos nuestra adversidad,
estábamos quietas porque tampoco sabíamos qué hacer.
Solo nuestros niños dibujaban soles nacientes
en el polvo de nuestros patios.





Бикот што заседнал

Не зборувај ми за разумен компромис.
Јас одамна ги закопав секирите,
ги измив сите воени бои од лицето,
и испушив сè што ми ставија в рака.
Ми ги истребија вошките,
ми ги поправија забите,
и ми ги покрија голите бутови со
нивните еднобојни ќебиња.
Ја научија жена ми да става крпи
меѓу нозете, па кога ја снема
мисковината на топлата внатрешна крв,
и од мене истече желбата по неа.
Со денови седев сам во ќошот од вигвамот,
се обидував да не мислам на татко ми,
откако му ги собраа коските
што се сушеа по дрвјата и ги закопаа в земја.
Не зборувај ми за разумен компромис.
Јас од нив зедов сè што можев –
огнената вода што ми ги изгоре градиве,
јазикот што сега ми го зборуваат децата,
оградава со која ме одделија од преријата.
И веќе никому не можам ништо да му дадам.




El toro que estuvo demasiado tiempo sentado

No me hables de razonables compromisos.
Hace tiempo que enterré mi hacha
lavé las pinturas de guerra de mi rostro,
y me fume todo lo que pusieron en mis manos.
Ellos me despiojaron,
repararon mi dentadura,
cubrieron mis muslos desnudos
con sus mantas monocromas.
Enseñaron a mi mujer a ponerse trapos
Entre las piernas, y cuando el
olor de su cálida sangre menstrual se hubo disipado,
mi deseo por ella se desvaneció.
Me senté solo en la esquina de mi tienda india durante días
tratando de no pensar en mi padre,
después de que ellos recogieran sus huesos secos
de los árboles, y los enterraran.
No me hables de compromisos razonables.
Tomé cuanto pude de ellos –
El agua hirviendo que quemó mi pecho,
el idioma que mis hijos hablan ahora,
la valla que levantaron entre la pradera y yo.
Y ya no puedo dar nada más a nadie.




Персиска невеста

Ми зборуваш на јазик што не го разбирам.
Твоите очи, сини какви што кај нас нема,
ме повикаа токму мене од мноштвото
бледи женски лица, таму во Суза.
Триесет и три лузни ти изброив
на телото вечерта кога
ме стори твоја невеста.
А јас бев ветена на друг.
Неговите гради ги прободе
истата рака со која нежно ме милуваше,
неговото мртво тело го исплукаа
истите усни што ме бакнуваа.
И што ако си подобар љубовник од него,
и што ако во мене остави
доволно семе за нова војска.
Ми зборуваш на јазик што не го разбирам.
Те проколнав уште истото утро,
со најтешките клетви што ги знаев:
да ја голтнат земјата твоја како мојата,
да ти ветат моќ, а да те стават вазал,
да ти зборуваат за мир, а да ти носат војна,
да те сотрат, а да немаш каде да се пожалиш,
да те презрат и да ништат сè што е твое,
да те нема, како што сега ме нема и мене,
Македонецу.






La novia persa

Me hablas en una lengua que no entiendo.
Tus ojos, de un azul que nosotros no tenemos,
me eligieron de entre los muchos
pálidos rostros de mujer allí en Susa.
Treinta y tres cicatrices conté
en tu cuerpo aquella noche
en que me hiciste tu novia.
Pero yo estaba prometida a otro.
Su pecho lo perforó
la misma mano que suavemente me acaricia
su cuerpo sin vida lo escupieron
los mismos labios que me besan.
¿Y qué si eres mejor amante,
y qué si dejaste dentro de mí
esperma suficiente para un nuevo ejército?
Tú me hablas en una lengua que no entiendo.
Te maldije aquella misma mañana
con las maldiciones más feroces que conozco:
ojalá devoren tu tierra como han devorado la mía
ojalá te prometan poder y te hagan esclavo,
ojalá te hablen de paz y no traigan más que guerra,
ojalá te aniquilen y no tengas dónde reclamar,
ojalá te desprecien y destruyan todo lo que posees,
ojalá dejes de ser, como yo dejo de ser ahora,
oh hombre de Macedonia.

©  Elizabeta Bakovska |  Traducción: © Alejandro Luque  [Primero publicado en Caleta, Diciembre 2015]










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