lunes, 30 de noviembre de 2015

JOSÉ DIEZ SALAZAR (Atawallpac) [17.646] Poeta de Perú


JOSÉ DIEZ SALAZAR (Atawallpac)

José Miguel Diez Salazar con el seudónimo de «Atawallpac» nació en Chiclayo, Perú, el 16 de marzo de 1948.

Estudió bellas artes en su ciudad natal; y en los juegos florales de poesía obtuvo una mención honrosa en 1968, con su poemario: Extranjera mía. En el 70 participó en el movimiento Hora Zero de Lima al lado de Feliciano Mejía, J Pimentel, J Ramírez Ruiz, E Verástegui, Isaac Rupay, etc. Dio recitales en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, La Católica, Educación y en la biblioteca Nacional. Su poesía estuvo ambientada en los primeros años dentro de la temática social-humanista. Al salir hacia Europa encontró nuevas fuentes lingüísticas y temas para su creacionísmo; elaborando gamas diferentes de lenguaje y movimiento. Tiene escritos unos pequeños libros de poesía, como: Los Jardines de Iradios, La Máscara de tus Dioses, Brújula del Tiempo, Palabras en el Fuego, etc. Aparte de su trabajo literario, también es conocido como pintor y dibujante bajo el seudónimo de: Atawallpac, habiendo expuesto en diferentes galerías europeas; en Cefral-París, Instituto hispano Catalán-Barcelona, en Hilversum; Amsterdam, en la sala del Volkskrant, Holanda. Se le dio el primer premio y reconocimiento en Europa a su afiche sobre los derechos humanos del Perú y América latina.

Trayectoria literaria

1968 Juegos Florales en Lambayeque-mención honrosa con Extranjera Mía, jurado M. Florian, P. Guevara etc.
1970 Recitales: Universidad La Católica Lima Universidad La Cantuta y biblioteca nacional Universidad Pedro Ruiz Gallo Lima
1970-73 Miembro del movimiento HORA ZERO
1985 Paris: premio al mejor poster sobre los derechos humanos publicado en diarios Europeos.
1990 Libro de poesía: Homenaje 1990
1991 Participante en el concurso Loewe: Melodías del Éxodo; integrado por Octavio Paz- Madrid, España
1995 Poemas: Palabras en el Fuego
1998 Poemario: Los Jardines de Iradios,
2003 La Máscara de tus Dioses
2004 Las Musas de los Horrores.
2007 Iradios y los infiernos de la Humanidad.



LA VOZ PRESENTE

Ya sin golpes ya sin penas
el camino fue muy duro
olvidando por apuro
los dolores y condenas.

a Julio Carmona
a Martin Fierro


Estos versos que escuchas
es sobre una conquista
y las historias son muchas
y es muy poca la escrita.
Al norte de nuestra tierra
les hicieron reservados,
los postraron como fieras
quedando crucificados.
Rompieron toda su historia
forma de ser castigado,
pero nunca la memoria
se olvidará del pasado.
Tiene su débil mirada
infinitos horizontes.
Águila triste, callada
que vuela solo en el monte.
La tierra ya no resiste
la forma que es explotada,
pero el colono persiste
hasta que no quede nada.
Con esos ojos azules
que brillan como luceros
más parecen abedules
en la boca del infierno.
Solo sé que nada sé
y de esto nada saben
como usted bien lo ve
sólo maldad es la que traen.
La Luna fue conquistada
por naves tan poderosas
y con antenas llenadas
la inspiración luminosa.
Todo el mundo es importante
con un móvil en la mano,
es la histeria la causante
la tragedia del engaño.
El vivir tan agitado
sólo piensan con rapidez,
por eso van angustiados
mirando todo al revés.
Yo te alerto amigo mío
de cuidarse en lo mejor
las aguas que trae el rio
no es seguro ni el peor.
El amor es una mezcla
por la gran pigmentación.
Recuérdate de éstas letras
que escribo de corazón.


HADA AMOROSA

Déjame beber tus visiones
¡Oh hada maravilla!
Mis aventuras fueron vertiginosas,
abiertas para los templos de locura
y los templos de la dicha.
Estirado en las tardes
sobre la hierba seca,
el Sol del verano achicharraba
la piel, las comarcas ausentes.
Parecía un felino sediento
de mirada seductora,
las jóvenes morían
en la espesura
del tiempo.
No pude arrancar de ti
la imaginación extrema.
Se agolpaban los hombres.
La calle era un cordón de acero
en cuya lápida
estuvo escrita mi condena.
A donde iría sin ti
¡Oh hada maravilla!
Desconocido y triste
en un andar lejano.
La eternidad se evapora
en esta vida de nadie.
Sólo abundan los pozos
de la desolación.
No quiero ser poeta
soñando estrellas muertas,
ni quiero ser en tu alma
la última canción.

Fuente: El diario de un cabo




FIESTA, SABOR Y LOCURA

La fiesta capitalista se ha llenado de burbujas.
De orquestas populosas en las calles y en los puertos,
con el ruido metálico de sus portaaviones enterprise
de última generación.

Los parques están ausentes de pájaros cantores.
La flores ya no huelen con fragancia desde que tienen
muerto los perfume naturales.
 
Desde lejos todo se ve maravilloso.
Las casas, los edificios, la ciudad, la alegría, las luces.
Las muchachas se adormecen como un poderoso
barbitúrico, cuando les depositan el deseo solamente
salvaje.

¡Estalla! Y su felicidad es un longines tres estrellas.

O se arrebata y se arroja desde la fortaleza más alta
precipitándose a las profundidades del olvido.
Ante ese infinito de perturbación enloquece.

La fiesta capitalista se ha llenado de sorpresas
en el largo camino de la industria existencial.

Las ofertas son numerosas, la carnicería innumerable
y el canibalismo profesional en su historia.
Ellos son un misterio en las cuentas públicas
o en las finanzas de sus mercados, sobre todo,
cuando se infectan los presupuesto de las compañías
y se pudren.

Entonces, el rock suena toda la noche, el blue se convierte
en melodía infecto contagiosa languideciendo
entre escalofríos y estertores.
La fiesta sube de temperatura y las calles amanecen
machacadas de ron y coca cola.

Entonces, las vaginas son peculiares y carnívoras
que solicitan asilo humanitario a su desolación,
porque carecen de afectos sentimentales
y es carnada pública para el placer y el jolgorio,
sí señor.

En esas pomposas fiestas, los neutrones, esos bichos
microscópicos cómo pueden ser tan destructores.
En estado latente son inofensivos mientras
no sean manipulados.
Si los despiertan son temibles y peligrosos.

Por eso nació el pacifismo en el siglo pasado.
Pero las fiestas capitalistas se han llenado de protones
y ciclotrones, con helio 4 y nitrógeno 14.

Desde su uso en el '45, ha dado la vuelta al mundo
cargando su cruz electrónica en las cruzadas anglo-
sajonas contra los ejes del mal.

De esa primera caída, el intenso calor deforma
los cuerpos y las radiaciones perfeccionan
la inteligencia y la crueldad del conocimiento,
en las aventuras de la industria y la competición.
Cuando explotó el hongo nuclear se veía los rostros
dulces y emocionados de la guardia tocando
la radioactividad.

Por eso son macabros, por eso son enfermos.
Del coco lógicamente.
Tienen sentenciada a la justicia. A la razón amordazada.
Los valores divididos. La libertad martirizada. La utopía
en silla de ruedas y la democracia corrupta todos los días.

Hasta que todos no estén sometidos a las tiranías
de la voluntad industrial y al chip hedonista
de sus computadoras, no habrá paz.

Entonces nuestras vidas serán de plástico y el robot
nuestro jefe y consejero espiritual.

El corazón será una fiera domesticada durmiendo
en el hostal de las galaxias de mala muerte.
Será el amor capitalista controlando los salarios injustos
que nos corresponda.
Y ya no pensarás en la muerte, en la llegada del último
otoño ni en la caída misma de los propios salvajes.

 

ORGÍA CELESTIAL

El Mundo y siete mil millones de cerebros en estampida.

Los refugios atómicos resplandecen ante la salvación
divina y creadora, en los condados de york y nueva
Inglaterra.
 
Se disfruta por la supuesta victoria química de los átomos
contra los ángeles cibernéticos más allá de la ionosfera.
La basura comercial es el paradigma de lo eficaz
y macabro del asunto.

Dispone el infierno espacial de modernos ingredientes
con sus industrias electrotóxicas y te maquilla las neuronas
en los salones de belleza con toda la destreza artificial.
 
Las técnicas del negocio contaminan, estrangulan
y destrozan los sentimientos humanos, desde que este
infierno se hizo espiritualmente inhumano.

Los valores fueron procesados por la radio, los libros
y la televisión, y por los genios del habla con el discurso
de los homeros comerciales, predicando que ...las leyes
de la vida son las leyes del consumo.

Los pacientes del capitalismo esperan en la sala
de los psiquiátricos un salvo conducto para huir de los
paraísos oscuros de la esquizofrenia, y no me sorprende.
 
Reyes y reinas del colonialismo todavía piensan en una
salud de hierro, con una vida interminable de rentas
y de robos mundiales.
 
Querían condenar mi voluntad a la terrible guillotina
de la automatización.
Querían lograrlo cada año y cada año fracasaron.

La muerte del planeta será precisamente el refugio
que idealizaron los hidrópicos treponemas del pensamiento
ideológico.
 
Desde el Canadá hasta Australia el nuevo caos capitalista
es locura industrial ilimitada.
Estamos procesados en esta maquinaria estomacal
que los volcanes del crimen saltan por los aires.

Siete mil millones de cerebros y muchos más sobre
la inmensa parrilla de las ciudades bancarias, asando
las esperanzas de la humanidad bajo el nombre
alucinatorio de...los sueños del siglo XXI, el sueño
predominante de la actualidad.



EL AMOR

El amor sin garantía
camina sobre pantanos
donde se hunden las manos
y también la poesía.
Esa es la forma fría
cuando el alma se congela.
La mente turbia desvela
la crueldad de los sentidos
malsanos y pervertidos
en escritos de novela.

Son bestiales criaturas
para mostrar la carnada
y la maldad coronada
por beatos y por curas
donde expresan las locuras
de sus santas represiones.
Con la fuerza de leones
la lujuria es desatada
por la perversa manada
de sus alucinaciones.

El destino coherente
no es modelo de vida.
En este tiempo suicida
todo cruza de repente.
El acto impunemente
es la que marca la hora,
en el alma sólo aflora
esas turbias pesadillas
donde cae de rodillas
el que sufre y el que llora.


HOMENAJE A LOS SEDUCTORES 

Échame tu fanfarria compañero. 
También me quiero divertir con este siglo 
que lleva mil máscaras de acero. 

Quiero arder de hermosura y ver a dónde 
llega, cuál estancia de placer me corresponde. 

Necesito el talento de una diva silenciosa 
cuyos ojos vuelen como un pájaro 
divino, tocando el arcoiris de mis ansias. 



JOSÉ DIEZ, EL POETA ILUMINADO 
Por ALBERTO COLÁN

¨ LOS POETAS SUFRIMOS ARRESTOS/ DOMICILIARIOS/ POR TRABAJOS FORZADOS CON LA POESÍA.¨ (Detonador orbital).


¨Y entre un poeta imbécil y un indiferente/ Yo elijo al maldito. / No porque se corte las venas para que brote poesía sino para que fluya/ la rebeldía de todo lenguaje.¨ (El español en la práctica). 

El poeta y artista José Diez (Chiclayo, 1948), veterano miembro del movimiento Hora Zero, estuvo entre nosotros. Pasó algunos días intensos, en compañía de sus pares y amigos: los Poetas, Jorge Pimentel, Enrique Verástegui, Bernardo Álvarez, Armando Arteaga, y quien escribe estas líneas; con quienes, no se veía en mucho tiempo; desde su ya lejana partida a Europa, a mediados de los 70´s. De igual modo, departió con los miembros del GEP: Los escritores, Jorge Luis Roncal y José Zumayta.

Mucha agua y vida, intensa y febril, ha corrido bajo los puentes. Tanto, allá, en España, Francia, u Holanda, donde ha vivido y sufrido. Casi, tanto como nosotros, acá en nuestra atormentada patria. Nos quedó chico el tiempo, para resumir tanta vida en unas cuantas, demasiadas anécdotas, que serían motivo de una serie de libros; que llevarían el epígrafe: continuará. Pero, ¨ ¡Lo vivido y lo bailado, no nos lo quita nadie!¨.
Es bueno saber, que el poeta y dibujante ¨Pepe Diez¨, entre sus íntimos; es un reconocido chamán: Atawallpac, es su nombre de combate en las lides espirituales. Este chamán de la palabra, vino acompañado de su esposa. Una bruja blanca, que lo sacó de ¨la mala vida¨ de poeta y artista sudamericano. Es ella misma, quien parece inspirar, el motivo de estos versos.
¨Sobre la extrema felicidad de tus ojos/ saltan sobre el reino de las musas/ la chispa nuclear y ardiente de tus besos. // Eres el extremo feliz. / La piel donde se estremecen mis latidos y/ erosionan su sensualidad.// Toda la redondez simétrica que llevas/ cincelada por los autores de tu estirpe/ es el conocimiento visto/ en las ninfas de Sandro Botticelli.¨ (Amor nuclear).

Ya, desde los lejanos días (ayer nomás), de los 70´s; Pepe Diez, junto a Juan Ramírez, mostraba sus dotes de nigromante, hacedor de milagros, para poder sobrevivir. Por aquel entonces, vivíamos en una comuna del Jr. Huancavelica; alimentándonos del sol y el aire; como las plantas. Devorábamos libros y digeríamos poesía. Éramos, unos bichos ¨felices e indocumentados¨ (G. Márquez); porque, éramos jóvenes; bellos a nuestro modo. Y las chicas, nos amaban.

Pepe Diez: el chamán Atawallpac. Hace, todavía, verdaderos milagros: Vive en Amsterdam, hace ¡40 años!; que ya es decir mucho. Sin saber holandés (¡Que increíble!) Más, aun, es uno de los pocos latinoamericanos que pertenece al Sindicato de Artistas Holandeses. Y, por si fuera poco, recibe una pensión del Estado holandés, por el sólo hecho de ser poeta y artista (!!)

Algo inconcebible, en nuestro mezquino medio; considerado una herejía, por nuestras máximas autoridades; para quienes la lógica, es que el artista, primero, se muera de hambre; o baile con su pañuelo. Aquí, las principales autoridades, sólo acuden para la foto; cuando el artista hace noticia por haber recibido un galardón importante, o cuando estira la pata.
José Diez, ha invertido todo su capital en Europa: 40 años de lucha; que no es poca cosa. Le ha costado, mil y un sacrificios; luchando a puño limpio, para ser reconocido. Aguantando de pie los golpes de la vida; como los guapos; para ganar por cansancio.

Su regreso a Amsterdam, nos entristece; pero, sabemos que contamos con él. Y, auguramos que muy pronto contaremos con un Centro Cultural Peruano- Holandés y una revista, bajo su conducción. Nos deja a cambio, aparte de muchas anécdotas, recuerdos, nostalgias, y un par de libros de su reciente cosecha. El imperio del mundo, y Los jardines de iradios; prosa y poesía, respectivamente. Libros filudos, cortantes; como cuchillos.

En Los jardines de Iradios, ¨el verbo se hizo carne…¨ y las visiones apocalípticas, se suceden una a una; dejando poco espacio a la ternura amorosa.

¨No huirás de éstas palabras vertiginosas / impactadas de locura sobre una generación / enloquecida e indiferente.// No seré condenado por los autores de la / decadencia y de la destrucción que impusieron / en los hombres una vida improvisada / y sin fundamentos. / Los pueblos fueron arrojados a las fosas / de la desesperación y de la muerte para / satisfacer los caprichosos instintos / de la guerra. // Los cielos se van transformando en alas / gigantescas de guerreros nucleares / y devastadores que predicen el futuro camino / de la humanidad y del universo.¨ (Elegía póstuma).

¨Tú, me viste y no me viste. Tocaste mis manos / y los llenaste de olvido alucinando a bajas / temperaturas mis visiones predilectas. / Ahora te digo que soy el poeta que se amamanta / con el fuego del Apocalipsis…¨.

Para, más adelante, aclararnos acerca del extraño nombre que acompaña a uno de sus libros, y a la misión que compete al poeta, como demiurgo.
¨IRADIOS sabe que soy una receta mágica. / Él es la IRA DE DIOS / y yo soy el dios de Iradios¨ (Serenata del ermitaño).

En ambos libros, la épica campea. Se despacha a sus anchas, contra todos los males del mundo. Uniendo prosa y poesía. Ilustrándola con sus propios dibujos; diseña y retrata la realidad, en toda su angustiante crudeza. Vivimos en un mundo de locura y pesadilla; nos dice. Expresando su angustia, rabia y dolor, por todos los males del mundo causado por las trasnacionales del capitalismo salvaje que nos sojuzgan. Prosa alucinada, rebelde; poesía, de denuncia social. Subversiva, al modelo que no han impuesto.

¨ERES LA PERFECCIÓN INFECCIOSA / DE NUESTRO SIGLO. // Tu maquiavelismo está creando nidos militares / en el espacio contaminando / de escudos antimisiles la pureza del oxígeno / e hidrógeno, chip neurótico (…) Tienes la mala costumbre de inducir / naciones hacia el desarrollo / luego llevarlos a la trampa (…) Los designaste para ser los esclavos / del planeta y condenarlos a / los secuestros de explotación y miseria / por las transnacionales; que a su vez están / subordinadas a las monarquías imperialistas y autárquicas.¨ (Chip neurótico).

Poesía cruda, visceral; idónea para remecer la conciencia, de los nuevos tiempos.

Haciendo uso de una prosa libre, libre de retórica; de modos y trucos literarios; que por momentos nos trae reminiscencias de lecturas afines: el Aullido de Ginsberg; o, del Nova Express, de Borrougs. También de los Salmos, de Cardenal; y de Tromba de Agosto, de Jorge Pimentel. Con esas armas, que no son pocas; José Diez, Atawallpac, se lanza al ruedo; como los toreros: ¡A matar o morir!

¨Porque simbolizas a un águila desorbitada / y enferma mostrando los filudos misiles / de precisión que escondes en tus garras, Ok. / Porque son tus préstamos el manjar para endeudar / hasta la demencia PAÍSES que se queman / en el horno de tus grilles comerciales, Ok (…) Que eres autopista, ascensor, navío / cazabombardero Rambo del orden y marica / transformado de Edipo heterosexual en las lejanas / tierras de Indianápolis, Arkansas,/ Massachusetts o Nebraska // Te persigues. Hay destellos en tu mirada / -rayitos infrarrojos al estilo Superman-/ Porque tu estilo de vida se caerá igual que la / manzana de Newton y te harás trizas / con un vulgar Neutrón, Ok.¨ (Detonador orbital).

Haciendo uso de una técnica expresionista, hiperrealista por momentos. Y, una prosa exacerbada, adecuada para denunciar la impotencia de saberse víctima de un plan siniestro. Un plan de exterminio, dictado por las potencias imperialistas (los EE.UU., y el Reino Unido), para eliminarnos a los países pobres; y adueñarse del mundo, con todas sus riquezas naturales. El poeta, pregunta.

¨Hasta cuándo terminarán las ofertas / de tus crímenes, chip neurótico. / Tus sabotajes planificados en América Latina / inoculando esterilidad entre las razas / abandonadas de la AMAZONÍA.// Arpía devastadora, bicéfala y asesina. / Nos has condenado a tu repugnante estilo / Mc Donald. A las artes de educar traidores / en tus programas / Mc Namara del divisionismo. / A las nuevas enfermedades basadas en la alta / tecnología de rendimiento y exterminio como el Sida, Ébola, Hepatitis C y todas / las que vendrán en camino.¨
Y, él mismo se responde, a continuación.

¨Basta que un día los representantes de las / Naciones sepan darte la espalda / y tus oraciones maléficas / caerán una por una.¨ (Chip neurótico).

´Pero ya está llegando el tiempo para curar tus / pesadillas y romperte la cabeza / por Knock out, Ok.¨ (Detonador orbital).

Tal, es el mensaje de Los jardines de Iradios. Un mensaje optimista, a pesar de su aparente pesimismo. Libro que, es líbelo, panfleto y propaganda evangélico-político; que reúne himnos, cantos y plegarias místico-políticas. Visión apocalíptica, donde el poeta iluminado, José Diez ¨Atawallpac¨, nos anuncia el fin del mundo. El fin del mundo, de la violencia y la explotación, del más fuerte y poderoso. ¡Todo, es poesía!

ACG. 





GUILLERMO DELGADO CUELLO [17.645] Poeta de Perú


Guillermo Delgado Cuello

Guillermo Delgado Cuello es un poeta, narrador y ensayista peruano. Nació en 1954 en Lima, Perú.

Ha realizado estudios en letras y psicología en la Pontificia Universidad Católica del Perú y en la Universidad Particular Inca Garcilaso de la Vega. Delgado ha incursionado con éxito en diferentes géneros literarios: poesía, cuento, leyenda, fábula, teatro, novela y ensayo. Su obra, producto de más de veinticinco años de fructífera labor, ha merecido comentarios de intelectuales peruanos y extranjeros como Luis Alberto Sánchez, Augusto Tamayo Vargas, Julio Ramón Ribeyro, Mario Florián, Francisco Bendezú, César Calvo, Alfredo Bryce Echenique, el argentino Manuel Ruano y los ecuatorianos Eliécer Cárdenas y Carlos Calderón Chico, el puertorriqueño José Manuel Solá. Parte de su obra creativa figura en antologías de países como Cuba, Puerto Rico, Ecuador, Chile, Costa Rica, España, Argentina, Bolivia, Colombia, México, Paraguay, Venezuela y Panamá. La Asociación de Estados Iberoamericanos para el Desarrollo de las Bibliotecas Nacionales de los Países de Iberoamérica ha difundido su poesía infantil en diversos países de habla castellana en América. En octubre de 1998, Delgado recibió el reconocimiento institucional por parte de la Biblioteca Nacional del Perú, "por dedicar su vida a forjar en los niños los valores necesarios para la vida a través del libro".

De 1990 a 1998 Guillermo Delgado ha sido Director del Centro de Investigación de la Asociación Profesional de Investigación en Ciencias Sociales (APICS). De 1984 a 1997 codirigió Gabrielle Editores. Actualmente es Presidente del Centro Peruano de Investigación y Capacitación del Educando (CEPICE), y codirige y edita las revistas culturales Cebollas y Cebollitas, La Palabra Perdurable y Hojas Sueltas. Parte de su obra poética ha sido traducida al francés, italiano, inglés, alemán, portugués y sueco por el políglota arequipeño Arturo Cornejo Barreda; al chino, por Claudia Sam y Mariluz Sotelo; al ruso por Yuri Flores y Linbov Alexandrovna; al árabe por Nabiv Issa Shemali y Ghadir Issa. Delgado tiene a su cargo las páginas de creación infantil de las revistas Maestra Peruana y Maestra Latina. Se ha desempeñado como profesor invitado en la Escuela Nacional de Bellas Artes, Universidad Nacional Federico Villarreal, Universidad Alas Peruanas, Universidad Particular Inca Garcilaso de la Vega, Universidad Peruana Cayetano Heredia, Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en la Universidad de San Martín de Porres. En la actualidad dirige el taller teatral del Centro Cultural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y es asesor y miembro de número de la Revista Internacional de Poesía Olandina y miembro del comité editorial de Espergesia Revista Cultural Peruana.

Obra

Cebollita
Fabulando refranes
Fábulas del mago
Fabulas del mago
El zorro Julito

Delgado ha publicado las siguientes obras:

Poemarios

Desde un palco a oscuras (1991)
Contracanto (1993)
Las malas conciencias (1998)

Ensayos

Resúmenes de obras famosas (14 volúmenes, 1985-2007) 

Dramaturgia

Mascarita (en coautoría, 1996) 

En coautoría

Publicó la colección Minilibros (en coautoría, 1992), que incluye 5 volúmenes:

Cuentos Peruanos

España en su literatura
Grandes maestros de la narrativa breve
Cuentos latinoamericanos
La palabra en el tiempo

Poesía

Canto al amor (2001).

Colecciones de cuentos:

Agua que no has de beber (1994) 
El gato Botines (1995) 
El área de Noe (1999]
El rey de las siete coronas (1999)
Papá Noel (1999)
Huevo mágico (1999) 
El zorro Julito (1999) 

Colecciones de fábulas:

Fábulas del mago (1999)
Fábulas de coral (1999)
Fabulando refranes (1997)

En coautoría ha publicado las siguientes antologías de cuentos para niños:

Corazón de niño (1993)
Fantasía matinal (1994)
Los hijos del zar
Ronda de ensueños (1995)



DARDOS Y EXTRAVÍOS


Para Alejandro Guerra
y Angélica Domínguez,
lluvia fresca
eternizada
en mi corazón.



MOMENTOS

Espero, espero, el corazón
un huevo en su momento, que se obstruye.
Vallejo.


PRIMER MOMENTO
Nací como nacen todos,
llorando.
Vine como todos
vinieron,
desnudo, desprovisto,
mamando el néctar
de un seno doliente,
mojando mis labios
en la leche caliente
de un mundo extraño.

Del agua a la tierra,
del confín sin aire
al verde que florece,
al azul que humedece
a la luz que ilumina,
vino el cuerpo llorante
a decir su palabra,
a sembrar sus raíces
en un mundo sin historia,
sin pasado, sin memoria.


SEGUNDO MOMENTO
De la casa quedan
solo restos.
Un jardín de espejismos
con sus geranios marchitos,
con sus dientes de león,
con su nisperal frondoso
que daba tantas sombras,
tantos frutos,
tantas vagas alegrías
y otras tantas.

Ya las calles tienen otros rostros,
otros hombres que caminan,
otras voces que se cuentan
sus andanzas y sus cuitas,
otros nombres que las nombran.

Ya no hay risas de niños
ni rodillas sucias;
no pegas ni escondidas
ni la lata chancada
cortando el aire
ni el palito que trisca.
El trompo ya no gira,
los hoyos sin canicas,
la cuerda que no salta,
los yaces que no brincan,
el tejo dormitando en la vereda
entre números perdidos
entre el tiempo y la memoria.


TERCER MOMENTO
Sueño soy de aquella
mujer que duerme
en ese lecho;
sueño fue también
ella en otro tiempo.

Sueños somos de
seres que se repiten
a sí mismos, en tiempos
diferentes, en lechos diferentes,
bajo lunas que se muestran
solo a tientas, entre
sombras temerosas
de amar y ser amadas.

De la vida que pasa
queda muy poco…
casi nada




SOMBRAS BAJO LOS ÁLAMOS


AUSENCIA

Para Susana Icaza


Si vieras como duele, Susana, tu tristeza,
gorrión aprisionado por una mano dura,
plumaje colorido que pierde su belleza
carente de cariño, ausente de ternura.

En un pañuelo rosa, dejaste tu perfume,
las ansias de tus manos, un beso de tu boca,
fragancia que en tu amor el tiempo se consume
en una soledad como una fuerte roca.

Y ahora que tú llanto se pierde en la distancia
recojo los despojos de un vino que no escancia
en una vieja copa que muere en un hotel.

Oh, triste pajarillo, no quieres canturrear,
parece que tu voz se ha cansado de cantar
sobre este añejo vino que yace en el mantel.



QUE LOS HECHOS DEL CORAZÓN...

Que los hechos del corazón
venidos e inesperados
tan vividos, tan sufridos
como llorados.


ANOCHE TUS MANOS...

Anoche tus manos/
mariposas fugitivas/
mi cuerpo con su  vuelo
desnudaron.

Mi boca/ una flor entre
tus dedos/ nuez de ballesta
piel de durazno
o lirio blanco.

Mi rostro se sonroja
entre tus manos/ hojuelas
de maicena o polvo blanco
que se hornea en su destello
de placer/ que amarar logra
en  mi cuerpo.

El don de la elección
busca su puerto
entre tus ojos/
cuando en la piel me dice
de ellos sus amores/
o cuando baña con tu llanto
sus secretos.



CANTO A LOS SENTIDOS

Yo crecí en la magia
de tus ojos/ y en
ellos me forjé
una gran ilusión.


Yo bebí de la fuente
de tu boca/ y mi
cuerpo se nutrió
del amor que allí
emergía.

Yo sembré en mi corazón 
tres rosales con tus manos
y mi sangre/ y en ellos

recogí el aroma de
tus besos/ con mis
manos y tu sangre.

Yo sentí tu lengua
entre mis labios/ y
me postre ante Dios
con la promesa
de adorarte.

Yo escuche tu voz
en el vientre de tu
madre/ y espere
paciente tu llegada.

Hoy, mudo, sordo
y ciego/ muerto a
lo dulce y a lo amargo/
mi corazón trata de
librar a mi alma
de un encierro.



SOMBRAS BAJO LOS ÁLAMOS


All pains the immortal spirit must endure,
all weakness which impairs, all grief´s which bow,
find their sole speech in that victorious brow.
“SHAKESPEARE”

Matthew Arnold


Cuanto más dure el alba
y reverberen las orillas de tus labios;
y tu boca sumisa de fuego
se entregue a las caricias de otros dedos...

Allí estaremos esperando la llegada de la tarde

Cuanto más florezcan los espinos,
y la hierba siempre verde
pierda su humedad y
disipe nuestras sombras...

Allí estaremos bajo el sol del mediodía

Cuanto más dulce y placentera
la nube soñadora que se lleva tu mirada
a mi boca sedienta de tu aliento
resista su partida...

Allí estaremos en el horizonte gualda
cuando de tiempo en tiempo
se esfume una esperanza.

¿Por qué ha de llegar siempre
la noche que nos turba;
filo curvo que nos priva del fuego
de estos cuerpos cubiertos de rocío?

Cuando haya sombra entre los álamos,
alba o mediodía, gualda o noche fría...

Allí estaremos siempre:
yo, hundido entre los brazos de la muerte;
 tú, perdida entre la triste soledad
de tus mentiras.


TU AMOR ES EL TRIGO QUE ALIMENTA

Para Cindy Verde

Yo me alimento del trigo
de tu boca/ y bebo cada
noche en la fuente de
tus muslos encendidos.

Cuando mis manos recogen
las mieses de tu vientre
tan pródigo  de fuego/
se disipa la penumbra.

de tu rostro sorprendido
en leves juegos lúdicos/
y tú aliento de gacela
en fuga escapa de tu

boca bañada en calicanto/
es tu voz/ viento que surca
los espacios como río
que alimenta bosques de
eucaliptos/ ahuyentando a las
pardelas malhadadas que se
orillan en mis celos. / Espinas
son las que se hunden en

las yemas de tus manos seductoras/
interminables en caricias verbales
hacia el pan que aroma el
fuego de tu boca/ como cada

noche o cada día en que mi
cuerpo rendido se inclina
 al lado tuyo
a esperar
su recompensa.




MARZO

Asomo, curiosa, y bella, entre
las calles nuevas y las otras...

¿De dónde venía? Mi corazón
la esperaba. Una canción
de amor calmo mi ardor,
un tambor de niño, albo y santo
como el amanecer.

Estaba libre. Al fin y al cabo
yo era un pájaro más de
aquellos que revolotean, paso
a paso entre la tierra y la hierba, como
en los cuentos de hadas, cantando,
volando libre como una piedra
que sube sabiendo que va a caer.



LLAMA ETERNA QUE DE AMOR SE QUEMA

Me persigue el recuerdo, estoy triste.
¿Eres tú que vuelves como siempre
en labios, dulce, sonriente?

Tu recuerdo, el que persiste,
el que no olvida lo vivido...
lo que se ama es lo sufrido.

Y el alma, la que sufre, resiste
los embates que en la mente, queda,
llama eterna que de amor se quema.


             

LAGO

Tus aguas, sumisas, sujetas
a los brazos de una voluntad
invisible, deleitan mis sentidos.

Duermes, placido, sin un rumor
que al espíritu perturbe. Mis
manos acarician el velo
que cubre, como una fina piel,
tu superficie azul de primavera.

Las horas pasan como el viento,
y todo es cielo, y todo es nube,
en la noche de luna o en la aurora primera.

Tus aguas, reposadas, quietas
como una roca endurecida,
velan la siesta de la tarde
en donde el alma reposa en su guarida.



RECUERDOS Y TRISTEZAS

Ayer volví, y aún estaba ahí la casa
de mi infancia; el nisperal de antaño
que renace en la memoria entre oscura
sombra.

A la tierra ha vuelto, el viejo amigo,
a ver el cielo en el que tantas veces
se mirara cual Narciso entristecido.

Cerré los ojos y me vino su recuerdo,
estaba triste, mudo, pálido,
con sus gajos resecos y sus hojas grises;
su tronco carcomido de fatigas y de penas
fulminaba su alma, como un cansado río
despidiendo a un viejo amigo.

También las voces de otros tiempos
se han marchado como suelen irse
todos de este mundo, sin prisa,
sin lamento, en un quejido mudo
de silencio.

El corazón se oprime en pensamiento
muerto, y el espíritu  encalado que
reina por las calles se llena con
las voces de mi madre; recuerdo
bienamado el de sus ojos garzos
constriñe mi solo pensamiento.

Busco una piedra de esperanza,
una rama, un árbol, un rostro
a quien confiarle mi tristeza
ennegrecida entre cenizas.

El todo se ha borrado con el tiempo:
los colores y las flores, el canto de
los pájaros, las voces de la gente
que me amaron.

Ya anochece en tiempo muerto el
nisperal de antaño y su tumba de cemento,
el silencio de aquellos que se fueron,
la casa gris en que nací...
ya debo regresar a rumiar mi vieja pena.



NOCHE DE SAN JUAN

Junto al arenal
postrada yace el alma
en otros tiempos.
¡ah!, la niñez florida
en que pace el espíritu
honda calma.

La brizna polvorienta
da en el rostro,
el pueril encanto de las flores;
las nubes lentas de la tarde
caen como cuentas de rosario,
sobre las voces perdidas
que al oído susurraron
alegrías y lamentos.

Quedo el corazón por la emoción
vivida, mira en lejanía
un tierno amor que ya se ha ido.
Regresa el tiempo a perturbar
su sueño; a renacer el árbol
se su ensueño. Hora de partir,
anuncia un cuervo inquieto,
dejar atrás los tiernos pensamientos,
la paz sincera de este alejamiento
donde el pasado yace
en flor de muerto.



LUZ, MADRE, LEJANÍA

¿Dónde la luz, Madre querida?
¿Dónde tus manos, tu lejana voz
que susurró en mi oído dulces cantos?

Ya te has ido, Mujer, con tus dolores
y tus penas, con tus oscuros insomnios
de crueles fantasmas.

Te busco, Madre, entre la santidad
de tus santos, en tus dulces oraciones,
en las noches de tus lágrimas heridas,
en el blanco de tus pechos palpitantes 
manando eternidades.

Otra vez, como otras veces,
la noche se ensombrece en pensamiento;
        ya no temo, Madre, ya no temo.




AÚN SIGUES SIENDO TÚ

Aún sigues siendo tú la gresca matutina,
la noche que detiene la luz de la mañana,
la tela que enmaraña el aire y lo
atrapa a través del día y la esperanza
de vivir en armonía.

Aún eres tú, sin estarlo, el hacer penas,
el hacer desdichas, el hacer frío sin invierno,
el hacer yedra sin pared que te detenga,
 el hacer gritos torturando el
silencio que es mi aire y mi lamento.

Aún tú en el fantasma
que atrapa mi sueño porque no te basta
la mañana de vigilia, la tarde de
sol, ni la noche silenciosa con estrellas.

Aún sigues siendo el Dios que castiga,
el duende que asusta, el diablo que
tienta, el ángel de la guarda disfrazado
de ternura y promesas sin cumplir.

Aún tú, siempre, como un cadáver
insepulto que guarda la memoria. 




SOY UNA PIEDRA EN TU CAMINO

Soy una piedra en tu camino,
la lluvia que rebota
en la acera desgastadas
del invierno;
el sobre que amarilla
en la gaveta,
el canto de un gallo
prisionero en las paginas
de un libro.

Soy el pez que huye
corriente arriba,
un grano de trigo
que el gorgojo roe mañanero;
la harina de la noria,
el rouge que en tu boca
se magenta en un atardecer
de fuego y de belleza.

Soy el frescor de tu aliento
que arriba en nubarrones,
tu cuerpo que se estira
al despertar, el agua
cristalina del arroyo
que humedece la tierra
en que durmieron
tus padres y los míos
soy el trineo en que tu ser
retumba como una vieja campana;
el rayo que despedazó
la luna con rencor.



ESA IMAGEN QUE VUELVE

Luz, milagro, rosa,
bajo el aire tibio
de una tarde gris
se ha ido silbando.

¡Que blancura que toma
la luz serena,
prendida de la tarde
en que los trinos aman
cuando el sol se asoma!

Luz, ya partida,
milagro que queda,
rosa que se muere
al fin de la vida.

Luz, milagro, rosa,
huracán de arena
que al corazón tu rozas,
abrasando en años
recuerdo y pena.




MEMORARE

El recuerdo, la niñez, la nostalgia,
el amor, mi madre, los libros,
la música, la soledad, los hijos…
todo se agolpa en mareas de vida
que asoman ligeras, turbias,
prendidas de lunas y de estrellas.

Vosotros que habéis tenido
lo que yo he perdido,
decidme si la alondra
os trae la paz
y en su trinar os dice:
Me ha tomado un ángel
con dulzura,
por su amor vuelo de noche,
por su amor duermo de día.



LIBRO CEBOLLITA



EL ENANITO

En un bosque
 muy cercano
 a la casa de mi abuelo,
 habitaba un enanito
rapa, rapa
 rapazuelo.

Pequeñito
 es mi meñique,
 chiquito es de verdad,
pero entre él
y el enanito,
gigantesco
el parentesco.

En un bosque
muy cercano
a la casa de mi abuelo,
 habitaba un enanito
rapa, rapa
 rapazuelo.




LA ORACIÓN

Soy un rayito de luna 
soy un rayito de sol,
 porque obedezco a mamita
me quiere el niño Jesús.

Soy un pequeño angelito
soy la creación del Señor,
 porque obedezco a papito
me quiere el niño Jesús.




EL TROMPO

Abrazando a mi trompo
va la cuerda,
y en la punta
va el acero
mi trompito carretero.

Mi trompito juguetón 
gira y gira
 el zumbador.

Run, run,
 cataplún,

bate, bate,
tus fulgores
   mi trompito de colores.

Ron, ron,
cataplón,

salta, salta
en la vereda
mi trompito carretón.




POLO, EL GRILLO

Cuando Polo, el Grillo,
solía cantar, las hormigas se quejaban
de verlo flojear.

Mas un día de otoño
en que Polo enfermó,
no escucharon su canto
no lo oyeron cantar.

Sólo así descubrieron
que su canto era el viento
y su ausencia el silencio:
 la fuerza impulsora
   para trabajar.

Pues fue una tarde de otoño
que un ángel pequeño
sus labios cerró
y su canto en el bosque una noche cesó.




LOS RATONES Y EL GATO

Soberbio estaba el gato
en la puerta de la casa,
 y en su mirada se leía:
<<Yo mato, y por aquí
ningún ratón me pasa>>.

Mas los ratones se rieron
de aquella mirada felina,
y subidos a una vitrina
todos un queso comieron.

Enterado el gato guardián
de aquella invasión ratonesca,
 tomó una actitud matonesca
y se fue tras ellos de prisa.

Y entonces cesó la risa,
 y los roedores comprendieron,
 que había que tomar en serio
aquella mirada fiera.

Cuando los ratoncitos huyeron
abandonando la vieja casa,
 el gato quedóse contento,
pues, había librado su feudo
de una segura amenaza.

Y así se cumplió el vaticinio
de aquella gatuna mirada,
 en cuyas pupilas se leía:
<<Yo mato, y por aquí
ningún ratón me pasa>>.




CHUPETITO

Es maguito, ángel de Dios,
tan pequeñito,
 que su padre cuando le decía:
¡No te chupes el dedito,
 Chupetito!

Y Maguito fue creciendo
día a día,
 y con él se fue alargando
su dedito,
 es por eso, que ahora
grande, le decimos
¡No te chupes el dedito,
 Chupetito!

Pero él, no hacía caso,
 y seguía con el dedo
en la boquita,
 es por eso, que ahora
grande, le decimos
de cariño y corazón
¡mi Chupetito!




ROMANZA DEL NIÑO MALCRIADO

Los niños jugaban
y las aves cantaban
al pie de la ventana
del niño malcriado.

- Si dejas de llorar
te traeré un petirrojo.

Me dijo que era flojo.

- ¿O quizá un mirlo?

No sé… habría que oírlo

- O mejor un gorrión que
fomenta la unión.

Contestó que no.

Me pidió una alondra;
 pero después desistió
porque quizá se esconda.

El sol caía
en la lejanía,
y el niño malcriado
llorando seguía.

Pensé en una golondrina
que con el llanto combina,
 pero me decidí por el ruiseñor
que canta mejor.

El dijo: ¿Un picaflor?
Ese canta peor.

Y el niño malcriado
tenía su horario,
 por eso pensé
traerle un canario.

Cuando traje el zorzal
y luego al cardenal,
me dijo que le daba igual.

Con el colibrí
dijo que sí.

Pero fue cuando traje al tordo
que me di con la sorpresa,
 que este niño majadero
no era malcriado sino sordo           




CEBOLLITA

Tomada de la mano de mi madre
Veo los caballos girar
Caballos blancos de madera
que no me canso de mirar

(globos rojos, globos verdes,
 son esferas de colores,
 de colores celestiales
de los niños sus amores)

Caballitos amorosos
caballitos de madera,
desde hoy seré cebollita
para que ustedes siempre
me quieran.

Tomada de la mano de mi madre
vueltas las niñas darán
Caballos que a su manera
por mis ojos han de pasar.

(globos que con los caballos
vueltas y vueltas se da,
 dando alegrías a las niñas
risas de amor llevarán)

Caballitos amorosos
caballitos de madera,
 desde hoy seré cebollita
 para que ustedes siempre
me quieran.

Tomada de la mano de mi madre
con mi vestidito rosa,
y rosa también el lazo
que ella puso en mis cabellos.

(bajo el toldo verde y rojo
lo carritos van rodando
y entre risas y entre llantos
los niños siguen girando)

Caballitos amorosos
caballitos de madera,
 desde hoy seré cebollita
para que ustedes siempre
me quieran.

Cogida de la mano de mi madre
me invade aquel recuerdo infantil.
Una risa, una alegría,
 un sollozo, una mirada,
y los caballos y los carros
van girando, van rodando,
y en el disco azul acero
sus pisadas y sus ruedas
los compases van marcando

(paleta de caramelo,
risas de niño pobre,
 niño que ríe y goza
subido en aquella rueda,
rueda, que rueda, rueda,
 musical y primorosa)

Caballitos amorosos
caballitos de madera,
desde hoy seré cebollita
para que ustedes siempre
me quieran.

Siempre de la mano de mi madre
caballitos de madera,
todos los recordaremos
cada cual a su manera.