domingo, 22 de noviembre de 2015

FÉLIX DAUAJARE [17.573] Poeta de México


FÉLIX DAUAJARE

Nació en San Luis Potosí, San Luis Potosí, el 8 de julio de 1920; murió el 30 de diciembre de 2011. Poeta. Estudió derecho y filosofía en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Ha sido jefe de redacción de Estilo y de El Universal. Colaborador de Cuadrante y Letras Potosinas.

Obra publicada

Poesía: De tu mar y mi sueño, Editorial Universitaria, Viñetas de Chesscil, San Luis Potosí, 1952. || Definiciones, UASLP (En Tiempo de Cuadrante), 1960. || Cuarta dimensión, s.p.i., San Luis Potosí, 1963. || El que domina en la aurora, Pájaro Cascabel, 1964. || La razón de la noche, Pájaro Cascabel, 1965. || Teotihuacán, Nice, 1965. || El reino milenario, Pájaro Cascabel, Estuario, 1966. || Xipe totec, Pájaro Cascabel, 1967. || Diario de soledad y comunión, Pájaro Cascabel, 1968. || Color de fuego y de tiempo, Pájaro Cascabel, 1969. || Contrataque, INBA/FONAPAS, San Luis Potosí, 1980. || Sobresalto, UAZ, 1983. || La vida del relámpago, Ponciano Arriaga, 1995. || Cuadernos de memorias y cenizas, Ediciones Nod, 2001.


El rostro indudable

Cuando uno escribe
Tiene detrás los rostros persistentes:
La muerte, el amor,
La historia de afuera y la de adentro
Lo demás es, quizás,
Una versión bien intencionada.



LA LLAMADA DE ATENCIÓN

La poesía es
(en cierto modo)
la iniciación de un tiempo
agazápate
espera
Del aluvión de cosas y de acontecimientos
algo podrá captar la percepción
La poesía es el cadáver de un enemigo
que pasará frente a tu puerta
si sabes esperar




ADÁN DERRAMÓ EL AGUA

Adán derramó el agua
sobre la frente de las cosas
y les enseñó a caminar sobre la tierra
con los atributos de la permanencia
Vivir es desde entonces
una forma de la designación
Los objetos emergen
Del oleaje que bulle entre las voces

La nada es el lugar donde no se conoce la palabra




TE AUTORIZAMOS A SAQUEAR EL REINO 
DE LA ESCRITURA

simplemente alteras el orden de lo escrito
asaltas a cualquiera que se llame
Rilke
                    Pound
                                             Elliot
los guardias se harán tontos
porque saben que las mercancías
(los poemas)
son de todos
aunque también son de alguien


 Félix Dauajare. Foto: Sergio Raúl López.


In memoriam Félix Dauajare (1919 - 2011)

El día 31 de diciembre de 2011, a los 92 años, falleció el poeta Félix Dauajare, autor de una de las obras imprescindibles—quizá la más importante, si no consideramos los Poemas Rústicos de Othón publicados en 1902— de la poesía potosina de todo el siglo XX. Poeta pensante y reflexivo, fino sonetista en sus primeros libros, su voz lírica sufrió una amplia metamorfosis con el paso del tiempo, que purgó de su obra todo artificio retórico y decantó en una voz concisa, reflexiva, escéptica de todo aquello que no fuera la precisa revelación de la palabra. Habitan en la poesía de Dauajare ecos extendidos de Rilke, pero también de los italianos Saba, Ungaretti, Montale. Nunca dejó de leer con atención a sus amigos Chumacero y Elizalde, ni tampoco a filósofos como Platón, Nietzsche, Husserl o Heidegger. Quizá sus obras más importantes sean los dos libros Contraataque (1979) y Sobreasalto (1983), en los que Félix se despoja de toda consideración conservadora de la poesía, y propone un decir encendido, lúcido y combativo al mismo tiempo, pero atento a los riesgos formales que mostraba la poesía más reciente. 

Estos poemas que transcribo, sin embargo, pertenecen a su último libro publicado Cuadernos de memoria y ceniza (2000). En este libro final, Dauajare condensa aún más su voz en poemas breves, que acusan una serenidad escéptica ante la muerte, mientras avivan por otro lado los fuelles de la memoria. Poesía de conciencia ante la finitud, pero también de conciencia ante los vastos llanos de infinitud del lenguaje. Poesía que considera que la fe en el hombre es un témpano que se deshiela en los mares irregulares, ignotos, de la realidad. Quedan aquí como constancia de su factura lírica, como un ligero homenaje a ese querido maestro, y como una invitación a su lectura atenta y detallada.

Publicado por Daniel Bencomo
http://cactusverbal.blogspot.com.es/2012/01/in-memoriam-felix-dauajare-1919-2011.html



PARADOJAS

Uno entiende la nada
cuando se está muriendo.

Escuchamos la poesía
cuando todo se ha silenciado.

El futuro es aquel pasado
que pretendemos corregir.

El mejor combustible para el amor
es una pérdida.

La ausencia es la tierra nutricia
del encuentro.
Sin ella no existen el deseo
ni la imaginación.

La poesía de ahora sustituye
el deseo por lo real.

¿Qué se ha ganado?



TAREA CONSUMADA

Ya sentí la atracción desesperada y dulce,
los recuerdos como árboles crecidos
en una tierra y un aire
que tienen muchos rostros
y a la vez uno solo.
Rescaté algún espacio que guarda
la extensión de los cuerpos
y nos obliga a ir más allá
de esto que nos invade y nos ahoga.

Me falta solamente asentar
una palabra inexpresable.




LOS RESTOS PERMANENTES

En ese interminable deshielo
de las horas donde se pierden rostros
y memorias encendidas,
sólo quedan los témpanos de la memoria.

Es lo único propio,
lo demás es humo,
polvo que se levanta
y retorna a la tierra.

Platón decía que el saber
es recuerdo.




AVE MIGRATORIA

La migración es el recurso del alma.
El deseo la remolca
por caminos de piedra y lodazales.

No sabe que buscar otras lunas
impone nuevos infortunios.








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