lunes, 30 de abril de 2012

6602.- JAVIER CRISTÓBAL



Luis Muñoz Díez y Javier Cristóbal




JAVIER CRISTÓBAL
El poeta Javier Cristóbal es un hombre joven sin edad. Nació en Madrid y paseó su infancia por Argüelles, un barrio madrileño que roza con Chamberí  por un lado, y por el otro con el magnífico Parque del Oeste.  Estudió filosofía y psicología en la Universidad Autónoma. Durante mucho tiempo se ha dedicado a trabajar con menores infractores y conflictivos en distintos Centros de Internamiento de la Comunidad. Ha tenido que lidiar casi a diario con situaciones de violencia y agresividad verbal. Desde  hace dos años se dedica a la enseñanza, para formar a aquellos que habrían de tomarle el relevo como educadores e integradores sociales, en la batalla diaria con los chicos delincuentes que nadie quiere ver pero están ahí.  El trabajo de estos educadores es un trabajo de compromiso y desgaste para procurar en lo posible que el futuro de estos jóvenes, casi niños, se pinte de colores mas relajados.

Javier Cristóbal, siempre ha tenido a mano un cuaderno donde  apuntar notas e inquietudes, que poco a poco, han tomado forma en Genealogía de lo Imposible, título bajo el que se  agrupan una suerte de textos y poemas, por los que ha apostado fuerte la prestigiosa editorial Vitruvio; y ahora está en la mesa de novedades de las librerías y el joven poeta está consiguiendo- boca oído- un prestigio, que coincide en señalarlo como un feliz hallazgo para la poesía española.
[Por Luis Muñoz Díez]




A estas alturas no me cabe ninguna duda
de que mis mejores poesías
quedaron en el aire mientra todo ardía
cómo metilendioximetanfetamina
Y esta bien,
de veras que está bien
que así sea




Pessoa en la oficina

El poeta entiende, inventaría
los daños de la ausencia, se resbala
del musgo de los versos
Y finge que es feliz, o desgraciado,
cínico o perverso, malo o bueno
Cualquier locura excepto este vacío
este vivir ajeno al otro lado
del simple sucederse de los días

Siempre con la luna, siempre en falta,
siempre lucidez de faro antiguo
Revoloteo
Revoloteo
Revoloteo
De este lado de las fuentes, con los dioses
largamente indiferentes del Olimpo

El poeta es un fingidor, un extranjero
Todo le traspasa y le deslumbra
Todo es ahora nada, y después
era tanto todo que no hay luego


Genealogía de lo imposible,  Ediciones Vitruvio, 
número 252 de la Colección Baños del Carmen.

6601.- CRISTIÁN MÍNGUEZ




Cristián Francisco Mínguez Frutos, nace en Murcia (España), a las 10 de la mañana del viernes  11 de agosto de 1950, en el primer piso del  nº 6 de la Plaza de Santa Isabel, ciudad en la que estudia Magisterio. Pasa años en Barcelona trabajando como maestro, donde comienza a interesarse por la Astrología. Fomenta la difusión de este conocimiento milenario a través de sus "charlas astrológicas" y en  medios de comunicación. Vive unos años también  en Madrid, y  completa sus estudios como Locutor de Radio y Televisión. Apasionado además por la esgrima, empieza a practicarla de vuelta a su ciudad natal en la Federación de Esgrima.
. La combinación de maestro, astrólogo, locutor  y esgrimista, le llevó a escribir " La Espada de Zenith". Creando un nuevo personaje, convertido en un astrólogo junior que terminará por contar  historias en :  "Los Cuentos de Zenith" ("El Pico del Tucán" , "Cuernos de Plata" , "El Tesoro de la Diosa Tanit" , "El Enigma de la Pantera Blanca" , "El Amor Oculto de la Atlántida" ,  "La Leyenda del Toisón de Oro" , "En los Confines de Europa" ).
. Se incia en poesía con " El Poeta de las flores",  libro de poemas , tarjetas, y obra de teatro con este título. Escribe, además:"Erótika", "Luces de Neón" y "Versos Sacros".  Poesías publicadas en Antologías de: Poetas y Escritores del Casino de Murcia ("Recital de poesía religiosa" ; "Patio Árabe"; "Patio Pompeyano" ; "Solaz bajo el sol" ;  "Eros y Thanathos" , "Céfiro y Flora"; "Don Carnal y Doña Cuaresma"; "Sortilegio de Poesía" ; "Caminamos"; "Érato" ; " Pasión" ; "Coronando Cotas"; "Tiempos Apocalípticos" ; "La Gitanilla de Murcia" ;  "Politemática" ; "Nosotros" ; "El Romanticismo español" ; "Navidad en Murcia";  "Lithóstrotos,  el patio embaldosado"; "Los poetas y el amor"; "Evocaciones").
Otras Antologías:  "Tertuliemos"  ;"Republica Poética"; "De Mentes Ácratas" Colección  "Molínea". También en Revistas digitales .
Dirige los recitales  "Tardes de Luna y Poesía" 
Componente del espectáculo poético musical: "Tres Voces Literarias. Poesías Sacra"
. Una novela "El Elixir del Santo Cáliz"
. En Teatro, las obras ,  "El  Poeta de las Flores",  "Los Perfumes Mágicos de Zomair", "La Peonza Fantástica" , "No Va Más"; "Queso y Leche (Cheese and Milk)" ; " Decatlón de Afrodita";  "Sublime Nirvana"  ;  "Por sus joyas las conoceréis";   "El Sueño de Nefertari" ;  "Negro Luto"  ;  "Secretos de Alcoba" .
.  Artículos de Astrología, en , periódicos y revistas. Entrevistas a personajes populares y otros articulos periodisticos,
. Miembro de la Asociacion de Profesionales de Radio y Television  de la Region de Murcia  y  de España. Fundador de: "ARTV-TEATRO" donde participa cómo autor de textos  y cómo actor.También de Teatro Nueva Era. Pionero y director de  la experiencia: "La radio cómo medio de expresión y perfeccionamiento del lenguaje" y su proyección en "La radio en la Escuela" ,  "La Radio en el Instituto" y "La Televisión en el Instituto.IES-TV", en colaboración con la ARTV de Murcia y la Consejería de Educación, Formación y Empleo.
Ha intervenido en muchos programas de radio y tv, destacando su colaboración en el Centro Territorial de Televisión Española en Murcia durante tres años.
Dirige y presenta su programa de radio:  " La Mecedora, Magazín de Medianoche" 
cristian.minguez@yahoo.es
Blog : www.cristianminguez.blogspot.com



DE NUEVO, CASABLANCA


El letrero
luminoso
de la cinemateca
me arrastra.
Sus luces
resplandecen
para mí
en blanco
y negro.

Entro,
imagino,
vibro...

“As time good bye”...
Tócala otra vez, Sam...

De Nuevo:
“Casablanca”...

Y después,
en un leve
instante
de tiempo,
a tan sólo
unos pasos
del Hollywood
de mi mente,
están, perennes,
las mismas
luces
de color,
y el mismo
semáforo
de ayer.

Libro: "LUCES DE NEÓN"





DESNUDA, CON ZAPATOS DE TACÓN DE AGUJA


Desnuda,
con zapatos

de tacón
de aguja
te entregas
a mi.
Clavas
sin piedad,
mas con infinito
placer,
tus espuelas
en mi lomo
y controlas
a tu antojo
el ritmo
de la salvaje
unión
que me excita
más y más
hasta
el delirio
final...

Libro: "ERÓTIKA"






ÁGUILA IMPERIAL SOY

Águila imperial 
soy
en busca
de ti
Ganímedes,
belleza
ya sentenciada
a garras
del rey sublime.
Rendido,
te haré
inmortal
y me darás
el néctar
en la copa
de la vida.
Abraza
sin miedo
mis alas,
cadenas de amor
que te unirán
a mí
en tu otra
vida eterna...

Libro: “ERÓTIKA” 






CANNABIS 

¡ Cannabis !
flor de culto
de imprevisible
sustancia
que llenarás
de visiones
dulces momentos
de almas
que atormentadas
gozan así
de iluiones
en el tiempo
mas tu flor
fiel a su rito
sigue viva
entre Natura
por los siglos
de los siglos
y cuando ya
tus adoradores
sean felices,
no sufras
si, olvidada,
creces bella
de nuevo
en los campos...









HÉCTOR ACEBO [6.600]



Héctor Acebo

Nací en San Tirso de Abres (Asturias) en 1987, y vivo en Madrid desde 2005. Mi idioma familiar es el gallego, hablado en Oscos-Eo, la comarca de donde procedo. Si bien es cierto que en 2010 me licencié en Periodismo por la Universidad Complutense, escribo artículos de opinión y de crítica literaria y cinematográfica en varios medios españoles (impresos y digitales) desde los 19 años. En la actualidad, soy jefe de Opinión de "La Huella Digital" (revista digital editada en la Facultad de Ciencias de la Información de la citada Complutense) y colaboro en el diario asturiano "La Nueva España" y en “La Comarca del Eo” (semanario editado por "El Progreso" de Lugo, en cuya redacción trabajé). También soy crítico cinematográfico de la revista digital "La Noche Americana". Y fui columnista del "Diario de Ávila". Como literato me di a conocer en la antología colectiva "Cuentos y reencuentros" (Ed. Laria, Oviedo, 2009), donde figura mi relato 'Canon'. En la faceta puramente poética, publiqué mi ópera prima, "Camas de hierba" (Ediciones Vitruvio, Madrid), en 2011.


Desafío

Para mi amigo el poeta Antonio Martínez Sarrión

Se quejan los críticos cítricos
porque abuso del grado superlativo.
Ellos dicen que aquel cuerpo era pequeño,
pues no saben que en la cama crecía.
No, ninguno de ellos sería capaz de llevar,
como mi abuelo, los mismos calzoncillos
de lunes a domingo.

Siempre dicen
que he de buscar, cuando termine la carrera,
una mujer que me cuide y me comprenda:
¡qué atrevimiento! Pero tan sólo
yo sé que en aquel trasero nace el Eo.
Que pasa por A Pontenova, que se detiene
en San Tirso y que desemboca
en el Mar de Sus Senos, formando
la ría de Ribadeo.

Se quejan los críticos cítricos
porque abuso del grado superlativo.
Pretenden que regrese a la Edad Media:
¿sería justo decir que aquellos muslos
solamente eran claros?
Cuando las lombrices
devoren sus nalgas,
tal vez entienda ese empeño.
Mientras tanto…

¡ay, mientras…

TANTO!


Así es la poesía

Escoges
las palabras
con la misma lentitud
escrupulosa
que unas cortinas diurnas
de principios de siglo.
Pero, a veces, cerca
del decir te estancas,
incapaz de entender
por qué sus lunares
nunca se mojan,

pese a que están dispuestos
estratégicamente
sobre armarios
o probadores
de ropa o maletas

o senos… o lo que sea
esta zona común
tan húmeda.

Alba saliendo del sueño


¡Ésta es Alba saliendo del sueño,
tableteando gemidos
y sintaxis descoyuntadas,
presagiando –como los mejores
escritores de diarios–
un lento trajín humano…! 

¡Ésta es Alba saliendo del sueño!
En tal extático instante,
es posible intuir por qué
los más firmes detractores
de la realidad aman
la vida: el asomo
de unas braguitas
blancas, insinuantes…  

COSMÉTICA DE ESTRENO


Huid de la ciudad. Echaros al monte.
O dedicad una noche entera
a explorar la orilla de un arroyo.
¡Pero huid, no perdáis más el tiempo:
hay sospechas de que ese tono
rosa chicle de vuestros labios
lo conseguisteis mascando chicle!


A UNA HERMOSA QUINCEAÑERA


Acércate, silenciosa.
¿Por qué cierras
cada noche la puerta
de tu cuarto?

                    Nada haría
más grave que recostar
mi cabeza sobre tus muslos:
y decirte quedamente:
—Ésta es la ocupación
más alta que puede
alcanzar un hombre.

IMPERFECCIONES


No te maquilles demasiado.
No exijas eliminar
la imperfección. Admite
una cierta imperfección
y una imperfección cierta.

BLANCO EN LO BLANCO


Quererte es igual
que musicar un poema.





Orgásmica

Me da igual que te alimentes
a base de sándwiches e internautas,
puedo soportar (¡ay!) el grosor de tus tobillos,
ya me he acostumbrado a tu maquillaje circense,
pero no me pidas, revuelta y azulada,
no me pidas que pase a limpio lo que piensas:
ya se ha acabado el poema.

Camas de hierba


Mi abuelo
lleva el pueblo escrito en la cara.

Y mi amada lleva el pueblo
escrito en sus muslos
(que, no me canso de repetirlo,
son como dos camas de finísimas hierbas).

Los une, por tanto, un irremediable
sentimiento:
no el que yo (nostálgico)
en ellos profeso,
sí ese algo
que impide a mi amada
concentrarse:
y follarme

en la casa de mi abuelo.

Camas de hierba, de Héctor Acebo. Ediciones Vitruvio. 




6599.- RAFAEL BANEGAS CORDERO



Rafael Banegas Cordero nació en Barcelona en 1989. Ha participado en diversos recitales y ha publicado sus poemas en revistas como Poesía y Manta o Piedra del Molino. Actualmente ejerce la crítica literaria en la publicación digital Revista de Letras. Estudia Filología Hispánica y Humanidades en su ciudad natal. Acaba de publicar “Inciertas conclusiones” (Témenos Edicions, 2011), su primer libro de poemas.







Leopoldo

A Leopoldo María Panero, desde el desconocimiento

Jamás esperaste que esta cloaca te diera salud o una princesa.
Tampoco unos desperdicios para pasar a mejor vida.
Te buscaste una trinchera en la retaguardia de tu apellido
y fuiste selectivo con las ratas que escogías.
Escupiste hacia el cielo y tomaste la locura por paraguas,
te deshiciste de tus libros para pagarte
un manicomio más cómodo,
una camisa de color verde para no pasar la noche
cerca de una tumba.

Vendiste tu alma a un diablo de papel
porque aquella noche dios estaba de putas
y tu padre cojeaba borracho del pie izquierdo.
Fue lo mejor que te ocurrió en la vida.

Jamás esperaste que esta cloaca te diera salud,
pero te la dio:
gracias a tu locura puedes oler las rosas
y pasear con tu princesa de la mano.







Yo quise nacer cuchillo
para pelar cien naranjas,

para que me sobaran mil manos
y me lamieran después de untar
las pastas del desayuno.

Yo quise nacer cuchillo,
no me importa confesarlo,
para perpetrar asesinatos,
para ver de qué están hechos
los pulmones de los hombres.

Y esto se empieza a hacer realidad:
mis versos se están volviendo
de acero inoxidable.







La herencia del padre

Lo más fácil es matar a tu padre
desacreditarlo y justificar su muerte.
Lo más fácil es pasear por los bulevares
vestido con un traje verde y exhibiendo su cabeza.
Lo más fácil es ensañarte con él,
quemar su testamento, borrar su rastro.
Pero lo más difícil es matar a tu padre
y seguir llevando flores a su tumba.

(selecciones del libro Inciertas conclusiones, 2011)





6598.- CARLES CERVELLÓ I ESPAÑOL




CARLES CERVELLÓ I ESPAÑOL
(Barcelona, 1966) és Doctor en Filologia hispànica i treballa com a professor de secundària. 
Carles Cervelló ha publicado, como poeta:
-Fragments de plenitud ( Amalgama, Berga,1997) – 
-En veu alta ( La comarcal edicions, Argentona, 2006)

Obra de teatro para niños:
-Bruixes!, Obra teatral per infants en 3 actes ( Amalgama, Berga, 2001) 

Actualmente, junto a Jordi Rincón, ha fundado una editorial: Témenos edicions.
Su primer libro ha sido:
Amb e d’educar: Diccionari no autoritzat de l’educació ( Témenos edicions, Barcelona, 2008), escrito por Germán Alemany, Jordi Rincón y Carles Cervelló.



Himme


Volvamos a creer en las palabras,
las que nos han estado dadas
y las que esperan sin calor antiguo
un nuevo futuro donde vivir libres y en paz.
Volvamos a creer que es posible
hacer de aquello que somos la única bandera,
el único canto.
Volvamos a creer en las palabras,
en los hombres y mujeres que un día
transformaron en canción aquello que unas manos resignadas
arrancaron al infierno del olvido inconsciente.
Volvamos a creer en las palabras,
hagámonos amantes de este legado único,
sin miedo al futuro que siempre
mirará de reojo nuestros miedos.
Volvamos a creer en las palabras,
que este es tiempo de esperanza.






Tornem a creure en les paraules,
les que ens han estat donades
i les que esperan sense cremors antigues
un nou futur on viure lliures i en pau.
Tornem a creure que és posible
fer d’allò que som l’única bandera,
l’única cant.
Tornem a creure en les paraules,
en els homes i les dones que un dia
feren cançó d’allò que unes mans sofertes
arrabassaren a l’infern de l’oblit inconscient.
Tornem a creure en les paraules,
fem-nos amants d’aquest llegar únic,
sense por del futur que sempre
mirarà de reüll les nostres pors.
Tornem a creure en les paraules,
que aquest és temps d’esperança.





-Sense títol-

Afortunadamente, querido amigo,
no hay poemas perfectos.
Tenemos, eso sí, un cielo de colores,
el mar de los atardeceres imposibles y,
por supuesto, la música de un piano cualquiera
dispuesto a seguir nuestra estela.
Espacios, lugares, versos y poemas
que vuelven una y otra vez,
porque sabemos que nunca habrá suficiente,
que nada podrá saciar ni saciarnos
esta sed de querer más, siempre más.
Por eso ni hay poemas perfectos, por eso
volvamos a la poesía y a los poetas,
al mar de la niñez y al cielo sin miedos.
Por eso, porque necesitamos
un bálsamo que cure heridas muy abiertas,
un leve respiro del aire en el rostro que,
con las primeras luces, necesitará
un verso que ilumine las tinieblas del alma.




Afortunadament, benvolgut amic,
no hi ha poemes perfectes.
Tenim, això sí, un cel de colors,
el mar de capvespres imposibles i,
és clar, la música d’un piano qualsevol
disposada a seguir el nostre deixant.
Espais, llocs, versos i poemes
que tornen una altra vegada,
perquè sabem que mai n’hi haurà prou,
que res podrà saciar ni saciar-nos
aquesta set de voler més, sempre més.
Per això ni hi ha poemes perfectes, per això,
tornem a la poesia i als poetes,
al mar de la infantesa i als cels sense pors.
Per això, perquè necessitem
un bàlsam que curi ferides massa obertes,
un lleu respir de l’aire en el rostre que,
amb les primeres llums, necessitarà
un vers que il·lumini les tenebres de l’ànima.







11 de setembre

Tendremos que abrir nuevos museos
y dejar la luz de las bibliotecas
ardiendo en la oscuridad para siempre.
Tendremos que escuchar otros conciertos
y esperar una nueva madrugada,
una puesta de sol lejos de este mar.
Cuando el hombre se empeña en no ser,
cuando sólo nos queda un rayo de luz,
cosas tan inútiles como el arte
- tan escandalosamente inútiles como el arte-
podrán, si mantenemos la ilusión,
restituir aquello que nos hace,
a pesar de tanta hostilidad y locura,
un poco más humanos, un poco más nosotros.






Haurem d’obrir nous museus
I deixar el llum de les biblioteques
Cremant per sempre en al foscor.
Haurem d’escoltar altres concerts
I esperar una nova matinada,
Una posta de sol lluny d’aquest mar.
Quan l’home s’obstina a no ser,
Quan només ens queda un bri de llum,
Coses tan inútils com l’arts
-tan escandalosament inúlts com l’art-
podran, si mantenim la il·lusió,
restituir allò que ens fa ser,
malgrat tanta hostilitat i bogeria,
una mica més humans, una mica més nosaltres.




MANUEL DEL BARRIO DONAIRE [6.597]


Manuel del Barrio Donaire 

(Úbeda, Jaén, 1977) escribe poemas, ve la tele, vive en Málaga, trabaja en una librería, bebe cerveza Alhambra, estudió y creció en Madrid.

Es autor de los poemarios “Confesiones de un soltero autopoético” (Point de Lunettes, 2009, Premio Nacional Princesa de Éboli), “Alguien que sea yo” (Huacanamo, 2011), “¿Por qué hay un plato que gira dentro del microondas?” (Ediciones Liliputienses, 2011), “Un ojo izquierdo llamado Danilo T. Brown” (Lupercalia, 2012) y CIRUGÍA PARA QUISTE DEL EPIDÍDIMO (Baile del Sol, Tenerife, 2013). Por ahora sigue trabajando y sigue estudiando, aunque no descarta dejarlo todo para irse a morir a Alaska. Sus poemas también han aparecido en diversas antologías y revistas.


Os veo por todas partes

Vuestra vida consiste en estar juntos,
familia, amigos y conciertos,
con billetes de avión
y los ojos en blanco.

Os miro y os comprendo
y al contrario de lo que pueda parecer
por vuestros cuerpos bien alimentados,
sé que sufrís, lo sé,
lo digo en serio,
yo también sufro por nosotros.

Pero esto se acabó.

Alguien tendrá que dar
el primer paso.



POEMATIZAR

Sentarse en una silla dice tu horóscopo
pedir un ice late mediano con azúcar, vaso de plástico, pajita,
abrir el MacBook Air para escribir el mundo, el café, el vaso de plástico, 
la / pajita.
La certeza de escribir y marcharse dentro de una hora
de este local con aire acondicionado, levantarse de la silla 
y no estar solo,
salir a la calle Alcalá con 237 palabras por delante,
como una procesión, como un cortejo fúnebre,
como la línea discontinua de una carretera o un tren de cercanías.
Escribir que en la mesa de al lado un tipo abre su portátil,
que no es un Mac,
y bebe un líquido amarillento con hielo, vaso de plástico, pajita,
un líquido luminoso que parece té o pis de gato,
el tipo es joven, pelirrojo, alternativo, zapatillas de tela 
con cuadraditos blancos
/y negros, camiseta oscura de algodón, los dientes limpios.
Te pregunta si hay internet, perdona, que si hay wifi
y contestas que no, que ya no hay wifi.
Entonces el joven alternativo guarda su portátil,
que no es un Mac,
y saluda a una chica rubia que acaba de llegar,
dos besos, hola, hola, y le dice que no hay wifi, no jodas,
terrible, y no saben qué hacer. Se miran.
La rubia también trae un portátil, trae una funda de neopreno 
tamaño portátil,
por lo que es fácil deducir que dentro hay un portátil que necesita 
una red wifi para cumplir la función básica de todo ser humano.
Después de nacer y crecer el ser humano
necesita conectarse, beber café, refrescos con burbujas,
ir a la universidad, follar, hacer trabajos…
si no hay wifi la vida se detiene,
la rubia y el joven alternativo con zapatillas de tela con cuadraditos 
blancos y/negros se van,
adiós, buscan un espacio con wifi y aire acondicionado
para prosperar, reproducirse, sacar el curso adelante, vivir la vida.



CUENTOS POR PALABRAS

Y te pide una palabra. Así es Pauline.
Aparece de pronto en la puerta de una zapatería y te dice hola,
con la boca llena de flores o de peces, te dice, no sé, te habla de ciudades,
de cosas que son como cuerpos de mujeres enfermas,
se tapa los ojos con las manos y te pide una palabra. Así es Pauline.
Dame una palabra, dice, y tú no sabes para qué, pero coges y se la das.
Dices “contrito” o “libélula”, dices, “consustancial”
entonces ella te da las gracias y se va corriendo.
Tú sigues con las cosas de la vida, ya sabes, los hechos, las acciones, el movimiento característico de los seres vivos que te obliga a desayunar 
por las mañanas.
Eliges la ropa estudias comes trabajas mueves la cucharilla dentro 
de la taza de/café.
A los pocos días vuelve a aparecer. Así es Pauline.
Aparece de pronto en una calle llena de charcos y te dice hola,
entonces te abraza y tú respiras profundamente porque los abrazos 
de Pauline huelen a pastel de chocolate y manzanas verdes.
Luego te dice aquí lo tienes, y te da un papel doblado muchas veces.
Lo abres con miedo, como si algo pudiera quebrarse,
y descubres un cuento o un poema
que se titula “contrito” o “libélula”, que se titula “consustancial”.
Cuando lo lees no entiendes nada. Lo lees y las palabras se confunden,
significan eso y lo otro, yo hablo, hablo, pero el que me escucha sólo 
retiene las palabras que espera. Así es Pauline.


LO DE SIEMPRE

Hay una manera de escribir que busca, no encuentra
más que por accidente o por gracia, y sigue buscando.
Christian Bobin
Y sin embargo uno prefiere no arreglar lo que se rompe.
Llevo 30 años atándome los cordones y follando más de lo estrictamente
/necesario
mientras busco algo que no sé dónde coño anda.
Busco las llaves del coche, un cd que no sé dónde está, el libro este,
el otro calcetín a rayas, busco en el caos y en el desorden de mi armario,
en los cajones, en los bolsillos del abrigo.
Pierdo monedas, lápices, papelitos con cosas apuntadas.
Me pierdo a mí mismo en los pasillos de algunos hospitales, en los hoteles.
Tal vez por eso escribo,
para encontrar lo que busco o para enumerar todo eso que voy perdiendo
y que no se me olvide, para poder mirar atrás de vez en cuando
y distinguir lo que ahora soy de lo de antes.
Me gustaría pensar que escribo para llegar más allá de la gramática 
y de los
/cuerpos 

de aquellos que se montan conmigo en un vagón 
de metro. 

Que escribo 
para atravesar paredes, para darme la vuelta y ver 
lo que tengo detrás 
que tanto me molesta, que se me clava en la espalda 
por las noches como 

se me
/clava 

el iPod cuando me quedo 

dormido escuchando música.
Pero llega un momento en que toda tu vida pasa por ese
“qué voy a hacer yo ahora”
tan distinto de follar o de atarse los cordones.
La necesidad de alcohol es como la necesidad de sexo, de carne,
de filetes de pollo o de empanadas de atún. Un alimento, las vitaminas
que te receta el médico y que te dan en la farmacia en botes de color naranja.
El tiempo.
Ese patio interior que nos separa de un niño salido y con granos que se hace
/pajas
mientras espía a la vecina de enfrente tender la ropa.
Uno ya no puede bajarse los pantalones con tanta rapidez.
Desabrocharse el cinturón y entrar en un dormitorio a toda prisa 
con las luces 
/apagadas.
Entrar, penetrar, introducirse en.
Hay que pensar un poco, decirse para qué, por qué, qué es lo que quiero, 
lo que 
/busco.
Los niños no se preguntan estas cosas, se sacan los mocos y los pegan
debajo del pupitre, se tiran de los pelos, le suben la falda a la tía buena 
de la
/clase 

y mean en la calle, en cualquier lugar.
Pero de pronto llega un día en que eres capaz de apagar el despertador 
a la
/primera.
Te afeitas, compras el periódico, vas al trabajo,
haces un montón de cosas por las que tu empresa te paga mil y pico euros 
al
/mes.
Contestas al móvil, asistes a reuniones, rellenas tablas, sumas, restas,
/multiplicas.
Tienes que llegar al presupuesto.
Has ido a la universidad, tienes títulos, diplomas, palmaditas 
en la espalda, 
te has esforzado tanto para llegar aquí.
Lo de leer libros y escribir gilipolleces sólo son cosas de críos,
mocosos que no van a llegar a nada en la puta vida.
Y qué difícil es reconocer que uno sigue siendo un crío, un manojo 
de nervios 
y de cosas tiradas por el suelo, calcetines, libros, fotografías, 

tickets de Zara.
Qué difícil es ir a las reuniones de vecinos y decir
“presente” o “tengo goteras en el cuarto de baño, joder”,
qué difícil es ir al banco y abrir una cuenta a plazo fijo
o levantarse pronto los fines de semana para hacer las tareas domésticas,
la lejía, el suavizante, lavar esto, fregar aquí, sacarle brillo a la encimera.
Programar una lavadora es algo que te obliga a crecer 15 años de repente,
pero tienes que hacerlo. Tienes que sobrevivir. Hacerte un hombre.
Nacer. Crecer. Emborracharse. Falso orden que disimula el caos,
vida profunda en la que toco el agua terrible con la punta del pie.



¡CANTA OH MUSA!

Para María Jesús (la rubia)
No es lugar para poetas
va y me dice una rubia en un local
lleno de humo y de cuerpos y de vasos
y cómo has dicho que te llamas dos
chupitos por favor que no te oigo
y qué lugar entonces será ése
el Parnaso París un cementerio
uy qué ocurrente jajaja y qué tonto
no gracias de verdad que ya no bebo
y digo yo que no hay mejor lugar
y grito ¿qué? que no hay mejor lugar
que este lugar con poca luz y poco
oxígeno y el hambre para ser
poeta y ser 1+1 cualquier
día de la semana en este bar
que no es lugar según la rubia para
y porque lo importante aquí es bailar
y ser guapete y blablabla con cierta
gracia moviendo la colita como
un perro si la rubia dice tal
o si la rubia o sea qué fuerte dice
ser poeta y ser nariz y ojos y boca
de poeta y barba larga de maíz
y la rubia una y mil veces la rubia
con sus mechones pechos manos rubia
y sus zapatos ser metro noventa
de poeta al otro extremo de la barra
y ayer vi una película y por esto
y ayer vi una película y lo otro
sin boli sin papel y sin gomina
lo sabes y lo piensas no se puede
es imposible ser aunque lo escribas
y menos a estas horas y en un bar
por mucho endecasílabo y la rubia
a veces venga vale sí tal vez
lo cual escrito en prosa significa
canta oh musa que te vayas a la mierda.



Dime un insecto en una planta

Las cosas se hicieron, primero,
su "para qué", después.
JOSÉ HIERRO

Dónde vivir, qué hacer,
con qué podrías combinar esa chaqueta,
calientas leche de soja en el microondas y preparas una taza de Nesquik,
lees a Shopenhauer para darle algún sentido,
lees a Aristóteles, a José Hierro,
vas a la universidad de lunes a viernes para llegar a comprender
por qué quieres comprar en H&M,
qué es un foulard,
en qué tienda venden las zapatillas Puma rojas y azules que te encantan.
Lo que no haces, lo que no cuenta,
el objeto crea al sujeto y los faldones de la colcha.

Te compras cosas para ser cosas,
te compras un coche para sentarte dentro y ser un coche,
un descapotable rojo, un Mini Clubman turbodiesel,
te compras una camisa azul y un jersey de lana
para ser una camisa y un jersey
y no ser tú desnudo y con la carne de gallina,
la carne cruda de gallina, la piel, el pelo,
las uñas que tenemos que cortar,
el hígado, las cejas que depilamos cada 3 o 4 días,
nuestro pequeño culo.

Desnudo sólo eres uno más,
un cuerpo más sentado en la butaca,
asiento 4C, pasillo, coche 9,
un dolor, un bulto, una manchita,
llegaremos a Madrid en menos de tres horas,
que tenga usted un buen viaje,
el mismo movimiento arriba y abajo del diafragma,
otro café con leche camarero, una mesa para dos,
desnudo ya no existes.
Para construir tu propio cuerpo y ser tú mismo
tienes que seguir las instrucciones,
leer algunos libros, improvisar, salir de compras,
mezclar camisetas baratas de algodón
con chaquetas Paul Smith o Emidio Tucci.

Eres el objeto, eres la cosa, eres el tejido, eres el material,
eres la madera del parquet y el aluminio del cierre Climalit de la terraza.
Eres lo que tienes,
eres lo que te rodea a menos de 3 metros de distancia,
el perrito que sacas a pasear,
ese jarrón que compras porque queda bien sobre la mesa,
un anillo de acero en el meñique, un vestido de flores,
el suavizante que pones en la lavadora,
lo digo en serio,
eres un paquete de chicles Orbit.



INSTRUCCIONES PARA ESCRIBIR COMO 
DIOS MANDA, ES DECIR, SIN PALABROTAS

Era hermoso follar bajo los árboles
Dionisio Cañas
evoluciona, dicen, crece, avanza
los poetas, las señoras, las abuelas
escribe nuevos poemas nuevos, dicen,
abrígate hijo mío, utiliza las dos piernas,
camina erguido, talla el sílex,
ya eres todo un homo sapiens,
descubre el fuego
el arte, el arte,
la música, la cueva
y no escribas follar ni escribas polla
y aféitate por dios, mira qué pintas
y no lo toques más si escribes algo
intenta escribir algo, dicen,
intenta escribir limpio, pulpo, exacto,
paloma, sustantivo,
invierno es todo frutas y linternas
olvidadas,
palabras oxidadas
como palabras que no puedes
decir, que sí, que no, que no, que sí, que no
palabras que tampoco o nunca o sólo
a veces, cuervo, enjambre, empuñadura.
cuando escribo follar escribo vida
bisonte, flecha, música, instrumento
algo redondo como un clítoris redondo como un plato
que se puede apretar entre los dedos,
y lamer y dejar sobre la mesa
el poema limpio, el poema higiénico
el poema con la cesta y las manzanas
el arte, el arte,
el niño bueno
que no puede escribir follar
porque eso no se escribe
ni se hace,
orgasmo, polla, coño, teta, semen.


SÁBADO

Paso la tarde del sábado jugando a la play
y viendo Lost in Translation por cuarta o quinta vez
mientras pienso que debería dejarme de gilipolleces
y escribir
no sé muy bien el qué
pero escribir algo,
un poema, cualquier cosa para actualizar el blog
y no sentirme culpable cuamdo esta noche salga
y me introduzca entre la juventud
y me beba unas cervezas
y las mujeres me miren como a uno más sin saber que yo
no pierdo el tiempo viendo el fútbol o la fórmula uno porque yo 
soy escritor joder y si me las quiero follar
no es por follar
sino para escribir sobre ello
y ser alguien en la vida
y poder mirar atrás.


RUNRÚN

Cada reacción,
cada parpadeo,
cada trago de cerveza,
cada cosa que me saca de quicio,
no es cosa mía.
Soy la herencia,
el alcohol,
la educación,
eso sí,
eso no,
muy bien hijo,
muy mal hijo,
sobresaliente,
suspenso.
Dibujo bien porque mi padre dibuja bien.
Soy guapo porque mi madre es guapa.
Pruebo mi propio semen cada vez que eyaculo.

Nací en 1977.
Me crié en Carabanchel,
en un piso pequeño con salón, dos dormitorios,
cocina, baño, padre, madre, hermana, perro, tortuga
y un pasillo interminable que atravesaba a oscuras por la noche
para despertar a mi madre y pedirle un vaso de leche.
Mamá, leche.
Le tocaba el brazo y me tumbaba en el sofá.

Mamá, mamá.

Desde la ventana del salón se veía El Pirulí
y si había fútbol oíamos los goles del Vicente Calderón.
El alcalde de Madrid se llamaba Enrique Tierno Galván.
A veces me dolían las rodillas.
Los médicos decían tenía velocidad en la sangre.
Mi película favorita era Thriller de Michael Jackson.
A veces me hacía pis en la cama.
A veces lloraba porque no quería ir al colegio.
En el colegio las mesas eran hexagonales
y eran verdes
y vestíamos uniforme.
También lloraba porque no quería separarme de mi madre.

Mamá, mamá.

Mi madre decía que iba a una clase de mamás que estaba al lado
para que dejase de llorar.
La profesora escribía en la pizarra dos filas de números
con una rayita a la izquierda.
David Mena me tocaba el hombro y decía que no había para tanto.
Yo no entendía lo que significaba que no había para tanto.
Tampoco entendía lo que la profesora escribía en la pizarra.
Mi madre me enrollaba en una manta
cuando me hacía pis en la cama
mientras cambiaba las sábanas.
Aprendí a moldear plastilina y a rezar el Padre Nuestro.
Me gustaba una chica que se sentaba en el último pupitre,
se llamaba Coral,
era rubia y tenía mocos.
Yo le levantaba la falda y la insultaba.
Esa era mi forma de decir te quiero.
El chico más guapo de clase se llamaba Juan Pablo.
En el recreo las chicas gritaban
JUAN PABLO, SEGUNDO, TE QUIERE TODO EL MUNDO.

Padre nuestro que estás en el cielo.

Cuando mi psicoanalista me pregunta
qué me gustaría hacer en la vida,
me quedo en blanco.
O dónde me gustaría vivir.
No lo sé.

Pienso en el mundo,
pienso en el planeta,
pienso en esa imagen de la NASA
donde la tierra es azul y redondita.
Un lugar perfecto que gira sobre su propio eje alrededor del sol
y es algo achatado por los polos.
En realidad no sé cómo es el mundo.
Si debiera ceñirme a lo que he visto,
diría que el mundo es pequeño
y a veces llueve
y huele a barro
y diría que hay ríos y aviones
y ciudades donde viven personas que hablan idiomas
y hay hospitales y carreteras y taxis
y tiendas donde venden cosas.
Diría que mi cielo favorito tiene nubes grises
y que hay gente que duerme en los cajeros automáticos
y bebe vino en tetrabrik
y tiene negra la planta de los pies.
En mi mundo no hay guerras.
En mi mundo la enfermedad incurable afecta siempre a los demás.
A la hermana de mi padre,
al padre de mi madre,
al amigo del amigo de un amigo.
Vivo en un lugar feliz.
Tengo trabajo y zapatillas cómodas.
La gente hace películas para que yo las vea.
La gente escribe libros, pinta cuadros, estudia medicina,
construye casas con vistas al mar para mayor gloria de mí mismo.

Si estuviera solo en este mundo me moriría.

Mamá,
¿y si esto que tengo no se me quita nunca?
¿Y si me muero?

Mamá, mamá.

¿Cuánto va a durar mi vida?

Esto, ahora, aquí, el presente,
la concatenación de pequeños cruces,
los saludos, era joven, era un buen tipo,
qué desgracia,
qué desgracia.

El cuerpo en constante alerta roja.

El cuerpo suena,
el cuerpo cruje,
el cuerpo hace ruido y hace runrún
y es ese runrún dentro del cuerpo lo que me preocupa.
En cada mano,
en cada pomo,
en cada apagar la luz e irme a la cama,
en cada boca,
en cada cubo de basura,
en cada perro que me lame.
Cualquier cosa es susceptible de pegarme unos hongos,
una sífilis,
un herpes genital.

El cuerpo humano tiene 37.000.000.000.000 de células distintas.
Por cada célula de nuestro cuerpo
hay 10 bacterias haciendo vete tú a saber qué.

Mi piel de color rojo,
mi piel con puntos blancos,
mi piel con descamaciones,
mi piel con su runrún.

Es necesario tener algunos platos que fregar,
alguna mano que dar,
un saludo al llegar a casa.

Estar vivo para qué,
estar vivo para quién.

El estudio, la escritura, meterla y sacarla.

El alimento para qué.
Cuidar de la mascota para qué.

Mi psicoanalista dice que no hay que preocuparse,
que hay que ocuparse,
que lo que me pasa es por estrés,
por nervios,
por el runrún de la cabeza que no me deja en paz,
que un cuerpo triste duele,
que la incertidumbre genera dolor
y la certeza genera placer y que, por eso,
el contacto seguro entre humanos
es tan importante como el agua y la comida.

No estamos solos.

Los médicos nos cuidan,
los profesores nos enseñan,
los bomberos apagan el fuego.
Gracias a Mark Zuckerberg puedo escribir buenos días
y que 1.457 amigos se den por saludados.

A 34 amigos les gusta esto.

No tengo que salir a cazar para comer carne,
no tengo que andar un kilómetro para recoger agua del pozo,
puedo volar de Madrid a Estocolmo a una velocidad de 900 km/h
y asistir a la reunión,
dormir en un hotel,
alimentarme aquí, aquí y aquí.
Me protejo del frío con nailon y poliéster made in China
aunque no sé nada del nailon o el poliéster.
Si me perdiera en medio del bosque
sólo sería capaz de gritar y seguir el curso del algún río.
Tampoco sé nada de China.
Nunca he estado en China.
En la tele salen chinos con bata blanca y mascarillas,
en los mapas veo una región de color rojo
que dice que eso es China,
a veces veo gente por la calle haciendo fotos
y pienso que son chinos,
llevan gafas, sonríen,
saben hablar inglés y señalan con el dedo.

El mundo parece más grande de lo que es en realidad,
porque en realidad,
mi mundo,
consta de ascensores y puertas giratorias,
recibidores, pasillos, vagones de tren,
servicios públicos, andenes, ventanas, pisos compartidos,
rutas por la sierra de Cazorla con mi padre,
terrazas con vistas al mar,
tres ríos navegables,
algunas escaleras,
un colchón de 1,35 x 2 metros,
un edredón Rosenglim de IKEA
y algunas fotos.

En IKEA,
ningún producto consigue la aprobación
a menos que se pueda embalar en un paquete plano.

Siento el peso de la luz por las mañanas.
Me enrosco en el sofá con una manta
como una cochinilla de humedad,
un oniscídeo,
un chanchito de tierra,
un marranito,
un bicho bola.
Es este enroscarme lo que me pasa con cualquier mancha, quiste, bulto, úlcera, descamación, depapilación, picor, hongo, virus, fiebre, liquen, hemorroide, areata barbae,
lo que me paraliza en mi vida normal de seguir los 88 pasos del camino hacia el éxito y amigos para siempre means you´ll always be my friend.

Mi psicoanalista dice que soy muy sensible.
Claro, eres poeta, dice,
los poetas sois muy sensibles,
es el precio que debéis pagar por vuestra sensibilidad.

Y una mierda.

Yo no quiero pagar ningún precio,
yo quiero saber el truco, el trato, la cosa, la magia
para que mi cabeza no se invente enfermedades,
o para que, si se las inventa,
no creérmelas,
porque si no, luego, con los años,
llega el cáncer de páncreas inoperable
y ya no hay nada que hacer.

¿Cuál es el truco?

Mi psicoanalista dice
que no creerme a mí mismo debe ser el truco.
Mirar por la ventana y acordarme
de que la vida es lo que es
y dura lo que dura
y que da igual si tengo una enfermedad chunga
o algo imaginario.

Preocuparse no ayuda.
Vivir sí ayuda.
Así que hay que estar vivo
y alegrarse.

Alegrarse.

Decirle a alguien que tiene que alegrarse
es una estupidez.

Quiero que me hagan análisis y pruebas si me pongo malo.
No quiero una pomada y listo,
quiero el diagnóstico especializado,
quiero la tranquilidad del color verde,
quiero radiografías, resonancias, biopsias,
quiero quirófanos y salas de endoscopia,
incubadoras, bancos de sangre,
escáneres, ecógrafos, aceleradores lineales.
Quiero que me digan que no es nada si me salen manchas en la piel.
Solo es hiperpigmentación,
no te preocupes.

Siempre me ha gustado vivir bien.


EL SER Y LA NADA

No hay nada bueno en ti. Por eso te amo.
J. M. Fonollosa

No te conoce nadie, ni siquiera
tú sabrías decir quién eres,
de quién es esa carne, de quién ese dolor
[abdominal.
No hay nada bueno en ti.
Tu semen es igual
al de cualquier agente de seguros.


INSTRUCCIONES PARA SER ESCRITOR

Vestir de negro es una necesidad vital,
como leer la etiqueta del champú
o la fecha de caducidad del pan de molde.

Para ser escritor
primero hay que parecerlo
y nadie puede escribir correctamente
si se viste de cualquier manera.

El buen escritor escribe rápido, mal.
El roto del abrigo, el camino largo de la dificultad,
la mansedumbre de los espacios en blanco.

Todo lo que está limpio, cepillado, relamido,
es lo menos importante.
Hay que escribir abigarradamente,
vivir abigarradamente,
no dejar un espacio, un minuto de silencio,
hay que llenarlo todo,
fecundarlo todo,
vomitarlo todo,
meterle mano a todo,
no dejar un trozo de carne sin probar
Esto es así.

Cuando se me acaban los yogures
y el arroz tres delicias del congelador
necesito reafirmarme en mi escritura,
hablar de mi abrigo negro,
de mis derrames interiores,
de videojuegos.

El placer de la escritura está más allá
de la escritura.
Está en la sensación opresiva del calzado,
en el golpe de teclas del ordenador,
en la luz artificial y el ruido que hacen los vecinos.

El negro es el color de la literatura.
Hay que huir de la perfección
como de la frase hecha o los calcetines blancos.
El color negro
absorbe radiaciones, texturas, vapor de agua,
exceso de glucosa, aminoácidos.
No hay que fiarse de ningún escritor
capaz de combinar más de tres colores a la vez.

Para vestir de negro correctamente,
lo primero es saber mentir y no acabarse nunca un libro.
Hay quien se cree escritor
por escribir todos los días, pero no.
Tampoco se puede escribir en cualquier sitio,
ni de cualquier manera.
Hace falta una predisposición mental que tiene que ver
con todos esos whatsapps sin responder
de las últimas semanas.

Hijos de puta.

Conozco individuos,
albañiles, amas de casa, abogados, profesores de idiomas,
que escriben dentro de bañeras,
tumbados en sofás,
sobre pilas de ladrillos,
en servilletas de papel,
en el metro.

Lo escrito así,
sale con letra de póliza de seguros.

Para escribir algo sólido y consistente,
es necesario estarse muy quieto,
escuchar algo de Brahms,
comer arroz,
beber Coca-Cola y, por si no ha quedado claro,
vestir de negro riguroso, al menos, de cintura para arriba.

El uso de ordenador y el bromazepan, por supuesto,
son imprescindibles.

                                                                        










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