martes, 30 de noviembre de 2010

2193.- JAROSLAW IWASZKIEWICZ


JAROSLAW IWASZKIEWICZ [1894-1980]
Jaroslaw Iwaszkiewicz nació en Varsovia el 20 de febrero de 1894 y murió en la misma ciudad en marzo de 1980, en Ucrania. Poeta, novelista, cuentista, dramaturgo, crítico de literatura y de música, ensayista. Traductor de Shakespeare, Andersen, Kirkegaard, Rimbaud, Claudel, Gide, Giraudoux, Pablo Neruda, Czechow y Tolstoi. Fue presidente de la Unión de Escritores Polacos y dirigió la revista Twórczosc (Creación). Renunció a hacer una lista de sus principales obras, porque ésta resultaría larguísima. Me limito sólo a mencionar que Iwaszkiewicz no es totalmente desconocido en México, donde se publicaron dos traducciones de sus libros: Chopin, en 1948 (sep) y Madre Juana de los Ángeles, en 1977 (Era).

Iwaszkiewicz es un polígrafo eminente. Su obra comprende todos los géneros. Es un buen novelista; algunos de sus relatos son excelentes. Su obra poética cuenta entre las más puras de la lírica polaca contemporánea, sus ensayos y notas de viaje demuestran su lucidez y su sensibilidad. Escribe obras de teatro. Es un magnífico conocedor de música y pintura. Heredero de las tradiciones literarias del pasado, deriva de la novelística rusa del siglo XIX y la polaca de principios de siglo. Es notable la cualidad plástica que se revela en su obra. Su bibliografía es amplia y entre ella destacan los siguientes títulos:Oc to sí la bo s, 1919, El verano, 1932, Escudos rojos, 1934, Las señoritas de Wilk, 1933, Un verano en Nohant,19 36 , El molino a orillas del Utrata1936, Pasiones de Bledomierz,1938, Mascarada, 1938, Otra vida, 1938, Cuentos italianos, 1947, Las bodas del señor Balzac, 1959,Cálamo aromático,19 60 , Nuevo amor y otros relatos,19 60 , Los amantes de Marona,19 61 , Cosecha de mañana, 1963, y la trilogía Fama y gloria,1956-1964

J

Iwaszkiewicz es un personaje gigantesco y total que no deja de asombrar a sus contemporáneos. Su vasta cultura literaria y musical, su conocimiento de varias filosofías y literaturas europeas —sin hablar del conocimiento de varios idiomas de este mundano, diplomático y viajero incansable—, el ejercicio ininterrumpido de diversas disciplinas literarias, su profundo humanismo, el culto firme a la individualidad de raíz romántica, la preocupación por lo dramático y lo misterioso en la existencia, hacen de este longevo escritor, nacido a finales del siglo xix, uno de los grandes presentes de la literatura polaca contemporánea. La actividad creadora de Iwaszkiewicz durante sus últimos años, junto con su rara capacidad de evolucionar, parecen verdaderamente inagotables.

Debutó como poeta en 1919 con su libro Las octavillas. Junto con los otros poetas del grupo “Skamander”, forjó los principios de una nueva poética abierta a las inspiraciones de varias culturas y varias tradiciones, tanto a la estilización como a la “cotidianidad” concebida como un valor vital y estético de una poesía que tenía que superar las exaltaciones verbales del expresionismo desmesurado del periodo del modernismo.

Los dos poemas que aquí se incluyen pertenecen a un Iwaskiewicz tardío —”El viejo poeta” forma parte de su último libro de poemas. El mapa del tiempo—, que supo renunciar a las tentaciones de una ornamentación refinada, expresando en una forma densa y despojada la esencia del drama existencial del hombre.



Sus poemas



Principium individuationis

¿Dónde está la granada
cuya semilla soy yo?

¿Y dónde el melón
del que soy rebanada?

¿El filo del cuchillo de plata
por qué me ha cortado?

¿Crecerá el árbol de la semilla?
¿Late la vida en la rebanada?

El cuchillo me penetra en cada instante.
A mis gritos responde el silencio.







El viejo poeta

I

El poeta dice:
Mujer, ¿no ves estas dos moscas inmóviles
sobre la repisa de la ventana
matadas con el insecticida?

No valen más para el universo
que nuestros queridos perros
muertos que yacen bajo esta piedra.

¿Recuerdas la palabra “Tropka”
cuando le decíamos algo
y él no entendía
arrugaba la frente, se concentraba
y no entendía?

Era un animal

Mira, nos hablan nubes
auroras estrellas
vientos
y tampoco entendemos

Nos hablan espacios
celestes
árboles que florecen
hablan flores
crecen
y hablan
y no entendemos
Así será

Nos quedaremos en el universo
cual dos moscas muertas
dos perros tirados
cual dos puras nadas
Ellos también amaban
y querían entender

II

El poeta dice:
Mujer, ¡no te vayas!
¡Quédate un rato conmigo!

Es que deseo estar solo
y si tú te vas
acudirán todos ellos

Vendrá Tuwim1
con una rama de grandes manzanas
como la que se había llevado
de nuestras bodas de plata

En seguida vendrá Czeslaw2
tan jovencito como aquel día
en que llegó de Wilno
con las palabras “le adoro”

Llegará Tolek3
el mismo de antes, cuando contaba
en Aída4 las fábulas a Marysia5

Acudirá Olek6 con su loro
llegará la mariposa
que un día ha penetrado
en nuestro dormitorio
Era grande y rarísima

Se poblará el mundo
alrededor de nosotros

No te vayas
quédate conmigo
Porque quiero estar solo
Totalmente solo

III

El poeta dice:
Mujer, éramos jóvenes,
hemos visto el océano en Skagen
y Barcelona
y Mattehorn y Dent du Midi
teníamos amistades
conversábamos con Lechon7
con Witkacy8 y con Sartre
nos encantaba Proust
leíamos el Núcleo de la oscuridad
Ana Karénina
Las cenizas9
Y ahora estamos viejos
y solos

Peleamos
seguimos buscando
los libros perdidos

pañuelos
cerillas
anteojos

Y cuando estemos ante
el Señor de la Nada
de nada nos servirá
haber bailado en las bodas campestres
y en los salones del rey

Y nadie preguntará
por nuestras moscas
nuestros perros
nuestros libros perdidos
nuestros pañuelos

y anteojos


1Julian Tuwim (1894-1953). Uno de los creadores del grupo “Skamander” que dominaba el panorama de la poesía polaca en los años veinte. Autor de muchos libros de poesía, investigador y renovador incansable del idioma polaco. Famoso por sus poemas para niños. Traductor de la poesía rusa y francesa.

2Czeslaw Milosz (1911-2004). El más destacado representante de la llamada “Segunda Vanguardia de Wilno”, en los años treinta. Poeta, ensayista, novelista. Traductor de la poesía anglosajona al polaco y de la poesía polaca al inglés. A partir de 1951 permaneció en los Estados Unidos. Fue profesor de la Universidad de Berkeley

3Antoni Slonimski (1895-1976), junto con Jaroslaw Iwaszkiewicz, Jan Lechon, Julian Tuwim y Kazimierz Wierzynski, uno de los fundadores del grupo “Skamander”. Poeta, dramaturgo, crítico de teatro.

4El nombre de la residencia del joven Iwaszkiewicz y de su esposa, cerca de Varsovia.

5La hija mayor de Iwaszkiewicz.

6Amigo del poeta, músico

7Jan Lechon (1899-1966, en Nueva York). Poeta, ensayista y diplomático.

8Stanislaw Ignacy Witkiewicz, pintor, filósofo, teórico de teatro y dramaturgo polaco de fama mundial, conocido en Polonia bajo el nombre de “Witkacy”. Al enterarse de que los alemanes invadieron el país, se disparó un tiro en 1939.

9El título de la novela de Stefan Zeromski, el más grande novelista polaco en el periodo del modernismo (La joven Polonia). Epopeya del destino nacional en los tiempos napoleónicos.



2192.- BENJAMIN RAMÓN


BENJAMIN RAMÓN 



Nació en Panamá en 1939. Hizo estudios de Historia y Filosofía en la Universidad de Panamá. Ha dedicado su quehacer literario al cuento y la poesía. Es miembro de la Comunidad Centroamericana de Escritores. Aparece en la Antología Crítica de la Joven Narrativa Panameña, México, 1971 y en Poesía Rebelde en Latinoamérica, México, 1979. Ha merecido distinciones en concursos nacionales e internacionales por su obra poética y narrativa: Cundeamor, cuento, 1966, mención en Premio ESSO de Panamá; Sólo el mar, 1968 Mención en Juegos de Poesía Joven del Perú; Camión, 1972, Premio Universidad de Poesía; Amanecer de Ulises, 1983 y Las Ilusiones Perdidas, 1987, ambos Premio Poesía de Verano del Instituto Nacional de Cultura de Panamá, y Música Sabida, Finalista en el Premio Miró de Poesía, 1991, publicado en 2001. Obra poética: Puta vida o Esta ciudad que mata y otras alegrías, 1969; No trespassing, 1973; El mundo es más que el hombre, 1977; Árbol, mediodía, 1983; No olvidemos y otros poemas, 2001. Tiene dos libros de cuento: Contra reloj, 1992 y En un 2 por 3, 2007. Edita desde 1999 la revista impresa Camino de Cruces. Al decir de Mario García H., “el poemario Puta Vida es un texto que mezcla en su discurso hechos del acontecer nacional e internacional. En esta fusión el lenguaje busca expresar conceptos de la vida cotidiana del país y del poeta. Desde la perspectiva histórica, los versos marcan ciertos hechos sociales acaecidos en Panamá, desde la segunda mitad del siglo diecinueve hasta el año 1968. Y según el editor Luis Eduardo Henao: “La poesía de Benjamín Ramón además de su función emocional puede contener un trasfondo de lucha y mensaje político, como en los reunidos en No olvidemos. El país en la coyuntura del fin de siglo, ofrece la ocasión y el espacio propicios para hacer un poco de memoria colectiva, recordar fechas, lugares, nombres, sueños y miedos que sostienen el empeño histórico que, sépase o no, nos mueve y alienta”.


LA CORBATA

Papá era obrero de la construcción.
Papá era mecánico de autobuses.
Papá era constructor, albañil.
Papá era chofer y camionero.
Papá era carpintero y artesano.

Recuerdo qué alto volaban
sus cometas
a principios de año.

Era un soñador.

Apenas se puso una corbata
se murió,
qué vaina.








PAÍS

1

De dónde este bullicio
este color de cielo que revienta

de dónde esta alegría
estos gritos
de patria y de trabajo
esta saloma que hace crecer el día
y hace crecer la vida
¿de dónde el mar,
papá,
de dónde?

2

Como hace siglos
octubre fue lluvia, inundación
y negociado
junto al fuego
y
como siempre
fue chantaje y horror
de puerta en puerta
tras la máscara

3

Qué era la patria entonces:
apenas un árbol
como semilla
aún

apenas un surco
abierto
con las uñas

a duras penas
un país
una mirada
un grito

4

A lo mejor sólo un recuerdo
de cuando
éramos domadores de fieras
o cazadores
de sueños indomables. O
de cuando llovía
y la calle un inmenso charco
roto
por mil palomas o
caballos de fuego

5

¿La patria es sólo un nombre?
¿es acaso una fecha?
¿sólo cuatro paredes?
¿o el río que corre a nuestro alcance
y que crece de pronto
arrastrando
animales y miserias?
¿acaso una bandera?
¿una historia de mártires o chinos?
¿acaso una moneda?


*

En una vieja máquina que tú y yo conocemos
he escrito algunos versos
como quien no quiere la cosa
pero no he dicho todavía de qué color tienes los ojos



http://www.festivaldepoesiademedellin.org/

GLADYS CARMAGNOLA [2.191]


GLADYS CARMAGNOLA 

(Guarambaré, Paraguay 2 de enero de 1939 - Murió el 9 de julio de 2015)

Obras para niños: Ojitos negros, poemas de amor dedicados a un niño, 1995; Navidad, 1966; Piolín, 1979; Lunas de harina (Relatos de Cualquierparte), 1999; Paseo al zoológico, 2003. 

Para adultos, publicó los poemarios: Lazo esencial, 1982; A la intemperie, 1984; Igual que en las capueras, 1989; Depositaria infiel, 1992; Un sorbo de agua fresca, 1995; Territorio esmeralda,1997; Un verdadero hogar (1960-67), 1998; Banderas y señales, 1999; Río Blanco y antiguo, 2002; Una rosa de hierro, 2005; Poema de la celebración, 2005. Es cofundadora de la Sociedad de Escritores del Paraguay y de Escritoras Paraguayas Asociadas; miembro del PEN Club, y otras asociaciones culturales. Creó las colecciones: Piolín, 1979, de literatura para niños, y del Corcel, 1982, para adultosHa desarrollado clases, seminarios y talleres. Y ha recibido premios nacionales y extranjeros por sus obras, y homenajes y distinciones por su actividad.. Algunos de ellos: Premio José María Heredia de la Asociación de Críticos y Comentaristas de Arte de Miami, EE.UU de Norteamérica, 1985; Fiambrera de Plata del Ateneo de Cultura Popular de Córdoba, España, 1989; Premio Único de Poesía del Instituto Cultural Paraguayo Alemán, 1992; Mención de honor del Premio Nacional de Literatura, 1995; Premio dEL Lector de Poesía, 1995; Premio Municipal de Literatura, 1996; entre otros. Varios Reconocimientos: de las Municipalidades de Asunción, Luque, Guarambaré, Ypacaraí; del Ateneo Paraguayo y el Museo Nacional de Bellas Artes, 2004, del Club de Leones, y otras numerosas instituciones de todos los niveles. De ella ha escrito Hugo Rodríguez-Alcala, Premio Nacional de Literatura, docente, intelectual y crítico de relevantes méritos: He aquí una poetisa que tiene oficio y lo utiliza, que sabe escribir versos, que tiene algo propio que decir y lo dice con voz propia También la ha llamado "Embajadora del viento y de la lluvia...".




ESPERA

Viene la Cruz del Sur a nuestra cita
cada noche, invariable.

¿En dónde estás? ¿Qué órbita navegas
que no te han visto por ninguna parte?
¿Cuál es tu ruta? ¿La velocidad
se mide en años luz, o eso era antes?

Hace ya tanto tiempo
practico la costumbre de esperarte.
Mientras, la Cruz del Sur
simula acompañarme.
(¡Quién sabe dónde está
cumpliendo su misión infatigable!)

Cada vez que la miro
siento aquí, en el torrente de mi sangre,
como una invalidez
irremediable.

No llegues, por favor,
demasiado tarde.



CUESTIÓN DE GEOGRAFÍA

Lo repetía mi hermano:
El amor es cuestión de mera y simple geografía.

Y debo reconocer que estas palabras
en apariencia ridículas
son
la verdad más legítima.

El ser humano que somos,
gesticula, sueña, grita,
y depende de los pasos
más, o menos, que camina:
de una muralla, un portón,
un arroyo, una colina.

Nuestro mundo, aunque parezca quietecito,
gira y gira.

El hombre de ciencia busca;
a los abismos del cosmos se apeligra;
se acoda sobre el brocal del mundo
y allí investiga.
Lo que ignora, se lo calla;
y lo demás, lo publica.
Se extasía ante la imponente
majestuosa maravilla
que ama porque la conoce,
y más, porque la imagina.

¿Y a amar sólo cuanto ponen a tu vista
sin protestar te resignas?
Pues, se diría que no
a juzgar por la frecuencia
con que tornas y retornas
y escarbas y recuperas tu voz de la hojarasca a la poesía
-dar y darse, y recibir amor:
Sí. Claro:
como decía mi hermano:
cuestión de mera y simple geografía-.



CONFESIÓN

Sí.
Yo llamé a tu puerta día tras día
y mendigué cuanto pudieras darme
-como una pordiosera-.

¿Por qué hablo en pasado?
Todavía
tiendo mi mano a ti cuando la tarde
disimula mi angustia y mi vergüenza.

Te amo más que nunca
y tu avaricia me duele siempre igual;
pero dejarte,
yo,
Poesía,
¿dejarte?

¡Muerta!












a una mujer
y a un hombre
que acunaron en mí un antiguo sueño


a Josefina Plá,
quien de su oculto armario me legó vestidos
que nunca tuve y que vestí en secreto


a Cecilia
y a Julio, que comprenden
el afán de apresar un mínimo lucero


a mis hermanos
de sudor y sangre,
que buscan aferrarse de algún modo al cielo



OFRECIMIENTO

En este corazón,
pleonasmo de amor y de fisuras,
despilfarro de sueños,
mustio eco
del que ahíto de llagas y ajetreos
durmió entre la maraña de las horas
y los vientos...

En este corazón,
cueva perdida en el confín del tiempo,
no hay túnel, no hay salida
para el hato vandálico de trinos
que golpean sus muros desde siempre...

Arrímate a mirar en este corazón
y arranca cuanto quieras.

1965



PERSUASIÓN

a ti, Poesía
Durante mucho tiempo
me disfracé de ruiseñor herido;
o lo fui en realidad; no lo recuerdo;
o quizá duele aun el admitirlo.

¡Cuánta fecundidad la que frecuento
de tu grandeza, de tu poderío!
Si sólo meditándolo, proyecto
mis circunstancias hacia algún prodigio
y no existe palabra o sentimiento
que pueda transformar su mecanismo.

Y éste habrá de ser nuestro secreto:
ya verdad, ya disfraz, tu cometido
ha de estar corroyéndome por dentro
irrenunciablemente persuasivo.

1984



IDENTIDAD

Igual que tú,
tengo lo que llamamos nombre y apellidos.
Un pequeño cartel plastificado
y un número chiquito.

(¿Señas particulares?
Las verdaderas, muy poco visibles).

Quién soy o quién no soy nadie lo ha dicho
y nadie va a decirlo.

Si al misterio de ser
alguna vez lo cobijó algún libro,
yo no encontré sus páginas,
ni sé si por casualidad las habré visto.
(Sí. Tal vez por azar, ávidamente,
me salté, sin querer, ese capítulo).

Pero sé que no soy dieciséis letras en un visor de plástico
con unos pocos, tristes jeroglíficos.

Sé que no soy un número -ni estrictamente polvo
que volverá de un modo u otro alguna vez a sus dominios.

Tal vez mi identidad es la que tú me das
mientras buscamos juntos el camino.

Tal vez el mejor nombre
que ser humano alguno habrá tenido
es el que yo encontré
cada vez que he amado y he sufrido,
y es ése el único
con el que voluntariamente hoy me identifico.

1981



MUJER

a Cecilia

¿Mis manos son débiles?
No ha de doblegarlas el mero contacto del viento
que azota la estirpe de mujer
que llevo.

Sentirse, saberse mujer, es hermoso.
Es perfecto.
Y es hermoso
saber que se lleva en el pecho
algo que lastima.,
algo como un peso
que es suma y
del Verbo
que he de compartir -aunque a veces duela-
contigo, o con ellos.

Lo sé. Soy humana.

Y aunque no me acucia en la vida otro anhelo
que el de ser mujer
-alma, forma, sueños;
mujer
nada más, ni menos-
a mí me han legado
este peso
dulcísimo, amado, infinito,
que no lleva huesos,
que no tiene rostro de hembra o varón
ni se vanagloria de uno u otro sexo.

(Señor: tu poesía
me desborda toda, no cabe ya dentro).

A veces
me doblo y renuevo
y al hallar al paso una carga nueva extirpo la antigua, aunque duela

y en algún lugar la olvido ex profeso       
envuelta en ropaje real
o en harapos métricos.

No me han dado alforjas donde conservar
todo lo que encuentro.
Por eso,
sí, quizá por eso
habrás de encontrarlo
en cualquier rincón transformado en verso.

1966



NOSTALGIA

¿Por qué este aroma que me trae el viento
me inunda de nostalgia, de recuerdos?

(Pétalo azul,
agua,
ternura,
cielo... )

Aquel amor
¿fue amor?
¿ha sido todo cierto?
Este aroma que vive desde entonces
¿es auténtico?

1967



IMPOTENCIA

a Dora Gómez Bueno de Acuña

Este escurrírseme la vida entre las venas
y no poder pararla...
Este sentirme herida en cada aurora;
este saberme inválida,
y esta angustia que me trepa al alma
y me envenena
mintiéndome que nada sirve para nada;
que no podré quedarme
en un rincón perdido de la casa;
que la profundidad del pozo apenas sirve
para saciar mi sed de agua;
que tú, que yo, estaremos borrados
-como algún error o alguna mancha-
y aún estará la piedra,
la inevitable podredumbre entre las plantas,
el kupi'i entre las vigas
o una aureola gris de humedad en las paredes blancas.

Sí. Yo -estirpe única privilegiada-
soy
indiscutible exponente de la raza humana.

1982



DE REPENTE ES OTOÑO

a Carlucho, Negra, Chino

¿A qué ilusorio afán doné mis horas?
¿En qué estéril empresa, cometida
en nombre del amor, gasté las lágrimas
y derroché la libertad, la risa?

Ya no hay lugar para malentendidos:
de repente es otoño; y parecía
que las festividades del verano
jamás acabarían.

Procuro establecer identidades
entre el otoño y la melancolía,
el ejercicio pleno del amor
y la íntima razón de la alegría,
entre alguna esperanza desairada
y esta fe aumentada y corregida,
entre una larga búsqueda
y la verdad que esconde la poesía.

Y aunque sé que sinónimo de edad
no es experiencia, ni sabiduría,
hoy comprendo que sí valió la pena
tanta escondida suerte (tanta vida
ineludiblemente sojuzgada
con una que otra pena compartida).

Si acaso celebramos esta noche
la ceremonia de mi despedida
déjame a la intemperie: estoy ansiosa
de admitir mis estériles fatigas,
mi ingratitud, mis dudas, mis fracasos
-esta incompleta, inacabable lista
que empecé un dos de enero y desde entonces
impregna mis sandalias de ceniza.

Déjame a la intemperie: estoy dispuesta
junto a mi Dueño a inaugurar la vida.

1984



REENCUENTRO

a Carlos Villagra Marsal

Yo (también peregrina), habitante
de un hermoso país de flor y fuego,
albergo, como tú,
una patria de voces y silencios,
áspera y dulce como la guayaba,
de aroma de jazmines y madero.

Patria de voces puras,
de adjetivos sencillos, simples verbos;
de sustantivos parcos; comedidos
-andamiaje aborigen: rudo, escueto-
y patria de quebrachos desgajados
y de cañaverales de silencio
regados por el vil brebaje amargo
y viscoso del miedo.

(Palomar, campanarios y sonidos
-ansia testimonial de un hemisferio)
Antigua voz oculta
que todo ser humano lleva dentro
es la que escapa hoy a los caminos
de tajy, yerba mate y cocotero
para decirte sólo una palabra
breve, imperturbable ante el horror del vértigo
y fiel -como se dice sólo han sido
algunos pocos perros.

Sus dos sílabas puras
en las que crees tú, en las que creo,
viven aún aquí, en esta tierra
que nos une a los dos como en un beso
y han de darnos la voz en esta hora
impostergable ya para el reencuentro.

1983



DETRÁS DE MI VENTANA

in memoriam R. T.

¿Será para mi corazón una diadema blanca?

Todo perfume
guarda;
y esconde casi el infinito
hecho rocío y llama
en su pétalo azul único
y su forma perfecta, pura, diáfana.
¿Será definitivamente para mí
una diadema casta
hecha para mi corazón por unas manos
desconocidas, ásperas?
¿Ha de seguir el grito
anudado en el fondo, en la garganta?

¿Ha de seguir royendo
las entrañas
esa gota
amarga?

Mientras de alguna forma al fin encuentro
la respuesta que falta,
quédate junto a mí a mirar la vida
correr allí, detrás de mi ventana.

Y no preguntes más
el porqué de estas lágrimas.

1966



POR ESE SOLO BESO

Toma, viento, mi mano.
Llévala a la frontera de esta herida
lenta y larga.

Por ese solo beso.
De infancia.
De olas y raíces.

Beso también de un tiempo y de un espacio viejos.

(Tiempo:
proyección de minutos lentos, torpes,
en la minúscula ilusión de noches y mañanas).

Por ese solo beso.
Manso. Vivo.
Fusión de llama y nieve.

(Espacio:
un ciprés de sepulcro descuidado
y una triste abeja soñadora
en trajín afanoso entre las flores).

Por ese solo beso.
Toma, viento, mi mano.
Llévala a la frontera de esta herida
que me opaca la voz, me traba el gesto,
porque es demasiado lenta y larga.

1965



VERGÜENZA

Tener esta forma
tan vívida y plena
y no guardar dentro lo que tú
entre escuálidos huesos, displicente, llevas.

No ser lo que tú:
espiga repleta.

Sí. Duele a mi alma
hasta la sonrisa que tu boca ostenta.

Mira:
si mis manos, mis ansias, mi boca pudieran
lograr que no fuese sólo cuanto soy,
quizá de mi voz no se oirían blasfemias
y quizá tendría tu misma mirada
confiada, serena.

Lastima decirte que al verte pasar a mi lado
esta siesta
preferí otra muerte
que ésta tan lenta
de simple, vulgar pasajera vacía
con ansias de tener un retazo siquiera
bien suyo
que dar con gemidos de luz a la tierra.

Es bárbaro admitirlo.
Y es ardua, terrible tarea
ser
bajo el dolor que oprime las venas
mujer como tantas
-dócil, mesurada, tranquila, discreta...

Es duro admitirse envidioso de la dicha ajena.
Y es duro sentir en los párpados
el peso de piedra
de lágrimas torpes, brutales, calientes,
que no osan fluir de los ojos de tanta vergüenza.

1965



OTOÑO

Llegan las horas siempre.
Idénticas parecen unas a otras en la perpetua ronda.

Es otoño otra vez.
Comienzan a caer, a nuestro alrededor,
amarillas, las horas,
y como de un rosario antiguo se desprenden
casi tímidamente, algunas gotas.

Recuerdo
un domingo de otoño
de ésos en los que el sol en tibios rayos se desborda
y todo se hace luz sobre la tierra
y canta
hasta la piedra que sus rayos tocan.

En su espera tenía el corazón
como brioso corcel que se desboca
y cuando fui a su encuentro
-como se va hacia un sueño-
se extendieron mis brazos
y se incendió de cánticos mi boca.

Una mañana
se adormecieron de esperar mis brazos,
y dentro, el corazón,
repletas sus alforjas,
empezó su misión transmutatoria.

Un marzo y otro marzo.
Una mirada dentro de la otra.

Nada es igual a nada en esta ronda:
Yo estrangulo,
sonriente, mi congoja,
porque es marzo otra vez
y parecen idénticas las cosas.

No importa que en el umbral,
perdida en el silencio y en las sombras
una oscura forma
esconda, erguida, su sonrisa rota
y en línea vertical mire otra aurora
aún llena de cánticos la boca.

1966



SÍ. "HAY UN SITIO"

a José-Luis Appleyard

Sí.
Hay un sitio.
Es una oscura fosa de reptiles
y humanos confundidos.
En ella se une la sílaba infinita
con la oscura palabra sin sentido
y se encuentran veladas Mesalinas
platicando con Judas y Dionisios
en medio de plegarias
y rugidos.

Sí.
Hay un sitio
que no se lavará con la palabra
que nos lacera casi hasta el martirio
y nos quiebra la voz
porque de estar guardado tantos siglos
nuestro murmullo
se ha trocado en grito
que no encuentra en las cuerdas ni la forma
ni en la ansiedad del corazón, sonido.

Es cierto:
Hay un sitio
donde todos los sueños se emponzoñan
de tanto y tanto recibir mordiscos.

Pero
también desde el umbral del sitio
se divisa una flor
como sobre las fauces de cualquier abismo.

1965



INDIA

¡Qué triste vas
rumiando historias viejas
con un rudo bastón
por la vereda!

Mis ojos -tiempos nuevos-
como eras entonces, india, te contemplan,
y ven
no las llagas de ese mudo dolor que ahora ostentas;
no lo que de tu blusa asoma como un harapo más
-eso que fue semilla, flor y agua mansa y fresca
para nutrir de amor
los hijos de esta tierra.

India: qué triste vas,
y cabizbaja y ciega
que no ves cómo estoy arrebujada
en un turbio rebozo de vergüenza.

1965







SHEREZADA -CHIQUI- VICIOSO [2.190]


SHEREZADA -CHIQUI- VICIOSO 

Sherezada (Chiqui) Vicioso nació en Santo Domingo, República Dominicana, el 21 de junio de 1948. 



Poeta, dramaturga, ensayista, pedagoga. Su vida ha sido un constante movimiento: Desde mediados de los 60 en Nueva York, donde estudia sociología y pedagogía, estaciones en Guinea Bissau, Brasil, donde estudia y trabaja. De vuelta a Santo Domingo, a finales de los 70, comienza una labor simultánea de poeta, ensayista y traductora. Se interesa especialmente por dos temas: la mujer y el mito. Comienza una serie de estudios sobre importantes mujeres -como la puertorriqueña Julia de Burgos, la norteamericana Emily Dickinson y la dominicana Salomé Ureña, así como sobre la participación de ésta en la sociedad. La publicación de "Un extraño ulular traía el viento" (1985) concita la atención de la crítica, al considerarse el primer gran poema que, luego de "Yelida", de Tomás Hernández Franco, se plantea lo mítico dominicano en el contexto caribeño. En los años 90 se ha dedicado al teatro, con dos importantes obras: "Wish-ky Sour" (Premio Nacional de Teatro Cristóbal de Llerena 1997) y "Salomé U.: cartas a una ausencia". En la primera se plantea los cambios existenciales de la mujer en sus accesos a nuevas edades, mientras que en la segunda, es una consideración crítica sobre las condiciones de vida y de creación de la mujer en una sociedad post-colonial.

BIBLIOGRAFÍA

POESÍA:



Viaje desde el agua. Ediciones Visuarte, Santo Domingo, 1981. Un extraño ulular traía el viento. (con la colaboración artística de Tony Capellán). Editora Alfa y Omega, Santo Domingo, 1985.

Internamiento. Editora Búho, Santo Domingo, 1992.

ENSAYO:



Volver a vivir: ensayos sobre Nicaragua. Santo Domingo: Editora Búho, 1985

Julia de Burgos la nuestra (biografía poética en colaboración con la grabadista Belkys Ramírez). Editora Alfa y Omega, Santo Domingo, 1990. 
Algo que decir (ensayos críticos sobre literatura escrita por mujeres). Editora Búho, Santo Domingo, 1991. 
Salomé Ureña de Henríquez (1859-1897): a cien años de su magisterio. Comisión Permanente de la Feria Nacional del Libro, Santo Domingo, 1997.
Le decían Lolo (Presencia del Che en las mujeres guerrilleras) (Testimonio de Myrna Murillo Gamarra). Editora de Colores, Santo Domingo, 1999.


TEATRO:


Trago amargo (Wish-ky Sour). Secretaría de Estado de Educación, Santo Domingo, 1998.


Trago amargo (Wish-ky Sour). Salomé U: Cartas a una ausencia, basada en la obra: Y no todo era amor. Ediciones Librería La Trinitaria, Santo Domingo, 2001.



LA HORA DE LOS PÁJAROS



Nadaban los peces
fuera del agua
y era común
coincidir con los pájaros
en las raíces de los árboles.
Libre
el mar ascendía por llanuras violeta
no había sol
pero la luz imperaba
en aquel Paraíso
bajo el verde absolutismo
de un manzano.

*

Relámpago dentado
olas
tempestad
marea
furia del rocío

Damballah Weddó, piedra de rayo

serpiente de colores que se alimenta de los mares.

*

Desplazada de mi tribu
encadenada bestia
al violento temor
de los vencedores
decidí desatar mis velas
y construirme un mar
a la medida.



Desvelo


I. Rojo mar, oleaje de sedas

...en redor de tu retrato
con la mirada impenetrable
y esa distancia del gesto
que intuyo era propia de las Doñas
de tu época.




II. Negra solicitud de la «impureza»

...me interesaste tú, más que tu poesía
porque concebida sin pecado original
me resultabas tan remota de mi
y de todas las mujeres
como jesucristo la primera vez
que se me atragantó la hostia
al darme cuenta de que cargaba en mi boca
su cuerpo y su sangre.




III. Rosa desatada la brisa que envuelva

...a ti no podía ni puedo cargarte
más que en la conciencia
y para eso tenía y ahora tengo
que volver a tus afanes como hija
"ejemplar" de Nicolás Ureña de Mendoza
Poeta, Abogado de buena reputación
Senador, Magistrado. Maestro y Periodista
y de Gregoria Díaz de León
...simplemente tu madre.




IV. Naranja ondulando en la blanca doblez

...de ser "nieta y sobrina ejemplar de una tía nana
que ejerció el magisterio
durante sesenta años y no se casó nunca"
y que se aseguró de que aprendieras a sufrir
o si no a sufrir a sobrellevar
tus sentimientos y a controlar
tu emotividad
esa que desde tu infancia
"te hacía llorar sin motivo aparente"
consumiéndote con mi misma enfermedad
aunque Santo Domingo no fuera Amherst
pueblecito cárcel de Massachussetts
para tu menos afortunada colega
la tímida Emily Dickinson.



V. Cimbreante arcoiris decapitando la palabra...


...los siete poemas que publicó los dió a la luz
como las Bronte, anónimadamente,
porque era impropio para una mujer
preguntar, responderse y volver a preguntar...
"¿Cuántas veces estos pies tan bajos
habrán de destacarse?
- sólo la boca soldada podía decirlo-
trate ¿podría usted remover esta horrorosa cerradura?
trate ¿podría usted levantar las aspas de acero?"


VI. Verde, rojo, violeta, en el suelo todos los azules

...la diferencia es que tú conociste el amor
más tarde y ya cuando lo conociste otros amores
- la Patria y el Magisterio-
te habían inmunizado contra el refugio
en los mundos interiores responsable
de que de Emily sólo se publicaran siete
de sus mil ochocientos poemas.


VII. Amarilla conjura de tules...

...ahora que hablaremos de Patria-Salomé
patria no es sólo Salomé la que cantas
en tus ruinas... ¡Patria desventurada!
Patria eres tú y tus largas horas
tus momentos de angustia triste
Patria era tu hijo Pedro
y tu mar (ido) Francisco
Patria es esta cotidianidad menospreciada
estos mundos cuya gloria está
en lo que se les niega de glorioso.

"En seguida trajeron su cabeza en una bandeja,
se la entregaron a la muchacha,
y ésta se la llevó a su madre".
Mateo 4:12





CARTA

Me levanté
con la extraña sensación
de querer escribirte 
y no saber a dónde 
Ya ayer
el eucalipto y las flores 
que amarillas me asaltaron 
a la salida del Super te nombraron

Eran las mismas
que llenaron tu habitación 
durante aquellos días aciagos 
Después recordé 
que sólo necesité ir 
al Conde para encontrarte 
volver a subir tus tres pisos 
y tocar con la ansiedad de quien regresa 
después de la guerra

Zoraida decía
que yo tengo el tocar 
de los dueños de la casa 
Algunas cosas han cambiado 
tu ex-casa
tiene ahora candado 
y solo quedan en el balcón
las indestructibles sábilas

El Conde ya no es 
aquella vía ruidosa 
que tanto te interrumpía 
ya la que salías a pasear 
como todo buen citadino 
en las madrugadas
ahora es una vía peatonal 
tal y como lo propusiste 
con tarros y matas y mesas 
para tomar el helado 
el café, o los refrescos

La calle se ha llenado de novios 
y es la feria donde 
debajo de tu balcón 
se reúnen los jóvenes poetas 
Sé que desde allá arriba 
observas tu acera 
convertida en anfiteatro 
y te complace
Profesor
Miguelín sigue como profeta 
de su tiempo, el pelo 
cada vez más rebelde 
la niñez escapándosele 
en medio de las diatribas
veo en él al hijo 
que tampoco tuviste 
al hijo intelectual que casi 
provoca tu expulsión del Partido 
porque ¿a quién se le ocurre
presentarle a Baudelaire y a Kafka 
a un niño de catorce?
Zoraida ya no es bizca 
y por fin se ha dejado 
crecer un pajón 
cada sábado almorzamos
y hablamos de lo hermosa 
que es la vida... perdón...

pero tu sabes que esto que vivimos 
es sólo una interpretación 
y que tú estás tan vivo donde estés 
como nosotras.

Advertía Carmen
que el que insiste en ser feliz 
en una ciudad como esta 
debe prepararse para sus represalias 
y tenía razón
surge
entre puertas por donde se cuelan 
salas pequeñitas con mecedoras 
paños tejidos y flores plásticas 
para hablarte de una forma

de existir que te es ajena 
y por los callejones el olor 
a lo que fue te lleva 
de la nariz a lo que guardas
como un tesoro que no se puede abrir 
porque el aire tiende a desintegrar 
lo que conservas o porque le temes

a las cucarachas
pero, volviendo a Carmen 
tiene sentido pero no ignoro 
que el sentido común es el arma 
... de los vencidos.




UN EXTRAÑO ULULAR TRAÍA EL VIENTO

1

Antes la identidad era palmeras mar, 
arquitectura
desempacaba la nostalgia otros detalles 
volvía la niña a preguntarle a la maestra 
y un extraño ulular traía el viento.


2

Antes el amor era reuniones 
libros, trenes, oratoria
sión y el arte temas
y el auto-exilio..."la línea"...
Sólo la niña, o cuando la niña
asomaba en torbellino la cabeza
rompía papeles, revolvía los libros
volteaba el café sobre la mesa
ignoraba al marido y escribía
en el blanco impecable...
volvía el amor como un rugido de epiléptico
en el amanecer de la conciencia
y la luz a desdoblar con palmeras las persianas
y un extraño ulular traía el viento.


3

Reinaban en el imperio del cuatro las paredes
pero llegó con la brusquedad de los tambores
con la lejanía sensorial de lo cercano
la insomne aparición de la extrañeza
se manifestaron los números y el siete
-como tenazas golpeando contra el cuatro-
como un hacha azul abriendo trechos
en la azul selva donde esperaban juntos
Ochún y Yemayá y la pregunta
anunció el séptimo imperio del lagarto.


4

Entonces la identidad era palmeras 
mar, arquitectura 
tambores Yemayá y Ochún 
y la temporaria paz del agua.
Agua-cero
como el circular origen de la nada. 
Y un extraño ulular traía el viento.


5

Entonces el amor era reuniones
trenes, oratoria, Amílcar
la clara oscuridad del instinto
el ¿esto es? convertido en ¿quién eres?
y el cinco una serpiente con manzanas
y el cinco una gran S
silbando el nombre de una isla
...y otro hombre
como un trampolín de adolescentes esperanzas .
¡Esto es! dijo el corazón
¡Esto es! repitieron por vez primera
conformadas la niña y la maestra 
aferradas al avión
como de un lápiz.


6

Era el imperio mutable del cinco 
con sus serpientes y manzanas
la identidad y el amor ya unidas 
eran palmeras, mar, arquitectura 
tambores: Amílcar, Yemayá, Ochún 
la clara oscuridad del instinto la promesa. 
El lápiz, la alegría 
pero un extraño ulular traía el viento.


7

Subrepticio anunció el cuatro la vuelta de saturno
sorpresivas descendieron las paredes
una inmensa red cuadriculó con tramas la isla
la S se convirtió en silencio
el cinco en talvia derretida
y entonces
la identidad y el amor eran palmeras
mar, arquitectura
tambores, Amílcar ...
Yemayáj, Ochún 
la oscura oscuridad del instinto
como una niña en sobresalto.
¿Esto es? como una hormiga
en un transparente cubículo de plástico
¿Esto es? como un cadáver implorante
en guerra el cinco contra el cuatro
el aniverso se volvió en nueve
y un extraño ulular de voces trajo el viento.


8

Espejo proyectó la isla al cosmos su esfera
y la sombra, en reflejo
como una barrena gigantesca
redondeó los bordes.
Se volvió la isla una pelota
en manos de una gran ronda de maestras
carpinteros, campesinos, muelleros, poetas,
médicos, choferes, vendedores, maniceros
ciegos, cojos, mudos, reinas de belleza
tráficos, policías, obreros, prostitutas
una pelota en manos de una gran ronda de escolares 
¡Esto somos! ¡Esto eres! una rueda 
aplastando- sin violencia- el ¿esto es?



EVA-SIÓN-ES


I.-

Nadaban los peces
Fuera del agua
Y era común
Coincidir con los pájaros
En las raíces de los árboles.


II.-

Libre
El agua ascendía por llanuras violeta
No había sol
Pero la luz imperaba
En aquel paraíso
Bajo el verde absolutismo
De un manzano.

III.-

Toda dolor, toda islas
Patrias de un interior
Donde el único lindel
Es lo azul de mis nostalgias
Soy la ingrávida esterilidad
De la memoria.


IV.-

Atlantis hoy, ayer Manhattan
Lo que hundido yace aquí
Es la saga del desamor
Escombros del paraíso de la obediencia
Parricidio del primer verbo.


V.-

Vivo todas mis muertes
Con la prosa como única arma
El asombro el recanto del poema
Soy todas las Juanas
La que salta y topa los cañones
La que combate sin flechas y sin Arco
La que escribe sus renuncias
Con la misma tinta de la que es esclava.


VI.-

Sherezada
Sobrevivo las mil y una noches
Del insomnio
Oyá del ulular del viento
De Ochún y Yemayá hija y ahijada.


VII.-

En Cuba, Brasil y Guinea-Bissau
Reencontré a mis madres
Tengo de ellas la rebeldía del pelo
Y el difuso color
De la arena sin playas.


VIII.-

Eva-Mulata
De la violenta lujuria de mis ancestros
Sólo heredo el silencio
De las víctimas
El olor a café del alba
Y la negra mancha del andullo
Escupido una y otra vez
Como mi suerte.


IX.-

Lloro en las lunas
De Cuarto Menguante
Y cuando están llenas
De una preñez inexpugnable.


X.-

Hecha de danzas
Y faldas al vuelo
De conjuros de jazmín
Y rosas blancas
Intento apagar la antorcha
Del inquisidor que in/daga
Si duermo con Lucifer.


XI-

Peste de carne abrasada
Rumor de huesos que se calcinan
Coro de ayes
Ayeres de mujeres-islas
Expulsadas del paraíso
Con sus manzanas y serpientes.


XII.-

Mitad gestas
Que no he combatido
Cimarrona de historias
Ajenas
Soy prisionera morisca vendida como blanca
Geisha que arrastra
Los vedados pies
Nana, sirvienta, prostituta
Obrera de zona franca.


XIII.-

Tengo el útero por frontera
Del Africa, Asia, Europa
El ritmo interno de gaitas
cítaras, tambores
De lo que he sido y renacido
resonancias
El todo una conjunción de átomos
El cuerpo un manojo de moléculas
Vertical me alumbro y rompo aguas
En una marea de placentas y maldiciones.


XIV.-

Exilada fracción de lo total
Cuota, pedazo, partija
Disperso cúmulo de añicos
Soy Lot donde lo que permanece
Es de lo incierto las certezas.


XV.-

Caminos de azúcar
Trenes, riel
Del batey conozco los infiernos
Negro paraíso de flores otoñales
En islas sin estaciones
Verdor de caña donde Macoríx
Combate hijos de madres ajenas
Sión de los condenados
Colina convertida en valle de lágrimas.


XVI.-

Charreteras, kepis, unicornios
Del Generalísimo sólo permanecen
De las colegialas los blancos uniformes
Brillantes zapatos de charol
bajo el batir de palmas
Rindiendo culto al Arcángel 
Que anunciaba su final
Como doncellas
37 es el año en que nació
Uno de sus ajusticiadores
Masacrada sangre engendrando
Sangre libertaria.


XVII.-

De este lado del Este
En yolas desde Higüey y Miches
Miles de Enriquillos y Anacaonas
Atravesar el Leteo intentan
Sangre que por fin se auna
En las fauces del Canal de la Mona.



XVIII.-

Viuda a destiempo
Sola la soledad solo atalaya
La fuerza del brazo
Que en la noche blande
La desnuda necesidad del transeúnte.



XIX.-

Ignorante de decretos
Analfabeta
La vida se abre paso
Entre dispersos pilotes fronterizos
Muralla de papel en los desiertos.



XX.-

Un enjambre de niños y niñas
Convierten su risa inocente
En trompetas de Jericó
En una Quisqueya de azúcar y sales
En un Ayití de pájaros y soles.



XXI.-

Emplumada la serpiente
Busca nuevos Adanes
En la fragmentada inocencia
De nuestros Edenes
Quetzalcoatl se muerde la cola
Frente a un muro de lamentos convertido en riso
Eva - islas sin dolor pariéndo-se.



XXII.-

Paraíso
De edictos libre
Donde hubo manzanas
sucede el milagro del mango.