domingo, 9 de octubre de 2011

4884.- ROGELIO SINÁN


ROGELIO SINÁN (PANAMÁ, 1902-1994)
El 25 de abril de 1902, nace en la isla de Taboga un niño que más tarde bautiza su palabra en la religión del mar y crece en poeta, cuentista y novelista.

Rogelio Sinán es el nombre que en las letras adoptara Bernardo Domínguez Alba, para sustentar su original teoría de que el hombre es hijo del padre y de la tierra.

Su padre se llama Rogelio.
Sinán es la conjunción de Sinaí y Renán.

Cursó humanidades en el Instituto Nacional de Panamá. Entonces sinpatiza con los enciclopedistas. Se graduó en 1923. Empleado del National City Bank, en pocos meses se hastió de balances y marchó a Santiago de Chile, donde amplió sus horizontes como estudiante del Instituto Pedagógico y en el trato de escritores y artistas.

Realizó su gran deseo de vivir en Europa, y en la vieja Universidad de Roma asiste a las clases de Rossi, de Gentile, de Venturi y de Spirito, entre los años de 1925 y 1930. Es entonces cuando, compenetrado con las nuevas corrientes literarias, escribe y publica, en 1929, en Roma, su primer libro de poemas: Onda.

En 1930 está de regreso en Panamá; explica la cátedra de Literatura y Estética y empieza sus luchas por las nuevas direcciones de la poesía. Nostálgico de Europa y con muy escasos medios, vive en París el año 1932. Allí escribe el cuento A la orilla de las estatuas maduras, que los críticos han clasificado como "joya de la literatura nacional". Motivos económicos le reintegraron a su cátedra del Instituto Nacional de Panamá. Entonces prepara su farsa para teatro infantil titulada La cucarachita mandinga, cuya representación, en 1937, en el Teatro Nacional, fue un inesperado y verdadero acontecimiento escénico. El mismo año fue nombrado cónsul general de Panamá en Calcuta, cargo que desempeñó por dos años.

En 1941 organizó y dirigió el Departamento de Bellas Artes, de Panamá, una compañía de teatro popular, que representó diez meses ante el público, y una Biblioteca Selecta, de la que se publicaron veinte números de cuentos, panameños en su mayoría.

En 1943 conquista el Premio Miró con su novela Plenilunio que fue editada en 1947, y que, por su rara técnica y el tema que trata, alzó una gran polémica.

En 1944 publicó Incendio, poema en tres cantos, nacido de una experiencia vivida una madrugada de sobresalto.

Hizo nuevos viajes de tipo cultural. Fruto de sus andanzas por India y China es su libro Dos aventuras en el Lejano Oriente, que publica en Panamá en 1947. En 1948 dicta conferencias en Perú, Chile, Argentina y Uruguay.

Depués, en 1949, publicó Semana Santa en la Niebla, primer premio del concurso Miró, hermoso libro que se apoya, según propia confesión, en las tradiciones de su isla natal, agregó un título a nuestra mejor bibliografía poética y el Ministerio de Educación lo edita lujosamente.

En 1951 recorre las Repúblicas centroamericanas, creando en sus capitales el centro correspondiente a su idea de una gran Asociación Centroamericana de Escritores y Artistas. La comunidad literaria creada con esta campaña tuvo para Panamá gratas sorpresas, y así fue incluida en el Certamen de Artes, Ciencias y Letras que se celebra anualmente en Guatemala y en las ediciones "Clásicos del Istmo", del Ministerio de Educación de dicho país.

En el año 1969, publicó Saloma Sin Salomar, libro que recoge poemas de hace un cuarto de siglo y agrega la mayor parte de su producción postrera, no muy abundante, donde apuntan modalidades que implican una renovación.

El nombre de Rogelio Sinán ha sido la bandera de la literatura nueva de la cultura de Panamá. Actualmente los jóvenes siguen reconociendo su magisterio y como puede advertirse, el aporte de Sinán a nuestra poesía es considerable. Sinán desapareció, de edad avanzada y activo además, en 1994.

Como un necesario homenaje a su memoria, y con el fin de propiciar un mayor acercamiento a su compromiso con la literatura y con Panamá, así como para estimular la creación literaria al más alto nivel de excelencia en toda el área centroamericana, la Universidad Tecnológica de Panamá creó en abril de 1996 un certamen anual y permanente cuyo nombre es "PREMIO CENTROAMERICANO DE LITERATURA ROGELIO SINAN", el cual se convoca cada 25 de abril, fecha del nacimiento de Sinán.

Obras de Rogelio Sinán
Onda 1929
La Cucarachita Mandinga, farsa para teatro infantil. 1937
Incendio. Poema en tres tiempos 1944
Todo un Conflicto de Sangre 1946
Dos Aventuras en el Lejano Oriente 1947
Plenilunio 1947
Semana Santa en la Niebla 1949
Cuna Común 1963
Saloma Sin Sal o Mar 1969







Balada del Seno Desnudo

¡Mangos!... ¡Mira!... ¡Tantos!...
¡Oh!... ¡Uno maduro!...
(¡Dio un salto... y salióse
su seno, desnudo!)

¡Yo salté del árbol!
¡Upa!... ¡Tan!... (¡Qué rudo!)
¡Por mirar de cerca
su seno desnudo!

¡Me miró asustada!
¡Cubrió... lo que pudo
y... huyó...! ¿Qué robaba?
¡Su seno desnudo!

Lejana..., lejana...
me envío su saludo.
(¡Yo seguía mirando
su seno desnudo!)

¡Perfume silvestre
de mangos maduros!,
¿por qué me recuerdas
su seno desnudo?...

Del libro: Onda. 1929






Soledad

Traje a ti
mi soledad
para que
le dieras alma.
Pero la dejaste sola
en el camino,
¡qué sola
dejaste mi soledad!...

(¡Pensar que la traje a ti
para que le dieras alma!)

Del libro: Onda. 1929







Mancha de Sol

Campo traviesa, cansada,
con el hijo en el cuadril,
la moza va hacia el lejano
cuchitril.

El sol coloca en los árboles
sus moneditas de oro.
Y el niño suelta la fuente
de su lloro...

La rapaza saca el seno
rozagante a se lo dar...
El niño bebe. Ella ríe.
Y echa a andar...

Del libro: Onda. 1929







Viaje

Las nubes -escolares
de escuela elemental-
han tomado sus libros
de luz y se van...

El caballo del viento
las conduce
sobre su lomo tierno.

¡Ya se van! ¡Ea! ¡Ea!
Y ¡adiós! les van diciendo
con sus pañuelos de humo
las chimeneas...

Del libro: Onda. 1929






Frescura

Se burlaba el surtidor
-¡la risa casi lo ahogaba!-
porque la lluvia bajaba
y él la devolvía al Señor...

Del libro: Onda. 1929







La Hija de Jairo

ESQUIRLAS afiebradas de aguacero, ululando,
desataron la muerte sobre yerba y hormiga.
Fusilada la rosa, decapitado el nardo,
¿que anegado colapso sufrió la Sensitiva?
Dolorosa de nichos y aterida de llanto,
su congelado espectro sueña savias de vida.
Oh Sol, tanto cadáver merecería un milagro...
¡Realízalo, dorada pupila matutina!

Del libro: Semana Santa en la Niebla
Primer Premio Nacional de Poesía
Concurso Literario "Ricardo Miró" 1949







Endemoniadas

POSESAS de la bruma con belfos de gemido
galopan ola y brisa remeciendo cordajes.
Huracanadas alas con rayos en el pico
desgreñan maldiciones, espumarajos, ayes
Hunde el Sol luminosas agujas de prodigio
desalojando nieblas de filiación desleal;
y, anatematizado, deshecho el maleficio,
los fúlgidos demonios precipítanse al mar.

Del libro: Semana Santa en la Niebla
Primer Premio Nacional de Poesía
Concurso Literario "Ricardo Miró" 1949







Las Bodas de Canaán,

GOZA la tarde nupcias de estirpe salinera
donde céfiro y brisa trasegan arrebol.

Mas la encendida savia de la vida deja apenas
un vaivén de palmeras y una sed en clamor
Medusas y corales dipsómanos de néctar
festinan el prodigio. ¡Venid a ver! El Sol
"¡Verted__dice a las nubes__ la sangre de mis venas!"
Y, el mar (¡santo milagro!) trasmútase en licor.

Del libro: Semana Santa en la Niebla
Primer Premio Nacional de Poesía
Concurso Literario "Ricardo Miró" 1949







Avión

UNA luz rasga la noche
trepanando__arriba__nubes.

Pareces estrella en marcha,
avión-pupila que subes!

Tu ruido__toques del viento
roto en astillas por la hélice__
se esparce bebiendo millas
hacia el Infinito...
Miro:
Tu estrella que corre loca
y las que apenas rutilan.
Mi pensamiento echa a andar...
detrás de cuál? Tras ninguna!

Más arriba! Más arriba!...

Del libro: Onda. 1929







Arrullo

Deja que duerma
mi pensamiento!
ELLA.

Como un niño
que
_dormido_
se ha quedado
en el camino
yo arrullo a tu pensamiento.

Lo arrullo... No lo despierto.
Pero presiento
que sigo
mi camino
-como un loco-
arrullando a un niño muerto.

Del libro: Onda. 1929







Anhelo Final

¡Oh!... ¡Probar el deleite
(si pudiera olvidarte)
de volver a quererte!

Del libro: Onda. 1929










Murano

MURANO ya mi mente, hoja delgada
de pensamiento y sangre, vena a vena
salpica en ritmo, mística, serena
su lírica pasión cristalizada.

De cada golpe en plenitud alzada
que el yunque en el espacio desenfrena
desdoblará cada ola su cadena
y el árbol-dios cielizará su espada.

Roja de triunfo el hacha del espanto
luceros echará campana abajo.
Todo ángel blandirá filo de canto

y sólo tú, delgada, tajo a tajo,
salomarás la plenitud del llanto
con resonancia y tumbos de badajo.

Del libro: Saloma Sin Salomar. 1969


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