viernes, 28 de octubre de 2011

FLORBELA ESPANCA [5.030] Poeta de Portugal



Florbela Espanca

Flor Bela de Alma da Conceição, conocida como Florbela Espanca (Vila Viçosa, Portugal, 8 de diciembre de 1894 - Matosinhos, Portugal, 8 de diciembre de 1930), fue una escritora portuguesa.


Precursora del movimiento feminista en Portugal, tuvo una vida tumultuosa, inquieta, transformando sus sufrimientos íntimos en poesía de la más alta calidad, cargada de erotismo y feminidad.

Hija de Antónia de Conceição Lobo y de João Maria Espanca, que no la reconoció como hija. Sin embargo, tras la muerte de Antónia en 1908, João y su mujer Maria Espanca crían a la niña. Su padre sólo reconocería la paternidad muchos años después de la muerte de Florbela.

En 1903 Florbela Espanca escribió la primera poesía de que se tiene conocimiento, A Vida e a Morte. Se casó en el día de su cumpleaños en 1913, con Alberto Moutinho. Concluyó un curso de Letras en 1917, inscribiéndose después en Derecho, siendo la primera mujer en hacerlo en la Universidad de Lisboa.
Sufrió un aborto involuntario en 1919, año en que publica el Livro de Mágoas. Es en esa época cuando Florbela comienza a presentar síntomas serios de desequilibrio mental. En 1921 se separa de Alberto Moutinho, teniendo que afrontar los prejuicios sociales al respecto. Al año siguiente se casa por segunda vez, con António Guimarães.

El libro Sóror Saudade es publicado en 1923. Florbela sufre un nuevo aborto, y su marido pide el divorcio. En 1925 se casa por tercera vez, con Mário Lage. La muerte de su hermano Apeles (en un accidente de aviación) la afecta gravemente y la inspira para escribir As Máscaras do Destino.
Intentó suicidarse por dos veces en octubre y noviembre de 1930, en vísperas de la publicación de su obra maestra, Charneca em Flor. Tras el diagnóstico de un edema pulmonar se suicida el día de su cumpleaños, el 8 de diciembre de 1930. Charneca em Flor se publicaría en enero de 1931.


Paseo en el campo


¡Amor mío! ¡Mi amante! ¡Mi amigo!
Coge la hora que pasa, la hora divina,
¡Bébela dentro de mí, bébela conmigo!
¡Me siento alegre y fuerte! ¡Soy una niña!

Yo tengo, Amor, la cintura esbelta y fina…

Piel dorada de alabastro antiguo…
Frágiles manos de madona florentina…-
¡Vamos a corres y reír por entre los trigos!-

Hay encajes de gramíneas por los montes…
Amapolas rojas en los trigales maduros…
Agua azulada cintilando en las fuentes…

Y a la vuelta, Amor… convirtamos, en las alfombras

De los caminos salvajes y oscuros,
¡En un astro sólo nuestras dos sombras!...



Ser poeta 

Las almas de las poetisas están hechas de luz, como los astros: no ofuscan, iluminan...
Del cuento “Al margen de un soneto”

¡Ser poeta es ser más alto, es ser mayor
De lo que son los hombres! ¡Morder como quien besa!
¡Es ser mendigo y dar como quien es
Rey del Reino de Más Acá y Más allá del Dolor!

¡Es tener de mil deseos el esplendor
Y no saber siquiera qué se desea!
¡Es tener aquí dentro un astro que flamea,
Y tener garras y alas de cóndor!

¡Es tener hambre, es tener sed de Infinito!
Por yelmo, las mañanas de oro y de satén...
¡Es condensar el mundo en un solo grito!

Y es amarte, así, perdidamente...
Es que seas alma y sangre y vida en mí
¡Y decirlo cantando a todo el mundo!

Este poema de Florbela Espanca (1894-1930) es una canción muy popular en la tierra de las flores y el amor que es Portugal. Y como hija de su cielo, tierra y  mar, también la vida de esta poetisa es gobernada por la diosa del Trono de Rosas, madre eterna del amor y la belleza: la diosa a quien los griegos dieron el nombre de Afrodita –nacida de la espuma del mar– y Venus los romanos. Estos últimos la honraron, junto a Marte, como su Alma Mater, hasta el punto que el gran juramento quebrado, la gran profanación fue el ser revelado el nombre secreto de Roma, que era, precisamente, la lectura inversa de este mismo nombre, o sea, AMOR.

El pueblo portugués convirtió en fados los versos de esta poetisa, la elevó, algo sin precedentes en la historia de su literatura, a la categoría de musa, como hiciera Platón con la divina Safo, de Lesbos. Ella, Florbela Espanca, es la Dama del Alentejo, y abandonados sus restos mortales a la tierra que los hizo crecer es ya no solo inspiración de  amantes, es compañera, es amiga de quien abre su alma a los vientos de la vida, de quien siente sus soledades y heridas, y al mismo tiempo el reino que espera siempre más allá del exilio que este mundo es. De qué manera encarnan sus versos la profundidad y el misterio del eterno femenino, liberado de ataduras trasnochadas, brillando como una estrella en el azul infinito, se hace evidente para quien lee sus sonetos, escritos, como quería Nietzsche, con la sangre de su alma y lo más puro de su vida. Los hombres se sienten conmovidos por tanta belleza, tanta que se adentra en la tierra ignota de lo sublime, donde los vientos no son ya de placer estético sino de terror sagrado. Es difícil encontrar aquí, en estos horizontes de Portugal, o en los más lejanos de Brasil, una mujer que haya leído sus versos y no se haya sentido identificada con lo que dice, como si sus poemas diesen voz a sus anhelos y vivencias más íntimas, como si la misma psique femenina fuera un iceberg que se deshace y trasfunde en el océano sin orillas de su amor.


Espera

No me digas adiós, ¡oh sombra amiga!,
Ablanda más el ritmo de tus pasos;
Siente el perfume de la pasión antigua,
¡De nuestros buenos y cándidos abrazos!

Soy la dueña de místicos cansancios,
La fantástica y extraña niña
Que un día quedó presa en tus brazos…
¡No te vayas aún, oh sombra amiga!

Tu amigo hizo de mí un lago triste:
¡Cuántas ondas riendo que en él no oíste,
Cuánta canción de ondinas allí en el fondo!

Espera… espera… oh sombra amada…
Mira que más allá de mí ya no hay nada
¡Y nunca más me encuentras en este mundo!...
No me digas adiós, ¡oh sombra amiga!,
Ablanda más el ritmo de tus pasos;
Siente el perfume de la pasión antigua
¡De nuestros buenos y cándidos abrazos!

Soy la dueña de místicos cansancios,
La fantástica y extraña niña
Que un día quedó presa en tus brazos...
¡No te vayas aún, oh sombra amiga!

Tu amor hizo de mí un lago triste:
¡Cuántas ondas riendo que en él no oíste,
Cuánta canción de ondinas allí en el fondo!

Espera...espera... oh sombra amada...
Mira que más allá de mí ya no hay nada
¡Y nunca más me encuentras en este mundo!...



VERSOS DE ORGULLO

¡El mundo me quiere mal porque nadie
Tiene alas como yo las tengo! Porque Dios
Me hizo nacer Princesa entre plebeyos
¡En una torre de orgullo y de desdén!

¡Porque mi Reino queda más Allá!
Porque traigo en mi mirada el vasto cielo,
¡Y porque oros y resplandores son todos míos!
¡Porque Yo soy Yo y porque Yo soy Alguien!

¡El mundo! ¡¿Qué es el mundo, oh amor mío?!
El jardín de mis versos todo en flor,
La mies de tus besos, pan bendito,

Mis éxtasis, mis sueños, mis cansancios...
Son tus brazos dentro de mis brazos:
¡Vía Láctea cerrando el infinito!...


NERVIOS DE ORO

Mis nervios, cascabeles de oro que tintinan
Cantan en mi alma la extraña sinfonía
De la voluptuosidad, del dolor y la alegría,
¡Que me hace reír y me hace llorar!

En mi cuerpo estremecido, sin cesar,
¡Agito los cascabeles de oro de la locura!
La Quimera, la Locura, la Fantasía,
¡En un rubro torbellino Las siento pasar!

El corazón, en una imperial entrega,
¡Lo yergo hacia lo alto! Y, sobre mi mano,
¡Hay una rosa de púrpura, entreabierta!

Y en mí, dentro de mí, vibran dispersos,
Mis nervios de oro, espléndidos, que son
¡Todo el Arte supremo de mis versos!



Os versos que te fiz

Deixa dizer-te os lindos versos raros
Que a minha boca tem pra te dizer!
São talhados em mármore de Paros
Cinzelados por mim pra te oferecer.

Têm dolência de veludos caros,
São como sedas pálidas a arder...
Deixa dizer-te os lindos versos raros
Que foram feitos pra te endoidecer!

Mas, meu Amor, eu não tos digo ainda...
Que a boca da mulher é sempre linda
Se dentro guarda um verso que não diz!

Amo-te tanto! E nunca te beijei...
E nesse beijo, Amor, que eu te não dei
Guardo os versos mais lindos que te fiz!



Teus olhos

Olhos do meu Amor! Infantes loiros
Que trazem os meus presos, endoidados!
Neles deixei, um dia, os meus tesoiros:
Meus anéis, minhas rendas, meus brocados.

Neles ficaram meus palácios moiros,
Meus carros de combate, destroçados,
Os meus diamantes, todos os meus oiros
Que trouxe d'Além-Mundos ignorados!

Olhos do meu Amor! Fontes... cisternas...
Enigmáticas campas medievais...
Jardins de Espanha... catedrais eternas...

Berço vindo do Céu à minha porta...
Ó meu leito de núpcias irreais!...
Meu sumptuoso túmulo de morta!...



Presentación

Aparece la antología poética Las espinas de la rosa de la escritora portuguesa Fiorbela Espanca.Publicación bilingüe, portugués-español. Versión de Ángel Guinda. Solapa de José Regio y María Tecla Portela Carreiro. Nació en 1894 y se suicidó en 1930. Su obra poética es un modelo de alarmante brutalismo emocional.

Nota de Edición del Traductor

El título Las espinas de la rosa me vino dado tras una profunda inmersión, durante largo tiempo, en la vida y obra de Florbela Espanca. La edición contiene sonetos de " Livro de mágoas", "Livro de Soror Saudade", "Charneca em flor" y "Reliquiae". Bien sé que oir la singularidad del lenguaje es misión del poeta y traductor. Y que todo propósito de reproducción impecable de un texto en una lengua distinta a la de referencia está abocado al fracaso, pues no es posible repetir lo irrepetible. Mi modesta intención ha sido trasladar al castellano el sentido, sin desvirtuarlo, de esta poesía.

Más alto, más allá

La poesía de Florbela Espanca es un modelo de alarmante brutalismo emocional. Los sentimientos expresados con visceral urgencia en el más crudo realismo. El sufrimiento al desnudo viste, conmueve, asola a quien la lee. Una poesía que, si fuese árbol, sería un almendro amargo; el gris sería su color; su salud: la claridad de forma y vehemencia de tema; su enfermedad: la tristeza; su paisaje: el crepúsculo; su fuerza: el atrevimiento; su hechizo: el erotismo más sutil; su música: la lluvia.

Introducción, por Ángel Guinda



ESTE LIBRO ...

Este libro es de penas. ¡Desgraciados
del mundo, llorad, llorad al leerlo!
Sólo vuestro sufrir de atormentados
puede, acaso, sentirlo y comprenderlo.

Yo os lo dedico. ¡Bienaventurados
quienes lo vivan pese a no ser bello!
Biblia de tristes, ¡oh, desventurados,
vuestra inmensa amargura amaine al verlo!

¡Livro de anhelos, penas, amarguras!
¡Livro de sombras, nieblasy nostalgias:
ve por el mundo... (Acógelo en mi pecho)!

¡Oh, afligidos: los ojos enrasados,
mi pena sollozad conmigo cuando
leáis mi libro lleno de dolor



ESTE LIVRO...

Este livro é de mágoas. Desgraçados
Que no mundo passais, chorai ao lê-lo!
Somente a vossa dor de Torturados
Pode, talvez, senti-lo...e comprendê-lo.

Este livro é para vós. Abençoados
Os que o sentirem, sem ser bom nem belo!
Bíblia de tristes...Ó Desventurados,
Que a vossa imensa dor se acalme ao vê-lo!

Livro de Mágoas... Dores... Ansiedades!
Livro de Sombras... Névoas e Saudades!
Vai pelo mundo... (Trouxe-o ne meu seio...)

Irmãos na Dor, os olhos rasos de água,
Chorai comigo a minha imensa mágoa,
Lendo o meu livro só de mágoas cheio!...



Amiga

Deixa-me ser a tua amiga, Amor,
A tua amiga só, já que não queres
Que pelo teu amor seja a melhor
A mais triste de todas as mulheres.

Que só, de ti, me venha magoa e dor
O que me importa a mim? O que quiseres
É sempre um sonho bom! Seja o que for,
Bendito sejas tu por mo dizeres!

Beijá-me as mãos, Amor, devagarinho...
Como se os dois nascessemos irmãos,
Aves cantando, ao sol, no mesmo ninho...

Beija-mas bem!... Que fantasia louca
Guardar assim, fechados, nestas mãos,
Os beijos que sonhei pra minha boca!...




Folhas de rosa

Todas as prendas que me deste, um dia,
Guardei-as, meu encanto, quase a medo,
E quando a noite espreita o pôr-do-sol,
Eu vou falar com elas em segredo ...

E falo-lhes d'amores e de ilusões,
Choro e rio com elas, mansamente...
Pouco a pouco o perfume do outrora
Flutua em volta delas, docemente ...

Pelo copinho de cristal e prata
Bebo uma saudade estranha e vaga,
Uma saudade imensa e infinita
Que, triste, me deslumbra e m'embriaga

O espelho de prata cinzelada,
A doce oferta que eu amava tanto,
Que reflectia outrora tantos risos,
E agora reflecte apenas pranto,

E o colar de pedras preciosas,
De lágrimas e estrelas constelado,
Resumem em seus brilhos o que tenho
De vago e de feliz no meu passado...

Mas de todas as prendas, a mais rara,
Aquela que mals fala à fantasia,
São as folhas daquela rosa branca
Que a meus pés desfolhaste, aquele dia...



Lágrimas ocultas

Se me ponho a cismar em outras eras
Em que ri e cantei, em que era q'rida,
Parece-me que foi noutras esferas,
Parece-me que foi numa outra vida...

E a minha triste boca dolorida
Que dantes tinha o rir das Primaveras,
Esbate as linhas graves e severas
E cai num abandono de esquecida!

E fico, pensativa, olhando o vago...
Toma a brandura plácida dum lago
O meu rosto de monja de marfim...

E as lágrimas que choro, branca e calma,
Ninguém as vê brotar dentro da alma!
Ninguém as vê cair dentro de mim!



Horas rubras

Horas profundas,lentas e caladas
Feitas de beijos sensuais e ardentes,
De noites de volúpia, noites quentes
Onde há risos de virgens desmaiadas…

Ouço as olaias rindo desgrenhadas…
Tombam astros em fogo, astros dementes.
E do luar os beijos languescentes
São pedaços de prata p’las estradas…

Os meus lábios são brancos como lagos…
Os meus braços são leves como afagos,
Vestiu-os o luar de sedas puras…

Sou chama e neve branca misteriosa…
E sou talvez, na noite voluptuosa,
Ó meu Poeta, o beijo que procuras!

(in Antologia de Poetas Alentejanos)



Súplica

Olha pra mim, amor, olha pra mim;
Meus olhos andam doidos por te olhar!
Cega-me com o brilho de teus olhos
Que cega ando eu há muito por te amar.

O meu colo é arrninho imaculado
Duma brancura casta que entontece;
Tua linda cabeça loira e bela
Deita em meu colo, deita e adormece!

Tenho um manto real de negras trevas
Feito de fios brilhantes d'astros belos
Pisa o manto real de negras trevas
Faz alcatifa, oh faz, de meus cabelos!

Os meus braços são brancos como o linho
Quando os cerro de leve, docemente...
Oh! Deixa-me prender-te e enlear-te
Nessa cadeia assim eternamente! ...

Vem para mim,amor...Ai não desprezes
A minha adoração de escrava louca!
Só te peço que deixes exalar
Meu último suspiro na tua boca!...



A maior Tortura

                                           A um grande poeta de Portugal


Na vida, para mim, não há deleite.
Ando a chorar convulsa noite e dia ...
E não tenho uma sombra fugidia
Onde poise a cabeça, onde me deite !

E nem flor de lilás tenho que enfeite
A minha atroz, imensa nostalgia ! ...
A minha pobre Mãe tão branca e fria
Deu-me a beber a Mágoa no seu leite !

Poeta, eu sou um cardo desprezado,
A urze que se pisa sob os pés.
Sou, como tu, um riso desgraçado !

Mas a minha tortura inda é maior:
Não ser poeta assim como tu és
Para gritar num verso a minha Dor ! ...



Desejos vãos 

Eu queria ser o Mar de altivo porte
Que ri e canta, a vastidão imensa!
Eu queria ser a Pedra que não pensa,
A pedra do caminho, rude e forte!

Eu queria ser o sol, a luz intensa
O bem do que é humilde e não tem sorte!
Eu queria ser a árvore tosca e densa
Que ri do mundo vão é ate da morte!

Mas o mar também chora de tristeza...
As árvores também, como quem reza,
Abrem, aos céus, os braços, como um crente!

E o sol altivo e forte, ao fim de um dia,
Tem lágrimas de sangue na agonia!
E as pedras... essas... pisá-as toda a gente!...
Florbela Espanca - Fanatismo

Minh’alma, de sonhar-te, anda perdida
Meus olhos andam cegos de te ver!
Não es sequer razão do meu viver,
Pois que tu es já toda a minha vida!

Não vejo nada assim enlouquecida...
Passo no mundo , meu Amor, a ler
No misterioso livro do teu ser
A mesma história tantas vezes lida!

"Tudo no mundo é frágil, tudo passa..."
Quando me dizem isto, toda a graça
Duma boca divina fala em mim!

E, olhos postos em ti, digo de rastros:
"Ah! Podem voar mundos, morrer astros,
Que tu es como Deus: Princípio e Fim!..."








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