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martes, 6 de diciembre de 2016

PAULA ENSENYAT [19.696]


Paula Ensenyat

Hay en Palma de Mallorca, ciudad en la que nació, una poeta joven que hilvana poemas breves y tristes pero en cuyos versos subyace una honda y cálida ternura. Se llama Paula Ensenyat.



Regresar
a los caminos
de la infancia
con los pies desnudos
sobre llagas abiertas.
Caminar
sin hacer ruido
bajo estrellas
que ya no valen nada.
Buscar
el lugar exacto
en el que perdí
la aguja y el hilo
que remienda errores.
Y sentir
una vez más,
que no es el frío
quien congela
mis entrañas.


*


¡Como canta el grillo
bajo la escalera de la noche!
Ajeno a lo tangible
y a la soledad.
Carece de pretensiones,
engulle el silencio
y surge la pregunta:
¿Dónde el inicio,
dónde el fin,
del amor
en su canto?


*


¿Ave o mujer,
arena o fuego?
Viento de otoño
entre sus dedos.


*


Intento la fe.
Busco el pétalo
en la palabra y
encuentro la espina.
Devuelvo la fantasía
a la fantasía.
Hojas y ocres,
ocres y silencio;
la única melodía.


*


No sé explicar
cuánto duele el silencio,
Miles de palabras
se agolpan en mi garganta
arrebatándome el aire
y las fuerzas para hablar.
Dudo de todas las certezas
que he defendido,
repudio cada beso,
cada gota de sal,
cada caricia y sueño.
Creo que ya nada es posible,
que no hay clemencia en la soledad
ni melodía en el llanto,
que tan solo el hambre
acompaña al pan
y que el amor, es un velero
abandonado entre las hojas
que velan tu ausencia
y mi incertidumbre.


*


Arañar el aire,
esquivar
los embistes,
jugar a mato
con los besos

ese dolor.


*


Ante el deseo de la roca
el mar
no conoce pecado


*


No debiste
dejarme abandonar
aquel prado.
Debiste dejarme,
entre nubes.
En ese mar,
De azúcar
en el que
el sol
era tu obligo


*


Madre

La imagino
desperezándose
entre sus sábanas
de vainilla;

la miel se vuelve amarga,

y mi cama

aún más fría.



*



Qué felicidad
ver
cómo desaparece
tu mirada
en el pozo
de la mía.
Qué felicidad
desaparecer
en tu mirada
mientras te miro.


*



Un sitio vacío
en la mesa familiar.
La mitad de la cama
callada y fría.
Manos buscando
manos tibias.
Labios que besan
fantasmas y pasado.
Esa hermosa tristeza.



*



Intento encontrar
la belleza del frío;
los ojos recorren
las montañas
vestidas de blanco,
los dormidos troncos
de los árboles y
sus ramas desnudas.
El viento que fue cálido
trae el hielo
de tu mirada esquiva;
montañas, árboles
y viento
desaparecen:
ya no hay diferencia
entre belleza
y frío.




LAS MANOS DE MI PADRE

Mientras vareamos las almendras,
todos tenemos calor,
pero yo siento cómo el sol se va adentrando en mi cabeza
trato de buscar un poco de aire desprendido de alguna rama,

no lo hay.

Tan solo puedo ver las manos de mi padre
sujetando su vara de madera maciza
y siento más calor
y una sed insaciable que me devora por dentro.
Mi padre suelta la vara
y sus manos desaparecen de mi vista;
puedo sentirlas sobre mi rostro
mientras pronuncia mi nombre
y trato con todas mis fuerzas
de abrir los ojos para verlas de nuevo.

Ahí están:

esas manos fuertes,

miniatura de lo que fueron,

intento ver debilidad en ellas,

no la encuentro.




Enquanto varejamos as amêndoas,
temos todos muito calor,
mas eu sinto o sol a entrar-me na cabeça
e busco um pouco de vento a desprender-se dos ramos,

mas nada.

Só consigo ver as mãos de meu pai
a segurar a vara maciça
e fico com mais calor
e com uma sede insaciável a devorar-me por dentro.
Meu pai solta a vara
e as mãos saem da minha vista;
posso senti-las na cara,
com ele a dizer o meu nome,
e trato com toda a força
de abrir os olhos e vê-las de novo.

Aí estão:

aquelas mãos fortes,

amostra do que já foram,

tento ver debilidade nelas,

não vejo nada.


*



És caricia allò que neix aquí dintre,
o és el desig el que la fa carícia?
Perduda en l’anar i tornar del dubte
S’esmicolen les respostes.
Com no ser una incògnita,
si sols conec l’interrogant?
Intent escoltar el vent
i em deman quin,
escolt un gemec llunyà
i em deman quin,
i si observo els ametllers,
tornen les preguntes:
Com es convertiren
les arrels en ales?



*



Abandonar l’abraçada
i contemplar-me nua
sota la pell que se’n va



*



Renta la cara al sol.
S’aixeca,
corre,
em reinventa
i sóc.
Els seus ulls contemplen
cada present
com si fos l’únic.
De sobte,
tot s’atura
i esclata la tempesta:
“Per què he de créixer, mare?”








.

VALENTÍN CHACÁRTEGUI SULLIVAN [19.692]



VALENTÍN CHACÁRTEGUI SULLIVAN 

Poeta. Nació en Palma de Mallorca el 10 de diciembre de 1983 y falleció el 13 de Febrero de 2014.

¿Sabían volar nuestros hijos?» dice el primer verso de uno de los poemas de Valentín Chacártegui Sullivan recopilados en el último número de La Bolsa de Pipas. Las palabras adquieren una resonancia siniestra cuando uno cae en la cuenta de que el poeta se suicidó el año pasado arrojándose desde un quinto piso. Padecía esquizofrenia, que es un sustantivo inexacto para describir una visión dislocada de la realidad, nada más que una etiqueta para tranquilizarnos a nosotros, los cuerdos.

El verbo, sin embargo, es asombrosamente exacto, como bien saben los familiares y amigos de los enfermos y, sobre todo, los propios enfermos. El sufrimiento pavoroso de una dolencia mental no tiene nada que ver con los tormentos portátiles y más o menos autoinflingidos que provoca una vocación literaria o artística. Por eso resulta asombroso cuando alguien decide expresar su dolor a través de un conjunto de signos, ya sean letras, colores o sonidos. La red de túneles entre la locura y la creatividad, sus conexiones secretas, han sido estudiadas desde diversos ángulos, pero en esa bibliografía no dejan de asustarnos las manchas de sangre. La oreja cortada de Van Gogh. La ansiedad de Hemingway cuando buscaba frenéticamente una pistola en las guanteras de los automóviles aparcados en un aeropuerto. Los largos cortes que encontró el forense en los antebrazos del cadáver de Rothko.

En algunas culturas primitivas el poeta, el pintor o el músico se igualaba al chamán; se creía que a través de su voz o sus manos hablaba un dios. Ese diálogo con la divinidad a menudo comportaba un precio terrible: la razón, la tranquilidad, la misma vida. Los vecinos de Rávena murmuraban, cuando Dante paseaba por la calle, que en verdad aquel hombre había bajado a los infiernos. En medio de su borrachera mortal, Dylan Thomas murmuró antes de derrumbarse: «Dieciocho whiskies seguidos, creo que es todo un récord».En el hermoso texto que Román Piña dedica a Valentín Chacártegui se lee: «En el instituto no veía compañeros adolescentes, sino demonios. De su cabeza salía fuego». En los grabados de William Blake no suele haber mucha diferencia entre ángeles y demonios.

El año pasado una amiga ya fallecida me pidió que ayudara a un paciente suyo, Daniel, en el oficio de la escritura. Cuando le advertí sobre la mezquindad y las rencillas del mundillo literario, Daniel me respondió: «Siempre me dicen que no puedo hacer esto o lo otro. No saben que llevo toda la vida luchando con un monstruo». [DAVID TORRES / El Mundo]



Besar,
Arder
Y consumirse.
Qué espontánea
Sucesión de milagros.
¡pero, besar!
¿no habéis nacido nunca
Tras un beso otorgado
En sueños? 
               

¤ 

Eres el instante,
La deceleración 
De los astros,
Eres luz que emite luz
-Nunca precaria-
Eres lo que atisbo 
En el espejo
Cuando desnudo mi cuerpo 
De inútiles aparejos
Y dejo sólo
El rastro de mi corazón.
Mantén así tu sonrisa
Al despertar entre terrores
Mantenla así, tan concisa
Y clara que no puedan las sombras
Llegarte hasta el centro,
El centro de ti misma
Cuando sonríes.


¤ 


Busco el hogar de mi infancia,
Ayúdame mar que interpelas
Con la saciedad de tus espumas
A salir a la verdad en su lactancia.
De dientes tengo el alma llena,
Contráeme dolor de las mañanas
Dolor que reza: no te desangres, no te desangres.
La sed me puede.
He abandonado ya por siempre
Las lindes de mi infancia.
               


¤ 


No olvido
A las olas batiéndose
Contra las rocas
-¿Las oyes?
¿Ves aquella ave lejana
Emancipada de la oscuridad?-
No olvido tu sentencia,
El nombramiento
De nuestro pacto.
Si, lo sé,
A menudo es difícil
Sostenerse en pie
Entre los frágiles
Álamos de la niebla.
               

¤


Desprenderos de las mascaras
Que acentúan vuestras miradas.
Huid de la normativa
Y asestad el hachazo al verbo.
Dividid el amor para que llegue
Más allá del límite 
Que imponen vuestros cuerpos.
               

¤ 


Navegábamos inútilmente
Entre las voces de las montañas
Nos arrancábamos los pétalos 
Esperanzados.
Era tu voz entre los juncos
Y la arena de los meandros
Un pico amarillo
Y mi cuerpo, una danza
Que celebra todas tus canciones.



La pluralidad de los jardines. Insomnus. Poesía, 2011


Hemos recibido 
la tristeza
como don de masas.
Nos han educado 
en el mundo 
de las lenguas con alfileres,
de los corazones
detenidos,
de la fe en la moneda.
Nos faltaría el grito
la rabia vital
la protesta.
En fin,
el absoluto y su negrura.



*


Es duro el exilio
Que me aleja de tu voz
Y tu mirada.
Me dicen que es vana
La ilusoriedad
Que es más justa
La soledad.
Y ahora, desde la soledad
Me pregunto:
A qué tanta herida
De sueños,
Tanta mordedura
De vendavales
Cuando lo único que cabe ya
Es la migración del éxodo,
La decapitación
De todos los sentidos.



*


Entre el aliento
Y la montaña
Siete abismos
Y mi alma.


*


Ese instante de ti que no se agota,
Esa fosa común donde paren
Con frenesí tus besos enlutados.
Esa memoria que reitera
En la necesidad de ahogarnos,
Para no repetirnos, para amarnos
Sin descanso. Y es que todo es así,
Voluntad de ti sobre las charcas,
Esa voluntad que hace chocar
Los cantos rodados en la línea
De la sangre. Justo donde golpea
El canto de las ranas a medianoche,
Justo donde iniciamos los pasos
De la madrugada.
En el agua, a pesar de todo,
Ese instante de ti que no se agota.



El lento vals de las bestias
Bradbury ediciones, 2013



El loco

Qué muertos me traes
bajo qué mansa podredumbre te deshaces
viejo loco de horas, días, meses, años
qué rabia es tu certeza
de qué fuerza sobrehumana te dotan las correas
que te postran.
Un manto de cielo azul sobre las paredes verdes
y tú temblando lloroso
mordiéndote el puño
volviendo a la niñez.

      



El suicida

Hay un silencio infinito,
nada quiebra el más leve obstáculo del agua.
Llueve.
Un ventanal abierto, un cuchillo,
un fusil hendido en la boca
todo son pretextos
para negar que valió la pena
para afirmar que te vencieron
los albatros grises de la madrugada.
Ven muchacho, hombre, anciano
estrecha mi mano profundísima
levántate del suelo y
amamanta una esperanza.

        

*



Una niña ríe bajo una cascada de luz.
Madres nadan desnudas en un claro del bosque.
Los hombres madrugan para cazar patos
frente al río.
Desde Tu Fu nadie había sido natural.
La bestia ruge en la montaña
de cumbres nevadas
y el agua desciende ligera
por arroyos menudos.



*



Allí donde crían agujeros
las hojas de la morera;
se transforma el capullo
en alas y sombra.
El niño caza mariposas
con su red.
Luego les clava alfileres
en las avenidas de la libertad.
¿De nuevo la bestia?


*


Abierta la ventana.
El hombre de alma desnuda y herida.
Están muy lejos los años y las cavernas,
la naturaleza oscura de brazos
y perfiles afilados.
Lejos están los años en que uno concibe
con la pasión en lugar de con los sesos.
A lo lejos se oyen las sirenas.
Bajo la ventana,
una sombra,
una bestia.


*


En los nidos antiguos reposa
la esencia del trino.
Abro la ventana
y respiro el aire de la mañana
y veo al mirlo de pico aderezado.
Nubes como montañas
oscuras y amenazantes.
De nuevo siento el aliento de la bestia,
sus garras en mi vientre.
De la tierra brota
un jardín de alas y rosas.



*


¡gritadla!
No os la arrebate
el aliento de la tierra
cuarteada,
la sequía y la desidia.
Amad.
Sólo el ser amante
privará de azul
a las alturas


*


¡Besaos hombres del mundo!
Es el silencio de la unión
lo que despertará a la bestia.
Dejad que os arranque
los rostros.
Sé que amáis con el corazón.




.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

SONIA ROTGER COMPANY [19.673]


Sonia Rotger Company 

Nació en Palma de Mallorca en 1972 y actualmente reside en Gerena (Sevilla).
Su formación es la vida y sus títulos las experiencias que la han llevado a conocerse y a descubrirse como poeta. Es colaboradora en el programa de igualdad del CEIP Fernando Feliu y en la Asociación Volver a la vida. Gloria Fuertes ha sido y es una sus principales fuentes de inspiración. Resultó finalista en el concurso de cuentos de la ONG Sonrisas de Bombay. Escribe y administra dos blogs: practicasdegratitud.blogspot.com.es y poemariotraviesoconseso.blogspot.com.es. Sigue escribiendo sobre el amor, inevitablemente...

Sus libros: La editorial Torremozas editó el poemario para adultos Ego me absolvo en su colección Noctámbulas.  Dirigido a un público infantil: Travieso con seso (Sonia Rotger, 2015).



Sujeto, verbos y predicados

Sujeto soy yo
Yo no soy egobjeto de deseo

Sujeto soy yo
Yo no soy egobjeto de reconocimiento

Sujeto soy yo
Yo no soy egobjeto de adulación

Sujeto soy yo
Yo no soy egobjeto de crítica

Sujeto soy yo
Y yo, ¿quién soy?

No lo se
Al menos,
Se lo que no soy

Quiero vivir mi vida como sujeto

Me transformo en sujeto
Con intención y atención

Cuando sea sujeto
Descubriré nuevos verbos y predicados.



Chancleteo exigente

Es verano y chancleteo...
Cuántas veces me he escuchado chancletear
con la esperanza de que estuvierais mirando.
muchos veranos, 
diferentes hombres, 
misma esperanza.
Es verano y chancleteo frente a ti.
Me giro poseída por un arranque de chulería
¿Pero, me miras o no me miras?



SORORIDAD ( no, no me he equivocado, pone sororidad )

Una mujer desconocida me sonríe, cómplice.
No se de qué...
pero la sensación es maravillosa.


MAR CATÓLICO

En contra de mi pronóstico
hoy no baja la marea.
¡Qué gran amante el mar!
siempre imprevisible.
Quien iba a decir que respetaría
el descanso dominical.



Ego me absolvo: Poemas para el buen amor

Posted by Tamara Muñiz Pérez

¡Basta de poesía sobre el idilio! Si el amor es algo, y así lo defiende la autora, será mucho más que ansia de la compañía de la persona querida o su total y ridícula idealización. El diario de versos que crea Rotger Company sobre su propia relación de pareja, está plagado de pequeños y valiosos análisis sobre la naturaleza del amor. Todo ello acompañado con unas preciosas ilustraciones de Catalina Valls Alcover, sobre la intimidad: tanto de la pareja como la propia y más encriptada.

El amor como crecimiento personal –¿y por qué no?– fracasos en los que se pueden sacar conclusiones valiosas. Amor como autoconocimiento, aceptación de las vulnerabilidades del otro y de una misma. En definitiva, amor maduro y del que sabe bien, sin dramatismos pero consciente de los altibajos que vienen incluidos en cualquier relación de pareja. Rotger Company, con una lírica clara y limpia, nos deja poemas cargados de buenos consejos:



No me llames amor, ni cariño, ni sol
gástame mi nombre,
¡gástamelo!

Que no olvide jamás quién soy.



La pasión inicial es agradable e inspiradora pero, ¿qué le acontece? La autosuficiencia de la pareja poco a poco irá adecuándose a su contexto, a la irremediable realidad de dos personas diferentes y cargadas de necesidades vitales que no tienen por qué asemejarse en todo momento.

Sonia Rotger reflexiona sobre su propia experiencia, agradeciendo la falta de halagos “que la hacen salir de su prisión”, quejándose sobre “la mala prensa de los enfados” o divagando acerca de la aceptación del propio cuerpo. En las esquinas de las páginas, reconoce los fallos que siente haber cometido durante su relación “Tendría que haberte dicho que no”, “He descargado mi ira sobre ti” o “He coqueteado”. Todo seguido de un “Ego me absolvo”, reivindicando el derecho al error y a ser humana.


Me pregunto si tendremos la valentía
de decidir dormir en cuartos separados.
¿Acaso dormir juntos es garantía de unión?

Uno a uno,
sin temor,
derribamos los símbolos.


Se nos impulsa a la búsqueda de un amor romántico, aquel que no baje de intensidad, que posea una total compenetración y convierta en un solo ser a la pareja. Sonia Rotger pretende romper con ese mito a cambio de un camino que evoluciona, cargado de recuerdos, reflexiones, decisiones y también dolores. Un sendero menos idílico a ratos pero más real y enriquecedor en todo caso.


DOS

Dos mentes (dos locuras)
Dos corazones (dos traumas)
Dos sexos (dos fantasías)
Dos animales (dos instintos)
Dos sombras (dos obsesiones)
Dos luces (dos intuiciones)
Dos cuerpos (dos pasiones)
Dos almas (dos soledades)

Todo ello conviviendo en un mismo
espacio-tiempo-dimensión
con ondulada armonía.

Qué insólito cuadro abstracto
para el Museo de Amor Contemporáneo.


NEGRO

Que mala prensa tienen los enfados,
como el color negro en una playa blanca.

No se me ocurre mejor escenario
para reivindicarme,
insultando a tu pupila con mi vestido negro
¡Y que sea lo que sea!



PAREJA DE EGOS

Yo puedo aprender de ti,
tu puedes aprender de mi,
si nuestros egos lo permiten

¿Y si los mandamos a Saturno?



EGO MALHERIDO

Mi Ego eligió un vestido rojo
de los que todo insinúa
y nada muestra.

¡Ay! mi Ego
Qué bien conoce el juego.
Pensaba que de éste
se había aburrido.

Se ve que aquí, en Tarifa,
entre tanto guapo y tanta guapa
quería llevarse la palma.

Le propongo otro juego mas divertido
a mi Ego malherido:

Vete al casino y
todo lo que que te has inflado,
lo apuestas al dos.

(de corazones)




Travieso (con seso) Poemario Ilustrado

Un poemario que invita a los niños a conectar con sus emociones, aceptarse y a ser críticos con el mundo que les ha tocado vivir a través de la emoción y el humor. Una obra R-evolucionaria que invita a la reflexión. Con la colaboración especial de la ilustradora Ana Baldallo.
Una idea de: Sonia Rotger Company



MANCHARTE CON ARTE

Cuando salgo a caminar
dejo mi imaginación volar.

El camino del Berrocal, el de la Dehesa
¿Y el de la ermita?
¡Ese es pura dinamita!

Cuando llega la primavera
en cada sendero, a su vera,
grandes ramos de flores y enredaderas.
Les choco los cinco
¡Hay que ver como dan brincos!

Bebo agua, que refresca
y si orinar necesito,
me rio y trazo mi propio río.

Ahora dicen los modernos
que tenemos dos cerebros.
Hay uno que es tímido,
el derecho, creo,
parece que a ese, 
le viene bien el paseo.

¡Ah! ahora entiendo 
porque el otro día
me dio tanta alegría
al ver un campo lleno de arcilla.

Mi cerebro izquierdo me decía:
vaya barrizal ¡madre mía!
En cambio, el derecho me proponía:
chiquilla, coge un cacho y ¡dale vida!

Yo lo cogí, ¡tu dirás!
y si se enfadan mis papás,
será demasiado tarde,
yo ya habré hecho ARTE.


Los prismáticos mágicos 

En el zoco de Tánger   
un viejo mago
cojo y ciego,
le regala a Tariq
unos prismáticos nuevos.

Son mágicos, dice:
con ellos verás
el tesoro guardado
en lo condenado
al rechazo, al olvido,
a no cumplir su cometido.

Empieza con la envidia, 
no le temas,
mírala de cerca,
con los prismáticos mágicos
verás el regalo
que te reserva.

Emoción condenada
¡La envidia es muy mala!
Tariq enfoca aquel día,
saco de piedras en su barriga
¡Que fatiga!

Su amigo destaca y brilla,
él debiera alegrarse,
mas su alegría es mentira.
Con los prismáticos observa
de cerca la razón
de su desazón:
Ha olvidado fijarse
en su propio DON.

Ilusionado con el descubrimiento,
Tariq vuelve al zoco
y le agradece el invento.

El mago le recomienda
seguir en la senda
del que mira hacia dentro,
al miedo, a la ira, a la tristeza.
Todo está en nuestra naturaleza.

A veces, la ira te puede dar fuerza,
y la tristeza, valorar una perdida
-¿Y lo bueno del miedo?
pregúntaselo al mirlo, 
un valiente pájaro,
todo hay que decirlo,
pues desafía al espantapájaros 
y vence su miedo
-¿Y cuál es su premio?
¡Desayunar cada mañana centeno!



TRADUCTOR DE QUEJIDOS

Decía el gran Machado
que en abril lluvias mil,
mas aquí lo que han caído
son enfermos muchos niños.

La tripita, la cabeza, cagaleras a mansalva
y algo muy, muy raro son,
en los niños los dolores de espalda.

He escuchado la palabra cuentitis,
la habrán inventado para rimar con otitis

Siempre, tras un quejido,
hay necesidad de cariño.

Y para que lo entiendan los padres,
el traductor de quejidos
ha inventado el Alcalde

Dolor de tripa:
No acierto ni de chiripa

La cabeza me duele:
¿Cuándo mi papá vuelve?

No soporto la espalda:
¡Dame mimitos anda!

Dolor de corazón:
¡Me gusta aquella chica un montón!



EL TROLL QUE VIVE EN MI

Cerca de la estación de bomberos 
hacen guardia unas moreras.
El abuelo, palillo en boca,
arranca unas poquitas de hojas,
-¡Son para el nieto!
justifica el abuelo.

Los gusanos de seda, tu sabes.
   
Yo sé porque he sido niña,
y ahora me visita la morriña.

Recuerdo que de niña,
en una caja de zapatillas
guardaba yo mis gusanos,
y un día, de esos raros,
me dio por envenenarlos
con perfume de mi madre
¡Yo empeñada en marearlos!
Ese día descubrí 
el troll que vivía en mi,
que de cuando en cuando salía
y hacía perrerías,
¡madre mía!

Cuánto tiempo he cargado
con este secreto guardado

Me creía mala, 
y decidí ser buena, buenísima,
¡virgen santísima!

Ahora, ya mayor, he descubierto, 
que ese troll vive en todos los cuerpos.
Sólo hay que atarlo en corto
   (a ser posible, en el sótano)

Mas visítalo de vez en cuando,
no le tengas rencor
y sobretodo, no le llames malo,
que también tiene su corazón.



DOÑA VERGUENZA

-Toc, toc
-¿Quién es?
-Tu verguenza.
-Pasa y entra.

Te daré una tila o una menta
si mi corazón no aceleras.
Mucho tengo que hacer
y siempre me camelas
para no hablar, ni actuar,
y mucho menos ¡besar!

Entra ya y toma asiento
que empieza el experimento.

¡No! que me da verguenza.





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