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viernes, 16 de octubre de 2015

IMRU'L QAYS [17.237]


Imru'l Qays

Imru' al-Qays ibn Hujr (árabe: إمرؤ القيس ابن حجر الكندي) (fl. primera mitad del siglo VI), cuyo nombre podría traducirse como “esclavo de Qays”, siendo Qays una divinidad local masculina de la región de Hegra (Medain-Salih) que se encargaba de la conservación de archivos legales, fue el poeta preislámico más conocido y autor de la primera Mu'allaqa o poema colgado, en alusión a aquellas casidas que en la etapa de la poesía árabe oral, gozaban del honor de ser escritas para su permanencia en letras de oro y pender en el recinto de la Kaaba por haber vencido en la célebre competición poética de Ukaz.

Biografía

La vida de Imru' al-Qays ibn Hujr está rodeada de misterio y su biografía se ha narrado con muchas variantes y siempre se ha rodeado de circunstancias legendarias y extraordinarios acontecimientos. Nació en Kinda, en pleno corazón de Arabia, siendo el hijo más joven de Hujr, rey de la tribu Kinda, éste resultaría ser el último rey de los Kinda. Gracias a esa circunstancia pudo dedicar su juventud a una vida licenciosa, aficionándose a la poesía, al placer, al vino y a las mujeres. Esta vida y su afición a componer poesía erótica llevaron a su padre a expulsarlo dos veces de la tribu, convirtiéndolo en un simple vagabundo, que mientras vagaba por el desierto se dedicaba a la caza, a beber y a la composición de canciones.

Bajo el dominio de los kinda, que se extendía por gran parte de Arabia, estaban los Banu Asad, un clan beduino de Kufa perteneciente a la tribu de los Quraish. A este clan pertenecería posteriormente Hadrat Khadijah, la primera esposa del profeta. Este clan de los banu Asad llegó a rebelarse contra el poder de los Kindah y Hujr, padre de Imru' al-Qays fue asesinado por los rebeldes. 'Abid ibn al-Abras, autor de otra Mu'allaqa (en la que compara a la yegua con el águila precipitándose hacia una presa), llegó a vanagloriarse de ser el autor material del asesinato del padre de Imru' al-Qays.

Tras la muerte de su padre huyó de los territorios de los Kindah y juró dedicar su vida a vengar a su padre y a recuperar el poder perdido por el clan. Recorrió prácticamente toda la Península Arábiga en busca de aliados para su empresa, solicitó ayuda a otras tribus, aunque tuvo escaso éxito. Este vagabundeo por Arabia le valió el sobrenombre de al-Malik al-dillil, el Rey errante. Al llegar a las fronteras de los lajmíes fue expulsado de manera muy poco amistosa por al-Mundhir, rey de al-Hira, que mató a la mayoría de sus seguidores. Tras la derrota se vio obligado a refugiarse en el castillo de al-Ablak, cerca del oasis de Tayma', bajo la protección de al-Samaw'al. Éste posiblemente judío y que también se dedicaba a la poesía, con un talento notablemente inferior al de Imru' al-Qays, lo acogió en su castillo con gran hospitalidad. Cuando Imru' al-Qays abandonó el castillo de al-Samaw'la dejó a su cuidado a su prima y su hija, e incluso su valiosa armadura y el resto del legado de su padre. Al-Samaw'la tuvo la ocasión de demostrar su gran lealtad hacia Qays cuando un ejército lajmí asedió su fortaleza para conseguir las pertenencias del poeta, al-Samaw'la se negó a entregarlas a pesar de que los de al-Hira tenían a uno de sus hijos como rehén, prefirió ver morir a su hijo ante sus propios ojos a traicionar a su amigo. Su tenacidad en la defensa hizo retirarse a los enemigos del poeta. Este gran sacrificio lo hizo ser considerado un tópico en cuanto a lealtad.

Viaje a Constantinopla y muerte

La falta de apoyos en la Península Arábiga lo llevó a solicitar ayuda del exterior para combatir a sus hermanos árabes, lo que no estaba bien visto en la sociedad de la época. Esta ayuda provenía de Justiniano, emperador de Bizancio, al que visitó en su corte de Constantinopla. El emperador lo recibió muy bien, probablemente porque ya había tenido tratos con su padre, lo había nombrado gobernador de Palestina antes de su ascenso a la monarquía de los Kindah. Le ofreció a Imru' al-Qays el anterior cargo de su padre y lo aceptó en su corte como un noble más. Se dice que la hija del emperador se enamoró de él, y que los escarceos amorosos entre su hija y el poeta provocaron la ira de Justiniano, lo convenció para que volviera a Arabia a vengar a su padre y lo obsequió con una “camisa de Nessus”, una capa envenenada, que le provocó la muerte el año 550 cerca de Angora. La leyenda dice que cuando se puso la capa se le empezó a caer la carne, viendo que iba a morir se bajó del caballo decidido a cavar su propia tumba, pero la casualidad quiso que muy cerca de donde estaba encontrara la tumba de una mujer. Entonces decidió introducir su cuerpo en la misma fosa, y justo antes de morir le dedicó unos versos a la que iba a ser su compañera en la muerte. De esta muerte horrible se deriva su otro apodo, Dhu al-Quruh “El hombre cubierto de úlceras”.


Imru-l-Qays: Mu’allaqat

      Imru-l-Qays, امرؤالقيس, está considerado desde hace siglos el representante más importante de la poesía árabe preislámica. Su obra es sinónimo de perfección, elegancia y pureza y, de hecho, le ha valido el sobrenombre honorario de “Príncipe de los Poetas”. Hijo del rey de Kinda, se dedicó a una vida de placeres y derroches hasta el momento en que su padre fue asesinado y él quedó despojado de su herencia. Fue entonces cuando renunció a toda una vida de comodidad, marchándose hacia el desierto en busca de venganza. Durante esta etapa ganó fama y comenzó a ser seguido por muchos beduinos y guerreros. Tras cumplir su venganza, Justiniano lo nombró filarca de Palestina, pero unos años después sería asesinado por orden expresa del mismo emperador.

El término Mu’allaqat significa “colgadas” y hace referencia a la costumbre de colgar los poemas ganadores de certámenes y justas literarias del velo del templo de la Kaaba, en La Meca. Todas pertenecen a la época preislámica y fueron recogidas en compilaciones hechas dos o tres siglos más tarde por estudiosos de este periodo. El fragmento que os presentamos hoy corresponde a los primeros veinte versos de la primera de las casidas recogidas en la compilación de Hammad al-Rawiyya.

MU’ALLAQAT (I)
[fragmento]

Mu'allaqat
Mu'allaqat (II) 

“¡Deteneos!, y lloremos el recuerdo de una amante, de su campamento,
allí, en el horizonte del arenal donde las arenas ondulantes, entre Dajul y Yaumal,
entre Tudih y Miqrat, cuyas trazas no han sucumbido
urdidas por Shamal y Yanub,
se ve el estiércol de gacela blanca en el llano
y la planicie como si fuese grano de pimienta.”
Al alba de la separación, el día de la marcha, iba yo
por las acacias de mi tierra como machacando el grano de la tuera.
Mis guerreros se detuvieron ante mí,
me encomendaron sus palabras: ¡no perezcas por el dolor, muestra tu valor!”.
Mas para sanar nada como las lágrimas derramadas,
pues, ¿acaso hay consuelo en las ruinas ininteligibles del amor?
Tal como solía hacer con Umm al-Huwarith
y con su vecina, Umm al-Ribab, la masalí,
que cuando se erguían emanaban almizcle
y el soplo de levante llevaba con él el aroma del clavo,
ahí las lágrimas apasionadamente afloraban de mis ojos,
desde mi garganta hasta mojar mi fuerte tahalí,
¡qué plácidos días tuve de ellas,
principalmente, los de Darat Yulyul!
El día que sacrifiqué mi montura para las doncellas,
qué maravilla de albarda la que dañé,
y ellas lanzábanse la carne
y la grasa, cual seda enlazada.
El que entré al palanquín, al palanquín de mi Unayza
me dijo: “¡sobre ti la desdicha! pues me harás ir a pie”,
mientras lo decía bajo nosotros la montura se escoraba,
“tú has herido a mi camella; baja, Imru-l-Qays”.
Entonces le dije: “Camina, suelta las riendas
y no me alejes de tu fruto ya servido,
que como a otras antes que a ti, he ido en su encuentro al crepúsculo, y embarazadas o amamantando
las he distraído de sus primerizos con amuletos
y cuando lloraban tras ellos se giraba una parte,
pues la de abajo no se tornaba y por mí vibraba”.

   Arabia preislámica (Siglo VI de nuestra era)
   Versión de A.F.
https://sevencrossways.wordpress.com/2014/02/page/2/




1

Errar

He recorrido tantos horizontes
Que me contentaría con el botín del retorno



Prefiero la cansada noche del hombre proscrito
Que noches de sosiego.


3

Temible arma

La herida que provoca la lengua es como la que la mano provoca.


4

Aroma

¿No ves que siempre que la solicito,
Hallo en ella aroma aun sin haber perfume?
Fulgor
Amigo, ¿conoces un relámpago
A cuyo resplandor quedes reflejado
Como en el brillo de las manos bajo la nube coronada?


5

Lo que queda

Cuánto certero golpe de sable,
Cuánto párpado pasmado,
Cuánta qasîda escogida
Serán hueros mañana.

Josefina Veglison Elías de Molins, La poesía árabe clásica, Hiperión, Madrid, 2009.



La poesía pre-islámica o al estilo de los antiguos

Por  M.ª Jesús Rubiera Mata

La poesía pre-islámica reflejaba los sentimientos -es siempre lírica- del árabe beduino, nómada, pastor de camellos, en un medio físico hostil, con los rígidos códigos tribales que le permiten sobrevivir al conservar un mínimo equilibrio con su medio. El sentimiento amoroso se manifiesta natural, sin sofisticaciones, reflejando unas relaciones entre los sexos bastante libres, en comparación con la sociedad islámica posterior. Puede ilustrar estas afirmaciones una historia o jábar, que explica cómo el poeta pre-islámico Imru-l-Qays compuso su más célebre casida. Nos lo relata un autor andalusí, Ibn ‘Abd Rabbih13, poniéndolo en boca del poeta del siglo VIII, al-Farazdaq:

Me contó mi abuelo, cuando yo era un joven estudiante del Corán, que Imru-l-Qays se había enamorado de su prima paterna, ‘Unayza, y que la había pedido en matrimonio, pero no la vio hasta el día que ocurrió el suceso de la charca llamada Dārat  GrafíaulGrafíaul. Esto es que la tribu se había puesto en camino, los hombres delante, las mujeres y los criados detrás, con los fardos. Imru-l-Qays los siguió, dejando pasar a los hombres escondido entre las dunas, hasta que pasaron las mujeres, entre las que iba ‘Unaiza.

Al pasar por la charca, las mujeres dijeron: «Vamos a desmontar y nos bañamos en esta charca para que se nos vaya un poco el calor». Así lo hicieron y, tras alejar a los esclavos, se desnudaron y se metieron en la charca. Entonces salió Imru-l-Qays, cogió sus vestidos, hizo un montón con ellos y se sentó encima, diciendo: «¡Por Dios! No le daré a ninguna de vosotras su vestido hasta que salga desnuda a recogerlo!» Ellas se negaron a hacerlo, pero como fueron avanzando las horas y vieron que él no se los daba, fueron saliendo todas, menos ‘Uzayna, que le suplicó que le diese su vestido y como él siguió negándose, salió finalmente y él la vio, por delante y por detrás.

Las muchachas le dijeron entonces: «Nos has fastidiado y retrasado. Ahora estamos muertas de hambre», y les contestó: «No tengo otra cosa que daros que mi camella. ¿Os la comeríais?» Ellas dijeron que sí y él desenvainó su espada, desjarretó, degolló y desolló al animal, mientras los criados recogían leña y hacían un gran fuego. Despedazaron a la camella y la asaron a las brasas. Todas comieron con él y bebieron de un vino que traía. Las sobras fueron para los criados.

Cuando llegó la hora de partir, una de las mujeres dijo a Inru-l-Qays: «Yo llevaré tu silla», y otra: «Yo te llevaré los arreos», y así se repartieron sus objetos y equipaje. Sólo quedó ‘Uzayna sin llevar nada e Imru-l-Qays le dijo: «Tú me llevarás a mí, porque no tengo montura», y le subió delante de la giba de su camello. Desde allí, se inclinó hacia ella, metió la cabeza en su palanquín y la besó. Al intentar evitarle, la giba se torció y ella le gritó: «¡Has herido a mi camello!», y él recitó:

El día que desjarreté mi montura a las doncellas
¡qué maravillosamente fueron transportados mis arreos!
Las doncellas se lanzaban a la carne y a la brasa,
como si fuesen flecos de trenzada seda.
Fue el día que entré en el palanquín de ‘Uzayna
y dijo: «¡Mal haya contigo! Tendrás que ir a pie»
Cuando se inclinaba la base del palanquín, con nosotros,
decía: «¡Has herido a mi camello, apéate!»
Mas le dije: «¡Vamos, suelta las riendas y no me impidas
recoger tan interesante cosecha!»


Este relato ilustra además uno de los mecanismos de creación de la literatura árabe: la creación de un jábar o historia que explica la ocasión y motivo por el que se compuso un poema -curiosamente en la poesía provenzal hay también estas explicaciones que se llaman «razón»  y es una coincidencia más entre las dos líricas-. Estos jábar van configurando las biografías de los poetas pre-islámicos, de dudosa autenticidad histórica, hasta que se convierten en arquetipos: así, Imru-l-Qays será el príncipe hedonista, ‘Antara, el caballero por antonomasia, al-Sama‘wal, la lealtad, etc., y los filólogos les atribuirán los poemas anónimos que corresponden a su personalidad. Los poemas, noticias, personajes y escenarios de la poesía pre-islámica constituyen la mitología literaria del mundo arabigomusulmán de la Edad Media y también el modelo humanístico de la arabicidad frente al modelo religioso del Islam, aunque Mahoma reúna ambos modelos en su persona.

A pesar de ello, es evidente que este modelo literario y estético beduino se adaptará mal a la sociedad post-islámica convertida en una auténtica civilización que, como su nombre indica, será urbana y no beduina. Aunque la casida conservará su forma a lo largo de toda la Edad Media, sufrirá también continuas evoluciones especialmente en su contenido para servir de vehículo a los poetas de un medio cultural muy diferente al de los pastores de camellos de las altiplanicies arábigas.

Sin embargo, la casida beduina conserva sus características en la época mahomética y del emirato omeya, hecha excepción la poesía del Hiŷāz, de la que hablaremos a continuación. Como consecuencia, esta poesía pre-islámica, al estilo antiguo, llega a resonar en el al-Andalus conquistado por los musulmanes a principios del siglo VIII.





jueves, 10 de septiembre de 2015

JAMIL IBN ABDALLAH IBN MA'AMAR AL-UDRI [17.028]




Jamil ibn Abdallah ibn Ma’amar al-Udri 

(Poeta. Arabia Saudita, 660 - 701)





A Buzaina

El día en que no veo tu mensaje
o no nos encontramos,
es largo como meses.
¡Ojalá que ahora mismo me muriera,
si el día de nuestro encuentro
no se hubiera aún fijado!
No creas que, obediente, te dejé:
sería algo asombroso
-¡por tu vida!-
que a ti se te dejara.
Te amaré mientras viva. Y cuando muera,
mi eco seguirá al tuyo
por las tumbas.
Prendado estoy, de ti y de tus promesas,
como el pobre lo está del opulento.
Y es que tú,
y todas las promesas que me hiciste,
no sois mas que el relámpago
de una nube que aún no ha dado gota.

Incluido en Poesía árabe clásica oriental (Litoral. Revista de la poesía y el pensamiento, año XVII, nº 177, Málaga, 1988, selec. y trad. de Pedro Martínez Montávez).



Yamil Ibn Abdallah Ibn Ma’amar Al-Udri fue rechazado por su amada Buzaina, por lo que sería llamado Yamil Buzaina.




Si supieras 


Si supieras cuanto enloquezco de amor,
me perdonarías o me condenarías sin perdón.
No pienses que te he abandonado por ser obediente,
solo se que la belleza de tu juventud no se marchará.
Es que tú y tus promesas hechas
han sido como el relámpago de una nube que aún no ha dado gota.





لو تعلمين

لو تعلمين بما أجنُّ من الهوى
لعَذَرتِ أو لظلمتِ إن لم تَعذرِي 
لا تحسبي أني هجرتكِ طائعاً 
حَدَثٌ لَعَمْرُكِ رائعٌ أن تُهجري 
ما أنتِ و الوعدَ الذي تعِدينني
إلا كبرقِ سحابةٍ لم تمطرِ


______________________
Traducción R.Zidán






.

GHIYATH IBN GHAWTH AL-TAGHLIBI AL-AKHTAL [17.027]


Ghiyath ibn Ghawth al-Taghlibi al-Akhtal

Al-Akhtal|Ghiyath ibn-al-Salt al-Akhtal (Ghiyath ibn Ghawth al-Taghlibi al-Akhtal) (en árabe: غياث بن غوث التغلبي الأخطل) (Arabia Saudita, nacido en 640, murió en 710) fue uno de los poetas árabes más importantes del siglo VII e inicios del siglo VIII, durante la época del califato Omeya. Pertenecía a la tribu árabe Tághlib, y fue cristiano al igual que los demás de la tribu. Era oriundo de Najd, (actualmente Arabia Saudita) pero se estableció en Mesopotamia.

De los detalles de su vida privada se conoce poco. En la niñez perdió a su madre, Laila, y tuvo que sufrir las persecuciones de una madrastra cruel, que lo empleaba en los más bajos menesteres, lo enviaba a guardar las cabras, etc. También se sabe que se casó y se divorció, para luego vivir con una divorciada a su vez. Era bastante afecto al vino, solía ser visto con prostitutas y beber hasta "la saturación", él a su vez se defendía diciendo que esa era la única manera en que obtenía ideas para sus poemas.

Los Omeyas encontraron en Al-Akhtal, al narrador de sus hazañas, Al-Akhtal significa «el que tiene las orejas fofas o caídas», aunque si hubiese tenido esta característica, sus adversarios no hubiesen perdido la oportunidad de mofarse de él, y sin embargo, según los registros no lo hicieron. Otros dicen que el verdadero sentido de esta palabra significa «charlatán».

Se sometía a veces a duras penitencias, como las que le infligió el sacerdote de su tribu, pero siempre llevaba una cruz sobre el pecho y conservó este signo incluso en el palacio de los Omeyas, en Damasco, cuando el fervor de estos príncipes reclamaba su presencia. El califa Abd al-Malik, aunque de escasos sentimientos religiosos, intentó atraerle al islamismo. «Yo acepto si se me acuerda beber vino y dispensarme del ayuno del Ramadán», contestó el poeta, y compuso estos versos:




Nunca iré a gritar a semejanza de un asno,
¡Vamos a la oración, a la oración!
Y continuaré bebiendo el benéfico licor,
Y me postraré al levantarse la aurora.




Este poema es interesante, porque muestra que la vieja costumbre de los primeros cristianos de reunirse y girar con el sol naciente, se había conservado todavía en el siglo VIII, entre los árabes de la tribu de Tághlib.

Un tema muy tratado en la corte de los Omeyas, fue el de la superioridad de Al-Akhtal, respecto a otros dos poetas, Jarir Ibn Atiah y Al-Farazdaq. Los príncipes se entretenían en provocar apreciaciones a los cortesanos, y estos temían, si daban la primacía a uno de ellos, la venganza de los dos poetas excluidos. Por lo que salían de la dificultad con definiciones generales, como: «Jarir puede en el mar, Al-Farazdaq talla en una roca y Al-Akhtal sobresale en el elogio y la poesía heroica».

Más tarde bajo los Abasíes, al amainar las pasiones, los gramáticos prefirieron a Al-Akhtal, pues su poesía era más correcta y cuidada, su utilización exacta del árabe, el gran número de estrofas irreprochables de un extremo a otro, tanto por el fondo como por la forma. Las cualidades que admiraban de él, eran la intensidad de la inspiración y la pureza de la expresión, nada se dice de la altura de su inspiración.

Harún al-Rashid, gustaba de recordar uno de sus versos, célebre entre todos, y que prueba la elevación de los sentimientos morales expresados por el vate, es aquel de la oda dirigida al califa Abd al-Malik, referente a los Omeyas:




Terribles en su cólera,
antes de la batalla,
son los más clementes de los hombres,
después de la victoria.




Por este poema en su versión completa, en el momento se ganó el título de «poeta más grande de los árabes». Se cuenta que Al-Akhtal también ayudo a Jarir, en uno de sus torneos poéticos frente a Al-Farazdaq.

De Al-Akhtal han quedado alrededor de 2.000 obras.




El otro matrimonio

Cada uno de los dos pasa la noche
con su propia inquietud,
como si a cada lado hubiera heridas
al contacto del lecho.
A su anterior esposo llora ella,
y yo, por mi otra esposa,
me lamento.


Ghiyath ibn Ghawth al-Taghlibi al-Akhtal, incluido en Poesía árabe clásica oriental (Litoral. Revista de la poesía y el pensamiento, año XVII, nº 177, Málaga, 1988, selec. y trad. de Pedro Martínez Montávez).







miércoles, 9 de septiembre de 2015

BAHA ' AL-DIN ZUHAIR [17.020]


Baha' al-din Zuhair

Baha 'al-din Zuhair (Arabia Saudita, 1186 - 1258) fue un poeta árabe nacido en o cerca de la Meca, y se hizo célebre como el mejor escritor de prosa y verso y el mejor calígrafo de su tiempo.

Entró al servicio del sultán Malik Salih Al-Najm ud-Din en Mesopotamia, estando con él en Damasco hasta que el sultán fue traicionado y encarcelado. Después del golpe, Baha 'al-din se retiró a Naplusa donde permaneció hasta que Najm ud-Din escapó y obtuvo la posesión de Egipto, a donde él lo acompañó en 1240. Allí se mantuvo al lado del sultán como secretario confidencial hasta su muerte, debido a una epidemia en 1258.

Su poesía se compone principalmente de panegírico y brillante ocasionales versos distinguidos por su elegancia. Sus obras fueron traducidas por al inglés por Edward Henry Palmer en 1877. Su vida fue escrita por el erudito Ibn Khallikan.


Juerga en el Nilo

El sonar de las norias ya se alzó,
y la voz de los mirlos.
Es nuestro buen momento,
puro, sin contratiempos.
Ea, pasa ya el vino
-¡mil veces dueño mío!-
sin que nadie lo ordene:
¡cógelo, más dorado
que los propios dinares!
¡hazlo pasar, brillante
como la luz del alba,
luz a luz respondiendo!
Más hermoso que un fuego
que divisara el ojo
del que tirita.
Sobre alfombras de flores,
en la orilla del Nilo
nos quedamos; las ondas
le convertían en rostro
lleno de arrugas.
Corrimos a porfía,
temprano, a divertirnos:
había gente seria
y amigos de la chanza,
señores de mezquita
y de burdel,
respetables, bromistas,
verdaderos y falsos,
que frecuentan lo mismo
salones que tabernas.
Expertos monjes coptos,
como tú bien conoces:
quienes son respetados
por todas sus bondades,
quien recita los salmos
con una voz de flauta.
Cual lunas entre sombras,
bajo sus albornoces,
rostros como pinturas
que a otros cuadros rezaran,
y bajo el cinturón,
las cinturas de avispa.
Estuvimos con ellos:
y no dejaron nada por hacer
ni nada escatimaron.
Nos pasamos un día memorable.
Como te lo has supuesto:
sin cálculos ni citas.
Di, pues, lo que desees,
y piensa lo que quieras.

Baha' al-din Zuhair, incluido en Poesía árabe clásica oriental (Litoral. Revista de la poesía y el pensamiento, año XVII, nº 177, Málaga, 1988, selec. y trad. de Pedro Martínez Montávez).



The Mu'allaqat
Baha al-din Zuhair



Isurumuniya Lovers

"Does the blackened ruin, situated in the stony ground
between Durraj and Mutathallam, which did not speak to me,
when addressed, belong to the abode of Ummi Awfa?

***

And is it her dwelling at the two stony meadows, seeming as though they were the renewed tattoo marks in the sinews of the wrist?

***

"The wild cows and the white deer are wandering about
there, one herd behind the other, while their young are spring-
ing up from every lying-down place.

***

"I stood again near it, (the encampment of the tribe of
Awfa,) after an absence of twenty years, and with some efforts,
I know her abode again after thinking awhile.

***

"I recognized the three stones blackened by fire at the
place where the kettle used to be placed at night, and the
trench round the encampment, which had not burst, like the source of a pool.

***

"And when I recognized the encampment I said to its site,
'Now good morning, oh spot;
may you be safe from dangers.'

***

"Look, oh my friend! do you see any women traveling on
camels, going over the high ground above the stream of
Jurthum?

***

"They have covered their howdahs with coverlets of high
value, and with a thin screen, the fringes of which are red,
resembling blood.

***

"And they inclined toward the valley of Sooban, ascending
the center of it, and in their faces were the fascinating
looks of a soft-bodied person brought up in easy circumstances.

***

"They arose early in the morning and got up at dawn, and
they went straight to the valley of Rass as the hand goes
unswervingly to the mouth, when eating.

***

"And amongst them is a place of amusement for the farsighted one,
and a pleasant sight for the eye of the looker who
looks attentively.

***

"As if the pieces of dyed wool which they left in every
place in which they halted, were the seeds of night-shade
which have not been crushed.

***

"When they arrived at the water, the mass of which was
blue from intense purity, they laid down their walking sticks,
like the dweller who has pitched his tents.

***

"They kept the hill of Qanan and the rough ground about
it on their hand; while there are many, dwelling in Qanan,
the shedding of whose blood is lawful and unlawful.

***

"They came out from the valley of Sooban, then they
crossed it, riding in every Qainian howdah
new and widened.

***

"Then I swear by the temple, round which walk the men
who built it from the tribes
of Quraysh and Turhum.

***

"An oath, that you are verily two excellent chiefs, who
are found worthy of honor in every condition, between ease
and distress.

***

"The two endeavorers from the tribe of Ghaiz bin Murrah
strove in making peace after the connection between the
tribes had become broken, on account of the shedding of blood.

***

"You repaired with peace the condition of the tribes of
'Abs and Zubyan, after they had fought with one another, and
ground up the perfume of Manshim between them.

***

"And indeed you said, 'if we bring about peace perfectly by the spending
of money and the conferring of benefits, and by good words,
we shall be safe from the danger of the two tribes, destroying each other.'

***

"You occupied by reason of this the best of positions, and
became far from the reproach of being
undutiful and sinful.

***

"And you became great in the high nobility of Ma'add;
may you be guided in the right way; and he who spends his
treasure of glory will become great.

***

"The memory of the wounds is obliterated by the hundreds
of camels, and he, who commenced paying off the blood money
by instalments, was not guilty of it (i.e., of making war).

***

"One tribe pays it to another tribe as an indemnity, while
they who gave the indemnity did not shed blood sufficient for
the filling of a cupping glass.

***

"Then there was being driven to them from the property
you inherited, a booty of various sorts from young camels
with slit ears.

***

"Now, convey from me to the tribe of Zubyan and their
allies a message,--- 'verily you have sworn by every sort of
oath to keep the peace.'

***

"Do not conceal from God what is in your breast that it
may be hidden; whatever is concealed,
God knows all about it.

***

"Either it will be put off and placed recorded in a book,
and preserved there until the judgment day;
or the punishment be hastened and so he will take revenge.

***

"And war is not but what you have learnt it to be, and
what you have experienced, and what is said concerning it,
is not a story based on suppositions.

***

"When you stir it up, you will stir it up as an accursed
thing, and it will become greedy when you excite its greed
and it will rage fiercely.

***

"Then it will grind you as the grinding of the upper millstone
against the lower, and it will conceive immediately after
one birth and it will produce twins.

***

"By my life I swear, how good a tribe it is upon whom
Husain Bin Zamzam brought an injury by committing a
crime which did not please them.

***

"And he had concealed his hatred, and did not display it,
and did not proceed to carry out his intention until he got a
good opportunity.

***

"And he said, 'I will perform my object of avenging myself,
and I will guard myself from my enemy with a thousand
bridled horses behind me.'

***

"Then he attacked his victim from 'Abs, but did not cause
fear to the people of the many houses, near which death had
thrown down his baggage.

***

"They allowed their animals to graze until when the interval
between the hours of drinking was finished, they took them to the deep pool,
which is divided by weapons and by shedding of blood.

***

"They accomplished their object amongst themselves, then
they led the animals back to the pasture of unwholesome
indigestible grass.

***

"I have grown weary of the troubles of life; and he,
who lives eighty years will, may you have no father
if you doubt grow weary.

***

"And I know what has happened to-day and yesterday,
before it, but verily, of the knowledge of what will happen
tomorrow; I am ignorant.

***

"I see death is like the blundering of a blind camel;---him
whom he meets he kills, and he whom he misses lives and will
become old.

***

"And he who does not act with kindness in many affairs
will be torn by teeth
and trampled under foot.

***

"And he, who makes benevolent acts intervene before
honor, increases his honor;
and he, who does not avoid abuse, will be abused.

***

"He, who is possessed of plenty, and is miserly with his
great wealth toward his people, will be dispensed with,
and abused.

***

"He who keeps his word, will not be reviled;
and he whose heart is guided to self-satisfying benevolence
will not stammer.

***

"And he who dreads the causes of death, they will reach
him, even if he ascends the tracts of the heavens
with a ladder.

***

"And he, who shows kindness to one not deserving it, his
praise will be a reproach against him, and he will repent of
having shown kindness.

***

"And he who rebels against the butt ends of the spears,
then verily he will have to obey the spear points joined to
every long spear shaft.

***

"And he who does not repulse with his weapons from his
tank, will have it broken; and he who does not oppress the
people will be oppressed.

***

"And he who travels should consider his friend an enemy;
and he who does not respect himself
will not be respected.

***

"And he, who is always seeking to bear the burdens of
other people, and does not excuse himself from it,
will one day by reason of his abasement, repent.

***

"And whatever of character there is in a man, even though
he thinks it concealed from people,
it is known.

***

"He, who does not cease asking people to carry him, and
does not make himself independent of them even for one day
of the time, will be regarded with disgust.

***

"Many silent ones you see, pleasing to you,
but their excess in wisdom or deficiency
will appear at the time of talking.

***

"The tongue of a man is one half, and the other half is his
mind, and here is nothing besides these two, except the shape
of the blood and the flesh.

***

"And verily, as to the folly of an old man
there is no wisdom after it,
but the young man after his folly may become wise.

***

"We asked of you, and you gave, and we returned to the
asking and you returned to the giving, and he who increases
the asking, will one day be disappointed."

From: 
The Sacred Books and Early Literature of the East, (New York: Parke, Austin, & Lipscomb, 1917), Vol. V: Ancient Arabia, pp. 19-40.