jueves, 4 de noviembre de 2010

JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ GARCÍA [1.729]


José Luis Rodríguez García 

(León, 1949). Estudió Filosofía en Madrid, disciplina de la que es catedrático en la Universidad de Zaragoza, donde vive desde 1974. Es un prolífico escritor cuya producción abarca diversos géneros, desde la poesía al relato y la novela, pasando por el ensayo. Ha publicado multitud de artículos y libros dedicados a algunas de las figuras más relevantes del mundo moderno, como Fichte, Artaud, Sartre, Hölderlin o Marx, entre otros, y se ha preocupado, así mismo, de intentar arrojar luz sobre algunos de los momentos más conflictivos de la modernidad, desde la Revolución Francesa, en su obra La mirada de Saturno (1990), donde trata de reconstruir la genealogía del concepto de revolución, hasta el 68 o la posmodernidad.

Como poeta, se estrena con Origen de las especies (1979), al que más tarde seguirán otros poemarios, entre los que cabe destacar Luz de Géminis y En la noche más transparente. Su libro de poesía En la última ciudad (2004), posibilita un viaje hacia el amor, la muerte y la memoria. En 2009, publica el poemario Voces del desierto.

Su calidad como narrador se vislumbra ya en el primer volumen de relatos, Las diversas lunas de la noche, en el que el autor, a través de construcciones asintácticas y anacolúticas, y combinando a la vez lo coloquial y lo poético, se aproxima a la locura y la muerte como límites del discurso. De entre sus novelas, merecen una mención especial Manos negras (1996), historia urbana de ribetes negros (las manos del título corresponden a unas niñas asesinadas en una ciudad de provincias), Al final de la noche (1999), o El ángel vencido (2001), que gira en torno al drama existencial de Savonarola.

En Parque de Atracciones (2008) el autor hace otra original incursión en la novela negra.

Su labor literaria ha sido reconocida con la concesión de diversos premios: Bienal Provincia de León de poesía (1980), el Viejo Topo de ensayo, Ciudad de San Sebastián y Pérez Galdós de relatos, y Ramón Sijé y Ciudad de Valencia de novela.


BIBLIOGRAFÍA

POESÍA

Origen de las especies (1979). Porvivir Independiente Publicaciones
Tan sólo infiernos sobre la hierba (1981). Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
De luminosas estancias (1983). Institución “Fray Bernardino de Sahagún.”
El unicornio en su jardín (1984). Libros Pórtico.
Los ojos verdes del búho (1986). Con fotografías de Jacinto Marín. Colección Poemas, Zaragoza.
El laberinto de los espejos. (1986). Editorial Orígenes.
Luz de Géminis. (1992). Endymion.
En la noche más transparente (1993). Olifante, Ediciones de Poesía.
Pentateuco para náufragos (1998). Huerga y Fierro Editores.
En la última ciudad. (2004). Prensas Universitarias de Zaragoza.
El coleccionista de láminas (2007). Mira Editores
Voces en el desierto (2009). Editorial Eclipsados.

NARRATIVA

Las diversas lunas de la noche. (1991) Endymion. Relatos.
Y después de abril (1991). Diputación General de Aragón.
El rorcual azul (1991). Editorial Aguaclara
Cuéntame una historia, por favor (1994). Mira Editores.
Manos negras (1996). Ediciones Alfaguara
Al final de la noche (1999). Huerga y Fierro Editores.
Fotogramas del diluvio (2000). Huerga y Fierro Editores. Relatos.
El ángel vencido. (2001). Huerga y Fierro Editores.
El hombre asediado. (2004). Huerga y Fierro Editores.
El coleccionista de láminas (2007). Mira editores. Gobierno de Aragón.
Tres horas (2008). Librería Cálamo.
Parque de atracciones. (2008). Akal.

ENSAYO

Escritura, poder, sentido (1979). Alcrudo Editor
Antonin Artaud (1981). Editorial Barcanova.
Introducción a Fichte (1982). Libros Pórtico
Breves textos sobre el marxismo y España (1983). Ayuntamiento de Zaragoza.
Elogio de la melancolía: 1981-1982. (1986) Ayuso.
Friedrich Hölderlin: el exiliado en la tierra (1987). 2 volúmenes. Prensas Universitarias de Zaragoza
Sartre: poder, violencia y revolución. (1987). Revolución.
La mirada de Saturno: (pensar la revolución 1789-1850). (1990). Revolución
Los sueños en las redes (1993). Cabildo Insular de Gran Canaria. Departamento de Ediciones
Pliegues de la razón moderna : (de Descartes a Cioran). (1993). Mira Editores.
Verdad y escritura: Hölderlin, Poe, Arland, Bataille, Benjamin, Blanchot (1994).Anthropos, Editorial del Hombre. (2001). Manuscritos.com.
Marx contra Marx (1996). Ediciones Endymion. (2001). Manuscritos.com.
La palabra y la espada: genealogía de las revoluciones (1997). Talasa Ediciones.
Mirada, escritura, poder: una relectura del devenir occidental. (2002). Edicions Bellaterra.
Jean-Paul Sartre: la pasión por la libertad. (2004). Edicions Bellaterra.
Crítica de la razón postmoderna (2006). Editorial Biblioteca Nueva.
Panfleto contra la monarquía: sobre la inutilidad de los reyes (2006). La Esfera de los Libros.



I

Saltaron los candados de los portalones,
de los establos, de los cementerios,
preguntándose las sombras y los ausentes
por el motivo del asedio
que ha oscurecido las fotografías que animan los domicilios.
Primera y furiosa tormenta del otoño,
como siempre ha sucedido cuando avanza septiembre.
Aguacero implacable,
y los que se alejan, prematuramente amortajados,
se extrañan. Mas preciso resulta
que todo se renueve,
y que desolación y vida se amen en la tormenta.
Los animales y lo sonámbulos se refugian
en las catedrales, en las bibliotecas,
mientras las olas de los mares se rizan
y el humo de las chimeneas
advierte del peligro a los últimos pájaros.

(De En la última ciudad)



VII

En el espejo llamativo del palacio
baila un padre de labios de cristal,
hablando con un niño, que es mariposa
y luna de caballos, en el espejo del palacio
las manos del hombre aprietan el cuello del hijo,
pues no desea que viva la ociosidad maldita del porvenir,
en el espejo
el padre baila, llorando,
baila sobre el cadáver victorioso del niño,
cuya sonrisa estremecerá siempre.

(De En la última ciudad)


1

Apoyado en la barandilla del río,
mirando la espuma sucia que produce el agua
al chocar contra los pretiles,
recuerda el extranjero el gesto azul de los niños,
de las mujeres embarazadas y de los viejos,
sus ojos suplicantes mientras disparaba.
Tenía un fusil magnífico, contra el que la Onu
no podía hacer nada. Pólvora, odio.
Ahora, lejos de donde le enseñaron
el enigma vanidoso de las paralelas
y donde se ejercitó en poner trampas
a los zorros blancos,
trabajará de albañil o sicario.

El agua del Ebro.
También recuerda, en la tarde de mayo,
cuando estrangularon a su madre el día de su cumpleaños
y que los diarios no informaron de nada.
El muchacho llora desconsolado.
Una niña, que lleva en sus brazos un dinosaurio de plástico,
le pregunta si tiene hambre.


2

La muchacha vende su cuerpo como una copa de nácar,
como una huella, extranjera, venida del hielo,
y no le desagrada mostrar sus tetas de espuma y arena.
Es la vida. Sobrevivir es el desafío.
Cruzan los automóviles, regresan tipos tristes
que hablan de sus abuelas
y de las casas que se derrumban, vuelven
los muchachos torpes que buscan la primera noche de amor.
Sexo.
La verdad es que no entiende casi nada de lo que le confiesan.
Ella se limita a abrir las piernas sobre la cama sucia.
Te amo, le susurra a alguien
mientras mira el cuadro de ciervos cazados, indiferente.
La estancia es horrible. Descubre
sus manos delgadas en el espejo, huele el vómito en la alfombra.
Pero qué maravilla seguir viviendo.
Mañana sirven paella en el restaurante. Y dan gratis café.
Por la noche los tertulianos hacen apuestas con la ruleta rusa.


3

Ella no ha amado sino a las muchachas
que llegan vestidas de verano.
Una lesbiana que regenta un hotel.
Ama los espejos.
Se baña desnuda en el mar. Acaricia en la noche
la cabeza de los alfiles del ajedrez.
Cuando vuelve a la ciudad se entristece.
Finge que ama a los distribuidores de refrescos
y a los poetas que se agotan en la tarde.
Odia a los imbéciles de la televisión.
Compra telas negras
y le seduce la lluvia azul de los viernes.
Espera a la muchacha que vendrá con una vela morada
y una sonrisa de vagabunda.


*


Se tiene pasión por la autobiografía
y el invierno,
se tiene pasión por la lápida estúpida
y la interesada charla de los otros.
Se siente ternura por el pájaro que está a punto de morir
y por el maniquí que dormirá
en el estercolero hasta el holocausto.

Qué orgullo sienten
quienes han venido al mundo sombrío
para intentar comprender el misterio
de la Vía Láctea
y las rutas perplejas de los colores
sabiendo que desaparecerán como las lágrimas
y el barro, como la ola
y el amor
mientras el gato seguirá maullando
y crecerá la sonrisa del bosque.

Inútiles e increíblemente dichosos
contemplando la arena y chupando limones
mientras el cáncer avanza.
Qué orgullo sienten los que vienen de la niebla
y se encogen como condenados
sobre su autobiografía, sobre la frialdad del último diciembre.

‘Estado de sitio’ (La Gruta de las palabras)






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