miércoles, 24 de noviembre de 2010

ÁNGEL CERVIÑO [2.083]


Ángel Cerviño 

(Lugo, 1956) es artista visual y comisario de exposiciones. Su primer libro de poemas “El ave fénix solo caga canela” (DVD Ediciones, Barcelona, 2009) ha resultado ganador del XV Premio de Poesía Ciudad de Mérida. Ha publicado con anterioridad “Kamasutra para Hansel Y Gretel” (Ediciones Eventuales, Madrid, 2007), y numerosos textos críticos en torno a las nuevas prácticas artísticas y la creciente espectacularización de la industria cultural, en revistas, catálogos y publicaciones de arte contemporáneo. Ha sido miembro del consejo editorial de la revista SINAL (órgano de expresión de la Asociación Galega de Artistas Visuais) y ha participado en diversos proyectos editoriales, entre otros: Entrecruzar (CGAC, Santiago de Compostela, 2006), RETAL - Fragmentos de cultura contemporánea (Vigo, 2007 - 2008).


http://turbulencias2.blogspot.com/
http://www.angelcervino.es/



Poemas
(De “El ave fénix solo caga canela”, DVD Ediciones, 2009)




COMPLOT ANTIRRETÓRICO

Sentido De La Escarcha
          Llaman a la distracción de la madre
Erosión Injustificada
          Es para ellos el nombre del padre
Reír A Pies Juntillas
          Llaman al llorar a manos llenas
Agobio Para Mis Adentros
          Significa vida airada
Moratoria De Lo Posible
          Significa descansar
Lobo De Colorines
          Es el nombre del fuego a mediodía
Chorretón en Trampantojo
          Llaman a la giba del cebú
Abominar De Tanto Ímpetu
          Llaman a los sueños de los pájaros
Boletín De Lo Ambituerto
          Al tiempo hurtado al reposo
¡Petimetre De Las Narices!
          Es el nombre familiar del albacea

          Llaman Labios Desteñidos a la morgue

          Abdicar significa restringir

          Usan Velocidad por desmayo

          Y dicen por escribir Recado Del Jardinero





REMATE DE MALES

en la reunión del grupo de autoestima el primero en hablar fue el muerto / evocó recuerdos de su autopsia / pero ni con esas consiguió interesar al resto de los dolientes / algunos que estaban fumando fuera se hicieron los distraídos y no entraron hasta bastante después de que el moderador hiciera sonar la campanilla señalando el inicio de la sesión / otros miraban abstraídos al techo / incluso dos del fondo lo estaban pasando en grande cuchicheándose al oído algo terriblemente jocoso / cuando terminó el muerto se sentó / pues aquí se habla desde el sitio de cada uno / el que quiere intervenir se levanta y ya está / hace tiempo que se eliminaron las salidas al estrado para facilitar las cosas a los más retraídos / el siguiente que se decidió a hablar fue el heterónimo / se mostró excesivamente formal y atildado / cargando la suerte en la etiqueta convencional de esta clase de encuentros / me llamo fulano / soy un heterónimo / y todo ese rollo en argot de rehabilitación / se quejó de que no tenía ombligo / es lo único que recuerdo / el moderador tuvo que agitar esta vez con energía la campanilla para despertarnos y conseguir que alguno se animara a continuar / el que se levantó / en realidad se puso de pie sobre su asiento / fue el muñeco del ventrílocuo / que suele mostrarse muy locuaz en cuanto el individuo del esmoquin le retira la mano del interior de la garganta / él lo trae a las reuniones y lo recoge al final sin decir palabra cuando ya estamos empezando a salir / pero nunca se queda a escuchar / actitud que los demás consideramos de un pudor exquisito / el muñeco carraspeó y comenzó su charla con una hermosa voz aterciopelada / modulando y separando cada sílaba como un verdadero profesional / dijo que le costaba relacionarse con el mundo cuando se encontraba fuera de la realidad franca y sin dobleces de un plató o de un escenario / lugares donde una historia puede desarrollarse sin interferencias / con absoluta claridad / con la iluminación medida y el sonido calibrado en tono e intensidad / dentro de un espacio perfectamente delimitado y diseñado con vocación de sentido hasta en los detalles más modestos / dijo que cuando salía a la calle el espectáculo le resultaba confuso / demasiados estímulos encabalgándose unos sobre otros / penosa iluminación / mucho ruido / fragmentos de conversaciones apenas inteligibles / un desorden aterrador que lo atenazaba y se negaba a salir durante semanas del arcón si no era para las actuaciones / parecer ser que se quedaba allí doblado en posición fetal / con los ojos cerrados / sin responder siquiera a los cariñosos o preocupados golpecitos sobre la tapa / la suya fue una intervención bastante deprimente / que en parte explica la cara apagada y el gesto decaído del tipo que lo maneja cuando entra para llevárselo / ahora sí que nos costó coger otra vez el tono / el siguiente en levantarse fue el escritor de anuncios autista / un verdadero maestro de la persuasión en sus buenos tiempos / sus intervenciones suelen tener un punto de sorpresa y una cuidada puesta en escena / en esta ocasión se limitó a mantenerse erguido mirando en redondo a la concurrencia durante unos quince minutos / sin decir palabra / todos respetamos su elección tal como orientan las reglas / cuando dio por concluido su turno simplemente volvió a sentarse / alguno con los ojos semicerrados no se percató de que había terminado hasta que oyó hablar al siguiente / que fue el pintor iconoclasta / parecía muy alterado y su intervención resultó balbuciente / errática / y un poco peor que incomprensible / comenzó diciendo algo sobre las sombras de los gatos / más tranquilas que las de los perros a su parecer / aunque por contra más temerosas de las tormentas / luego no se sabe cómo ya estaba describiendo imágenes de algún sueño / fragmentos inconexos mezclados a trompicones con recuerdos de su infancia / que resultaron ser lo único mínimamente inteligible / pero al momento lo estropeó todo lo que pudo / que fue bastante / cuando anunció que para terminar iba a recitar unos poemas / todo el mundo sabe que aquí no venimos a pavonearnos / y mucho menos a hacer de extras mientras otro se pavonea / aquí cierto tipo de cosas no están bien vistas / así que en cuanto empezó se oyeron los primeros murmullos recriminatorios y el removerse de la gente en sus asientos para comentar con gestos el despropósito / pero él siguió a lo suyo y acababa de declamar algo así como / “solos tú y yo y el puto Tao” / cuando alguien le gritó / pero qué chamuyas loco / y ahí se montó el quilombo / él se abalanzó / el otro no se acobardó / volaron sillas y golpes / y al rato lo sacaron de la sala / aturdido / con la cara ensangrentada / y ya fue imposible continuar / la reunión se terminó en la calle / todos hablando a la vez / entusiasmados / despidiéndonos con abrazos / y jurándonos unos a otros que ni borrachos faltaríamos a la cita la próxima semana /





TURNO DE NOCHE




el resto lo calla / sólo reclama estar soñando los sueños de otro / al principio no le di mucha importancia –afirma el demandante –me dejaba llevar / me emborrachaba de sorpresas y navegaba con el viento a favor de lo imprevisto / pero mudé de opinión cuando comprendí que tal vez otro / alguien sin duda atormentado podría encontrar grotescos los míos / o procaces / ¡tanto esfuerzo malbaratado! / o quizá un durmiente poco instruido arruine las mejores tomas dejando la privación fuera de plano /






DETECTOR DE PRESENCIAS




sueño que amo a una mujer / estamos en peligro al borde de un acantilado / el temporal arrecia y el viento casi nos derriba / ella grita mi nombre / mi verdadero nombre / el que merezco en sueños / el vendaval se lo lleva y no consigo retenerlo / era algo así como Caso Cerrado / o Acordarme De Sonreír / o Llegas Tarde Otra Vez / no sé / pero sé que no amaré si no me consigo un nombre / me gusta Sólo Huésped / o Cuestión De Método / o Letanía Gris /




Publicado por las afinidades electivas - España




EL DÍA QUE DEJÉ DE SENTIR
LA FUERZA DE LA GRAVEDAD

Desaté de la cornisa una guirnalda
Volé a media altura sin cansarme
Vi la sombra inquieta de un balandro
Acaricié las copas de los árboles
Me tiznó de herrumbre la campana
Y eso fue todo lo agradable
Tosió la aurora una mañana
Nevó en la fronda de la sangre
Se heló el estanque de las lágrimas
Iglú de fuego incendia el aire

(Las imágenes caen con un espasmo
Ruedan hasta el fondo del barranco
En el lecho del arroyo sobresalto)
Dormí sobre una ermita de montaña
Charlé ceremonioso con un cuervo
Amarrado el cinturón a la espadaña
El viento se nos lleva tan arriba
Remolino de mi muerte en diferido
-Muriendo de reojo ¡No me diga!
Ahora voy con un plomo en los bolsillos

“El ave Fénix solo caga canela (y otros poemas)”, DVD Ediciones/Poesía, Barcelona 2009. XV Premio de Poesía Ciudad de Mérida.







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