viernes, 3 de septiembre de 2010

FATEMA RAKEI [862] Poeta de Irán


Fatema Rakei


Poeta iraní. Estudió lingüística y es la Vicepresidente del Departamento de Investigaciones de la Universidad Az-zahra en Irán. Es miembro de la Organización de Mujeres de la República Islámica de Irán. Ha participado en varios congresos y simposios internacionales. Ha publicado, entre otros, la antología de poemas El viaje del incendio, la colección de poemas Cantos de Gole-Sarg, una crítica de La poesía moderna tajikanesa, una serie de artículos sobre la Moralidad islámica y la posición de la mujer dentro del Islam, y la traducción del libro La lógica en la lingüística.





La distancia

(Freydoon Rassouli- Irán)

Cuántos cielos
Cuántas golondrinas
Cuántos nidos
Cuánta paciencia
Qué distancia
Qué distancia



Isla desterrada

Mi corazón es una tierra
que ha roto relaciones con el mar
En la mitad del agua, pero árida
y sedienta como el desierto
Qué amargo aislamiento!

Me digo a mí misma:
Qué larga es la distancia
entre los peces y yo



Un ala extendida

Los momentos, los tediosos momentos
Los d?as, los días críticos
Los dolores, los irremediables dolores
Los llantos, los llantos escondidos
Detrás del seno encerrado
o mis llantos aprisionados
hasta cuando permanecerán sin alas
tras las puertas cerradas
Extiendan sus alas
y vuelen hacia la tormenta



El mundo despiadado

Con motivo del bombardeo de Halabache
y el silencio mortal del ámbito mundial

Despierta! O mundo despiadado
caprichoso mundo despiadado
Hasta cuándo este silencio mortal?
la piedra incluso ha comenzado a llorar
Hace mucho tiempo que sueñas y en vano
has manchado tus garras con la sangre de la verdad
Hace mucho tiempo que está muerta la bondad
la opresión está llena de color y de engaño
el mundo estádormido, dormido,
Cuidado o hombre mohíno!
despierta para que juntos borremos
las manchas de la maldad de la faz de la tierra
déjanos construir un mundo grato
cristalino y transparente como el amor


Traducción desde el inglés por Lisa Harrison



Deseo


Me propongo reposar un instante
a la sombra del muro de mi deseo
Allí hay un jardín, todo verde
Allí hay una charca, del color de mi sueño
Puedo abrir la puerta del jardín
con la punta de mi dedo
sí, allí volverá a crecer
la oda de los tallos de mi susurro
el cielo verterá amorosamente
un manojo de estrellas a mis pies
la cara de estas charcas es bella de mirar
trazan mi destino futuro
mis lágrimas se precipitarán
sobre el perfil de mis deseos







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