lunes, 21 de febrero de 2011

3099.- RAINER BRAMBACH


Rainer Brambach (1917 - 1983)
Nació en Basilea en 1917. Ocho años de escuela primaria, ejerciendo luego diferentes oficios de artesano. Después trabajó en la agricultura. A partir de 1959 se dedica a escribir. Giras de lecturas por Alemania Occidental e Inglaterra. Murió en Basilea en 1983.

Obras más importantes:
Tagwerk. Poemas, 1959, Wahrnehmungen. Prosa 1961, Ich fand keinen Namen dafür. Poemas, 1969, Für sechs Tassen Kaffe. Cuentos, 1972, Auch im April. Poemas, 1983, Heiterkeit im Garten. Antología poética, 1989.

Premios:
Preis der Hugo Jacobi-Stiftung, 1955.
Preis des Kulturverbandes der deutschen Industrie, 1958.
Kunstpreis der Stadt Basel, 1982.





SAL

Nos necesitamos mutuamente. Somos
la sal de la tierra.
Sal, más valiosa que el oro, más necesaria,
monosílabo blanco acumulado en el barril,
perdido en el Atlántico,
en el pan, en la lágrima, en el sudor
antes del parto o de cualquier manera, en alguna
[parte
nos necesitamos, sal de la tierra, sal.









PLANCHADORA

Catalina, canosa, soltera, vieja,
pero aun bastante ágil para manejar
durante todo el día la plancha,

oh, Catalina, huesuda, sin pechos,
estimada como persona y apreciada
por una clientela superior

que dulce brillo
aviva a veces tus ojos
cuando con la punta de tus dedos
despliegas ante ti, sobre la mesa,
una camisa de caballero
de especial elegancia.








SALIDA

Cuando se desatan las amarras
cuando se retira la pasarela
revolotean manos y gaviotas
a bordo
revolotean manos y gaviotas
en el muelle
y el aire es movido
por manos y gaviotas
y en la popa
se mueve espumeante el agua
y en las caras
en el muelle y a bordo
aparece como siempre
algo especial
que no tiene
nada que ver con el agua y el aire.








ASILO DE ANCIANOS

Viviendo como jardinero jubilado,
conozco aun
el horario de los ocho vientos.
Mis pronósticos
de cuándo llegarán las nubes de lluvia,
son dignos de confianza.

Aparte de la gota y del insaciable deseo
de una copita de aguardiente,
no me molesta nada. Mis amigos han muerto
y los enemigos han desaparecido.

Este mundo, que ya no comprendo,
me visita bajo la forma de un periódico
una vez por semana
y más de una vez diariamente
aletea una bandada de gorriones frente a mi
[ventana
Por haberme otorgado confianza, los he
[ascendido
a pinzones






EL EXTRANJERO

El que preguntó por el camino,
venía de Grecia.
Argos, Chios, Atenas.
El camino de la estación de Badem
era difícil de describir.
La hice pensar en la Odisea.
Saludó con el sombrero; en las gotas de lluvia
brillaban delfines,
plata.








VIDA COTIDIANA

Ir a donde tenga que ir
Plantar un árbol nuevo
Regar el jardín aunque llueva sin parar
Engrasar la rueda
y comprobar los frenos
Leer el periódico sin deseo
de emigrar
Recibir a los amigos
Poder olvidar
¿Rosas o gallinas?
Escribir poemas
y no hacer caso de la música de los violines
del cielo
que está azul o cubierto.








CANSANCIO

Hace tiempo que busco un nombre
para darte, rival mío:
tú me impones tu yugo, el pesado
saco de arena, tu gastado martillo;
me conviertes en esclavo.

Te llevo del campo a la sopa vespertina,
siento tu peso,
cuando se levante la luna y vuela el murciélago.
En la mesa los otros me llaman soñador,
mientras mi nuca se inclina hacia ti,
muy cerca de la derrota.


Edición de Hans Leopold Davi

Antología de la poesía suiza alemana contemporánea

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