lunes, 28 de febrero de 2011

3192.- ANDRÉ VENOUE LOAIZA


André Venoue Loaiza (Cali, Colombia, 1977). Ha publicado Último Amor, Última Soledad (2000) y Rehearsal for Eternity, ( 1999). Estudió Antropología y Estudios Humanísticos en la Universidad del Norte en Barranquilla. Vive en Francia.







Retrato

Esta luz frágil sobre el tiempo,
sobre estas lluvias, ruinas de la memoria.

Ayer pasó la irreparable infancia,
esa eterna promesa que jamás cumplimos.

Hoy, deshabitados, desencantados del tiempo,
alimentamos la duda, multiplicada por las horas.

Difuminados por el mundo, nuestro odio sufre
buscando la insensata ciudad.

Ajenos al espacio o sombra que habitamos,
buscamos la noche, esa voz de nuestro origen.

Recoger los ojos reflejados en el agua,
y huir, como los bosques a la noche.

Sabiendo que detrás de esta lluvia
nos espera, cansada, la derrota.








Generacion

Not to-day is to justify me,
and answer what I am for.
Walt Whitman

En este poema falta un río,
falta el paisaje en el que vivo
-la realidad que no se nombra-
y que amenaza con no existir.

Las palabras me interrumpen,
los cuerpos engañan al dolor
y se pasean como una victoria.
(el cadáver del día sigue perdido)

Yo también conozco esta victoria.
En mis manos se parece al miedo,
y reduce a olvido todo lo que soy.
-la ciudad amortiguada por la noche-

La tierra envejece frente a mis ojos.
Nuestra juventud es un árbol
que devora sus propios frutos.
(nadie piensa en mí, nadie existe)

Las calles seguirán descalzas.
Mañana será algún día y será pasado,
la ciudad, a medias bajo nuestros pies,
será un instante que nadie recordará.

Podrán decir que nunca estuvimos
-cometerán los mismos errores-,
sabrán que jamás descubrimos
las sedientas flores, los ojos del otro.

En este poema falta un río,
faltan mis labios vacíos y violentos.

Extraviado de sí mismo, el hombre
enfrenta su destino de agua.









Wallachia

Nuit mélancolique et lourde d'été,
Pleine de silence et d'obscurité.
Paul Verlaine


Poblados de sueño bajo el ciego manto
duermen agitada siesta los guerreros.

El vientre oscuro de la noche los protege,
y lo que queda de la guerra ya se duerme.

Afuera, contra el viento, árboles fugitivos
corren en silencio por los cerrados campos.

El Danubio, cuya causa no varía,
inunda con sus apagadas aguas
la minuciosa voz sin sueño.

Pronto la sombra de tercos colores
caerá sobre los ojos de sus enemigos,
muertos e insepultos en ignorada arena.










Dracolya

Le vent lucide m'apporte
le parfum perdu de l'existence.
André Breton, A plena margen, 1940.


La impostergable noche cesa ya,
muchos años quizá infinitos
han crecido desde mi partida.

Un acto puro y anticipado inicia
el interminable proceso del día.

Algunos con verdadero coraje
temen la trémula víspera
que de algún modo anuncia el alba.








Héroes

Es hora, Wallachia insiste, la victoria no da tregua.
El viento levanta un eco: Todo está dispuesto.
Los músculos harán metáforas, los niños
aprenderán de las sombras, es tiempo.
Sobre la llanura, el sol arrojará una espada
al cielo, y si alguien sangra será más rojo.
Es hora, estamos solos.




[http://www.arquitrave.com/archivo_revista/enlace10febrero03.htm]

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