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lunes, 26 de junio de 2017

GIANCARLO MICHELI [20.237]


Giancarlo Micheli

Giancarlo Micheli nació en Viareggio, Italia el 3 de febrero de 1967. Se dedica a la escritura, en verso y prosa.

Después del debut en narrativa Fucking fist (Baroni, Viareggio 2003), ha publicado tres novelas: Elegia provinciale (Baroni, 2007; seconda edizione Fratini, Firenze 2013), Indie occidentali (Campanotto, Udine 2008; premio internazionale “Nuove Lettere”, XXII edizione), La grazia sufficiente (Campanotto, 2010). 

También ha publicado libros de poemas Canto senza preghiera (Baroni, 2004), Nell’ombra della terra (Gabrieli, Roma 2008), La quarta glaciazione (Campanotto, 2012), Elegia provinciale (Baroni, 2007; Fratini, Firenze 20132), L'evoluzione delle forme poetiche. La migliore produzione poetica dell'ultimo ventennio (1990.2012) (Kairòs 2016), Memoires (Limina Mentis 2014), Keffiyeh intelligenze per la pace (Cfb, 2014), Il fine del mondo (Ladolfi 2016). 

Sus poemas aparecen en antologías L’ora d’aria dei cani (Baroni, 2003), Altramarea – poesia come cosa viva (Campanotto, 2006), Atti di Altramarea e Argonauti nel Golfo degli Dei (Arcipelago, Milano 2010),L’evoluzione delle forme poetiche (Kairós, Napoli 2013), e su alcune riviste letterarie: Poesia di Crocetti, Pagine, NLE, The Waters of Hermes, Isla negra, Il Convivio, Levure littéraire, La Urraka. Suoi articoli e saggi sono comparsi sulle riviste Zeta, La Mosca di Milano, Il Convivio, Erba d’Arno e nei volumi Percy B. Shelley – il cuore e l’ombra viva (Pezzini, Viareggio 2007) e Il Mito nel Novecento letterario (Limina Mentis, Monza 2012).


Gnosi

Fue en el encorvarse de una sombra
En la ventricular trama invisible
Desde el momento en que más no los defiende
La separación de las aguas
Del olvido a la memoria
En una teurgia de extravío disiparon
Y tan sólo los custodiaba
La inconsistencia de maneras y aficciones
No menos secreta una constelación
Los abría a la futura libertad
Y en breves señas del alma
Conformes se dieron a un diálogo
Y el joven Elis daba testimonio
Vago por la naturaleza de los miembros
En un azul suspiro de disueltos alisios
Y vinieron delante la suerte y el destino
Sobre un vértice de luz
En un lugar de sus rostros
Se abrió de los labios un aéreo nutrimiento
Así que crecieron en sentir
Más allá de los apresados márgenes del ser

(traducción de Silvia Longohni, Agustina D’Andrea)





Democrático ocaso

El disco del sol es una arma
En las manos azules del ocaso
Y en ese parar se muere
Un verano intempestivo
Donde la ciudad es más espesa
De cemento y de la manque de las plazas
Cuyos margenes asustados evocamos
Nosotros empollando ansia y espera
En las cáscaras de infringida carcajadas
En los lagrimeados cristales del mistral
U en la acostumbrada metamorfosis del día
Y ya decir no puedes
Por quién l’aurora viene
Galopando sobre grupas de rosadas campituras
A lo largo de los cambiantes prados del cielo
No suscitaremos la tormenta
Ni en escena la pondremos
Construiremos jardinos
No pequeños sino amplios
Hasta donde sientes
De arboles y pensamientos
Hombre u mujer
Que tienes tus pies
Sobre de esta tierra

(traducción de Giancarlo Micheli)





Antes que la memoria anude
Su punzante selva de reflejos
Sabíamos
Entre la vocal de los alpes y la consonante del mar
Cuando de un grumo de sal y de viento
Alguien nos condujo a su casa
Al lento anochecer los flancos de la colina
Donde el sol posaba su triste polvo
Sobre los laureles y los olivos y dormía
La vid sobre las pérgolas de próximos sueños

Y zarparemos de nuevo hacia el claro origen
Hacia una tierra ultramarina que aviva
Nuestro fuego y allí regiremos
En el final y en el principio

(traducción de Silvia Longohni)





En el respiro del mar tendido
Remontaré a mis flancos el viento
A lo largo de otras crestas que no ves
Porque en guarda las tiene la tierra
Para cubrirlas de una secreta primavera
Donde florecen los pensamientos de los amantes
Y cuando alguno te pregunte parte y acciónes
Para que se escuden días de inoxidables intencíones
Si lo quieres podrás yacerme al lado
El rostro al oriente y las ramas
De tu tronco de araucaria hasta el sol
Aplacadas y buscadas en la luz
Así crecerá el arbol en la pura mutación

(traducción de Silvia Longohni, Giancarlo Micheli)




No ser

Ahora sé que todo es verdad
Moriré en una tarde de verano
Y no me salvará ningún verso
Si vuestros corazones permanecen mudos.
Moriré debajo de un plátano entre cuyas hojas
Se marchita una luna menguante
Y de mi sangre quedará una leve lontananza
Y no me salvarán quietas figuras
Que tengan memoria de mi sangre
Y seré nada como ahora
Olvidado en una nube de prácticas
En el cuenco de mi cráneo
Beberán los pájaros mi voz
Y ninguno habrá sabido
Si todo ha sido verdad

(traducción de Silvia Longohni)




Antes de la lluvia

Al matrilineal reclamo de los pájaros
En el aire recubierto de azul 
Bajo refugios de tejas y pérgolas
Se despertaron
Y una olorosa brisa sentía
Los labios de las ventanas entreabrirse
Dentro era toda una fiebre de cuerpos
Desnudándose de semanas y de meses
En una sombra cortés descansaban
Entre las barandas y los muros abritados
Donde jugaban el sol y la piedra
Y se confesaban en el mayor secreto
El deseo de hacer crecer la hierba
Desde el patio hasta la eternidad

(traducción de Silvia Longohni)




De los principios de la economía familiares

Se trata de investir
Por una investidura
Una aparencia vistosa
Aventurarse a la vista
Envueltos en un rostro
A veces revueltos
Por una justa falta de palabra
Que valga y no desagrade
Y todo eso me apena
¡Mala pata pero ánimo!
Sobre el verdadero oro haremos agio
Hacia el fin del viaje
Y cantaremos aún
Que venga enhorabuena
La muerte y su guadaña

(traducción de Silvia Longohni, Giancarlo Micheli)




PRIMA DELLA PIOGGIA

Al matrilineare richiamo dei passeri
Nell’aria catafratta d’azzurro
Sotto asili di embrici e pergole
Si risvegliarono
E un’odorosa brezza sentiva
Le labbra delle finestre schiudersi
Dentro era tutta una febbre di corpi
A spogliarsi di settimane e di mesi
In un’ombra cortese sedevano
Tra le ringhiere ed i muri sbreccati
Dove giocavano il sole e la pietra
E si dicevano in gran segreto
Di voler far crescere l’erba
Dal cortile all’eternità

(giugno 2005)





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martes, 20 de junio de 2017

CATERINA DAVINIO [20.217]


CATERINA DAVINIO

Caterina Davinio, nombre artístico de Maria Caterina Invidia (nacida en Foggia, Italia, en 1957), ha vivido en Roma desde el 1961 al 1996, donde, después de haberse graduado en Literatura Italiana en la Universidad La Sapienza, se ha ocupado, como artista y teórica, de escritura y nuevos media, en contacto con el circúito de la avanguardia internacional. Es una de las pioneras de la poesía digital. Su trabajo ha sido presentado en Europa, Asia, Américas, Australia, en centenares de mostras, como las Bienales de Sidney, Lyon, Atenas. Mérida, Liverpool (Independents), Hong Kong, Manifesta, y siete ediciones de la Bienal de Venecia y eventos colaterales, donde ha colaborado también como coordinadora.

Listado de publicaciones

Novelas

Còlor Còlor, Campanotto Editore, Pasian di Prato - UD 1998, ISBN 88-456-0072-6
Il sofà sui binari, Puntoacapo Editrice, 2013. ISBN 978-88-6679-137-9
Sensibìlia, Giuliano Ladolfi Editore, Borgomanero, 2015. ISBN 978-88-6644-226-4

Libros de poesía

Fenomenologie seriali / Serial Phenomenologies, poemas con traducción Inglés; epílogo de Francesco Muzzioli; nota crítica de David W. Seaman; Campanotto Editore, Pasian di Prato - UD 2010, ISBN 978-88-456-1188-9
Il libro dell'oppio (1975 - 1990), epílogo de Mauro Ferrari; Puntoacapo Editrice, Novi Ligure 2012, ISBN 978-88-6679-110-2
Aspettando la fine del mondo / Waiting for the End of the World, poemas con traducción Inglés; epílogo de Erminia Passannanti y nota critica de David W. Seaman, Fermenti, Roma 2012, ISBN 978-88-97171-30-0
Fatti deprecabili. Poesie e performance dal 1971 al 1996, con ensayos críticos de Dante Maffia y de I. Mugnaini, ArteMuse, Serrungarina(PU), 2015. ISBN 978-88-6984-038-8

Ensayos y más

Tecno-Poesía e realtà virtuali / Techno-Poetry and Virtual Realities, ensayo con traducción Inglés. Prólogo de Eugenio Miccini. Serie Archivio della Poesia del 900, Sometti, Mantova 2002, ISBN 8888091858, ISBN 9788888091853
Virtual Mercury House. Planetary & Interplanetary Events, libro y DVD, con traducción Inglés, Polìmata, Roma 2012, ISBN 978-88-96760-26-0
Caterina Davinio, Big Splash Network Poetico, Fermenti, Roma 2015 ISBN 978-88-97171-59-1
Davinio, pintura, catálogo, Parametro, Roma 1990
Caterina Davinio, "Serial Phenomenologies", poemas, en "Generatorpress12", 2002, Cleveland (OH) USA, John Byrum Editor. "Generatorpress12" is an on line review evolving from November 2002 through April 2004. In June, 2004, a CD version of Generator 12 is funded through a grant from the Ohio Arts Council.
Caterina Davinio, Paint from Nature, performance de net-art dedicada al atentado a las Torres Gemelas de Nueva York. En "Doc(k)s", revista y CD, 2001, Ajaccio, F, ISSN Doc(k)s 0396/3004, commission paritaire 52 841
Caterina Davinio, “Fenomenologie seriali”, poesía e imágenes digitales, en: "Tellus" 24-25, Scritture Celesti (S. Cassiano Valchiavenna - SO, I), Ed. Labos, 2003, ISSN 1124-1276
Caterina Davinio, fotografía digital y poemas de "Serial Phenomenologies", en: "BoXoN - TAPIN on line" (F), Julien D'Abrigeon Editor, 2002
Caterina Davinio, "Performance in evoluzione. Dalla centralità del corpo alla realtà virtuale", en "Paese Será" diario, 14 de julio 1992
Caterina Davinio, en: "Tellus 26" Vite con ribellioni rinomate e sconosciute, Labos, (I) noviembre 2004, ISSN 1124-1276
Caterina Davinio, "Scritture/Realtà virtuali", en Scritture/Realtà, actas de la conferencia, Milán 2002 también publicado en "Karenina.it" (on line) y "Doc(k)s" (on line y CD ROM).
Caterina Davinio, "La poesía video-visiva tra arte elettronica e avanguardia letteraria", ensayo, en "Doc(K)s" revista (F), 1999, ISSN Doc(k)s 0396/3004, commission paritaire 52 841.
Caterina Davinio, "Net-Performance: Processes and Visible Form", en "Doc(k)s", 2004, Ajaccio, F, ISSN Doc(k)s 0396/3004, commission paritaire 52 841.

https://www.festivaldepoesiademedellin.org/es/Festival/27/News/Davinio.html



Crítica: Giorgio Barberi Squarotti, uno entre los mayores críticos literarios italianos, escribe de ella: “Poesía nítida, esencial, hiriente, entre ironía y tragedia, con arranques fulminantes de desesperación y de piedad, de memoria y de angustia. Tiene una grandeza dolorida y perdida”. Y el poeta y crítico Dante Maffìa escribe: “Es capaz de oscilar entre alusiones clásicas a los textos sagrados y a las obras de los grandes como Hólderlin, Baudelaire, Borges, Artaud y Celan, y después venir a pactos con la Beat Generation, con Ferlinghetti, Corso, con las letras de las canciones, con páginas de la filosofía de los existencialistas, con adhesiones inmediatas, con rechazos, con llamaradas vastas e inmensos fuegos, con resonancias de música jazz y pop”. Entre otros criticos que se han ocupado de su trabajo en Italia y en el exterior: Jorge Luiz Antonio, Eugenio Miccini, Francesco Muzzioli, Giorgio Patrizi, Lamberto Pignotti, David W. Seaman.






Traducciones de Janus Pravo

De: Fenomenologías seriales, Campanotto, Pasian di Prato (UD) 2010


El amarillo el oro verdeando
como angustia
Que hiende mi espacio – cielo el líquido
sol mi cielo –
Tronaba en lo alto, un poco más arriba del horizonte
Y el verde grita en la hierba
Y el plomo de las nubes cierra la
tapa
Y el agua diamantina preserva todo el 
mundo en los surcos de la tierra
y un poco más de mundo
y la luz toda por beber, fría
Y la sangre de hiedras enredado
A los pinos 
Y el verde negro de los pinos
Y mi andar de sol entre los hilos de trigo
Y tu casa, antes del bosque
Y tu casa primera
tus cosas tu aire
tu mundo y tu pensamiento
tus amados
Y tu tiempo
Tu todo
Tu hierro tu piedra.




Guerras

Raya el agua duras colinas
Escabras laderas
Laderas nudosas y negras.
Arranco hilos de hierba como corro senderos
En el bosque
Y desfilan mis muertes
sin número
con paso de soldados
Marchan compactas
Luego rompen filas
feroces bajando por las
ingles y los senos
como lenguas y dientes,
arañazos y carne,
bajan duras como batallas dentro de mí
y al fondo de mis grietas.




Chat_love 2005

I

Wonder_38

Tu nombre encendido
en la pantalla y el corazón
rápido como una flecha.
El alma es algo sutil,
el alma es vidrio,
sus añicos cortan
en el pecho de sangre.
Desde el planeta, el más alejado del sol,
tú,
o sólo tu nombre
como un arco de luz.


III.

chat_love 4

Un día tras otro
enciendo las máquinas,
desplego su inmensa memoria,
cada día
incendio los motores,
luego dentro de mí me apago.

Pero tu nombre es un arco de luz,
Hiende la noche de la pantalla como una flecha,
Como una cometa
Y me falta aquel hacerte sentir.

Sabes que no creo en los mitos.
Amo los coches de carreras
y pocas cosas más  
que no puedo decirte.

De: El libro del opio / Il libro dell'oppio (1975 - 1990), Puntoacapo, 2012




(Heroína)

Arrabales

Necesito tu toque,
allí abajo, en los bares de la mala muerte de la ciudad,
donde sonrisas y miradas se entrelazan
y alguien caerá
en la calle.
Luces de los cafés
casi desiertos,
cara a cara
deponer las armas
persiguiendo una ola atormentada,
la suave marejada.

Galopan
Acosadas por el frío.

1981



*


¿Porqué han vuelto?
¿Porqué han ca´do otra vez
en la dureza en la dulzura?
Tú vendrás
todo en negro
en uniforme nocturna
llevando tu inocencia por las calles.
Ha pasado el tiempo
Ha durado un instante
siento la sangre que fluye sombría
me doy cuenta
que he sufrido para nada.
He visto horas que nunca pasaban
se han ido solas
¿dónde se iban?
No las noté pasar.

1982





Caterina Davinio (Foggia 1957), tra i pionieri della poesia digitale, ha esposto in oltre trecento mostre internazionali, tra cui sette edizioni della Biennale di Venezia ed eventi collaterali, la Biennale of Sydney, la Liverpool Biennial (Independents), la Biennale de Lyon, la Athens Biennial, la New Media Art Biennial di Merida, e molte altre. Inclusa in pubblicazioni e collezioni italiane e straniere d'arte, letteratura e avanguardie, ha ricevuto premi in Italia e all'estero per l'attività letteraria e artistica. Ha pubblicato i romanzi Il sofà sui binari (2013), Còlor còlor (1998); per la saggistica: Tecno-Poesia e realtà virtuali (2002) e la raccolta di scritti sulla net-poetry Virtual Mercury House (2012); in poesia: Aspettando la fine del mondo (2012), premio speciale Astrolabio per l'originalità del testo, Il libro dell'oppio (2012), finalista nel XXV Premio Camaiore e nell'XI Premio Città di Sant'Anastasia, Fenomenologie seriali (2010), terzo classificato nel Premio Carver e menzione speciale nel Premio Nabokov. In corso di pubblicazione: Fatti deprecabili. Poesie e performance 1971-1996, Premio Tredici 2014.


Caterina Davinio e la poesia del "disordine"

Felicissimo di ospitare in "Transiti Poetici" i componimenti poetici di Caterina Davinio, una poetessa singolare che affonda senza scrupoli e senza falsi pudori la sua lama poetica diritto nel cuore della vita sua e delle persone che ella scruta, osserva nel dettaglio dei loro gesti anche minimi e usuali. Emerge da questi versi concatenati un amore puro per la verità e per il sentimento, scevro da ogni possibile stereotipo e da ogni sorta di pregiudizio. La poesia è verità essenziale che travalica ogni barriera e ogni impedimento, sprizza comunque viva e solare anche da situazioni che possono sembrare scabrose, inopportune. Ed è così la poesia di Caterina Davinio, un canto che si eleva al di sopra degli schemi quotidiani, con forza e luminosità di immagini.

Gli amici lettori che ci seguono sapranno certamente aggiungere altre importanti riflessioni. 


Il suicida

Sul carro del buio
sedevo a stento
quando la notte
si precipitò su di me come un demone
chiedendomi conto
del mio senso.
Dietro ogni finestra
viveva una famiglia
una luce accesa
e io in strada
prendevo bastonate
dalla mia solitudine
tanto che annichilito
lanciai un grido in me
di stupore
come bestia ferita a tradimento,
e spenta come colui che muore,
che deve morire,
vidi le luci correre
sul Lungotevere
e il buio tutto intorno a me.
Le pietre bianche erano spettrali,
volevano la mia fine
e il destino mi spremeva lacrime
come un mantice, una spugna d'aria,
con mani possenti
prive di pietà.
Me ne andai fuggendo
come l'ultimo respiro
ucciso dal momento,
il nulla graffiava forte
nel baratro dov'ero caduto
più povero che mai
e cieco,
senza forze,
ché anche la notte corre
e ha le sue destinazioni
inconosciute,
mentre la mia finiva lì,
e saltai dal ponte.

(Da: “Il libro del disordine”, in Fatti deprecabili. Poesie e performance 1971 - 1996, Premio Tredici 2014).




Il mio amico Demonion

Dopo una dose
rimanemmo al baretto
del più e del meno,
tu aspirante avvocato,
io aspirante niente,
è che avresti voluto amarmi
per una notte
e io tergiversai
perché la mia notte è capricciosa
e tu famigerato tossico di quartiere
non eri nelle mie corde,
il buio tutto intorno
apriva le sue ali su di noi
dinanzi un bicchiere.
Tu ti disamorasti a stento,
io, io ti avrei voluto per puntiglio
per metterti in un elenco
di tipi strani e significativi,
ma l'intimità mi era avversa,
avversa al mio cuore sterile
innamorato di altre vie.
Così andammo
ognuno al suo destino,
tu ubriaco,
io drogata,
nella notte dei bassifondi
dove ci eravamo cacciati,
scesi dalle nostre case di notai
e professori incapaci
dei propri figli traditi,
per una notte bianca di bianco, stupida,
dove rivendicavi una ballerina da night,
quasi una prostituta,
per un abbraccio caldo,
per un abbraccio da niente
che a te sembrava vita sufficiente,
che ti somministrava quel piacere sovrumano
che un uomo addenta come selvaggio,
ella ti diede sesso senza questioni,
senza promesse,
mentre io che cercavo l'eterno mi persi
nelle disquisizioni
che a un uomo non danno pane
né ventura.
Così finì quella notte
e noi tornammo
in case nemiche,
spenti dalla droga,
entrambi
disamorati dell'amore.


***


Al Piper con Chiara, la mia amica

Al Piper rocambolava la notte
di corpi mossi nell'euforia della danza
lei, la mia amica, era depressa
ella vedeva lungo sul proprio disamore
di spacciatrice tenera,
di lesbica chiusa alle speranze,
desiderosa di veleno.
Nel carambolare del night
tra il rumore assordante
volle un gesto seduttivo per il non amore:
mi regalò un pezzo di fumo
tra due dita
come un fiore,
e poi mise la sua lingua nella mia bocca
mostrandomi quanto può essere dolce
la sponda amara,
e io risposi con la mia lingua
che sapeva il rapimento della notte,
di quei suoni che andavano
a rotta di collo per condurti
agli inferi più dolci.
Fu il momento più bello con la mia amica,
un'icona dell'essere perduti,
andati,
e senza rimorsi né
aspettative per questo futuro avaro di note.
Lei era bella come un uomo
con bicipiti e tatuaggi sfrontati,
lei sapeva farti nascere
la voglia di camminare lungo l'asse d'equilibrio
sul baratro di un mondo perso e scostante, nemico,
lei viveva spericolatamente l'ora, e ti trascinava
nel suo abisso così tenero,
tanto che m'innamorai e presi dell'ora il momento,
le dissi che essere amanti era il progetto
di me incapace di fedeltà
con i ragazzi,
ammalata di siringa e di linee,
d'esperienza, di veleni,
vogliosa di voluttà antica, senza nome.
Ciao, amica mia,
serbo il tuo ricordo
in una fotografia del cuore
che nulla dimentica se non momentaneamente:
finì la notte al Piper
e fummo di nuovo amiche
che nella strada andavano
fianco a fianco
cadendo ad ogni passo verso il perdono,
crollando dove colpisce l'eterno
i nostri passi precari sulla terra.


***


Luna di miele

Noi avventurosi di un giorno
sposi promessi dall'errore
che ci accartocciava come foglie fradicie
sollevando vento
e spremendo desiderio,
spinti dagli eventi andammo
al luna park
sha-na-na-na-naaa!
Questa non è l'America,
è un luna park di poveri,
sulle macchine a scontro
piroettiamo in pista tra le luci
e i soldati di colore
come girandole sbattute dal fuoco,
mi ubriacai e fui sola,
sola con te accanto,
ebbi lividi alle ginocchia mentre rabbiosa
viravo contro l'universo
arrabbiato
e il juke-box suonava:
“Questa non è l'America”
e noi andavamo portandoci sulle onde
il nostro fardello di drogati
di tempo e sole;
era il mare di Serapo,
militari americani in vacanza,
era il tuo amore
che nasce sul mio come l'erba cattiva
che si arrampicava sugli specchi
delle nostre ombre.
Il bar risuonava di quelle note
non è l'America
una parte di me morirà
così cominciò la nostra storia di dannati sposi
con una luna di miele in un luna park
tra le caserme alleate
e due birre in un bar,
per poi tornare nell'auto sgangherata
rombante i suoi tuoni
e ridere,
questa non è l'America,
e mi spezzavo nel niente,
mi dicesti che mostrare
l'amore è vile e vulnerabili ci fa e senza senso,
perdenti e umiliati a noi stessi e all'amato
ma io non seppi nascondere
le mie miserie
la mia povertà di ultima
le mie lacrime di ammalato,
di principiante.
Così mi colpisti sul volto stremato
con parole
come coltelli,
nella camera d'albergo da poco
su quel lungo, lunghissimo lungomare
di una città spicciola di frontiera.
Questa non è l'America,
fratello, fu la prima volta
in cui, d'innumerevoli,
mi facesti male,
come fa male un chiodo,
come logora un nodo,
come schiaffeggia una mano cattiva,
e la povertà ci rese giustizia
come una foglia
nel vento.

Da: Caterina Davinio, “Il libro del disordine”, in Fatti deprecabili. Poesie e performance dal 1971 al 1996, Premio Tredici 2014 (in corso di pubblicazione).

http://transitipoetici.blogspot.com.es/2014/01/caterina-davinio-e-la-poesia-del.html







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sábado, 10 de junio de 2017

GIORGIO ANELLI [20.205]


Giorgio Anelli

(Busto Arsizio-Italia, 1974). Poeta y escritor. Licenciado en Ciencias de la Educación con la tesis Tra burattino e bambino, Pinocchio alla ricerca della libertà. Ha publicado el libro de ensayos y poemas Parole che si infiammano tra le inquietudini della vita (‘Palabras que se inflaman entre la inquetud de la vida’, 2013) y el libro de cuentos Il cedro del Libano (‘El cedro del Líbano’, 2015).


(Busto Arsizio-Italia, 1974). Poeta e scrittore, è laureato in Scienze dell’Educazione con la tesi Tra burattino e bambino, Pinocchio alla ricerca della libertà. Ha scritto il libro di saggi e poesie Parole che si infiammano tra le inquietudini della vita (2013) e il libro di racconti Il cedro del Libano (2015).


La ferocidad humana (2017), de Giorgio Anelli

Traducción por Mario Pera



Jóvenes de vida

A las tres de la tarde los encuentro allí bajo los ojos de todos medio miserables
las chiquillas y chiquillos italianos que gritan y blasfeman a las Gallaretas
corren y se creen superhéroes
ese camino es su gueto como la botella de whisky y su dios
la codicia recíprocamente; no importa si la policía hace su deber
por menosprecio echarán leña al fuego embadurnando las paredes y verjas:
fuera los policías de las calles es su grito enloquecido rociado por spray.
Borrachos a los doce años, no tardarán en ocupar una
silla en el Cps rellena de drogas, harán cualquier robo
para enorgullecer a San Vittore con su hedor de vida o
violarán el cuerpo inocente de algún transeúnte desprevenido,
desprevenidos ellos también de haber sido dejados a rienda suelta
por madres y padres de la bella vida que fue, que no es más, que no será más,
y –si nos piensas– desde el ’68 en adelante, nunca ha sido



*



En la ciudad ahora sólo existen bares, otros bares, vinotecas y
locales veganos donde puedes reservar un lugar para la vida eterna.
Nuevos negocios abren y cierran al ritmo de una canción.
Te refugias en los supermercados si llueve, pasas la tarde del domingo en los
grandes almacenes donde encuentras de todo, excepto el sentido de la vida.
La soledad crees llenarla bajo las luces de neón o en el cineforum o
bebiendo en una mesa al aire libre cuando hay dos grados sobre cero.
Me hace falta todo una vez…
Ahora es la música que oscurece todo alrededor de tu mente y te acompaña en ningún lugar de tu ciudad.
Quisiera que se volviera atrás, que rechinaran todavía los carruajes,
para poder crear un nuevo manifiesto, único punto de inflexión
para un mañana siempre más negro, donde encuentras sólo restaurantes y
pequeños negocios chinos, masajes chinos, prostitutas chinas



*



De oídas


Secretarios de empresas chatean en su puesto de trabajo
para hacer una llamada telefónica erótica en el inodoro con
un desconocido que finge ser mujer distorsionando la voz y el coito
Por el mismo motivo, también los hombres se
hacen llamar por una lesbiana, quizás una noche en el almacén:
«pero no me llames más, pero, nos ponemos de acuerdo primero ¿ok?
Estoy casado, tengo una hija pequeña, ya estoy viniendo…»
Todo esto ocurre en el silencio incógnito
mientras malditos periodistas gritan patrañas al País,
decretando que la economía está en reactivación,
como los puestos de trabajo
Así Italia se desmorona entre chistes, dos dedos en la concha y una mano alrededor del coño





*



Sentado en la playita en Arona, transportado por un tren destartalado,
leo poemas de Simone Cattaneo miro la celulitis de las damas en traje y
el seno del que sobresalen pezones que amamantan.
Ninguna de estas mujeres será mía, pero algunas palabras de su poesía
me atenazan fuerte el corazón.
Luego la gorda risotada de un joven latino de mierda, con su música de celular,
interrumpe la magia. Quemo entre los dedos amarillos el enésimo cigarrillo



*



Gressoney

Relampaguea
la tormenta ruge
el valle está mojado e inmóvil
en el silencio como yo,
sin embargo escucho;
todo grita al infinito:
el lago, la floresta encantada
su dulce sonrisa de un tiempo,
la vanidosa historia de la leyenda.
Todo grita el corazón de la montaña
y es dramática la divinidad en el humano,
es luz bajo la lluvia



*



De cien versos
elegiré sólo uno
– como un lema –
a la cabeza de mi sendero.
E imploraré que sea respetado
sobre todo, por mi corazón y alma.
Déjame cuidar de él para que todo,
absolutamente todo,
coincida con el hambre de pasión.
Que no llore amargamente
lamentándome por haber perdido tiempo
en otras calles, rengueando como un vagabundo, inútilmente.
O cómo un falso hipócrita, como lo somos a veces todos.
Que el hambre de vida me haga cruzar
los mares tormentosos de la razón
y los campos de batalla de la realidad.
Que pueda alcanzar
la verdad que se levanta
para salir del rumor del fondo
y empezar a ver.
Que venza la tenacidad inmortal
contra la pereza,
que venza la tensión inmortal



*



Mi pecho se desmorona como la lluvia que tritura el asfalto
Todo está en silencio, nada me consuela
Quisiera lanzar un vaso contra la pared,
porque soy el hijo bastardo de una época enferma
de una Italia herida, maltratada,
de la gente  humillada

Así hay un inicio de luna en el cielo y no soy más parte
oscura es la noche, pero no sabes que cuando llueve de esta manera y todo cansada
Quisiera que me vengas a encontrar, quienquiera que seas




L’umana ferocia (‘La ferocidad humana’, 2017),
de Giorgio Anelli

(poemas en su idioma original, italiano)


Ragazzi di vita

Alle tre del pomeriggio li trovi già lì sotto gli occhi di tutti mezzi biotti
le ragazzine e i ragazzini italiani che urlano e bestemmiano a Gallarate
corrono si credono supereroi
quella via è il loro ghetto come la bottiglia di whisky è il loro dio
se la bramano a vicenda; non importa se la polizia fa il suo dovere
per dispetto rincarano la dose imbrattando i muri e le saracinesche:
via gli sbirri dalle vie è il loro grido impazzito spruzzato a spray.
Ubriachi a dodici anni, tra non molto occuperanno una
sedia al Cps imbottiti di psicofarmaci, faranno qualche furto
per inorgoglire San Vittore con il loro puzzo di vita o
stupreranno il corpo innocente di qualche passante ignaro,
ignari loro stessi di esser già stati lasciati a briglia sciolta
da madri e padri della bella vita che fu, che non è più, che non sarà più,
e – se ci pensi – dal ‘68 in avanti, non è stata mai



*



In città ormai esistono solo bar, altri bar, enoteche e
locali vegani dove puoi prenotare un posto per la vita eterna.
Nuovi negozi aprono e chiudono al ritmo di una canzone.
Ti rifugi nei supermercati se piove, passi la domenica pomeriggio nei
grandi magazzini dove trovi di tutto, tranne che il senso della vita.
La solitudine credi di colmarla sotto le luci al neon, o al cineforum o
bevendo a un tavolino all’aperto quando ci sono due gradi sopra lo zero.
Mi manca tutto di una volta…
Ormai è la musica che offusca ovunque la tua mente e ti accompagna nei non luoghi delle tue città.
Vorrei che si ritornasse indietro, che sferragliassero ancora carrozze,
per poter creare un nuovo manifesto, unica chiave di svolta
a un domani sempre più nero, dove incontri solo ristoranti e
piccoli negozi cinesi, massaggi cinesi, prostitute cinesi



*



Per sentito dire

Segretarie d’azienda chattano sul posto di lavoro
per farsi una telefonata erotica al cesso con
uno sconosciuto che si finge donna falsando la voce e l’amplesso
Per lo stesso motivo, anche gli uomini si
fanno chiamare da una lesbica, magari la notte in magazzino:
«non chiamarmi più però, ci mettiamo d’accordo prima ok?
Sono sposato, ho una figlia piccola, sto già venendo…»
Tutto questo accade nell’incognito silenzio
mentre fottuti giornalisti strillano frottole al Paese,
decretando che l’economia è in ripresa,
come i posti di lavoro
Così l’Italia si sgretola tra barzellette, due dita nella figa e una mano attorno al cazzo



*



Seduto alla spiaggetta di Arona, trasportato da un treno sgangherato,
leggo poesia di Simone Cattaneo guardo la cellulite delle signore in costume e
il seno sporgente di capezzoli che allattano.
Nessuna di queste donne sarà mia, ma alcune parole della sua poesia
mi attanagliano forte il cuore.
Poi la grassa risata di un giovane latino di merda, con la sua musica da cellulare,
interrompe la magia. Brucio tra le dita gialle l’ennesima sigaretta



*

Gressoney

Lampeggia
il temporale rumoreggia
la valle è bagnata e immobile
nel silenzio come me,
eppure ascolto;
tutto grida l’infinito:
il lago, la foresta incantata
il suo dolce sorriso di un tempo,
il vanesio racconto della leggenda.
Tutto grida il cuore della montagna
ed è drammatico il divino nell’umano,
è luce nella pioggia



*



Di cento versi
ne eleggerò soltanto uno
– come un motto –
a capo del mio cammino.
E implorerò che venga rispettato
innanzitutto dal mio cuore e dalla mia anima.
Che io ne abbia cura affinché tutto,
ma proprio tutto,
corrisponda alla fame di passione.
Che io non pianga amaramente
lamentandomi di aver perso tempo
in altre strade, arrancando come un randagio, inutilmente.
O come falso ipocrita quale a volte noi tutti siamo.
Che la fame di vita mi porti ad attraversare
i mari in tempesta della ragione
e i campi di battaglia della realtà.
Che io possa raggiungere
la verità che eleva
per uscire dal rumore di fondo
e incominciare a vedere.
Che vinca l’immortale tenacia
contro il torpore,
che vinca l’immortale tensione



*


Il mio petto cade a pezzi come pioggia che frantuma l’asfalto
Tutto tace, nulla mi consola
Vorrei scagliare un bicchiere contro il muro
perché sono il figlio bastardo di un’epoca malata
di un’Italia ferita, bistrattata,
della gente umiliata

Così c’è un inizio di luna in cielo e non ne faccio più parte
buia è la notte ma tu non lo sai che quando piove a questa maniera e tutto stanca
vorrei che mi venissi a trovare, chiunque tu sia









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