domingo, 31 de octubre de 2010

ALBERTO INFANTE CAMPOS [1.681]



ALBERTO INFANTE CAMPOS

Alberto Infante (Madrid, 1949), médico de profesión, hizo crítica de poesía en la revista La Luna de Madrid en la década de los ochenta. Hasta ahora ha publicado: Dicen que recordar (relatos, Ex Libris, Madrid, 2003), La sal de la vida (poesía, Vitruvio, Madrid, 2004), Diario de ruta (poesía, Vitruvio, Madrid, 2006), Circunstancias Personales (relatos, Ex Libris, Madrid, 2008), Los Poemas de Massachusetts (poesía, Vitruvio, Madrid 2010), Línea 53 (relatos, Hiria, San Sebastian, 2011) y Bajo el agua (novela, Endymion, Madrid, 2011). También ha coordinado y prologado 12+1 una antología de poetas madrileñ@s actuales (Endymion, Madrid, 2012). Recientemente ha visto la luz Carta de Ajuste (Poesía, Vitruvio, Madrid, 2013) 

Poemas y relatos suyos han aparecido en revistas como Nayagua, Al Otro Lado del Espejo, Vislumbres (Delhi, India), Los Cuadernos del Matemático, Ágora, Revista del Pensamiento (Cancún, México) y Poesía de Rosario (Rosario, Argentina) y recopilaciones como Las diez ultimas horas del Titanic (Madrid, 2012). Ha formado parte de obras colectivas de carácter solidario como Tintas para la vida (Córdoba, 2009), Cuentos para hambrientos 2 (Madrid, 2011), Poemas del Aire (Madrid, 2012) y En Legítima Defensa. Poetas en tiempos de crisis (Madrid, 2014). Ha impartido conferencias y talleres de iniciación a la escritura creativa y durante varios años coordinó el ciclo de poesía de primavera de Endymion/Fuentetaja. Buena parte de sus trabajos, algunos inéditos, pueden verse en: 

WEB DE ALBERTO INFANTE CAMPOS


La sal de la vida (2004)
(publicada por la editorial Vitruvio)




Retorno


“Ahora aúllan los perros por los pinos”
F. Brines


El té ya no humea sobre la mesilla.
La fiebre acecha como un gato hambriento.
Fuera, la niebla le dibuja sombras a la nada.
Tendido en el lecho tirito y deliro
sin saber bien cómo. Otra vez, otro delirio
me hizo devorar un embozo para refrescar mi boca
y pienso que está de nuevo aquí,
que siempre son uno y el mismo.

Lo peor, dijo el poeta, es no tener testigos,
aullar solo como los perros por los pinos.
Oigo entonces girar la llave en la cerradura
y siento que la felicidad también existe,
que tú siempre regresarás.



Ya viene


Ya viene. Ya llega. Se le oye
sobre las copas de los plátanos,
entre los tejados de Mayo.
Aún no. Todavía no aquí.
Pero sus efectos – un minúsculo cambio
de humor, una pausa tendida, una leve
irisación del brillo – son ya perceptibles como un ritmo
sin forma aunque muy corporal.

Tardó mucho esta vez. Lo buscamos
entre los presentimientos, en la casa hecha
lumbre, tras la condición primera.
Lo creímos perdido para siempre con la edad.

Y viene ahora, lluvia que embadurna y empapa,
arrasador, ancho de soles, desnudo hasta la substancia.
Es él, sí: el mejor de los tiempos,
hondo mueble de madera noble,
luna roja sobre mar en calma,
estando ya sin haber llegado,
sabedor de que se es partido.



Delawere river


“He aprendido a no recordar”
José Hierro


No quiero olvidar.
Por eso, cada día me asomo
a un libro viejo, a una ventana rota,
a los cerrados ojos de quien
nace a la vida.

No quiero olvidar.
Vine con nada y partiré con nada.
Pero entre tanto cosecho
fósiles, hojas, cosas más o menos
compactas, caricias, sones que resuenan una y otra vez,
pesadumbres, amores, algunas alegrías,
numerosos silencios.

No quiero olvidar
ni someterme al tiempo.
Detrás de mí,
delante de mí,
estais todos y cada uno de vosotros
y mi recuerdo es tan nítido,
contiene tanto,
que no lo logro abarcar,
sus detalles se desmenuzan entre mis dedos,
caen sobre la mesa y huyen
en abigarrada confusión.

No quiero olvidar,
ni desandar las horas dadas,
ni encerrar mis papeles,
mis fotos, mis libros,
en cajas de cartón
cada vez que hay mudanza.

No quiero olvidar.
Quiero chapotear
con los pies desnudos en el punto exacto
donde al mediodía se unen
cielo, tierra, agua,
y ese fuego imperioso
que a menudo baja del sexo a los talones
y nos anuda a otro.

Quiero estar allí y aquí,
y en todas partes,
con vosotros,
recuerdos antiguos y modernos,
remotos y futuros,
porque yo ya no olvido
y nunca olvidaré,

porque al fin logro recordar
sin sonido, sin signos, sin imágenes
la materia prima que a todos os conforma
familiares, amigos, colegas,
adversarios pasados y presentes,
lejanos y próximos.

Pues ya no vagáis por los deshabitados
pasillos de la memoria
y estáis aquí,
ante esta habitación que es la mía,
todos juntos esperando entrar,
esperando recordar vuestros propios
recuerdos junto a esta efímera razón
que os convoca,
ese yo que es un hotel, un aeropuerto,
una oficina, un estrecho apartamento
a la orilla de dos ríos.

Solo que yo no estaré.

Cuando, hartos de aguardar, entre varios
derribéis la puerta y, restañadas las
viejas y nuevas heridas, os deis
la mano, y la paz, y la palabra,
y, satisfechos,
al fin reconciliados,
os dispongáis felices a abrazarme,
yo no estaré.

Simple y llanamente,
como deben hacerse estas cosas,
ya me habré ido.





Diario de ruta (2006)
(publicada por la editorial Vitruvio)



Piel


La piel. Tú eres mi piel.
Yo soy tu piel.
Somos tu piel y mi piel,
parpadeo solar viajando hacia la nada,
y no hay ungüento, pócima, espanto
para la desintegración más bella
que jamás han visto
tantos orbes cerrados,
ni cielo como el de esa barca
sobre la arena gris,
ni flecha con su dardo en agua.

En cuanto a la imaginación:
respira, llora, suda…
a lo más,
vive en el aire.
Pero piel, lo que se dice piel,
ésa eres tú. Y algo se encierra ahí,
traslúcido al ojo.

Y es sagrado.





Voz


(Para Paloma Soria)


Y entonces surge: no en lo alto de la colina
o entre las bóvedas de una iglesia,
sino como algo que viene, y dura,
y está junto a lo que se mueve, ella también,
sólo que más despacio. Pues hay un pensamiento,
una nota exacta en el silencio
de la mente, un hablarle a los pájaros
bajo su propia piel, acurrucada de niña,
deteniéndose y avanzando.

¿Qué la hizo brotar, tentarme
con esta vibración de aire a fondo?
Escucho, me dejo elevar, miro cuanto nos rodea.
Miro dentro, y el temblor suena a semilla,
a abedul perfumado por una luz extraña.
Es la onda en sí, y su expresión más pura.

Fuera, marzo desgarra alas y hojas
pero aquí el silencio es música.
Nos rodean su sed y su hambre,
sus cascadas de pie desnudo,
su milagro de voz, corporal y abierta
como las planas colinas del color de la miel,
el agua hecha piedra, o los enjambres de casas
dorándose sobre los barrancos.

(Y arriba, la Ciudad Vieja,
los órganos y las torres,
los callejones repletos,
las jóvenes en los balcones,
los titiriteros y los feriantes…)

Voz con más paciencia que tú,
pero que eres tu donde no hay ni después, ni ahora,
ni adiós, ni hasta luego… Tú,
con tu presencia y tu ausencia,
y esa furiosa contención que brota
donde menos se la espera.

Esa es tu voz: síguela. Ella te habla,
te acaricia, te entrega.
En la primavera de Madrid
ninguna imagen es sólo imaginaria.





Los poemas de Massachussets (2010)
(publicada por la editorial Vitruvio)




Arrowheaded

Llamadme como queráis,
yo sé bien lo que he hecho.
Mañana puede que lo olvide pero hoy lo sé bien.
Sabedlo, pues, vosotros: duele.

No la tentación o la fragancia
sino el hueso mismo,
algo más que estar al cuidado de unas viejas,
de las crepitantes manos de una viejas
que jamás lo sabrán.

Duele saber que se sabe,
que los otros saben que sabes
y fingen no saber
sabiendo que sabes que fingen,
que sabes que ellos saben
que tu sabes
y pese a todo fingen,

otra muestra de nuestra completa y absoluta imposibilidad.

Niebla sobre el monte Greylock.
Sobre las copas de los robles
el mar con quien siempre sueño,
y esa viva,
blanca,
inaccesible materia
cuya ausencia carece de significado.

Llamadme como queráis.
Llamadme.



No hay Godot en Beckett


Que seas irlandés, flacucho y desgarbado,
y salgas de un cine junto al Sena,
y sea el invierno del 38,
y te apuñale un vagabundo

que sobrevivas,
y vayas luego hasta la cárcel
y preguntes “¿por qué lo hiciste?”
y él, tranquilo, responda “y yo qué sé”,

algo tendrá que ver me digo
con que en el 52 Estragón y Vladimir,
en medio de la nada
hablen, peroren, disparaten,
se crean necesarios
esperen a quien no vendrá,
Godot nunca vendrá.

¿Cómo va a venir si ya sabe lo que le espera?

Retrato en sepia

Quisiera evitar las antinomias,
decir no hay fábula en el bosque,
éste es mi bosque.

Pues todo es cruel por incompleto,
hasta el pronóstico certero
del mar que es un morir,

o esa tarde de invierno cuando
otra vida, otras ingles,
otras uñas sucias…

Pues todo es real, nada ilusorio,
me pregunto si este frío,
si este paisaje, si esta ortiga seca
y el silbato de caza…

Pues todo es real y ya se mece,
mendigo entre mendigos,
alucinado en sí,

como quien afirma,
y duda, y cree,
capaz de recorrer y no nombrar,
como quien no siente
y no cree,
y no delira.

Ese tipo de cosas.








1680.- ELISA ALCÁNTAR


Elisa Alcántar Cereceda...LICHAZUL
nació en Santiago-Chile el año 1965
Participa en los talleres de Creación Literaria de la Biblioteca
Municipal de Maipú dirigido por el Poeta Ricardo Sánchez- ORFO

Esta "Aprendiz de lirio"ha sido Publicada en digital en sitios de Internet dedicados a la promoción y divulgación de nuevos talentos como Foros poéticos y Blogs colectivos, así como Revistas virtuales ,por nombrar algunas:
Revista Virtual EL PUÑAL
Revista Virtual LA MANCHA DESDE QUILICURA
Revista Virtual SABOR ARTISTICO
Revista Virtual AZUL@RTE
Blog Círculo Literario de Maipú
Blog Zorros de abajo (Perú)

En papel ha sido publicada...

1.-En el Centro de Estudios Poéticos de España en las siguientes antologías:
------Caminos Inciertos con el texto Requiem al Futuro
------Amor Eterno con un texto del mismo nombre
------Impresiones y Recuerdos con el texto Servilleta Amarilla
------Lágrimas de Despedida con el texto Entre Nos
------Palabras Indiscretas con el texto Pequeño Homenaje
------Noche Soñada con el texto Borderline

2.-En la Revista Literaria La Mancha desde Quilicura números 13-14-15
3.-En Antología de Taller Municipal 2008 y 2009 Maipú respectivamente
4.-En una compilación de 50 textos de su autoría Mis escritos...poemario
2009 en LULU.COM edición descargable y adquirible
5.-En Edición particular Veinte Deseos y una Luna Rota año 2009
presentado en la 6ª Feria del Libro de Maipú.
6.-En Revista Sabor Artístico números 2-8-15 y 20 respectivamente

También su obra ha sido divulgada en programas de radio:

---Compañeros de la Noche conducido por Nerina Thomas en Rosario Argentina 2009
---Tierra de Fuegos conducido por Alfonso Sabórido en Jerez España
---Radio Online Chicos del siglo XXI conducido por Eduardo Cortése en Argentina
---Los Eternos Efímeros conducido por Mario Luis Altuzar en Radio
Arcano de México asociada a Radio Naciones Unidas y a Radio Francia Internacional

Actualmente se ha unido al Circulo Literario de Maipú y así como también forma parte de
Poetas del mundo y REMES Red Mundial de Escritores en Español

Ha participado en lecturas vivas...
- 6ªFeria del Libro de Maipú
-En el segundo Aquelarre Poético en la Casa
del Escritor SECH convocado por LILA CALDERÓN
Directora de Cultura de la Sociedad de Escritores de Chile
-En el primer encuentro de lecturas poéticas en La Casa Café Fawaz en Santiago-Centro
-Lecturas organizadas por el Colectivo La Mancha en la comuna de Quilicura.
-Lectura poética organizado por el colectivo La Gorrionera también de Quilicura.

Maneja cuatro blogs para la divulgación, promoción, y testimonio de
las actividades
así como su blog de Creación MIS ESCRITOS...POEMARIO desde hace 4 años
su dirección web es http://lichazul.blogspot.com




SELECCIÓN TEXTOS

“DESDE EL LABERINTO”


1.- Borderline

Hay cárceles para hechos y hechores
hay cárceles para dolores interiores
hay quienes luchan por escapar
hay quienes aprenden del esperar
pero, hay quienes se van a negro...

Parada
sobre las peñas al abismo
los ojos vuelan
el verso se arremolina
en furiosa agua y espuma
tentáculos se aferran
y danzan con la marea
el beso salobre sobre la frente
desde allí sube
por filosas garras pétreas
se remonta por las honduras
flores carmesí escuecen su tragedia.

Tumbos e inconciencia
a las arenas...el lecho queda.





2.- Grito

Voy hacia el génesis
creo que está allí toda creación y todo parto
para el decir y el canto
que brota del alma y del espanto
buscar nuevos comienzos
redirigir el timón hacia lo desconocido
bucear en el interior profundo
y trasmutarlo en un grito.


Voy hacia el génesis
hacia la traslúcida rosa primera
tan buscada y ansiada quimera
que trastocó tanto corazón ingenuo
mordido el polvo la luz se eleva
inunda las venas caudal de fuego
rompe cadenas inmutable destino
vaciando colmenas de besos cautivos.


Voy hacia el génesis
hacia el ombligo violento y arcaico
buscando respuestas a mi acento innato
dudando acaso de la aurora regalada
perdida y amortajada libre del sudor helado

los colores y aromas de este jardín plantado
hacen que trepe por los colosos verdes
así me nutro y desgrano en este pálpito gutural.






3.- Nocturno

Y la guadaña hizo lo suyo,
arrancó la maleza de los humedales besos,
sesgó todo silencio contaminado.
Con su filo de fría noche
destronó a la pereza estacional
y despejó la mirada penetrante.
Multiplicó su poder por todo sendero
he hizo suyo mis versos lastimeros.

Hubiese guardado un pedacito de tiempo
pero no escuchó aquel grito de desespero,
mutilada anduvo goteando mi nostalgia
callada mi boca mi alma rezaba.
Hubiese penetrado en su ronda justiciera
mas quedé inmóvil, ajena y asombrada.

En su filo tembló mi fiebre estertórea
se tambaleó y cayó sin piedad,
el sentido pernoctó velando este sueño
palpando la carne que volvió del infierno.






4.- Nocturno II

Cuánto frío se adosa en las manos
cuánto silencio se escabulle por la espalda
ausencias disparadas traspasan las venas,
quien palpita
un amor no correspondido.

Muero en todos los silencios
en todas las lágrimas escarchadas
en cada calle solitaria
si tú no vienes, si tú desapareces.

Mi sombra huye de esta voz agónica
la mirada grita tu nombre amado
los miedos se apoderan
y la ansiedad explota en el quince.

Fuegos azules giran en mí
fuegos que no traen tu luz
ausencias disparadas traspasan las venas,
cabalgan esta condena
sobre la noche muda.






5.- Nocturno III

Anudo mis ojos para no seguir escarbando
mis manos para no seguir hablando
y anudo este corazón que de escarcha se llenó
esperando un gesto, un asomo de tu calor.

Silencio mis versos de luna próxima,
esos que vistieron noches enamoradas para ti,
las estrellas murmuraron los juicios
ellas me vieron cantar aquí.

Arrojo al pozo la llave
de un otoño con sabor a hiel
la arrojo con todos los lazos dorados
esos que adornaron los cabellos
esos que se guardaron fiel.

Me arranco el sentir iluso
de este pecho que no supo medir
entre la locura y la cordura
y simplemente se dejó llevar.

Entierro esta boca de rosa
esta que hoy en soledad duerme
la entierro para que nunca más nadie
la vuelva a humillar.


Muertos quedan los recuerdos luminosos
aquellos que se colgaron de los balcones
hoy la piedra desnuda queda
como en un principio la piel lo fue.






6.- Nocturno IV

Tardé mil años en buscarte
mil pasos en andarte
mil besos en perseguirte
mil lágrimas en beberte
solo
des
gra
na
do
en los bolsillos
mis primaveras asomaron
se fundieron con tu azul
en tu aguacero de recuerdos
quedo
perpetuando un pulso
juntando rezos
cavando silencios
lapidando ausencias
go
ta
a
go
ta
es la tortura que cae
que espanta el sueño placentero
el pequeño templo de los deseos
la acuosa melodía de este canto.





7.- Jaula de mente

Aquí tragado
aquí oculto
cerrada sombra
lúgubre estancia.

Minado monólogo
augurio ahogado
vuelo fallido
hombre aprisionado.

¿De qué lado estás leyendo?





8.- Ella
(mujer guitarra)

Aunque mutilada su voz, ella aún canta,
aún resuena por las peñas toda su tormenta
toda su bravura , todo el calor de sus pasos
deshaciendo los guijarros
que se amontonaron en la vía de su corazón.

Ella
la que con su razón voló al otro lado del espejo
para desentrañar toda la maraña de miedos
y en sus despojos de novia rota se reinventó.

Ella
La que comprime sus ideas cuando le ametrallan
su emoción, aún canta.
La que remendó todos los vestidos de la noche
con sus ilusiones vendidas, con sus lágrimas empeñadas.

Ella
que persiguió cada quimera iluminada
como si fuera la última alegría, la última gloria.
Su voz mutilada no se declara inválida
su voz suena más clara que nunca.

Ella
la que parió los versos en fuegos y en humedales
la que remeció mis pilares,
la que reveló a mi existencia toda la pavura
de la despiadada sombra del olvido.

Hoy en su auxilio quiero correr
y decirle en su lluvia de cuerdas
que a los olvidos pude resistir
que su voz retumba y taladra en los pechos
y en los lechos de los que aman todas las palabras.

Ella; me recorre y me socorre
cuando por las noches el pensadero se derrama
y quiero volar en cualquier nota de su vientre
cuando algún recuerdo se des
gra
na.







9.- Marina

Se quedó envuelta en sus pequeños horizontes
en sus noches de influjo marino
un remolino queriendo jugar
y no fue su verdad la que entibió su mirada
fue su gastada forma de llorar.

Se quedó como se quedan las horas murmuradas
en letanías de espermas esperadas
una sombría mañana de su abril lejano
y en su humano reflejo se hizo el viento
un lamento por entre las rendijas de toda aurora.

Quiso morir entre las lunas inciertas
cuando la noche dormía serena
cuando aún la marea le susurraba gotas de poesía.







10.- Pesada Languidez

Pasó la primavera por mi jardín
preguntando por mi camino ;
y yo ... dónde andaba?

Pasó como pasó la sombra del día
mi casa cubierta y cerrada
no supo contestar.

Pasó en su lujurioso arcoiris
y con su aromático vestido ;
y yo ... dónde estaba?

Pasó como la brisa marina
despeinando pensamientos
mas de mi, ni rastro.

Pasó haciendo sonar las alegrías
remeciendo las conciencias ;
y yo ... qué hacía?

Pasó como horas en un suspiro
latiendo los sentidos
y yo ... languidecía.





1679.- SALVADOR LÓPEZ BECERRA


Nace en Málaga en 1957. A su condición de poeta, se añade su actividad como editor. Fue presidente del Ateneo de Málaga.
En la actualidad compagina su actividad literaria con la gestión intercultural. Su dedicación a la cultura marroquí le hace pasar temporadas en el país vecino, además preside el Ateneo Hispano-Marroquí y es el director de: "Al Sur del Sur: otra mirada", jornadas de intercambio cultural entre la ciudad de Málaga y Marruecos, inscritas en la iniciativa comunitaria Interreg y se encarga de la sección de poesía en www.webislam.com.
Su obra se encuentra traducida a varios idiomas.

-POESÍA:
1979: Poemas.
1983: Mvsevm.
1984: El Patio.
1985: Arquitectura del En/sueño & Afán de la luz.
1985: Lava.
1986: Variaciones sobre el Olvido.
1987: Riente Azar.
1990: Icastica.
1991: Volvntad del Fvego.
1994: Grafo.
1996: Cuadernos del Atlas (Guad, Lalla y Lugar al Sur del Sur).
2006: Gozo comunicado
2007: Ganga

-PROESÍA (poesía en prosa):
1997: Tifinar.
2003: La Gacela y el Palmeral.
2003: Mudra.
2005: Kabileño.




SUTRA DE LA COLA DEL PEZ

(A todos los Seres que han sido, son y serán turistas espirituales)

EL tiempo pasa inmóvil;
cuelga sobre sí,
tiempo sin tiempo.
Y todavía no sabemos muy bien quienes somos
ni a donde nos dirigimos,
acaso a la reminiscencia
de una memoria perdida
o al contrasentido de los lúcidos instantes
que la fugaz mirada ofrenda.

Mientras,
intentar salir de la espesura,
ir a buscar las flores más olorosas en el espíritu,
sin somatizar la humana polifagia de dicha
de los hipocondríacos gurús (lamas, imanes,
curas, frailes, monjes, ascéticos,
místicos, piadosos,
u otros disímiles híbridos convencidos),
dudosos santurrones maestros;
y quemar inciensos lejanos
ver como apilados humean precipitadamente lentos;
no inferir en el instante presente,
olvidar las representaciones del pasado,
las imposibles efigies del futuro
en los rostros maquillados de las estatuas.


Y doblar, con serenidad, las esquinas anunciadoras
de miles de cosas inexistentes,
exhalando el humo mentiroso
de toda tradición extrañamente manipulada;
discurrir con la ilusión descalza de los niños pobres
por calles repletas de asonancias e iletrados devotos
de tránsitos indiferentes;
redimir el entrecejo de pagadas bendiciones,
recoger el Dorje y la Campana,
celebrados símbolos de un corazón minero;
desenmascarar el falso esplendor añejo de los bodhisattvas
en las iconografías de mantecoso karma
que las medievales sombras iluminan.

—Con el corazón y la cartera en un puño
¿hacia que lugar irá ahora
el jadeante buscador
en el irreal crepúsculo extraño de su fe ?—

Las reflexiones,
cual gastados motores asiáticos,
se internan en el caos fantasmagórico
que así mismo se ignora;
política substancia derramada.

Y sobre la noria,
donde alguien creía elevarse,
la cenobita mentira del lamaísmo ventoseó.

Y, sin embargo, todo misterio tiene sus misterios,
toda búsqueda, su recompensa,
su creativa soledad,
su espera antes de volver a comenzar,
su positivo estigma;
mas nada es dado por perdido cuando todo el tiempo,
en un diminuto abrir y cerrar de párpados inmensos,
se recupera.

Y con unos versos por escribir
con las “Practicas Preliminares” cumplidas,
el Dhammapada cien veces leído,
y los Klesas perdonados,
organizarse una vuelta
con la mente,
turísticamente,
por la rueda de la chinesca vida tibetana
y no grabar en video el fantasmal Potala,
ni la ciudad de Gyantse, nada,
ni el rostro huérfano de los espectrales chamanes Bön,
ni las alunadas jetas de los tenderos Han,
ni el oro ni las turquesa ni las trenzas
de las empobrecidas mujeres reptiles,
si no la luz, no confundida, que habita más al sur,
en la cola del pez himalayico,
el Machapuchare, la cima sagrada,
donde la voz contaminada
del hombre todavía no ha llegado.

Y llegar, confortablemente conducido, a Lumbini
y pasar de largo, como quien ignora un sueño,
camino de la samsárica India
y darse cuenta de que en ningún nombrado sagrado sitio
nada cierto queda de quien llamaron "Iluminado".

Y ya en casa,
con las babuchas morunas puestas,
asistir y participar
no en el Kalachakra
ni en otras iniciaciones tarifadas,
sí en la reconfortante y festiva pudja gratuita
de cognitivos trances
en honor al nuevo y más poético
e iconoclasta
Salvador López Becerra.

(Versión inédita del poema aparecido en Mudra)







COTIDIANA

1

No te sacie el ayudar.
Regocíjate como el sol
que nunca se cansa de esplender.
Jamás te harte el proveer,
ni el asistir;
pues a ti mismo
te socorres.


2

Ningún perfume te lastime.
Ni la pimienta triturada,
ni el sándalo quemado,
ni el azahar herido…
Que la única esencia
que te traspase
sea la del Amor.







1678.- JORGE SORS


JORGE ENRIQUE SORS AVENDAÑO (Venezolano de nacimiento y Checo nacionalizado).
Nacido un 26 (13+13 good look) de Septiembre de aquel ruidoso año 1980, que marcaría una década de momentos inolvidables en el ambiente artístico, cultural, social y político a nivel mundial. En una tierra al sur del mapa cuyas riquezas y potencial para aquel entonces era todavía una joya de la corona que nos dejó España, llamada Venezuela. Descendiente de Carlos Sors de orígenes Alemanes y Checos, y Virginia Avendaño cuyos antepasados procedían de las más altas tierras de la cordillera andina Venezolana.
Transcurrió mi infancia entre sacerdotes del Colegio Santo Tomas de Aquino (Venezuela), rodeado por niños y adolescentes entre malcriados y retrecheros, hijos de papi millonarios, cuando los míos tenían que sudarse a pulso cada centavo para pagar mi educación.
Mi padre Licenciado en Recursos Humanos y mi madre Arquitecta, se conjugaban en una mezcla de experiencias que formaron parte fundamental en mi aprendizaje, sobre todo mi madre quien se dedicó enteramente a que yo terminara mis estudios básicos, pues ya me tornaba rebelde e intratable, pues siendo hijo único este comportamiento es completamente predecible.
El conjunto de familiares adyacentes conformaban un espiral disfuncional y alocado que transitaba vagamente frente a mis ojos, en un ir y venir según se presentase la ocasión. Salvo mi querida tía materna Teresa Avendaño quien también fue y aun hoy en día continúa siendo un baluarte fundamental en mi vida y mi formación.
Ya siendo adolescente al culminar mis estudios básicos y graduarme de bachiller, emprendí mi camino en solitario, apartado de quienes me habían rodeado siempre, me entregue a mi rebeldía y a vivir bajo mis propias reglas.
Empecé a trabajar desde muy joven, ya a los 17 años, pues quería procurarme un ingreso propio y así lo hice. También en esa época comenzaron mis transitares por el inframundo caraqueño, me llené de tatuajes, el rock&roll fluía salvajemente por mis venas, me entregue a ese universo de perdición y locura, disfrute cada noche como si fuera la última, las mujeres llegaban también de vez en cuando de forma segura y otras sorpresivamente terminaban en mi regazo sin reparar en fracasos.
Y así me forje entre el metal y la basura de las calles nocturnas caraqueñas, pero a la par empecé a estudiar mi carrera de Administración de Empresas, y me gradué en el año 2002, y sin pensarlo era tal la experiencia laboral que había acaparado que me vi envuelto en responsabilidades y tratos inimaginablemente grandes para mi edad, pero que estaban avalados por todo lo que viví en mis primeros años como empleado y luego puedo decir que como jefe. Todo este extraño rebullicio por el día ser un ejecutivo respetable y por las noches un rockero desenfrenado me volvió un tipo duro y respetable.
Así transcurrieron muchos años más en la caracas salvaje, y para no hacerlo muy largo por mis puertas entraron y salieron muchos socios y negocios, historias de amor y desamor, desengaños y depresiones, botellas de alcohol y cigarrillos, canciones y poemas, difuntos y sobrevivientes, y así maneje mi auto muchas horas hasta donde se me acabo el camino.
En un sueño vendí todo lo que había podido obtener en esos largos años y pretendí irme a la vieja Europa a vivir, pero mi sueño se retorció y terminé en La Isla de Margarita desde ya hace cuatro años, viviendo mi vida bohemia, escribiendo lo que llega a mi mente y lo que rebobina mi memoria. Trabajando en tantas cosas y aprendiendo otras nuevas. Ahora siendo un hombre completo y con una pareja estable en mi vida que me apoya en éste transitar, veo las cosas de una manera diferente, tuve una revelación que cambió mi percepción, pude salir del abismo más profundo y ser el mismo que antes pero con un pensamiento muy diferente y portando conmigo siempre la paz.
Jorge Sors. (24/10/10).
Bibliografía:
Arturo Uslar Pietri, Aquiles Nazoa, José Gil Fortoul, H.P.Lovecraft, Anne Rice, Guillermo Moron, Fernando Sabido Sánchez, Vicor Hugo, José Saramago, Dante Alighieri, Gonzalo Melgar, André Cruchaga, Carlos Aprea, Cesar Ramirez Caralvá, Enrique Gracia Trinidad, Edgar Alan Poe, Patricio Peñalver Ortega, José Lesta, Gabriel García Marquez, Miguel Hernandez, José Maria Lopera, Jose C. García Fajardo, Pablo Neruda, Angel González, Juan Gelman, Paulo Cohelo….y muchos más.





Prosas de mi autoría…!

¡Hiberna el ansia y se obliga a estar ausente…!

Pupilas ausentes en una profunda mirada, blanco lienzo dibuja mis pesares en lejanías y lontananzas, distraídas imágenes grabadas en profundos surcos se dispersan en suaves notas a través de una tonada poco audible que acompaña los destajos de las ausencias, de los momentos inconclusos e historias de notable trascendencia. Se dibuja con suaves trazos la añoranza de tus roces y escucho a lo lejos nuestro sollozo cuando se juntan los deseos desde nuestras apartadas orillas que profundos mares separan. Llega el agrio momento que la realidad propaga, caemos en cuenta de los años que nos han impuesto una amarga distancia. Siente el alma la ausencia, pero nos doblega nuestras rutinas diarias, los aromas de cruda nostalgia que nos infunden las ganas de una innegable fusión. Compañeros ausentes que obligan y asienten que están presentes, pero sigue vacio el viejo cuenco cuyos años lo desgastan, frio y seco se dispone a recibir apenas las gotas solventes que sus esencias disuelve pero no homogenizan pues le falta ese oleo carmesí de sangre y viñas que le da el sabor e impulsa el latido que me devuelve la vida y el imprudente latido que aun cuando me escondo me persigue tras todas las trampas que dispongo frente a mí. Escucha la luna mis aplacados aullidos que la obscuridad apaga, estepario se aísla este sentimiento aunque sabe que esa no es su naturaleza, necesita la presencia, la compañía y no de pocos que sacien su sed inclemente que drena las almas de quienes se atreven a arañar sus alas. Arcángeles celestiales custodian los pistilos que destilan la sabía de cada mortecino lamento que se muestra tras languidecer por no ser tomado entre tus delicadas manos. Retumban los golpes del cercenado toque pues no alcanza ni al roce de esa tersa cubierta que cubre la luz que cobijas en tu alma. Frente a ti despliego mis alas sabes que debo alejarme, oigo el llamado que hace consciente el guardián que habita en las cavernas que surcan mi corazón y donde fluye el fruto de esas batallas internas ya disuelto en vides que abarcan agrias y dulces conquistas.




¡Hambriento ante un complaciente festín…!

Los ojos enrojecidos y las pupilas dilatadas, el ansia llama fuerte a la puerta de tus vestigios. Se escurren las suaves fragancias que te perfuman en el denso aire que le rodea, aspira profundo buscando los rastros que dejas aun consciente tras de ti. Dulce damisela te paseas sonriente entre bestias que procuran el asedio y dar paso al sacro festín. Derramas tu esencia y pules tus pasos dejando el lustre latido acelerado de tus pulsaciones. Se sabe dispuesta pero no por eso se entrega dopada y rendida, prosigue la lucha. Sigiloso avanza detrás, pero cada vez más cerca, ya en su boca se mezclan las savias del deseo. Tropiezan las miradas, salvaje lobo enardecido clava fuerte sus pupilas tras un procaz desliz sobre tus tiernas mejillas. Sabiendo que lo escrutan las miradas, un bosque que emana silencio pero que se mantiene atento a cualquier movimiento, observando como esas solitarias ancianas que confunden sus figuras con las sombras tras una ventana proclives a entregarse durante horas al simple consuelo de observarlo todo. Un fuerte grito acompaña la sorpresa aunque ya consciente de su destino, se entrega finalmente a ser devorada por una fuerza indomable que contagia de sed todo su ser. Sollozos y gemidos, agitados movimientos disipan por instantes la suave brisa que recorre los senderos que circundan la ciénaga y pantanosos umbrales. Tras el placer llega el ahogo la entrega se consuma y solo quedan los despojos. Se aleja la bestia sabiéndose triunfadora dejando atrás los restos de su mórbida aventura. Destellan de nuevo sus penetrantes ojos sobre las almas que lo circundan, que se integran de nuevo al acto generador, comienza el ciclo, todos los elementos vuelven a encajar, avanzan los engranajes tierra, sangre, piel, cenizas, saliva y huesos vuelven a unirse en un festín lascivo que demuestra la bajeza del ser cuando es consumido por un incansable deseo y más cuando es asentido.




El TraJe..!

Contentivo de múltiples e innumerables piezas está constituido nuestro traje, engrosados y lubricados componentes internos sustentan la producción autómata de combustible y procesamiento de insumos para tal fin. Resuenan entre espasmos, contracciones y descargas trasladando y activando muchos otras partes con esencias, formulados y gases. Impulsan complejos engranajes, atados con enormes bandas elástica, tornillos, poleas, correas, pistones, bombines y macizas piezas aunque no tan nobles como el acero. La batería que da locomoción a todo este aparataje reside en un punto aun no establecido, parece que ha sido guardado celosamente por el fabricante, y aunque no lleva fecha exacta de caducidad, ni puede estimarse su durabilidad, que en muchos casos parece depender de factores exógenos y del cuidado que el tripulante pueda darle a su debido tiempo, llega el momento en que se acaba y el traje queda inoperante, y nada puede recargar ésta misteriosa fuente de poder, sus componentes parecen disiparse y no pueden extraerse ni determinarse. A lo largo de su estructura nuestro traje articula un sinfín de movimientos, acata órdenes y pide descanso cuando ha operado por mucho tiempo continuo. Diariamente lo mantenemos o al menos eso es lo que manda el fabricante, para garantizar su buen desempeño y la coordinación optima de todas sus funciones. A veces por querer ahorrar unos centavos le dispensamos fluidos y combustibles sólidos inadecuados o de bajo rendimiento, aun sabiendo que no funcionara igual pero es más barato. Y otras veces abusamos de su resistencia, y creemos que puede superar sus estándares, pero entonces se avería una parte o se disloca una pieza, causando un desastre en el proceso cotidiano. Casi siempre empezamos a operarlo sin leer instrucciones, nos ponemos al frente de tal cantidad de botones, palancas y mandos, atinando al arte de ensayo y error, sin contemplar el hecho de que hay funciones que pueden sufrir una falla irreversible, o que luego se convertirá en una costosa pieza a remplazar o reparar, y pueden pasar años hasta conseguir el último tornillo o una arandela por muy simple y tonta que parezca. Y hay daños que hasta el mecánico más especializado y con mayor experiencia no puede reversar. Volviendo a sus facultades técnicas, las palancas de colores suelen ser las que dan movilidad y agarre al traje, y como ya sabemos estos se disponen dentro de la escafandra que contiene la cabina de mando en la parte superior del mismo. Desde allí, cada toque activa una orden que éste casi siempre obedece sin crujir o resonar. Hay actividades que liberan nocivas toxinas que envenenan a la larga todo el sistema y deberíamos aplicar correctivos a éstas con regularidad. Secretando fluidos nada agradables podemos mantener destapado el sistema de drenaje y activas otras modalidades.
Desde esa base de control ubicada en la parte más alta somos poseedores de todas sus virtudes, y queda a criterio el cómo utilizarlas. En ocasiones dispensamos de desarmar o arruinar otros trajes para reparar el nuestro, tomando si es el caso solo lo justo para no incapacitar permanentemente a otros, salvo que éstos ya no funcionen. Pero esto no garantiza la compatibilidad de las partes ni que los números de series concuerden, nos exponemos a dañar nuestro medio de transporte parcial o totalmente con estos cambios, y casi siempre han sido ocasionados los fallos por nuestro proceder.
En las noches a veces sin saberlo lo abandonamos, transportándonos inertes a lejanas distancias, y dimensiones paralelas, universos sagrados y paraísos celestes, pero queriéndolo o no siempre volvemos a él, para despertar a otro día de larga jornada sea cual sea nuestra actividad, necesitamos volver a éste para realizarla. Solo cuando el fabricante ha decidido en su solemne misterio, que ya ha llegado el momento de arrojar el traje y dejarlo sin baterías, es cuando nos desprendemos etéreos de éste, haciéndonos libres y sin cargas que demoren nuestros movimientos, volvemos a la fabrica y encargamos otro pedido, sin saber para cuándo estará listo, o si se nos tomara la orden, siempre hay muchos en fila, no importa la paga, ni de cuanto se disponga para éste, la espera sigue siendo el factor incorregible. Suele ocurrir que si se nos da la gracia del fabricante de otorgarnos un nuevo traje de piel, carne y huesos al volver se nos ha cambiado el chip de memoria y no recordamos nuestros pasados momentos, y de esto no queda constancia salvo el deseo de que así sea y tener un retorno al humano mundo que pocos apreciamos pero es el que tenemos.



Detrimento en el proceso evolutivo del ser humano.

Es notorio como hoy en día una gran población ha dejado de perseguir y anhelar el factor cultural y de capacitación potenciada del hombre. En sectores donde factores que condicionan el ambiente de crecimiento y desarrollo como la pobreza crítica, la falta de empleo y estabilidad general fecundan un cultivo de seres incivilizados. Uno de los factores más representativo para mí en la actualidad es el crecimiento de la marginalidad, un término que no debemos tomar y aplicar meramente apegados a su semántica o su significado gramatical, adscrito al diccionario sino más bien como un agente nocivo ampliamente diseminado en la población mundial. Procediendo al análisis nos encontramos con que no se refiere el término a seres que se encuentran en un estatus de repliegue o segregación al margen de la sociedad, sino que se desenvuelven y se desarrollan al seno de ésta. Su estandarte no es la pobreza, pues no existe clase social o estirpe libre de conocer entre sus filas algún individuo contaminado profundamente con éste mal, pues una cosa es no tener recursos monetarios para satisfacer y cubrir las necesidades propias y del núcleo familiar y otra muy diferente es no tener un mínimo interés en incentivar valores morales, espirituales, de preparación y estudios aunque sean inculcados por motus propio sin que otro tenga que enseñarte nada. Nuestra sociedad se ha empezado a hacer complaciente y conformista, salvo casos aislados que aun siguen estructurando un vasto número de humanos en plan de crecimiento y capacitación, que valoran el trabajo, la preparación, el ser poseedores de conocimiento y ampliarlos cada día para convertirse en seres más completos y desarrollados, que es lo que yo llamaría evolución. ¿Porque hoy en día no vemos grandes artistas plásticos, pintores, escultores, escritores, etc.…?y no es que no los haya como en siglos pasados, cuando se aglutinaban en abundancia, sino que hoy en día los sigue habiendo pero ya éstos baluartes del crecimiento personal no son apreciados por la mayoría, ni reconocidos por sus entornos sociales que poco a poco son quienes los convierten en grandes virtuosos, salidos de un sótanos y convertidos en fenómenos mediáticos. Si todos los hombres desearan ser conocedores de la verdad suprema y poseedores de grandes mentes pensadoras, en vez de ser propietarios de un teléfono celular nuevo de alta tecnología que los hace zombies deambulando como estúpidos por las calles con sus cabezas sumergidas en una pantalla sin siquiera observar lo que se les cruza por delante, seriamos una sociedad de eruditos. Esto es más o menos, como el caso de esas personas, que piensan que por obtener un trabajo mediocre dentro de una prestigiosa organización ya tienen la vida resuelta y no deben esforzarse más, y se conforman con pasar sus vidas sentados si es posible bajo el mismo escritorio y posándose sobre la misma silla con tal de no ser exigidos a más, y que no se les vulnere exigiéndoles nuevas tareas que no sean las preestablecidas porque no quieren hacer pensar a una neurona más, y allí se funden en su propio fracaso, no piensan en desarrollarse, investigar y crecer dentro de dicha empresa, ni en saber como el dueño logro convertirse en quien es, que de seguro fue uno de esos pocos que si decidió evolucionar. Pero este no es el único caso, podemos conseguir a quien sea autodidacta, y solo sea un limpia botas, porque su perfil curricular no le ha permitido encontrar una oportunidad que lo haga destacar dentro de una organización empresarial, pero resulta que éste peculiar individuo, habla otro idioma, se expresa con un vocabulario supremo y amplio, te desmaraña historias de su pasado cual destacado poeta, y conoce unos cuantos oficios que se ha prestado a emprender y conocer por su propio interés.
Podemos preguntar entonces ¿donde está la falla?, pues yo pienso que son muchas aunque básicamente podríamos empezar por la niñez y el desarrollo de esos primeros doce o quince años dentro del hogar, rodeado de sus familiares, ya sean sus padres, o solo uno de ellos, o sus abuelos, o padres adoptivos, u hogares de cuidado supuestamente especializados para niños huérfanos, el asunto radica como faceta primaria en esos primeros años de todo ser humano. A medida que han transcurrido los siglos, hemos dejado el cuidado y el aprendizaje de nuestros hijos en manos de extrañas personas quizá menos estilizados y cultos que nosotros y también en manos de la tecnología, que si hemos desarrollado para hacernos individuos más sedentarios y flojos. Antes se inculcaba a muy temprana edad los valores morales, éticos y culturales, el respeto hacia los padres y la familia, y aun más el respeto y trato para con los extraños, el valor del dinero y lo difícil que es ganarlo, se evocaba la participación en labores que favorecieran el núcleo familiar, y se velaba porque fueran bien preparados los niños dentro de las posibilidades de cada quien. Se hacía hincapié en el vestir adecuado y usar un lenguaje moderado, se hacía gala de estamparle una personalidad al joven dentro de los estándares mínimos exigidos por la sociedad, claro siempre han existido sus excepciones los cuales declinaban a ser maleantes y ampones. Se mantenía un seguimiento sobre lo enseñado en clase por maestros y profesores, y se reforzaba el parte diario, tratando de hacerlo más abultado y colorido, y así también se verificaba que avances iba teniendo el pequeño ser fuera de casa. Se pedía moderación con los amigos y por supuestos se debía conocer a sus padres, para saber que percibe y graba el muchacho en su memoria cuando comparte con ellos fuera del hogar. Existen más ejemplos pero estoy seguro que muchos de mis lectores ya conocen como sigue la lista, pero adentrándonos también en el tema de la tecnología, actualmente en un mayoritario porcentaje los hijos del siglo XXI se educan bajo la tutela de la televisión y el internet. Y que más cultos maestros que estos, cuyos conocimientos abarcan todas las áreas del saber, y te despliegan sus enseñanzas con imágenes y videos que muy bien ajustados al programa de coto y cultura de la moderación aplican. Y luego ves las caras de estupor cuando el niño supuestamente nunca ha escuchado decir “maldito”, “te sacaré los ojos y te apuñalaré hasta que tus intestinos rueden por el piso”, o “hijo de puta”, cuando el angelito se supone que jamás semejantes blasfemias han golpeado sus delicados tímpanos. Es como si se viviera en un mundo de irrealidad, aceptando y descargando la responsabilidad de crianza que es dura, pesada, difícil e insostenible en muchos casos sobre todo durante la adolescencia de los hijos, que preferimos descansar esa carga sobre el pretexto de que nada de eso hace daño siempre y cuando se lleve con un control adecuado. Mentira, los niños y los adolescentes son como los delincuentes, ponles nuevas trabas y escollos a sus deseos y pretensiones y veras como encuentran con gran facilidad la técnica adecuada para burlar estos medios. Si tratamos para no ser clasistas a quienes no dispensan de estos medios tecnológicos o a quienes se les hace difícil su acceso, pues tenemos a los hijos de la calle, es decir no son criados por los padres, ni por otros familiares cercanos, sino por todo aquel siniestro o triste célebre personaje que se ponga en su camino. Entonces dentro de ambos escenarios estamos expuestos al factor de la marginalidad, pues seguimos creando seres esculpidos por antivalores, con alta preponderancia hacia la violencia, con poca estima, con deseos de dinero fácil, conformistas y lacayos de los lavadores de cerebro industrializados. Marginales y no precisamente por estar agazapados en obscuras esquinas, fuera de la vista del transitar del corriente, sino haciendo vacilar a otros en su discernimiento y su juicio, dañando y aniquilando a otros jóvenes discípulos del destino terrestre, que buscan una identidad y un ejemplo a seguir para hacerse de un estatus o encontrar su lugar en este agolpado mundo de seres humanos. Espero sea esto una reflexión que mueva en algo sus fibras y logre calar hondo en sus conciencias, porque muchos de mi generación estamos criando a la venidera.




Floreciendo aún, ya Te Encuentras Ausente…!

Carente de una respuesta, se torna insolente, airado y difama contra su creador, difumina su repudio, y asume posturas abruptas colmadas de insanas tensiones. Exige respuestas, ¿por qué apartarlo de lo que el mismo ha creado desde sus más profundas entrañas?, de lo que ha venido cargado de su sangre y su esencia, que lleva la semilla que será fértil en campos futuros, esa que procreara su linaje y postergara en la memoria sus historias y sus nombres. Tallo creciente que asoma sus primeros brotes, aun sin formas conscientes y sin sentirse presente, apenas enraizado pero con solo una leve brisa puede quebrarse, ¿Por qué llegas y aplastas su frágil figura, lo dejas desvalido y ahogado en sollozos sobre la árida tierra que ensucia su rostro?, me dejas viéndolo deshacerse frente a mis ojos sabiendo que nada puedo hacer ya para reanimarle, impotente ante tus designios te demando consideres tus actos y me lo devuelvas, veo mi propio ser esparcirse disuelto y agonizante, soy yo mismo que muero con él, ya nada dentro de mi será igual y tú me has arrastrado a eso, como no sentir que me abandonas y dejas que la forma que con tanto esmero, dedicación y afecto forme entre mis manos a pulso sobre barro y agua hasta hacerlo imagen de mi propia titularidad. Volviendo sus formas a fundirse con la madre tierra ya nada me queda más que su recuerdo y mi amargo destierro de la senda que compartí a su lado, sus quejidos retumban ensordeciéndome como campanas que anuncian la proximidad de las fiestas eclesiales. Creí en tus preceptos y sostuve fuerte mi confianza en que estarías siempre a mi lado, ahora cuando pedí tu clemencia te apartas y desoyes mis ruegos, te negaste a voltear tu rostro y observar las lágrimas que derramaba sobre el retoño marchito que ya inerte se entregó al sueño eterno. Como sentir si mi corazón se ha secado y ha perecido a la felicidad, sigo ahora ausente a ti, intolerable a tu presencia y blasfemo a tus palabras, me declaro en rebeldía y nunca dispondré tregua entre nosotros, pues solo tú podías ayudarme y me has dejado caer. Contemplo solitario la tierra que te ha devorado y te ha devuelto al elemento, otros podré formar con los mismos componentes, pero ya no serás tú. Tú perdida ha sido irreparable, he preparado la carga que me doblegara ante posibles composturas, pues deseo seguir entregado a reconocer que no estarás, y a gritar tu nombre en esas frías noches lluviosas que recuerdan cuando te mantenía ceñido entre mis brazos dándote abrigo.
Tú creador, te has acercado sigilosamente a mí, creyendo que no se que estas ahí, pero sabes que no quiero verte, y no te perdonare. He recibido tus mensajes, tus emisarios diversos han palidecido ante mis despliegues de furia y frustración, y ya no han vuelto. Guardo solo una foto tuya en un escollo de mis gavetas, pero aunque sé que está ahí no he sido capaz de volver a verla pues tu pura imagen me recuerda la perdida y recrudece el sabor amargo que corre lento y desciende estirándose por mi tráquea, tu rostro, en esa imagen se refleja como frente al espejo el mío. Confundes por momentos los pilares que fundamentan mi carga, y me desplomo. Otros han venido a mí, foráneos y propios, ahora son parte de la rutina y el paso del tiempo en su lento transitar sobre lejanas tierras que he dispuesto para no ver la poca cuadricula que cubre los despojos del que ya no está.
Me han dado brebajes, untado ungüentos y bálsamos y han probado que sigo renuente a confortarme. Hay otras figuras a las que he dado vida, he juntado arena, tierra, minerales, rocas y agua de diversos mares para hacerlos diferentes a ti, pues tu siempre seguirás siendo único, mi único ausente.
Ahora viéndome viejo, mis raíces se han secado, mi hojas amarillentas ya no producen encanto, ya no produce mi ser abundantes frutos, ni riegan mis flores de fértiles semillas el campo donde he dispuesto mi última morada. Pronto estaré pétreo y seco, hueco y podrido, en mi partida arrastrare conmigo todo lo que me sucedió y pido volver a encontrarme contigo, mi inolvidable ausente, me fusionare con la tierra y volveré contigo, justo ahí donde comenzamos encontrare la paz.

Nota: no es lo mismo escucharlo, que sentirlo. No es lo mismo narrarlo que vivirlo. Por eso lo dedico a quienes se que pueden entenderlo, y aunque mis palabras sean solo eso, espero encuentren la paz y dejen fluir el perdón en su corazón. Hay que dejarlos ir…, aunque sea profunda la herida, siempre sanará.



1677.- ANTONIO JUSTEL RODRÍGUEZ


ANTONIO JUSTEL RODRÍGUEZ/ORIÓN DE PANTHOSEAS


REFERENCIA BIOBIBLIOGRÁFICA: Abogado. Natural de Vecilla de la Polvorosa (Morales de Rey - Zamora) Actualmente alterna su residencia tanto en Vecilla de la Polvorosa como en Castro Urdiales (Cantabria). En Bilbao, y en el ámbito de la Asociación Artística Vizcaína, fue cofundador del “Grupo Poesía 4”. Su poesía comienza a aparecer con el libro “Veintitrés voces para un poema”, CLA Bilbao 1976, para continuar en las siguientes obras: Antología Club Internacional de Escritores, Madrid 1981; “Los siete rostros del amor”, Madrid 1988; “El grano en mis molinos”, Ediciones El Paisaje 1988; Antología Poética General, de Carlos Murciano y Carlos María Maínez, Madrid 1990; en 1995, por Se-uba Ediciones, es publicado el libro “Yosel”, y en 1996, con el libro “Del agua y del fuego”, publicado en 1997, obtiene el Premio Nervión de Poesía, convocado por la Sociedad El Sitio de Bilbao. En 2010, y en compilación efectuada por el poeta y editor Fernando Sabido Sánchez, forma parte de la obra “Poesía: Poetas para el Siglo XXI”. Sus obras pueden se leídas fundamentalmente on line. Editados o inéditos, es autor de más de 20 libros individuales de poesía de los que a continuación pueden encontrar una sucinta muestra. En la actualidad comparte poesía, relato y novela.





EXTRACTO DE SU OBRA


Libros representados:

Abrir y cerrar la vida………………….. 2
Una fisura en el pecho…………………. 1
Yosel…………………………………… 1
Del agua y del fuego…………………… 5
Fenicia………………………………… 4
Épica y lírica del dolor…………………. 2
Libro de Ahab………………………….. 1
Versos de las imperfecciones…………… 3
Arquitecturas……………………………. 1
Libertad: cantos menores……………….. 3
Libro del espíritu……………………….. 2
Tratados de hombre……………………. 2
La ley y la espada……………………….. 2
Todos los fuegos (en preparación).…….. 1




NUESTROS BESOS YA NO MORIRÁN

… no,
nuestros besos ya no morirán;

… de las tardes quemadas
no quedó más que oliente ceniza, más que oliente pobreza,
y, entre toda la angustia, yo recuerdo tus labios, amor,
porque nuestros labios aún servían para algo;

… era
cuando día a día
nos temblaban repletos de heroísmo y tristeza,
pues nuestros besos eran lo que no querían llevarse:
el dolor;
[... nos besábamos dolorosamente frente a la España nuestra]
… nos besábamos, amor, para vivir;
… amor, amor, para que algo viviera.





AYER, A LO LARGO DEL MUELLE

.. él venía
de la mar, yo del despacho;
él me apostó por Marx,
yo le aposté por Cristo;

… y hablamos de la pesca,
de la bolsa,
del precio del pan y del tabaco;
[… y con celo callamos la hermosura
de que nada marchara en medio de nosotros]

… y mientras las gaviotas giraban y buscaban en lo alto
el refugio
del sol,
ambos silbamos canciones diferentes a lo largo del muelle;

… fue ayer con mi amigo,
mi amigo de siempre y para siempre.






ÓPARIS Y CÁLIPSE
[zagales eternos]

... en el monte
- a solas -
se amaron y juraron en diciembre;

… por diciembre se acortan las majadas, las palomas,
el canto del cielo, la luz,
y sólo el sol de las nieves pastorea en las cumbres
y allí queda, encendido;

… abrazada a su peluche de cáñamo y cristal,
habría de morir Cálipse;
y es que fue, fue el veintitrés de enero cuando se abismaron el fuego y las tormentas
y un frío atroz acosó a las jaurías y al ojo del jaguar y al toro negro;
[y un frío así de insoportable, jamás, jamás tiene incertidumbres]

… así, pues, subió Óparis al monte trepando por él, sin él,
por la oscuridad pura,
por el vientre gris/salvaje de una piedra infinita;

… Cálipse estaba al lado de la puerta, caída;
como una mariposa helada la recogió en sus brazos y la estrechó;
luego, mirándola y mirándola, suavemente la depositó sin prisa
en el suelo de la choza;
después bajó los ojos y allí estuvo,
de pie toda la vida.






DE LOS HIJOS DE CAÍN

... a batalla abierta frente a dogmas con sus aros de hierro,
cogeré mi miedo y mi desesperación,
- y el llanto de la noche última -
y saldré a buscar
la luz,
la libertad,
arrancaré a la muerte su poder,
- las purísimas rosas de nuestros dioses heridos -
y os entregaré mi espíritu cantando,
y así mis cuerpos y mis fuerzas;
… sobrada opacidad ha habido, demasiado temblor
y gestas y exterminios contra el don de los ojos:
esa mirada que guarece y salva al ser, sus ruinas y sus resplandores;
… he de instruirme en esta profesión de hollar en cada instante un río,
un quiebro de agonía, un mar invertebrado y vivir;
… éstos son los cielos que instituyo ahora,
que una brizna de hierba prende fuego en mi boca.






NIÑOS DE LA HISTORIA BLANCA

… y allí estábamos, como rosas tardías o pájaros varados en un cielo escondido;
... mientras era el silencio nos cayeron las lunas, la luz, el movimiento,
roto todo, ay memoria, mientras pegaba y golpeaba la belleza caída,
vertiendo la ilusión tan joven, o no tan joven por el uso y abuso de la muerte;

... si alguien vio vadear las cegueras del alba, si alguien vio cómo fueron las navajas
del hambre, los témpanos del miedo, ah, si alguien los vio, sabe bien del amor,
pues que el dolor se acaba amando – ah desgracia infinita – aunque torne amargos
los panes reverentes;

... fue en el pueblo y en la ciudad de piedra, en los presbiterios sacros de los credos civiles,
fue donde sólo hijos/súbditos hubo, hijos yermos, hijos desvertebrados, hijos tristes;
... éramos madreselvas-niño o niños-madreselva pálidos por el sur de las tardes,
tras una iniciación tan épica en las toses y gritos,
en los estremecidos vendavales del corazón;

... los niños de la historia blanca, ah, bien lo recuerdo,
jugábamos en las venas rojas del río y allí nos descubrían,
combatiendo la noche con la sangre furtiva de una hoguera.







DISCURSO ÍNTIMO PARA MI PADRE

... tu cuerpo, padre, es una piedra en el campo aquél,
detrás del río;
no sé aún cómo llegó allí,
no sé;
... después de tantos años acarreando soles y lunas,
aupando de la tierra las terribles lágrimas que produce la oscuridad,
no tuve, padre, un rato de juventud con que pronunciar
y estrechar con pasión tu nombre; yo no sabía
que un muchacho con el cuerpo de mimbre
tenía que parar, hablar y darle forma a su padre, crearlo;
... y ahora ¿ cómo llegar a ti ? ¿ cómo arrancar constelaciones
y lumbres vivas del corazón y tocar tus manos y que lo sepas ?
... este oficio de vivir no nos dio para mucho;
pero, al menos, nos queda esta prenda serena de dolor,
la que acompaña siempre a los silencios duros y graves
como el que ahora tengo.






ROSAS DE AGOSTO

[… en mi casa de Vecilla de la Polvorosa;
en ella, con cariño]

... esto que estoy mirando es la casa de mi niñez;
[... bien adentro, escuchando, se oyen melodías que viajan
de un lado a otro reverberando y tocando las cosas,
acercándolas, descubriendo su rostro que fue, por un instante]

... éramos muchos en los días hermanos de los días
y mucha la labor, y el bálago, las vueltas de trillo y la nieve
en diciembre; vivíamos aquí, y en torno de la mesa, en el cuarto aquél,
nos reuníamos;

[... y qué cosas pasan; inexorablemente sobreviene la ruina
y el polvo se acumula; como la razón, si es que llega a comprenderse
alguna vez este quebrar, este despiece, esta desolación
que a jirones se agolpa y tunde la memoria]

... ríos de vida me devuelven seres y años con que fui feliz
y los mismos ríos me los llevan;
acuden gorriones al declinar la tarde, y, al ensombrecerse el patio,
ensombrecen las rosas;
... pienso en ellas, y ya no puedo verlas.







TIERRA ABANDONADA

... ya nadie vendrá aquí, nadie pasará sus tardes al sol de los otoños
ni reparará el estropicio del tiempo y el silencio, nadie,
ni nadie recordará que ahí mismo, junto a los ciruelos y los sauces,
engendré a mi hijo;
... el viento pasará ululando en invierno, y hasta los lobos, las cornejas y las nieblas
pasarán heridos de soledad
e irán muy lejos,
pues temerán el encuentro con la inmensa angustia
que exhalan la piedra rota, las puertas, los aleros caídos,
la tierra hostil y abandonada;
nadie encontrará la huella del almendro,
nadie el mar,
nadie un senda,
nadie una luz;
... y si este daño inmenso resulta en el pecho sin más irreparable,
una llaga de amor, atroz y revivida, esgrime su dolor y asuela las palabras.







RACIONALIZACIÓN DE LA ALEGRÍA

... acostumbra el dolor;
llega la alegría y la estoy recibiendo con los labios temblando,
como si el cuerpo extrañara, como si la costumbre del dolor
hubiese obviado la irrupción de sucesos hermosos;
... es así que la alegría casi duele, pues con furia se aprieta
contra el pecho para hacerse sentir, para ser reconocida y asumida
y de esta forma pronunciarse;
... y son tan pocas las gotas de rocío vivo que van apareciendo
en la aridez que soy, que las cojo y pongo por las grietas del ser
cuidadosamente no para que crezcan, sino para que no mueran;
... todo parece revertir a este momento en que me quedo quieto, escuchando,
como si el leve resplandor que tengo estuviera en peligro,
y con rapidez, contra un mar taimado de oscuridad e insidia,
tuviera que ordenar las fuerzas para creerlo en mí, amarlo y defenderlo.







BAJO LA TORMENTA

... como sobre racimos, la luz se posa y enciende por tus pechos
lagares y vendimias ; mientras, la mañana arroja presagios como lanzas
y, como besos, lluvia;

[… se elevan y estallan los capullos de las rosas,
¿ los oyes ?
¿ u oyes cómo acoge la tierra alborozada
los destellos de sol
y brotan amapolas y jazmines ?]

... tu ardiente aliento abrasa, y es aquí donde converge el fuego con los fuegos
y en su virtud se tocan, se funden y se queman;

... nuestro silencio es puro y hondo frente al clamor terrible del cielo y de la tierra;
todo, todo es valor y, sin embargo, las gotas de lluvia nos aturden.







TEMA DE AMOR PARA UNA BALADA TRISTE

... de tu cuerpo a mi cuerpo, Fenicia, relámpagos,
de mi cuerpo al tuyo un río, un beso en vendaval, una marea;
¡ … cómo te he amado y cuánto !
¡ cómo fue aquel temblor de rosas abiertas
y qué ambrosía cosechó en tu pecho la furia de mi aliento !
... es, es difícil recordarte y no obtener un instante hermoso
de luz por la memoria;

… éramos un hombre y una mujer, un rumor, un hálito de vida, un cántico,
un eco solo y purísimo ¿ te acuerdas ?
fuimos una vez;

… hasta el alba de un día cualquiera en que ladraron los perros,
y, sin cansarse, toda la noche estuvieron ladrando, ladrando y ladrando;
aún brillaba la luna cuando cerca de la madrugada,
se alejó la jauría con la muerte.








CELEBRACIÓN DE LAS ROSAS
[elegía íntima]

... ahora, que sosegadamente te miro y estoy pasando las yemas de mis dedos
por los huecos sagrados de tus vértebras,
cuando acerco también los labios para seducirte y resucitarte
y saber al fin quiénes somos,
me está asaltando ese instante brutal con que irrumpen la hoz y el olvido;
... y con este vértigo, mientras me declaro y hago hombre por tus dunas solares,
ay, qué sombras y qué desolación aguardan tras los últimos besos y la última arena,
qué temblor mientras recojo por tu vientre lumbres y estrellas vivas,
y qué lóbrego, qué espectral y terrible silencio
por que no descubras mi combate amargo
frente a la verdad;
… y no, no sé dónde poner las hordas asesinas,
no sé dónde la luz, ni cómo atajar la furia de este hambriento mar,
ni tampoco, apenas, esta costumbre mía de celebrar a ultranza y con ternura,
las rosas y la muerte.








EXÉGESIS PARA UN TIEMPO IDO

… y largamente me quedé pensando en cómo eras
o en cómo aullaron los cierzos de marzo y las iras de agosto
que tanto afligieron nuestras yemas tempranas;
pero, sobre todo, en que no supe hacer que del fuego solar descendiese la lluvia
y en la piel del volcán germinara una rosa;

… y no, no había desamor ni nieblas cuando escuché el silencio;
sé que a veces se aparece la eternidad con esa esmerada placidez,
cuasi dulzura, cual paz que orea, limpia y calma;

... así surgía nuestro amparo o don de las resurrecciones,
la transparencia lúcida de todo cuanto con amor ha sido;

... reconozco y siento tu sublime libertad y el aleteo de tus pájaros alejándose,
y ese poso apacible, y cálido aún,
de la ternura fresca.








PRIMERA REFLEXIÓN

... este descalabro de mi vida, este golpe exterminador de ángeles y rosas,
este acontecer que se me ha adentrado en el pecho y me ha llenado
de estragos la sangre y el discurso del cielo,
me duele;
... no quiero exagerar en cómo es la soledad mientras se instruye,
o cómo llega la estulticia del tiempo y va invadiendo los hombros,
los brazos, la cintura y los pies sigilosamente, cómo tira sobre el diván del loco
porque ya no quedan pájaros por pasar a través de la ventana y el daño es grande:
una constelación desconocida y descontrolada de ejes y cuerpos, estridencias y órdenes;
yo sé que es un momento de mínima virtud y de escasísimo hombre,
una refriega de lobos enjaulados por y en mi propio frío;
… pero sé también que esta ruina mía pasará, aunque a dicha resurrección
nadie esté convocado y los lobos me aúllen día a día y año a año
por las venas tensas y heladas del corazón;
… yo creo, yo creo en la vida de mis huesos sitiados;
¿ dónde si no construiré lo que espero ?
¿ dónde si no la libertad ?







RUIDO

... estoy dentro de mí, voy bajando hacia las profundidades
de los pulsos oscuros;
[... qué difícil es concebir desde arriba el ruido que producen el mar y el fuego
golpeando el ser;
no puedo deciros por dónde estoy cruzando,
ah, no quiero, de ningún modo, un culto que consagre y colme la desgracia de la memoria]
... si no me acompañara esta luz,
- la frágil cerilla que da el dolor -
¿ podría entrar siquiera en donde tanto estuve,
tanto destruí y tanto amé ?
[...pero la ley que me instituyó, la que ahora me destruye,
¿ conocería lo ingente de este ruido, su hondura,
la impiedad y tormento de vivir?]
... dentro de mí se agitan voces, alucinaciones y gritos,
el mundo rueda loco y ante mis ojos todo gime y se estremece,
se hincha y crece, se agrieta y rompe;
… aun sabiéndome en mí, me siento preso y asustado
y no sé, no sé exactamente dónde estoy,
pues el ser y el mundo se enfrentan y golpean, se diluyen, van y vienen,
y un viento seco, helador e hirviente, sin escrúpulos, siento que me está robando
fuerza y luz del alma;
… oh Dios mío, Dios mío, no puedo más y mi cerilla se apaga;
… no oigo el ser, estoy perdido, ya no encuentro el dolor.






SOLEDAD

[… y enseguida una voz pregunta: “Pero tú, Ahab, quién eres…”;
y riéndose y mofándose se aleja y desaparece]

... y con el puño en alto y por delante pregunto por qué, por qué y por qué,
pero nada cruje o chirría, nada ni nadie responde;
... no hay duda, cuando ocurre estoy bajo un silencio total, ni siquiera me oigo
el pensamiento pensar, ni siquiera;
todo se calla, todo se para y me olvida porque me muero;
sí, tengo la intuición, la seguridad profunda
de que me estoy muriendo;
... desde hace meses parece como si no tuviera fuerza, me entran temblores y congojas de niño,
y nadie, nadie debiera saber que de un tiempo a esta parte lloro, nadie; qué ignominia;
me despierto a cualquier hora de la noche y es como si me volviera loco:
abro desmesuradamente los ojos porque no sé quién soy ni tampoco recuerdo mi nombre,
no recuerdo nada;
[¡ Dios mío, Dios mío, qué soledad !]
ningún hombre, ningún perro debiera pasar por un instante así;
... más hubiera valido haberme muerto con mi madre, o antes, y de otro tiro, con mi padre.





DE LA MARCHA INFINITA HACIA LA LIBERTAD

“ ... mirad y ved bien que las cosas no duren mucho,
no siendo que se tornen añejas y rancias”.


... rebélate, oh ser mío, frente las viejas formas,
las viejas luces
y la vieja alegría;

sal
y resurge sobre terminaciones íntimas,
sobre todo cuanto pueda ser hoy tu orilla o puente,
tu ley o libertad,
pero, al fin, tu muerte;

... para hollar lo eterno deberás vencer el velo de la fascinación,
- el humus de la sangre y el néctar de los labios -
y con amor y ciencia instituir tu fuerza y tu belleza: una lanza pura, docta y fiel
con que enfrentarte a credos de hombres y de dioses y no caer;
[…necesitamos crear nuevos conceptos, nuevos números y nuevas geometrías]

.. haz, pues, con mis huesos un fuego pavoroso y con mi alma un río
o un mar inabarcable en llamas con que instruir y propagar la luz;
ser mío, sé valiente, no te detengas.








ITSOEL Y AITIÍNE

CANTO I

... conocía Aitiíne el cuerpo de Itsoel, lo estaba conociendo, cuando dijo:
Itsoel, amado, tu cuerpo es una gema labrada y escogida,
es en mí como el océano adentrándose en la tierra,
pero tu alma, Itsoel, tu alma se me escapa como peces que nadan en la bruma
de la noche y quedo sola, perdida entre los hielos ingentes de la llama;

... uno a uno recorrió Itsoel los rasgos de Aitiíne cuan nácares y mimbres
y con deleite la besó en el vientre, en el pecho, en los cabellos…
…todo, todo fue profundo y delicado al tacto, al sentimiento,
a las horas habidas, ambos suyos, de ellos, solos,
inmolados por y en el silencio;

... con Itsoel en los brazos, buscándolo, caminó Aitiíne sin rumbo por la noche y la niebla;
por eones, edades y años, al amparo de ángeles y arcángeles,
junto al mar y los ríos lloró bajo el dolor de las lunas,
y sin voz buscó y buscó por los instantes sin viento y sin aurora…

“... oh amado Itsoel – suspiró desolada y abatida –
invítame al ocaso o al alba en que amanezcas; junto a ti, junto a ti estaré”.



CANTO II

... las horas de Itsoel fueron de agua y fuego, tomillo y amaranto;
venían engastadas con la miel de los linos y la luz que arrancan
al ébano los pájaros;

… abrió los ojos, encerró en los párpados el magno dintel de la mañana,
y sujetó las rosas y los goznes del mundo
cuando sonaba a tormento y a rebato por la sangre de Aitiíne,
y la misión que lo ungía rescató de golpe la verdad del ángel de la lluvia:
la que al corazón destina polvo, cieno y finales de ceniza;

... cogió Aitiíne la copa oscura de las hiedras y bebió de ella,
justo cuando el sol, místico y desnudo, cruzaba instituyendo por el firmamento
los indestructibles signos de luz y libertad para la Tierra.






DEFINICIÓN

... mientras pongan grilletes a tu libertad
no existe la oración, ni el canto, ni la danza;

mientras cunda el hambre, la angustia o la violencia,
busca el pan, la alegría, la palabra;

mientras toda justicia se ciña sólo a ley,
reúne las leyes y expúlsalas del alma;

y mientras alguien incendie el universo,
tú debes ser el pozo, el cántaro y el agua;
... solo así vencerás tu esclavitud.






POESÍA: construcción de fuego



… entre intensas lumbres engendro este poema;
llamas cerebrales siento entrar al corazón y herirlo, trascenderlo;
potros de luz sobre la Red, cabalgan las palabras;
… un poema es fuego puro,
un sol devorador que sólo el agua viva mesura y acompasa;
… cuando el espíritu incendia el ser y en él declara ardiendo las fuerzas y potencias,
irremediablemente el alma afronta sus muertes prematuras, y conflagraciones de dioses,
y conciertos ingentes de sonidos invocando en acordes las primicias del mundo;
… esta noche, ser mío, disponte y ven a renacer de nuevo,
sé valiente y construye un dios de agua y fuego, levántate y lucha, enséñale a nacer.







Y AÚN, AÚN PUEDO RECORDAR

... y es que aún, aún puedo ver;
puedo salir a la calle y hallar camino, entibar o acribillar el pecho,
bruñir el corazón, destruirlo,
y aún, aún puedo recordar;
… por tanto, frente al cielo puedo empeñarme aún en su luz y hondura,
en la vertebración que tuve cuando el mar ardió y de mí sólo quedaron
el lecho y las orillas, y del inmenso horror - cual suprema desnudez - las tapias;
y es que aún puedo dirimir una batalla o guerra y ganarlas,
desgarrar los velos, asomarme al otro lado del mundo y observar si algún hermano vuelve
por el camino del rey;
… puedo, puedo hollar el dolor e implicar en él un serio reto y su virtud;
en realidad podría caminar sobre piedra abierta y acercar con las manos
los hierros candentes del espíritu;
aún, aún puedo hacerlo aquí y así, ahora;
…y en ello, y por ello, es que auspicio el fuego y la esperanza.







DEL FLORECIMIENTO

… en la luz todo florece:
las piedras,
el dolor,
la grava de silencio
y la fe,
la soledad;

… crea y fulge en ellos el honor íntimo, y en las noches más hondas,
por las interioridades del pecho, puede oírsele pasar cantando;
¡ y ay sus notas y ay su voz… !

… en la casa de luz no hay balanzas;
el río de vida
todo enciende, quema
y es;
en las estanterías de sus lumbres, a sangre están escritos
los libros excelsos de los hombres.








RUTA DEL FUEGO

… más, más hondo que el corazón de llama azul,
busco el fuego;
y más allá del fuego/dios y redentor, aún más allá,
la libertad;
… son, pues, mi cuerpo y fuerzas un campo ingente de batalla, la urdimbre
en que se gestan el dolor, la valentía y la muerte,
y donde brota, quema y es
el viento vivo de la resurrección;
[ésa, ésa es la lid]
… a veces, cuando lucho, rompo y prendo los dominios
del pecho y arden lábaros, huesos, banderas y el toisón del ser,
entonces, cansado y destruido - y sólo en ese instante -
sé que soy y somos la invencible chispa/luz de un incendio infinito
con su lumbre inmortal;
… y al borde del mundo, mientras voy dejando atrás mis órbitas en ruinas,
subo y cruzo ríos y el agua es vida ardiendo.








CASA NUESTRA

- 3º canto a la casa de mi nacimiento, la de mis padres,
la de mis abuelos y bisabuelos en Vecilla de la Polvorosa -

... se agrieta, se resiente la casa,
íntimamente se agota,
gime;
quién vendrá a salvarla si todos hemos ido huyendo en busca de armaduras de hierro
frente a horrores y signos de calamidad;
sin embargo, uno advierte que adheridos a las paredes, que por detrás de las puertas
o en el hollín del hogar, hay violines tocando en honor de otro tiempo insigne
y que siguen vivas las piedras, la parra, el horno, el brocal del pozo,
y que también la voz y el aire,
aún, aún;
… es así que, aunque duelan, uno vuelve a las rosas perdidas, a las azucenas que hubo,
a los lirios, a las golondrinas del corazón;
… yo sé que ha habido un rompimiento ciclópeo, infinito:
pero aquí está la casa, aguardando a que pase y pase esta enorme amenaza
o ciclón invicto de la muerte;
“… que se abran las puertas, gritemos libertad y que retornen las rosas”;
oh voz de amor, oh faro o casa/luz, oh sed y don vital, oh casa, casa nuestra.







¡ LIBERTAD, LIBERTAD !

¡ oh flor de vida, oh flor del año !

¿ … prohibido por ley ser pobre ?
pues si todo, todo por ley lo obtuviese,
cómo y por qué entrar en mí para desatar mis fuerzas y conquistar la fe,
el conocimiento, el dolor, la muerte que soy,
el mundo;
pero sobre todo ¿ cómo, cómo la libertad ?
… porque la libertad no se regala, no entra por las puertas abiertas,
no sigue a nadie, no está en los mercados, y no,
no debe su ser al capricho del príncipe
y no a dádiva de ley;
… ay la libertad, ay su construcción, su templo/luz, ay;
mirad, mirad hacia arriba y hacia dentro;
aún hay verdad crucificada en el hombre/esclavo sin dioses ni veredas,
sin error, sin canto;
¿ … prohibido por ley ser pobre ?
no, no, gracias;
pobre o rico, enfermo o sano, ignorante o culto,
mi ley soy yo, yo soy mi única voz y circunstancia, yo el responsable,
sólo, sólo yo mi condición;
… ah mis amigos, mis queridos amigos, la felicidad por ley no ha cundido nunca,
farsa o disfraz, proclama ilusoria ha sido;
no es, no, no existe.







INSTANTE Y SÚPLICA

… madre de todos los tiempos, recógeme en tus brazos, abrígame;
en el ingente hueco de tu amor reconóceme y sonríeme,
háblame;
... tirito, siento frío y no cesa el vendaval de la muerte
y no la irrupción de montañas y mares abiertos,
no la oscuridad íntima;
madre, no el miedo, no la angustia;
… a ti clamo como dios caído,
cual hombre,
cual lirio o animal que fui;
… son muchos, madre, mis trozos, las cicatrices/alma, las suturas;
de entre todos los destierros y ordalías
llego;
… pido no un sitio tibio en el hogar, no un sol, madre;
sólo aliento, pausar el dolor;
los hijos de Caín crecemos con la guerra.







EL GRIAL DE EBOR

... más allá de los mares últimos, de las tierras y luces últimas,
estabas tú;

… entré en mi corazón como en un fuego
y rosas vivas salieron a mi encuentro cuando dije que Elaí era tu nombre,
mi fe y razón, mi última, mi excelsa gloria;
llevaba por divisa mis tambores, mis lábaros y lanzas, mis fuerzas y triunfos,
el óleo terrenal,
el mando y ser,
la estirpe;

… y nada fue;

… en atrios de silencio, bajo luz purísima, del otro lado de la sangre vive Amor;
aquí, aquí está mi Camelot, mi Excalibur, y también mi patria y reina,
la que sueño y fulge,
mi Elaí;

… por tanto y extramuros aún, peregrino en el pecho,
pobre, desnudo y ciego, solo estoy;
¡ ah, rosas vivas…! a la que es mi alma,
¿ podréis decirle que Ebor ha muerto y Ebor está llamando, podréis ?






IRRUPCIÓN DEL AMOR

… voraz, veloz e inaprehensible viene y surge en luz y guerra
un pálpito de amor;
y así, ingente, sin aviso abre puertas, remueve, incendia y derriba entablamentos,
enloquece sangres y marcha cual dios que hubiese de crear un universo
sin divinas ciencias, sin faz ni magnitud;
¡ y ay, ay de mí las veces que lo oí…!
… y el pecho es ante él cebolla blanca, miel o cera, ámbar, pétalo,
y los ojos azafrán,
y el mar absolutamente sólo flanco abrasador sin piedad
ni ley;
por tanto, cuando de pronto se ausenta y queda el corazón entre sierpes y sombras,
harapos y cuchillos, y pregunta o maldice el porqué de las horas y las noches de plomo,
ah, entonces, vaciado el cuerpo, comido o dañado,
todo en él se torna voraz, veloz e incomprensible y es lóbrega guarida
de sierpes y de harapos, pedradas y cuchillos;
y ay de mí, las veces que hube de morir de frío por edades, eones y épocas,
ay, ay de mí;
... y miradme hoy,
mis iris son aún de mármol y canela.







VORÁGINE


… entre enjambres titánicos de luz se resquebrajan los cielos;
en concierto infinito rugen, ruedan y emergen galaxias, se obstruyen constelaciones,
- se funden, estallan, se incendian -
y del Este del mundo arranca y marcha un alba ingente con que va instruyéndose
y es la eternidad;
… y no, esculpir el verbo aquí no es fácil;
han sido revocados o trastocados conceptos, dioses, números, geometrías,
la dicción es silencio y música, son lumbre las palabras,
y fuerza, y técnica,
y poder;
la inmensidad no existe, yo soy la inmensidad y el dios,
y cosmos y caos,
dilución presente y devenir de las cosas,
cual flor soy en tránsito divino,
ónice de amor que todo embarga y todo quema;
… del vuelo terrenal detento el testimonio.





ODA ÍNTIMA AL DOLOR

… haya sido en estigma puntual y errante o en golpe total y extraordinario,
desde la raíz del tiempo nos has seguido, herido y asolado;
invencible e invisible y unánime enemigo,
de ti, dolor,
quién no huyó, quién no te intuyó cual monstruo inquisidor de almas
y torturador, calumniador y devastador de espíritus;
… por edades, revoluciones y épocas cruzaste con el hacha en ristre
persiguiendo e intimidando cuerpos,
razón y corazón;
y sin embargo, y tal cual fue, ese miedo no volverá;
instruyendo lapsus, yerros e imposturas,
la costra espiritual deforma percepciones, historia y hombres;
… y hoy, ya en el XXI, oh vilipendiado y escarnecido caballero,
a tu perdón y leyes vengo, a tu clemencia redentora y exacta,
oh paciente maestro inspirador,
oh guardián terrestre,
- sabio y fiel -
oh amigo.