jueves, 26 de agosto de 2010

666.- EDGAR BAYLEY


Edgar Bayley se fue en 1990. Había nacido en 1919. Participó de la revista Arturo y más tarde de Poesía Buenos Aires. Fue uno de los principales agitadores del Invencionismo que en su manifiesto de 1945 afirmaba "El Arte ha sido durante mucho tiempo una renuncia a la responsabilidad, una abstención ante el mundo real. Pero ahora no se trata de embellecer al mundo en la obra de arte o en la imaginación, o de afearlo, o, simplemente, de copiarlo. Es preciso inventar nuevas realidades. ES PRECISO RECONSTRUIR EL MUNDO." Nos dejó los relatos del Doctor Pi, manifiestos, ensayos sobre poesía y pintura (Realidad interna y función de la poesía; Estado de alerta y estado de inocencia), y varios libros de poemas, entre otros: En común, La vigilia y el viaje, El día, Celebraciones, Alguien llama.




NO EN TODAS LAS HOJAS


No en todas las hojas
en algunas
las que toca la noche
las que abre con su mano la lluvia
quedas tú
queda tu nombre

Yo hubiese querido
tú hubieses querido
encontrar muchas hojas así
ver muchos rostros así
y tomar la mano de la lluvia

Yo sé que las hojas volverán a crecer
y otros años
y otros días
dirán otra vez tu nombre
pero tú no podrás nunca
tomar la mano de la lluvia
la mano que has visto entre las hojas
tu propia mano

No podrás ir otra vez por la calle
mirando como al descuido
el cielo que se oculta tras las hojas
la luz del verano
el rumor del mar que se oculta tras las hojas

Aquellas hojas morirán vendrán de nuevo
y otra vez morirán en tu pregunta




UN SOL

No hay una naranja perfectamente redonda
No hay un día perfecto
Hay un sol para los que han peleado
contra las sombras
sin rendirse jamás
de noche
de día
a orillas del lago
bajo el sicómoro y el sauce
entre las rocas y las anémonas
Para ellos hay —habrá— un sol
porque han peleado contra las sombras
contra su propia oscuridad
su turbia lámpara
su ignorante desgano
Para ellos

habrá un sol
pero no hay
no habrá nunca un día perfecto
una naranja perfectamente redonda








CAMBIO DE ESTACIÓN

los ruidos de la calle
tan diversos
la agitación del follaje
de los árboles cercanos
el ir y venir de las hormigas
el fin del verano
ponen un orden nuevo
en el peldaño
el estribo
en la cabellera de la noche

un balcón entreabierto
la luz crece como un río
rodando por escaleras
es el primer paso del sueño
en la fogata lejana

un hombre camina solo
se detiene a ratos
observa
escucha una risa
la fiesta está por comenzar
y baila finalmente
con la mujer que lo llamaba en sueños
en la luz y el aire
y en la noche despierta




LOS DESIERTOS REALES

los desiertos reales
los mares imaginarios:
no hay palabras para elogiar a esta magnolia
tampoco hay forma de destruir las palabras
ni el oficio de florista

(guarden compostura: :
en la soga de colgar se agita la flor blanca)
una tez de flores de cerezo:
la última gota de sangre
los desiertos reales
los mares imaginarios
no pueden compararse a esta magnolia.



LA CAÑADA

la cañada puede ser cubierta
facilitar el tránsito de las gentes
no es bueno una cañada en plena ciudad
es un cobijo de plantas y animales no deseados
y de noche está poco iluminada
a veces corre el agua y se desborda
y el viento la agita
y la desvelan los huesos
las piedras
las esquirlas
la cañada será cubierta
y olvidados su invierno y su verano



HASTA EL AIRE

no puedo explicar cómo es la casa
cuántos pisos tiene
por dónde vengo voy
no puedo explicar por qué
por qué descubro la senda que me lleva

no hay lazos
no hay espinas
por la senda marcho
hasta la cal
el tío vivo
y hasta el agua llego
hasta el aire



DE TODOS MODOS

ella se va sintiéndose llamada
abre este sol su mano extiende
rechazo amor
una quimera

su oficio es ser de todos modos
aquí estará
su nombre sabe
nada la oculta
ni destello falaz
tormenta sol
ni la avenida

vuelve a ser furor helada fauce
presagio estrella nacimiento
aplomo y ansiedad
dulzura imprecación testigo
aquí está
para ser de todos modos


VERTIENTE FLOR ZARABANDA

por existir
por estar
y por marcharme y volver
cesa la lluvia
viene la llama

por respirar revivirte
y sentir alerta el aire
y por nombrarte zarpar
vertiente flor zarabanda
cesa la lluvia
viene la llama



DIFICULTADES DE LA TRADUCCION

más allá de vegetaciones
y palabras
mi solo argumento es este árbol
bajo su sombra
estoy conmigo

el follaje
el fulgor
se han conmovido
y no pueden traducirse

así somos nosotros
árbol tierra
ida vuelta
contigo estoy
es mi argumento
no puede traducirse



UNA FORMA DE LLAMARME

si alguien no te llama
si no te llamas
desde muy dentro fuera
si nadie te ha llamado
mejor no digas
no esperes
no te nombres

si no te asiste nadie
por dentro fuera
si no te asiste el pan
alba romero río
una vertiente ayer
toda la vida
entonces cara
ni voz
ni silla
ni presencia tienes

si no la quieres
y evades fuego y nombre
la virazón el día
nada puedes hacer
ni respirar siquiera

pero cuando
desde muy dentro
te llamas
te han llamado
entonces naces
tiendes tu mano
la palabra
estás presente
al sol
entre los hombres
en la esperanza
la donación y el aire




ELLA ESTA

ella está

muy cerca
me recibe
miga de pan
olvido plenilunio
laurel
rebozo
la ventana

está muy cerca
la recibo

le doy nombre
me llama
para siempre


ENTRELAZADO

separado
de mí
de ti
voy separado

de cuanto quise
fui entrelazado

de pena luz
bruma sol
cambio certeza lis
voy separado

manzana boj
risa laurel
voy separado

llama y halcón
voy separado




ELLA SIEMPRE

quiero decir
puerto espinel
y un río
y catedral reposo
pisadas en la arena
y el rojo puente
el azafrán y el valle

quiero decir
tu juego de púrpura y olvido
y la tenaz viajera sombra
por donde llega la mañana

AUGURIO

feliz
año
nuevo
digo
lluvia luz ventana
neblina rosa labrador alcázar
río mío balcón
perdí mi nombre

y aquí
ballesta
encuentro
voy naciendo
por solsticios
herbarios
destrucciones

año nuevo
blanca flor brotaste
y el camino que sigo

y la voz
en la playa
a medianoche
y el silencio y la caja
y la ventana habitación el viento
todo lo marchitaste

me digo
no estoy solo
feliz lluvia
luz
ventana



EL MAR

hay tantas cosas en el mar
por ejemplo
ese verde pez bola con mandíbula
y está la arena
(tus brazos)
el deshielo
que hace que los ríos lleven
risotadas alaridos de espanto
las decepciones
las esperanzas de la gente

muy lejos del mar
adonde se llega descalzo

con hambre
con sed
prisionero de la aurora
del amor ciego
de un nombre
de una ventura
del perdón
muy lejos del mar
hay un pequeño pueblo

el mar la gente son así



DANZA DE LA MUERTE

danza de la vida

el campo se enverdece
un libro es vertebrado

ante la danza y el trigo
ante la fragua y la ría
el cerco y el pajonal
en soledad compañía
digo tajamar ventana
sueño
verdad
buena andanza



LLEGO NADANDO

cuando alguien me escribe yo le escribo
cuando alguien me piensa yo lo pienso
cuando alguien me olvida yo lo olvido
tengo mi corazón la mano la araucaria
alianza y comunión
es mi destino

navego otra vez
este mar me lleva hacia mis bodas
brillo y oscuridad
llego nadando



CERTIDUMBRE

un ladrido es un problema de garganta
de corazón más bien
es disonante en un coro de callados
concuerda con el estruendo y la violencia
¿para qué más? ¿qué otra certidumbre?

gota a gota cae el sentido
de las voces y ladridos

las cuerdas vocales han durado
en esta sonora certidumbre



LA ARENA

hay pisadas en la arena
de damas que pasean junto al mar
castillos por supuesto
gaviotas y allá lejos delfines y un velero
celebro todas las pisadas
y los rastros del viento
hay un pintor junto al mar
un pintor de caballete
y más allá un titiritero
ahora hay calma
pero a veces las tempestades cambian el espectáculo
aquí muy cerca en una ferretería
venden cañas de pescar y los aparejos correspondientes
también está el cielo
abierto
claro
las nubes avanzan hacia el castillo abandonado
nadie ha podido todavía violar los cerrojos
de sus grandes puertas
ni siquiera las nubes
hay una sola ventana abierta
por donde se introducen unos jóvenes músicos
para ensayar sus próximos conciertos
y refugiarse de la arena y del sol



RECONQUISTA

1
esto lo digo por el flamenco y el polen
por el aire
por el viaje
que de tanto recorrer
y desandar
se me ha vuelto pan todo romero

2
si estoy o no estoy
(quimera verdad campana)
lo mismo da
para el mar y la araucaria

3
avanzan las sombras y las luces
poco a poco
en la bahía
¿estoy despierto?
¿juego mal?
¿elijo bien la flor de mi destino?

todo es igual
victoria o exterminio
igual al fondo de la gruta


4
la casa la partida
el comején la duda
y engaño altar portón estría
nada importan al topo y al orante

5
florecer florecer
una y otra vez
en la tormenta
agridulce escozor
molienda diaria
todo sirve

6
en este salir entrar
en este incendio
ni esparto ni exorcismo
ni manantial

ni cuenca taza
ni escafandra:
sin auxilios
nada más que el rumbo cierto

7
¿pero en qué ribera
hachón
o salamandra
surgirá la fe o la pregunta?

8
¡qué difícil el rostro
el ademán
la altura!
¡oh qué bueno es estar
de verdad
en todo instante
conservar el bastón en la borrasca
aventar la duda
la señal aciaga
madurar
cobijar la adormidera
inocencia y vigilia en una mano!

9
volver
entonces volver
al sueño
al mediodía
y dejar que convivan los jazmines
con los ojos de buey y los lagartos

10
dejar que un rostro oval
un piano
la sentina
surjan de improviso
en la negra muralla embanderada

11
esto veo lentamente
reconozco el monte y el camino





LA CLARIDAD

Me ha tentado siempre la claridad
Y la claridad se me ha negado a veces
Como un pájaro que vuela en sueños
Y cae y sigue cayendo
Sin volar
Como peso muerto

Me ha tentado siempre la claridad
Especialmente la claridad de las hojas del saúco
También la claridad del guijarro
Y de las ramas del abeto
Y la rápida y voraz claridad de una salamandra

He querido tener claridad para mirar
Los terrones del campo recién removido
Y para mirar también el mismo arado
Y el agua que se desliza límpida por la acequia

Claridad he querido para recorrer tantos sueños
Y glorias y poderes y dispersas situaciones y gentes
Y para estar en el aire sin ausentarme del fuego

Me ha tentado siempre la claridad
De estar totalmente en cada flor
En cada herida o condena o semilla
He querido tener claridad para vivir

Y cuando al fin pude definir la claridad que yo buscaba
Advertí cuánto sueño y plumón y roja tierra
Y confusión y olvido hacen falta para comprender claramente
Y estar aquí con total lucidez sentado a la vera del camino
Avivando el fuego bajo el cielo y el polvo de las horas

Y como me ha tentado siempre la claridad
Aquella vez cuando bajo un abierto y extendido sol
Comenzaron a encresparse las aguas de la bahía
Hasta adquirir un tinte violáceo
Y un gran pájaro blanco surgió de repente de entre las nubes
Batiendo sus alas y revoloteando suavemente a mi alrededor
Decidí que era el momento de arrojar estas palabras al mar
Porque la claridad que tanto he buscado
Sólo está en algunos silencios
En algunos espacios en blanco
Antes y después de unas pocas y triviales palabras



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