martes, 28 de diciembre de 2010

JOHN BERGER [2.698]


John Berger

John Peter Berger (Hackney, Londres, Inglaterra, 5 de noviembre de 1926-París, Francia, 2 de enero de 2017) fue un escritor, crítico de arte y pintor británico. Entre sus obras más conocidas están G. (1972), ganadora del prestigioso Booker Prize, y el ensayo de introducción a la crítica de arte Modos de ver, texto de referencia básica para la historia del arte.

John Berger es hijo de un converso al cristianismo y a quien el servicio como oficial de la infantería en el ejército británico durante la Segunda Guerra Mundial le quitó las ganas de ser sacerdote, pero no la fe. Berger dice que de su padre heredó el talento para la pintura y cierta moral de soldado que siempre ha intentado imitar. “Al contrario de lo que me ocurre con muchos políticos actuales, a quienes me resulta imposible respetar, respeto a los soldados, porque son conscientes de las consecuencias de lo que hacen”, declaró a EPS. En la misma entrevista añadía: “Si mi madre está tan cerca de mí es porque durante mi infancia, y ya adulto, siempre me dejó ser muy libre”.

A los 16 años, se escapó del St. Edward’s School de Oxford decidido a estudiar arte “y ver mujeres desnudas.” Obtuvo una beca para estudiar en la Central School of Art de Londres, aunque pocos años después se enrolaría en el ejército británico, donde sirvió entre 1944-1946. Finalizada la guerra, retoma sus estudios en la Chelsea School of Art con otra beca, esta vez concedida por el ejército. Entre 1948 y 1955 impartió clases de dibujo en la misma escuela donde Henry Moore enseñaba escultura. Durante ese periodo traba vínculos con el partido comunista británico y no tardará en empezar a publicar artículos en el Tribune, donde escribiría bajo la estricta supervisión de George Orwell. En 1951 comenzó un periodo de colaboración con la revista New Stateman, colaboración que se prolongaría hasta diez años y en la que se revela como crítico de arte marxista y defensor del realismo. En 1960 se publica Permanent Red, volumen que recogerá una selección de los artículos publicados en New Stateman.

A los treinta años, decidió dejar de pintar para dedicarse completamente a la escritura, no porque, según sus palabras, dudara de su talento como pintor, sino porque la urgencia de la situación política en la que vivía (plena guerra fría) parecía requerir de él que se pusiera a escribir. En 1958, publicó su primera novela, Un pintor de nuestro tiempo. En ella se relata la vida de un pintor húngaro exiliado en Londres. El evidente compromiso político de la novela y el realismo con el que se narraba —siempre en primera persona—, hizo pensar a muchos que se trataba de un diario íntimo y no de ficción. El libro estuvo a la venta durante un mes, al cabo del cual la editorial, Secker&Worburg, retiró la novela de las librerías. Más tarde se ha sabido que dicha retirada se llevó a cabo bajo presión del Congress for Cultural Freedom, una asociación de abogados anticomunistas.

Pero Berger siguió escribiendo novela, ensayo, artículos en prensa, poesía, guiones de cine —junto a Alain Tanner— e incluso obras de teatro, y entre tanto, decidió emigrar voluntariamente a un pueblo de los Alpes franceses. Se ha publicado muchas veces que lo que provocó aquel autoexilio fue la vocación de ser un “escritor europeo”, aunque más tarde Berger ha confesado no haber conseguido sentirse en casa en el Londres de aquella época, una ciudad en la que no parecía encajar.

En 1972, la BBC emite una serie de televisión que fue acompañada por la publicación del texto Modos de ver, que marcó a toda una generación de críticos de arte, se ha convertido en libro de texto en las escuelas británicas y que tomaba prestadas muchas ideas de La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, el artículo de Walter Benjamin de 1936. Y ese mismo año, Berger gana inesperadamente el prestigioso Booker Prize por su novela G., levantando especial revuelo su decisión de donar la mitad del monto del premio al Partido Pantera Negra británico.

A lo largo de los años ochenta, va publicando escalonadamente la excepcional trilogía De sus fatigas, en la que estuvo trabajando durante quince años y en la que aborda el cambio que estamos experimentando con el paso de la vida rural a la urbana. En Puerca tierra nos anuncia una investigación en un modo de vida que tardará menos de un siglo en desaparecer, la vida campesina. En Una vez en Europa relata los amores que origina una vida así y, finalmente, en Lila y Flag acompañamos a la siguiente generación a una existencia en la gran ciudad cosmopolita. Pero la investigación se extiende hacia la forma y, al leer, somos testigos de la búsqueda de una voz con la que relatar este excepcional acontecimiento de la humanidad.

En la elección de los temas sobre los que escribe, Berger ha seguido evidenciando hasta hoy su compromiso con la escritura como medio de lucha política. Así se puede comprobar, por ejemplo, en El tamaño de una bolsa, que incluye una correspondencia con el subcomandante Marcos, en Hacia la boda, que gira en torno al sida, o en King, un relato de la vida de los sin techo, además de en su activa colaboración como articulista para la prensa de muchos países. Aunque con el paso de los años ha tomado cierta distancia respecto a antiguas posturas políticas, por ejemplo respecto a su apoyo al régimen soviético, hace poco terminaba uno de sus artículos, publicado en La jornada y titulado “Dónde hallar nuestro lugar”, diciendo: “Sí, entre muchas otras cosas, sigo siendo marxista”.

En abril de 2009 en el Centre d'Arts Santa Mónica de Barcelona y en abril de 2010, en La Casa Encendida de Madrid, la cineasta española Isabel Coixet presentó una exposición monográfica dedicada a Berger con el título "From I to J. Un homenaje de Isabel Coixet a John Berger", con la colaboración de la arquitecta Benedetta Tagliabue y la participación de las actrices Penélope Cruz, Monica Bellucci, Isabelle Huppert, Maria de Medeiros, Sarah Polley, Tilda Swinton o Leonor Watling.2

Berger quedó viudo en 2013 de Beverly Bancroft, editora de Penguin Books que era la primera lectora de los textos de su marido y a la que había conocido a principios de los años 1970, cuando preparaba Modos de ver.3 La pareja tuvo tres hijos: Jacob, director cinematográfico; Katya, escritora y crítica de cine e Yves, artista. Berger le dedicó su esposa el libro Rondó para Beverly, con dibujo de él mismo y de su hijo Yves.4

Obra

Novelas

A Painter of Our Time, 1958 — Un pintor de hoy, Alfaguara, 2002
The Foot of Clive, 1962 — El pie de Clive. Buenos Aires, interZona, 2016. Trad.: Marcos Mayer
Corker's Freedom, 1964 — La libertad de Corker. Buenos Aires, interZona, 2016. Trad.: Marcos Mayer
G., 1972 — G., Alfaguara, 1994
The Trilogy: Into Their Labours — Trilogía De sus fatigas
Pig Earth, 1979 — Puerca tierra, Alfaguara, 2006 (en gallego: Porca terra, trad.: Xoán Abeleira; Rinoceronte Editora, Pontevedra, 2007)
Once in Europe, 1987— Una vez en Europa, trad.: Pilar Vázquez; Alfaguara, 1992
Lilac and Flag, 1990 — Lila y Flag, trad.: Pilar Vázquez; Alfaguara, 1993
To the Wedding, 1995 — Hacia la boda, Alfaguara, 1995
Photocopies, 1996 — Fotocopias, Alfaguara, 2006
King, 1999 — K., una historia de la calle, trad.: Pilar Vázquez; Alfaguara, 2000

Poesía

Pages of the Wound, 1994 — Páginas de la Herida: antología poética, Visor, 1995
Le louche et autres poèmes, con su hijo Yves Berger, 2012
Collected Poems, 2014 (Indian edition, 2015)

Teatro

A Question of Geography, con Nella Bielski, 1987
Les Trois Chaleurs, 1985
Boris, 1983
Goya's Last Portrait, con Nella Bielski, 1989

Guiones cinematográficos

Une ville à Chandigarh, 1966, con el director de la película Alain Tanner
La salamandra (La Salamandre), 1971, con el director de la película Alain Tanner]
El centro del mundo (Le Milieu du monde), 1974, con el director de la película Alain Tanner]
Jonás, que cumplirá los 25 años en el año 2000 (Jonas qui aura 25 ans en l'an 2000), 1976, con el director de la película Alain Tanner
Play Me Something, con el director de la película Timothy Neat, 1989

Otros libros publicados en español

Sobre las propiedades del retrato fotográfico, Gustavo Gili, 2006, 32p
Esa belleza, sobre Alberto Giacometti, fotos de Marc Trivier con textos de Berger; Bartleby Editores, 2005
Como crece una pluma. 1999-2005, con Marisa Camino; catálogo, texto introductorio de Alfonso Armada y postfacio de Chema Gómez de la Serna, Ediciones Exposiciones, Círculo de Bellas Artes, Madrid
Rondó para Beverly, con su hijo Yves Berger, Alfaguara, 2015



POEMAS DE EMIGRACIÓN, JOHN BERGER

(…) La emigración no sólo implica dejar atrás, cruzar océanos, vivir entre extranjeros, sino también destruir el significado propio del mundo y, en último término, abandonarse a la irrealidad del absurdo. (…)


1. El pueblo

te digo que
todas las casas
son agujeros en un culo de piedra

devoramos las tapas de los ataúdes

entre la estrella de la tarde
y la leche en el cubo
no hay nada

vacíamos la lechera
dos veces al día

abandonadnos
humeantes
en los prados.



2. La tierra

la cabellera púrpura de la tierra
peinada en otoño
y tiempos de hambruna
los huesos metálicos de la tierra
extraídos a mano


la iglesia sobre la tierra
los brazos de nuestro reloj crucificados

todo se lo han llevado




3. La partida

el dolor
no puede

durar lo suficiente

las sendas desaparecen
bajo la nieve
el blanco abrazo
de la partida

he intentado escribir la verdad en los trenes

sin un oído
la lengua se asusta
se aferra a una sola palabra

el tren cruza un puente
el hielo negro se acumula
sobre cada letra
S A V A
mi río



4. La metrópoli

el filo de la luna
nítido
como el nivel
del agua en un canal

y los cerrojos de la razón
al amanecer
cuando el nivel de la oscuridad
desciende
al de la luz

aceptad la oscuridad
el negro intenso
zona ceguera
aceptadla ojos

pero aquí a la oscuridad
se la llevaron en un saco
lastrado con piedras
y la ahogaron

ya no existe la oscuridad



5. La fábrica

aquí
es siempre amanecer
hora de despertar
hora de la profecía revolucionaria
hora de las brasas
tiempo muerto de días de trabajo
sin fin


allí construíamos la noche
al encender el fuego
recostados en él
estirábamos la oscuridad como una manta

los prados próximos eran
el aliento de los animales dormidos
callados como la tierra
cálidos como el fuego

el frío es el dolor de creer
que nunca volverá el calor

aquí
la noche es un tiempo olvidado
eterno amanecer
y en el frío sueño
con el pino
quemado
como la lengua de un perro
tras sus dientes



6. El puerto

durante toda la noche
tose el Hudson en su lecho
intento dormir
mi país
es una piel clavada en una madera

se precipita el viento de mi alma


de horizontes
me fabrico una hamaca

en el sueño
mamo pueblo natal
acaricio las curvas de mi río

dos caballas negras
dirigen
el alba

arponéalas cielo arponéalas



7. Ausencia

cuando el sol no era más alto que la hierba
alhajas adornaban los árboles
y los bancales se volvían rosas
entre las luces fluorescentes de la autopista
cuelgan sus vírgenes las torres de pisos
están haciendo patatas fritas
una fábrica despide sus manos con guantes de lana
tengo un agujero en un dedo
las vides no están verdes

aquí no hay vides
lucirán los muertos
las alhajas
aplastadas en los cables de alta tensión
DANGER DE MORT



8. El bosque que conocí

dejadme morir así

las ramas tienen músculos
las colinas se levantan
la nube se vierte
en una taza

en el bosque
han comido los jabalíes
están confortablemente calientes
y soñolientos

cada claro está grabado
en una pantalla que llevo
enrollada como una tela
en la cabeza

una sábana
extendida sobre
los ojos de los muertos
excluye la mirada del mundo
en la tela
desenrollada
sigo su rastro
en el bosque que conocí.


Baudelaire fue uno de los primeros
que dieron un nombre y describieron el desarraigo de las nuevas masas urbanas.

“…como fantasmas errantes sin techo
obstinadamente se lamentan.”

Páginas de la herida, John Berger.


VIEJO POEMA DE AMOR

El heno
olía al amor
del cielo por la tierra.
Eras el dolor de mis costillas
que afligían
los carros aún por descargar.

Los muertos
ocupaban el umbral
con la vista tras ellos.
Eras la casa
la bujía bajo el ciruelo
y mi eternidad.

John Berger (de La razón del campo)
Traducción de Pilar Vázquez



Una canción de amor

Las montañas son despiadadas
la lluvia funde la nieve
volverá a helar.

En el café dos extranjeros 
tocan el acordeón
y canta la habitación abarrotada de hombres.

Las melodías llenan
los sacos del corazón
los pesebres de los ojos.

Las letras llenan
los establos
que rugen entre los oídos.

La música suprime las papadas
relaja las articulaciones,
la única cura para el reumatismo.

La música limpia las uñas
suaviza las manos
restriega las callosidades.

Una habitación abarrotada de hombres,
venidos del ganado empapado,
del gasoil, de la pala eterna,
acaricia
el aire de una canción de amor
con manos dulces.

Las mías han abandonado los brazos 
y están cruzando las montañas 
en busca de tus pechos.

En el café dos extranjeros
tocan el acordeón
la lluvia funde la nieve.

          De Páginas de la herida, Visor, 1995
(pp. 143-144).Versión de Pilar Vázquez




Pañuelo

Por la mañana
doblado con sus flores silvestres
lavado y planchado
apenas ocupa espacio en el cajón.

Ella lo agita en el aire
y se lo ata a la cabeza.

Por la noche se lo quita
y lo deja caer
sin desatar en el suelo.

En un pañuelo de algodón
entre las flores estampadas
un día laborable
ha escrito su sueño.



Páginas

Describo palabra por palabra
tú aceptas cada hecho
y te preguntas
¿qué quiere decir?

Cuartilla tras cuartilla de cielo
cielo salado
cielo de la lágrima plácida
impreso del otro cielo
horadado de estrellas.
Páginas puestas a secar.

Pájaros como letras alzan el vuelo
-Ea, alcemos el vuelo-
se ciernen en círculos y se posan en el agua
junto a la fortaleza de lo ilegible.



Distancia

Has llenado el termo con café
envuelto nuestras huellas
por si tuviéramos que lanzarlas a las fauces
de la indemostrable
nieve eterna.

Juntos, martilleando como carpinteros,
hemos enseñado a la distancia
cómo construir un tejado
con los árboles
que separan nuestra carrera.

En el silencio que dejamos atrás
no oímos ya la lejana
pregunta de la casa del verano:
¿Y adónde iremos
mañana?

Al atardecer temen los perros enjaezados
que el bosque no tenga fin.
Y cada noche en la nieve
los tranquilizamos
con nuestras sorpresivas risas.



La flor en el corazón

Cuando abro la cartera
para mostrar mi documento
para pagar algo
o para consultar el horario de trenes
te miro.

El polen de la flor
es más viejo que las montañas
Aravis es joven
para ser una montaña.

Los óvulos de la flor
seguirán desgranándose
cuando Aravis, ya vieja,
no sea más que una colina.

La flor en el corazón
de la cartera, la fuerza
de lo que vive en nosotros
sobrevive a la montaña.
Y nuestros rostros, mi vida, breves como fotos.

Estos poemas pertenecen al libro titulado “Páginas de la herida”



PALABRAS MIGRANTES

En un hoyo en la tierra
enterré todos los acentos
de mi lengua natal
ahí yacen
como agujas de pino
que juntaron las hormigas
puede que un día 
el llanto vacilante
de otro viajero 
los encienda
y así, con su abrigo y consuelo
oiga toda la noche la verdad 
como una canción de cuna.


PARTIDAS

Se fueron las visitas más alegres 
Los muebles verdes están tumbados,
la luz sin sombra tolera
la escarcha negra en las ventanas.
Donde amantes y hierba
gastaron su semilla
sobre las grietas del hierro
el hielo tiende ahora las camas.
Pero no te entregues a la pena.
El ojo de ratón del petirrojo,
el silencio insidioso
y estos versos prudentes
con sus rodeos
son testigos mudos
del incesante
arriendo del hombre.



NACIMIENTO: 5/11/26

Más rojas cada día
las hojas de los perales.
Díganme qué sangra.
No es el verano
porque el verano se fue pronto.
No es el pueblo
porque aunque anda borracho por la ruta
no se cayó.
No es mi corazón
porque mi corazón ya no sangra 
más que la flor de la árnica.

Nadie se murió este mes
ni tuvo la suerte de recibir
un permiso de trabajo del extranjero.
Vivimos a sopa
nos dejan dormir en los establos
no hay más ideas suicidas
de lo habitual en noviembre.
Díganme qué sangra
ustedes que ven en la oscuridad.

Las manos del mundo
amputadas por las ganancias
sangran
en las calles de los derramamientos.



PALABRAS I

                                   Para Beverly

Por el desfiladero
corrían
gente y sangre

En el helecho
intangible
un perro aulló

Una cabeza entre dos labios
abrió
la boca del mundo

Sus pechos
se le posaron 
como palomas sobre las costillas

Su hijo chupó del largo
cordón blanco
de las palabras por venir



PALABRAS II

La lengua
es la primera hoja del espinazo 
los bosques del lenguaje la circundan

como un topo
la lengua
escarba la tierra del discurso

Como un pájaro
la lengua
vuela en los arcos de la palabra escrita

La lengua está emplumada y sola en su boca



DOCE TESIS SOBRE LA ECONOMÍA DE LOS MUERTOS

1. Los muertos rodean a los vivos. Los vivos son el núcleo de los muertos. 
En este núcleo se encuentran las dimensiones del espacio y del tiempo. 
Lo que rodea al núcleo es atemporal.
2. Entre el núcleo y la periferia existen intercambios, que no suelen ser claros. Todas las religiones se preocuparon por aclararlos. 
La credibilidad de la religión depende de la claridad de ciertos intercambios inusuales.
Las mistificaciones de la religión son el resultado de intentar producir tales intercambios de manera sistemática.
3. La improbabilidad del intercambio claro se debe a la improbabilidad de que algo pueda atravesar intacto la frontera entre atemporalidad y tiempo.
4.  Ver a los muertos como los individuos que fueron alguna vez tiende a oscurecer su naturaleza. Tratemos de considerar a los vivos como asumimos que lo hacen los muertos: en forma colectiva.
El colectivo crecería no solo a través del espacio sino también a lo largo del tiempo. Incluiría a todos los que vivieron alguna vez. Y así también pensaríamos en los muertos. 
Para los vivos, los muertos se reducen a aquellos que vivieron, mientras que los muertos ya incluyen a los vivos en su propio gran colectivo.
5. Los muertos habitan un momento atemporal de construcción que se reinicia continuamente.
La construcción es el estado del universo en un instante cualquiera.
6. De acuerdo con su memoria de la vida, los muertos saben que el momento de la construcción es, también, un momento de colapso. Habiendo vivido, los muertos nunca pueden ser inertes.
7. Si los muertos viven en un momento atemporal, ¿cómo pueden tener memoria?
Lo único que recuerdan es haber sido arrojados al tiempo, como todo lo que existió o existe.
8. La diferencia entre los muertos y los que no nacieron es que los muertos tienen dicho recuerdo.
A medida que se incrementa el número de muertos, la memoria aumenta.
9. La memoria de los muertos, al existir en la atemporalidad, puede pensarse como una forma de imaginación concerniente a lo posible.
Esta imaginación está cerca de (reside en) Dios, pero no sé cómo.
10. En el mundo de los vivos, se produce un fenómeno equivalente pero opuesto.
Los vivos en ocasiones experimentan la atemporalidad, durante el sueño, el éxtasis, en momentos de peligro extremo, en el orgasmo y quizás en la experiencia misma de la muerte. En esos momentos, la imaginación abarca por completo el campo de la experiencia y desborda los contornos de la vida o la muerte individual. Roza la imaginación expectante de los muertos.
11. ¿Cuál es la relación de los muertos con lo que todavía no ocurrió, con el futuro?
Todo el futuro es la construcción a la que está abocada su “imaginación”.
12. ¿Cómo es que los vivos viven con los muertos? Hasta la deshumanización de la sociedad que produjo el capitalismo, todos los vivos esperaban alcanzar la experiencia de los muertos. Este era su futuro último. Por sí mismos, los vivos eran incompletos. Así es que vivos y muertos eran interdependientes. Siempre. Solamente una forma moderna y peculiar del egotismo rompió esa interdependencia con resultados desastrosos para los vivos, que ahora pensamos en los muertos como “los eliminados”.

Versiones en castellano de Sandra Toro.
http://el-placard.blogspot.com.es/2015/04/poemas-de-john-berger.html



MIGRANT WORDS

In a pocket of earth
I buried all the accents
of my mother tongue
there they lie
like needles of pine
assembled by ants
one day the stumbling cry
of another wanderer
may set them alight
then warm and comforted
he will hear all night
the truth as lullaby


LEAVINGS

Brightest guests have gone
Green furnishings are down,
Shadeless light condones
Black frost on window panes.
Where lovers and grasses
Spent their seeds
Over iron crevices
Ice now makes the beds.
Yet indulge no regret.
Mouse eye of robin,
Creeping silence,
These cautious lines,
Bear witness still
In their circumvention
To the constant
Tenancy of man.


BORN: 5/11/26

Redder every day
the leaves of the pear trees.
Tell me what is bleeding.
Not summer
for summer left early.
Not the village
for the village though drunk on its road
has not fallen.
Not my heart
for my heart bleeds no more
than the arnica flower.

Nobody has died this month
or been fortunate enough
to receive a foreign work-permit.
We fed with soup
let sleep in the barn
no more thoughts of suicide
than is normal in November.
Tell me what is bleeding
you who see in the dark.

Hands of the world
amputated by profit
bleed in
streets of bloodsheds.


KERCHIEF 

In the morning
folded with its wild flowers 
washed and ironed
it takes up little space in the drawer. 

Shaking it open 
she ties it round her head. 

In the evening she pulls it off 
and lets it fall 
still knotted to the floor. 

On a cotton scarf 
among printed flowers 
a working day 
has written its dream. 


DISTANCE 

You have filled the thermos with coffee
packed our footprints if needed 
to throw into the jaws 
of the untestifying
eternal snow. 

Together as carpenters with hammers
we have taught the distance
how to build a roof
from the trees
we run between. 

In the silence behind 
we no more hear the faraway 
question of the summer house: 
And tomorrow where 
shall we go? 

At dusk the harnessed dogs fear 
there is no end to the forest. 
And each night in the snow 
we calm them
with our surprising laughter.


WORDS I

                           for Beverly

Down the gorge
ran
people and blood

In the bracken
beyond touch
a dog howled

A head between lips
opened
the mouth of the world

Her breasts
like doves
perch on her ribs

Her child sucks the long
white hread
of words to come


WORDS II

The tongue
is the spine’s first leaf
forests of language surround it

Like a mole
the tongue
burrows through the earth of speech

Like a bird
the tongue
flies in arcs of the written word

The tongue is feathered and alone in its mouth


TWELVE THESES ON THE ECONOMY OF DEAD

1. The dead surround the living. The living are the core of the dead.
In this core are the dimensions of time and space.
What surrounds the core is timelessness.

2. Between the core and its surrundings there are exchanges, which are not 
usually clear. All religions have been concerned with making them clearer. 
The credibility of religion depends upon the clarity of certain unusual exchanges.
The mystifications of religion are the result of trying to systematically produce such exchanges.

3. The rarity of clear exchange is due to the rarity of what can cross intact the frontier between timelessness and time.

4. To see the dead as the individuals they once were tends to obscure their nature.
Try to consider the living as we might assume the dead to do: 
collectively.
The collective would accrue not only across space but also throughout time.
It would include all those who had ever lived. And so we would also be thnking of the dead.
The living reduce the dead to those who have lived, yet the dead already include the living in their own great collective.

5. The dead inhabit a timeless moment of construction continually rebegun. 
The construction is the state of the universe at any instant.

6. According to their memory of life, the dead know the moment of construction as, also, a moment of collapse.
Having lived, the dead can never be inert.

7. If the dead live in a timeless moment, how can they have a memory?
They remember no more than being thrown into time, as does everything which existed or exists.

8. The difference between the dead and the unborn is that the dead have this memory.
As the number of dead increases, the memory enlarges.

9. The memory of the dead existing in timelessness may be thought of as a form of imagination concerning the possible.
This imagination is close to (resides in) God, but I do not know how.

10. In the world of the living there is an equivalent but contrary phenomenon.
The living sometimes experience timelessness, as revealed in sleep, ecstasy,
instants of extreme danger, orgasm, and perhaps in the experience of dying itself.
During these instants the living imagination covers the entire field of experience
and overruns the contours of the individual life or death. It touches the waiting imagination of the dead.

11. What is the relation of the dead to what has not yet happened, to the future?
All the future is the construction in which their “imagination” is engaged.

12. How do the living live with the dead? Until the dehumanisation of society by capitalism,
all the living awaited the experience of the dead. It was their ultimate future. By themselves the living were incomplete.
Thus living and dead were inter-dependent. Always. Only a uniquely modern form of egotism has broken this inter-dependence.
With disastrous results for the living, who now think of the dead as eliminated.





-

No hay comentarios:

Publicar un comentario