viernes, 23 de diciembre de 2016

KIWAO NOMURA [19.778]


Kiwao Nomura

Kiwao Nomura nació en Saitama, Japón el 20 de octubre de 1951. Estudió literatura japonesa en la Universidad Waseda y es uno de los poetas más reconocidos actualmente en Japón. Además de poesía, escribe novelas, ensayos, traduce y realiza investigación sobre poética comparativa. Sus poemas han sido traducidos a diversas lenguas. En Francia su poesía ha sido publicada en la revista de poesía y poética PO&SIE y en los EUA, la traducción de su poesía Spectacle & Pigsty, traducida por Kyoko Yoshida y Forrest Gander, obtuvo en 2012 el galardón de mejor libro de poesía traducido. Entre otras distinciones, sus libros de poesía han obtenido el 4º Premio Rekitei Newcomer Prize (1993), el 30º Premio Takami Jun (1999), la edición 21 del premio Gendaishi-Hanatsubaki (2003), así como el 50º Rekitei Prize Days’ (2011). Su obra de crítica Movimiento, ritmo y vértigo obtuvo el 3º Premio Ayukawa Nobuo. Nomura también gusta de ofrecer lecturas públicas de su poesía y de colaborar con artistas de otros géneros. Ha sido director de diversos festivales de poesía y de poesía y danza en Japón.



Traducción de Eiko Minami



Camino Déja vu

déja vu, 
como si atravesara la palma de la mano 
desde el fondo del cielo opaco como una hoja de papel, por la parte superior derecha
aparece un trazo de camino, nítido y vago,
serpentea, titila y se prolonga
hacia abajo y se aleja de nuestros ojos, tal vez hacia la cintura
de nuestros progenitores que duermen de pie—

pasa un comerciante de orgasmos
pasan hormigas de nervios

entonces, otros caminos que se cruzan con aquel camino,
déja vu,
aparecen como hebras largas y cortas
y en ocasiones se muestran como cicatrices borrosas
en la espinilla de una niña
iluminadas por el sol
brillan oscilando—

pasan hormigas de nervios,
pasan óxidos y musgos

como si su cuerpo entero
se reflejara en la cara del espejo del cielo,
déja vu, 
justo como un camino envuelto de calles que cruzan
y que se halla en alguna parte de la tierra—

pasan óxidos y musgos,
y pasa el comerciante de orgasmos otra vez 

sí es verdad, sí
observándolo con más cuidado
el camino está ligeramente torcido aquí y allá, y así
se descubren en un momento
hasta lo que sería su vientre y su espalda,
déja vu,
así se nota aún más
que respira y palpita aquel camino que encarna la vida—

pasa el comerciante de orgasmos
pasa un alma emancipada a medias

en su borde,
en especial donde nacen derivaciones, se anidan
aferradas como gotas de agua, innumerables restos de casas vacías
y en los arbustos crecidos a su gusto
unos bultos resecos están tirados, tal vez perros muertos,
todo evidencia vestigios de un pueblo abandonado y cómo,
cómo es posible que sólo el camino quede intacto y fresco,
déja vu,
y que siga el serpenteo sobre la cara del cielo, abriendo paso
hacia la enigma—

pasa el alma emancipada a medias
y pasan hormigas de nervios

oh, para qué
y para quién sirve este camino,
en el momento en que me hice la pregunta, en ese preciso momento,
por aquel camino del fondo del cielo
presenciamos, impotentes,
una fila de sombras de animalillos microscópicos
que transportan vestigios de un hombre y los devoran,
subir y bajar con intensidad por algún tiempo,
déja vu,
como si fueran los cromosomas de un hombre—

pasan hormigas de nervios
y pasan óxidos y musgos

arriba y abajo por el tubo
arriba y abajo por el tubo—




野村喜和夫
デジャヴュ街道

デジャヴュ、
さながらてのひらのうえを走るように、
紙葉一枚ほどのくすんだ空の奥の、その右上あたりから、
私たちの目のはるか下へ、たとえば立ったまま眠る、
祖の腰のあたりへと伸びて──

オルガスムス屋が行く、
神経の蟻が行く、

と、その道をよぎるべつの道たちが、
デジャヴュ、
長短さまざまにちぎれた糸屑のさまをなして浮かび上がり、
まれには、少女の脛のうえの
かすれた傷痕のような風情をみせながら、
どれも一様に陽に照らされて、
右へ左へと揺れうごくので──

神経の蟻が行く、
錆と苔が行く、

こうして全体が、
まるで地のおもてのどこかしらの、
デジャヴュ、
数知れぬ交叉路を身にまとった街道そのままに、
空のおもての鏡にでも映し出された、というように──

錆と苔が行く、
またオルガスムス屋が行く、

そうなのだ、
さらにつぶさに眺めると、
街道のところどころがわずかにねじれていて、だからその、
いわば脇腹や背の部分までもがいっときあらわにされ、
デジャヴュ、
ためになお一層、いのちとしての街道の
息づき脈うっているのが際立たせられ──

オルガスムス屋が行く、
霊の抜け駆けが行く、

かたわらには、
とりわけ脇道との付け根のあたりには、
水滴のようにこびりついた廃屋の数かぎりなく、
あるいは伸び放題の灌木の茂み、
干からびた犬の死骸らしきものも散見されて、
してみれば棄村の形跡はあきらかなのに、なぜ、なぜ
道だけが無疵のまま生々しく、
デジャヴュ、
空のおもてを縫ってなもうねってゆくのか、
謎めいてゆくのか──

霊の抜け駆けが行く、
また神経の蟻が行く、

おお、いったい何のための、
誰のための、これは通い道、
と問いかけたそのときだった、まさにそのとき、
空の奥のその街道のうえを、
ひとの痕跡を運び、
また喰らう微細な生き物の列らしき影が、
さながらひとの染色体のように、
ひとしきり激しく昇り降りするのを、
なすすべもなく私たちは眼に、
デジャヴュ、
したのだった──

神経の蟻が行く、
また錆と苔が行く、

その昇降管のなかを、その昇降管のなかを──



translated from the Japanese by Kyoko Yoshida and Forrest Gander


Eyeground Road

who are we,
although this sounds like a riddle,
whose work it is to trek all night,
around your eye-grounds,

on the roadside,
where afterimages of the stupid things you do by day,
are scanned and read on the soles of our feet,
such pleasure,

but in the depths of the eye-ground,
this may sound like a bad pun,
your agonies crystallize into pieces of agates that dot the road,
we pick them up and click them against each other,
to photograph the scattering sparks,
and send them to you in dreams,
what pleasure,
what a pleasure,

naturally,
when morning breaks at last,
we silently withdraw,
this may sound like a riddle,
but what are we,
for you,




One day, suddenly

One day, suddenly,
I have nothing,
left to do, life, empty shell, rattles,
summer netted up, bucket kicked, Amitabha Buddha,
ah, rashly,
I wouldn’t mind, making love to,
a pregnant woman, how sweet it would be,
over that swollen, protuberant belly, like a watermelon,
my tongue, flicking,
sliding, up and down,
her Magic,
Mountain,
along the stretch mark, unnerving, like a lightning bolt,
tracing it, and divagating,
and listening, to the fetus’s cardiacal whoosh-whoosh,
as though, oh, it just moved,
my sweet old earth,
my sweet old earth,
while I’m fooling around, it’s dinnertime,
just kidding, though, I’m being called,
to the base of that mountain, where hair, absolutely luxuriates,
to be called, how splendid,
I would, insert my penis,
nearer and nearer,
to the fetus, like a microphone,
delicately, to catch,
the parricidal whisper,
escaping from the outsized head,
of “Superman,”
of “Star Child.”



Romance

The happiness I hope for is simple
like a tide that comes only once
relinquishing the tranquil swelter of an afternoon
and to be with you
no that’s not it that’s not quite it
the happiness I hope for is simple
the tranquil summer afternoon swelter naturally
and over and over and over relinquishes itself
at its embouchure where I no longer
recall anything about you
despite that, at the moment, a stone basks in the sun
since stones can be counted and hotter than memory
the happiness I hope for is simple
far to the right of appearing and disappearing natural numbers
is an agate? yes something like an agate
and a fricative rustling of the sky’s leaves can be felt
even as the rustling feeling flutters diminishing
the happiness I hope for is simple
because at the moment a flower bud pops open in my inner ear
a flower bud opens on the stapes of my ear




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