martes, 22 de noviembre de 2016

SARADHA SOOBRAYEN [19.609]


Saradha Soobrayen

Nacida en Londres de origen mauriciano, la poeta y editora británica Saradha Soobrayen escribe poemas líricos y comprimidos que exploran temas de poder, transformación e intimidad. 

En una entrevista con la Revista de poesía Parnassus, discute la evolución de las preocupaciones formales y temáticas de su trabajo: "He estado pensando más y más sobre el espacio en blanco y el silencio y la imposibilidad del lenguaje, cuando antes era todo acerca de las palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras y palabras. Me he vuelto más curiosa acerca de la dinámica compleja del uso del lenguaje poético, para expresar plenamente las injusticias históricas y los silencios forzados experimentados por individuos y comunidades que utilizan métodos poéticos para desarrollar una conciencia colectiva o una memoria colectiva". 

En varias antologías han aparecido poemas de Soobrayen, incluyendo Oxford Poets Anthology 2007 and The Forward Book of Poetry 2008.  Nominada por The Guardian como una de los “Twelve to Watch”, Soobrayen ganó un premio Eric Gregory por su poesía. Se desempeñó como editora de poesía para Chroma: A Queer Literary Journal, y en las revisiones editoriales para la poesía moderna en la traducción y en el consejo asesor de la revista literaria Cónclave. Vive en londres.


UNA POETA EN BUSCA DE IDENTIDAD: SARADHA SOOBRAYEN

Quedan aún territorios sin identidad en el mundo. O bien territorios cuya identidad ha sido enajenada. Y quedan los habitantes de esos territorios, con identidades prestadas o protésicas. Ya de por sí es difícil armarse una identidad. Un ensamble de tantas cosas, algunas propias, otras ajenas
En ocasiones los territorios son mentales. En esos casos, el tejido de la identidad se forma casi solo. (¿"Quién" "elije" lo que sí y lo que no?)
En otros casos, como el de Saradha Soobrayen, son los territorios geográficos de origen los que han perdido justamente identidad

He aquí su pregunta poética


 ¿QUIÉN/ DE QUIÉN SOY YO?

     '¿Qué eres,
     Británica, Mauriciana?'

 -Non, non

     '¿Qué... bet, ti-kreol?'

 -Non

       'Ninguna isla, ningún país natal (patria),
       ningún derecho a regresar.'

-Non la vie, non la vie!

        'Espera, no hables, piensa,
        piensa dos veces, da vuelta, da vuelta tu lengua
        para el lado equivocado, piérdela.
        
-Non, non

        'Piérdela, pierde el gusto por el sonido,
        las viejas, viejas canciones: más que, más
        que el patois, más, más lejos que
        la lingua franca, más redonda, más redonda,
        más redonda que la panza de África.'

- Non, non

          '¿Qué son ustedes... salvajes?

-Non, non

          '¿Pequeños estúpidos creoles?'

 Non,
 -Nous Chagossienne nous... nous Chagossianne nous



NOTA EXPLICATORIA

Las islas Chagos, o sea, Diego García, Peros Banhos, Salomón, situadas en el Océano Índico, a casi 2000 kms. al noreste de las islas Mauricio, cubren un área oceánica de 54 mil km2, teniendo tan sólo 60 km2. Diego García es la mayor de las islas, atolones o tierras sumergidas. El registro más temprano de habitantes es de 1780, cuando los franceses instalaron allí plantaciones de azúcar y de cocos.

Derrotado Napoleón en 1815, las islas pasaron a dominio británico. La esclavitud fue abolida, así como el leprosario. En 1828, había 448 habitantes en las islas Chagos. Hacia 1840, los dueños de las plantaciones comenzaron a importar trabajadores no remunerados de la India.

Los casamientos mixtos y la conversión de muchos de ellos al catolicismo fundó la nueva sociedad Chagana. Pero... entre 1971 y 1973, 'necesidades geopolíticas' llevaron a ingleses y estadounidenses a trasladar a toda la población chagana, adonde fuera, como las islas Mauricio y las Seychelles, para crear allí una base militar.

Ya en 1960, los británicos firmaron un acuerdo con E.E.U.U., por el término de 50 años, inicialmente, alquilándole la isla Diego García. 

Desde entonces, los chaganos fueron negados en su identidad, pasando a ser ciudadanos de segunda -o peor- en los países a los que fueron trasladados. Discriminados y aislados socialmente, sufrieron una nueva y agregada pérdida de identidad. Todo esto fue reflejado en un documental realizado por John Pilger, llamado Robando una Nación.

Recién en noviembre de 2000, se reconocieron por primera vez los derechos de los Chaganos, cuando la Corte Alta de Londres dictaminó que el 'traslado masivo' de los isleños había sido un 'fracaso legal abyecto'.

La lengua chagano-creole comparte la influencia de las lenguas maternas de los esclavos: el tamil, al malagasy, el makuva y otras lenguas bantúes del sudeste africano.  Esta mezcla única de lenguas, ha producido un creole que difiere del de las Mauricio y de las Seychelles. Si bien todos logran entenderse entre ellos, el creole chagano tiene su propio acento melodioso, que los exiliados necesitan esconder para evitar la discriminación. Es de esto que habla poéticamente Saradha. Con la voz del dolor

Saradha vive en Londres; el poema original está en inglés (y creole)



FUENTE

Modern Poetry in Transaltion. Third Series- Number Sixteen.
The Dialect of the Tribe. London, 2011.

http://inutilesmisterios.blogspot.com.es/



My Conqueror

She circles me with her Portuguese compass
and settles just long enough to quench her thirst.
She discards my Arabian name Dina Arobi,
and calls me Cerné, from island of the swans. 

With the hunger of a thousand Dutch sailors
and a tongue as rough as a sea biscuit she stakes
a longer claim and makes herself comfy,
bringing her own Javanese deer, pigs and chickens.

Defending her lust for breasts and thighs, she blames
the ship's rats for sucking the Dodo from its shell.
Looking past my ebony limbs, she sees carved boxes
and marron hands at work stripping my forests.

She renames me in honour of Prince Maurice
of Nassau. A good choice, sure to scare off pirates
keen to catch a bite of river shrimp, flamed in rum.
Disheartened by cyclones and rat bites, she departs.

For eleven years, I belong to no one. I sleep
to the purring of turtledoves. Sheltered by a circle
of coral reef, my oval shape rises
from the coast up to the peaks of mountains.

A westerly wind carries her back. She unbuttons
her blue naval jacket slowly and takes me.
I am her Île de France, her petit pain.
She brings spaniels. She captures marrons

who are pinned down and flogged, each time they run.
She takes her fill in Port Louis, shipping casks
of pure sweetness to the tea-drinking ladies of Europe.
Young Baudelaire jumps ship on his way to India.

His step-father wants to cure him of  'literature'.
Once a poet makes his mark, no tide can wash away
his words: 'Au pays parfumé que le soleil caresse'.
And what can I say, he was so delicious!

Sadly sweet Baudelaire soon finds himself
in such a profound melancholy,
after seeing a whipping in the main square,
after two weeks, he sails to France, leaving me

a sonnet.  With the pride and jealousy of
the British Admiralty she punishes me
with her passion for corsets, sea-blockades
and endless petticoats wide as the Empire.

The oldest profession is alive and thrives
in my harbours; strumpets and exports, cross-
dressing captains and girls in white breeches.
Boys who like boys who like collars and chains.

She brings a pantomime cast of malabars
and lascars to my shores.  Their passage back
to India guaranteed, if only they can read the scripts.
The cane breaks backs. Tamil, Urdu, Hindi, cling

to their skins like beads of sweat. Hundreds of tongues
parched like the mouths of sweet-hearts in an arranged
ceremony. She is kind and ruthless and insists
on the Queen's English. At night Creole verve slips in

and makes mischief. Each time she comes she pretends
it’s the first time she has landed here, but she soon
becomes bored. Tired of flogging and kicking
the dogs. She doesn’t know which uniform to wear.

'I'm no one and everyone', she complains.
'And you have no more distinguishing marks
left to conquer, Saloman, Peros Banhos,
Diego Garcia…’ She pulls down her Union
Jack, it falls like a sari, around her bare feet.


Authors note:

Marrons: Creole name given to the slaves taken from Madagascar and transported convicts. Malabars and Lascars: Hindu and Muslim indentured labourers. These names are disparaging terms in Mauritian Creole.

The Saloman Islands, the Peros Banhos Atol and Diego Garcia were the ancestral homelands for the Chagos Islanders. The UK Government surreptitiously excised the Chagos Archipelago from colonial Mauritius during the negotiations for Mauritian Independence and created the British Indian Ocean Territory (BIOT) forcibly removing the Chagossians between 1965 and 1973.  In I966 the UK Government made Diego Garcia available to the US Government to build a strategic military base, which was named Camp Justice.



Three moments

And today, playing with once was,
I have elasticised that glance,
stretched it past minutes,
and now a day or two passes
before we look away.

Later, I shall isolate
the area where your hand
swept my back. Scan
the friction under skin,
magnify the blood cells.

How brief, how soft, that
kiss. Tonight I shall freeze-frame
its contents: half a beat of
intention, a fraction of need
and a slither of desire.









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