martes, 13 de octubre de 2015

LAURA FJÄDER [17.211]


LAURA FJÄDER

Laura Fjäder, (Asturias)  es trabajadora social y escritora combativa. Dirije y gestiona The Flesh Project, iniciativa de creación feminista multidisciplinar. Ha colaborado en diversas publicaciones alternativas y revistas literarias, como La Bolsa de Pipas o Una Buena Barba. Actualmente desarrolla el proyecto Ivaginarias Disidentes, donde poesía y arte menstrual confluyen generando discursos iconográficos no normativos.





ELLAFEROZ

Ella bordada con puntadas minuciosas,
sujeta a una membrana de patrón aterrador.
Ella cíclica y antigua, ofrecida ahora,
siempre, a mil ojos ácidos famélicos.
Los hambrientos se abalanzan, la derriban,
le abren por fin las cremalleras, la mastican,
la degluten, la rehacen de entre todas 
            mar de leche circular.

Ella madera que alimenta y consuela a la carcoma.
Ella cartílago suave enroscado sobre el huevo original.
Ella placenta de mujer, tierna y devorada.
Ella escama diluída que nutre al cereal

EllaFeroz, lanzadora de cuchillos,
aún duerme tras la higuera.
Convertida en barro oscuro,
es de nuevo la cosecha
      tantas veces recogida,
es la sangre y el señuelo
que atrae al cazador.





KINTSUKUROI

EllaYo posa las manos
sobre el vientre y se hace tierra
modelada con pigmento vítreo.

Una artesana ha reparado
sus fracturas con resina
y yemas negras de fresno
taponando cada llaga.

El objeto que antes cuerpo,
es sin duda ahora vasija
rugosa, recipiente irregular
contenido entre dos planos.

Sujeto nohombre nomujer,
estructura depositaria
para organismos de suelo
que se nutren del sedimento
húmedo de las paredes.





VIII

En un grimorio privado, cada hebra que tirando ha extraído de su ombligo.

Las teje en cadeneta, las anuda, las enrosca.

Las pone a salvo de su suerte.
Las desliga del ovillo
Las vuelve anclaje y asidero de musas disidentes.





IX

Ella y la pulpa viven dentro contenidas en
cada una de las fibras cítricas reblandecidas.

Puede y hace desde el estómago al lóbulo de la oreja
y ahí se muestra se esconde observa cambia
su segundo nombre en cada crecida.

Ella se teje en el proceso y estructura del propio ovillo
hacia donde la lleva el remero, que no usurpa
ni impone, sólo acompaña en el viaje.





IV

El recuerdo perfecto es un olor
a tocador prestado.
Tenaz y sereno entre los nudillos,
espera por el espasmo definitivo.
Sangrado a tiempo, en dos tiempos,
enfrentado al concepto sistema
paradigma que define útero
en función de vida.
Así convierte el armazón
hendido de las caderas en ojiva.
Así tiembla y descubre, sin grito
ni quejido,sólo balbuceo rosado
y blando,inexperto ante la luz.





INDUCCIÓN

Por cada palabra abandonada
al espacio tubular, la sentencia
es redimirse en los márgenes
húmedos de acantilados gemelos.

Allí, renegando de la sombra
querida que nos cuidó, engaño
como alimento de pulsiones cíclicas,
negro
Carnoso
necesario para fortalecer voluntad
y paso de cobardes hacia las absurdamente
deseadas corrientes naturales.





REFRACCIÓN

Mientras duerme, tú has llenado
los cuencos de hueso, temeroso
de derramar el agua recogida
con la que más tarde lavar su cabello.
Así estableces el vínculo:
grabando líneas dactilares entre
hebras finas que se escurren.

La simbiosis permanece porque
ella lo permite.

Tú no puedes tirar del cabo suelto
que has acertado a extraer:
No te corresponde esa tarea.
No son tuyas las grietas abiertas
donde te has podido asomar.
No te pertenecen ni el jadeo
ni las uñas ni la carne amarga
que presientes.











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