jueves, 14 de abril de 2016

FERNANDO RODRIGUES DE CALHEIROS [18.439]


Fernando Rodrigues de Calheiros 

Trovador medieval  Nacionalidad: Portuguesa 
Datos biográficos: Troubadour portugués, muy probablemente activo en las primeras décadas del siglo XIII. 


NO HAY nadie que entienda
cómo yo vivo cuitado
ni que sienta dolor por mí,
pues no es cosa conveniente.
¡Pues yo no oso decir nada
a nadie en este mundo
de cómo van mis asuntos!

Ni encuentro, por mucho que espere,
consuelo -¡mal pecado!-
en tanto Dios no me defienda
después de que, la que ojalá no hubiese nacido,
por mí se ha alejado tanto
de mí, que no sé nada
de ella, ni de mis asuntos.

Ni me conviene ahora iniciar una relación
con otra, ni es conveniente,
bien lo sé sin lugar a dudas,
que no sea la que me hace de manera tan
prolongada vivir una vida de cuitas
y no me da gusto
y perecen mis asuntos.

Mas si ella no repara
el afán que he sufrido,
bien creo que moriré
con tan larga espada,
¡pues que mi señora, a la que he recordado,
no quiere que tenga conforto ninguno
que mejoren mis asuntos!





NON á home que m' entenda
com' og' eu vivo coitado,
nen que de min doo prenda,
ca non é cousa guisada.
Ca non ous' eu dizer nada
a ome que seja nado
de com' og' é mia fazenda!

Nen á, per quant' eu atenda,
conselho -mao peccado!
tanto Deus non me defenda!-
poi' -la que non fosse nada
por mi é tan alongada
de min, que non sei mandado
d'ela, nen de mia fazenda!

Nen m' ar conven que emprenda
con outre, nen é guisado,
pero sei ben, sen contenda,
da que me faz tan longada
mente viver en coitada
vida, e non mi dá grado,
e perece mia fazenda!

Mais se m' ela non emenda
o affan que ei levado,
ben cuid' eu que morte prenda
con atan longa espada,
poi' -la mia senhor nembrada
non quer aver outrogado
que melhore mia fazenda!



Las cantigas de amigo 
de Fernán Rodríguez de Calleiros

I

Yo he perdido, madre, creo, a mi amigo:
aunque él me vio, no quiso hablar conmigo,
y mi soberbia lo impidió,
pues hice lo que él me prohibió.

Aunque él me vio, no quiso hablar conmigo,
no le obedecí y tuve su castigo,
y mi soberbia lo impidió,
pues hice lo que él me prohibió.

No le obedecí y tuve su castigo,
mas, ¿de qué me sirve ahora que lo digo?
y mi soberbia lo impidió,
pues hice lo que él me prohibió.

Tanto confié en que él bien me quería
que ya no pensé en lo que yo hacía,
y mi soberbia lo impidió,
pues hice lo que él me prohibió.

Que ya no pensé en lo que yo hacía
e hice daño a quien nunca me lo haría,
y mi soberbia lo impidió,
pues hice lo que él me prohibió.

E hice daño a quien nunca me lo haría
y así a mí la locura me venía,
y mi soberbia lo impidió,
pues hice lo que él me prohibió.


II

¿Qué haré yo ahora, amigo,
ya que no queréis conmigo
vivir
pues a otro no puedo querer?

En gran pena me dejarais
si en otro lugar pensarais
vivir,
pues a otro no puedo querer.

Si esta marcha vuestra fuera,
no sé yo como pudiera
vivir,
pues a otro no puedo querer.

Me mataré si dijerais
que así vos sin mí pudierais 
vivir,
pues a otro no puedo querer.


III

Ahora ha venido mi amigo,
y quiere irse en seguida y no quiere conmigo
estar;
ya siempre le habré de añorar.

Decirle nada he de poder
que conmigo le consiga hacer
estar;
ya siempre le habré de añorar.

Le ruego, y él no me ha menester;
¿qué haré si aquí ya no ha de querer
estar?
Ya siempre le habré de añorar.


IV

Os diré ahora, amigo, 
    que tanto tiempo ha pasado
que no pude tener nada
     en que me haya gozado
desde que vos de mí partisteis
hasta esta hora en que me visteis.

Mas desde hoy estaré alegre,
     mi amigo, pues os veo,
que hace mucho no tuve nada
     que me quitara el deseo
desde que vos de mí partisteis
hasta esta hora en que me visteis.

Desde hoy ya no os vayáis,
     si amor queréis conmigo,
pues jamás ha estado alegre
     mi corazón, mi amigo,
desde que vos de mí partisteis
hasta esta hora en que me visteis.


V

Me enfadé yo mucho con mi amigo
pues él me hace cuanto yo le digo;
porque sé que me quiere bien
me enfado yo con él también.

Si algún otro me causa despecho,
con él me enfado, y tengo derecho;
porque sé que me quiere bien
me enfado yo con él también.

Y él ya conoce muy bien mi maña
pues echo sobre él toda mi saña;
porque sé que me quiere bien
me enfado yo con él también.


VI

Yo esperaba a mi amigo y mi madre llegó
y me obligó a irme, lo que mal me pesó;
allá me volveré
y a él lo esperaré.

Nunca madre a su hija buen consejo dio
ni me lo dio la mía, mas, ¿qué haré yo?
allá me volveré
y a él lo esperaré.

Le pesaría a mi madre si le hiciera así
cualquiera, mas os diré que haré yo aquí:
allá me volveré
y a él lo esperaré.


VII

Madre, por aquí un caballero pasó
y enamorada y con dolor me dejó,
ay madre, sus amores tomé; 
si yo los tomé,
es que los busqué
y otros le entregué;
ay madre, sus amores tomé.

Madre, por aquí un hidalgo pasaba
y con mal, como ando, así me dejaba,
ay madre, sus amores tomé; 
si yo los tomé,
es que los busqué
y otros le entregué;
ay madre, sus amores tomé.

Madre, aquí pasó quien nunca pasara
y así me dejó, mejor no dejara,
ay madre, sus amores tomé; 
si yo los tomé,
es que los busqué
y otros le entregué;
ay madre, sus amores tomé.


VIII

Me había dicho mi amigo
     cuando se marchó a su vía
que yo no estuviera triste,
     y que pronto volvería,
y estoy muy asombrada
pues tarda tal temporada.

Me había dicho mi amigo,
     cuando se marchó de aquí,
que no estuviera triste,
     pero tarda y no lo vi,
y estoy muy asombrada
pues tarda tal temporada.

Que no estuviera triste
     y que pronto volvería
y me pesa lo que tarda,
     lo sabe santa María,
y estoy muy asombrada
pues tarda tal temporada.

Que no estuviera triste,
     pero tarda y no lo vi,
sin embargo no es la causa
     que él bien no me quiera a mí,
y estoy muy asombrada
pues tarda tal temporada.




I

Perdud’ ei, madre, cuid’ eu, meu amigo:
macar m’ el viu, sol non quis falar migo;
e mha sobervia mho tolheu
que fiz o que m’ el defendeu.

Macar m’ el viu, sol non quis falar migo,
e eu mho fiz, que non prix seu castigo,
e mha sobervia mho tolheu,
que fiz o que m’ el defendeu.

E eu mho fiz, que non prix seu castigo,
mais, que mi val ora, quando o digo?
e mha sobervia mho tolheu,
que fiz o que m’ el defendeu.

Fieim’ eu tant’ en qual ben m’ el quería
que non metí mentes no que fazía
e mha sobervia mho tolheu, 
que fiz o que m’ el defendeu.

Que non metí mentes no que fazía
e fiz pesar a quen mho non faría
e mha sobervia mho tolheu,
que fiz o que m’ el defendeu.

E fiz pesar a quen mho non faría
e tornous’ en sobre mí a folía
e mha sobervia mho tolheu,
que fiz o que m’ el defendeu.


II

Que farei agor’, amigo?
pois que non queredes migo
viver, 
ca non poss’ eu al ben querer.

En gran coita me leixades
se vós alhur ir cuidades
viver, 
ca non poss’ eu al ben querer.

Se aquesta ida vossa
for, non sei eu como possa
viver, 
ca non poss’ eu al ben querer.

Matarmh ei se mho dizedes
que vós ren sen mí podedes
viver, 
ca non poss’ eu al ben querer.


III

Agora vén o meu amigo,
e quer se log’ ir e non quer migo
estar; 
avel’ ei ja sempr’ a desejar.

Nunca lho posso tanto dizer
que o comigo possa fazer
estar; 
avel’ ei ja sempr’ a desejar.

Macar lho rogo, non mi á mester;
mais que farei, pois migo non quer
estar?
Ave-l’ ei ja sempr’ a desejar.


IV

Direivos agor’, amigo, 
    ca manho temp’ á passado
que non pudi veer cousa
     ond’ ouvesse gasalhado
des que vós de mí partistes
ata es ora que me vistes.

Des oimais andarei leda,
     meu amigo, pois vos vejo,
ca muit’ á que non vi cousa
     que mi tolhesse desejo
des que vós de mí partistes
ata es ora que me vistes.

Des oimais non vos vaades,
     se amor queredes migo,
ca ja máis non ar foi ledo
     meu coraçón, meu amigo,
des que vós de mí partistes
ata es ora que me vistes.


V

Assanheim’ eu muit’ a meu amigo
porque mi faz el quanto lhi digo;
porque entendo ca mi quer ben
assánhomelhi por én.

E se m’ outrén faz, ond’ ei, despeito,
a el m’ assanh’, e faço dereito;
porque entendo ca mi quer ben
assánhomelhi por én.

E ja m’ el sabe mui ben mha manha
ca sobr’ el deit’ eu toda mha sanha;
porque entendo ca mi quer ben
assánhome hi por én.


VI

Estava meu amig’ atendend’ e chegou
mha madr’ e fezm’ end’ ir, tal que mal me pesou;
alá me tornarei
e i lo atenderei.

Nunca madre a filha bon conselho deu
nen a min fez a minha, mais, que farei eu?
alá me tornarei
e i lo atenderei.

Pesarlh’ ía a mha madre quenquer que lh’ assí
fezesse, mais direivos que farei eu i:
alá me tornarei
e i lo atenderei.


VII

Madre, passou per aquí un cavaleiro
e leixoume namorad’ e con marteiro,
ai madre, os seus amores ei;
se me los ei,
ca mhos busquei,
outros me lhe dei;
ai madre, os seus amores ei.

Madre, passou per aquí un filho d’ algo
e leixoum’ assí penada com’ eu ando,
ai madre, os seus amores ei;
se me los ei,
ca mhos busquei,
outros me lhe dei;
ai madre, os seus amores ei.

Madre, passou per aquí quen non passasse
e leixoum’ assí penada, mais leixasse,
ai madre, os seus amores ei;
se me los ei,
ca mhos busquei,
outros me lhe dei;
ai madre, os seus amores ei.


VIII

Díssemi a mí meu amigo,
     quando s’ ora foi sa vía
que non lh’ estevess’ eu triste,
     e cedo se tornaría,
e soo maravilhada
porque foi esta tardada.

Díssemi a mí meu amigo,
     quando s’ ora foi d’ aquén,
que non lh’ estevess’ eu triste,
     e tarda e non mi vén,
e soo maravilhada
porque foi esta tardada.

Que non lh’ estevess’ eu triste
     e cedo se tornaría,
e pésami do que tarda,
     sabe o santa María,
e soo maravilhada
porque foi esta tardada.

Que non lh’ estevess’ eu triste,
     e tarda e non mi vén,
e pero non é per cousa
     que m’ el non quera gran ben,
e soo maravilhada
porque foi esta tardada.




Traducción literal: I. Perdido he, madre, pienso yo, mi amigo:/ aunque me él vio, siquiera no quiso hablar conmigo,/ y mi soberbia me lo impidió,/ que hice lo que me él prohibió./ Aunque me él vio, siquiera no quiso hablar conmigo,/ y yo me lo hice, que no tomé su aviso,/ y mi soberbia (…)/ Y yo me lo hice, que no tomé su aviso,/ mas, ¿qué me vale ahora, cuando lo digo?/ y mi soberbia (…)/ Fieme yo tanto en cual bien me él quería/ que no metí atención en lo que hacía,/ y mi soberbia (…)/ Que no metí atención en lo que hacía/ e hice pesar a quien me lo no haría,/ y mi soberbia (…)/ E hice pesar a quien me lo no haría/ y tornose en sobre mí la locura,/ y mi soberbia (…) II. ¿Qué haré ahora, amigo,/ pues que no queréis conmigo/ vivir/ pues no puedo yo otro bien querer?// En gran pena me dejáis/ si vos en otro lugar ir pensáis/ vivir, (…)/ Si esta partida vuestra/ fuera, no sé yo como pueda/ vivir, (…)/ Matarme he si me lo decís/ que vos nada sin mí podéis/ vivir, (…) III. Ahora viene mi amigo,/y quiere se pronto ir y no quiere conmigo/estar;/ haberlo he ya siempre a desear./ Nunca le puedo tanto decir/ que le conmigo pueda hacer/ estar; (…)/ Aunque se lo ruego, no me ha menester;/ mas, ¿qué haré, pues conmigo no quiere/ estar? (…) IV. Direos ahora, amigo, cuán gran tiempo ha pasado/ que no pude ver cosa donde hubiese cariño/desde que vos de mí apartasteis/hasta esta hora que me visteis./ Desde hoy más andaré alegre, mi amigo, pues os veo,/ que mucho ha que no vi cosa que me quitara deseo/ desde que vos (…)/ Desde hoy más no os vayáis, si amor queréis conmigo,/ pues ya más no otra vez fue alegre mi corazón, mi amigo,/ desde que vos (…) V. Enojeme yo mucho a mi amigo/ porque me hace él cuanto le digo;/ porque entiendo que me quiere bien/ enójomele por ello./ Y si me algún otro hace, donde he, despecho,/ a él me enojo, y hago derecho;/ porque entiendo (…)/ Y ya me él sabe muy bien mi maña/ pues sobre él echo yo toda mi saña;/ porque entiendo (…) VI. Estaba mi amigo aguardando y llegó/mi madre e hízome de allá ir, tal que mal me pesó;/ allá me volveré/ y allí lo aguardaré./ Nunca madre a hija buen consejo dio/ ni a mí hizo la mía, mas, ¿qué haré yo?/ allá me volveré (…)/ Pesarle iba a mi madre quienquiera que le así/ hiciera, mas os diré que haré yo en esto:/ allá me volveré (…) VII. Madre, pasó por aquí un caballero/ y dejome enamorada y con martirio,/ ay madre, sus amores he;/ si me los he,/ pues me los busqué/ otros me le di;/ ay madre, sus amores he./ Madre, pasó por aquí un hidalgo/ y dejome así penada como yo ando,/ ay madre, sus amores he; (…)/ Madre, pasó por aquí quien no pasara/ y dejome así penada, mas dejara,/ ay madre, sus amores he; (…) VIII. Díjome a mí mi amigo cuando se ahora fue su vía/ que no le estuviera yo triste, y pronto se volvería,/ y soy asombrada/ porque fue esta tardanza./ Díjome a mí mi amigo cuando se ahora fue de aquende,/ que no le estuviera yo triste, y tarda y no me viene,/ y soy asombrada (…)/ Que no le estuviera yo triste y pronto se volvería/ y pésame de lo que tarda, sábelo santa María,/ y soy asombrada (…)/ Que no le estuviera yo triste, y tarda y no me viene,/ y sin embargo no es por cosa que me él no quiera gran bien,/ y soy asombrada(…)

http://estromatolitos.blogspot.com.es/2012/05/fernan-rodriguez-de-calheiros.html





Fernan Rodriguez Calheiros – “Vedes, formosa senhora…”

Português moderno

Vedes, formosa senhora minha,
segurament’ o que farei:
enquanto eu vivo for,
nunca a minha dor vos direi,
pois não me haveis de crer,
ainda que me vejais morrer.
Por que vos hei de eu, senhora minha,
dizer nada do meu mal?
Pois disto sou sabedor,
seguramente, sem qualquer dúvida
pois não me haveis de crer,
ainda que me vejais morrer.
Servir-vos-ei eu, senhora minha,
quant’ eu poder, enquanto viver,
mas, pois de coita sofredor
sou, não vo-lo hei de dizer,
pois não me haveis de crer,
ainda que me vejais morrer.
Pois eu entendo, senhora minha,
quão pouco proveito me vem
de vos dizer quão grande amor
vos tenho, não vou falar disso,
pois não me haveis de crer,
ainda que me vejais morrer
Português antigo
Uedes, fremosa mha senhor,
segurantent’ o que farey:
en tanto com’ eu uyuo for,
nunca uos mha coyta direy,
ca non m’ auedes a creer,
macar me ueiades morrer.
Por que uos ei eu, mha senhor,
a dizer nada do meu mal?
Pois d’ esto sõo sabedor,
segurament’ u nõ iaz al,
que non m’ auedes a creer,
macar me ueiades morrer.
Seruyr-uos-ey eu, mha senhor,
quant’ eu poder, nientre uiuer,
mays, poys de coyta sofredor
sõo, non uo’ l’ ey a dizer,
ca non m’ auedes a creer,
maçar nue ueiades morrer.
Poys eu entendo, mha senhor,
quan pouco proueito me ten
de uos dizer quã grãd’ amor
uos ey, nõ uos falarei en,
ca non m’ auedes a creer,
maçar me ueiades morrer.

Este poema faz parte do iBook “Coletânea da Poesia Portuguesa – I Vol. Poesia Medieval”
Transcrição do Português antigo para o moderno de Deana Barroqueiro.





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