viernes, 29 de abril de 2016

MARIE MARCELLE FERJUSTE [18.573]


Marie Marcelle Ferjuste

Nació en Les Cayes, Haití en 1961. Estudió Derecho en la Faculté de Droit et des Sciences Économiques (FDSE). En 1977, al publicar su primer poema en el diario Le Nouvelliste (28 y 29 de mayo), se adivinaba que en ella yacía un vivo interés por las letras. La publicación de sus primeros poemas Le premier jet [Primer chorro] (1978) y Jets de mots [Chorros de palabras] (1980) confirmó esta promesa. Otras de sus obras son: Les ombres de la fascination [Las sombras de la fascinación] (cuentos fantásticos, 2008), Maîtresse d’elle-même [Ama de sí misma] (novela, 2013). También tiene otras novelas y cuentos inéditos.


Versión al español de
Cristina García, María García y Alejandro Múnera



Propagación

No digas el secreto
Ni siquiera lo susurres
¡Que el viento favorable no se lo lleve a otra parte!

El silencio es siempre oro
¿Y la palabra? Cada vez menos plata

No digas el secreto de los dioses
Que solo sus portavoces y sus magos inspirados
Tienen el derecho de vehicular entre ellos
Sin temor de represalias escandalosas
No profanes con la prosa de tus labios
Del inmortal tabú conservado por los siglos
La trascendencia y el grandor inefables

El silencio es siempre oro
¿Y la palabra? Cada vez menos plata

Sobre todo no actúes
Como los bufones de los velorios
Que atacan a los desaparecidos
Por no haber dejado ninguna herencia
Para repartir entre los ingratos
Imita más bien a esos hermanos solidarios que
En la adversidad y la desdicha
Solo tienen como cura y consuelo
Para ofrecer a los afligidos
Su mutismo y su pésame sinceros

El silencio es siempre oro
¿Y la palabra? Cada vez menos plata

No digas el secreto
Sobre todo no lo reveles
A los fanfarrones incorregibles
A los fáciles perturbadores de mensajes prohibidos
El castigo por tener demasiada labia no es otro
Que la extracción de la lengua
Y su exposición al sol
Sobre cuatro estacas de pimienta
Ají, jengibre y sal

El silencio es siempre oro
¿Y la palabra? Cada vez menos plata

No digas mi secreto
¡Sí! Vendré
Como quieres
Como lo reclaman
Como no dejan de pedirlo
Un bello día
Una bella mañana de sal marina
Descolorida contra los muros
De las bellas posadas aglutinadas
A lo largo de todo el litoral
A lo largo de toda la playa inocente
Pero deberás callar sobre este tema
No deberás decir ni una palabra
A nadie, ¡sí!, a nadie
Porque el silencio es siempre oro
Y la palabra cada vez menos plata



Propagation

N’évente pas le secret
Ne le susurre même pas
Que le vent favorable ne l’emporte
ailleurs!

Le silence est toujours d’or
Et la parole? De moins en moins
d’argent

N’évente pas le secret des dieux
Que seuls leurs porte-parole et leurs
mages inspirés
Ont le droit de véhiculer entre eux
Sans crainte de représailles
scandaleuses
Ne profane pas de la prose de tes
lèvres
L’immortel tabou conservé par les
siècles
Dans sa transcendance et sa grandeur
inexprimable

Le silence est toujours d’or
Et la parole? De moins en moins
d’argent

N’agis surtout pas
Comme ces amuseurs de veillées
mortuaires
Qui s’en prennent aux disparus
De ne laisser aucun héritage
A répartir entre les ingrats
Fais plutôt comme ces frères de
solidarité
Dans l’épreuve et le malheur
Qui n’ont de baume et de consolation
Pour offrir aux affligés
Que leur mutisme et leurs regrets
sincères

Le silence est toujours d’or
Et la parole? De moins en moins
d’argent

N’évente pas le secret
Ne le révèle surtout pas
Aux hâbleurs incorrigibles
Aux faciles trublions de messages
interdits
La langue trop pendue n’a d’autre
châtiment
Que l’extraction de son palais
Et son exposition au soleil
Sur quatre piquets de poivre
De piment de gingembre et de sel

Le silence est toujours d’or
Et la parole? De moins en moins
d’argent

Ne répands pas mon secret
Oui! je viendrai
Comme tu le veux
Comme on le réclame
Comme on ne cesse de me le
demander
Un beau jour
Un beau matin de sel marin
Délavé contre les parois
Des belles auberges agglutinées
Tout le long du littoral
Tout le long de la plage innocente
Mais il faudrait te taire
à ce sujet
Il faudrait n’en dire mot
A personne, oui! à personne
Car le silence est toujours d’or
Et la parole de moins en moins
d’argent



Pertenencia

a Christian y a Jean-Marc


Me gustaría pertenecerte un día
Como tú me perteneces
Me gustaría un día verme
Salir, de mi reserva
Y acostarme en tus brazos
O contra tu nuca
Y dejarme mimar
Como me gustaría mimarte
Dejarme consentir
Como me gustaría consentirte
Dejarme acunar acariciar
Como me hubiera gustado acunarte acariciarte

¿Estoy delirando?
¡Sí! Me confundo y pierdo la memoria
He pasado mi vida
Actuando viviendo luchando solo para ti
He adquirido la experiencia de
Reclamar para ti por todas partes lo mejor
De querer colocarte en la mejor dirección
De buscar cómo resguardarte pronto
Contra borrascas y alborotos
Motines y sediciones
Sismos y huracanes

Me perteneces, ¡hijo mío!
Fuiste el regalo del cielo
Y quise también
Pertenecerte
Los desastres naturales no me lo hubieran impedido
Los castigos del cielo no me hubieran prohibido
Las amenazas despóticas no me hubieran disuadido

Me juré la apuesta
De maravillarte a cada hora
A cada segundo a cada despertar
¡Lo logré! Estoy aun más orgullosa
Ahora podré irme en paz
¡No! ¡no! Si no me equivoco
Se trata más bien de beneficios
¡Precisamente! Un beneficio no viene nunca solo
Me he curado de mi mal
Que se decía incurable
De soportarte siempre soportarte
Después voy a acostarme en tus brazos
Relajarme contra tu nuca
Alegremente como sobre caballos alados
En camino hacia la eternidad.




Appartenance

à Christian et à Jean-Marc

J’aimerais un jour t’appartenir
Comme tu m’appartiens
J’aimerais un jour me voir
Sortir, de ma réserve
Et m’étendre dans tes bras
Ou contre ta nuque
Et me laisser bichonner
Comme je voudrais te bichonner
Me laisser pouponner
Comme je voudrais te pouponner
Me laisser bercer cajoler
Comme j’aurais aimé te bercer te
cajoler

Suis-je en train de délirer?
Oui! j’en perds le nord et la mémoire
J’ai passé ma vie
A n’agir à ne vivre à ne lutter
que pour toi
Je suis blanchie sous le harnais
A réclamer partout pour toi
la meilleure part
A vouloir te caser à la meilleure
adresse
A chercher à t’abriter sans délai
Contre bourrasques et vacarmes
Jacqueries et séditions
Séismes et ouragans

Tu m’appartiens, mon enfant!
Le ciel t’a offert à moi
Et j’ai voulu à mon tour
T’appartenir
Les désastres naturels ne m’en
auraient
pas empêchée
Les châtiments du ciel ne me
l’auraient
pas interdit
Les menaces despotiques ne m’en
auraient
point dissuadée

Je m’étais juré le pari
De t’éblouir à chaque heure
A chaque seconde à chaque éveil
Je l’ai réussi! Je n’en suis que plus
fière
Désormais je pourrai m’en aller en
paix
Non! non! si je ne m’abuse
C’est plutôt de bienfaits qu’il s’agit!
Précisément! Un bienfait ne vient
jamais seul
Je suis guérie de mon mal
Réputé incurable
De te supporter toujours te supporter
Ensuite je vais m’étendre dans tes
bras
Me détendre contre ta nuque
Allègrement comme sur des chevaux
ailés
En route vers l’éternité.






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