jueves, 28 de abril de 2016

BRONISŁAW MAJ [18.552]


BRONISŁAW MAJ

Bronisław Ignacy Maj  (Nacido el 19 de de noviembre de 1953 en Lodz, Polonia) -poeta, ensayista, escritor, crítico literario, traductor, articulista y escritor satírico, de vez en cuando actor, compositor, presentador. Co-fundador de la Cracovia Teatro KTO. Médico de Humanidades, profesor de la Uniwersytetu Jagiellońskiego. Un activista de la oposición democrática durante la República Popular de Polonia. En 1984, premio Nagrody Fundacji im. Kościelskich.

Poesía:

1980: Wiersze , Warszawa, wydawnictwo NOWA;
1981: Taka wolność . Wiersze z lat 1971–1975, Warszawa, Młodzieżowa Agencja Wydawnicza;
1981: Wspólne powietrze (1978–1979), Kraków, Wydawnictwo Literackie ( Nagroda Fundacji im. Kościelskich w 1984);
1986: Album rodzinny , Kraków, wydawnictwo Oficyna Literacka;
1986: Zagłada Świętego Miasta , Londyn, wydawnictwo Puls;
1986: Zmęczenie , Kraków, wydawnictwo Znak ;
1994: Światło , Kraków, Znak;
2003: Elegie, treny, sny , Kraków, Znak.

Crítica Literaria:

1992: Biały chłopiec. O poezji Tadeusza Gajcego , Kraków, Oficyna Literacka.

Columnas

1997: Kronika wydarzeń artystycznych, kulturalnych, towarzyskich i innych (zbiór), Kraków, Wydawnictwo Literackie.



LAS CONMOVEDORAS EPIFANÍAS DE BRONISLAW MAJ
 
¡Ah, qué poco se ha traducido a Maj! Y qué maravillas escribe. Ni siquiera existen muchas versiones de sus poemas-epifanías en inglés. Nació en Lodz, en 1953. Estudió la lengua polaca y luego la literatura de esa lengua en la Universidad de Jaguelónica, en Cracovia. Cuando aún regía la ley marcial en su invadido país, Maj le encontró una vuelta a la censura difundiendo en Cracovia una popular revista oral en forma mensual. Diciendo las cosas, sería la traducción del título de esa revista oral, que obtendría un premio honorario dado por Solidaridad, el movimiento de liberación polaco durante el duro régimen soviético, en 1984. 

El poeta, ¿capta la poesía que hay en la realidad, o le insufla poesía a esa misma realidad?
 
Digo a propósito 'la misma realidad', porque justamente, nunca es la misma.
 

 VISTO FUGAZMENTE

 Visto fugazmente, desde un tren:
 una tarde neblinosa, grises rachas de humo
 colgando inmóviles sobre un campo,
 la mojada negrura de la tierra, el sol casi
 oculto- contra su disco que se consume, allá lejos,
 dos pequeñas manchas: mujeres en chales negros,
 tal vez regresando de la iglesia, tal vez
 una está hablando, un relato cualquiera,
 tal vez de amor pecaminoso- sus palabras
 distintas y simples, pero que podrían servir
 para crear todo desde el comienzo.
 Recuerda esto, para siempre:
 este sol, la tierra arada, las mujeres,
 el amor, la tarde, estas pocas palabras
 buenas para empezar, recuerda-
 tal vez mañana estaremos
 en otra parte


 EN UN BOSQUE DE NOCHE

 En un bosque de noche un fuego: un ondeante círculo
 de luz, más allá de él no hay nada
 porque estamos aquí, en el medio:
 emocionados gritos, cantos, risas...
 Ahora la leña se ha terminado, las llamas
 expiran. Y nosotros también decimos: el hombre 
 expira. Y todavía hay algo de fuego 
 ahí. Después nada: la oscuridad y vemos claramente todo
 lo que quedó: nuestros rostros de pronto todos tan
 diferentes, curvados sobre este lugar, negros
 contornos de árboles, un cielo de algún modo más brillante,
 frías estrellas. Y nadie sabe por qué
 permanecemos tanto tiempo en silencio
 y luego hablamos
 en susurros.



 UNA HOJA

 Una hoja, una de las últimas, se soltó de una rama de arce,
 gira en el claro aire de octubre, cae
 sobre una pila de otras hojas, se vuelve oscura y quieta. Nadie
 admiró su entusiasta batalla con el viento,
 nadie siguió su vuelo, nadie la distinguirá ahora
 yaciendo entre otras hojas, nadie había visto
 lo que yo vi, nadie. Estoy
 solo.



 EL SILENCIO EN UNA CASA

 El silencio en una casa donde alguien 
 está muriendo: susurros, sollozos reprimidos por pañuelos,
 puertas que se cierran suavemente. El olor de remedios
 que ya no son necesarios, la llama de las amarillas velas
 de la Candelaria. Ese 
 hombre silencioso, mi padre, es un chico
 cuya madre está muriendo. Nadie cree aún
 en lo que está sucediendo ahora, ya
 ha sucedido, imperceptible, pero aún
 este silencio. Alguien está sacudiendo una alfombra 
 en el patio, un auto se pone en marcha, una discusión
 en las escaleras, música, una corriente de aire
 con olor a pasto ha apagado la vela. Ya nada de acá
 le pertenece a ella. No tenemos ya nada 
 en común con ella, nos quedamos atrás.
 Ahora podemos llorar fuerte, más fuerte:
 en un constante testimonio
 para la vida.



 TARDE EN LA ESTACIÓN CENTRAL DE CRACOVIA

 Tarde en la Estación Central de Cracovia: tres pequeños
 mendigos gitanos: con el encanto inconsciente de pequeños
     ágiles y alegres animalitos
 se escurren entre la multitud, desaparecen, se llaman
    en una lengua incomprensible.
 No tenés nada en común con ellos, sólo, momentáneamente,
     la calidez
 de la moneda, la cual- rápido, con cara avergonzada-, apretás
     en la pequeña mano
 de una orgullosa y auto-confiada niña de cuatro; su 
     condescendiente sonrisa, una mirada
 más vieja que vos, que la memoria: una atontada aprensión
    de otra realidad. Ahora ella sale corriendo, ves una trenza
 que sube y baja, un pañuelo, plantas desnudas: ella siente
 el frío mármol de las escaleras de otra manera, ella ve de 
    otra manera
 una multitud de personas como vos, ella oye pero no entiende
    el altavoz
 con sus anuncios, y no se da cuenta de lo libre que es, 
    no se da cuenta
 de cómo está respirando: qué ligeramente cancela y rechaza
 tu mundo. Después, en un rincón, los tres dividen
    ruidosamente el botín; el mayor grita -salen corriendo.
 Vos te quedás y entonces de repente, un deseo impresionante:
 ser uno de ellos: sentir la humedad y el frío poderosamente
     con los pies descalzos,
 escurrirse brevemente a través de este pobre mundo foráneo
    y regresar, ahora:
 ¡ahora! urgiendo lo propio en una lengua desconocida, 
 corriendo,
 feliz como un chico
 de un Dios
 desconocido

Publicado por Robert Rivas 
Estos poemas son traducción de las versiones al inglés de Adam Czerniawski.
http://inutilesmisterios.blogspot.com.es/

FUENTE

Michael March (Ed.) Child of Europe. A New Anthology
of East European Poetry. Penguin Books, 1990.


Going On

Fourteen All Souls' in this city: already 
I have my graves here: Ela, Piotr, Leszek, 
Janusz, Staszek, Gwizdek - all 
younger than me. Now I can safely 
think of their lives: they're finished 
and full, perfect just like a ripe 
fruit full of juice. Unattainably beautiful 
for those who like me - slovenly, 
chaotic, from day to day - go on 
dying.


Left Over

It passes - without sentiment and metaphysics. 
I cut across the Rynek. On Szpitalna Street 
glum workers, drunk from the morning, 
lazily wreck an old town house, left over 
from Polish days. The brick dust sinks in the mud 
on the street. It's December, Tuesday, not long till 
the holidays.


No one, everyone

No one wants my words 
of love, no one needs words 
of hate, of the inexhaustible miracle 
of the world, no one. November wind, leafless 
and loveless, passes relentless through the sleepless 
city; they all listen, now it 
speaks.


Do I have a right?

Do I have a right to search through 
time? through lost time? If so, 
since when? My train thuds 
over the crossings, I stand by the window 
with my face in the damp wind: I see 
drowsy towns emerge suddenly and - 
and vanish as fast as if they'd 
never been. O how much longer the fields last 
in the sun, swarming with men and beasts 
(August is harvest time in my country). This 
palpable passing of full and independent forms 
of life, do I - now do I have a right? Like 
everyone who has just seen things 
which will never now be his: a life 
subject to the year's four seasons, to the uncurbed 
seasons of the heart, to the Sundays 
of a small town.

Translated by Katarzyna Kietlinska and David Malcolm. Katarzyna Kietlinska teaches composition at Oakland University. David Malcom is Professor of English at Olivet College and at the University of Gdansk. The originals of "Going On" ("Nadal"), "Left Over" ("Jeszcze"), "No one, everyone" ("Nikt, wszyscy") can be found in Bronislaw Maj, Zmeczenie [Krakow: Znak 1986]. The original of "Do I have a right?" ["Czy mam prawo?"] can be found in Bronislaw Maj, Wiersze (Warsaw: Mlodziezowa Agencja Wydawnicza 1980).

 

A leaf

A leaf, one of the last, parts from a maple branch: 
it is spinning in the transparent air of October, falls 
on a heap of others, stops, fades. No one 
admired its entrancing struggle with the wind, 
followed its flight, no one will distinguish it now 
as it lies among the other leaves, no one saw what I did. I am 
the only one. 






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