jueves, 14 de abril de 2016

GABRIEL TRUJILLO MUÑOZ [18.449]


Gabriel Trujillo Muñoz

Ángel Gabriel Trujillo Muñoz es un escritor mexicano, nacido en Mexicali, Baja California el 21 de julio de 1958. Poeta, narrador y ensayista. Profesor de tiempo completo de la Facultad de Ciencias Humanas de la UABC-Mexicali y es uno de los editores de la Revista Universitaria de la Universidad Autónoma de Baja California. Ha publicado más de un 130 libros como autor y compilador. Es socio fundador de la Asociación Mexicana de Ciencia Ficción y Fantasía.

Ha recibido nueve veces el Premio Estatal de Literatura de Baja California, así como el Premio Nacional de Ensayo Abigael Bohórquez 1998, el Premio Bellas Artes de Narrativa Colima para Obra Publicada 1999, el Premio Nacional de Poesía Sonora 2004, el Premio Binacional de Poesía Pellicer-Frost 1996, el Premio Binacional Excelencia Frontera 1998, el Premio Internacional de Narrativa Ignacio Manuel Altamirano 2005, el Premio Regional de Novela Vandalay 2005, el Premio de Narrativa Histórica de la Fundación Pedro F. Pérez y Ramírez 2006 y el Premio en Artes 2009 por el Instituto Tecnológico de Mexicali.

Controversias

Ha sido criticado porque año tras año gana siempre los mismos premios, quitándole así oportunidades a los escritores jóvenes. En 2002, el escritor Heriberto Yépez señaló que las reglas de las convocatorias no se aplicaban por igual, descalificando textos por no ser inéditos cuando los textos de Gabriel Trujillo tampoco lo eran. 

Su ensayo "Tijuana: puerto libre, casa de todos" publicado en el libro "La cultura bajacaliforniana y otros ensayos afines" causó molestia entre un grupo de maestros de la Universidad Autónoma de Baja California quienes consideraron que denigraba a la ciudad de Tijuana.

Obra publicada

Novela

Laberinto (ICBC, 1995)
Mezquite Road (Planeta, 1995)
GRACOS (Ediciones B, 1999) (Incluido en el volumen colectivo: Premio UPC 1998: novela corta de ciencia ficción
Conjurados (Sansores & Aljure, 1999)
Espantapájaros (Lectorum, 1999)
Tijuana city blues (Sansores & Fernández ,1999)
El festín de los cuervos: la saga fronteriza de Miguel Ángel Morgado, cinco novelas cortas) (Norma, 2002) (Incluye: Mezquite Road, Tijuana City Blues, Loverboy, Puesta en escena y Laguna salada)
Trilogía de Thundra (2000) (Incluye: Orescu: la voz; Orescu: la sangre; Orescu: la luz)
Highclowd: memorias de arena y agua, de roca y viento (UAEM, 2006)
Mexicali City Blues (Belacqva, 2006)
La memoria de los muertos (La otra orilla, 2008)
Transfiguraciones un misterio venerable (Jus ,2008)
Trenes perdidos en la niebla" (Jus, 2010)
Moriremos como soles ( Grijalbo-Random House Mondadori, 2011)
Círculo de fuego ( Lectorum, 2014)
Música para difuntos ( Lectorum, 2014)
Vecindad con el abismo ( Lectorum, 2015)

Poesía

Poemas (1981)
Rituales (1982)
Percepciones (UABC, 1983)
Moridero (UABC, 1987)
Tras el espejismo (1989)
Mandrágora (1989)
Atisbos (UNAM, 1991)
A plena luz (Fondo Editorial Tierra Adentro, 1992)
Don de lenguas (1995)
Alfanjes (1996)
Cirugía mayor (1997)
Constelaciones (1997)

Ensayo

Tres ensayos sobre el ensayo bajacaliforniano (1988)
Alabanzas y vituperios (1990)
La ciencia ficción: literatura y conocimiento (1991)
Señas y reseñas (1992)
De diversa ralea (1993)
Los signos de la arena: ensayos sobre literatura y frontera (UABC, 1994)
Huellas incurables (1995)
Puntos cardinales (1995)
Kitakaze (viento del norte): los japoneses en Baja California (Larva, 1997)
Imágenes de plata: el cine en Baja California (Ayuntamiento de Tijuana, 1997)
Literatura bajacaliforniana siglo XX (1997)
Los confines: crónica de la Ciencia Ficción Mexicana (VID, 1999)
Baja California: mitos y ritos cinematográficos (1999)
La canción del progreso: vida y milagros del periodismo en Baja California (2000)
Testigos de cargo (CNCA/CECUT, 2000)
Biografías del futuro: la ciencia ficción mexicana y sus autores (UABC, 2000)
Lengua franca: de Frankenstein a Harry Potter (Lumen, 2001)
Entrecruzamientos: la cultura bajacaliforniana, sus autores y obras (2002)
Mexicali: un siglo de vida artística y cultural (2003)
De los chamanes a los DJ's: breve crónica de las artes musicales en Baja California (Plaza y Valdés, 2007)
Visiones y espejismos: la sabiduría de las arenas (Fondo regional para la cultura y las artes, 2007)
La Otra Historia de Baja California (Fondo editorial de Baja California, 2009)

Cuento

Miríada (Edición de autor, 1991)
Trebejos (ICBC, 2001)
Mercaderes (Norma, 2002)
Aires del verano en el parabrisas (ICBC, 2009)

Relator y recopilador

Mitos y Leyendas de Mexicali (2004)
Nuevos Mitos y Leyendas de Mexicali (2014)

Crónica

Mexicali: crónicas de infancia (UABC, 1990)




Hijo de su engaño

Puedes hacer la suma de la ciudad en que vives
Contar sus accidentes: sus percances: sus tumultos
Llamar de viva voz a los muertos para que salgan de sus tumbas
Y relaten nuestra historia en sus vicisitudes y congojas
Cómo fue que llegamos a ser este desastre en marcha
Esta catástrofe multiplicada sobre la costra del mundo

Puedes ser su clarividente: su profeta: su mesías
Decir que esta ciudad tiene un futuro envidiable
Que llegará a ser la mejor metrópoli de todas
Pero eso sería mentirle a los arenales que le dan vida
Al salitre que la sostiene en pie cuando la arrasa el terremoto
Porque esta ciudad es sólo un espejismo en la transparencia del verano

Una luz temible a cuya sombra eres 
Hijo de su engaño: padre de sus mitos


Estacionamiento

Aquí hubo una casa de madera
Un porche con dos sillas de mimbre
Un patio trasero cubierto
Con la magnánima sombra de los fresnos

Aquí hubo un columpio de cuerda
Una llanta para nadar en los canales
Un perro que ladraba todo el tiempo
Aunque te conociera desde niño

Aquí hubo risas y pasteles
Niñas que eran fieras amazonas
Cuando jugaban contigo a los encantados

Aquí hubo miradas de amor
Besos a escondidas
Caricias y arrumacos

Y ahora solo queda el asfalto
En su oscura certidumbre
El cemento en su dura realidad

Un estacionamiento vacío
Donde antes hubo escándalo
Un símbolo de la sombra que somos
Sobre el resplandor de nuestra infancia



Carroza

El tráfico se detuvo para que pasara el cortejo fúnebre:
La carroza al frente y unos pocos autos eran toda la procesión

Un desfile más en medio del aturdimiento urbano
Alguien que ya no cuenta en la polvareda de la vida
Una piedra desgastada hasta desaparecer

En cuanto la calle se despejó
Todos nos apresuramos a seguir nuestro camino
Como si esa muerte -en su anonimato: en su desventura- no fuera también la nuestra



Quietud

Como esos cuadros de Edward Hopper
Donde se pintan pueblos en solitaria quietud
En tranquila convivencia 
                                         Así recuerdo
La ciudad que dejé a mis espaldas

Un horizonte sin prisas
En la tolvanera del mundo

Un paisaje de calles silenciosas
Bajo la radiante luz del mediodía

La perenne visión de un tiempo inmaculado
Donde mi corazón aún se llena de sus propias añoranzas

Un pueblo de luces etéreas, de sombras distantes
Como el fulgor de un espejismo que se resiste a marcharse

De La ciudad: ciclo de voces y nostalgias
 



CÁNTICO Y CLAMOR

Recomenzar: el poema
Es siempre un punto de partida
Escalón primero
Hacia otras constelaciones
Cántico y clamor:
Palabras que curan o golpean
Vendaval de imágenes
O luminosa arquitectura
Que avanza sin cesar por este mundo

Mandrágora, 1989.



DEFINICIONES

La poesía no es un acto de taxidermia
No es el maquillaje escrupuloso de la vida
No es una cirugía plástica en el cuerpo de las cosas
Que son el mundo y por ello se deterioran

La poesía es un resucitar a los muertos
Sin publicistas ni discípulos que acaben
Por sacar su propia versión del evangelio
Y la vendan como oferta en los mercados

La poesía es un devolver vida a la vida
Es anudar los opuestos en una sola imagen
Y confiar como un ciego en que la palabra
Ahuyente la malévola luz del holocausto

La poesía es una apuesta a favor de lo que somos
Un as bajo la manga

Don de lenguas, 1995.



1968: Riding to the storm

Esta es la luz que habla
En susurros pero habla desde el asiento trasero de un plymouth 1956
Rumbo al norte: al Centro de las cosas: donde los ángeles
Son destellos en el cofre del auto: un brillo en la antena
Que oscila a 55 millas por hora
¿Qué escuchamos en este momento
Mis padres y yo? ¿Una canción de los Beatles? ¿Una pieza
de Mantovani? ¿A qué año me refiero cuando digo ahora?
1966 tal vez: no: un poco más adelante: 1968
Un buen año en sus comienzos: dicen que habrá olimpiadas
En México y los astronautas van a intentar descender en la Luna
 
El futuro está con nosotros y usa casco de superhéroe
El desierto está con nosotros y nos deslumbra con sus destellos
Y sus campos olorosos a fertilizantes: vamos: aprisa:
Quiero llegar a las tiendas repletas de juguetes: a las tiendas
Donde los dulces brillan en su plástico alucinante: vamos
Nos aguarda el buffet a la vaquero gringo con sus panes
Enormes y sus trozos inmensos de cordero asado en salsa de barbacoa
 
Esta es la luz que hablo
En aquellos instantes suspendidos en la nada: como un espejismo
Que nos cubriera haciéndonos parte suya: el auto acelera
Y mi padre ríe al ver las mariposas que se estampan en el parabrisas
Mientras mi madre se entristece al ver tanta belleza destruida
Esos colores son los de su infancia en el paraíso del sur
En ese reino donde abundan el agua y sus verdores
 
Para mí la naturaleza son grillos y lagartijas: la mímesis
Que se vuelve su entorno: así soy: un niño que se esfuma
Entre las reverberaciones del desierto: un fantasma que salta
Hacia otros mundos: un correcaminos atraviesa la carretera
Y mi padre frena para no atropellarlos: ¿y el coyote? –me pregunto–
¿Dónde anda? ¿Por qué nunca alcanza a su presa favorita?
El mundo es injusto: no todo lo soñado incide en la realidad
Ni toda realidad es moldeada a nuestro antojo
 
¿Qué hago aquí?
¿A dónde me dirijo más allá de un sábado de compras
A las diez de la mañana? Luego vuelvo mi atención
A esos gritos que salen de la radio: “Quita esos berridos”
Dice mi madre y dejo de oír la voz de Janis Joplin
Vuelven las melodías instrumentales que me adormecen
Y luego las noticias de lugares lejanos que dan a conocer
El número de soldados muertos en Vietnam: hoy fueron 37
Y hay lucha en Saigón: tomo mi metralleta de juguete
Y disparo contra el enemigo: nadie queda en pie
Cuando termino de jalar el gatillo: ¿quién lo diría?
He matado a cientos y en clase odio toda disciplina militar
Hacer ejercicios y marchar por horas para el desfile
De la independencia nacional: sólo soy héroe en mi imaginación
Sólo peleo batallas en mi mente: como en una película
Donde la guerra es un espectáculo estruendoso: una fiesta
Explosiva con cohetes al aire y colores luminosos
Cayendo a tierra como relámpagos
Nada es real
Bajo el vidrio: percibo el aire helado que golpea mi cara
Es bueno estar vivo y respirar sin dificultad: ser hijo
De la luz que me cimbra de cuerpo entero
 
Nueve años es mi edad
Y cada imagen es Babel: un horizonte que se desdobla
En su demasía: una acumulación de surcos y canales
Las casas de madera con sus porches crujiendo de termitas
Las hileras de hombres y mujeres que trasiegan con la cosecha
La maquinaria que no se da abasto mientras pasamos a su lado
¿Quién es la sombra aquí? ¿A cuál fantasmagoría pertenecemos?
La vida como savia y sangre: como sudor y lágrimas
Contra un fondo azul donde las pacas de algodón se confunden
Con las nubes que se arrastran a flor de tierra
 
La autopista sigue hacia el norte
Hacia el paraíso donde los ángeles habitan: un mundo
De muchachas bailarinas y perros que aman a los niños
De vaqueros intrépidos y piratas desalmados: una ciudad
Donde los dibujos animados viven en grandes mansiones
Y en cada garage hay naves del espacio a punto de saltar
Hacia la Luna:
Un mundo de luces inagotables
Que yo veo desde la distancia: como un resplandor creciente
Tras las montañas de piedra: tiempo después sabría
Que por esta carretera pasaron en sus autos
Rodolfo Valentino y Tyrone Power: Lana Turner y Ava Gardner
Los dioses y las diosas de Hollywood en sus días
De impecable poderío: en sus épocas de triunfo
En la pantalla: pero ahora sólo nos acompañan
Los hippies a la easy rider: en sus motos gigantescas
Libres en sus vestimentas y cabelleras: con sus barbas
De profetas bíblicos: son como soles que deslumbran
En su paleta de colores: mariposas que zumban
Mientras el cielo se vuelve diamante puro: un tapiz
De gritos y carcajadas: de música ruidosa y aullidos
De coyotes: libres en una forma exultante: de un modo imprevisto
Y jubiloso: ellos que son apariciones de un espejismo
Que me quita la modorra: por más que los denigren
Son como ventanas entreabiertas a un mundo más extraño
Que la dimensión desconocida: y luego están
Las muchachas que los acompañan: esas ninfas que se visten
Como mi abuela pero con atuendos transparentes: como
Hijas de una danza que es remolino y frescura: eternidad
Y contemplación: en sus ojos hay más universos
Que todos los recorridos en un viaje a las estrellas
 
Esta es la vida que me rodea
La que me contiene: esbozos: primicias: palabras sueltas
Fragmentos de ritmos trepidantes: mi mundo y los mundos
Que colindan en mi espíritu: Mantovani y esa voz
De hada que me pide alimentar mi cabeza con pastillas psicodélicas
Los trabajadores que recogen la cosecha de legumbres
Y los sueños de Hollywood que encienden sus luces
De neón mientras el Sheik de Arabia galopa entre las dunas
Los pequeños poblados con sus infaltables gasolineras
Los letreros que anuncian el mustang como el auto del año
La vida en su vacío plena de estímulos: de quimeras
Por cumplirse: de hazañas a punto de ocurrir más allá:
En alguna parte donde algún día podré ser yo mismo
 
¿Pero quién soy ahora?
Sólo este niño abandonado a sus alucinaciones
En el asiento trasero de un plymouth verde 1956
Yendo de su casa fronteriza en Mexicali a El Centro: California
Participando del antiguo ritual del shopping: aprendiendo
Que la luz cambia las cosas: trastoca los reflejos
De la existencia: da otro color a las palabras que pronuncia
Sin entenderlas del todo: Main street: free gift: great opening
Un niño que suma lo intangible con lo tangible: lo oscuro
Con lo luminoso: los cercos de púas con las barras cremosas
De chocolate: los guardias de la aduana estadounidense
Con las camareras blanquísimas que atienden la fuente de sodas
Los camellos de Camel con las dunas que se vislumbran desde la carretera
                                                                              

¿Soy acaso un fantasma entre fantasmas? ¿Una aparición
En el horizonte de las arenas? ¿Este hombre adulto
Que repasa su infancia en un parpadeo: que apenas
Rescata para sí unas cuantas verdades que son polvo:
Que son viento y vendaval: resabio y remembranza
Puede darse a la tarea de revivir cada detalle
En el paisaje: cada imagen pasando a su lado?


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