miércoles, 19 de octubre de 2016

EVA KAREN [19.331]


Eva Karen 

(1990. León, Guanajuato, México). Estudiante en Ciencias de la comunicación.



Estación manzanares

Tomar el autobús de las 4 p.m
por milésima vez
leer reposadamente a Pessoa
por delante de la ventana
todo en uno
y creerme tranquila
como un perro en las rodillas de su dueño
truquear la esclavitud
con sus palabras sustitutas



Camino por el eje norte del boulevard
cruzamos en alto un semáforo amarillo
el hombre y yo
si contara todas las pisadas que dio por mi esqueleto
hubiéramos contraído nupcias

dos horizontes crecen a distancia

tengo su mirada de hacha clavada en mi pulmón
y grito
hasta la luz azul
por medio de una puerta entreabierta

así la continuidad
nunca más me volví a ver
ni a pensar




Un pez no tiene escamas / su piel roza el agua fría del océano / que a su vez / no tiene sal / y el pez deja de ser cuerpo

el inmenso océano tocándose el vientre / el océano es un velo épico / peces muertos / el balanceo nubla sangre y noche

Provocar nada
la nada que dure lo que dura sal y espuma / pero los peces

Provocar la espuma ondeando vértebras / hasta crear una manta escamosa



Ahogarse en el malecón

Pasados los veinte años
me estoy volviendo decrépita, cínica, apocalíptica
puerta cerrada
los cuervos revolotean y esperan con seriedad las negras carnadas
mis ojos
confunden luces minuciosas que afeitan la calle
la sombra de un muchacho ondea feroz en mi corazón
colgado el mundo de su mapa
atraviesa la vertical
brinco del rubor en mis mejillas
Cupido
Slim
el carrito de helados
intencionalmente pasan desapercibidos
podría imitar a Dios con un martillo furioso
estrellando chinches
arquitecturas sin salida
ahogarse en el malecón
a salir de esa basura blandos
de esa yegua de grasas soñolientas
puedo equivocarme pero
no importa


Fiesta con Edipo

Andaba disperso por la noche
durmiendo su crimen en una borrachera
corazón transportado en nube roja
con los asientos destruidos
descalzo
brindamos con whisky
esperando que amaneciera
era su forma de bailar lo que amamos
un latido fluorescente
la neurosis fue impecable

http://www.revistaelhumo.com/2015/09/eva-karen.html



El olvido inútil

En la corsetería moderna
hay un letrero que indica
la ruta para el cuarto de tules

- el metrónomo imaginario
me trae de aquí para allá -

elijo para ti
un manojo de arterias
para que anudes mi boca
con ternura

y solo insomne te pida, cariño
ayúdame amorosamente
con un pedazo de estambre

a sacar un diente picado.

http://letrinaesmiciudad.blogspot.com.es/






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