martes, 25 de octubre de 2016

GUILLAUME DÉCOURT [19.367]


Guillaume Decourt

Guillaume Decourt es un poeta y pianista clásico francés nacido en 1985. Pasó su infancia en Israel, en Alemania y en Bélgica; su adolescencia en las montañas de Forez; a continuación, largas estancias en Mayotte y Nueva Caledonia. Ahora divide su tiempo entre París y Atenas.

Da conferencias públicas en diversos festivales de poesía y otros lugares. En 2014, participó en el 17º Festival de Poesía Lodeve (La Voz del Mediterráneo) del 16 al 20 de julio en el departamento de Hérault.

Ha publicado seis libros de poesía y también está involucrado en numerosas revistas como L'Atelier du Roman, Nunc, Diérèse, Phoenix, Place de la Sorbonne, Passage d'encres, Verso, Remue.net, Décharge.

OBRA:

La Termitière, poèmes, (préface de Frédéric Musso), Polder 151, Gros Textes, 2011 (repris et réédité dans A l'approche, Le Coudrier, 2015 )
Le Chef-d'œuvre sur la tempe , poèmes, Le Coudrier, 2013
Un ciel soupape , poèmes, Sac à Mots, 2013
Diplomatiques , poèmes, Passage d'encres, 2014
A l'approche , poèmes, (préface de Guillaume Métayer) , Le Coudrier, 2015
Les Heures grecques , poèmes, Lanskine, 2015.



En el marco de nuestro Dossier de poesía francófona reciente preparado por Gustavo Osorio de Ita y Sergio Eduardo Cruz, presentamos una muestra de Guillaume Decourt, un poeta y pianista clásico nacido en 1985. Durante su infancia vivió en Israel, Alemania y Bélgica; actualmente reparte su tiempo entre París y Atenas. Las traducciones corren a cargo de Ilse Campos.

http://circulodepoesia.com/2016/10/veinte-poetas-francofonos-recientes-guillaume-decourt/



Hábito

Lo pintoresco en reversa no le importaba ya*. Tez rigurosa; torso quemarropa; ojos hechos para las las bocallaves, él salmodiaba sobre una oscilación de fortuna: “El poema es un sifón de plegaria”. Nosotros notamos que tenía el rostro grave de un hombre de fiesta.



Arrullo

No hay que amonestar a un mártir
Lo hace muy bien él sólo

Y se flagela y se molesta
Y se desvirtúa y lo quiere
Por no sé qué motivo

Antes
En la noche roía
Las luces del vencejo

Ciertamente
Mi subterfugio era sin duda
Un poco ingenuo

Sin embargo, llevo un estilo de vida
Bien particular
Un estilo de vida de boxeador
Y puedo cobrar, créanme

Me seco los juegos sucios
En las trampas
Y los golpes
Por debajo del cinturón

Pero todo eso no me alcanza ya
Porque desde hace tiempo
Me impulsa un par de defensas
Abominables y gigantescas

Se podría suspender incluso una hamaca
Y dejarse mecer
indefinidamente, por mi aliento
Bajo mi propia sombra



Tratado de la desesperanza

Por mucho pensar
Nos hallamos con un braguero
Y los labios de hidra de aguardiente
Es bien sabido
La práctica excesiva de la trifecta
Puede tener efectos devastadores
Latitud vegetativa
Hay días así
En los que el barógrafo está mojado
Deciframos el etrusco en un bar
Cualquiera
Podría usted indicarme, por favor
Todos los caminos que llevan al ron
Los peces no son solubles




Posible

Alegremente tuyo
Cuando ella, como adornada de ella misma,
Habla del tiempo
En el que los emperadores aprendían
Aún el amor y la música
Viene esta hora del verde
De pinos definitivos
De corredores sobre el mar ronco
La intersección del sol
Larga como un pie de mujer




Habitude

Le pittoresque à rebours ne lui importait plus. Teint rigoureux ; torse brûle-pourpoint ; des yeux faits pour les trous de serrures il psalmodiait sur une escarpolette de fortune : « Le poème est un siphon à prière. » Nous nous aperçûmes qu’il avait le visage grave d’un homme en fête.



Berceuse

Il ne faut pas admonester un martyr
Il s’en sort à peu près bien tout seul

Et se flagelle et se moleste
Et se frelate et s’en veut
Pour je ne sais quelle raison

Jadis
Il m’arrivait la nuit de ronger
Les lumières du martinet

Certes
Mon subterfuge était sans doute
Un peu niais

Cependant je mène un train de vie
Bien particulier
Un train de vie de boxeur
Et j’en encaisse croyez-moi

J’essuie des entourloupes
Des crocs-en-jambe
Et des coups
Au-dessous de la ceinture

Mais tout cela ne m’atteint plus
Car depuis quelque temps
Il me pousse une paire de défenses
Abominables et gigantesques

On pourrait même y suspendre un hamac
Et s’y laisser bercer
Indéfiniment par mon souffle
À l’ombre de moi-même



Traité du désespoir

À trop penser
On se retrouve avec un bandage herniaire
Et les lèvres d’une hydre d’eau-de-vie
C’est bien connu
La pratique excessive du tiercé
Peut avoir des effets ravageurs
Latitude végétative
Il y a des jours comme ça
Où le barographe est mouillé
On défriche l’étrusque dans un bistrot
Quelconque
Pourriez-vous m’indiquer s’il vous plaît
Tous les chemins qui mènent au rhum
Les poissons ne sont pas solubles



Possible

Heureusement de toi
Quand elle comme parée d’elle-même
Parle du temps
Que les empereurs apprenaient
Encore l’amour et la musique
Vient  cette heure du vert
Des pins définitifs
Des corridors sur la mer rauque
L’intercession du soleil
Large comme  un pied de femme








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