viernes, 7 de octubre de 2016

DAMIAN MICTLANTECUHTLI [19.219]


Damian Mictlantecuhtli

(Damián Lagunas): Nació en Tuxtepec Oaxaca, México en 1984. Ha publicado en diarios del Istmo de Tehuantepec. Licenciado en administración de empresas en una región donde no hay empresas, sólo transnacionales, comenzó a escribir desde muy joven, al ver que no resultaba nada bueno de eso, siguió escribiendo. Actualmente radica en la Caótica Ciudad de Juchitán. viviendo de lo que sea. Escribe en tiempos libres y muy entrada la madrugada. Sus escritos son prosa poética y relatos breves sobre situaciones íntimas. Soberbio como todo Juchiteco se entrega a la pasión del nihilismo sin recato. Ha participado en Tours de poetas jóvenes en el Istmo de Tehuantepec, ha publicado en revistas en la ciudad de Oaxaca, donde sufrió una severa crisis de identidad que marcaría para siempre su vida… bueno, aun no se sabe que cambió.




Y No todo es vértigo, fiesta, cigarrillos, vodka, ganjah y otras drogas, café orgánico y el antro de moda, o el disco indie/retro/progresista y la fiesta en la casa de la más buena, ni las pláticas del amigo gay donde habla sus marranadas y la depresión del fin de semana…

Ni los chismes de Facebook o twitter, ni los libros que se presumen y no se han leído, ni el copytext, ni el documental marginado en youtube, ni la cogida de suerte en el baño de tu mejor amiga(o) o la cruda en el hospital, ni la cuenta de banco, ni las ganas de ser feliz con alguien.
Debe haber algo más. ¿Verdad? 

Juchitán 2012




No te juntes con un solitario,
La soledad no es para los débiles,
Es dura,
terminarás por masticarte la lengua
hasta desprenderla y tragártela
terminarás devorándote...
O igual no sucede nada
Pero definitivamente ya nada será igual.

No hagas amistad con un solitario
se te pegarán las mañas
las fobias y filias...
terminarás odiándolo...
odiándote...
Sí tienes suerte le cambiarás la vida,
Pero seguramente tú cambiarás.
Pero definitivamente ya nada será igual.

Nunca te enamores de un solitario.
Nada le importara
Al principio sentirá calor...
Pero después querrá regresar de donde vino.
La soledad no es para los débiles.
Nada será igual.

Juchitán 2012



Como una ciudad cuya muralla ha sido derribada, es el hombre cuyo espíritu no tiene freno
Proverbio 25:28

Soy un cielo que cae... el cataclismo llegó. Los viejos corceles que domé se han desbocado... Soy el cataclismo, el eco que se forma en la profundidad. En lo que me transformaré me está acabando. El cielo que era está cayendo en cenizas.
Mi espíritu arde, la palabra se desborda entre sangre y fuego, y éste viento que todo lo corroe se lanza sobre mi cabeza para confundirme. La sed de todos los cuerpos me sube por la garganta. Los espejismos cambian de lugar para herir a los viajeros. El mundo tiembla, siento un temblor que sale de todos los corazones como un ejército de elefantes.
La sinfonía emerge de los cuerpos tristes que han  sido derrotados. El tiempo cae marchito, todo se mueve, todo se marchita, la vida que era, fue, la vida que será, es. La sinfonía que emerge de los cuerpos tristes, no la escuches. Porque duele. Y es dolor que traspasa todos los sentidos.
Pero la movilidad está ahí. Pero el movimiento es perceptible. Estoy en pánico todo el tiempo. Y todo el tiempo me causa pánico. El ardor de mi vida me estrella contra los riscos de los Hombres y Mujeres, de sus ciudades, de sus edificios.
No todos los cielos caen como yo. Estoy herido de muerte. Y la muerte es un cambio, y la muerte es un paso. En lo que me estoy transformando me da miedo. El terror me sigue. Estoy herido y no hay agua, no hay pasto, ni luz. La oscuridad me arroja a mí mismo.
¿Para qué caer o levantarse? Los campos siguen intactos resistiendo el viento que ulula y arrastra todo. Los cuerpos y los recuerdos, y las redes de los pájaros y el tiempo mismo. Y la sed y el hambre. Y la duda me asalta. Escucho a veces entre la tormenta los toros del mar. Mugiendo y aterrando a los que les escuchan. Y veo los pájaros enredarse con el viento, caer destrozados. Luchando contra los cableados y resistiendo la aridez y la dureza de las semillas y el amargo sabor de las charcas.
Vulnerable... terriblemente vulnerable las imágenes. Cómo un sueño que desvanece y se despierta a la realidad. Agotado y vulnerable.
Volví al cataclismo. La metamorfosis oscureció mi visión. Esta es la primera caída y no volveré igual. La arena del desierto se me incrusta en el pensamiento. El apocalipsis empezó.
El apocalipsis empezó. El dios que era se volcó. Y estoy ardiendo. Y no volveré igual. El movimiento es mortal. El vuelo se estrelló contra los riscos del temor.
El cielo que soy, se quebró. 

Juchitán 2012




Hemos caído

Hemos caído, abrimos los ojos...
toda esa luz, ese rumor de manantiales más allá del asfalto y los cables.
Hay un frescor en las madrugadas
que hace acurrucar a los cuerpos desnudos...
Belleza.
Un suave beso en la espalda,
un te quiero entre sábanas,
en un cuarto silencioso a penumbras.

Luego la luz.
El latido cabalgado,
toda esa soledad que había desaparecido, retorna.
El reflejo distinto en el espejo.
La angustia de perderse en la multitud,
hundirnos en nosotros para experimentar el mundo.
Sentir la sed del náufrago.
Prisiones de edificios y tráfico.
Del hambre.

Después...
Sentir el rencor
la ira, la tristeza...
ensordecer del ruido de los discursos.
Ser tentado...
llenarse de estorbos.
Ambicionar, envidiar,
entregarse a los excesos...
Sufrir.

Buscar en las luces
placer, poder, venganza...
sentir el oleaje de la oscuridad en nuestras vidas
lanzarse al tráfico,
tomar un arma,
herir,
engañar...
alargar las pezuñas de las manos hasta la mandíbula del inocente...
y sentirse solo...

llegar a casa...
volverse al sueño
y contemplarse
prisionero...
angustiado...
resignado al duro olvido.




La soledad, la vida, la verdad.

Y de pronto los quejidos, el alumbramiento, el tiempo, Los crímenes, los gritos, las guerras, la alarma… 

El sol amarillo, las calles de cantera dura, los pordioseros, los policías gordos y lentos… ¡van corriendo! 

Yo no sé… 
No, no, no, ya no, ¡Vamos! basta de clichés, de la búsqueda del orgasmo perfecto, del tictac interminable, de las contradicciones, de las sombras, de la locura, de las conversaciones banales. ¡Yeah! 
Saltamos a la cama, a las calles, buscamos refugio del presente, del futuro presente. Nos embriagamos, besamos desesperadamente… el tiempo insuficiente, el amor tan difícil, disfrutamos, nos perdemos, maduramos, nos quejamos, nos morimos, nos moriremos, nos volveremos polvo, recuerdo, olvido, silencio, crujido. 

(He aquí que Dios requintea inexorablemente, con serpientes sónicas bien definidas que saben a plata y metal de Bélgica, y los círculos se desplazan sobre las cabezas, y se estrellan en rugidos de elefantes citadinos). 

Sale el sol, explota el sol, sale el sol, se mete el sol, vuelve a salir, que se expresen, que se expongan, que se consuman, que vivamos, que vivan, que griten, que gritemos… la soledad, la vida, la verdad. 



Yo soy la noche

Yo soy la noche,
el camino empapado, la arcilla,
el rumor del viento y el agua…
la soledad…
el silencio caustico y monástico.

Mi corazón se está derramando
Mírame, amor que nunca me tocaste,
mira mi rostro, estas manos suaves de mujer,
este torrente de tiempo que traspasa mis ojos y mis órganos.
Mírame todos los silencios y los adioses.
¿Por qué no me hablas ahora?

¿Por qué callas en los ruidos cotidianos?
¿En estas calles y estos automóviles?
¿En esos faros, bajo esta lluvia, en esos árboles pesados?

Te asemejas al mar tempestuoso…
a las siluetas frágiles bajo la luz,
al silencio de los muertos,
y al canto de estos pájaros de la mañana.
A la mañana misma, al fragor.

Yo soy la noche. Y espero el amanecer de mis días. 

Andaré en las soledades, de salto en salto.
Guardando el amor.
El instante de incendiarme,
sin importar el tiempo
o los temblores de tierra…

Observo el mundo entre columnas,
voces, mares, llanto,
entre estructuras duras y desastres naturales,
entre armas y palabras,
silencios y gritos…
ahora que estoy observando los cadáveres y los recién nacidos.
Tengo mucho que escribir aun…




Quise domarte o que me domaras

Quise domarte o que me domaras
Palidecer bajo tus piernas.
Apretado…
Navegar, en ti, tú sube y baja
Oleaje…

Quise domarte o que me domaras
Requintear en tu piel
Hacerte cantar,
Mar de fondo…
Sumergirte y emerger
Emergerte y sumirme otra vez.





Tardes de gatos

Para endulzar tú melancolía, Marlen

La verdad es que no es tan fácil... uno va entre sombras, ve las nubes negras, la noche cae pesada, el cielo luego se abre y enseña los colmillos... los gatos dibujan entre sus vientres esos ruidos... alzan la voz...

La verdad no están fácil, ¿sabes? no es fácil, cruzar los tejados, alcanzar las bardas, y quedarnos sentados enmedio de la madrugada, viendo como las ánimas cruzan, porque van cruzando en el viento... van ahí dejando estelas.

La verdad es la noche un espejo más... una especie de prueba que damos vueltas sin rumbo en el universo... me siento junto con el planeta flotando... las estrellas nunca se están quietas, son como nosotros... nacen, crecen, mueren y caen. Tal vez también nosotros caemos, o nos elevamos, o estamos disparados... 

La verdad es que la tarde no es fácil, para los que morimos junto con ella sabemos que no volverá de nuevo, que al siguiente día será otro atardecer, será otro amanecer, será otro día... 

Y es, si me entiendes, o por lo menos has sentido lo que trato de describir, es que no es fácil existir... 




Orgasmooo

Orgasmo...

Oh, señor del orgasmo, eléctrico...
electrizante, electrocutado... entumido... ritmico... liberante.

Oh, orgasmo...
señor de la furia, de la sacudida infinita...

Orgasmo...
que retuerces mis pies... que transformas mi cara...
que muerdes...
que atrapas...
que me mueres.

Oh señor, de la muerte chiquita...
espiral
remolino...
como entre cortado
suspiro...

Orgasmo...




Ebrio de sueños

Estoy aquí sentado, como cuando niño, como cuando era mudo y autista... sentado, mirando... ¡Mira! las nubes deshaciendose, los árboles bailando, la noche coqueta, el viento que despeina a todas las mujeres que van al mandado... 

Soñar... estoy condenado a soñar para siempre, con Dios, con el diablo, contigo, sin mi, soñar... como si algo fuera a suceder... cómo si algo...

Te estoy observando lejanamente, reconstruyéndote... armandote de lívidos colores... te ves transparente, el viento te atraviesa... pareces una prenda que ondea por el aire... 

¡Cuantas ganas de descubrirme! y sin embargo... me sigo ocultando detrás de las letras, acongojado, maldito...

Estoy sentado, como cuando niño... ebrio de sueños...




manifiesto

Observo cuidadosamente las cosas que me rodean...
la fealdad y la hermosura...
la niebla en los ojos, el incendio de la locura...

Parece que no es suficiente... parece que no basta este vértigo de mi existencia. Yo, desde el principio, enmudecí un tiempo. Guarde el silencio en mi corazón.

Guarde mi rabia, acepté el bautismo... doblegué mis ansias... y acepté el evangelio.

Fui asceta... estoico en mis placeres.
No bebí vino jamás... fui manso... espere el tiempo... cerré mi mandíbula...

Pero vino el vértigo...

No podía soportarlo más...

No podía  fingir la ruptura...

amé demasiado tempranamente...

quebré mis sueños, para doblegarme...

pero fui traicionado...

La nación me traicionó, la familia me traicionó, la moral me traicionó, la iglesia me traicionó...

Yo esperaba ansioso la verdad...

Yo deseaba la verdad...

Yo deseo la verdad...

pero la verdad es demasiada...

Y ahora que estoy solo... con mi rabia, con mi corazón apesadumbrado... voy a quemar mi marginación.

desataré el huracán de mi imaginación...

YO SOY EL PROFETA DE ESTA GENERACIÓN DE DESEMPLEADOS...





El Valle...

La tarde, el cerro, el Valle... Las ruinas, los inmigrantes, las casas de cambio, la autopista, las mañanas frías, las noches solas, la lengua de fuego, la columna de nubes, la serpiente emplumada, las yuntas lentas en las veredas, las manos ancianas que desgranan, las ausencias...

todas las ausencias.



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