viernes, 14 de octubre de 2016

LEOPOLDO CERVANTES-ORTIZ [19.280]



LEOPOLDO CERVANTES-ORTIZ

Escritor, médico, teólogo y poeta mexicano. (Oaxaca, 1962).
Maestro en teología por la Universidad Bíblica Latinoamericana (Costa Rica) y pasante de la maestría en letras latinoamericanas (Universidad Nacional Autónoma de México). Director del Centro Basilea de Investigación y Apoyo, A.C. Pastor presbiteriano. Iniciador de la nueva etapa de la Facultad Latinoamericana de Teología Reformada. Miembro de la Comisión de Formación Ecuménica del Consejo Mundial de Iglesias y del comité editorial del Consejo Latinoamericano de Iglesias. Coordinador de la página permanente en español sobre Juan Calvino: www.juan-calvino.org. Ha publicado los siguientes libros: Sendos placeres. Poemas para leer y acariciar (2000), Lo sagrado y lo divino. Grandes poemas religiosos del siglo XX (2002), Sobre ángeles. Antología de poemas del siglo XX (2003), Navegación del fuego (2003), Series de sueños. La teología ludo-erótico-poética de Rubem Alves (2003, portugués: 2005), El salmo fugitivo. Una antología de poesía religiosa latinoamericana (2004, 2009). Pacto, pueblo e historia. Una introducción al Antiguo Testamento (2008), Saborear el infinito. Antología de textos, de Rubem Alves (2008), Juan Calvino. Su vida y obra a 500 años de su nacimiento (2009), Un Calvino latinoamericano para el siglo XXI. Notas personales (2010) y Carlos Monsiváis: cuaderno de lectura (2010). Dirige la revista virtual de poesía elpoemaseminal y el Boletín Informativo del Centro Basilea.



Yo sé quién soy […] y sé que puedo ser, no sólo los que he dicho, sino todos los Doce Pares de Francia…

Saber quién se es,

Don Alonso Quijano,
define la vida con creces.

Afrontar un mundo
de molinos de viento
transfigurados,
más aún.

Creer en una causa
y llevarla por los caminos,
hace de lo quijotesco
una utopía real,

una bella anomalía.

Tomar la justicia como consigna
ante oídos sordos 
es la verdadera novela:
una sociedad acostumbrada

a lo contrario

viéndose en el espejo

de una cuerda locura.

Deshacer entuertos,
superar agravios:
tarea inacabable,

siempre,

sobre todo ante la indiferencia mortal
de casi todos.




Leopoldo Cervantes-Ortiz
ITINERARIO CIERTO 
POESÍA

Llega Jesús a la ciudad: 
la capital del pacto abre sus brazos 
para engullirlo 
con su sonrisa de pecado 

Llora por ella mientras cruza 
el atrio de su templo luminoso: 
ha de morir crucificado 
ante la insensatez de sus hermanos 

Pero entre ellos hay gritos de jolgorio: 
el hosanna habita en muchas bocas 
donde la esperanza quiso nacer 
                             como anuncio del Reino 
que ha de brotar de su cuerpo destrozado 
No hubo comprensión ni compromiso: 
el olvido acribilló aquellas palmas 
                             que se movían a la luz del sol 
para convertirlas en instrumentos de tortura

Por un instante aquel borrico se detiene: 
                             Jesús recibe en vida 
el honor de Ungido que merece 

Este preludio / anuncio / presentación 
                        del Rey de reyes 
a pesar del rumor de sangre que se acercaba 
anticipó el fulgor de su venida 
                        la final y definitiva 
cuando todas las razas de la tierra 
tengan que contemplar su dominio 
mientras el afán de juicio se consuma 

Hoy alegremos nuestras mentes: 
Jesús viene a cumplir su cometido 

Las palmas de los pobres galileos 
               en relevo de siglos 
han llegado a nuestras manos

(Llega Jesús)
(1984)


UNA GRAN AUTORIDAD ESPIRITUAL

 fraguada proféticamente en el camino 
se hace presente 
con la mirada bien puesta en el horizonte 
firmemente anclada en los espacios del Reino 

Utopía de utopías 
grandiosa ansiedad humana y divina: 
ella procede de los labios de Jesús 
      de su actitud ante el tiempo 
      de su fe a toda prueba 
      de su protesta inquebrantable 

Expulsar al mercado del templo: 
inmensa metáfora para este tiempo sordo 
ciego ante el dolor profundamente humano 
y mudo para gritar el desgarramiento 
de la injusticia cotidiana

El que habla en el mundo 
                    en nombre de Dios 
denuncia los males como anatema 

y perdona pecados como él 
                    está aquí 
siempre al lado nuestro 
                    soterrado y ansioso 

Para infundir una esperanza inmarcesible 
a todo lo que hacemos 
           y estampar en el ser enajenado y doliente 
su huella infinita

(La autoridad espiritual)



YA EN MEDIO DEL ESCENARIO
Jesús es mal exigido 
por adversarios corruptos 
a justificar su acción. 

No responde la agresión 
más que con una coartada
 — ideológica es verdad— 
 pero plena de sentido:

“Por qué a Juan no respetaron
si es que venía de Dios?”.
“No sabemos”, le dijeron
 y evadieron decir más.

“Pues yo tampoco respondo”,
 espetó sin medias tintas 
para esos oídos sordos 
anclados en la impiedad.

Fue la autoridad del Reino 
del que viene más allá 
de apariencias y de poses 
la que vino a establecer 

cual consigna dominante 
que debía prevalecer 
en el centro de la vida 
de esa nueva sociedad. 

La que surge del encuentro 
con ese rostro de Dios 
libre / exento de violencia 
que vino a sentar sus reales 

entre tanta impunidad. 
El dolor atribulado 
lo llevaría a la cruz: 
donde su ser desveló

y afirmaría sin ambages 
con la mayor transparencia 
la primacía del amor: 
revolución trashumante.

           (Controversia en coplas)




HOY SE RETIRA JESÚS AL SILENCIO: 
grita fuerte hacia el mundo su verdad, 
se reencuentra consigo y con el Padre, 
invadidos de fiel intimidad. 

Los rezagos del tiempo acumulado 
son resquicio de fe bien concentrada: 
sólo mira a su Dios encapsulado 
y asimila la vida dedicada. 

Atesora así fuerzas necesarias 
ante el llanto que está por producir, 
ante tanta tortura insolidaria 

que su cuerpo iba pronto a recibir. 
Horizonte de muerte ante las puertas: 
decisión que aún tenía que vivir.

               (Soneto de silencio)



ATISBÓ LA CRUZ LENTAMENTE
sus ojos tras la huida 
de sus seguidores se posaron 
                     fijamente en el cielo 
De ahí venía su destino 
                     agregado al calor de los sucesos 

Se dibujó en su rostro la desdicha 
                     y el rumor de la vida se deshizo 
entre brumas de sueños y anhelos. 

Un huerto esperaba sus pisadas 
donde habría un soliloquio desolado 
una entrega decidida para siempre 
                     un diálogo profundo en silencio 

Violencia dosificada 
administrada por los poderes criminales 
                     dueños ya de su existencia
regentes de su camino 
y la angustia se hizo omnipresente 

Las palabras surgidas de esos labios 
eco fueron de ese sufriente corazón 
                     simultáneo al dolor y la cesura 
de afrontar el reverso de la vida 

Amor torturado 
         en las mazmorras de la historia

          (Comunión dolorida)



Marcaste / marcas el tiempo 
Te quedaste a vivir en nuestro reloj 
Viniste / vienes / vendrás 
Traes en tus ojos el único horizonte eterno 

Siembras trascendencia en nuestros actos 
nos haces intemporales pero ciertos 

Ubicas el tiempo en su justa dimensión 

Sellas las horas con tu cruz 
cuyos brazos conectan el infinito 
                            con nuestro ser alienado

(AC-DC)  (1985)



Fría contemplación 
brazos cruzados 
libros entreabiertos 
                 religión estacionada 
y Cristo desde la cruz 
                 abre el cielo con su voz 
derriba el templo 
                 maciza mole de prejuicios 
que intacta ha llegado hasta aquí: 
                 vida moderna 
depósito de objetos inútiles 
                 lugares comunes 
palabras repetidas sin memoria 
                 cáustico sueño con sol indeciso 
siete expresiones entrecortadas 
                 prédica urgente 
pueblo adormecido por la opresión 
                 de dentro
y de fuera viene la odiada liberación 
                 a depositarnos en los brazos 
de Dios 

Dador de la alegría de vivir 
                 Ser preocupado por abrirnos el 
                 alma 
Gigante reducido a las lágrimas 
                 ¿qué somos ante ti?

(Viernes santo)
(1984)



VIDA SUBTERRÁNEA
previa a su victoria 
sobre la muerte: 
descenso al infierno 
del no-ser / no-sentir 
             silencio absoluto 
asumido desde la nada 

Sepulcro cerrado 
salvación suspendida 
             compañía anulada 
ardor eliminado 

De la cruz al infierno 
             itinerario cierto 
voz bloqueada 
misión en entredicho 

Nada asoma de esa tumba 
             mientras tanto
parece una victoria del mal 
que se solaza en su orgullo 

Ha desarraigado 
la fuente de la vida 
             que se agosta 
se retuerce en la sombra 
sin claridad para resurgir 

Vida y muerte completas 
             auténticas 
sin fingimiento 

Probar la existencia plena 
             y saborear su lado oscuro 
en sólo cuestión de horas

          (Muerte y descenso)




REGRESA EL AGUAFIESTAS* DE LA MUERTE
rompe el furor del silencio 
con su amor 
capaz de horadar la piedra 

Vuelve el depositario de la vida 
a su lugar propio
            —escogió el mundo / la historia— 
y abre la puerta enorme 
de la esperanza   

Retorna para iluminar 
el cosmos con su rastro de luz 
la tiniebla en su derrota 
             cede su sitio a la certeza 
de que la vida vuelve a comenzar 

No pudo retenerlo el sepulcro 
infartó el momento grávido 
             de la anti-historia

con su celo salvífico 
y volvió a ver el rostro de su Padre 
             desde la alborada 

Hoy 
convoca al ser entero 
a sumergirse cada día 
en la fuente máxima de la vida 

(Satanás — en efecto— 
              “regresa a los infiernos”)

(Nueva Pascua)
* Alfonso Chase, “Pascua”







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