sábado, 26 de marzo de 2016

OLGA CARRIZALES [18.322]


Olga Carrizales 

(Monterrey, México  1989)
Ha publicado en diferentes revistas del país (Urbanario, Kátharsis XXI, Revista El Humo, entre otras) y ha participado en diversos ciclos de lecturas de la ciudad, así como en los Slam Poéticos organizados por el colectivo Slam Poetry Monterrey desde el 2012. Su trabajo aparece en la antología “No se toca, no se viola, no se mata” de la editorial chilena La Fonola Cartonera (2015), así como en la antología digital “Ecos del grito, Vol. II” de la organización Mujeres Poetas Internacional (2014) y en la primera antología virtual de Slam Poetry Monterrey (2013). Es autora de “Mi Barbie nunca tuvo un Ken” (Poetazos, 2014).



I

mi niña
en la esquina del salón
es porcelana

si la toco
¿se rompe?


II

¡niña mala!
grita entre los muros:
no sabes tener
las manos quietas


III

las niñas
se rompen

caen como ríos
por las mejillas
púrpuras


IV

niña mala:
al borde del suicidio

tus ojos como
gotas de cianuro


V

en la esquina del salón
no hay niña mala

no es
niña
no
es mala

es un reloj
sin cuerda
otra muñeca rota




Introducing Barbara Millicent Roberts

I

sobre el volante del Volkswagen Beetle
tiene los brazos estáticos

tiene los pies estáticos
en el suelo
junto al acelerador

la sonrisa distorsionada en el espejo
de plástico

lentes de plástico también y el cabello
quieto ante un viento falso

cabeza torcida cabeza torcida

hay un pequeño pasaporte en el asiento
y un maletín que no cierra
en la cajuela

es otro día para Barbara Millicent Roberts
el mismo día que no empieza y no termina



II

Barbara Millicent Roberts
el nombre de la mujer ejecutiva

todas las niñas de los 90
queríamos ser como tú

alta bella inteligente
rubia de ojo azul

la imagen de la perfección
en rosa



Barbie Hollywood

cotizada siempre en dólares
diosa de plástico
tú eres la verdadera
Queen B



Dear Barbie Butterfly Princess

todas las mujeres estamos rotas
somos versiones fallidas de ti

somos cuerpos
vendidos por separado

carne sangre huesos

sin tu talento para controlar
las mariposas



I’m Barbie

fuimos creadas a tu imagen y semejanza
para vendernos mejor en el mercado
de muñecas

nos cortaron los dedos para usar tus zapatos
nos inflaron el pecho para llenar tus brassieres

rompieron huesos de brazos y piernas
para colgarnos del cielo

arrancaron dientes y cabello
bajo la consigna:
la belleza cuesta




Barbie Mommy

Barbie mamá
no quiere ser mamá

no quiere enfrentarse
a una prueba de embarazo

no quiere saber si es niño
o niña
lo que hincha su vientre plano
con amor y patadas

no quiere cicatrices
ni leche rancia
saliendo de su cuerpo

Barbie mamá
no quiere ser mamá
y soltera menos

(papá se vende por separado)

hubiera preferido ser
Barbie astronauta,
karateca, abogada
o policía
(y tener una colt .45
escondida en el bolsillo de su abrigo
de mink)



MI BARBIE NUNCA TUVO UN KEN

mi Barbie nunca tuvo un Ken
y sin embargo

para sentirse poderosa
sacaba el mayor provecho
del marketing sexual

su cama siempre fue
un campo de batalla
entre Max Steel
un saiyajin
y Action Man

así la infancia:

mi Barbie
nunca tuvo
un Ken

ni por dónde
perder
la virginidad



Poeta infiel

Esos versos
me suenan conocidos.
Ese beso
es fantasma de otros besos.
Poeta infiel,
mi lápiz está desamparado
y yo te amo casi al borde
del soneto.
Si escribes para otras
no me engañes.
Si me das lo que ya has dado
no lo quiero.
No manches mis amores
con tus labios
si en tu piel hay derramados
poemas traicioneros.








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