jueves, 21 de enero de 2016

JULIO PAVANETTI [17.968]


Julio Pavanetti 

Escritor, Poeta y Gestor Cultural, nacido en Montevideo [Uruguay] el 27 de julio de 1954. Su nombre completo es Julio César Pavanetti Gutiérrez. Pertenece a la generación de jóvenes que sufrió los rigores de la dictadura militar de su país. En el contexto de una situación sociopolítica muy difícil, decide abandonar Uruguay. Desde 1977 hasta 2013 ha vivido en Benidorm [España], actualmente reside en Villajoyosa, Alicante [España].  

Membresías:

Fundador y actual Presidente del 'Liceo Poético de Benidorm'. 
Vicepresidente Honorario de la Organización Mundial de Poetas, Escritores y Artistas.
Cónsul del Movimiento Internacional Poetas del Mundo para el Exterior de Uruguay (PPdM)
Delegado Cultural por Uruguay de la Unión Hispanoamericana de Escritores (UHE)
Miembro de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles (A.E.A.E.)
Miembro del Movimiento Internacional 100 Mil Poetas por el Cambio.
Miembro de la Red Mundial de Escritores en Español (REMES)
Miembro de C.E.D.R.O. (Centro Español de Derechos Reprográficos) 
Miembro de la Unión Mundial de Poetas (UME)
Miembro del Movimiento Poético Mundial - World Poetry Movement (WPM).
Co-Director de la colección de poesía “Biblioteca Azul” de la Editorial Germanía, Valencia, España.
Co-Director de la colección de poesía “Azul” de la Editorial Enkuadres, Alzira, Valencia, España.
Co-Director del Festival Internacional de Poesía “Benidorm & Costa Blanca”

Participación en Festivales Internacionales de Poesía:

Ha participado, representando a España y/o a Uruguay, en diversos festivales internacionales y eventos mundiales de poesía. Entre ellos cabe destacar:

I Encuentro de poesía Hispanomarroquí  “Jacinto López Gorgé”, Tetuán, Marruecos, 2009.
“IV Festival Palabra en el Mundo”, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México, 2010.
“Festival Intercultural”, Universidad Mariano Gálvez de Zacapa, Guatemala, 2010.
“Juegos Magisteriales”, San Juan Ermita, Guatemala, 2010. 
Encuentro Poético “Primavera en Gredos”, Pradosegar, Ávila, España, 2011. 
XV Festival Internacional “Curtea de Arges Poetry Nights”, Bucarest y Curtea de Arges, Rumania, 2011. 
“III Juegos Florales del Siglo XXI” - aBrace Cultura, Montevideo, Uruguay, 2011.
“V Encuentro Poético de Valencia”, Valencia, España, 2012.
V Festival Internacional “Grito de Mujer”, Murcia, España, 2012.
XVI Festival Internacional “Curtea de Arges Poetry Nights”, Bucarest y Curtea de Arges, Rumania, 2012. 
I Encuentro Internacional de Poesía Multiétnica “Al Andalus Plural y El Magreb por la Paz, el Medio Ambiente y las Culturas del Mundo”, Sevilla, España, 2012.
XVth edition of the International Festival “Nights of Literature”, Braila y Galati, Rumania, 2013.
V Festival de Arte, Literatura y Música, “Visiones Ibéricas”, Kunstverein Meerholz, Kulturstation Kaufmann, Gelnhausen, Alemania, 2013.
XVIth edition of the International Festival “Nights of Literature”, Braila, Galati, Isaccea, Tulcea, y Sulina, Rumania, 2014.
XI Encuentro “Poetas en Red”, Calatayud, España, 2014.
V Festival Internacional de Poesía “Europa in versi”, Como, Italia, 2015.

Bibliografía: 

“Poemario Presentación del Liceo Poético de Benidorm” (Imp. Benidorm, Benidorm, España, 2003)
"Abriendo puertas... por amor al arte", II antología del Liceo Poético de Benidorm,  (Editorial Celya, Salamanca, España, 2006)
“… pero nos queda la palabra”, III antología del Liceo Poético de Benidorm, (Compobell, Murcia, España, 2009)
“Voces en azul”, IV antología del Liceo Poético de Benidorm, (Editorial Germanía, Valencia, España, 2012)
“La espiral del tiempo” / “Spirala timpului” Libro bilingüe Castellano-Rumano (Editorial Academia Internacional Oriente-Occidente, Bucarest, Rumanía, 2012)
“¡Atención! Puede contaminar” (Editorial Germanía, Valencia, España, 2012)
“La última curva del dragón” (Editorial Neopàtria, Valencia, España, 2015)
“¿Hay cura para el amor?, V antología del Liceo Poético de Benidorm (Editorial PIM – Iași, Romania, 2016)
Libros premiados de próxima publicación:

“Al roce de la piel callada” – 1º Premio del XVI Certamen de Poesía organizado por el Ayuntamiento de Aspe y la Biblioteca Municipal Rubén Darío, Aspe, 2015
“Tiempo de cristales rotos” – 1º Accésit en el I Certamen de Poesía "Lámpara en la tierra" organizado por la Asociación Cultural Isidoro Acevedo y el P.C. de Asturias, Oviedo 2013. 

Participación en antologías:

Ha sido incluido en diversos libros antológicos entre los que cabe destacar: 

“Letras del Mundo 2005” (Editorial Nuevo Ser, Buenos Aires, Argentina, 2005).
“Miguel Hernández 2006 - Evocación y Homenaje en la Sede Universitaria de Alicante”, (Univ. de Alicante, Vicerrectorado de Extensión Universitaria, Alicante, España, 2007).
“Girapoema 2008”, (edición digital) Santiago de Chile, 2008. 
“Girapoema 2009”, (edición digital) Santiago de Chile, 2009.
“La mujer en la poesía Hispanomarroquí”, (Fundación Dos Orillas, Dip. de Cádiz, España, 2009).
“Versos para derribar muros”, Antología poética por Palestina. (Editorial Los libros de Umsaloua, Sevilla, España, 2009).
“I Gira Internacional Homenaje a Miguel Hernández” (Poetap, Castellón, España, 2010)
“Marruecos en español”, Antología poética. (A.D.A.C. Tetuán,  Marruecos, 2011)
“Poesys 15 Zei Si Zile”, Antología plurilingüe, (Academiei Internationale Orient-Occident, Curtea de Arges, Rumanía, 2011).
“III Juegos Florales Edición Conmemorativa bilingüe Español-Portugués”, (aBrace Editora, Montevideo, Uruguay, 2011).
“Poesys 16 Time for poetry”, Antología plurilingüe, (Academiei Internationale Orient-Occident, Curtea de Arges, Rumanía, 2012).
“Mil poemas a Miguel Hernández”, Antología poética mundial, (Alfred Asís - Casa del Arte de Isla Negra, Chile, y Librovirtual.org, 2013)
“Doce Inimiga”, Antología (Editora Labirinto, Braga, Portugal, 2013)
“Del Teatro del Silencio al Parnaso”, Antología poética mundial dedicada a Juan Ramón Molina, (Organización Mundial de Poetas, Escritores y Artistas y Editorial Eternidad, París, 2013)
“Lyrical Anthology”, (Fundatia Culturala Antares, Galati, Rumanía, 2013)
“Recordando a Trina Mercader” Antología Poética del III Encuentro de Poesía Hispanomarroquí. Editorial Estrechando, Tetuán, Marruecos, marzo de 2013.
“Alquimia del fuego”, (Amargord Ediciones y Fundación Zenobia-JRJ, Huelva, España, 2013)
“Poems for the Hazara” A Multilingual Poetry Anthology and Collaborative Poem dedicated to the Hazara People, (Full Page Publishing – Davidson, NC, USA, 2014).
“Lyrical Anthology”, (Fundatia Culturala Antares, Galati, Rumanía, 2014)
“Antología III Recital Sierra Morena Poesía” (Editorial Celya, Toledo, 2014)
“El árbol de la vida” Antología digital (Editorial Zátachi-PcSUR Sonora UPLPYEMA) México, 2014)
“Un tren cargado de sueños” Antología (Edit. Navegando Sueños, Próxima publicación México, 2015)
“Più non sai dove il lago finisca” Antología (Stampa, Azzate (VA) - La casa della Poesia di Como, Como, Italia, 2015)
“Relatos sin fronteras” Antología (Generación BiblioCafé, Valencia, España, 2015)
“Biblioteca de Figuras Literarias Libro II – Marcos Ana”, Antología (Biblioteca de las Grandes Naciones, Oiartzun, País Vasco, España, 2015)
“Cantar la vida” – Ganadores del XVI Premio Provincial de Poesía de Aspe – Colectivo Hedera de Ecodesarrollo, Cultura y Deporte. (Edit. Los Libros de Balmenhorn, Alicante, España, 2015).

Prólogos, Introducciones y contraportadas:

Ha escrito el prólogo de los libros: 

"Biografías de pájaros" de Bernardita Maldonado, (Offset Imagen Editorial de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión Núcleo de Loja, Ecuador, 2007).
"Mirando hacia el pasado" de Emma Rozona, (Otra Dimensión Editores, Belgeuse Grupo Editorial, Madrid, España, 2008).  
"Tardes del otoño viejo" de Miguel Gutiérrez García, (Academia Libre de Arte y Letras de San Antón, Colección Academos, Madrid, España, 2009). 
“Bitácora de un nómada” de José Ernesto Delgado Hernández (Próx. publicación, Puerto Rico, 2016) 
“Arquetipos y esplendores” Antología de poetas de Portuguesa, Venezuela- Selección de Efraín Cauro (Próx. Publicación Venezuela, 2016)

Ha escrito la introducción del libro:

“Gaudeamus” de Antonio Bravo García, (Colección Azul – Editorial Enkuadres, Valencia, España, 2015)

Ha escrito la contraportada del libro bilingüe inglés-español:

“Al otro lado del Aguilar” de los poetas ingleses Christopher North y Terry Gifford, (Oversteps Books, Devon, England, 2011)

Premios y distinciones:

Entre otros ha recibido los siguientes premios y distinciones:

1º Premio del XVI Certamen de poesía organizado por el Ayuntamiento de Aspe y la Biblioteca Municipal Rubén Darío, Aspe, 2015.
1º Accésit del I Certamen de Poesía "Lámpara en la tierra" organizado por la Asociación Cultural Isidoro Acevedo y el P. C. de Asturias, Oviedo, 2013.
Tercer premio en el “II Certamen de Poesía Coves del Canelobre - Primavera 2008”, Busot, Alicante, España, 2008. 
Finalista del VII Certamen Intern’l de Poesía, de Editorial Nuevo Ser, Bs. Aires, Argentina, 2004. 
Distinción a su labor cultural, trofeo de la Asociación de Artistas Plásticos Unidos (ASPU) y de la  Tertulia “Camino al Futuro” de Montevideo, Uruguay, octubre de 2011.
Nombrado representante en la provincia de Alicante de aBrace Internacional con sedes en Brasilia y Montevideo, julio de 2009.
Nombrado cónsul para el exterior de Uruguay por el Movimiento Internacional Poetas del Mundo, Santiago de Chile, marzo de 2011.
Nombrado Delegado Cultural de la Unión Hispanoamericana de Escritores por su excelente desempeño a favor de la literatura y la paz, junio de 2011.
Nombrado Vicepresidente honorario de la Organización Mundial de Poetas, Escritores y Artistas, Tegucigalpa, Honduras, enero de 2013.  

Jurado en Certámenes de Poesía:

Presidente del jurado del IV Certamen de Relato Breve en castellano “Enric Valor”, Vall de Guadalest, 2011.  
Presidente del Jurado del IV Certamen de Poesía en castellano “Gabriel Miró”, Castell de Guadalest, 2011. 
Miembro del jurado del IV Certamen de Poesía “Villa Castell de Guadalest” en 2007. 
Miembro del jurado del I Certamen de Poesía “Gabriel Miró-Castell de Guadalest” en 2008. 
Miembro del Jurado del I Certamen de “Poesía para Mujeres” de La Nucía en 2011. 
Miembro del jurado del I Certamen de Poesía Joven “Premio Miguel Gutiérrez García”, Alicante, 2011. 
Miembro del Jurado del II Certamen de Poesía Joven “Premio Miguel Gutiérrez García”, Alicante, 2012.
Miembro del Jurado del II Certamen de Poesía “Concha de Luz” de Murcia en 2012.
Miembro del jurado del III Certamen de Poesía Joven “Premio Miguel Gutiérrez García”, Benidorm, 2013.
Miembro del jurado del I Concurso de relato corto “Casa d’Estudis El Pont”, Villajoyosa, 2015.
Miembro del jurado del Poetry Slam organizado por la Liga Italiana Poetry Slam (LIPS), Associazione “G. Carducci”, Como, Italia, 2015

Otros datos literarios de interés:

Sus poemas han sido traducidos hasta el momento al inglés, italiano, catalán, árabe, francés, rumano, portugués, croata, alemán, holandés, japonés, turco, griego y griego micénico (Lineal B) y han sido publicados en innumerables periódicos y revistas especializadas nacionales e internacionales, tanto digitales como de papel. Ha traducido poemas de diferentes autores del inglés, portugués e italiano.



FUGACES

Como las palpitaciones
del río cuando corre hacia la mar.

Como un negro torrente de vencejos
que se alejan y duermen mientras vuelan.

Así escapan las horas a una tarde
ebria del vino tinto que ha vertido
el sol, sobre los bordes azulados
del mantel de la tierra.

(del libro bilingüe rumano-español “Spirala timpului” / “La espiral del tiempo”)  



A TIENTAS

Andar a tientas
con el paso desprevenido
entre un punto irreal y otro tangible,
entre el envejecido abrazo de los mares
y los lamentos de la luna.
A tientas entre el ayer y el después.

Andar a tientas
sobre los regazos del tiempo,
sobre el recuerdo grato de un verano
tan impetuoso como girasol encendido
que al marcharse produce heridas.
A tientas sobre el gong de la memoria.

Andar a tientas
por las arrugas de la tierra,
por esos laberintos del espejo
que nos devuelven canas, surcos e incertidumbres.
Andar a tientas, siempre a tientas,
y quedarse, al final, solo en la espera.

(del libro bilingüe rumano-español “Spirala timpului” / “La espiral del tiempo”)  



REGÉNESIS 

Cuando se hayan apagado todos los ecos
tras la larga noche de los tiempos...
¿Latirán aún el día y el verbo?
¿Comenzará todo de nuevo?

(del libro bilingüe rumano-español “Spirala timpului” / “La espiral del tiempo”)  



LA VIDA

Como todo exceso abrupto
tan sorpresivo como inesperado
la vida no se posa en los espejos.

Hace falta guardar algún verano
escondido en las mejillas
y un canto oculto en un rincón del pulso
antes que se despinten los graffitis
que los años pintaron en el alma
y el viento se despegue de los párpados.

La vida no es más que un soplo
una casa de citas que se alquila por horas.

(del libro bilingüe rumano-español “Spirala timpului” / “La espiral del tiempo”)  




BÚSCAME  II

Pasada la hecatombe del verbo,
después de la sordera infinita,
tras la voz de la lluvia agrietada,
búscame entre los restos de plata
que dejó, en silencio, la caricia
de la luna en el iris del agua.

Búscame en los despojos del viento
cuando taña la hora de la vida,
y vibren y se agiten las alas;
búscame en lo infinito del tiempo
cuando el sonido tiemble en el día,
y renazca otra vez la palabra
   
(del libro “¡Atención! Puede contaminar”)




MI LUGAR

La realidad se ha vuelto insoportable.
Yo pondría mis versos –los más crudos-
en las alas sutiles del otoño,
para enterrar las noches más oscuras
y las penas de sueños que murieron.
Cobijo resplandores y cenizas
en las más absolutas intemperies;
despliego sus hilachas, y las hago
arder en los infiernos de aire frío
con estricta constancia, descubriendo
mi lugar… allí, donde no hay lugar.

(del libro “¡Atención! Puede contaminar”)



VERGÜENZA

Ojalá los poetas pudiéramos cantarle siempre 
a la luna, a los amaneceres románticos, 
a la paz, al amor, llenando nuestros poemas 
de palabras hermosas, pero… 
cuando la televisión nos devuelve imágenes
del horror de ataques impúdicos,
mientras los gobiernos asisten, impasibles,
a una nueva masacre de inocentes;
cuando entre los escombros 
-que manan del corazón de los viejos muertos-
se abren las pupilas espantadas 
de los niños de hoy,
y brota la sangre en las mismas calles
donde antes corría la vida…
¿Cómo cantarle a la belleza?

¿Cómo escribir un poema de amor
cuando se siente vergüenza 
de pertenecer al género humano?

Frente a la Primera Avenida, 
a la altura de la calle 45,
los diplomáticos caminan de prisa,
nadie se atreve a mirar la obra 
de Karl F. Reutersward:

¿será que al cañón del gran revólver
del calibre 45 lo han desanudado?

Los pueblos se han hecho oír 
manifestándose por las calles del mundo
contra la barbarie asesina.

Los gobiernos se hacen los sordos y los mudos, 
no sólo no escuchan los reclamos de su gente,
sino que delinquen 
con su silencio y su permisividad.

En este poema no hay tropos:
La luz de la luna es metralla brillante,
los amaneceres son de fuego real.

¿La paz? sólo sueño, esperanza remota 
de los corazones que tiemblan de terror.
¿El amor? la desesperada búsqueda 
de una madre que no encuentra a su hijo
entre los restos de una escuela bombardeada.

¿Cómo cantarle, pues, a los tópicos de la poesía?

(del libro “¡Atención! Puede contaminar”)



EXTRAIGO DEL YACIMIENTO…

    “Mientras no hayas muerto y vuelto a levantarte,
extranjero eres para la tierra oscura”

GOETHE

Extraigo del yacimiento
de la garganta oscura de la noche
-donde se guarda aquello aún no dicho-
el aliento desnudo de los pájaros,
el verso desprevenido
al que le cuesta dormirse
o lo hace con un ojo semiabierto 
y que, quizás, me ayude a levantarme.

Remuevo de entre las sombras
los cuerpos invisibles y extranjeros,
materias deformadas por las aguas
más profundas de los mares.
Busco el alma extraviada de las cosas,
los címbalos que resuenan 
en el fondo de su cuenco.

Palpo ciego los residuos
de las declinaciones de la luz,
agujas excomulgadas
por descoser el brial del universo,
los rescato y me quedo frente a frente
con el futuro poema.

(del libro  “¡Atención! Puede contaminar”)



REPOSO

El poeta descansa

Detenida la pluma 
yace inerte / sin cielo 
sobre el papel en blanco
olvidado en la mesa

La sombra que ella proyecta
es el latido interno de un poema 
que duerme aún su sueño.

(del libro “¡Atención! Puede contaminar”)



VOCES DE INVIERNO

“…El acorde final que, 
resonante,
dice el fin de la música
mientras la música se oye todavía”.

Ángel GONZÁLEZ

Asoman voces de invierno
como unos zarpazos mudos, 
perdidos en el abismo
de un brindis con lluvia negra
en la tenue luz de enero.

Entró un cuchillo de frío,
fragmento de las tinieblas.
El aliento del difunto
-residuo del sueño eterno-
es cenizas al acecho.

La realidad solamente
es una alucinación. 
El luto se vuelve estéril,
la plegaria sospechosa,
la eternidad desplomada
en el vacío del cuerpo.

La palabra cruje al fuego
quebrando el sordo silencio,
se subleva y explosiona,
retumbando al resurgir
del pozo del universo.

(del libro “¡Atención! Puede contaminar”)



PALABRA

“Nuestras vidas son los ríos 
que van a dar en la mar…”

Jorge MANRIQUE


De todos los ríos
la palabra
es el único que 
inaudible 
regresa de los vitrales del mar
resonando.

(del libro “¡Atención! Puede contaminar”)




¿ES QUE ACASO SOY OTRO…?

¿Es que acaso soy otro cuando escribo?
¿O es sólo entonces cuando soy yo mismo?

Cuando me vuelvo lábil ante un verso,
sacudido por la fuerza de un tropo,
transitoriamente desaparezco
y luego, siempre me transmuto en otro.

Quizás sea la imagen invertida
de mis propias dudas existenciales,
o tal vez sea yo mismo la llave
de cada una de mis interrogantes.

Extenuado molde de lo mudable
encuentro en la siringa de Tesalia,
esos sensuales labios de la luna
que besan el valle de mi galaxia.

Me sigo preguntando si yo soy
el que escribe, o es mi propia narradora
la que ardiente copula con mi espejo,
cuando el reloj desfallece sin horas.

Pasada la tempestad del poema
resucito como tierra sencilla,
libre de los colmillos asesinos
que intentan desgarrar mi doble vida.

Observando a mi otro yo de reojo,
voy en busca del núcleo del poema
y caigo en mi mundo. ¿O será el de otro?

(del libro “¡Atención! puede contaminar”)



SIN SALIDA

Vives dentro de un círculo. No puedes
escapar de esa huella que te lleva
de la mano al presente y al futuro,
con señales que indican donde se hallan
las lindes del camino que te impiden
transitar libremente, y te compelen
a esconder, muchas veces, tus deseos,
tus más irreverentes sentimientos,
tus más disimuladas emociones,
tus mitades perdidas en la selva.

Deambulas y vuelves siempre al centro,
mareado por giros infructuosos
en busca de la llave que abra puertas.
Has crecido a la sombra de unos límites
por los que pululaba la censura
con plena libertad: ¡Vaya un oxímoron!
Hoy te queda la impronta de tus horas,
las que eran sólo tuyas, sin disfraces,
con las que tú has llegado a atragantarte
de tanto masticarlas en silencio.

Pisas sobre adoquines desiguales
mientras en el crepúsculo incipiente
el pasado te engulle y te limita;
no puedes traspasar esa barrera
sin quebrar sus cristales periféricos. 

Los sueños retroceden aturdidos
sin advertir el hueco hacia la luz,
rebotan en las cárcavas profundas
-faltos de su estridor y sus aristas-
y chocan con la orilla de la noche.

Has madurado como un gran reserva
en barricas herméticas de roble.
Te abroquelas al borde del perímetro
pero sabes que ya no quedan vanos
por donde deslizarse a un nuevo tiempo;
inevitablemente todo acaba
dentro de la frontera orbicular.
Comprendes que ya es tarde, no hay salida.
Acatas con decoro tu destino
y te acomodas en tu propio claustro.

(del libro “La última curva del dragón”)



TRÁNSITO
Alondra estremecida, 
surcando túneles de ausencia,
yo ando en busca de los caminos 
que el dolor no ha pisado.

Muerdo el tiempo 
igual que el prudente Ulises, 
con pasos lentos y cortos 
que ya no resuenan con furia,
sobre el pavimento 
de mi largo viaje a Ítaca.

No quiero recordar el fulgor 
de las velas apagadas 
por las tempestades,
prefiero acercarme a la luz cálida
de las que permanecen erguidas.

Con un pie en el paraíso
y otro en el infierno,
me muevo despacio
entre monótonas garúas
que resbalan por mi alma,
como el eco en la montaña
busca el tránsito al silencio.

(del libro “La última curva del dragón”)



CREPÚSCULO

Las pinceladas sobre el horizonte
son memoria de sueños que se han quedado truncos;
son vestigios que, mientras luchan contra el olvido,
deambulan desnudos entre el día y la noche.

Y nosotros posamos las miradas
en el choque del cielo con el fin de la tierra,
buscando en los residuos de colores
una respuesta a nuestros sueños rotos.

(del libro “La última curva del dragón”)




ASFIXIA URBANA

En la calma de un día en la ciudad,
verás precipitarse a unos hermanos
con la sangre lavada por la asfixia,
corriendo presurosos en zigzag.

¿Dónde irán esos hombres agitados 
por calles que descienden empedradas,
cargando en sus espaldas con la historia
de un pueblo que atraviesa el bosque urbano?

¿Dónde irán a buscar el desentierro
de su remota estirpe ya olvidada,
con la muerte pisando sus talones
y estallando sus pechos por el miedo?

¿En cuáles de los márgenes del cielo
buscarán las vocales del gemido?
La ausencia de aire fuerza cada búsqueda:
¿Hacia dónde se escapa el desconcierto?

¿Se podrá respirar en esa atmósfera
o será solamente una utopía?
El mar inescrutable abre sus puertas:
Un don para los párpados en sombras.

(del libro “La última curva del dragón”)



PODRÍA…

Podría contemplar, en permanente
actitud de abandono, como pasan
mis horas y mis días siempre iguales,
con la duda si amar o si morir,
en espera de hallar el equilibrio.

Podría repetir todos mis actos,
enhebrar cada paso sin cansarme,
ensamblar a mis pies con mis pisadas
y reinventar las calles de la infancia,
en espera del mundo que amanece.

Podría sorprenderme en plazoletas
dibujando cristales en sus fuentes,
mientras la brisa joven hace escala
dentro de los jardines sin salidas,
en espera que pase la nostalgia.

Podría retener todos los ángulos
de todas las esquinas, desgastadas
por la constante lluvia de martillo
que cabalga imparable sobre ellas, 
en espera de noches vagabundas.

Podría deshacerme de mis pieles,
mudarlas al igual que una serpiente,
cuando la noche instale minuciosa,
sus huestes desbocadas y guerreras
en espera de diosas cotidianas.

Podría renacer cada mañana
con difusas imágenes que tiñan 
de sexo mis audaces despertares, 
impredecibles siempre como el tiempo,
en espera de un sueño no soñado.

Podría finalmente sucumbir
ante mis desarmados días grises
en espera del punto que es final.
Sin embargo la carne, que aún tiembla,
me arrastra nuevamente hacia la vida.

(del libro “La última curva del dragón”)



LO QUE NOS QUEDA 

Todo lo que nos queda 
es el futuro 
encerrado en la niebla 
de un expediente inédito, 
vestido con incógnitas
y cubierto por redes de misterio.

(del libro “La última curva del dragón”)




FURTIVAS

Se suceden las horas
que se escapan furtivas
para escribir sus versos
en las hojas del libro
implacable del tiempo.

(del libro “La última curva del dragón”)




QUISIERA ROBARLE AL VIENTO…

Quisiera robarle al viento
que sopla al amanecer
algunas de tus noches más aciagas

a fin de que desvistas el silencio
que entre tu soledad retoza libre

y luego puedas vestirlo
en mi espacio de íntima ternura.

(del libro “Al roce de la piel callada” - 1º Premio XVI Certamen de Aspe, 2015)



AL OLOR DE SU SECRETO

Mi amor tomó la forma de su cuerpo
curvándose en las venas del placer.

Derretido en la cuna de sus pechos
y en el fuego salino de su piel,
reptó desde su vientre hasta el almendro
florecido -mi leve desespero-
y a su sombra ofrendó su desnudez
atándola al olor de su secreto.

(del libro “Al roce de la piel callada” - 1º Premio XVI Certamen de Aspe, 2015)


HUBO UN TIEMPO

Hubo un tiempo de carne temblorosa, 
sangre caliente y pieles erizadas, 
de muslos prematuros, 
de orgasmo apresurado. 

Y dentro de esa furia disonante, 
yo busqué correntadas río abajo 
y navegué por pechos río arriba, 
tripulando unas manos 
ávidas y aún torpes, 
para adensarme en besos no ensayados. 

Preludio de los días 
latiendo protegidos 
bajo cuerpos blindados, 
de estrellas inflamadas 
y de inocentes labios. 
Cuando el tiempo dormía 
con música de arroyo bajo el puente, 
yo soñé atardeceres a tu lado 
despojados de niebla, 
y cuévanos de lluvia 
resbalando en la seda de tu piel. 

Y así llegaste, toda de repente, 
en la noche escondida tras los pinos, 
y resplandor de luna 
descansando en el agua. 
Con la complicidad de tres estrellas 
vigilantes de todos nuestros pasos, 
se rozaron las manos y los labios 
con suavidad de espuma, 
mientras crecía el cielo 
en la honda ternura de tus ojos. 

(del libro “Al roce de la piel callada” - 1º Premio XVI Certamen de Aspe, 2015)



TUS OJOS

Cae la tarde desde su infinito 
por detrás del gran río 
que hoy desciende callado.

Me ahogan en la cúspide tus ojos
y en la paz de sus embalses de sol.  

Navegarlos a vela,
cansarme de contar las olas,
respirar en la comisura
de tus párpados y cerrar los míos
para hallarte en mis sueños.

Convertirme en un náufrago
para que me rescaten
cuando la luz se esquine en el silencio
y los ceibos dormiten 
en el imán multiforme del agua.

Derribar los imperios de sus brumas,
sumergirme en el baile de su espejo
para profundizar en la miríada
de estrellas que te habitan.

Poner sus perlas a orear,
eternizar mis ojos en los tuyos,
hundirme en ellos y sentirme… Tú.

(del libro “Al roce de la piel callada” - 1º Premio XVI Certamen de Aspe, 2015)




EL MAR DE LOS RECUERDOS

Un tibio rayo de maíz en grano
descarrila sobre las grises láminas
de las persianas del atardecer.
El viento agita las ramas del ceibo,
las nubes beben la sangre vertida.

El grito vacilante de unos pájaros
que se alejan, apartan de la mente
el blando resurgir de los recuerdos,
esa celda que encarcela vivencias,
recluye entre sus rejas las palabras
y tiende una emboscada a la memoria.

Si te quedaras unas horas más,
una pequeña esquirla de la luna,
al menos le daría algo de luz
a nuestra inevitable despedida.

Si te quedaras unas horas más,
la luna escoltaría tu camino
hasta que tu talar se deshilara
y, poco a poco, tú te disolvieras,
cariátide de sal que sostuviste
en falso nuestra pagoda de amor.

Después sí yo podría regresar
a la mórbida calma que se agranda
en el secreto mar de los recuerdos.

(del libro “Al roce de la piel callada” - 1º Premio XVI Certamen de Aspe, 2015)



HONTANAR NOCTURNO

De estrellas ausentes que no dejan rastro
en noches vacías de luna en el cielo.
De velas ahogadas en los candelabros
en noches a solas, desnudas de sueño.
De esquirlas de insomnio, de sus negros látigos:
Heridos de vida, me surgen los versos.

(del libro “Tiempo de cristales rotos” - 1º Accésit - Primer Certamen de Poesía
“Lámpara en la tierra”, Oviedo, 2014 )




BATALLAS

Nuestra vida no es más 
que una gran colección
de batallas perdidas.
Cada tanto algún triunfo 
despistado y efímero,
una alegría breve,
consigue que olvidemos 
sólo por un instante,
que lo que predomina 
siempre son los reveses
que se van sucediendo,
uno detrás de otro,
como un largo preámbulo 
a la derrota última,
concluyente e infinita.

(del libro “Tiempo de cristales rotos” - 1º Accésit - Primer Certamen de Poesía
“Lámpara en la tierra”, Oviedo, 2014 )




... Y SE QUEDAN TAN ANCHOS 

Nos fabrican a unos ídolos que crían como ganado, 
conducen a ese ganado como lo hacen con la gente, 
le reinventan a la gente hasta su propio pasado, 
tergiversan el pasado y gobiernan en su mente. 
Empapelan nuestra mente como a las viejas paredes, 
moldean a las paredes como si fueran tinajas, 
entretejen las tinajas como se trenzan las redes, 
engarzan de a una las redes como engastan las alhajas. 

Siembran el mundo de alhajas como si fueran simientes, 
arrojan a esas simientes igual que arrojan los dardos, 
envenenan a los dardos como lo hacen las serpientes, 
amontonan las serpientes igual que si fueran fardos. 
Desparraman a los fardos como hacen los profetas, 
idolatran los profetas igual que si fueran dioses, 
remontan sus propios dioses como remontan cometas, 
y juegan con las cometas como se impostan las voces. 

Utilizan a las voces para guiar a sus veleros, 
clausuran a sus veleros, cierran todas sus ventanas, 
esquilan a las ventanas como se esquilan corderos, 
doblegan a los corderos como tañen las campanas. 
Sortean a las campanas como sortean escollos, 
embotellan los escollos como embotellan bebidas, 
recogen a las bebidas como recogen centollos, 
multiplican los centollos como si fueran heridas. 
Cultivan nuestras heridas como cultivan viñedos, 
manejan a los viñedos igual que a las marionetas, 
dirigen las marionetas como dirigen torpedos, 
activan a los torpedos como si fueran veletas. 
Hacen girar las veletas con la fuerza de los vientos, 
sobrellevan a esos vientos igual que si fueran Sanchos, 
adulteran a los Sanchos, carecen de sentimientos, 
nos manipulan los pensamientos …
y se quedan tan anchos.  

(del libro “Tiempo de cristales rotos” - 1º Accésit - Primer Certamen de Poesía
“Lámpara en la tierra”, Oviedo, 2014 )




GAZA

Vesania de caballos desbocados
que bajan –como asesinos- del cielo, 
en impúdico reto, tropezando 
contra el cuarto estado de la materia.

Un viento de mercurio en diagonal
disuelve los árboles de ceniza,
y escupe corazones congelados
en la marchita soledad de arena.

Todo el amor se esconde -tras las piedras-
para llorar por los amaneceres,
para cambiar su atavío de sangre
y estamparse en una aurora metálica.

El amor gime, no es más que invisible
carne, desgarrada por la metralla,
por las sierpes de la sed y del hambre,
por el silencio cómplice del miedo.

(del libro “Tiempo de cristales rotos” - 1º Accésit - Primer Certamen de Poesía
“Lámpara en la tierra”, Oviedo, 2014 )



LOCOS DIGNOS

Suena el tamaño oblicuo de los árboles,
los soñadores, locos dignos, gritan
heroicamente fuerte. El aire empuja.
Son quijotes modernos, hacen falta
para cambiar de bando a la sonrisa.

Los nervios sobre los que descansaban
las antiguas pilastras poderosas
ya no resisten, caen por su peso.
Empieza a derrumbarse la gran mole,
los pájaros le silban a la luz.

El empuje de un aire fresco y sólido
perturba el pensamiento ante el estruendo
que producen las piedras al caer.
El nuevo aire resume los sonidos,
el viento ya se ha vuelto incuestionable.

El miedo es cada vez más ostensible
entre los que enjaularon golondrinas.

Su temor sacrosanto menosprecia
a su vuelo que avanza incontenible
y comienza a escucharse en los latidos.

Con discursos plagados de sofismas
inyectan en la atmósfera el terror
apuntando a gaviotas indecisas
para que no se sumen a ese vuelo
que iniciaron las libres golondrinas.

Ya es tarde. El viento zumba entre los árboles, 
los pájaros utópicos se cantan
al empuje del aire nuevo y puro.
Locos dignos que van a conseguir
que la sonrisa cambie al fin de bando.

(del libro “Tiempo de cristales rotos” - 1º Accésit - Primer Certamen de Poesía
“Lámpara en la tierra”, Oviedo, 2014 )




EL TREN DE LOS SUEÑOS ROTOS

La desesperación viaja aferrada
a un oxidado hierro en los vagones 
de “la bestia”, ese tren que rueda lento
sobre rieles cansados y herrumbrosos
por llanuras inmóviles e inciertas
franqueando el infierno en su aleteo.

La desesperación es lo que lleva
al emigrante hambriento y sin papeles 
a recorrer kilómetros de riesgo    
y humo ciego, montado sobre el lomo
de esa bestia feroz, devoradora
de la esencia del hombre y sus anhelos.

La desesperación lo vuelve débil,
vulnerable, empujándolo a apiñarse
al hermano de lucha, al compañero,
en esas vagonetas descubiertas,
ansioso por cruzar esa frontera
hacia el nuevo horizonte de sus sueños.

La desesperación quiebra sus días
dejándole tan sólo una esperanza,
subirse a ese convoy, pero sabiendo
que puede conducirlo hasta el horror
si padece el ataque de las Maras
cuando el tren de la muerte cruce México.

La desesperación es el vacío
de aquellos que se duermen y caen,
es hálito mortal entre los cuerpos.
Cuánta muerte tendrá aun que llegar
y cuántas violaciones a mujeres.
Qué injusto es este mundo y qué imperfecto.

La desesperación es voz anónima…
Cuando se van sumando los cadáveres,
es el nombre solemne de los muertos.
y es el nombre del miedo que se alarga
cuando la vida queda más desierta
y los potros galopan por el pecho.

(del libro “Tiempo de cristales rotos” - 1º Accésit - Primer Certamen de Poesía
“Lámpara en la tierra”, Oviedo, 2014 )




MARENMEDIO

“Lo que tengo está en medio de las olas…”
Pablo NERUDA


En medio de las olas 
dos oscilantes lenguas,
diferentes, iguales,
pétalos de rosa nocturna
que acaban plegándose, para copular
en el vientre de un mar envarado.
En medio de las olas,
entre dos playas distantes, distintas,
húmedas de sal 
navegan mis voces:
lozana, la de la memoria,
mustia, la del veintiuno.
Expuestas al sol, se resecan;
las dos son mías.

En medio de las olas
yo asisto y observo el viaje,
tránsito permanente hacia ninguna parte,
salgo de aquella orilla 
desangrándome en ocasos,
para entrar en el aquende y viceversa;
los chicos han perdido el pelo y tienen arrugas,
todas las chicas tienen canas, aunque se las tiñan.
Llanto inútil que los intestinos del mar 
rezuman de mortal invalidez.
¿Evolución o involución?

En medio de las olas
paso del alba al crepúsculo,
veo saltar a los peces burlándose
de mis lágrimas de ayer, 
sin embargo andan hecho trasgos
espumando mi resistencia,
dejándome con las brasas de mis sueños
al otro lado de las dársenas,
reviviéndome entre versos tras la lluvia,
pero antes del olvido.
En medio de las olas,
sujeto a sus caprichosos vaivenes,
espero como ausente, sosteniendo mi soledad.

Buceando, entre exilios y desexilios,
emigro hacia el calor de los recuerdos
para volver a desemigrar, cuando el sol 
se congela en el silencio del océano.
En medio de las olas,
sedimentado en su poso,
se halla todo lo que tengo y todo lo que perdí,
ellas acogieron mis cuitas y mis versos;
allí están mi juventud, mi padre, 
mis amigos, mis recuerdos, 
mi historia que pudo ser, 
mi presente y mi futuro,
mi corazón, ahíto de horizontes inalcanzables,
dividido entre soles y lunas,
mis sueños gratuitos, 
mi canto y mi acento. 

¿A qué orilla incompleta e indolente, 
a qué altares de piedra  divinos,
a qué parte de la muerte pertenezco?

En medio de la correntada
se cayeron los naipes,
pero continúo el camino
aunque todo se quedó marenmedio…
el mundo sin resolver,
con puentes destruidos
por la inevitable influencia de las olas.

(del libro “Marenmedio”)



VINE DE UN ÁRBOL SOMBRÍO

Vine de un árbol sombrío
donde ideas y palabras
maltrataban el adagio
de Stéphane Mallarmé
y se quedaban calladas

vine de un árbol sombrío
donde semilla y semántica
no aseguraban los sueños
sus raíces no bastaban
para disipar las nieblas
la savia estaba en las hojas
preparadas para el vuelo

vine de un árbol sombrío
que quedó solo en las sombras
un veintisiete de junio
cuando empezaba el invierno
y se quebraban las rosas 

vine de un árbol sombrío
ignorando la distancia
que desdibuja el latido
deshojando mi existencia
entre miradas anónimas
hundiendo el rostro en mis manos
cuando amanecía el frío.

(del libro “Marenmedio”)




SILENCIARON  NUESTRO  CANTO…

Silenciaron nuestro canto
nos arrancaron las plumas
y nos cortaron las alas
sin ellas nos empujaron al bosque 
amontonaron lunas desahuciadas
en un horizonte que dejó de huir.

No contentos  con cortar la cadena
rompieron los eslabones
y violaron nuestras casas
incautaron cartas a nuestros padres
mientras más allá del mar
hubo que sobrevivir sin noticias
cuando internet no existía.

Alojados en nuestro propio abismo
intentamos acoplar nuestros pasos 
a una ilesa esperanza
pero en una realidad compartida
quedamos frente a frente con el tiempo.
Vagamos igual que nómadas
anónimos y deseslabonados
resistimos ralos al desencanto
de días revueltos en la memoria,
como unos rescoldos en rebeldía.

Pero hemos sobrevivido
adiestrando el exilio en libertad
ardiendo cada cual a su manera
en lucha con el mar que nos traía
sordos rumores de ausencias.
Lo temporal convive con nosotros
aunque duerma a la intemperie.
El ser humano se acostumbra a todo,
unos vimos alejarse a las musas
mientras intentábamos renacer
respirando periferias.

Atrapadas en la red 
que urde la supervivencia
las musas tardaron en regresar
otros las redescubrieron
ahogando la dictadura en el whisky 
pero antes o después todos
regresamos a buscar 
la perdida juventud.
La vida es como una herida 
que se agrava con los años.   

(del libro “Marenmedio”)



A TRECE MIL KILÓMETROS

"...hoy anduvo la muerte entre mis libros 
buscando mi pasado..." 
Alfredo ZITARROSA


Irrumpía una y mil veces 
eyaculando ignorancia,
destilando por sus poros, 
odio, furia y prepotencia,
y revolviéndolo todo 
con absoluto desprecio.

Buscaba por la alacena, 
en cajones y anaqueles, 
convencida que hallaría 
unos panfletos, un libro,
una carta, o esos versos 
caídos de algún poema.

A unos trece mil kilómetros, 
en la noche más oscura, 
arrebatada su sangre, 
mis pájaros padecían
y las palomas volaban 
sin llevar mensaje alguno,
a la vez que ella, incansable, 
lo desordenaba todo.

A unos trece mil kilómetros, 
con un río plateado,
grande y ancho como un mar, 
y de por medio un océano,
separado de mis pájaros
yo escribía en libertad.

Sé que no regresará 
pero si una vez lo intenta,
en esa casa dormida, 
ya no quedaría nadie 
para franquearle el paso,
para levantar la tapa 
del sótano de mi cuarto,
para responder preguntas 
molestas e impertinentes
y soportar sus vejámenes.

Aunque ejerciera la fuerza 
de su guadaña asesina,
sólo hallaría paredes 
y toda la memorïa
saltando como una fiera, 
directo a su yugular.

(del libro “Marenmedio”)



ÁLBUM DE FOTOS

En el álbum de fotos familiares,
casi siempre cerrado por reformas,
caben, como en un sueño, los envases
de todas las palabras sin sonido,
de los rebeldes labios de lo quieto,
de la paz subvertida por la imagen
que inmortaliza un instante feliz,
un meteoro fugaz y brillante
como flor de baobab, rey de una noche
que se marchita con la luz del día.

En el álbum de fotos familiares,
como  melaza que siempre regresa,
sobreviven historias que perduran
a la sabiduría de Atenea
y al color implagiable del ocaso;
florecen la alegría del ayer,
las llamas de esperanza entre las nubes,
el lento desgarrar del plenilunio,
lo efímero de la felicidad
y lo frágil de nuestras existencias.
En el álbum de fotos familiares,
trasciende un testimonio concluyente
que deja al descubierto evocaciones
prisioneras de la corporeidad
del tiempo, a la acechanza de una espita
que libere las voces detenidas
y encerradas adentro de ese marco
estático que desdibuja formas:
Desesperada y vana tentativa
que encuentra la respuesta en el silencio.

En el álbum de fotos familiares
residen cicatrices de las lluvias,
quedan marcados trozos de paisajes
que habitan en los sitios interiores
guardados para siempre bajo llave.
Contraseñas balsámicas inútiles
intentan esquivar esa nostalgia
que nos invade cuando la neblina
hace acto de presencia con su tul
transparente de siesta melancólica.

En el álbum de fotos familiares
fluye la poesía a borbotones
con su denso tejido pegajoso,
con el gusto de la vida en la boca,
con olores de todas las edades
que todavía huelen, inmutables;
poesía que huye por el ojo
oteador gigante, que comprende
un espacio más grande que el paisaje
que se nos queda fijo en las retinas.

En el álbum de fotos familiares
el tiempo se despoja de sus prendas
y permanece en sepia detenido,
prisionero, sin válvulas de escape,
estanque tibio atado a su quietud;
los rostros de los seres más amados 
conservan la frescura de unos años
en los que todos éramos felices
porque el amor lo acariciaba todo
y no habían ausencias estrujándonos.

En el álbum de fotos familiares
asoman las sonrisas que no están,
los cuerpos escindidos de la piel
habitando en el espacio invisible,
las músicas desiertas del espejo
impregnadas de bailes y de cantos,
la alegre tempestad de un cumpleaños,
las diferentes modas giratorias,
la espontánea luz de la dicha,
el franco titilar de la alegría.

En el álbum de fotos familiares,
el mar tiene la curvatura justa 
para esquivar los flashes de la noche
y duplicar las horas del insomne;
la nieve que desborda los almendros
queda servida en el mantel del alba.
La vida se presenta siempre dócil,
un puro litoral en el verano,
y un crepitar de brasas en invierno
cuando aún le quedaba tiempo al tiempo.

En el álbum de fotos familiares
pierde sus límites el universo,
se incendia el cielo azul de los recuerdos
y nosotros, sedientos de ese cielo,
nos vestimos al temblor de la edad,
nos prestamos palabras y miradas,
rastreamos ayeres que se pierden
ajenos a los ruidos de la fiesta,
y empezamos a hablar de las ausencias
cuando no queda tiempo para el tiempo.

En el álbum de fotos familiares
la luz indiferente huele a ausencias
y sobre ellas levita la congoja;
queda el espejo náufrago en nostalgias
con imágenes fijas, vencedoras
del paso de los años, sin fisuras
en sus fibras. Éxtasis de abandono.
El amor recompone los colores.
¿Se podrá reanudar la travesía
en los lindes temblorosos del cosmos?

En el álbum de fotos familiares
buscamos con afán una señal,
una voz que nos sirva de alimento,
la palabra que despierte la piedra.
Repasamos los rostros y los nombres
y asumimos lo eterno de un instante.
El amor se incorpora nuevamente
pero ahora con forma de recuerdo
que regresa, y se queda registrado
en la espina dorsal de la memoria.

(del libro “Casa dormida”)




LA CIUDAD DESNUDA

Una brisa de río y de nostalgia
asciende por las calles más antiguas,
diluyendo en la plaza el mar bravío
y la sospecha de un reflejo claro
de luna, que se adivina a su espalda,
inmaculada de todo prejuicio.

Desierta la ciudad dibuja a mano
filamentos de lluvia transparente
que descienden al pozo de la noche.

Ciudad con un pasado soberano,
levemente inclinada a la tristeza,
azotada por ráfagas de un viento
que atraviesa la Plaza y se descuelga
ciego, y a cuerpo muerto, a la penumbra,
igual que cae la fina llovizna
rodando sordamente por las calles
que huelen a noche en una ciudad
hoy desnuda como Comala eterna.

Silencio en los balcones inocentes
con sus barandas de hierro ondulado
ungidas por el aire de los años.
Silencio en las esquinas que apresuran
los embates nostálgicos de un tiempo
de nocturnos jazmines del país.

Desnuda la ciudad se moja lenta,
poblando su perfil de una humedad
que enmascara los ecos de un pasado
de miradas altivas, y de pájaros
de vuelos geométricos y audaces.

Desnuda la ciudad, cuando la noche
impone su poder, baja sus párpados
y emprende un nuevo viaje hacia el recuerdo.




EXISTE UNA CIUDAD

Existe una ciudad en las gotas de lluvia
sobre los adoquines, sobre el puente de  piedra,
sobre la sed del mundo.
Existe una ciudad en el trozo del sueño
cuando la noche prueba a burlar su destino
con un reloj de luz.

Existe una ciudad en esa hora ligera
que antecede a la aurora cuando la noche oscura
finge recuerdos célebres,
cuando la piel revienta tras los juegos eróticos
y se agitan los cuerpos  en medio de las migas
que el deseo dejara.

Existe una ciudad ruidosa en la mañana
con las ondulaciones de una enorme campana 
sonando en el vacío.
Existe una ciudad cuando la tarde baja
como un amor hundido por las calles del puerto
que esperan a la noche.



EN EL LAGO DE COMO

Mientras el lago ovula hacia una luz
redentora, obstinada de silencio,
que se desborda y cae, con la tarde,
por las faldas de un verde apelmazado 
hasta abrazar las villas palaciegas
que rodean la orilla del espejo,
una cálida música nos cubre
con ropajes de sol de un rosa tiépolo.

Mientras tibio se endulza su misterio,
te invito a que abracemos a la luna.
La eternidad reluce sobre el lago,
privilegio de dioses y de hombres.
La luz silente y limpia como un beso,
sobrevuela los labios de un crepúsculo
que chasquea extenuado entre montañas
bajo las que, cautivo, yace el tiempo.

Mientras al horizonte explota el aire
con fluorescencias púrpuras y rosas, 
la brisa se distrae con tu pelo.
Sobre el lago levita una canoa.
Los dos, mudos de asombro, respiramos
el penúltimo vuelo de las aves.
Baja por las axilas del ocaso
el olor de un adiós que no queremos.




EL PESO DE AQUELLA DESPEDIDA

Somos los prisioneros de aquella despedida. 
Tú me trajiste el sol, la palabra, la fuente, 
lo insólito del sueño. Me mostraste la luz, 
la otra cara del mundo, y yo cerré los ojos. 
Se quedaron los pájaros sin rostros en los árboles, 
luego cantó el silencio y nos ganó el suspiro. 
Yo callé mi deseo. Me puse de perfil. 
Apagamos las manos y nos ganó la tarde.
El aire no halló hueco en medio de un abrazo 
que quiso ser espejo de nuestros sentimientos. 
Apenas nos giramos a observar los residuos 
del cielo ensangrentado, sobre aquella estación 
donde los autobuses son fotos de un instante. 
Yo no hubiera querido volver a mis asuntos, 
tú lo apostaste todo a una carta futura 
que se fue diluyendo entre los grandes charcos 
de mi silencio cómplice y tu resignación. 
¿Fingí o fui un cobarde? Creo que tuve miedo 
de transformar mi vida y cambiar el destino: 
soy hombre que no puede ni sabe perdonarse. 
Miré para otro lado. No hay reclamos ni excusas. 
La tarde quedó muda, se nos rompió el presente, 
y cargamos el peso de un momento en el tiempo 
que parecía ser el dueño del mañana, 
pero que no pudimos deshojar los dos juntos. 
Quizá jamás se crucen tus versos con los míos. 
Hoy sólo es un recuerdo que no parece nuestro. 
Se fue el tiempo en puntillas igual que tu autobús. 
Este otro mes de mayo, alejado de aquél,
deshilacha mi red y castiga mi pecho. 
Quizá en esta existencia ya no vuelva a encontrarte. 
Vemos muy alto el cielo, lejos queda el ayer, 
porque aunque ardan las almas, hay distancia en los cuerpos.
No me importa si todo se convierte en ceniza, 
tu recuerdo me ronda igual que una gaviota 
durante el día, pero me asfixia por la noche, 
y regresa a mis sueños que escapan del otoño. 
Quizá nunca se enciendan de nuevo nuestras manos. 
Tu perfume aún hiere, mi silencio lastima. 
Y los dos lo sabemos, ya no quedan caminos, 
estamos bien despiertos, pero ahora ya es tarde, 
sólo nos queda el peso de aquella despedida. 
Quizá un aire lejano venga un día a llorarnos.


PORQUE MI VOZ…

Porque mi voz arranca en otro tiempo
otra circunstancia, otra realidad
porque florece en praderas lejanas
donde ha besado otras lunas
otra cotidianeidad

porque mi voz despierta en otra orilla
proviene de otra arena, de otro mar
porque fue flor en labios temblorosos
voy a silenciarla ahora
tan sólo… para escuchar.




RODELÚ

Si vos no estuvieras siempre esperándome
con ese advenedizo resplandor
de corazón latiendo entre cristales
y verde estela desplegada al mar

si hasta mi alma no llegara el aroma
de tus prados mojados por las lluvias
si el alba no me llevara hasta vos
y no fueras refugio de mis sombras

si no existieras sobre el tiempo alzada
sobre un tiempo que vive en mi memoria
temblando cada vez que lo acaricio
en mi íntimo rellano de recuerdos

si el ascua de tus noches no quemara
cada día a este lado de mi otoño
si el trino de tus pájaros pintados
no me advirtiera el claror en mis sueños

si no estuvieras igual que mis días
tendida sobre el río como mar
con los brazos abiertos aguardándome
ceñida al largo tañido del cosmos

si no te idealizara en la distancia
quizás con la intención de eternizarte
si no fueras mía si no existieras
me quedaría siempre en esta orilla.



DUDA

Después de contemplar mi propio eclipse
con lágrimas de luna adormecida
y caer en las trampas del vacío.

Tras masticar los miedos de manzana
-latigazo fugaz del desencanto-
y morderme la lengua en la neblina.

Inevitable, surge la pregunta:
¿Habrá vida después del nacimiento?




NOCTURNA
Viene en nombre de todas las mujeres
a la hora en que se encienden los letreros
y envejecen los lirios de la luz.

Con el garbo sensual que luce el cisne,
llega siempre puntual como el latido
cuando el día declina y se desangra,
despejando las calles para el hombre
noctívago, bohemio y solitario.

Cubierta por un velo luminoso
que salpica su piel de transparencias,
la mujer del poema me seduce
con su andar voluptuoso, su mirada
llameante y sus labios encarnados.

Debajo de ese tul, la desnudez
de un cuerpo hecho de sueño y de rocío,
viene a darme cobijo y a librarme
de la atmósfera oscura y silenciosa
que envuelve muchas veces a mi estro.

Parece que la noche nunca acaba
pero al final los versos siempre afloran
en cópula salvaje con mi musa. 



EN UN VERSO     

He querido escribir mis pensamientos,
plantear las preguntas que me inquietan,
denunciar atropellos e injusticias,
mostrar mi rebeldía ante el exceso,
mi rechazo absoluto al despotismo,
mi indignación tenaz frente al corrupto.
He querido expresar mis discrepancias,
filosofar, buscar luz en las sombras,
enfrentar las transiciones del cuerpo,
encontrarle respuestas a mis dudas.
He querido dejar sólo en un verso
-sabiendo que soy polvo y todo sobra-
un mensaje de amor para el futuro
antes de acomodarme en mi penumbra.
He querido, aguzando mi conciencia,
calcular la distancia entre la vida
y la muerte que cabe en un poeta,
pero hoy me mutilan el desánimo
y la vergüenza. Apenas tibia el sol
por detrás del cadalso de la tarde.
La aflicción es un charco que la sombra
agranda y que entorpece mi propósito
de búsqueda obstinada de un poema
que testimonie el último deseo.


ÓRBITA NOCTURNA 

Sólo una vela ilumina la alcoba
proyectando su luz contra tus senos,
mecidos suavemente por las ondas
claroscuras que danzan en silencio.
Todo tu cuerpo borda con sus besos
la noche, y tú, a mi lado, duermes plácida
y desnuda, tendida sobre el lecho,
casi en una postura fotográfica.

Mientras afuera tiembla y llora el frío
con ateridas lágrimas mecánicas,
como pequeña gota de rocío
que roza levemente nuestras láminas,
así también mis labios se deslizan
por cada poro de tu piel dorada,
despertando tus nubes escondidas
antes que sobre el mundo caiga el alba.



REFUNDACIÓN
          a los pueblos que solicitan su derecho a la autodeterminación
Enterrados los viejos pensamientos, 
deshechas las pilastras del pasado, 
esfumadas las sombras de otros tiempos, 
un nuevo día rompe el calendario.

Amanece tan libre como fuerte,
con toda su cultura y su carácter, 
con la memoria intacta entre su gente
por tradiciones vivas, por su arte.

Del intelecto, el juicio y el valor,
se nutre el sentimiento de sus hijos.
Su fuerza y su razón hacen que triunfen.

No existe ley que oprima a una nación
-con unidad histórica de siglos-
si subsisten su idioma y sus costumbres.



SOMOS ESOS

Somos cantos inconclusos
nacidos del hambre antigua,
destino final de un miedo
que cava impermeables grutas
para rearmar sus retales
y proteger sus recuerdos
del agua, el viento… y el hombre.

Somos múltiplos de aquellos
forzados a germinar
-en tierras desconocidas-
nuevos brotes a sus sueños
y a diseñar su futuro
avanzando hacia la tarde.
El reinicio a calle abierta.



AIRES DE BARRIO

Aires de barrio respiran los versos:
Humo de cafetines en elipse,
llanto de un viejo tango arrabalero
y perfume de patios con jazmines.

Aires de barrio, olor a madreselva
con rumores de tango y de milonga;
con heridas que el fuelle al alma deja
cuando esboza un sollozo en una alcoba.

Aires de barrio soplan como un canto
que atraviesa estaciones con sus lunas
sosteniendo el milagro de la llama.

Aires de barrio, aroma que los años
empujan poco a poco hacia la bruma
por la médula espesa de la nada.



ENIGMA

Se esfuma el terciopelo de la noche
y con las luces ávidas del alba
vuelve la desconfianza en el futuro.
Mientras tomo un café a pequeños sorbos
ensaya la mañana un ademán
de oro y de sangre, a modo de saludo.

En la calle se visten la inquietud,
las preguntas carentes de respuestas.
Sólo la muerte confía en su triunfo
por eso es tan paciente y nos espera.
Detrás de esta ventana están las dudas,
no es más que  un gigantesco enigma el mundo.




LA MUERTE DE UN POETA POCO CONOCIDO

Siempre aparecen las voces tardías
cuando un poeta poco conocido
muere ante la indiferencia de todos,
lejos de la estridencia de los medios,
sin el reconocimiento del público
y de sus otros colegas poetas.

Siempre aparecen, y siempre a destiempo,
para alabar el valor de su obra
y lamentar haberla desoído.

Y si el que muere es un poeta joven,
entonces los elogios se disparan;
ya no existe el peligro de su éxito,
es la hora del lamento hipócrita
y de que, por fin, se lean sus versos.




ALIMENTANDO LLUVIAS 

Alimentando lluvias, caracolas y órganos, 
mi dolor sin instrumento, 
a las desalentadas amapolas 
daré tu corazón por alimento.
Miguel HERNÁNDEZ 


Cuando nadie la llama se descubre,
los dioses del invierno lo celebran.
El destino se puso de su parte,
la tristeza relincha y corcovea
porque el destino en sí, es una lluvia
que perfuma con lágrimas la tierra,
convirtiendo en dolor lo que soñamos
a partir del galope de una estrella.

Alimentando estoy lluvias internas,
esclavo de su fuerza arrolladora,
como una extraña forma de vivir
que le da abrigo al paso de las horas.
Aunque corra hacia las alcantarillas,
sé que la lluvia no todo lo borra,
siempre deja un residuo de cordura
que se queda prendido a la memoria.



Aunque estas de hoy son lluvias diferentes,
fatigo, como Góngora, la selva,
alimentando lluvias de ciudad
mientras maquilla el viento la tristeza
recogida en las lluvias de otros años,
si bien yo no forjara las tormentas
que descargaron lágrimas en noches 
que siempre culminaban en espera.

Y aquí estoy sustentando nuevas lluvias
a la espera impaciente de otros fuegos,
cuando lo único cierto es el insomnio
que insiste, pertinaz, en sus intentos
de ahogarme en un silencio indiferente,
de quitarme la fruta de mis sueños
y arrojarme en los brazos vacilantes
de un cadáver regurgitando versos.



NUNCA APARECIERON

Dedicado a los miles de republicanos que quedaron atrapados en el Puerto de Alicante al no hallar hueco en el barco carbonero británico Stanbrook, el último que zarpó desde el Puerto de Alicante hacia Orán  el 28 de marzo de 1939 con 2.638 refugiados, una vez perdida la guerra y derrotado el sueño republicano.

Mirando hacia el puerto todos se afligieron.
Una ilusión grande a veces no alcanza.
El mar de Alicante estaba en bonanza
pero aquellos barcos… nunca aparecieron.

Hubo muchos miles que permanecieron
con los ojos fijos en la lontananza 
y el pecho inflamado por esa esperanza
pero aquellos barcos… nunca aparecieron.

Se evaporó el sueño y aumentó la pena
de toda esa gente que, en forma angustiosa,
intentó embarcarse. No lo consiguieron.

La resignación ante la condena
y la muerte próxima fue muy dolorosa
porque aquellos barcos… nunca aparecieron.


© Julio Pavanetti






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