miércoles, 20 de enero de 2016

NICOLÁS NAVAS NAVAS [17.954]


NICOLÁS NAVAS NAVAS 

Nicolás Navas Navas, nació el 17  de enero de 1937. Casado por segunda vez hace 25 años. Su padre Nicolás Wenceslao Navas Zambrana, fue obrero de artes industriales de origen granadino. Su mamá Bertha Navas Terrero, también es originaria de Granada.

Es Ingeniero Agrónomo de Profesión de la Escuela de Nacional de Agricultura y Ganadería en 1961, actualmente la UNA.

Respecto a su carrera como agrónomo y su arte poético, manifiesta que “se han complementado en mi vida. Empecé a escribir jovencito. Era bien enamorado. Les escribía poemitas de amor a las muchachas. Así comencé a escribir”, explica.

“Al mismo tiempo ya sembraba plantas, ya me gustaba la horticultura. A la par, me fui dedicando a querer leer. Se me volvió una fisión. Leía hasta 2 ó 3 de la mañana. Mi mamá me obligaba a dormir…Empecé a buscar quién me ayudara a seleccionar mi poesía”.
También no más de una vez ha revelado su relación con el poeta Enrique Fernández Morales, “Visitando a poetas llegué a encontrar al poeta Enrique Fernández como un maestro. De una selección enorme, él me rompió una barbaridad de poemas. Salieron 36 poemas, ese librito se llama Fuga de Rostros”

Nicolás Navas Navas ha publicado 12 libros desde 1957. Entre ellos un poema largo que llamó Silencio y Paralelismo entre Rubén Darío y Salomón de la Selva “Trabajo que ganó una mención honorífica del concurso de ensayo de la Prensa Literaria en 1976”.

Navas Navas cuenta que lleva 62 años en la poesía. De sus años mozos recordó su amistad con los poetas de la vanguardia granadina Enríquez “Quico” Fernández, Pablo Antonio Cuadra y José Coronel Urtecho, con quienes entabló una amistad cercana, y ve como sus mentores en su formación literaria inicial.
Ellos le guiaron y animaron a realizar la primera selección de sus versos y publicar en 1955 su primer poemario Fuga de rostros.

Sobre sus escritos, el poeta Pablo Antonio Cuadra refirió en un crítica que estos eran “poemas de sedimentado sentimiento becqueriano, que se expresan con una gramática superrealista. Es decir rebelde en cuanto a la utilización de las convenciones del lenguaje”.

DE SUS LIBROS Y TEMAS

El impacto dramático del terremoto de 1972 que asoló e incendió Managua, fue tema de su poesía, y al respecto cuenta que sufrió este sismo antes que ocurriera.
Yo sospeché que se venía el terremoto antes de suceder, esa noche estaba oscura de 1972, nunca había visto un cielo así; me encontraba con mi hermano Iván y Silvio tomando vinos, cuando se dio el primer temblor, les dije ‘solo pónganle pasador a la puerta’ y me marché. Llegué a mi casa y me acosté, cuando me di cuenta estaba en el suelo, producto del terremoto y salí a buscar a mis hijos en lo oscuro, porque se fueron las luces.

Las experiencias posteriores del sismo lo llevaron a escribir y años después publicar su poemario La noche de la ira (1979).

Su otro eje de temas ha sido su familia. “Yo le había dedicado poemas a mi familia, a mi madre, hermanos, hijos, entonces decidí que para el cumpleaños 104 de mi madre Berta Navas Guerrero, dedicarle estos poemas que reuní y publiqué en el libro Tiempo: ¿Acaso tú sabes si el mañana volverá? ”, refiere Navas.

Este poeta granadino también ha dedicado parte de su tiempo para escribir ensayos, uno de esos lo tituló Paralelismo entre Rubén Darío y Salomón de la Selva, el cual fue merecedor de Mención Honorífica, fue publicado en las páginas de LA PRENSA Literaria en 1976 y posteriormente en un libro.

Asimismo dio a conocer el poema de largo aliento Silencio, estructurado en cinco cantos, pero en verso libre.

Sobre este tipo de escritura el poeta Julio Valle- Castillo dice que Navas Navas tiene poemas “muy sugestivos, extensos y de consistente estructura, reflexivos e interioristas”.

A finales de los años setenta publica sus dos únicos cuentos, siempre en las páginas de LA PRENSA Literaria, uno de ellos relata con humor las travesuras de su hijo Carlos Antonio Navas Sánchez.

INÉDITOS

Cuenta con los poemarios El cantar del Cocibolca, Desgastado por el tiempo del viento, Rapto del tiempo; también tiene una colección de poemas sueltos de varias épocas, algunos de ellos publicados en los diarios, en antologías, y otros traducidos a varios idiomas, como el inglés, búlgaro e italiano.
Navas Navas también ha leído sus versos en varias ediciones del Festival Internacional de Poesía de Granada.


Yo no soy yo

Auscultando al silencio miro
que yo no soy yo
Soy este otro, audaz, cosmogónico
con el que me refocilo a diario
con el que me libero a ratos.
Al que conozco y desconozco
al que odio con todo mi amor
al que amo con todo mi odio.
Con el que me escondo detrás de los saludos
con el que me abrazo detrás de los abrazos
con el que beso y con el que muerdo
con el que sueño que vivo
con el que vivo hasta la muerte.



Ars

Dadle una palabra.
Una palabra que no diga nada,
que lo diga todo.

Estrújala en tus manos;
barájala;
combina las sílabas;
saca una a una
las letras.
Ahora está bien.
Tú tienes la palabra?
Tírala, poeta!
Que no digan después
que olvidada dejamos la palabra.



No sabía

Cuando creía que la vida
es eterna fiesta,
charanga, pasiones, orgía
y sabrosa alegría.
Juro que no sabía
que en la vejez lo pagaría.



Como las hojas secas embriagadas de verano

Reviso el parqueo de mi memoria.
En el archivo de mis neuronas esculco.
Vienes por un sendero de ecos recién nacidos
que traen tu nombre insertado en la vigilia.

Hay un desnudo proyector fantasma
mostrando tu imagen de arcoíris
como ilusión asomada en la arboleda chancomida

Te busco en las mañanas runruneantes
y vienes montada en una flor de azucena virgen,
imagen opaca de la ilusión perdida
desgranada en su pureza
y mientras te busco te escondes en las sombras
de tu orgullo silvestre
porque ya te olvidaste del olvido desquiciado
que corre como un río loco
y manosea las entrañas del deseo y el amor.

Te llamaré en las tardes que saltan los tejados
de la memoria
cuando corren en lo etéreo como perros desbocados
los triste pensamientos
repartiendo ausencia y llevándonos de la mano
del querer que vuelvas, del regreso huérfano.
Qué sabrás entonces de la amargura que huye
y la indecisión que lubrica tu mirada?
Traerás en tu mano la humildad desgajada
como fruto celeque, incompleto en su madurez de amor?
Recobrarás la semilla íngrima
para la nueva germinación de la ternura?
Abrirás los surcos para olvidar la simiente y sus brotes?

Aquí se envejecerá mi cuerpo con la espera inútil
y el suspiro de la noche me empujará insistentemente
hasta rodar por siempre sobre la pedregosa senda
como las hojas secas embriagadas de verano.



Poeta Nicolás Navas Navas lee sus versos. Le acompaña Iván Uriarte, crítico literario que lo calificó como un “poeta del rumor y del silencio”. / Foto Arnulfo Agüero

Nicolás Navas Navas: poeta del rumor y silencio

-Por Arnulfo Agüero-

“Descoyunté la Noche / Solo Tinieblas. /El reloj marcaba los silencios. /Quien abrirá la ventana de la esperanza!”, fueron los primeros versos con que el poeta Nicolás Antonio Navas Navas inició su recital poético; este párrafo pertenece a su poema Yo, de su primer poemario Fuga de rostros publicado en 1955.

Navas Navas, es el poeta número 33 invitado al ciclo de charlas El auto y su obra, señaló la poeta Gloria Gabuardi al presentarlo ante poetas y familiares presentes en el teatro del Centro Cultural  Nicaragüense Norteamericano.
El poeta de 77 años,  nacido en Masaya, formado literariamente en Granada y con hogar en Chinandega, fue acompañado en el recital por el poeta Iván Uriarte, quien hizo un breve recorrido de la vida  literaria de este bardo al que calificó como “poeta del rumor y del silencio”.

En su acercamiento, Uriarte recordó el poema dale largo aliento Silencio, solo en rumor, publicado por Navas, Navas, en LA PRENSA LITERARIA en 1961; también señaló a sus primeros mentores, Pablo Antonio Cuadra, José Coronel Urtecho y Enríquez Fernández Morales; así sus influencias de Rubén Darío, Alfonso Cortés y Joaquín Pasos.

Asimismo valoró su lirica asociada a  una constante visión cosmogónica de la naturaleza, lo cual viene a ser una hazaña verbal. Navas Navas, nacido en 1937, comenzó a escribir a los 12 años y publicar a los quince, hasta la fecha.

Entre los poetas contemporáneos de Navas Navas, mencionó a Lorenzo Medrano y Horacio Bermúdez, pero el único que se mantuvo leyendo y escribiendo al margen de los grupos literarios y de la bohemia de la Cafetería La India, fue Navas Navas.

Esta participación será publicada en una plaquete, dijo la poeta Gabuardi, ante la propuesta de Uriarte de publicar una selección de lo mejor de su poesía. Asimismo Gabuardi anunció que el próximo invitado a estas charlas del autor y su obra, es el poeta boaqueño, Armando Incer Barquero.

Por publicar

Durante el recital Navas Navas, comentó que sus primeros poemas estuvieron influenciados por la metafísica de Alfonso Cortés. Luego se declaró un lector de poetas españoles,  franceses y chilenos.

Después leyó una selección de sus poemas de sus libros La tarde sitiada,  La noche de la ira, entre otros, para cerrar con el poema Desgastado Por El Tiempo Del Viento, siendo aplaudido.

Recordó que cuenta entre sus muchos libros inéditos, el poemario El timonel Arcángel, de 1960. Por igual cuenta con otros libros a espera de publicación.
“La mayor parte de las publicaciones han sido caseras y limitadas, por lo que también ha estado al margen de las editoriales”, señaló por su parte Uriarte.
Al respecto, el mismo Navas Navas, se refirió a su primer libro Fuga de rostros, que tuvo un tiraje de 30 ejemplares distribuidos entre sus amigos y familiares.



DESMENUZANDO LA TIERRA
                                         
Desmenuzando la tierra que atesoras,                   
junto a la piedra inerte encontré                                                   
tus dos manos.
                      
Quedo les pregunté por el morir.
                    
Luego, por el vivir.
                    
Mas era tarde averiguar                         
cuándo el morir se vive;                            
cuándo el vivir se muere.


LOS PERROS

A mi amigo 
José Augusto (Tuto) Navarro

Muerden los perros
En las noches de luna llena.
Muerden con los alientos del día.
Muerden en las casas
En las calles, en las oficinas.
Muerden con alientos de soldado de turno
O de policía patrullero trasnochado
Y en ayunas nocturno.
Muerden como promesas de políticos.
Muerden desde las 8 am hasta las 5 pm.
Entre las cuatro paredes con aire acondicionado
Del gerente o del jefe de turno,
En las oficinas donde no hay escape.
Donde no hay testigos.
Muerden hasta matar
De muerte vil,
Mientras los canes humanos ríen
Gozan, celebran y se regocijan
-como en el circo romano.
El de los vecinos del Sur,
El maldito circo moderno-
Con televisión y pantalla gigante y lamentos
Y policías y policías y policías y el Presidente
Y todo el pueblo
Con el puño apretado y el brazo en alto
Frente al pecho
Con el dedo gordo hacia abajo
Pidiendo a gritos: ¡muerte!, ¡muerte!
Como en el circo romano
¡Como en el circo!!

Chinandega, 12 julio 2006



SI ME AMARAS, MARINA

A Melba Marina

Si me amaras, Marina, si me amaras
Y en estatua de carne convertida,
No la mujer de Lot, sino lacustre,
Que siendo tú también ya eres mía.
Que mía siendo más en ti viviendo
Uno solo somos y dos en uno.
Umbilical pasión nos lleva asidos
Tú siendo ya mía y yo siendo tuyo.
Que siendo tú y ya entregada mía
Y siendo yo, más entregado tuyo
Ya sólo queda la fatal espera.
Unidos en la vida siempre iremos
De la mano de Dios, yo de la tuya
Que siendo dos nos entreguemos uno.

Chinandega 12 agosto de 2006.




YO NO CONOCÍ A FLAVIO 

Yo no conocí a Flavio César Tijerino
El poeta boaqueño que vivía
Con su intimidad poética
En el cucurucho del cerro Saguatepe
En su mirador de estrellas y ríos de palabras
Y borbollones de poesía
Y lanzaba los versos para que los lazaran
Los jinetes boaqueños
Desde sus monturas astrales,
Y que, como Coronel Urtecho y yo
Usaba boina vasca para esconder en ella
Los duendes de la poesía.
Lástima Flavio, no haberte conocido,
Pero ya ves qué egoísta es la vida
Que nos negó una grata amistad.
Pero leía tus poemas cuando publicabas,
Que no era muy frecuente, caray
Y a tu poesía no le sobraban sílabas
Ni palabras indebidas o de sobra
Como decimos cuando no hay suficiencia
En las correcciones, porque en vos, que eras
Un maestro, la cincelabas con fineza
Y lo definitivo y puro y fresco persistía.
Poesía regional en vuelo alto hacia lo nacional.
Ahora te guardas en otra dimensión
Donde con la armonía de subidas y bajadas
Vueltas y revueltas, idas i venidas
De tu Boaco de arriba 
Hasta tu Boaco de abajo
Porque así llevaban la leña para tu funeral.
Es así que a este Flavio César
Presencia y alma y pensar
Ya le tocó atravesar su Rubicón y ya lo arrincona
A uno con lo profundo de su sencillez 
Poética que ahonda en nuestras memorias.
Así, 
Abriendo la brecha 
de los colores del día nos lleva
de la mano hacia las verdes aguas
de sus llanos que nunca navegó
mas nos legó con sus vidas muertes y laberintos
y los bosques infiltrados en sí
y en su poesía escrita en una ciudad
que teniendo un faro
nunca conoció el mar.
Una gran tristeza me invade
No haberlo conocido:
Poeta Flavio!

Chinandega, 3 de agosto 2006






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