jueves, 23 de abril de 2015

KAKINOMOTO NO HITOMARO [15.738] Poeta de Japón

Hitomaro, según la inspiración de Yosai, siglo XIX


Kakinomoto No Hitomaro

Kakinomoto no Hitomaro (柿本 人麻呂? 662 - 710) fue un poeta japonés del período Nara, designado como uno de los Treinta y seis poetas inmortales. Fue uno de los poetas más prominentes del Man'yōshū, en especial de los volúmenes 1 y 2.

Los poemas más afamados de Hitomaro incluyen " En el mar de Iwami arropado hiedra", "La bahía de Tsunu", y "La amé como las hojas". Posee 19 chōka (o nagauta, poemas largos) en el Man'yōshū y cerca de 75 tanka (o mijikauta, poemas cortos). Algunos de sus poemas fueron escritos para acontecimientos públicos, como por ejemplo, su "Lamento por el Príncipe Takechi". Otros de sus poemas fueron escritos en momentos de su vida sumamente dramáticos como la muerte y de su esposa y el haber visto un cadáver.

En el prefacio de la compilación del Kokin Wakashū, Ki no Tsurayuki lo llama Uta no Hijiri, un poeta divino comparable con el poeta de la era Yamato, Yamabe no Akahito. Ikeda Munemasa escribió "Retrato de Hitomaro y de su poema waka". Los poetas waka modernos como Masaoka Shiki y Saito Mokichi lo consideran uno de los más grandes poetas dentro de la historia de la literatura japonesa.

En la ciudad de Akashi en la prefectura de Hyogo se encuentra el jinja de Kakinomoto, una capilla en honor a Hitomaro donde cada año se lleva a cabo un utakai' (fiesta waka) en su honor.

Durante el período Heian, algunos poemas waka anónimos del Man'yōshūfueron atribuidos a Hitomaro. Esto incluye los poemas atribuidos a Hitomaro en la compilación Fujiwara no Teika del Hyakunin Isshu.

Vida

A pesar de su prominencia como poeta, los detalles sobre su vida son inciertos. Su nombre no aparece en el Nihon Shoki ni en el Shoku Nihongi (Historia de Japón II), todos sus datos biográficos provienen del Man'yōshū. Su poema waka más temprano se ubica en el 680 bajo el reinado del Emperador Tenji. Sirvió a la Emperatriz Jito y su sucesor el Emperador Mommu. Cuando su edad rondaba los 50 años, fue asignado a una oficina provincial en la Provincia de Iwami, hoy día parte oeste de la Prefectura de Shimane, donde murió. En el 700 hizo un waka tras la muerte de la Princesa Asuka, siendo este el último poema con fecha conocida, por lo que se supone que haya muerto un año después.




Tu pelo se ha blanqueado
Mientras tu corazón permanecía
Hecho un nudo contra mí.
Ahora ya nunca lo desharé.





In the empty mountains
The leaves of the bamboo grass
Rustle in the wind. 
I think of a girl
Who is not here.


En las montañas vacías
Las hojas de hierba de bambú
Susurran en el viento.
Pienso en una chica
Que no está aquí.

Versión de Kenneth Rexroth




En el mar vestido...


CIII
(Naga uta)

En el mar, vestido de yedra, de Iwami,
Cerca del cabo de Kara,
El alga miru de las profundidades
Crece en los arrecifes hundidos;
La enjoyada maraña marina
Crece en la playa rocosa.
Agitándose como la enjoyada maraña
Marina, mi amada yacía conmigo,
Mi amada, por la que siento un fervor
Profundo como el océano donde crece la miru
Sólo dormimos juntos unas pocas
Noches maravillosas y después
Tuve que separarme de ella.
Fue como separar enredaderas trenzadas.
Mis entrañas están enredadas.
Con la pena de mi corazón
La añoro y miro hacia atrás.
Una maraña de hojas de colores
Baja por el monte Watari.
Ya no puedo ver el agitarse
De sus mangas al despedirme.
La luna corre por entre las nubes
Y por encima de la casita
De la luna de miel en el monte Yagami.
El sol en el ocaso se ha ocultado.
Ya se va extinguiendo la luz.
Yo creí ser un hombre valiente.
Pero traigo mis delgadas mangas
Empapadas de lágrimas.

Kenneth Rexroth, Cien poemas japoneses, versión del inglés al castellano de Carlos Manzano, Gadir, Madrid, 2007

Nota
Rexroth señala que lo único que puede ser tomado por exacto de la biografía de Hitomaro es que vivió durante el reinado del emperador Mommu, entre 697 y 707. La Enciclopedia Británica ubica la fecha de su muerte en 708. Otras reseñas biográficas no arriesgan fechas. Fue incluido en la antología de los 36 Inmortales en el siglo XI. Como señala Rexroth, es un poeta deificado. Las naga uta son composiciones más o menos extensas de contenido elegíaco, informa Rexroth.

Tsunusa hau
Iwami non umi no
Koto saegu
Kara no saki naru
Ikuri ni zo
Fuka miru ouru
Ariso ni zo
Tama mo wa ouru
Tama mo nasu
Nabiki neshi ko wo
Fuka miru no
Fukamete moedo
Se neshi yo wa
Ikuda mo arazu
Hau tsuta no
Wakare shi kureba
Kimo mukau
Kokoro wo itami
Omoi tsutsu
Kaerimi suredo
O~ bune no
Watari no yama no
Momiji ba no
Chiri no midari ni
Imo ga sode
Saya ni mo miezu
Tsuma gomoru
Yagami no yama no
Kumo ma yori
Watarau tsuki no
Oshikedomo
Kakuroi kureba
Ama zutau
Iri hi sashinure
Masurao to
Omoeru ware mo
Shikitae no
Koromo no sode wa
Torite nurenu.



Bahía de lwami,
por el cabo de Kara:

entre las peñas sumergidas
crece alga miru
y la brillante liana acuática
a las rocas se enlaza.
Mi mujer,
como la liana a la piedra,
dormía abrazada a mí.
Dormía mi mujer
y yo la amaba
con un amor profundo
de alga miru.
Dormimos pocas noches:
como la viña al muro
nos arrancaron.
Me dolió el cuerpo.
me dolió el alma.
Al irme, volví los ojos:
el otoño de hojas quemadas
girando entre los valles
no me dejaba verla.
Como la luna
por una nube rota
se va a pique,
entre mis pensamientos
se iba mi mujer.
y yo me iba
como se hunde el sol
entre los montes.
Creía que era valiente:
las mangas de mi traje
están mojadas por mi llanto.

Traducción de Octavio Paz




El comienzo de la poesía japonesa
y los primeros poetas
 De Koichi YAKUSHIGAWA
Profesor emérito de la Universidad Doshisha,
Kyoto, Japón

I – Introducción

“El Man’yo-Shu es la más antigua de las antologías japonesas y, de lejos, la más importante tanto en cantidad como en calidad. Consiste de 20 libros y contiene más de 4.000 poemas ···  La Antología refleja la civilización y la vida japonesa en los  siglos VII y VIII, y no solamente transcribe los pensamientos y creencias de los indígenas, sino que también informa, aunque sea sólo casualmente, sobre el budismo, confucianismo, y sobre el taoísmo importado del continente.  El Man’yo-Shu se encuentra enriquecido tanto con poemas del pueblo como de los cortesanos. ···  Forma un feliz contraste, el hecho de que tantos soberanos y miembros de la familia imperial estén representados en la Antología junto una cantidad  importante de excelentes trabajos hechos por humildes poetas sin nombre.” Esto es lo que dice el Comité de Traducciones Clásicas en la Introducción de 1000 poemas del MANYOSHU: Traducción Completa de la “Nipón Gakujutsu Shinkoukai” (Dover Publications, INC New York 2005).   Por lo tanto, me gustaría usar esta Antología para hablar del comienzo de la Poesía Japonesa y de los Primeros Poetas del Japón.

Cuando intentamos hablar del principio de la poesía japonesa, tenemos que saber desde el principio que, en aquellos tiempos, tanto los cortesanos como los guerreros tenían que tener habilidad para componer poemas. El saber desenvolverse como poeta era indispensable para desempeñar un puesto de cortesano o guerrero. En este sentido se puede decir que todos eran poetas, en el sentido más amplio de la palabra. Se necesitará más tiempo para que aparezcan trovadores en Japón; mientras que en la antigua Grecia ya hay bardos reconocidos como personas competentes, como poetas y cancioneros profesionales que pueden ser llamados como   los primeros poetas del momento.

Probablemente las cosas pasaron de esta manera en Japón: Al principio fue el emperador que quiso fomentar una colección de buenos poemas; y, para realizarla podría haber llamado a algún cortesano reconocido por su competencia en poesía y encomendarle la elaboración de la antología. Tuvo que haber sido un gran honor para el cortesano ser nominado editor de la antología del Emperador.  Primero tuvo que alcanzar un cierto prestigio para ser considerado como poeta de la corte. Gradualmente se formaron grupos de cortesanos con habilidad para componer poemas. Cuando a un miembro de un grupo se le encargaba la edición de la antología del Emperador, todo el grupo saltaba a la fama; pero si a nadie del grupo se le asignaba tan alta asignación, el grupo entero se quedaba en la sombra. Esta puede ser la primera imagen del principio del reconocimiento de ciertas personas como poetas en la sociedad japonesa.


II – Kakinomoto-no Hitomaro

Podría resultar interesante encontrar algunos poetas cortesanos entre los nobles y la familia real.  Son oficiales de la corte, pero su principal cometido era escribir poemas.  Un poeta llamado Kakinomoto-no-Hitomaro era uno de ellos.  Ha escrito muchos poemas para la familia Real y acontecimientos nacionales.

A continuación, menciono el primer poema de Hitomaro encontrado en la Antología: (Bk. 1 29-31)

(Se puede leer el original en japonés, en la página 141. La versión española, basada en la traducción inglesa de Koichi Yakushigawa, es de Mariette Cirerol)


Escrito por el Cortesano Kakinomoto-no-Hitomaro
pasando por las ruinas del palacio, en Ohmi

Nacidos en Kashiwara, cerca del monte Unebi,
 los Emperadores han reinado sobre el mundo.
Ahora, la Majestad abandona inesperadamente
Yamato, sobre el Narahills de brillante verdor,
por el campo de Ohmi donde ondula el sol,
y ordena la construcción de su palacio en Ohtsu,
 desde donde place a Su Majestad
reinar sobre el reino de Su Majestad.
Oí: eso era el palacio; y aquello, el hall.
Hoy la hierba de primavera y la maleza todo lo cubre.
La niebla se eleva y el sol de primavera se vuelve opaco.
Qué tristeza, ver en ruinas, el antes maravilloso palacio.

                                                         Tornada
Aunque Karasaki de Shiga es hermoso centelleando bajo el sol,
no hay deslumbrantes cortesanos esperando por su barco.


A la muerte de un Emperador, la capital del Japón solía desplazarse a otro lugar, y un nuevo palacio era construido. Cantando el levantamiento y caída de la capital en Ohmi, Hitomaro está alabando la nueva capital, en Nara.

Tan sólo con echar una mirada a este poema, podemos ver que los poemas japoneses de los primeros días eran muy directos y claros en su expresión.


Otro ejemplo del mismo autor: (Bk. I   40)

(Se puede leer el original en japonés, en la versión inglesa de la ponencia.
La versión española del poema, basada en la traducción inglesa de Koichi Yakushigawa, es de Mariette Cirerol)


En la bahía de Ago-no-Ura,
hay muchachas jugando con barcos.
En remojo estarán sus faldas.


Cuanto más directa y sencilla resulta la expresión, más emotivos y más evocativos son los primeros poemas japoneses… Pero sabemos que este poema fue escrito por Hitomaro, y que él se quedó en Nara, mientras su Emperador la abandonaba por Ise. En consecuencia, Hitomaro no vio la escena con sus propios ojos, sino que la vio con su imaginación. La descripción no es una escena real, es el producto de una visión.  Sin embargo, tenemos que saber que su imaginación no iba más allá del mundo real y corriente.



III – Elegía por Hitomaro,  con cambios en sus versos

Una de las principales funciones de un poeta de la corte es la de hacer Elegías en ocasión de cualquier acontecimiento Real, especialmente cuando se trata de un funeral Real. Las elegías se leían habitualmente en voz alta en el transcurso de la ceremonia del funeral, frente a las filas de los nobles.   Era,  para el poeta cortesano,  una
honorable y vistosa ocasión de mostrar su talento en la expresión verbal. Las palabras tenían que ser brillantes y sonoras. La aliteración es, quizá, la mejor técnica rítmica en los poemas japoneses del momento. Pero la elegía no tenía que ser nunca la expresión de una emoción personal.

Un ejemplo: (Bl. II – 167)
(Se puede leer el original en japonés, en la versión inglesa de la ponencia.
La versión española del poema, basada en la traducción inglesa de Koichi Yakushigawa, es de Mariette Cirerol)

Leído en la ceremonia del funeral
del Príncipe Hinamishino-mikono-mikoto
por el poeta cortesano: Kakinomoto-no-Hitomaro

Al igual que al principio del cielo y de la tierra, ocho millones y diez millones de dioses se encontraron en la ribera del celeste río, para celebrar la subida al cielo del Príncipe, saliendo del palacio funeral, abriendo la puerta del cielo que lleva al trono celeste. Por la gloria del Príncipe, las flores de la primavera,  y la luna en el cielo, centellean con  más brillo. Ahora que el Príncipe desaparece a lo lejos; nosotros, hombres y mujeres, ya no podemos hacer nada, sino esperar la vuelta a este mundo de su barco celestial, mas en vano.

Sólo hemos visto dos o tres obras de Hitomaro, y ya podemos  comprobar  su  estilo  directo  y  naíf,   un  poco 
estereotipado a veces.  Sería adecuado añadir que su estilo viene dictado por su postura de poeta cortesano.  Como poeta cortesano, tiene que tener siempre presente su función y su papel; y tiene que obedecer a sus maestros; está obligado a refrenar sus propios sentimientos. No se sabe nada de su biografía, pero se dice que pertenece a una categoría de cortesanos de bajo nivel. Esto quiere decir que no pudo haber tenido mucho éxito en su vida cortesana; y podría haber sido natural en él, mantenerse firme en su estado de obediente poeta cortesano.

Cuando vemos la condición social de sus días, nos damos cuenta de lo inseguro que eran aquellos tiempos que pasaban de una sociedad primitiva a una sociedad moderna y constitucional. El Japón atravesaba un duro periodo de lucha para convertirse en una nueva nación, siguiendo la evolución de China.  

El budismo y el confucianismo están tomando el papel del tradicional sintoísmo y de una especie de chamanismo; lo que redunda en el decaimiento de ciertos privilegios que tenían las clases nobles o de alta categoría; y en el levantamiento del pueblo llano. Se piensa que Hitomaro evolucionó gradualmente y  que pasó de ser poeta únicamente para los nobles,  a serlo también para la gente común. Entonces y en este sentido, pienso que sería justo reconocer a Kakinomoto-no-Hitomaro como el primer  poeta del Japón.

En sus primeros tiempos, Hitomaro cantó elegías para el emperador  y  para los  príncipes,   pero más adelante las cantó también para el pueblo llano. Podemos adivinar que  el  paso  lo dio  porque algunas personas adineradas, pertenecientes al vulgo, empezaron a pedirle Elegías para sus parientes fallecidos.  Estas elegías son más naturales y menos decorativas.


Otro ejemplo: (Bk. III – 426)

(Se puede leer el original en japonés, en la versión inglesa de la ponencia.
La versión española del poema, basada en la traducción inglesa de Koichi Yakushigawa, es de Mariette Cirerol)

Viendo un cadáver tendido
en el monte Kaguyama

¿Marido de quien, es ese que se acuesta sobre la almohada verde
mientras su familia le está esperando?


Otro ejemplo: (Bk.III – 428)

(Se puede leer el original en japonés en la versión inglesa.
La versión española del poema, basada en la traducción inglesa de Koichi Yakushigawa, es de Mariette Cirerol)


Leído en ocasión de la cremación de una muchacha

La nube flota sobre los montes de Hatsuse.
El alma de mi niña está desconcertada, tiene miedo.


Otro ejemplo: (Bk.III – 429)

(Se puede leer el original en japonés en la versión inglesa de la ponencia.
La versión española del poema, basada en la traducción inglesa de Koichi Yakushigawa, es de Mariette Cirerol)

A la memoria de una muchacha que se ahogó
y que están quemando en Yosino

La muchacha al flanco del monte Izumo
 podría ser una encarnación de la bruma
rondando por los montes de Yoshino.

Las palabras son naturales y sencillas pero la fuerza de la pena está restringida por una trama mental estoica. Pienso que una de sus características al hacer poemas, es que los confina siempre dentro de una trama terrenal.





No hay comentarios:

Publicar un comentario