viernes, 18 de julio de 2014

NELSON TORRES [12.394]


Nelson Torres

Nelson Antonio Torres Muñoz (Castro, CHILE  28 de marzo de 1957), es un profesor, escritor y poeta chileno vinculado al movimiento cultural Aumen de Chiloé,  y uno de los fundadores del Grupo Índice de Valdivia.

Es Profesor de Estado en Castellano y Bachiller en Letras mención Castellano de la Universidad Austral de Chile. Dirigió entre 2000 y 2001 la publicación Pluvial. Revista de literatura y humanidades, mientras que actualmente es archivero responsable del Archivo Bibliográfico y Documental de Chiloé.

De acuerdo a la descripción que hace Iván Carrasco del discurso etnocultural en la poesía chilena, entre cuyos autores se encuentra Nelson Torres, su obra poética se enmarcaría en el grupo de escritores «poetas chilotes» con De Indias (1993). Algunos de sus textos son referidos como trabajos que plasman la identidad del Chiloé actual donde se observa «un rechazo, soterrado o explícito, a la modernidad transnacional»; ésta «se ha nutrido de las preocupaciones que han tenido como objeto poético a un sur de Chile multicultural y diverso». Junto a Jorge Velásquez y Víctor Hugo Cárdenas, es considerado como un poeta que:

«(...) interconecta los signos de la poesía con los signos de la cultura, la sociedad y la historia local, signos estos últimos que funcionan como la condición de posibilidad de la escritura poética» (Mansilla, 2007, p. 147).
Nelson Torres ha recibido diversos reconocimientos, entre los que se encuentran el Premio Iberoamericano de Poesía Javiera Carrera 1983, el Premio «Neruda 80 Años» organizado por la Sociedad de Escritores de Chile y el premio Municipal en Santiago el año 1994.


Obras

Poesía

El Libro Oculto (1984).
Líricanalladas (1985).
De Indias (1993)
Juglarías (1994).
Incitación al Cielo y otros poemas (1995).
Versos que gotean savia y semen (1999).
Poemas de Relámpagos y Magia (2000).
Autolectura (2009).

Narrativa

Cuentos, Descuentos y algunas Ironías también (2000).

Pedagogía

Plan de Lectura Sostenida, Nivel 1º, Libro del Monitor (1999), en coautoría con Mario García Álvarez.
Plan de Lectura Sostenida, Nivel 1º, Libro del Alumno (1999), en coautoría con Mario García Álvarez.
Plan de Lectura Sostenida, 2º nivel, Libro del Monitor (2000), en coautoría con Mario García Álvarez.
Plan de Lectura Sostenida, 2º nivel, Libro del Alumno (2000), en coautoría con Mario García Álvarez.


Nelson Torres: Libro de los desaparecidos

Pertenezco a una era fugitiva, mundo que se desploma ante mis ojos. Piso una tierra firme que vientos y mareas erosionaron antes de que pudiera levantar su inventario. Atrás quedan las ruinas cuyo esplendor mis ojos nunca vieron. Ciudades comidas por la selva y en ellas nada puede reflejarme. Mohosas piedras en las que no me reconozco... 

(José Emilio Pacheco)




INTRODUCCIÓN

Pertenecemos a una especie inextinguible. Ninguno de nosotros supo cómo, cuándo, dónde o para qué. Hubo unos que siguieron una luz y al poco trecho vieron su raíz colgando del abismo. Otros, se dejaron arrastrar -como suaves luces de fantasmas- por esas voces que traía el viento.
Ninguno de nosotros da señal de luz. La tierra gira, los mares suben, bajan y entra y sale el sol por esos vastos horizontes. Y nadie ya pregunta por nosotros. Hemos liberado toda la energía que el amor permite, puentes, gestos, caricias corroídas por la lluvia y sólo vuelven a nosotros los silencios.
Pertenecemos a una especie indistinguible: Hombres, ángeles, gusanos, perros, trastos viejos ... todos nos podrimos en este sitio eriazo.



VOCES ARRASTRADAS POR EL VIENTO

Aquí el amigo tiene la virtud de desaparecer. 
Dice que viene de una generación de gente así. 
Va de tumbo en tumbo,
toca puertas,
cae,
grita, se levanta
(tiene, sin embargo, una paciencia 
más fuerte que la raíz de un roble).

La invisibilidad le vino a cuajarones,
con súbita violencia,
a mansalva.



CANTOS ARRIBAN DESDE LEJOS

Las noches son hermosas, a ratos, a goteras.

Y agitan las estrellas sus pañuelos: el muslo, 
el genital entumecido cobra vida 
y vuelve sangre al nervio que aviva el corazón.

Bellísimos plumajes cruzan este estrecho firmamento
en el que sólo crece el musgo y el olvido.

Cantos de hermosísimas mujeres arriban desde Chile,
rap y música folclórica de antaño reataviada trae el viento.

Y hasta soñamos versos: nalgas y rodillas,
bocas, pechos y caderas de métrica perfecta
y nieve lenta y con sangre
que llueve sobre enormes senos, 
empinados como altos picachos de la cordillera.



EL HORIZONTE SE CUBRE DE NOTICIAS

Se cubre de noticia el horizonte: peces, árboles, 
rostros de muchachas en fastuosas pasarelas, 
políticos, jaguares, yupis, paros, 
elecciones, consenso, democracia.

Y hay tiempo para hacer el amor
sin que -a patadas- salten las bisagras de la puerta. 

Portadas de revistas
con las grandes figuras del deporte y el jet set.

Nada dicen de nosotros.



ESTATUAS DE SAL MI GENTE, MIS AMIGOS

Y ellos,
los de esa galería, fueron parte desta patria.

Quedaron así:
en esas poses,
como cuerpos calcinados después de un incendio

(qué desolación qué desamparo escribir en estas condiciones)

Sobre esa piel petrificada el tiempo ha guardado
su remota información: manchas, hilos de luz,
pozas de un cielo vomitado, signos que el experto habrá de descifrar.

Yo-nosotros-ellos,
estatuas de sal mi gente, mis amigos.



EL BOSQUE DE LOS HOMBRES SOLOS

Tantos años en estos lugares llenos de soledad y espanto.

De un día para otro hemos incurrido en esculturas,
pirámides, altares, obeliscos 
y todo ha sido -en pocas horas- devorado por la selva.

Trepadoras nos suben por las costillas,
musgo crece en nuestros corazones.

Desamparados,
hastiados de intemperie, fundidos a la grama,
pulsamos algún brote hacia la superficie
y sólo nos rebota la tiniebla.



PARENTESIS DEMOCRATICO

(no mirar atrás 
no escribir sobre la herida sana 
no desatar lo férreamente atado 
nunca regresar 
y especialmente 
no hacer gestos subversivos 
con los labios bajo la mordaza)



MAESTROS SACAPUNTAS DEL LENGUAJE

Quién es ése que sube a un árbol que casi punza el cielo y desciende lleno de telarañas, cables, restos de satélites y huesos y osamentas?

Quién, nos preguntamos, cómo vino a dar a este lugar este sujeto que a ratos emite cierta luz e incluso se diría que al hablar parafrasea al Nuevo y al Antiguo Testamento?
Cómo hace para expeler discursos tan brillantes, para mezclar sentencias, aforismos v textos ya señeros de los libros de la Biblia con clichés y frases ingeniosas de grandes personajes de la tele.

Es un maestro. Qué duda cabe.

Lo que nosotros constatamos circular, lo ve cuadrado y nos demuestra y nos convence que sus ángulos existen inmanentemente.

Esta mañana profirió un sermón que marca un hito: Fueron horas de luz, de auroras boreales, de témpanos de hielo cruzando las galaxias y toda una amalgama de sentidos figurados que nos dejó extasiados, exhaustos, delirantes.

Y resulta que, ahora, nosotros (masacrados, errantes, desaparecidos) somos los culpables.



Y HAY UNOS QUE SIGUIERON CRECIENDO

A ésos los trajeron en camiones, 
como leña, apilados.

Como verán parecen algo humanos. Otros, 
venían dentro de unos sacos.

La humedad, la furia, la fuerza de los sueños, 
les hizo germinar y el ruido de sus ramas 
es su verbo y su palabra.

A lo mejor, con ese gesto,
se niegan a morir completamente.



SUSURROS FILTRA EL VIENTO

“Juraría que el tipo que vino a sacarnos fotografías 
(un caballo -de madera- brioso, pinto, 
con un relincho más hermoso que un trueno) 
es el mismo que encontré una vez
en un grabado de Doré.”



INCIVILES DESOBEDIENCIAS

La noche fue negada. Ello bastó para salir a la intemperie y si no había sombras, algunos la soñaban, la inventaban, la escribían.
Y luego se metían en sus frascos.
Yo encontré el siguiente subterfugio: imágenes terribles, que hacen sacar la noche a gritos, borboteando, cada vez que el silencio arremete como un río de alquitrán hirviente fuera de su cauce.
Eso y dientes apretados y piel abierta a toda señal de luz y fuego.



ARBOLEDA

Uno se acostumbra a esta arboleda
llena de fantasmas: ahorcados cuya ideología 
es la soga que rodea aún sus cuellos.

La gente que transcurre 
(turistas del “Skorpios”, gringos y argonautas) 
ve artilugios, chucherías, folclorosidades: Invisibles, transparentes
(a ratos se parecen a las medusas que cuelgan de la copas de los árboles)
sólo emiten débiles destellos: gestos,
ruidos de corvos cercenando sus gargantas
y ojos que revientan desde el fondo de su propio miedo.

Y se diría que en el aire cuelga, todavía, ese terror
como afiladas puntas de llanto congelado.



EXTRAMUROS

Al otro lado de estos muros pervive todavía 
la virtud de envejecer.

La paralelitud, la fuerza de los vientos 
y los corazones que zumban como colmenas,
filtra de algún modo ríos, lluvias, árboles y pájaros.

Ríos que vienen cada vez mas turbios: odio a inmundas bocanadas, 
ángeles de yeso y -últimamente- cuerpos masacrados río abajo.

Al otro lado de estos muros, vive Chile
y se oyen sordos cantos de poetas: luz 
que en nuestras bocas sabe a miel
y a agria noche en el estómago.



POST

Guiado por estrellas aparentes, penetro a esta tiniebla. 
Supuestos edificios o pirámides se yerguen 
y simulan su silencio,
cuando cruzo la ciudad hacia la plaza. 

Y hay árboles con ahorcados (que parecen volantines) ,
mástiles, cascos, máscaras de buzos;
reflejos de crucificados
y restos de soldados de películas.

Y en el mismo corazón de la tiniebla, 
/…………../un obelisco 
-que casi punza el cielo-
lleno hasta la punta de fantasmas 
que flamean con el viento.



JUGLARADAS

Aquí no llaman la atención mis juglarías,
pero el arte me asalta de improviso
y llevo canto, verbo, luces e incluso mis fantasmas 
por todos los rincones desta patria.

A fuer de no quebrar la tradición, 
hago correr este sombrero 
que sólo se rebalsa con la lluvia.

No es fácil levantar a un auditorio que agoniza.



ESE DE RODILLAS Y CON PULSO TODAVIA

Ese que yace de rodillas, con ojos y con pulso todavía 
a pesar de sus ojeras pletóricas de moscas y de pus,
es uno de los pocos que aún emite 
ligeras señales de esperanza: cartas, poemas,
mensajes de socorro escribe día y noche.

Es terriblemente analfabeto
pero escribe.




TRANSMUTACIONES

Ante mis propios ojos estuvo dándole palos a las rocas 
y es cierto que saltó un ligero chorro de agua
y bebimos desconfiados hasta hartamos,
aunque en su fuero interno cada quien 
pensaba en SENDOS en ESSAL,
sólo que al despuntar el alba -ebrios todavía-
pudimos cercioramos de la tal transmutación. 

Es todo cuanto guarda mi memoria,
después hay nubes y extraños resplandores.

Incluso esos árboles con ahorcados
se me figuran reales.


(Nota del editor: SENDOS, ESSAL, empresas proveedoras de agua potable, alguna vez públicas, ahora privatizadas)



ESTERILES LENGUAJES

Este mundo es paralelo.

Aquí también se ven esos rayados que agitan a las masas.

Alguno los escribe por las noches. 
Algo, pareciera, escrito contra alguien. 
Es un lenguaje en clave, metafórico, político -quizás-
pero nosotros ya nos olvidamos de leer.

Es una lástima que pierdan el tiempo con nosotros.



ESPEJO CON FONDO QUEBRADO

Ese que retoza sobre sus escombros,
jamás le hizo mal a nadie. Culto, equilibrado,
franco, emprendedor: ávido de luz. 

Tuvo hijos que dejaron huellas luminosas 
por todos los rincones desta patria.

Fue feliz,
por eso desconfiamos.



ALGUNOS QUE ALCANZARON LA ANSIADA SUPERFICIE

Y están los que jamás se resignaron: a mano,
a uña, a cabezazo limpio lograron abrir un boquerón 
hasta alcanzar la ansiada superficie: ellos van y vuelven
en peores condiciones: más ocultos, doblemente desaparecidos.

Y cuentan que el jolgorio -arriba- tiene visos de durar siglos.

Todavía -dicen- no acaban de apagar las velas de la torta.



IMÁGENES CALIENTES

Yo escapé de ahí y todavía huelo a azufre.

A veces me descubro echando luz.

Subo escaleras que me dejan en mi sitio original,
incluso todavía vienen unos tipos a golpearme las orejas 
y el “teléfono” me hace ver ángeles
amarrados con cuerdas y poleas que bajan desde el techo negro 
y lleno de accesorios.

Todavía huelo a azufre.



IDENTIDADES

Puedo no ser el que soy
ni el que creen los demás.

Pudiera ser alguno que bajó -semiflotando-
hecho pedazos por el río Mapocho.

Tal vez, el que pasara el dato a la patrulla
y se llevaron al vecino
que ya no vio jamás.

El hijo de padres desaparecidos
criado -incluso- por sus propios asesinos.

Bien pudiera estar parado
sobre mi propio espanto.





OLVIDANZA

Mañana 
estaremos de regreso
y la fotografía en el periódico
(restos de clavículas, falanges, pedazos de camisas,
algún zapato: la calavera atravesada
por un tiro desde atrás) 
no concitará interés alguno,
no conmoverá, seguramente, a nadie.

Qué será de Chile, entonces,
qué historia
qué música
qué muchachos
bajo qué techo?

Con cuánto desamparo acumulado.



SITIOS

No es el bar "La Unión Chica",
aunque las mesas y la barra se atiborren
de heridos y convalecientes.

No es el Cementerio General,
aunque sus huéspedes parecen no emitir señal de luz
ni parpadeo alguno.

Ni el Cerro San Cristóbal
ni el Santa Lucía.

Ni a Chile se parece
este sitio tan inhóspito.



ENTEGA DE RESTOS A PARIENTES
(Noticiero de TV.)

No hay lágrimas,
cuelga como baba pegajosa
la serenidad y la resignación.

Nunca más salir al terrible desencuentro, 
a la intemperie, a la deriva
y entre perros hambrientos.

El está aquí y el hijo mayor
besa la calavera y la reparte 
a los demás parientes,
que repiten el gesto
hasta llegar al más pequeño de los nietos.

Y ya no queda ni el vapor ni el humo
de lo que alguna vez fue llanto.



CHIILE PERCIBIDO A LA DISTANCIA

Como emitidos por un fax 
arriban los olores: chicha,
empanadas, pequenes, mote con huesillos 
y restos de volantines 
que vienen a enredarse en nuestra ropa.

Y pensamos que allá afuera 
(al lado opuesto de este túnel) 
deben haber hallado un rastro 
de nosotros: un dienteunbotónalgúnpedazodecamisaagujereada.

Tal vez no sea nada.

El bosque no deja ver los árboles.
Paciencia y esperanza son nubes indelebles.



REGRESOS

Yo estuve de regreso. Nadie, sin embargo, 
esbozó ni un solo gesto, un guiño o mísera palabra.

(Y vi estatuas monumentos de nuestros enemigos
trenes subterráneos, escaleras mecánicas
y La Moneda izada al cielo, restaurada).

Ni una sola palabra o paletada
(extrañas metáforas crecían en el sitio exacto
en que se perpetró "La Operación Albania").

Es posible que ya no me recuerden -medité-
que haya muerto la raíz sujeta a la memoria,
el cuarto de la luz de quienes todavía nos esperan.

Estuve de regreso: bajo brea témpera barniz
-debajo del estuco-
seguía intacto el desamparo.



UNICO LEGADO QUE TENEMOS

Nuestros versos, 
ruidos de cadenas, muñones, lenguas
colgando por la herida en la garganta cercenada,
será el legado que dejemos a nuestros seres queridos.

Ni un signo, señal o jeroglifo que un experto necesite descifrar.

Por eso anteponemos corazón, nervio, médula dolor
y sangre si es preciso
(es imposible “cantar” en tan precarias condiciones.)

Nuestros amados sabrán perfectamente 
lo que hemos querido decir.




((es posible que mañana amanezca más temprano
pero si Dios no se pone de nuestro lado
no tiene la menor importancia))




Nelson Torres

Por Ernesto González Barnert



Nelson Torres (Castro, 1957) es una voz a rescatar, leer dentro del sur de Chile. Poeta que tiene algo que decir y lo dice bien. Que logra dar una media vuelta de tuerca al lar, con todas las trampas, defectos, obviedades que vemos a menudo cometer por sus mediocres adeptos de segunda y tercera generación tras los grandes referentes. Y donde logra dar con una voz personal, reflexiva, sencilla, clara. Una Poesía que no chamulla a punta de metaforones incomibles, de realismo brígido o cae en una visión idealista naif o francamente ridícula de algunos hombres de la tierra y su paso por Chile. Como tampoco son las anotaciones cándidas y nostálgicas a su terruño, como muchos burros sólo ven en el lar. Por supuesto, creo que podría ser aún más exigente, duro y profundo tanto con el sujeto que escribe como frente al destinatario de sus textos. Eso sí, sin perder ese humor que ha ganado para sus páginas. Por otra parte, creo que debería abandonar o retorcer aún más los lugares comunes de la literatura. Pero convengamos en que se mueve con habilidad y sentido común en dirección correcta dentro de las temáticas clásicas y experienciales de su tiempo.

- ¿Cómo llegaste a la poesía?
- Fui el típico muchacho de liceo que escribía cosas en su cuaderno. Creo que pasé un par de años puro garabateando rimas y versitos de amor cebolleros. La guía llegó cuando supe del Taller Aumen, del Liceo de Castro. Ahí estaban Sergio Mansilla, Carlos Trujillo, Héctor Véliz, Víctor Hugo Cárdenas, entre otros. Fue leer u oír sus poemas y entender que la mano iba para otro lado.

- ¿Qué ha significado para ti la Poesía?
- Todo. Vivir obsesionado, pendiente, neurótico, siempre intentando atrapar algo y nunca estar conforme con nada, ni con mis poemas. Uno se fanatiza, algo de autismo hay también en estas perversiones. Lo bueno ha sido, sin dudas, ir a todos lados (dentro de Chile) y conocer, prácticamente, a todos nuestros "héroes de la literatura nacional". Ha sido grato e ingrato. Pasé años sin trabajar (soy Profesor de Castellano) por ir contra la ideología del caballero bueno para hacer desaparecer gente y platas de los chilenos. Regresé al sistema el 89, con la democracia. En los peores momentos de mi cesantía, absolutamente desamparado, no me cabe dudas, la poesía me hizo sacar la cabeza de la caca de más alto octanaje. Un poco lo de Linh: "...porque escribí, estoy vivo..." (la cita no pretende ser exacta).

- ¿Para quién escribes?
- Tras las hojas, como ojos, como rostros desfigurados espera un lector, que no es otra cosa que el eslabón final de todo el cuento. A ellos llegan nuestros alaridos de animales heridos: lamentos en forma de cantos. Mi lector preferido es el que se emociona...y hay que ver que cuesta emocionar al lector en estos tiempos. Uno es pretencioso, cree, busca, sueña con cambiar algo del mundo con un poema. Puede que a veces resulte algo. Bajo esa "misión", claro, uno escribe poniendo todo en cada frase. Y así tiene que ser. Me gusta ser directo y puntudo. Están, también, los lectores más técnicos, los que reseñan o critican y comentan libros. En este grupo más que criticar, en Chile, me parece que reseñan. Trabajan desde la comodidad, desde sus lecturas, base de datos a la que recurren para buscar influencias de tal o cual autor, lo cual no es otra cosa que una manera de inflar sus egos, para que el lector de esas reseñas se admire de lo mucho y bueno que ha leído el comentarista. Y mejor ni hablar de los trabajos de los académicos de las universidades...utilizan un lenguaje tan ajeno a la esencia misma de lo que analizan que muere de inaccesible en sí mismo. Y hasta los más copetudos se equivocan. A Valente lo ponen como la gran papa y se ha mandado unos comentarios elogiosos de autores y libros pésimos (no me refiero a Zurita). ¿De dónde, según el libro sagrado de quién, el poeta chileno debe pasar por el cedazo de Valente para "ingresar a los Olimpos de la lírica chilena? Más agudo, más crítico y menos ideologizado es Iván Carrasco, de Valdivia. El poeta que escribe para los críticos, está frito.

- ¿Cuándo escribes necesitas algo a tu alrededor, alguna cosa, haces algo en particular, etc?
- Un poco de silencio, nunca tanto, pero soledad sí. Cuando aparece alguien dejo de escribir. Fumo, poco, pero fumo. Siempre quedan tres o cuatro colillas en el cenicero. Eso es imprecindible, sin puchos no hago nada.

- ¿Cómo es tu proceso escritural? ¿Cómo trabajas hasta concretar un poema?
- Escribo a chorros, en cantidad, boto todo de un tirón. Después paso meses, años, como una serpiente, digiriendo. Con mi Libro (inédito) de los Desaparecidos llevo doce años. Cada vez está más pequeño. Nunca, jamás en mi vida me ha salido un poema que no haya tenido que retocar. Y, usualmente, los poemas van dentro de un contexto, unidad o capítulo de un libro. No escribo en caliente, dejo que se enfríe un poco la testa.

- ¿Qué poetas, escritores, artistas o experiencias han marcado tu cocina literaria y también la propia vida?
- Yo le debo a cada santo una vela. Cuanto he leído ha dejado su impronta en mí. Sea bueno o malo. Menciono, claro, a Parra, Teillier, Uribe, cierto Neruda, Huidobro, Cardenal, no nombro a los ingleses, porque si no puedo leerlos en su lengua no tiene gracia...de hecho me cargan las traducciones de Pound, Elliot y otros encopetados poetas. Bostezo a los primeros versos. Es una tranca que tengo, ¡cómo me gustaría leer en su idioma a Esenin, por ejemplo. Para escribir "De Indias", leí los poemas pre colombinos traducidos por el cura Garibay...quedé con la mandíbula falsa. De todos modos, siempre quedé con la duda de si cómo serán en su realidad, porque los ojos y el seso del traductor pertenecen a otra cultura. Por decir algo, en Chiloé, cuando "florece la quila", es señal de malos tiempos. Si empleamos esa creencia en un poema, nunca, por ningún lado, un traductor del poema a otro idioma va a dar con ese contenido, va a traducir sí, la frase. Respecto a la pregunta, tendría que nombrarlos a todos. Poetas que, además de marcar un camino literario, señalar un rumbo de vida (aunque no sé si ello ha sucedido conmigo) son Floridor Pérez, Jorge Teillier y Jaime Quezada, por su absoluto despojo de egoísmos y su generosidad para con los poetas nuevos.

- ¿Cómo ves la poesía actual chilena? ¿ tu generación y los que comienzan?
- No aparece el gran poeta o el gran grupo de poetas que lo deje a uno con la boca abierta, lo que no quiere decir que en Chile no sigan apareciendo poetas de buen nivel. Noto, sí un techo. Parra todavía influye demasiado en los poetas jóvenes, especialmente en los que dicen que no le deben nada a Parra. Yo soy bien cara de raja, por eso no he metido la nariz en antologías y estudios de esos sesudos, porque si un poeta no me gusta, lo pongo clarito, sea quien sea. A mis alumnos de Castellano, en el Liceo que trabajaba les decía que Neruda de Veinte Poemas era lo más cursi y cebolla que había, dejando clarito que era una opinión muy personal. Al finalizar el año se daban cuenta por qué. Claro, luego de leer a Parra, Uribe, Millán, Zurita, Maquieira. Respecto de los poetas ochentosos, tengo mis reparos respecto de los encasillamientos. Sirven esos cajones para que la "platea" entienda mejor de qué se habla. Ordena el mapa. Lo mismo con las supuestas líneas o corrientes poéticas. Algunos poetas chilotes en algunos de sus libros, incluso en alguno de sus poemas, son láricos, coloquiales, creacionistas, etnoculturales, etc. A veces es como poner un cadáver de dos metros en un ataúd de guagua. Entonces, no se puede aseverar que todos los poetas del sur son láricos. Aristóteles España, con Dawson es testimonial. Pero en sus otros libros no lo es. Los ochentarios agarraron vuelo durante la dictadura. Pareciera que su pujanza se ha venido diluyendo con la democracia. Se fue Pinocho y se acabó el motivo que impulsaba sus energías poéticas. Muchos de esos, yo entre ellos, se mantuvieron al margen de las celebraciones y vivas democráticos. Hubo un recogimiento que en muchos casos implicó que se les desconozca absolutamente. Pero es la obligación de los sesudos estudiosos y antologadores ir, saber, conocer dónde están los poetas, si son buenos. Por eso me llama la atención que en la Antología de Harris, Lila y Teresa Calderón se desconozca a veinte o treinta poetas chilotes de nivel y cada uno con entre cinco y diez libros publicados y con todos los galardones que otorga el país, (tres Gabriela Mistral en los 80, Fundación Neruda, Premios Municipales, Consejo del Libro, Etc.) incluso premios Iberoamericanos. El mismo año (94) en que gané el Premio Municipal de Santiago con De Indias, aparece la antología: "Poetas Actuales del Sur de Chile". No aparezco ni en las solapas. Se hace un recuento del Grupo Indice de Valdivia, del cual soy uno de los fundadores y se menciona hasta el gato, yo fui borrado del mapa, ninguneado, y ocurre que con Francisco Coloane y Rubén Azócar (guardando las proporciones) somos los únicos chilotes que hemos obtenido ese galardón. Lo otro, terrible, indecoroso, que da vergüenza ajena es la autoinclusión que sucede en algunas antologías, incluso algunas que se supone recogen a los diez o quince más grandes poetas de Chile. Rescato de los ochenta: España, Zurita (que a mí me parece anterior, de los setenta, igual que Mansilla), Llanos, Montealegre, Riedeman, Muñoz (Rosabetty), Elicura, Lira, Harris, Martínez, Memet (Serrano y Jorge Torres, son del setenta). Y si pongo a Zurita y Martínez, con dos "neovanguardistas" basta. Ni Cociña ni Maquieira. Si está Elicura, Lienlaf, no. 
Ahora, la actual, digamos, de los 90 y 2000, no tengo ni libros ni referencias. No sé si no hay antologías o me quedé en el pasado.

- ¿Nos podrías da una visión panorámica de los poetas en el sur?
- En las respuestas anteriores ya se esbozó en parte. Hablar de poesía en el sur es hablar de los poetas de Temuco. Ahí estaban o aparecen Memet, Becerra, Farid Hid y otros. Elicura, posteriormente. Los de Conce, Harris y Figueroa. Los de Puerto Montt, con Riedemann, Nelson Vázquez, Harry Volmer, Nelson Navarro. Los chilotes, Trujillo, Muñoz, Contreras, Caicheo, García, Mansilla, en fin. Hacia más al sur todo se vuelve narrativo. Los poetas son más modernistas y se quedan en ese molde rígido. Pavel Oyarzún escapaba de ello, pero se volvió novelista, tal vez, porque la novela pudiera dar la oportunidad conseguir fama y éxito. Si no, pregúntele a Rivera Letelier. A mí no podría pasarme. Soy poeta, lo otro es para estirar el músculo. En poesía es sumamente difícil tocar el cielo, pero eso, hay que dejárselo a los pretenciosos que buscan eso. Si ellos lo ponen como objetivo central de su oficio poético, allá ellos.

- ¿Qué opinión te merece los talleres literarios?
- Me inicié en uno. Me parece bien que un aspirante a escritor opte por ser guiado en sus lecturas y que acepte la crítica, siempre que ésta sea dura, implacable, pero sin mala leche. En Aumen nos hacíamos pedazos, así que a la próxima reunión el descuartizado llevaba sus poemas rearmados y se notaba el cambio. Lo malo: según el "maestro" o guía del taller, puede darse que los aspirantes a poetas escriban todos en la misma línea. No sé si funcione bien eso de hacerse solo. En casos extremos, algunos pretenciosos no leen para no recibir influencias. Ridículo. Se da, también, que los que supuestamente deploran los talleres, de igual modo recibieron esa "instrucción" de los contactos con sus amigos poetas, porque compartieron lecturas y se leyeron y criticaron entre ellos sus libros. El mecanismo de aprendizaje ha sido el mismo del taller al que le hacen asco.

- ¿De tu obra si tuvieses que elegir un poema o fragmento...cuál?
- De De Indias: "En esta parte de la tierra/la plata no alcanza para fabricar la bomba/
Nuestras mujeres aprovechan sus primeros óvulos maduros/para atochar las calles de ojeras y esperanzas..."
Nadie conoce mi primer libro publicado, "Líricanalladas". Rescato un epigrama que debe ser el más corto, el título tiene más letras que los versos: 
MASOQUISMO
Tú y yo.

- ¿Qué libros nunca has podido terminar de leer?
- Las novelas. No las nombro, pero no paso de la primera hoja en algunos casos. Si son autores cototudos, como García Márquez, Cortázar, Borges, leo de un tirón...todo. A muchos "grandes", oigo que los citan, nombran, que los ponen como especies de pirámides de la literatura universal, como Proust, Joice y una sartalada de nombres...los veo de lejitos. Un amigo me trajo de Alemania El Ulises y pasé una semana completa, leyendo con deleite...la introducción. ¡Qué manera de amontonar paja molida y qué manera de balbucear tonteras el "prologuista". Hasta el uso de tal o cual letra tiene sentido y esas cosas. Da nauseas. Lo digo, sin tocar aún el libro, su texto. Me pregunto si un libro de esa índole, escrito poniendo vértebra por vértebra en infinitos códigos secretos y hasta desentrañables (según el sesudo prologuista) es capaz de pasar la prueba del bostezo.

- ¿Qué poeta chileno no volverás a leer jamás?
- Cuando uno es fanático, enfermo de literatura, no hay poetas para no leer. Sí, poetas que uno empieza a leer y deja el libro en el inicio. Pero se trata de casos especiales, rimadores o modernistas de esos que hacen loas. Lo anterior no quiere decir que no respete esa poesía: la leo con pasión en Quevedo y Góngora, versos escrito en ese contexto: el del Siglo de Oro español.

- ¿Cuál es para ti el gran libro olvidado de la poesía chilena?
- El Sol y los Acorralados Danzantes, de Sergio Mansilla. Los Territorios, de Carlos Trujillo. Karra Maw'n, de Riedemann. Un grande olvidado como poeta, Alfonso Alcalde, por "Panorama Ante Nosotros". Un mamotreto que uno lee de principio a fin sin bostezar nunca. Olvidados de los iluminados de la crítica oficialista. Nosotros no los olvidamos.

- ¿Cuál fue el último libro de poesía chilena que leíste?
- Brujas de Uniforme, de Armando Uribe. Una extrema melcocha de diálogos de los generalillos durante el golpe y textos al estilo de los coros griegos. Duro, exasperante.

- ¿Qué libro estás leyendo ahora?
- Canon Poético de Chile. Un libro de entrevistas a los "grandotes" de la poesía, vivos: Rojas, Parra, Linh, Teillier, etc. Algo debe haber, porque me interesan mucho estas lecturas, de morbosidad, de curiosidad que raya en el copuchentismo, porque las entrevistas las leo de corrido. Ojo, uno saca deliciosas conclusiones de ellas. Parra confiesa que Poemas y Antipoemas fueron a un concurso literario. Linh da cuenta de una vida realmente de perros. Silva Acevedo, con sus Lobos y Ovejas, demuestra que un poeta de repente le achunta y saca no sé dónde un libro que pasará a ser clásico. Lo que se da en todos ellos es que el oficio ha sido asumido a concho.

- ¿Qué piensas de los Premios literarios?
- Hay premios y premios. Según Parra, la poesía no es una carrera de caballos. Pero, Poemas y Antipoemas viene de un concurso literario de la Sech. En mi caso, me ha servido para "probar" un libro. Si gana o saca mención, algo de nivel tiene, aunque eso también es subjetivo: depende del o los jurados. No envío libros a concursos en los que juraba tal o cual, porque se sabía que gustaba de la poesía con rima y del año del cuete. Si estaba Millán, Zurita, Floro, Quezada, Rojas, bien. Pongo en buen pie a los concursos, especialmente porque disminuyen la posibilidad de arreglines. No me agradan esos premios en los que alguna fundación designa o nombra o postula. Eso da para algún lobby, embajadas culturales y otras yerbas. Creo que el Premio Fundación Neruda se desvirtuó por eso. Tres o cuatro de los premiados se lo merecen. Ni uno solo más: Zurita, Trujillo, Riedeman y (si se lo dieron) Millán.

- ¿Quién te gustaría que recibiera el Premio Nacional de Literatura?
- Jorge Teillier, post-mortem. No se me ocurre ninguno de ahora. Ninguno, por supuesto, de los novelistas superventas chilenos, menos algunos expertos en novela negra, de ésas que se hacen y fabrican en serie. En unos veinte años más, cuando le quite la poesía que le sobra y distrae al lector, el único nadador choro, puntudo y que se gana al lector: Hernán Rivera Letelier.

- ¿Qué te parece este Chile ad portas del Bicentenario? ¿Su política cultural para con la Poesía?
- Los poetas escriben para publicar. Se busca que los lectores lean nuestros libros. Los libros son carísimos. Los poetas, sin pitutos, sin compadres, no enquistados en el poder, no pueden publicar. Y así, la ecuación se va cerrando hacia un final sin solución. ¿Hay una editorial que acoja a quien -de nivel, pero ajeno al marqueteo- desee postular un proyecto de edición? Hasta no hace mucho, el Consejo del Libro publicaba a Premios Nacionales y "clásicos". o sea, un 0,00000000000 % de los poetas. El resto somos todos los otros. Un chiste. Y uno déle email a la gente de cultura de Santiago y Puerto Montt, indicándole sabanillas de sugerencias a fin de que esas platas lleguen a los verdaderos artistas (¿por qué se entrega millones a las universidades?, ¿qué clase de casa de estudios pichirichi son si no tienen plata para proyectos culturales?) y nunca escucharon ningún consejo de nadie. ¿Cuál política cultural, de qué bicentenario?

- ¿Qué palabras le dirías a alguien que está comenzando en esto de la poesía, alguien que ha decidido ser poeta?
- Que no es un chiste, que tiene que dejarse arrastrar por su pasión. A ojos cerrados, como cuando uno se enamora a todo chancho y no escucha palabras cuerdas de nadie. Que se deje llevar por su fanatismo y que esté siempre intentando romper los moldes tradicionales con algo o mucho de locura.

- ¿Cuáles son los 10 libros que recomiendas leer?
- Coplas por la Muerte de su Padre, Muertes y Maravillas, Residencia en la Tierra, Homenaje a los Indios Americanos, Canto Cósmico, Cien Años de Soledad, Altazor, Poemas y Antipoemas, El Aleph, Obras Completas de Quevedo, El Quijote, creo que me pasé. Purgatorio, de Zurita.

- ¿Qué cosa últimamente te quita el sueño? 
- Todo lo que pasa en Chile con los escritores. Las dificultades para editar. Para sobrevivir, para, incluso, comer. Digo, si uno se dedica sólo a escribir. Lo caro que son los libros. La dirección hacia una cultura de arte light a la que dirigen las políticas de gobierno.

- ¿Qué te escandaliza?
- Tanto y tanta cara de raja - me refiero a poetas - que se enquistaron en el poder y se han mamado todos estos años cuanto Fondart, Fondo del Libro y Fundandes han querido. De sus proyectos, nadie sabe qué ha quedado. Es tirar la plata. Yo no daría siete millones de pesos por un premio literario que multiplicado por cinco (géneros literarios) da 35 millones de pesos. Se podrían publicar quince libros dignos al año con esa plata: la del premio Obras Inéditas del consejo del Libro.
Cuando me enteré que los enfermos mentales de Pinocho arrojaban a chilenos al mar, amarrados a rieles, pensé que nada, de ahí en adelante, me sorprendería.

- ¿Me gustaría que a ti mismo te hicieses una pregunta - que nadie más te ha hecho- y te la respondieras. Una que nadie ha tenido la gentileza de hacerla?
- ¿Por qué cresta te metiste a las patas de los caballos, siendo que si hubieras sido ingeniero en cualquier lesera estarías hasta las tusas de plata?

- Y por último ¿A qué le tienes miedo?
No sé, aparentemente a nada. Pero uno hace pesadillas, grita y pareciera que ese miedo está ahí, esperando salir. Tal vez a la soledad, aunque ya pasé por eso.



- De "Versos que gotean savia y semen" -


PRIMIGENITUDES. 

Todo es agua y en sus átomos: poemas 
que flotan y van a la deriva como euglenas
en su caldo primigenio
                            óvulos y espermios
versos y palabras
que las olas dejan
                tibios
                         a orillas
                                       de la playa
cuando baja la marea.




LA POESÍA NO PRECISA DE PALABRAS.

La poesía -aquí-
no necesita alcanzar la dimensión de la palabra.

A ratos
se gotea
por todos los costados
y hay que dejarla así
difusborboteando
bombeando al corazón su muerte y su misterio.


Y en la humedad se lee su raíz.

A simple vista puede verse el gen 
hereditario de la luz
o el electrón que cambia el curso de la vida cotidiana 
saliendo -incandescente- de su órbita 
y liberando imagen.

Entonces no es preciso
hacer poemas: basten el ligero resplandor
y el orificio que dejan
las palabras ausentes.



VERSIÓN DEL MITO.

Antes de ser mitología 
e ir de boca en boca 
o de generación en generación 
según los eruditos
                           fui un tipo como ustedes 
el típico hogareño 
bueno para la pilsen 
y la televisión.

Ocurre que montamos una obra de teatro 
y no me pude sacar al personaje.

El resto lo hicieron ustedes
adictos a la lluvia 
y la épica tradicional.




LA LUJURIA ES UN FRONDOSO BOSQUE 
DE HOJAS PERENNES.

Ella y él se internan en el bosque.

La idea no es fijar lugares: van dejando 
palabras y poemas* 
para que punce y siga el rastro la lujuria 
y les suba por el cuerpo 
cuando llegue la hora de los besos y caricias 
en rincones y sinuosas lomas
de la anatomía humana.

La idea es entrar al bosque
y perderse para siempre.

* : tan inéditos los versos que al pisarlos crujen como ramas secas.




IMAGEN.

Todo puede ser posible aquí:
incluso el sol 
enmarañado entre las murras 
y todo picoteado de pájaros.





DESCARGOS DEL TRAUCO.

Se me acusa de forzar a las doncellas
de acoso sexual
                    nnabusos deshonestos
y caricias y besos en lugares y lunares
que si digo
                   no queda nadie en pie.
Mitologías 
                   cuentos
                   nnnnchilotadas: las cabras 
vienen por su cuenta y optan a veces
por quedarse para siempre en la espesura.

Vean
              son aquéllas
                                           ésas que parecen matorrales
con flores que gotean savia y semen.




VERSIÓN DE LLUVIAS.

La lluvia es parte de la historia aquí.

No se puede hacer turismo con la lluvia
te mojas
           y -mágicamente- 
                                empiezas a entender
que todo tuvo aquí su origen.




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