martes, 30 de septiembre de 2014

SAMUEL VILLEDA ARITA [13.510]


SAMUEL VILLEDA ARITA

Nació en San Marcos de Ocotepeque, Honduras, el 12 de Mayo de 1940. Es Psicólogo, catedrático universitario, escritor y poeta.

En el año 2010 la Presidencia de la República de Honduras le ha concedido el Premio Nacional de Literatura “Ramón Rosa”. 

En el 2006, la Universidad Metropolitana de Honduras le brinda homenaje amenizada con una noche cultural; 2l 22 de Junio del mismo año, La Universidad Católica de Honduras le otorga el galardón "María a las Artes" "por ser digno representante de la cultura y las artes dentro y fuera de nuestro país".También en ese año la Sociedad Literaria de Honduras lo declara: Poeta de Honor.

Los Juegos Florales de San Marcos de Ocotepeque fueron inaugurados con su nombre en 1989.

La Alcaldía Municipal de ese mismo lugar lo declara en el 2001, hijo predilecto y lo galardona con el título de Excelencia Ciudadana; asimismo, en el 2002, se inaugura el edificio y la Biblioteca Pública "Samuel Villeda Arita ".En ese mismo año, el Señor Presidente de la República, Ricardo Maduro, le otorga, en la entrega de los Premios Nacionales, Pergamino especial de Honor "en reconocimiento a la calidad de su obra literaria".

Ese mismo año el Ministerio de Cultura Artes y Deportes le concede el Laurel de Oro en la rama de literatura, La Sociedad Literaria de Honduras, la Asociación de Escritores, la Alcaldía Municipal de Santa Rosa de Copán y la de Esquías, la Escuela Bilingüe Dowell, lo estimularon con pergaminos especiales ,y siguen los reconocimientos por parte de organizaciones culturales. Forma parte de tres  Antologías mundiales editadas por el Gobierno de Alemania; dos en libros, en uno  aparecen poesías en cada uno de los idiomas y en el otro  aparecen poesías de los poetas representantes de cada país, escritas con puño y letra de los autores; también , una antología en CD, donde los autores leen sus trabajos triunfadores. En la Enciclopedia Hondureña su nombre integra el elenco de escritores. Su poesía aparece reproducida en disco impreso en México, declamada por Gonzalo Domínguez y patrocinado por el Ministerio de Cultura de Honduras.

PREMIOS  OBTENIDOS: En POESÍA, un total de 15 premios.  Tres primeros lugares en países extranjeros   (Alemania: Expo 2000 Projert. Anna Blume. Hamover, 1999. Panamá: Certamen Centroamericano " Diana  Morán", Universidad de Panamá,1991.    Argentina: Certamen Literario Fundación Givré, Buenos Aires, 1985) y 12 a nivel nacional, entre ellos: Asociación de Escritores de Honduras, 2001; Certamen Centroamericano Juan Ramón Molina, Ministerio de Cultura, 1984; Juegos Florales de Santa Rosa de Copan, 1996; Lira de Oro del Grupo Ideas en 1980 y 1981; Grupo Rotaract,1980; Sociedad Pro Cultura, Santa Rosa de Copan, 1958; Certamen Literario Gabriel Kattán, San Pedro Sula, 1996 y 2000, segundo premio; Sociedad Literaria de Honduras, 1970; otros.CUENTO, primeros lugares :Asociación de Escritores de Honduras, 2002 y 1999; Revista Vitrina, Diario La Prensa,1998;Juegos Florales de Santa Rosa de Copán; 1995, Lira de Oro del Grupo Ideas,1993, Universidad Nacional Autónoma de Honduras,1973, etc. NARRATIVA: Primer Premio Certamen Centroamericano Froylán Turcios, Ministerio de Cultura y Turismo, 1983, y Primer Premio Concurso Cultural Psicológico "Siempre", Facultad de Psicología de la U.N.A.H, 1978.

OBRAS PUBLICADAS: La Piedra Sonadora, cuentos,2005; Poesías Premiadas, recopilación antológica de todas las obras premiadas, Ministerio de Cultura, 2001; La Edad del Tiempo, cuentos para jóvenes, Congreso Nacional,2001; Poesía para Niños, Congreso Nacional, 2000,( dos ediciones más).El País del Silencio, novela, 1990; Tiempo Adentro, poesías,1985; Las Cosas de mi General, narrativa, Ministerio de Cultura y Turismo,1984, 4 ediciones; El País de las Voces, cuentos, 1976; Al Pie del Ticante, poesías,1970; Canto al Obrero, poesía, 1970.

GRUPOS LITERARIOS: Asociación de Escritores de Honduras; Sociedad Literaria de Honduras; Asociación Pablo Neruda, otros.





VIENTO ARRIBA

Un día de estos,
ensillaré la idea,
tomaré a la Patria de la mano
y me iré viento arriba.

Le cambiaré la música al jilguero,
le quitaré al pinar los viajes largos
y las heridas a los pasos lentos;
le enseñaré al venado la justicia,
al Tucán como esquivar la calma
Y  al ecosistema a defenderse.

Subiré hasta la cumbre
y juraré por tanto hermano muerto:
por el que cayó pidiendo tierra,
por el que destruyó el hambre.
por tantos otros.

(Ella estará sentada cara al viento)

Le enseñaré sus valles,
le diré que por ellos
caminaron a pie sus bisabuelos;
le contaré otra historia
antes de continuar por el sendero.

Le ocultaré el dolor del gran silencio,
que la ciudad así es tiempo ebrio
y que anda en las calles la neurosis
vestida de elocuencia.
No le diré, que ahí se muere un niño,
como muere un anhelo o un anciano
sin transición siquiera;
que en ella, no hay lugar a la justicia,
ni al quejido,
ni al señor que pide una limosna.

(Ella me mirará sin comprenderme)

Si oímos el retumbo de un disparo
le diré que fue el trueno;
si vemos campesinos masacrados
le diré que fue el rayo,
o si acaso un ciudadano es asaltado
le diré que es un juego.
Ella, no debe mirar cosas extrañas,
ni la sangre pudriéndose en el polvo,
ni héroes trigueños olvidados,
ni señales de luto en las fronteras;
no debe ver al pájaro soborno
ni el nido de sus cómodos empeños;
no debe ver a su hermana libertad
viajar así tan tímida y sin alba.

No le diré  -aunque me ahogue el ansia---
que sólo en su verdad d descansa el pueblo.

Callaré que el dolor transita altivo
por las venas humanas de las calles,
que los niños platican con el hambre
y que hay sudor constante en las espaldas.
Callaré que en la cárcel vive el hombre
a punta de abandono y deterioro,
que en las calles transita el sobornado
con una dignidad configurada;
o que, el enfermo mental vive en los parques
elaborando caracolas de aire.

Callaré tantas cosas
para que el dolor no caiga de repente.

Si acaso se me duerme entre los brazos
la dejaré soñar
que va con su muñecas por el aire.





CONFIDENCIA

He vuelto a tu sepulcro para contarte cosas,
no es que te crea allí, tendido en el letargo,
por que sé,  que estás en el viento,
y ante todo:
en la conciencia del que acordó tu muerte.

Por que sé,   que estas en la Patria
y en esa otra que está presta a nacer;
por qué estás en tu familia,   en tus amigos,
y por que  le costará al olvido sitiarte en su poder.

Pero eso no es el caso.

Al que le diste fuerza aquella tarde
que se sintió  morir por la tristeza
superó esa crisis
y hoy hace  fuego con la idea.

Al que arengaba estudiantes,
le compraron la voz,
pero se les olvidó comprarle la mirada;
al profesor que hilvanaba protestas
y quería construir tantas justicias
es funcionario ahora y eso no le importa;
al que apareció en la tele
queriendo controlar los altos precios
está de embajador en otra sombra;
aquél que se jactó de ser tu amigo
y que era dirigente sindical
y quería poner igualdad a juego idea,
es hoy un gran señor de los silencios;
al maestro que admiraste tanto
por su humildad y sus consejos
hoy le  pinta los ojos al gobierno.
En cuanto a tus amigos poetas,
siguen siendo disparos de alegría
pero con un trotar un poco lento.
Te diré con tristeza,
que el pueblo sigue equivocado al elegir gobernantes.

Pero   tampoco vine a eso.
Vine a preguntarte si ahí donde te encuentras
te acuerdas de nosotros tus amigos;
si hay en el cielo niños pobres,  campesinos, obreros
y ese tipo de gente  que vivió sin historia.
Vine a pedirte que guardes un lugar a nuestros sueños,
y me saludes a pleno corazón,  con alegría,
pletórico de amor y entusiasmo:  a Pablo Neruda,
a Rubén Darío a Juan Ramón Molina,
a Claudio Barrera, a Jaime Fontana, a Raúl Gilberto Tróchez,
a Daniel Laínez, a Jacobo Cárcamo a Clementina Suárez. a Lucila Gamero.
a Felipe Elvir Rojas. En fin ....a todos los poetas.




NO HAY EDAD PARA AMAR

Como ha pasado el tiempo con su intención  de niña
que va hacia la escuela de otra nueva edad.
Los recuerdos más bellos se han ido acurrucando
para volverse lentos y dejar de jugar;
para vivir en silencio su lejana verdad
y permitirle al alma que no se sienta mal.

Todo se ha ido haciendo un misterioso altar:
las largas caminatas buscando en sus tanteos
la ruta del amor;
el ocaso, la cumbre, la noche de la idea
y el sensual momento volviendo a ser feliz.

Como ha ido el tiempo cubriendo los recuerdos
con su otra verdad;
dejando a flor de olvido algunos no tan gratos
y las ansias pasadas jugando a ser feliz.

Como ha pasado el tiempo y nosotros seguimos
sin saber como fue;
ha entrado en el cuerpo el temblor de otra piel,
el ártico al cabello, el otoño al mirar.
El nido se ha quedado con polluelos de sueños
y el gemido airado y el sudor sexual
se han quedado quietos,
como quieta se queda después la tempestad.

Como ha pasado el tiempo y aunque el cuerpo  diga
que es hora de callar,
el alma sigue joven y el corazón abierto
a las formas de amor.
No hay edad en el tiempo, ni vejez al gozar,
siempre habrá primavera si regamos el alma
con la lluvia de amor;
si queremos que broten flores frescas y bellas
de la cruel soledad,        solo basta entender,
que lo que hay que cambiar
es la forma interior
de querer y pensar.





ELLA 

Cuando la veo tanteando la esperanza
y amontonando esfuerzos con la escoba,
pienso en los besos grandes
y en la mirada aquella
tan llena de sonrisas y de tardes.
Pienso en la alegría que le robó mi insulto
y en su juventud que marchitó mi mayo,
pienso en sus proyectos y en sus otras tardes.

Cuando la veo a plena madrugada
vigilando las sendas de la fiebre
por donde viaja con su sueño mi hija,
mido sus angustias prolongadas,
mis trasnochadas horas
y las palabras llenas de fermento;
me recuerda la rueda de bohemios
hilvanando proyectos
a contrabando del hogar que espera.

Cuando la veo así, tan maternal,
tan llena de jardines en sus actos,
me reprocho las horas malgastadas,
quisiera borrar la inútil carcajada,
los pensamientos crueles,
la cita puesta en brazos de la amante.

Cuando la veo tan bondadosa,
con tanto años en su llanto,
recogiendo esperanzas para luego tirarlas
y  verlas como caen al olvido,
quisiera hacerla joven, pero ya es tarde,
pues podaron mis frases su sonrisa
y la acostumbré a viajar por mis silencios.

Cuando la veo,
aunque lo duden,
sufro.






ESTOY CONTENTO CON MI EDAD

Estoy  contento con mi edad.
Veo que salen  de mis manos
pájaros  sonoros
y retoman el vuelo de sus antepasados.

Llevan el mensaje de paz, de amor y humildad
y prosiguen  el vuelo con la seguridad
que el tiempo poco a poco me limita.
Llevan el abrazo fraterno.      El canto de la fe.
Vuelan hacia  los  descamisados,
hacia los abandonados,
hacia los que no tienen mirada
o  les falta la voz
o  ponen su dolor en otra historia.
Hacia aquellos que sacan el hambre al sol
para quitarle el color que los espanta.

Vuelan, hacia los que tienen una estrella en la mano
y no dejan que salga su luz a refulgir.

Vuelan con la seguridad
de tener la verdad como bandera;
de querer a su Patria a pesar de sus yugos,
de sus heridas,    de sus mancillas.
A pesar de verla vagar sin liderazgo,
sin metas definidas,
sin sonrisa donde pueda descansar su alma.

Vuelan hacia los niños
que persiguen luceros escapados
con sus hondas de hambres;
hacia  la  madre
que a fuerza de sudor y golpes lentos
mantiene la sonrisa del fogón;
hacia la curva del abrazo
que a fuerza de pulir sus culpas dignas
se volvieron luceros;
hacia los que a pesar de todo
l es importa muy poco la pobreza;
hacia los que hacen de la mente un estallido
o de la ciencia un horizonte;
a los que le abren la puerta a Dios
para que entre un momento a descansar.

Esos  pájaros
que son de inmaterial belleza,
vuelan porque saben,
que este país que tuvo una alborada
puede tener también final feliz.


Estoy contento con mi edad.
Espero a los pájaros seguros
que regresen llenos de paz y humildad.







SEÑOR PRESIDENTE

Señor Presidente:
en las cosas sencillas
escuchará a la Patria
con mayor nitidez;
en ellas podrá verla plenamente
tal como es: humana.

En la sencillez de la montaña,
en el silencio de los pobres,
en la lágrima del niño;
en el que maduró a golpe espera,
en el que tiene destino a corto plazo,
en el niño que llevamos dentro.

En cualquier intención;
en la que hiere o cura heridas,
en la que construye la verdad
o hace una verdad de la mentira.

En cualquier cosa puede ver a la Patria;
en nuestra bandera, claro está,
pero véala sin estrellas,
solamente repleta de rostros, de palabras,
de ecología, de historias no contadas,
de intenciones heridas, de disparos ocultos,
de ansiedad o malestar andante.

Señor Presidente:
en todas las cosas
puede ver a la Patria;
pero ante todo,
búsquela en la sencillez de su alma.







EL ZOPILOTE

El paso cauteloso y  elegante
larga la toga, curva, puntiaguda,
la mirada clarísima y aguda
abriendo la matriz de lo distante.

¿En que pensará su corazón de vuelo
al hacer de los vientos aventuras?
¿Se sentirá el señor de la alturas
que tienes como trono al mismo cielo?.


Hay en su  negror   luto silente
sensación de velorio permanente
que precede al adiós definitivo;
aunque la gente lo ve con menosprecio
su porte en las alturas es tan recio
que se vuelve intocable y despectivo.






COMPROBACIÓN

Hay un inmenso dolor
Que lacera muy hondo
Al que pide limosna.
Un dolor,
Que a veces no entendemos
Porque no conocemos
Los latidos del hambre.

Es necesario, entonces,
Comprobar si al negarlos
No estamos profanando
Nuestro adentro.





AL HABLAR DE DIOS

Cuando hablemos de Dios
Tengamos en la mano
Un corazón dispuesto a alzar el vuelo.

Una frase que estalle
De fraternal reflejo
Y una sonrisa
Donde aleteen pájaros sonoros.

Cuando hablemos de él,
Tengamos el cuidado
De dar falso ejemplo.









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