martes, 17 de febrero de 2015

YAMILÉ PAZ PAREDES [14.931] Poeta de México


YAMILÉ PAZ PAREDES 

Nació en la ciudad de México el 10 de agosto de 1946. Poeta. Estudió la maestría en literaturas española y latinoamericana en la FFyL de la UNAM. Profesora de la UNAM y la UAM. Colaboradora de El Nacional, Factor, La Brújula en el Bolsillo, Letras Potosinas, Los Universitarios, Plural, y Sábado. Premio Latinoamericano de Poesía Plural por Alquimista de inmenso.

Obra publicada

Poesía: Fragmentos de una esfera, UNAM, Poemas y Ensayos, 1966. || El fuego sordo, Vidriales, 1977. || Cinco botellas al mar (colectivo), FEM, 1985. || El dulce sonido del hacha en tu cuello (poemas policiacos), IMC, Cuadernos de Malinalco, 1992.






Buenas maneras

El respetable anciano
soñaba
que un púber salaz
lo perseguía.







LOS QUE MURIERON Y NO SABEMOS NADA 

…Y aun tuvieron la osadía de impedirnos 
que les diéramos tierra 
y poderlos querer por las pequeñas cosas. 
No alcanzamos, siquiera, 
a doblar la rodilla hasta sus bocas, 
ni a preguntar por ellos a ellos mismos, 
o a conocer su amor a las montañas 
y qué simiente a diario iban sembrando; 
si un día tuvieron hambre o bicicleta… 
Tuvieron la osadía de impedirnos 
que creciéramos juntos 
(Nos faltó tiempo para estar más cerca 
y no podemos decir que les amamos). 
De ellos, uno por uno 
sólo tenemos el último retrato, 
la ira de su muerte 
ondeando en cada puño 
(Nos faltó tiempo para estar más cerca). 
Llegamos al final de su voz, 
y no sabemos nada. 
Su voz, su amor y su certeza 
no importaban. 
Tan sólo eran cadáveres 
—menos que eso— 
un número global sobre un papel en blanco. 
“Ciento cincuenta” (algunos dicen: treinta) 
—ni siquiera ciento sin cuenta números—, 
un sólo número, un número global, 
tan sólo eran cadáveres de último momento.

Tuvieron la osadía de impedirnos 
que creciéramos juntos. 
Tuvieron la osadía. 
No podrán impedirnos que regresemos 
y en nombre de su voz y de sus nombres, 
de lo que sí sabemos, 
a ellos, los podridos, 
los que nacieron muertos, 
les metamos un plomo 
en cada muerte. 
Entonces les pondremos un número 
—serán bastantes—. 
Seamos más nosotros.

Tlatelolco, octubre 6, 1968 
Año de la represión









No hay comentarios:

Publicar un comentario