viernes, 4 de diciembre de 2015

ENHEDUANNA [17.676] Poeta de Irak


Enheduanna

Enheduanna o Enkheduanna (2285–2250 a. C.) cuyo nombre también se ha transliterado como Enheduana, En-hedu-ana o EnHeduAnna ("en" significa sumo sacerdote o suma sacerdotisa, y "hedu" significa ornato, de manera que su nombre se puede traducir como "suma sacerdotisa ornato del dios, An"), fue una poetisa acadia así como Suma Sacerdotisa del dios de la Luna Nannar (Sin) en la ciudad-estado sumeria de Ur, hoy en Irak.

Es la primera persona de la que se conoce que detentó el título de "Sacerdotisa En", un papel de gran importancia política que a menudo llevaron las hijas de la familia real que dominaba en Mesopotamia; como Enmenanna, hija de Naram-Sin de Akkad, hasta la hija de Nabonid, rey de Babilonia en el siglo VII a. C.).

Enheduanna era tía del rey acadio Naram-Sin y fue una de las primeras mujeres de la historia cuyo nombre se conoce. Fue nombrada por su padre, el rey Sargón de Acad1 como suma sacerdotisa de Nanna o Nannar, el dios-Luna sumerio, una de las mayores divinidades del panteón mesopotámico, en Ur, durante el III milenio a. C.2 Su madre fue la reina Tashlultum.

Su nombramiento se considera un atrevido movimiento político por parte de Sargón para ayudar a cimentar el poder en el sur de Sumeria donde se encontraba la ciudad de Ur.

Continuó en el cargo durante el reinado de Rimush, su hermano. Fue durante el reinado de Rimush cuando se implicó en alguna forma de agitación política, expulsada, y luego eventualmente reinstaurada como suma sacerdotisa. Su composición Exaltación de Inanna o ‘nin me sar2-ra’ detalla su expulsión de Ur y su eventual reinstauración (Franke 1995: 835). Esto se relaciona con "La maldición de Acad" en la que Naram-Sin, bajo quien es posible también que Enheduanna sirviera, es maldecido y desterrado por Enlil. Tras su muerte, Enheduanna siguió siendo recordada como una figura importante, quizá incluso obteniendo un estatus semi-divino.

Evidencia arqueológica y textual

Enheduanna es bien conocida por fuentes arqueológicas y textuales. Su existencia como personaje histórico se encuentra bien establecida. Está el disco de alabastro con su nombre y su imagen, obtenido en la excavación de Gipar en Ur, que era la residencia principal de la Sacerdotisa En. Se encontró en los niveles Isin-Larsa (h. 2000–1800 a. C.) del Giparu junto con una estatua de la Sacerdotisa En Enannatumma. Y documentos históricos escritos indican que era hija del rey Sargón de Acad, el primer gobernante que unió el norte y el sur de Mesopotamia. 

Se obtuvieron dos sellos con su nombre, pertenecientes a sus sirvientes y que datan del periodo sargónida, al excavar el Cementerio real en Ur.

Se hicieron muchas copias de la obra de Enheduanna, muchas de ellas con fecha de cientos de años posteriores a su muerte, y se mantuvieron en Nippur, Ur y posiblemente Lagash junto con inscripciones reales que indican que eran de alto valor, quizá igual a las inscripciones de reyes (Westenholz 1989:540).

Su obra literaria

Los eruditos históricos y literarios la consideran como posiblemente el autor y poeta más antiguo cuyo nombre se conoce. Escribió los primeros textos que se pueden atribuir a un autor. Es también la única mujer entre los grandes autores de la literatura mesopotámica. Sus temas son religiosos: himnos al dios Nannar y a su templo de Ur, mas también a la diosa Inanna, protectora de la dinastía de Akkad.

Enheduanna compuso 42 himnos dirigidos a templos de todo Sumer y Acad incluyendo Eridu, Sippar y Esnunna. Los textos se han reconstruido a partir de 37 tabletas de Ur y Nippur, la mayor parte de las cuales datan de los periodos Ur III y Viejo Babilonio (Sjöberg y Bergman 1969:6–7). Esta colección se conoce generalmente como 'Los himnos de los templos sumerios'. Los himnos de templos fueron la primera colección de su clase; en ellos Enheduanna afirma: “Rey mío, algo se ha creado que nadie ha creado antes.” La copia de los himnos indica que estos himnos de templos se usaron mucho tiempo después de la muerte de Enheduanna y se tenían en alta estima. Los "Himnos del templo sumerio" están considerados como uno de los primeros intentos de una teología sistemática.

Su otra obra famosa es la Exaltación de Inanna o 'Nin-Me-Sar-Ra' que es una devoción personal a la diosa Inanna y también detalles de la expulsión de Enheduanna de Ur.

Además, eruditos como Hallo y Van Dijk, sugieren que ciertos textos no atribuidos a la misma podrían ser también obra suya.

La autoridad de Enheduanna suscita el tema de la educación femenina en la antigua Mesopotamia. Se conoce que esposas de los reyes encargaron poesía o, quizá, la compusieron ellas mismas y a la diosa Nindaba se atribuye actuar como escriba. Como Leick señala "hasta cierto punto los epítetos descriptivos de diosas mesopotámicas revelan la percepción cultural de las mujeres y su papel en la sociedad antigua".

Lista de composiciones de Enheduanna

Nin-me-sara, "La exaltación de Inanna", 153 versos, editado y traducido primero por Hallo y van Dijk (1968), más tarde por Annette Zgoll (1997) en alemán. Los primeros 65 versos se dirigen a la diosa con una serie de epítetos, comparándola con An, el dios supremo del panteón. Luego, En-hedu-ana speaks en primera persona expresa su infelicidad por estar exiliada del templo y las ciudades de Ur y Uruk. En-hedu-ana pide la intercesión de Nanna. Los versos 122–135 recitan atributos divinos de Inanna.
In-nin sa-gur-ra (nombrada por incipit), 274 versos (incompleto), editado por Sjoberg (1976) usando 29 fragmentos.
In-nin me-hus-a, "Inanna y Ebih", primero traducido por Limet (1969)
Los himnos del templo, editados por Sjoberg y Bergmann (1969): 42 himnos de longitud variada, dirigidas a los templos.
Himno a Nanna, editado por Westenholz
La mayor parte de la obra de Enheduanna está disponible en traducción en el Electronic Text Corpus of Sumerian Literature ("Cuerpo de texto electrónico de literatura sumeria"). También ha sido traducido y compilado en una narración unificada por el erudito sumerio Samuel Noah Kramer y la poetisa Diane Wolkstein. Su versión, publicada bajo el título Inanna, Queen of Heaven and Earth: Her Stories and Hymns from Sumer, fue publicada por Harper Perennial en 1983.

Westenholz editó otro himno fragmentario dedicado a En-hedu-ana, aparentemente por un compositor anónimo, indicando su apoteosis, convirtiéndose en una deidad tras su muerte.

En la cultura moderna

La autora de Minesota Cass Dalglish ha publicado una adaptación poética contgemporánea de Nin-me-sar-ra. La analista jungiana Betty De Shong Meador ha traducido obras de Enheduanna y escrito dos libros sobre el tema, Inanna: Lady of Largest Heart and Princess, priestess, poet: the Sumerian temple hymns of Enheduanna. La poetisa Diane Wolkstein, con el erudito sumerio Samuel Noah Kramer, compiló los poemas de Enheduanna en un poema épico unificado, Inanna: Queen of Heaven and Earth,. La versión de Wolkstein a su vez inspiró otras varias obras poéticas: Queen of Swords de Judy Grahn, The Descent of Alette de Alice Notley, y Among the Goddesses de Annie Finch.

Enheduanna es el sujeto del episodio "Los inmortales" de la serie científica para la televisión Cosmos: A Spacetime Odyssey, donde Christiane Amanpour le pone la voz.

En el libro "Los hijos de los días" de Eduardo Galeano, se hace referencia a Enheduanna en la página 399:

Enheduanna vivió en el reino donde se inventó la escritura, ahora llamado Irak, y ella fue la primera escritora, la primera mujer que firmó sus palabras, y fue también la primera mujer que dictó leyes, y fue astrónoma, sabia en estrellas, y sufrió pena de exilio, y escribiendo cantó a la diosa Inanna, la luna, su protectora, y celebró la dicha de escribir, que es una fiesta, como parir, dar nacimiento, concebir el mundo.




ENHEDUANNA, LA PRIMERA ESCRITORA

Los poemas de Enheduanna están dirigidos a la diosa Sumeria del amor, Innana: le habla a una deidad que a veces trae la felicidad y a veces el desastre sobre la tierra.

Estas 7 estrofas pertenecen a un sólo poema, llamado "La exaltación de Enheduanna a Innana", que contiene un total de 18. Representan una muestra parcial de su estilo poético, y pueden completarse en una segunda presentación, más adelante. Pero ahora, me he atrevido a agregarle otras versiones, ya que una escritura en una lengua tan antigua (y 'muerta', como se las llama cuando ya no las habla nadie) seguramente debe originar distintos ritmos, composiciones (son himnos, cantos, no hay que olvidarse de eso tampoco) y estilos. La idea de este trabajo es dar a conocer algún rostro en me-
dio de las palabras. Un rostro facilita -o debería tender a hacerlo- asociar las palabras con un cuerpo viviente: traer de un fuerte soplido de la memoria del mundo algo muy lejano y olvidado, al presente.
¡Ah! En la Universidad de Yale se guardan: un disco de 25  cms. de diámetro, en piedra caliza, en el que aparece la imagen de Enheduanna, acompañada por tres mujeres, y las tabulae cuneiformes en los que se hallan inscriptos estos versos.


"LA EXALTACION DE ENHEDUANNA A INANNA"

l. INNANA Y LAS ESCENCIAS DIVINAS

Señora de todas las escencias, luz plena,
buena mujer vestida de esplendor
a quien el cielo y la tierra aman,
amiga de templo de An,
tu llevas grandes ornamentos,
tú deseas la tiara de la alta sacerdotisa
cuyas manos sostienen las siete escencias,
O mi señora, guardiana de todas las grandes escencias,
las has escogido y colgado
de tu mano.
Has reunido las escencias sagradas y las has puesto
apretadas sobre tus pechos.



2. INANNA Y AN

Como un dragón has cubierto el suelo
de veneno.
Como el trueno cuando ruges sobre la tierra,
árboles y plantas caen a tu paso.
Eres una inundación descendiendo desde una montaña,
¡Oh primaria,
diosa lunar del cielo y de la tierra!
Tu fuego sopla alrededor y cae sobre nuestra nación.
Señora montada sobre una bestia,
An te da cualidades, órdenes sagradas,
y tú decides.
Tú estás en todos nuestros grandes ritos.
¿Quién puede entenderte?



3. INNANA Y ENLIL

Las tormentas te prestan alas, destructora de nuestras tierras.
Amada por Enlil, tú vuelas sobre nuestra nación.
Tú sirves a los decretos de An.
Oh mi señora, al oir tu sonido,
colinas y llanuras reverencian.
Cuando nos presentamos ante tí,
aterrados, temblando en tu clara luz tormentosa,
recibimos justicia.
Nosotros cantamos, nos lamentamos, y lloramos ante tí
y caminamos hacia tí a través de un sendero
desde la casa de los enormes suspiros.



4. INANNA E ISHKUR

Tú lo derribas todo en la batalla.
Oh, mi señora sobre tus alas
llevas la segada tierra y embistes enmascarada
en una atacante tormenta,
ruges como una rugiente tormenta,
truenas y sigues tronando, y resoplas
con vientos malignos.
Tus pies están llenos de inquietud.

En tu arpa de suspiros
yo escucho tu canto fúnebre.




5. INANNA Y LA ANUNNA

Oh, mi señora, la Anunna, los grandes dioses,
aleteando como murciélagos delante tuyo,
se vuelan hacia los farallones.
No tienen el valor de caminar
delante de tu terrible mirada.
¿Quién puede domar tu furibundo corazón?
Ningún dios menor.
Tu malevolente corazón está más allá de la templanza.
Señora, tu sedas los reinos de la bestia,
tú nos haces felices.
Tu furia está más allá de la templanza,
¡Oh hija mayor de Suen!
¿Quién te ha negado alguna vez reverencia,
señora, suprema sobre la tierra?



6. INANNA Y EBIH

En las montañas en las que no eres venerada
la vegetación está maldita.
Tú has convertido en cenizas sus grandes entradas.
Por tí los ríos se inflan de sangre
y la gente no tiene nada que beber.
El ejército de la montaña va hacia tí cautivo
espontáneamente.
Saludables hombres jóvenes desfilan ante tí
espontáneamente.
La ciudad danzante está colmada de tormenta,
conduciendo a los hombres jóvenes hacia tí, cautivos.




7. INANNA Y LA CIUDAD DE URUK

Has dicho tu sagrado mandato sobre la ciudad
que no ha declarado:
"Esta tierra es tuya,"
que no ha declarado:
"Le pertenece a tu padre y al padre de tu padre,"
y tú has bloqueado su paso hacia tí,
tu has alzado tu pie y abandonado
su granero de la fertilidad.
Las mujeres de la ciudad ya no hablan de amor
con sus maridos.
Por las noches ellos no hacen el amor.
Ya no están desnudas delante de ellos,
revelando íntimos tesoros.
Gran hija de Suen,
impetuosa vaca salvaje, suprema señora comandante de An,
¿quién se atreve a no venerarte?




DEl "HIMNO A INANNA"

Señora de todos los poderes
En quien la luz aparece,
Una luz radiante
Amada por Cielo y Tierra,
Tiara-coronada
Sacerdotisa del Más Alto Dios,
Mi Señora, tú eres la guardiana
De toda grandeza.
Tu mano sostiene los siete poderes:
Tú alzas los poderes de ser,
Tú los has colgado sobre tus dedos,
Tú has reunido los muchos poderes,
Los has abrochado ahora
Como collares sobre tu pecho.


*


Como un dragón,
Envenenaste el suelo-
Cuando le rugiste a la tierra
En tu trueno,
Nada verde podía vivir.
Una inundación cayó de la montaña:
Tú, Inanna,
Primera en el Cielo y en la Tierra.
Señora cabalgando una bestia,
Tú lloviste fuego sobre la cabeza de los hombres.
Tomando tu poder del Altísimo,
Señora de los grandes ritos,
¿Quién puede entender todo lo que es tuyo?


*


Fue en tu servicio
Que entré por primera vez
En el templo sagrado,
Yo, Enheduanna,
La más alta princesa.
Portaba el canasto ritual,
Cantaba tu alabanza.
Ahora he sido arrojada
Al lugar de los leprosos.
Llega el día,
Y la luminosidad
Es oculta a mi alrededor.
Sombras cubren la luz,
La entapizan en tormentas de arena.
Mi bella boca sólo conoce la confusión.
Aún mi sexo es ceniza.



*


Oh, mi Señora 
Bienamada del Cielo,
He dicho tu furia con verdad.
Ahora que su sacerdotisa
ha regresado a su lugar,
El corazón de Inanna se restaura.
El día es auspicioso,
La sacerdotisa está vestida
En hermosas túnicas,
En femenina belleza,
Como en la luz de la ascendente luna.
Los dioses han aparecido
En sus legítimos lugares,
El umbral del Cielo exclama "¡Salve!"
Alabanza a la destructora dotada de poder,
A mi Señora envuelta en belleza.
Alabanza a Inanna.



ALGUNAS REFERENCIAS

INANNA es la gran diosa de Uruk; en Sumerio (una lengua extraña en el sentido de que no se han podido establecer sus orígenes, ni su relación con otras lenguas) su nombre significa "Señora del Cielo" -originalmente "Nin-an-ah"; es la diosa del amor y de la fertilidad y más tarde se la dotó con los atributos celestiales de la semítica Ishtar.

AN: o Anu, el cielo y el dios de los cielos, el hijo de Anshar y Kishar y el padre de Ea.

ANUNNA: también llamados Anunnaki, generalmente los dioses de las infraregiones; en el texto "El viaje de Inanna al Infierno", del cual publicaremos fragmentos próximamente, son los siete jueces del infierno.

ENLIL: es el Dios del aire universal, el dios principal de Nippur (la ciudad sagrada de los Sumerios). Su templo mayor se denominaba 'Ekur', 'La ciudad resplandeciente'.

URUK: es la ciudad bíblica de Erech, la moderna Warka, una importante ciudad del sur mesopotámico, en la que Inanna tenía su templo principal.


BIBLIOGRAFÍA

William HALLO. The Worlds Oldest Literature. Studies in Sumerian Belles-Lettres. Brill, 2009.
Thorkild JACOBSEN. Treasures of Darkness. Yale Univ., 1976.
Aliki BARNSTONE. Women Poets from Antiquity to Now.  Schoken Books, 1992.
Charles DORIA/ Harris LENOWITZ. Origins. Creation Texts from the Ancient Mediterranean. Anchor Books, 1976.
Jerome ROTHENBERG. Technicians of the Sacred. A Ravage of Poetry from Africa, America, Asia, Europe & Oceania. Univ. of Calif. Press, 1985.
N.K. SANDAS. Poems of Heaven and Hell in Ancient Mesopotamia. Penguin, 1971.
William HALLO/ J.J. Van DIJK. The Exaltation of Inanna. Yale Univ. Press, 1968.
Diane WOLKESTEIN/ Samuel Noah KRAMER. Inanna, Queen of Heaven and Earth. Harper & Row, 1983.
Jane HIRSHFIELD. Women in Praise of the Sacred. Harper, 1994.

http://inutilesmisterios.blogspot.com.es/2011/12/enheduanna-la-primer escritora.html





LOS ESCRITOS DE ENHEDUANNA: 
LOS MÁS ANTIGUOS QUE SE HAN DESCUBIERTO

Traducción: Aline Lara Galicia y Adriana Hinojo
Escuela Nacional de Antropología e Historia.


Investigadores de la historia e idioma sumerio tradujeron tres poemas compuestos por el primer autor conocido del mundo, se trata de una mujer llamada Enheduanna, quien expresó en esta composición su admiración hacia Inanna, diosa de Venus. Los poemas datan del año 4000 a.C., están escritos sobre lápidas de arcilla. Su traducción ya había sido publicada en medios académicos; sin embargo, se hizo una nueva traducción incluida en el libro: Inanna, Señora del corazón más grande, publicado por la Universidad de Texas, por lo que ahora esta obra es más accesible. Enheduanna fue Suma Sacerdotisa en Ur, el centro religioso más importante de Sumer.



Betty DeShong Meador, de Berkeley, California (analista Jungiana) tradujo los poemas con ayuda del lingüista Daniel Foxvog y Anne Kilmer, profersor de asiriología. De acuerdo con Meador, Enheduanna es, además de una de las poetisas más tempranas del mundo, una escritora que vivió tan sólo 300 años después que de que se desarrollara la escritura en Sumer (actualmente sur de Iraq). Como la hija del rey Sargon, líder militar quien construyó un basto imperio, Enheduanna, tuvo que cumplir con sus deberes propios. “Vivió en un templo cercano a lo que hoy es el Golfo Pérsico”; “recientes excavaciones demuestran que se trataba de una comunidad dedicada a actividades como la panadería. carnicería y elaboración de cerveza. Enheduanna dirigía la actividad agrícola en el templo y la industria pesquera local”, de acuerdo con Meador.



Sin embargo, sus funciones como Alta Sacerdotisa eran más importantes, “fue la primer teólogo del mundo… su composición muestra, un carácter multifacético, retoma alusiones a lo poderoso, lo sexual y lo sacerdotal; muchas de estas cualidades, que ella le adjudica a Inanna, prefiguran los poderes del dios hebreo Yahveh, del antiguo Testamento”. Para Laurie Pearce, investigador de la Sección de Estudios del Cercano Oriente (U. C. Berkeley), “Inanna, de acuerdo con la traducción de la poesía de Enheduanna, es por excelencia la deidad femenina de la civilización mesopotámica.

Los escritos de Enheduanna: Los poemas más antiguos que se han descubierto. Trad. Aline Lara Galicia y Adriana Hinojo, pág. 32-33 . En Actualidades Arqueológicas, revista de estudiantes de arqueología en México. Año 5 No. 25. Enero – Marzo 2001
https://alexsma2803.wordpress.com




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