martes, 12 de julio de 2011

4141.- ÁNGEL MENDOZA


Ángel Mendoza nace en El Puerto de Santa María, Cádiz, donde aún vive y trabaja como maestro de Educación Primaria.

En su currículum destacan premios como el Nacional de Poesía Jóvenes Creadores del Ayuntamiento de Madrid, por el que fue seleccionado para acudir a la Bienal de jóvenes artistas europeos , celebrada en Turín, Italia, al año siguiente..También obtiene el Premio Luis Cernuda de Poesía del Ayuntamiento de Sevilla en 1997 y el Premio Internacional de poesía Arcipreste de Hita de Alacalá la Real, Jaen, en 2001.

Publicaciones:

La canción del verano. Ayuntamiento de Rota, 1996.
El Norte. Ateneo de Sanlúcar de Barrameda, 1999.
Pequeñas posesiones. Editorial Renacimiento, Sevilla, 2000.
Cercanías. Editorial Pre-Textos, Valencia, 2002.






UNA NIÑA
ÁNGEL MENDOZA





CIELO

La sonrisa del mundo porque existe tu nombre,
y al tenerlo conmigo , y al volverlo a decir
se derrotan las sombras. Ángela, por los cielos
de mi boca entreabierta inundada de nubes,
de mi sueño sin nadie que convoca el principio
cada vez que te llama.

Bálsamo que refresca mis heridas más duras,
deja que me consuele.










SIGNOS

El pájaro que enciende
su primer aleteo en las ventanas
es la luz. Tú no entiendes
metáforas lejanas.
Tú vives su canción de la mañana.









NOCTURNO

De mirarte dormida
se me duermen los ojos,
porque el aire es cansancio
cuando se calla todo,
cuando todo es silencio
y el silencio es muy poco.

De mirar cómo duermes
la noche ya no es sólo
un oscuro refugio
para soñar ser otros,
sino el cofre que guarda
los días más hermosos.











INVENTARIO

La lámpara rosa con forma de oveja,
el oso que ríe.
La bruja que tiene nariz de patata,
la “A” de tu nombre.
Cuadros con dibujos que guardó tu madre,
la luna de felpa.
Mi voz en los cuentos que apagan las cosas
que duermen contigo.









UNA NIÑA

He cambiado el horario de todos mis relojes.
Los planos de la casa no son aquel futuro
de puertas en silencio, de paredes tranquilas.

Tienen otros colores los viajes, las fechas,
las ciudades, los plazos. Los días de septiembre
enturbian más la luz, acortan más la vida.

Veo con otras palabras, hablo con otros ojos.
Me canso como nunca, me levanto temprano,
me da miedo la muerte, y sólo es una niña.











PASOS

El mundo es vertical hasta que tú te caes,
imprecisa mecánica nerviosa.
Igual que ese potrillo de una antigua película
que me viene fugaz a la memoria.

Un día seré yo quien te busque las manos,
torpe de no avanzar entre las cosas,
y tú quien no respire cuando mis pasos sean
los de un caballo viejo hacia la sombra.










DUNAS DE SAN ANTÓN

Los viejos árboles
están naciendo ahora,
porque los miras.













VOCES

Cuando no seas la misma y te hayas ido,
y nos llames, remota, desde ciudades nuevas
que ya no existirán para nosotros.
Cuando mirarte sea
tu sonrisa agotada en una fiesta antigua,
la detenida sombra de un verano con luz,
imágenes que traen otras imágenes.

Cuando llames lejana seguro que regresan,
también, estos felices
momentos de ahora mismo:
tus labios intentando las palabras primeras,
el beso balbuciente que quiere decir algo
y nos lo dice,
este idioma del aire que pronuncia la vida
como nunca la oímos,
y este miedo a perderte entre todas las voces.



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