jueves, 28 de julio de 2011

4345.- ÁNGELA MARTÍN DEL BURGO


Ángela Martín del Burgo (Morón de la Frontera - Sevilla) es doctora en Filología y profesora de Lengua española y literatura. Ha publicado los libros de poemas La mirada asombrada, Caducidad de lo real (Premio Ciudad de Miranda 1996 y Editorial Torremozas)) y Poemas de viaje (Editorial Huerga & Fierro, 2011); y ha sido incluida en las antologías Mujeres y café, y en los Homenajes publicados por el Ateneo de Sevilla, entre otras. Ha sido traducida al italiano en la antología bilingüe Poesia e Cultura. Due mondi, due culture (Italia, 2008), por cuyo poema, Bologna. Piazza Maggiore, ha recibido el Diploma Autore dell´Anno 2008. Y en las antologías de poesía contemporánea “Poesia e cultura” y “Parola e vita” (Italia, 2010). Premio Literario Internacional Omaggio a Pablo Neruda & Salvatore Quasimodo.
Del mismo modo, ha publicado las novelas Cenizas sobre un mar de agosto (2000) y Ningún camino de flores conduce a la gloria (Editorial Huerga & Fierro, 2005); así como el libro de relatos La muerte de Mário de Sá-Carneiro o La soledad y el poeta (Editorial Monteparnaso, 2007).
Es colaboradora habitual de la revista literaria Cuaderno Sie7e.



El cuerpo de X

I

El cuerpo de X es receptáculo de todos los sentidos.
Allí anidan los sueños de infancia,
la desprotección expectante ante la madre,
luz y día, plenitud y alba,
antes de la caída de la casa Usher,
porque el hombre en su esplendor no perdura,
y es semejante a las bestias que perecen.

Tu cuerpo es también la eternidad,
la que anida en tus brazos marmóreos,
en tus bellos hombros rectos,
en tu espalda pletórica de líneas,
en el vientre fecundo y fecundante del amor.

Tu cuerpo, por un instante,
tiene la virtud de anular el tiempo
y hacer que todos los momentos converjan.

Tu cuerpo es el jardín nativo
de un tiempo abolido.






El cuerpo de X

II

El cuerpo de X ha atravesado todos los mares.
Es un puerto al amanecer,
las velas de los navíos erguidas en un cielo
restallante de luz.

Como los barcos parte.
Es un cuerpo barco;
es partida errabunda;
exilio desnudo;
besos trasmudados sin horizonte.

Es melodía inacabable;
es rostro regado por las lágrimas;
es llanto inconsolable,
como la lluvia cae sobre el corazón.

Es el infinito hondo
recogido en un pequeño cuerpo,
en cuerpo como barco.
Barco anclado en exótico puerto
cuyos marineros tienen alas,
como el amor son sus besos,
traslúcidos de amanecer.

El cuerpo de X
es bandera de una ciudad sol.







Paisaje urbano con árbol de invierno


I

Un árbol de desnudas hojas
Es un pasaje de invierno

El sol dora las ramas
Parece un bodegón muerto

Un árbol de desnudas hojas
Es todo lo que yo quiero

Es invierno; es árbol de la vida;
Como él, ausentes están mis deseos.




II

Un árbol en el sol poniente
es un iris que flamea;

devuelve agradecido
lo que recibe hacia fuera.

Un árbol en el sol poniente
es todo mi paisaje. ¡Quién fuera

como él, luz e iris
que, iluminados, llamean!








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