miércoles, 8 de febrero de 2017

ANA CARRERA [19.922]


ANA CARRERA

Ana Carrera (Villahermosa, México 1983).

Editora y poeta. Ha publicado tres poemarios: Revólver (2010), Besos con Merkén (2014) y el poemario epistolar Inbox (2014) en coautoría con Athena Ramírez. Socia fundadora de tres proyectos editoriales independientes, Perro Negro, Once Revista y Aquelarre Editoras. Actualmente dirige Aquelarre Editoras y es profesora universitaria.

Su poesía, de texturas sinuosas y deliberadamente ríspidas,  explora la intimidad de un yo poético sometido a un mundo de sensorialidades.



Esfínter

respondo confesa
al unísono del galope
acalambra el mismo relámpago
mis piernas
las conyunturas
a mi voz

en madejas apuño estas ganas
y miro a los puntos celestes
les veo con desdén
de reojo
para que la sangre no enloquezca
no tartamudee de nuevo
el valor una vez que se tiene
es la panasea del perdedor

y respondo confesa
deja te cuento
replico a este silencio viejo
sacudo polvo líquido dentro de mis ojos
aguardo con el puño cerrado
por si hay que correr
la lánguida noche a veces no nos respeta
nos tumba
seduce
el peligro elocuente
arma bestia imán
deja sin calibre a cualquiera

el pavimento blando de estos días
condena mi sepulcro de pretextos
esta ciudad carcome inquietud
me provoca mareo
mientras los falanges ceden
desato los hilos de estas historias
cuentos sin cabo ni rabo
me retan a sacudidas
de arena dicen son mis arrebatos
arruinemos los óxidos
susurran
como si mis intenciones
lejos de puños y calambres
hoy pudieran decirme la verdad.



premonición

eres el mueble de esta habitación
el polo y magneto
aroma en hielo que me persigue

de las paredes laten ojos
amenazan con la hora del disparo
el destello de lo vivo escupe mi cara
se burla
me inmortaliza
llena de agua la cabeza
como sabiendo disimular este miedo
mi pretexto infantil
recuerdos que a nadie cansan

seguro dejarás de ver
y de verme
el abismo continuará con la insolencia
y a las risas de mis constantes tropiezos
les hallaré el eje de simetría
porque hasta el mejor temor se sabe exquisito
sin torpezas
sin ese tanto buscar

no habrá bolsa de mareo
las estrellas se aparearán
si no en el mismo lugar
en el mismo cielo
esquina de mi ventana.



cómo acalambrar

versión instructivo

tome usted mi mano
cuando caminemos juntos
que nos vean los vecinos
los gendarmes de oficio
sus amigos

hágame sentir importante
déme besos en la calle
mientras yo cierro los ojos
y usted coquetea con otra
haga de mí ese demo de la falacia
presúmame

considere fingir más celos
que quien me encuentre linda
quepa en su quijada atrancada
lléneme de miel
miéntame
dígame lo mucho que me ama
que podría pasar días enteros
sintiéndome

considere presentarme al gato
a sus almohadas
cuénteme de sus viejos amores
cánteme quedito
baile conmigo
dígame que cierra los ojos
aunque no sea a mí
en quien piensa

y así
a la hora que decida irse
yo me quedaré vacía
se llevará mi confianza de niña
en lo que yo coso retazos
a este corazón
necio
sin remedio
terriblemente suyo.



pliego petitorio

Que mi cabeza repose,
se sienta blanda dentro tu cobijo.
Que mis dientes no se atranquen.
Que mi quijada te convide.
Que mis aguas sean mansas.
Que tu calma sea cierta.
Que tu noticia sea dulce a mi lengua.
Que nuestro camino no derrumbe.
Que me abras la puerta
a las cuatro de la madrugada.
Que me cuentes tus historias
de adolescente y hormonas.
Que me juzgues de noche
mientras me quieres y sueñas.
Que tu risa melódica anestesie
cuando llegue la hora
y deba irme .



urge

Me urge una boca sugerente,
            sagaz la burla que clausure
                      cualquier milímetro entre tú y yo.



agua sueño

Viven de a poco,
      nocturnos
         vorágines sueños tuyos
acechan sus delgadas hileras líquidas
                 amenazantes
             acurrucadas en algún resquicio de mi cuerpo.




minuto

Tiene mucho que decir poco
desprecia lo tan demasiado en poquitísimo escueto.
Vamos rodando entre resúmenes de un solo camino.
                Digámonos sí, digámonos no.
                Un tal vez de vez en cuando.
                                  Pero hay algo de mucho,
                                  algo bastante habrá que decir,
                                     si no, ¿para qué vivir?
Si la síntesis es verdad que en tí no caduca,
manera tiene de ponerla a prueba.
             Explicádme, ¡oh ciencia, mía!,
                  ¿cómo hacer breve el ocaso?,
                        ¿se podrá con la gloria medianochera?,
                                 ¿tendrá fórmula el café de tu abuela?
Me le pongo al brinco a tus teorías, hipótesis y reglas
    por no explicar lo pan sin sal del ser,
          ni la exponencialidad de un beso a escondidas,
               y por sobre todo,
                   por no predecir mi
                       gran,
                            rotunda,
                                 e hiperbólica
                                       animalez.



vigilia

viven de a poco
        nocturnos
               vorágines sueños tuyos
acechan sus delgadas hileras líquidas
        amenazantes
balbucean, dormitan, descansan
        acurrucados en algún
                resquicio de mi cuerpo



travesía

busco un viaje de barco
pasaje llegada a tus brazos
picaportes entrada a ese cuello
navío galopante en mis párpados

urgen
besos fulminantes de kilómetros
seda gitana de augurio desvelo
almohada suave en tu pecho
vendimia de terciopelo moreno

trastabillo
ante la ecuación de doble despeje
sustituir mi “x” en tu “y”
igual a ese grave acento en mi oído
de condenas grillete
     petición con pan francés
          gastar mis siete vidas
                comprar la tuya
mis días enteros             tus días sabáticos
      de tour mi cabeza
            tus sábanas             nuestros pies



alma, my friend

sal de mí, alma necia
vocifera de a poco nuestro abandono
sacude el polvo que bien pisamos
apura los brazos
preludio del viento

sal de mí, te repito
no extrañes los andamios de cobre repletos
ni el epitafio escrito de niña
ni los tesoros de aquel lodazal

sal, amiga callada
usa mis puentes enemigos de sombras
del miedo vecino, búrlate
distancia próxima, duérmeme

sal ahora, constante y sonante
de almizcle, pantano y estiércol
mi flora
esta fauna
la incógnita
nervio metamorfosis
golpes de pecho clamantes de cielo

alma,
ten misericordia
compadécete del café color de mis carnes
susúrrame cuando te marches
y échame los dos balazos restantes
antes de emparejar la puerta

alma,
¿estás ahí?…





-

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada