domingo, 10 de julio de 2016

TERESA TORRES [18.914]


Teresa Torres

Nace un otoño en Cádiz, en el seno de una familia numerosa; ocho hermanos, un varón y siete niñas siendo ella la penúltima, hecho que marcó agradablemente su infancia; siendo aún muy pequeña se traslada a Málaga con su familia, aquí, pasea, vive, crece, se enamora y es madre. 

Adora esta ciudad, la gente, el mar, las calles de Picasso, por eso acaba definiéndose como gaditana de nacimiento pero boquerona de sentimiento.

Lectora empedernida de autores básicos para ella como Borges, Sabines, Neruda, Cortázar, y aunque resulte contradictorio nutriéndose de tanta la lectura confiesa que nunca le atrajo la escritura y que lo que la motivó a escribir fue el querer expresar sentimientos del día a día que son los que más influencia tienen en ella, por ello decide decantarse por una poesía más intimista y amorosa. 

Ha mantenido a lo largo de años diferentes blogs personales, así mismo publican sus trabajos en varios blogs literarios y colabora habitualmente en revistas digitales.

Comparte la poesía también de una forma más directa, entre tertulias y recitales poéticos.

Siendo partícipe en Ronda de la 1ª Jam Session en el Encuentro de las Naciones Unidas de las Letras.

Colaborando para Amnistía Internacional- 5º Grito de Mujer. En Ecópoeticas y Lecturas contra la Homofobia, e incluida en la antología internacional la Luna en Verso creada para la Noche en Blanco de Granada. 

Y sigue, en un no parar, con esa inquietud que no la abandona nunca de necesitar -como en el amor- siempre un poco más.

Algunos sitios dónde ha recitado:

-Ateneo de Málaga- Ciclo Encuentro entre amigos-. 
-Liceo de Málaga- En sus ciclos poéticos-.
-Museo Revello de Toro- Ciclo palabra cruzadas. 
-MUPAM- Museo del patrimonio municipal- 
-Primer Encuentro de las Naciones Unidas de las Letras- Ronda.
-Festival internacional de poesía para Amnistía Internacional- 5º Grito de Mujer- Málaga. 
-Museo Carmen Thyssen- Lectura de poesía- Homenaje a la Mujer- Málaga.
-Radio Onda Azul -Programa “La radio es tuya” de Manuel Reina Olmedo. Málaga.
-El Pimpi marinero- Ciclos de poesía con el grupo XXI.
-Café con arte - XXII Tertulias poéticas artísticas- Málaga.
-Máslibroslibres Recitales poéticos en los aniversarios.
-Ecópoeticas y Lecturas contra la Homofobia- Organizados por Máslibroslibres.
-Plenilunio siglo XXI- Poética en movimiento- Torremolinos.
-Namasté- 16º Poesohail-  Fuengirola.
-Carretería 19- I Encuentro del grupo "POESÍA DEL SIGLO XXI"
-La Noria- II Recital de “Poesía del Siglo XXI” - Málaga.
-El Descorche Vinoteca- Ciclo "Encuentros con la Cultura" -Torrox-costa.
-Sala Chelamar- Ciclo de poemas Nocturnos.  Málaga. 
-Librería Rayuela-  Ciclo de poetas inéditos. 



Poemas del poemario inédito:
 “Vaivén”




Más allá de todas las lunas,
hoy ya sé
que voy a entregarte un millar de mañanas.


VAIVÉN INFINITO

Ciernes cómo fragua tu peso en mi cuerpo.
Eres empuje, puro afán
caricia en mi vientre
y vaivén infinito.

Fábula volcánica… que ya no pudo esperar más.




RENACER

Como lo haces ahora,
bautiza las alas de mi silencio 
con la rúbrica lenta, 
suave y amorosa de tu boca. 
Ampárame en el vaho de tus ojos, 
en la transparencia de tu cariño
y en los surcos desnudos de tus manos.
Hazlo, para que yo vuelva siempre,
como lo hago ahora,
a renacer por encima de todas las nubes.



EN TI

Son imparables las ganas
de identificarme de nuevo en tu aliento
y entregada desnudar la fiebre en cada beso.

Sí, volver para pronunciarme en tus venas
llevando el deseo al extremo,
cuando sibilina repte por ellas,
que me sientas sustancia
imprescindible de tu ser, 
ser de ti en ti.

Que me lleves,
que me vivas,
eso quiero vida mía,
que en tus venas siempre me vivas.



GLADIADOR DE MIS DESIERTOS

Quiero que atravieses todas las tierras,
gladiador de mis desiertos,
que mantengas sobre mi vientre 
-como siempre-
todas las lluvias.
Que todos los días con tu boca,
declames  un zarpazo certero,
desenterrando las causas que me cautivan,
las que subyacen azules 
en los delirios oscuros de mi lengua.



PÁJAROS

¿Si llegara la intemperie de tu boca a mi cuerpo,
amanecería sin el cantar de las gaviotas?
¿Sin la cotidiana melodía de los canarios?
¿Sin el zureo de las palomas?
¿Sin el trinar de ese pequeño gorrión
que es okupa en el alfeizar de mis ojos?
¿Si llegara la intemperie de tu boca a mi cuerpo…
se morirían todos los pájaros?



DISCERNIR

Que sólo fue;
Traspasar las tinieblas
para brotar
en el vórtice febril de una perfecta simbiosis,
cuando saciando la espera
era la entrega,
entre el soberano ritmo de tus formas
y el lascivo aljibe de tu boca.

Qué luego sólo fue;
El despropósito intento de discernir
para no caer en la demencia.



OLOR A BOSQUE

En mis manos ahora
todos los murmullos calientes
mientras el cielo se expande 
y yo empiezo a pensar 
en lo que somos
y por qué no somos siempre así
igual que cuando trepidamos lo puro.

Ven.

Haremos el amor, 
cómplices emanando olor a bosque.
Mi labios devorarán explicaciones,
tus garras quemarán retornos.




Poemas del poemario inédito:
“El hábitat del camaleón”




De luz y hondura
toda la noche se detuvo
dentro de aquella magia.
Una mirada y se ofreció el mundo
sin versos.
Descendían luces en la oscuridad
ocupando dulcemente mi carne devota
y mi corazón.
Nunca la eternidad sembró tanto en los surcos de unas manos.


***


Eres la piel de la marea donde quisiera ser verso algún día.

La vida fluye como un río solo por seguir besando sus orillas

él estaba allí apostado sobre las tinieblas,
desprendido de matices,
ofreciéndome la inmensidad de sus latidos.

Yo vadeaba las dudas hasta llegar desnuda y plena;
como el delta de un río fluyendo
hacia el interior de un sueño,
abierto e irrenunciable.


***


Nunca llega como la calma

rebosa el amor
que me patalea el aliento,
gana todas las guerras
y viste de luz mi ser.

Este amor que me tiene suya,
que penetra mi cuerpo
hilvanando sílabas,
que me abre a los abismos
y aplaca lo preciso; 
que sostiene lo soluble,
y se me clava como la vida.

Es donde me cobijo
para vencer todas las noches de marzo.


***



Quédate conmigo

hagamos un nido 
con nuestras manos
que oculte dentro la noche.
Refugio de dragones 
agotados y sin rumbo.
Hagamos que suavicen su sed, 
que retornen al saber de su inmortalidad
contemplando el elixir de la luna.


***


Decían que sus ojos eran tierra de nadie
que no hubo flores en aquella ventana
ni en el tiempo de los jazmines.

Decían que tras las cortinas
se ocultaba un ser insoportable,
sin luz ni para crear su propia sombra.

Ella guardando en su pelo el silbido
de un secreto,
suspiraba taquicardias,
impregnando de aliento los cristales,
extendiendo su lengua hacia el infinito,
dibujando junto a su sonrisa... un mundo de pájaros.


***


Nunca des todo el corazón.
Butler Yeats.

No hubo ventanas donde dejar marcado el aliento

y dibujar un signo que perviviera en nuestra mente.

Casi sin esperanza de volver a tocarnos
y después de elevar todo el rumor sobre las sábanas,
entregando, floreciendo, abriendo...
todo el rojo de un amor envuelto en distancia,
nos dormimos.

¿Cómo pudimos dormirnos?
Ahora soy el vaho de un corazón ahogado de insomnio,
y tú el cristal donde me derribo.



***


Necesito volver a descansar desnuda
 bajo la sombra de los alisos,
mientras tú esparces por mis labios
 todos los perfumes prohibidos de la tierra.


Allí, donde las islas
navegué por la ternura que me dejó la memoria
por el escalofrío del privilegiado
y en silencio y desde el silencio
se alzaron mis alas 
-nuevamente-
hacia allí, donde las islas. 
Allí que siempre me aguarda
la profundidad de nuestro cielo, 
ese que nadie ve.


***


El enjambre de este vuelo no es lejanía.

Al costado de los océanos siempre se alinean las nubes
cuando sin fronteras los sueños derriten la nieve
y viajan sobre el color azul y sobre el gemido del viento.

Como un eco en la eternidad del verdadero verbo,
como el aire entre las alas de los ángeles,
y como lo inmortal de tu boca al fondo de mis piernas.

Y yo mientras… mortal y tuya.



***




Quizás fue la encrucijada

o el pentagrama silencioso del agua
esperando los acordes 
de unas yemas.

Quizás la caricia o los gestos
deslizándose 
como ovillos de seda.

O quizás, no sé, la vida que se vuelve ágil
y te descalza... para que sepas.






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