martes, 10 de junio de 2014

ALPHONSUS DE GUIMARAENS [11.889]


Alphonsus de Guimaraens

Afonso Henrique da Costa Guimarães, conocido como Alphonsus de Guimaraens (* 24 de julio de 1870; Ouro Preto, Minas Gerais, Brasil - † 15 de julio de 1921; Mariana, Minas Gerais, Brasil), escritor brasileño.

Escribió sobre todo poesía y se le considera uno de los principales simbolistas de su país.

Obras

Dona Mística
Kiriale
Câmara ardente
Pastoral aos crentes do amor e da morte
Setenário das dores de Nossa Senhora
Nova primavera
Escada de Jacó
Pauvre Lyre (en francés)





LA CABEZA DE CUERVO

Traducido por Anderson Braga Horta

Calmo, a lo largo de la noche lenta,
Escribo, insomne. A un lado de la mesa
Un negro tintero hay que la cabeza
   De un cuervo representa.

Mudo lo miro y así me mortifico
Y en mi dolor atroz más me concentro:
Y entreabriendo su grande y fino pico
Meto la pluma en su garganta adentro.

Y solo, de su panza, poco a poco,
Voy sacando la pluma inmersa en tinta...
Y mi mano, que tiembla toda, pinta
   Versos propios de un loco.

Con su abierto ojo vítreo, la funesta
Ave que representa mi tintero
Sigue mi mano, que camina, presta,
Temblando toda en el papel entero.

Me dicen cuantos me desean vivo
Que lance fuera ese agorero cuervo,
Pues sangra de él este descreer protervo
   De los versos que escribo.





 A CABEÇA DE CORVO  

Na mesa, quando em meio à noite lenta
Escrevo antes que o sono me adormeça,
Tenho o negro tinteiro que a cabeça
  De um corvo representa.

A contemplá-lo mudamente fico
E numa dor atroz mais me concentro:
E entreabrindo-lhe o grande e fino bico,
Meto-lhe a pena pela goela a dentro.

E solitariamente, pouco a pouco,
Do bojo tiro a pena, rasa em tinta...
E a minha mão, que treme toda, pinta
   Versos próprios de um louco.

E o aberto olhar vidrado da funesta
Ave que representa o meu tinteiro,
Vai-me seguindo a mão, que corre lesta.
Toda a tremer pelo papel inteiro.

Dizem-me todos que atirar eu devo
Trevas em fora este agoirento corvo,
Pois dele sangra o desespero torvo
   Destes versos que escrevo.




EL CINAMOMO FLORECE...

Traducido por Anderson Braga Horta

El cinamomo florece
Delante de tu postigo:
Cada flor que desfallece
Muere de soñar contigo.

Las hojas verdes que veo
Caídas junto a tu paso,
Llamadas por tu deseo
Van a buscar tu regazo.

¡Señora!, si yo pudiese
Ser el cinamomo amigo,
De flor violeta, que crece
Delante de tu postigo:

Verías, tal vez, ¡ay, cómo
Suspiran en noche calma
Las flores del cinamomo
De que está llena mi alma!
   




O CINAMOMO FLORESCE...

O cinamomo floresce
Em frente do teu postigo:
Cada flor murcha que desce
Morre de sonhar contigo.

E as folhas verdes que vejo
Caídas por sobre o solo,
Chamadas pelo teu beijo
Vão procurar o teu colo.

Ai! Senhora, se eu pudesse
Ser o cinamomo antigo
Que em flores roxas floresce
Em frente do teu postigo:

Verias talvez, ai! como
São tristes em noite calma
As flores do cinamomo
De que está cheia a minh’alma!
   

  
       
   
ROSAS

Traducido por Anderson Braga Horta

Rosas que ya vos fuisteis, deshojadas
Por manos que también se fueron, rosas
Suaves y tristes y que las amadas,
Muertas también, besaron ansïosas.

Rosas rubras y ufanas, o agostadas,
Todas llenas de llamas amorosas...
Sois aromas de alfombras silenciosas,
Donde durmieron trenzas destrenzadas.

¡Blancas como las monjas, o hechiceras
Rosas llenas de savia y de frescura,
Rosas primeras, rosas postrimeras!

¿Quién sino vos, si este dolor perdura,
Por coronarme, rosas pasajeras,
El sueño que se acaba en desventura?




 ROSAS

Rosas que já vos fostes, desfolhadas 
Por mãos também que já se foram, rosas
Suaves e tristes! rosas que as amadas,
Mortas também, beijaram suspirosas...

Umas rubras e vãs, outras fanadas,
Mas cheias do calor das amorosas...
Sois aroma de alfombras silenciosas,
Onde dormiram tranças destrançadas.

Umas brancas, da cor das pobres freiras,
Outras cheias de viço e de frescura,
Rosas primeiras, rosas derradeiras!

Ai! quem melhor que vós, se a dor perdura,
Para coroar-me, rosas passageiras,
O sonho que se esvai na desventura?




POR ELLA HAN DE LLORAR LOS CINAMOMOS...

Traducido por Anderson Braga Horta

Por ella han de llorar los cinamomos,
Mustias las flores, cuando muera el día.
Caerán de los árboles los pomos,
Soñando aquélla que se los cogía.

Las estrellas dirán: — “¡Ay! nada somos,
Desde que ella se fue, silente y fría...
Y viendo sus mejillas como cromos,
La hermana han de llorar que les sonreía.

La luna, que le fue madre amorosa,
La vio nacer y amar, ha de envolverla
Entre lirios y pétalos de rosa.

Mis ensueños de amor serán difuntos...
Y los arcángeles dirán al verla, 
Pensando en mí: — “¿Por qué no






HÃO DE CHORAR POR ELA OS CINAMOMOS...  

Hão de chorar por ela os cinamomos,
Murchando as flores ao tombar do dia.
Dos laranjais hão de cair os pomos,
Lembrando-se daquela que os colhia.

As estrelas dirão: — “Ai! nada somos,
Pois ela se morreu, silente e fria...”
E pondo os olhos nela como pomos,
Hão de chorar a irmã que lhes sorria.

A lua, que lhe foi mãe carinhosa,
Que a viu nascer e amar, há de envolvê-la
Entre lírios e pétalas de rosa.

Os meus sonhos de amor serão defuntos...
E os arcanjos dirão no azul ao vê-la,
Pensando em mim: — “Por que não vieram juntos?”




DIOS ES LA LUZ DEL CIELO...

Traducido por Anderson Braga Horta

Dios es la luz del cielo, es de los astros veste,
Eterno resplandor. De esa luz somos hechos.
Un fulgor de oración relumbra en nuestros pechos:
Es el reflejo astral de ese origen celeste.

Tú, hombre loco y vil, alma impía que padeces
En el fuego infernal de tus torpes defectos,
Sientes de cuando en cuando esplendores electos
Como un claro de luna argentando cipreses.

¿Quién no sintió jamás la caricia divina
En su pecho verter la esencia cristalina
De un astro que centella en pleno azul sin velo?

Todo es luz en nuestra alma; el más vil, el más loco
Bien sabe que esta vida es sol que dura poco
Y está en nosotros Dios como dentro del cielo...




 DEUS É A LUZ CELESTIAL...

Deus é a luz celestial que os astros unge e veste,
E dessa eterna luz nós todos fomos feitos.
Um fulgor de orações brilha nos nossos peitos:
É o reflexo estelar dessa origem celeste.

O homem mais louco e vil, cuja alma ímpia se creste
Aos fogos infernais dos mais torpes defeitos,
De vez em quando sente esplendores eleitos,
Que tombam nele como o luar sobre um cipreste.

Quem não sentiu no peito a carícia divina,
A enchê-lo de clarões na transparência hialina
De um astro que cintila em pleno azul sem véus?

Tudo é luz na nossa alma, e o mais vil, o mais louco,
Bem sabe que esta vida é um sol que dura pouco
E que Deus vive em nós como dentro dos céus...





NADIE ANDA CON DIOS...

   Traducido por Anderson Braga Horta y José Jeronymo Rivera


Nadie anda con Dios más que yo ando,
Nadie sigue sus pasos como sigo. 
A ninguno bendigo ni maldigo:
Todo es muerto en un pecho miserando.

Veo el sol y la luna y todo el bando
De los astros olímpicos persigo.
Dios con su mano misteriosa el trigo
Que plantó, poco a poco, va segando.

Fluyen las horas en completa calma.
Un día ha de llegar en que en el puerto
Todo lo que sufrí y sufro se acalma.

¡Ah, si llegara en breve el día incierto!
Se hará luz en mi ser, ya que mi alma
Será trigo de Dios en cielo abierto...





NINGUÉM ANDA COM DEUS...

Ninguém anda com Deus mais do que eu ando,
Ninguém segue os seus passos como sigo.
Não bendigo a ninguém, e nem maldigo:
Tudo é morto num peito miserando.

Vejo o sol, vejo a lua e todo o bando
Das estrelas no olímpico jazigo.
A misteriosa mão de Deus o trigo
Que ela plantou aos poucos vai ceifando.

E vão-se as horas em completa calma.
Um dia (já vem longe ou já vem perto?)
Tudo que sofro e que sofri se acalma.

Ah se chegasse em breve o dia incerto!
Far-se-á luz dentro em mim, pois a minh’alma
Será trigo de Deus no céu aberto...





GUIMARAENS, Alphonsus.  Ismália.  2ª. ed.  Ilustrações: Odilon Moraes.  São Paulo: Cosac Naif, 2014.   ISBN 978-85-405-0596-4   Capa dura e miolo em formato de sanfona. Protegido por  sobrecapa de cartolina.  Impresso na China.   Col. A.M. 


ISMALIA 

Traducido por Anderson Braga Horta

Cuando Ismalia enloqueció,
Subió a la torre a soñar...
La luna en el cielo vio,
Vio otra luna en el mar.

En ensueños se perdió,
Bañada en la luz lunar...
Subir al cielo deseó,
Deseó descender al mar...

Y en desvarío se quedó,
Se echó en la torre a cantar...
Cercana al cielo se vio,
Se vio lejana del mar...

Y como un ángel, pendió
Las alas para volar...
La luna del cielo ansió,
Ansió la luna del mar...

Las alas que Dios le dio
Temblaron de par en par...
Su alma al cielo subió,
Su cuerpo bajó al mar...   






ISMÁLIA

Quando Ismália enlouqueceu,
Pôs-se na torre a sonhar...
Viu uma lua no céu,
Viu outra lua no mar.

No sonho em que se perdeu,
Banhou-se toda em luar...
Queria subir ao céu,
Queria descer ao mar...

E, no desvario seu,
Na torre pôs-se a cantar...
Estava perto do céu,
Estava longe do mar...

E como um anjo pendeu
As asas para voar...
Queria a lua do céu,
Queria a lua do mar...

As asas que Deus lhe deu
Ruflaram de par em par...
Sua alma subiu ao céu,
Seu corpo desceu ao mar...







OH, CISNES BLANCOS, CISNES BLANCOS...

         Trad. Renato de Mendonça

Oh, cisnes blancos, cisnes blancos, 
¿por quê vinisteis si era tarde? 
El sol no besa ya los flancos 
dei monte donde inuere la tarde.
    Oh, cisnes blancos, dolorida
mi alma siente nueva amargura. 
Llegué a la tierra prometida:
es un desierto lleno de tumbas.
   ¡Volad a otra región alegre, 
cisnes blancos! Sed felices... 
Dejadme solo con mis llagas,
dejadme solo con mis cicatrices.
    Vengan las aves agoreras 
de carcajada que enfría los huesos... 
Mi alma, llena de calaveras, 
está ya. blanca de padrenuestros.
    Quemando la carne como brasas, 
vengan las tentaciones daninas, 
que  yo las. pondré bajo sus alas 
el alma llena de letanías.  

    ¡Oh, cisnes blancos, cisnes blancos,
dulce caricia de albo plumaje!
Mi alma muere a los vaivenes
de este terrible carruaje...





CISNES BRANCOS

Ó cisnes brancos, cisnes brancos, 
Porque viestes, se era tão tarde?
O sol não beija mais os flancos
Da Montanha onde mora a tarde.

Ó cisnes brancos, dolorida
Minh’alma sente dores novas.
Cheguei à terra prometida:
É um deserto cheio de covas.

Voai para outras risonhas plagas, 
Cisnes brancos! Sede felizes...
Deixai-me só com as minhas chagas, 
E só com as minhas cicatrizes.

Venham as aves agoireiras, 
De risada que esfria os ossos...
Minh’alma, cheia de caveiras,
Está branca de padre-nossos.

Queimando a carne como brasas,
Venham as tentações daninhas,
Que eu lhes porei, bem sob asas,
A alma cheia de ladainhas.

Ó cisnes brancos, cisnes brancos,
Doce afago da alva plumagem!
Minh’alma morre aos solavancos
Nesta medonha carruagem...

Quando chegaste, os violoncelos
Que andam no ar cantaram no hinos.
Estrelaram-se todos os castelos, 
E até nas nuvens repicaram sinos.

Foram-se as brancas horas sem rumo, 
Tanto sonhadas! Ainda, ainda
Hoje os meus pobres versos perfumo
Com os beijos santos da tua vinda.

Quando te foste, estalaram cordas
Nos violoncelos e nas harpas...
E anjos disseram: — Não mais acordas, 
Lírio nascido nas escarpas!

Sinos dobraram no céu e escuto
Dobres eternos na minha ermida.
E os pobres versos ainda hoje enluto
Com os beijos santos da despedida.






De
BUSTAMANTE Y BALLIVIÁN, Enrique.  Poetas brasileiros (traducción anotada). ROMANTICOS: PARNASIANOS : SYMBOLISTAS : REGIONALES : POETAS NUEVOS.  Rio de Janeiro: Emp.Industrial Ediora “O NORTE”, 1922. 175 p.


SONETOS

(Del "Septenario das Dôres de Nossa Senhora".)

DOLOR II. - II

Fuera una estrella de fulgor inmenso
su guia, en noche incierta al Lugar Santo ... 
Mirra trajera Baltasar; incienso,
Gaspar; Melchor, oro que fulge tanto.
Eran valles y montes, era el denso
bosque, el campo explayado en verde manto. 
Bajo lunas de jaspe y sol intenso
iban en ala de celeste encanto.
  Cuando se vieron bajo el mismo techo 
que abrigá a Ia familia ínmaculada,
Ia flor de eterno amor brotá en su pecho.
  Y, Reyes, con humilde mirar tierno, 
las diademas tiraron, polvo y nada, 
delante de quien era el Verbo Eterno.

Dulce consoladora de infelices,
primo y último amparo de quien llora, 
ioh! dáme alivio, dáme cicatrices
para estas llagas que te muestro ahora.
  Dáme dias de luz, horas felices, 
todo el candor del despertar de otrora. 
Las columnas de nubes en que pises 
tornaránse en claror de fin de aurora.
  Tú que eres Rosa blanca en el espíno, 
estrella en alta mar y torre fuerte,
ven, muéstrame, Sefiora, el buen camíno,
  que, al meditar en ti y en tus dolores, 
siento en el alma dolorosa muerte
de todos mis pecados y terrores.



DOLOR III. - I

Fé, Esperanza, Caridad, - himnario 
de adoraciones y de misereres, - 
canto de paz en templo solitario, 
hacéis soñar en pálidas mujeres.

Fé, con la vista fija en el Calvario ...
Esperanza que dice: "Lo que esperes 
llegará entre los plíegues del sudario ... " 
Y Caridad: "Que siempre cual yo hicieres."

Su augusta trinidad me sigue, voz 
que de lo Inaccesible viene, y una 
torre que se irgue en temporal atroz.

Santas virtudes primitivas, dad
la bendición para que mí alma se una 
a Dios, y vaya cierta a su bondad ...





TRÍO ROMANCESCO


A tí, Arcángel, hermano mio.

Una aldeana que pasa cantando:

El corazón humano es cual los jazmineros, 
tiene mayor fragancia bajo la luz lunar ...
iqué luna abrirá en flor a mís suefios primeros, 
más blancos que jazmines de tierras de ultramar!

Un viejo sentado a la vera del camino:

El corazón humano es cual las sepulturas, 
puede guardar la muerte y ser como un jardín ... 
iCerradas para siempre están las alas puras
de la esperanza que volara sobre mí!

Un poeta que sigue a la aldeana:

El corazón humano es cual los naranjeros, 
florece un mes y espera otro Setiembre en flor ... 
iAy, cuando tornarán los ensueños primeros
a florecer de nuevo con el antiguo amor!









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