sábado, 4 de diciembre de 2010

2276.- GASTON MIRON


Gaston Miron (1928-1996). Canadá. Poeta nacional, independista y actualmente considerado como uno de los grandes poetas del Quebec contemporáneo. Funda en 1953 la primera editorial quebequense Éditions de l'Hexagone y cuestiona en su obra la cultura canadiense inglesa que le era impuesta en la época del Québec que desarrollaría su “revolución tranquila”. Las obras más conocidas de Miron son L’Homme rapaillé, una epopeya de voz íntima describiendo un pueblo alienado que descubre y reivindica la libertad y La marche à l'amour, bello canto de esperanza desde el corazón de la palabra del poeta. En México Marco Antonio Campos nos presenta El hombre redivivo (2001), poesía reunida del poeta quebequeño.



NOTAS SOBRE EL NO-POEMA
Gaston Miron

Hablo solamente para mí y para unos cuantos
porque muchos de aquellos que tienen la palabra
se declaran satisfechos.
VEAN LOS CINTILLOS SENSACIONALES.
Hablo de ESTO.
ESTO, mi estado de inferioridad colectivo. ESTO, que me agrede en mi ser y en mi calidad de hombre especie y específico. Lo de afuera junto con lo de adentro. Hablo de lo que separa. ESTO, las condiciones que me han impuesto y que terminé por endosármelas como una naturaleza. ESTO, que separa el adentro y el afuera construyendo universos opacos entre sí.
sí, para Jacques Berque
ESTO es agónico
ESTO de padre a hijo hasta mí
El no-poema
es mi tristeza
ontológica
el padecimiento de ser otro
El no-poema
son las condiciones sufridas sin esperanza
de la cotidiana alteridad
El no-poema
es mi historicidad
vivida por sustituciones
El no-poema
es mi lengua que ya no reconozco
las lagunas de mi espíritu brumoso
ante los signos alienados de mi realidad
El no-poema
es la despolitización sostenida
de mi permanencia
Pero el poema solo se puede hacer
en contra del no-poema
solo se puede hacer fuera del no-poema
porque el poema es emergencia
porque el poema es trascendencia
en la homogeneidad de un pueblo que libera
su duración inerte sostenida emparedada
El poema, él, está de pie
en la matriz de la cultura nacional
le corresponde
con uno o diez mil lectores
de lo contrario no es más que el gemido ininterrumpido
de su propia impotencia para ser
de lo contrario se arrastra entre la agonía de todos
(De modo que me convierto
en ilegible ante las condiciones de la alteridad
—What do you want? —dicen—
entonces me vuelvo
concreto para un pueblo)
Poema, te saludo
en la unidad reconstruida del adentro y el afuera
oh contemporaneidad flamante nueva
te saludo, poema, histórico, especie
y presente del futuro
El poema, aquí, ha comenzado
la actualización
del poema, aquí, ha comenzado
a ser soberano
Aúllo entre mis arneses. Sé lo que sé, ESTO, mi cultura contaminada, mi dualismo lingüístico, ESTO, el no-poema, que destruyó en mí hasta la raíz el instinto mismo de la palabra francesa. Sé, como una fiera en su instinto de conservación, que soy el objeto de un proceso de asimilación, como hombre colectivo, por la vía legalista (el statu quo estructural) y democrática (el rodillo compresor de la mayoría). Hablo de lo que me concierne, el lenguaje, mi función social como poeta, a partir de un código común a un pueblo. Digo que la lengua es el fundamento mismo de la existencia de un pueblo, porque ella refleja la totalidad de su cultura en signos, en significados, en significante. Digo que he sido herido en mi alma, en mi ser, digo que la alteridad pesa sobre nosotros como un témpano que se nos funde encima, que nos desarticula, nos engulle, nos disuelve. Digo que esta herida es la última fase de una deposición de sí como ser, lo que supone que ha sido precedida por la alienación de lo político y de lo económico. Aceptar ESTO es hacerme cómplice de la alienación de mi alma de pueblo, de su desaparición en el Otro. Digo que la desaparición de un pueblo es un crimen contra la humanidad, porque es privarla de una manifestación diferenciada de sí misma. Digo que nadie tiene el derecho de estorbar la liberación de un pueblo que ha tomado conciencia de sí mismo y de su historicidad.
En ESTO el poema se degrada. En ESTO el poema asume todas las máscaras de una ausencia, la de nosotros mismos. Pero en la negación de ESTO, absolutamente, el poema es génesis de presencia, la de nosotros mismos. En ESTO, el poema se intenta, y luego cae de nuevo en el enclave de su más acá. Oh poema que te intentas, para luego caer en el recinto de tu más acá. Oh poema que te intentas, cuya lengua no posee un primum vivere, poema con traílla, por última vez yo me apiado de ti, con nuestros dos siglos de sauce llorón en la voz.
Mi poema
como el aliento de un mundo encallado en su muerte
que no llega
que no pasa
que no lo libera
como una relación de palabras moribundas como legado
como pequeños copos de estertores en los bordes de
los labios
como en las difusas llanuras de mi cuerpo
mi poema
entre aliento y síncopes
este débil aliento fénix de un hombre cercado por lo
irreal
en la extinción de voz de un pueblo granulado
en su desamparo semejante al retorno de las
estaciones
un vaho no discernible en el espejo del mundo
mi poema
este poema
paz a tus cenizas
amnesia de nacimiento
¿Dónde estoy yo en ESTO? ¿Qué es lo que pasa en ESTO? Por ejemplo, estoy en la intersección de Sainte-Catherine y Papineau, el almanaque señala 1964, es primavera, es mayo. ESTO, coagulado, con un murmullo de nostalgia, sucede también en 1930 tanto como en 1956. Soy joven y soy viejo a la vez. En cualquier lugar que esté, por dondequiera que vagabundee, un vértigo me flagela. No tengo el aire extraño, soy un extranjero. Desde la palpitación más apagada de mi vida, siento ascender en mí las mareas vegetales y solares de una primavera, esta u otra, porque todo se pierde hasta perder el sentido y la conciencia. Se borran los contornos, me convierto en miope de mí mismo, me vuelvo exclusivamente mi vida interior. Tengo el conocimiento ínfimo y secular de no pertenecer a nada. Estoy suspendido sobre el relámpago permanente de la detención de mi tiempo histórico, es decir de un tiempo construido y vivido entre los hombres, que se me escapa; solo experimento un tiempo biológico, en mi pensamiento y en mis venas. Los otros, a ellos los percibo como un agregado. Y así es que desde hace generaciones me desintegro en umbelas infladas por la vacuidad de mi espíritu, mientras que un sol blanco de nieve viene a girar en mis ojos de noche blanca. Precisa y singularmente aquí es donde nace el malestar, donde asoma el sentimiento de haber perdido la memoria. Universo algodonoso. Las palabras, irreconocibles, que flotan a la deriva. De súbito quiero gritar. A veces quiero apretar la garganta de cualquier recién llegado para obligarlo a confesar quién soy yo. Libéreme del crepúsculo de mi cabeza. De la luz negra, la luz del vacío. Del mundo liso. Padezco una pesadilla hereditaria. No me reconozco un pasado reciente. Mi nombre es “Amnésico Miron”.
El mundo es negro luego el mundo es blanco
el mundo es blanco luego el mundo es negro
entre dos sillas dos puertas o perro y lobo
un mal de roca difuso acechando el esqueleto
el mundo es frío luego el mundo es caliente
el mundo es caliente luego el mundo es frío
memoria espejo sin amalgama
años completamente solo en su cabeza
hombre borroso, corazón malogrado, razón
movediza
Cómo hacer para que un hombre a su costado
muestre en su mirada la dicha física de su tierra
y en su memoria el firmamento de sus signos
Muchos no han sabido, están muertos de vacuidad
pero yo veo por los ojos de aquellos que han visto
la denuncia
Sé que en ESTO mi poesía se esconde
en mí y en los míos
padezco en mi función, poesía
padezco en mi material, poesía
ESTO es un proceso de des-creación
ESTO es un proceso de des-realización
Digo que por ESTO no es posible que sea yo y cada cual culpable. Hay complicidades inconfesadas. No es posible que todos tengan razón al mismo tiempo. Hay culpables precisos. No todos somos culpables de tanto padecimiento sordo y mineral en todos los ojos atareados, el mismo, gregario. No todos somos culpables de una sordera tan general tras de los tímpanos, la misma, gregaria. De una vergüenza y de un desprecio tan generalmente interiorizados en la condición, los mismos, gregarios. Hay culpables. Conocidos y desconocidos. Afuera, adentro.
Por mucho tiempo no supe mi nombre, ni quién yo era, sino desde el exterior. Mi nombre es “Pea Soup”. Mi nombre es “Pepsi”. Mi nombre es “Marmelade”. Mi nombre es “Frog”. Mi nombre es “Damned Canuck”. Mi nombre es “speak white”. Mi nombre es “dish washer”. Mi nombre es “floor sweeper”. Mi nombre es “Bastard”. Mi nombre es “cheap”. Mi nombre es “sheep”. Mi nombre… Mi nombre…
En ESTO el poema no es normal
la humillación de mi poesía está aquí
una humillación étnica
para que todos me vean
en mi transparencia más histórica
yo asumo, ante el desprecio,
este por qué cómo de mi poema
donde se opone a ESTO, el no-poema
La mutilación presente de mi poesía, es mi reducción presente a la explicación. En ESTO, soy un poeta impedido, mi poesía es latente, porque al vivir ESTO escapo al proceso histórico de la poesía. ¡Diga esto en prosa, svp! – You bet!
Pero este crepúsculo en el pensamiento
incluso cuando pienso
es así
por contigüidad, por conglomerado
por escamoteo de palabras
en brotación del pueblo
puesto que yo estoy perdido en él y con él
solo él en su resurgimiento
puede hacer mi palabra
inteligible
y legítima
Escribo estas cosas fatigado, como aquel que dice estar “cansado de este viejo mundo”. De esas regiones de mi espíritu como del bosque que cruje en el frío. Las regiones desangradas. En la incoherencia que me baña de parte a parte, en la lucha con la confusión de mis vocablos más familiares, presa de la perversión semántica a la escala de toda una lengua. En el reflujo constante a mi irracionalidad en la cual ESTO me lanza una y otra vez en todo momento. En el malestar común cuando el malestar aún no sabes que es malestar. Escribo para la memoria. Como si fuera transitorio. Escribo para dar testimonio de que ESTO, el no-poema, ha existido y existe todavía; que ESTO, el no poema, es negado por quien nosotros sabemos, por quien la historia sabrá. Para decir y dar voz a lo mudo.
¿Cómo decir lo que no se puede confiar? No tengo más que mi grito existencial para asumir mi solidaridad con la experiencia de una situación de inferiorización colectiva. ¿Cómo decir la alienación, esta situación incomunicable? ¿Cómo ser yo mismo si tengo el sentimiento de ser extranjero a mi objetividad, si ella se me aparece como opaca y hostil, y si yo solo existo en mi subjetividad? Al poema pertenece tomar conciencia de esta alienación, reconocer al hombre carente en esta situación. Solo el que se percibe como tal, como este hombre, puede decir la situación. La obra del poema, en este momento de re-apropiación consciente, es afirmarse solidario en la identidad. La afirmación de sí, en la lucha del poema, es la respuesta a la situación que disocia, que separa el adentro y el afuera. El poema reconstruye al hombre.
Y ESTO, que es mi paréntesis, es antehistórico al
poema.
ESTO, hoy, porque el poema ha comenzado a ser soberano, se convierte poco a poco en post-colonial.
Como consecuencia, voy hasta el extremo en la demostración monstruosa y aberrante. Pongo en escena la alienación, me pongo en escena. Hoy hago UN trabajo, como suplente, pero mañana haré MI trabajo, que es escribir poemas. Hoy libro un combate contra las últimas supervivencias de mi irrealidad. El poema es irreversible. Voy hasta el extremo en la dimisión de lo que los autores de ESTO (del adentro tanto como del afuera) han querido que yo sea y que yo he terminado, mistificado, por querer ser. Desarmo la mistificación. No traiciono la poesía, muestro su impedimento, su encierro. De este modo la sirvo verdaderamente, de este modo la coloco en su proceso. Los fariseos no le perdonarán nunca a mi poesía el haber sentido vergüenza CON todos, en honor a la verdad, no DE todos. Haber sentido vergüenza en el hombre concreto —sus condiciones de vida, su cotidianidad, la trama de sus humillaciones— y no en el hombre abstracto, eterno.
Fundo el acto de mi arte pre-poético. Me hago de inmediato comestible, inmediatamente perecedero.
En la práctica de mi vida cotidiana
me convierto en didáctico en todas las esquinas
me convierto en político en mi reivindicación
totalizante
en la práctica de mi arte
me convierto en utópico ardiente hacia mi nueva
realidad
más acá de la agónica esperanza
más allá de la agónica desesperación
me convierto en ideológico (no confieso, niego que
ESTO sea lo normal, el orden social natural)
me convierto en ético (no le consiento nada a la
opresión que me infligen, me hago radical)
me convierto en dialéctico (no obstante asumo esta
condición para destruirla y postular lo que yo quiero
ser)
por más que clamen los reaccionarios
a la contrarrevolución
para escandalizarse en grande
sin embargo, por consecuencia, y con todos los
destellos
de la razón que me queda
me convierto en consigna
me convierto en publicista y propagandista
pero golpeo
anuncio
El poema solo se puede hacer contra el no-poema
El poema solo se puede hacer fuera del no-poema



[http://www.atenas.cult.cu/matanzas/2009/1/
Paginas/articulos/p32.html]

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Selección de: L'homme repaillé.
Montreal, Les presses de l'Université de Montréal, 1970.



En una sola nutrida frase

Pido perdón a todos los poetas que pirateé
- Poetas de todos los países, de todas las épocas -
no tenía otras palabras, ni otras letras
que las vuestras, pero de alguna manera, hermanos
es un homenaje a ustedes
pues hoy, aquí, de un hombre a otro
hay una palabra entre ellos, que son
vuestro propio hilo conductor del hombre
muchas gracias.







Lugar común

Nadie puede nada
pero los objetos pero las cosas
nadie nadie
pero érase una vez todas las veces
nunca siempre y sin embargo

oceánicos

tu nosotros
mi nosotros







VII

a partir de la blanca agonía de padre en hijos
a la consigna de la carne y de almas
a todos me uno
hasta el estado del detrito si es necesario
en la resistencia
a la amarga descomposición visceral y étnica
de la muerte de los pueblos desecados
donde la muerte no es la muerte de alguien.



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