jueves, 2 de diciembre de 2010

DURS GRÜNBEIN [2.231] Poeta de Alemania



…Siempre se trata de no pararse. Todavía más para el artista. Es necesario partir para algún día volver como Odiseo.
Durs Grünbein



Durs Grünbein 



Nació el 9 de octubre de 1962 en Dresde (Alemania), donde vivió hasta el bachillerato. En 1986 se fue a Berlín y estudió dramaturgia durante un año en la Humboldt-Universität. Trabajó como autor independiente y para varias revistas. En ésta época entró en contacto con artistas de acción, actores y pintores: participó en proyectos de exposiciones y performance en galerías de arte. Después de la Reunificación, en 1989, el autor viajó por Europa, el sudeste asiático y los EEUU. Amsterdam, París, Toronto, Viena y Nueva York fueron, entre otros, los lugares que visitó.

Grünbein está considerado uno de los más importantes de la generación de poetas alemanes jóvenes. Los críticos alaban a Grünbein por su multiplicidad como escritor, sus magníficos ensayos poetológicos y la “virtuosidad que produce mareo” de sus obras.

En sus poemas, Grünbein expresa su vivencia de la realidad con imágenes toscas y directas que son, entre otras cosas, protesta contra una realidad cada vez más inalcanzable. Aunque es cierto que en sus obras a menudo aparece el motivo de la desaparecida RDA, sin embargo, van más allá de ello.

En Estados Unidos, Grünbein fue invitado por el German Department de la New York University y por la Villa Aurora de Los Angeles. Fue galardonado entre otros con el premio Leonce und Lena (1989), el premio Georg-Büchner (1994) y el premio literario Friedrich-Hölderlin (2005).

Libros de poemas

Liebesgedichte
Insel, Frankfurt a.M. 2008

Lob des Taifuns. Reisetagebuch in Haikus.
Insel, Frankfurt a.M. 2008

Strophen für übermorgen
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 2007

Porzellan. Poem vom Untergang meiner Stadt
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 2005

Der Misanthrop auf Capri. Historien u. Gedichte
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 2005

Berenice, Libretto nach Berenice von Edgar Allan Poe
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 2004

An Seneca. Postskriptum
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 2004

Vom Schnee oder Descartes in Deutschland
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 2003

Erklärte Nacht
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 2002

Una Storia Vera. Ein Kinderalbum in Versen
Insel, Frankfurt a.M. 2002

Nach den Satiren
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 1999

Grauzone morgens
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 1998

Den Teuren Toten. 33 Epitaphe
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 1994

Von der üblen Seite
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 1994

Falten und Fallen
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 1994

Schädelbasislektion
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 1991

Grauzone Morgens
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 1988

Ensayo

Die Bars von Atlantis - eine Erkundung in vierzehn Tauchgängen
Suhrkamp, Frankfurt a. M. 2009

Gedicht und Geheimnis. Aufsätze 1990 – 2006
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 2006

Antike Dispositionen. Aufsätze
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 2005

Warum schriftlos leben. Aufsätze
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 2003

Das erste Jahr. Berliner Aufzeichnungen
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 2001

Galilei vermißt Dantes Hölle und bleibt an den Maßen hängen.
(Aufsätze 1989-1995)
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 1996

Den Körper zerbrechen. Rede zur Entgegennahme des Georg-Büchner-Preises
Suhrkamp, Frankfurt a.M. 1995

Die Schweizer Korrektur (gemeinsam mit Brigitte Oleschinski und Peter Waterhouse) 
Urs Engeler Editor 1995





traducciones de Daniel Bencomo
http://www.uaemex.mx/plin/colmena/Colmena_84/docs/13_durs_grunbein.pdf



Una magra mujer por la mañana
de camino a la empresa un
poco vacilante
al meterse al carril:

piernas horribles y enjutas con
manchas azules un vestido
lila una bolsa blanca de plástico
arañada cuando ella se

gira tú observas
su rostro jovial con
la expresión del cansancio
inalterada tras semanas

encontrada muerta. ¿Quién conoce
a esta persona? ¿Quién la ha visto
por último? ¿Quién puede ofrecer

información más precisa?




Eine hagere Frau morgens
unterwegs zum Betrieb ein
wenig schwankend als sie
die Fahrbahn betritt —

häßliche dünne Beine mit
blauen Flecken ein lila
Kleid weiße Tragetasche
zerkratzt wenn sie sich

umdreht siehst du ihr
junges Gesicht mit dem
Ausdruck der Müdigkeit
unverändert nach Wochen

tot aufgefunden. Wer kennt
diese Person? Wer hat sie
zuletzt gesehn? Wer kann

nähere Angaben machen?





Plástico térmico según Beuys

Cuando la horda caliente de moscas
se elevó en pánico inmenso
 danzaba en torno a su presa

 como nube de electrones
con alto spin, se dejaron ver entonces ambos

 polluelos desnudos.

Eran las doce al mediodía y esa
 mala coincidencia nada
 sino una fórmula de equilibrio

 para dos larvas abotagadas
 como huevo estrellado
ligeramente fritas en el crisol de la calle
de alquitrán y asfalto.





Wärmeplastik nach Beuys

Erst als der geile Fliegenschwarm
 aufstob in äußerster Panik
 um seine Beute tanzte wie

 eine Wolke von Elektronen mit
hohem Spin, sah man die beiden

 Jungvögel nackt.

Es war Zwölf Uhr mittags und dieser
 böse Zufall nichts
 als eine Gleichgewichtsformel

 für zwei gedunsene Madennester
 wie Spiegeleier
leicht angebraten im Straßentiegel
 aus Teer und Asphalt.





Casi una canción

Todo comienza a volverse
 difícil
 cuando el color
gris elefante de los sub-
 urbios te roba
 el último nervio
para montones
 de momentos amigables.
Luego todo se estropea
 de súbito
 y todavía estás
de ánimo para pacientes
 elegías
 armas sin ganas
un poco de ese
 móvil doblado hecho
 de cables
de telégrafos y viejos
 enrejados —
 triste triste:
nada quiere volar
 nada se deja mover
por un viento ligero.
 Todo es por supuesto
apenas un riachuelo
 de ante-
 ayer amigos
 tú corres
tieso como el
 hermano de las
 sanguijuelas por estas
calles tan aburridas
 evitas
botes de basura y cajas de
 cerveza y sobre todo
estas casas para demolición
 o estas cocheras
cortezas de carteles en columnas
 de anuncios y
 huertos familiares
cercados tristemente tú eres
 casi siempre
 apenas
un pequeño y vigoroso comparsa
 remolcado aquí y allá
entre los adornos de un deslucido
 cine de las afueras
 4 décadas
después de esta guerra.
 Es claro que
 casi todo poema te
hace caer de cansancio
 blando como una floja pancarta
cuelga del cuello:
 este verso
 igual de bien que cualquier otro
 aquí
sobre una escala de tonos grises… No hay más
 lobos por las noches y
el ladrido de Azael es
 el claxon del taxi de mañana. La
primavera es este hedor
 a orines en decrépitas
salas de máquinas y
 otoño el
 brillo del asfalto sobre los techos y
ramas una red de fisuras tan fina
 como un cabello dejada
por la lluvia de cenizas transversal sobre
 los sucios reflejos
del ruido (esto es por supuesto solo
 si tú te sientes miserable)
 De lo contrario
también así está bien.




Fast ein Gesang

Alles fängt an kompliziert
 zu werden
 wenn dir das
Elefantengrau dieser Vor-
 stadtmauern den
 letzten Nerv
raubt für die Unmengen
 freundlicher Augenblicke.
Dann geht plötzlich alles
 schief
 du bist nur noch
aufgelegt zu geduldigen
 Elegien
 montierst lustlos
ein bißchen an diesen
 verbogenen Mobiles aus
 Telegraphendrähten
und altem
 Gitterwerk —
 traurig traurig:
nichts will mehr fliegen
 nichts sich bewegen lassen
von einem lichten Wind.
 Natürlich ist alles dann
nur noch ein Rinnsal
 vor-
 gestriger Freuden
 du läufst
steif wie der
 bruder des
 blutegels durch diese
langweiligen Straßen
 weichst
Mülltonen und Stapeln von
 Bierkasten aus und vor all
diesen Abrißhäusern und
 öden Garagenhöfen
Plakatschwarten an Litfaß-
 säulen und
 Schrebergärten
peinlich umzäunt bist du
 die meiste Zeit
 nichts als
ein drahtiger kleiner Statist
 hin und herbugsiert in den
Staffagen eines schäbigen
 Vorstadtkinos
 4 Jahrzehnte
nach diesem Krieg.
 Klar daß
 fast jedes Gedicht dir
vor Müdigkeit schlaff wie
 ein loses Spruchband zum
Hals heraushängt:
 dieser Vers
 so gut wie ein anderer
 hier
auf einer Grautonskala… Es gibt
 keine Wölfe mehr nachts und
Asasels rauhes Gebell ist
 das Taxihupen am Morgen. Der
Frühling ist dieser Urin-
 gestank altersschwacher
Maschinensäle und
 Herbst der
 Asphaltglanz auf Dächern und
Ästen ein Netz haarfeiner
 Risse zurückgelassen vom
Ascheregen quer über den
 dreckigen Siegelungen
des Lärms (d.h. natürlich nut
 wenn du dich mies fühlst).
 Ansonsten
geht wohl auch das.






Arroyo animado

con viejos neumáticos, vidrio,
basura voluminosa y el simulacro
de un pequeño ejército

de celofán y deshechos
en medio de la espuma
sobre una película de aceite

gira un pececito de baño
oscilante entre las ramas
apenas sobre su eje.

Vengan
olas de agua clara, vengan.




Belebter Bach

mit alten Autoreifen, Glas
Sperrmüll und der Attrappe
eines kleinen Wehrs

aus Zellophan und Schrott,
in dem inmitten Schaums
auf einem Ölfilm ausgesetzt

ein grüner Badefisch sich
zwischen Zweigen schaukelnd
leicht um seine Achse dreht.

Kommt
Wellen klaren Wassers, kommt.






Bomba motora

Mira, esa enorme bomba en herrumbre
de hierro colado y como un pescante
o como un raro tubo tótem

entre las vías, como si hubiera
en ella un secreto
de alguna lluvia… de alguna muerte…

Con dulce hedor, en olas, me golpea el rostro
el griterío de escamas sangrantes
que viene de un vagón abierto.

La lluvia amaina donde me congelo.
Pienso en Tláloc, el dios de la lluvia,
dios del agua en el antiguo México:

no estoy hambriento, lo sé,
aquí reposan los vagones de pasajeros.





Lokpumpe

Sieh, diese große rostige Pumpe
gußeisern und wie ein Galgen
oder ein Totemrohr fremd

zwischen den Gleisen, als wäre da
irgendein Regen… irgendein Todes…
Geheimnis in ihr.

Süßlich stinkend, in Wellen, schlägt
das Geschrei blutiger Fischschuppen
aus offnen Waggons mir ins Gesicht.

Der Regen läßt nach, wo ich friere.
Ich denke an Tlaloc, den Regengott,
Gott des Wassers im Alten Mexico —

Ich bin nicht hungrig, ich weiß,
die Bahnsteige hier liegen still.







El perro cartesiano



Menea el rabo pidiendo un no que lo ahuyente
Palabras como pulgas en la piel, el hocico hundido en el barro

Las orejas pegadas a la cabeza, huyendo de los ceros,
Corre de los males menores hacia el mayor de todos

Cansado de cielos vacíos, la garganta expuesta
Obedece a lo primero que llega y le piensa



De: Schädelbasislektionen, trad. de Cecilia Dreymüller, 2009
© Suhrkamp, Frankfurt am Main








Cosmopolita


De vuelta de mi viaje más largo, al día siguiente
Me doy cuenta de que no entiendo de viajes.
Encerrado en el avión, durante horas inmóvil,
Debajo de mí nubes que parecen desiertos,
Desiertos que parecen mares, y mares
Como los remolinos de nieve que uno atraviesa
Al despertarse de la anestesia, y me doy cuenta
De lo que significa ambular perdido sobre grados de longitud.

Al cuerpo se le roba tiempo y descanso a los ojos.
La palabra exacta pierde su lugar. Se descubre
El timo con el cambio del más allá y el aquí
En diferentes religiones y varios idiomas.
En todas partes las pistas de despegue son igual de grises y las
habitaciones de la enfermería, igual de luminosas. Allí, en el tránsito,
Donde el tiempo vacuo nos mantiene despiertos en vano,
Se cumple un dicho de los bares de la Atlántida:

Viajar es una anticipación del infierno.


De: Nach den Satiren, trad. de Cecilia Dreymüller, 2009
© Suhrkamp, Frankfurt am Main







Robinson en la ciudad


Del ciclo: Cenizas para desayunar (1999)


Cómo las orillas se petrifican… Sólo él contempla el mar como siempre.
«Este minúsculo bípedo, ¿quién es?», se preguntan mudos los andamios
En el novísimo bloque de oficinas y las grúas de esqueletos tiesos. «Completamente pirado»,
Bosteza un agujero de tierra y apesta.
Del naufragio no se salvó ninguna habitación,
No quedó ni una tabla de la cama de niños. «No que yo sepa»,
Calla una verja, preguntada si el hombre le recuerda algo.
Pero no lo puede dejar estar. Ha naufragado muy tierra adentro,
Los tejados del suburbio son el horizonte que escruta. ¿Buscando qué?
Las velas se transformaron en la pantalla de los cines. El oleaje que ruge fuera
Sólo es del tráfico. Cada poste le amenaza con un «te voy a tumbar».
«¡Lárgate!» resuena de cada cementerio que quitan las excavadoras,
se acabó el plazo del descanso, caducó el abono de huesos podridos.
¡Por doquier flotan sirenas en las calles, ensordecedoras – iiiiiiiii!
Sólo él rastrea el cemento, coleccionista de pecios, nunca saca nada en limpio,
Cuando, por ejemplo, el viernes y sobre tacones altos, lo suficiente para ponerse a soñar,
Una chanson menea las caderas: «La mort vient et je suis nu…».


De: Nach den Satiren, trad. de Cecilia Dreymüller, 2009
© Suhrkamp, Frankfurt am Main













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