sábado, 22 de septiembre de 2012

7893.- DARÍO LANCINI



Darío Lancini: un bifróntico
DARÍO LANCINI [Caracas 1932-2010]. Pintor y poeta palindromista y reformador del ejercicio lúdico de la palabra poética. Formó parte del grupo de izquierda Tabla Redonda, junto a Rafael Cadenas, Arnaldo Acosta Bello, Salvador Garmendia. En 1975, Lancini publicó un conjunto de palíndromos poéticos titulado Oír a Darío, un libro único en la tradición de la poesía venezolana y un hito maravilantemente móvil. 
No sabemos en cuál momento dejó Darío la pintura por la escritura. Ni cuál hubiera sido su destino de no haberlo hecho. Como sea, de pronto nos sorprendió con su OÍR A DARÍO, un hecho único en la historia del idioma. Entre los muchos atributos que hacen su singularidad está la posibilidad de medir con objetividad cuánto en verdad tiene de singular. Tal vez suene al lector un insoportable egocentrismo del autor proponer, en el título mismo del libro, que se le escuche. Escuchar, en este caso, no es necesariamente una especie de sinónimo de leer, sino que quiere decir eso, que se le oiga. Porque, adelantándose en mucho a lo planteado por García Márquez en Zacatecas, Darío Lancini no prescinde de la ortografía, sino que la pone a su servicio, para darnos este libro cuya singularidad se puede comprender al decir que se trata de un libro único no sólo en la bibliografía venezolana, sino en la lengua castellana. Es una colección de poemas de una altísima calidad; pero a la vez, es un libro de palíndromos. Si se lee al derecho, se estará gozando de un hermoso texto poético; si se lee al revés, también. 


Pero Lancini escribió también muchos bifrónticos, textos de naturaleza homófona que cambian de sentido al modificarse la estructura de las sílabas: 

“Amo el mar y no su eco / Amo el marino sueco”. 

En un libro que deja inédito, y quizás inconcluso, titulado Logodédalo —presentado en el número 3 de la revista de poesía El Salmón—, incluye textos bifrónticos como este: 

“El mar y no tu telar. / El mar y no el ejido, el mar y no su eco. / 
Su cumbia y no su fría razón ando / buscando. Su eco sensual malográndose oí. / Oí el mar y no su cítara. Oh, Dios, ¿si / con su sal forja cien aguas / el mar y no tu telar, / se asea la mariposa encubierta?”.  Que se lee igual, pero adquiere otro significado, de esta forma: “El marino tutelar. / El marino elegido, el marino sueco. / Sucumbía y no sufría razonando. / Buscan dos huecos en su alma logran doce, oh. / Y hoy el marino sucitará odios, ¿si / con sus alforjas y enaguas / el marino tutelar / se hace a la mar y posa en cubierta?”
Ayer lear era el Sol / Lear aparecerá / Para ellos, Lear era el Rey. 

Darío Lancini, el mayor palindromista de la lengua española y probablemente de cualquier lengua, escribió también lo que llamó bifrónticos: textos cuyo sonido se repite idéntico pero cambia de sentido con la grafía. Uno de los más conocidos es el siguiente.




El mar y no tu telar

El mar y no el ejido, el mar y no su eco.
Su cumbia y no su fría razón ando
buscando. Su eco sensual malográndose oí.
Oí el mar y no su cítara. Oh, Dios, ¿si
con su sal forja cien aguas
el mar y no tu telar,
se asea la mariposa encubierta?”.


El marino tutelar

El marino elegido, el marino sueco.
Sucumbía y no sufría razonando.
Buscan dos huecos en su alma logran doce, oh.
Y hoy el marino sucitará odios, ¿si
con sus alforjas y enaguas
el marino tutelar
se hace a la mar y posa en cubierta?”.

[Tomado de La mesa prestada]





OÍR A DARÍO
Caracas: Monte Ávila Editores, 2008




Yo hago yoga hoy.

*


Leí, puta, tu piel.

*


Adán no cede con nada.

*


Roma no cede con amor.

*


Adán aloja bajo la Nada.

*



¿Son ruidos acaso diurnos?

*



Son robos, no sólo son sobornos.

*



Adán no cede con Eva
y
Yavé no cede con nada.

*

Somos Adán y Eva,
Yavé,

¿Y nada somos?



*

Seas árbol
o dios
la fe
falso ídolo
brasa es.

*



ÁCIDA SAETA

Al abad anonadaba
la atea sádica.

*



ADÁN

¿Yo soy yo?... Dudo.
DIOS:
Ah, el ateo paranoico
me emocionará, poeta.
¿Le ha soído? Dudó y
yo soy nada.

*



AMOR AZUL

Ramera, de todo te di.
Mariposa colosal, sí,
yo de todo te di,
Poda la rosa. Venus,
El átomo como tal
es un evasor alado.
Pide, todo te doy: islã,
sol, ocaso, pirâmide.
Todo te dará: mar, luz, aroma.







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