sábado, 22 de septiembre de 2012

7889.- ARNULFO QUINTERO LÓPEZ






Arnulfo Quintero López (Barcelona, Venezuela 1949). Poeta, docente y abogado. Reside actualmente en la ciudad de Barinas. 

Autor de los siguientes libros: “Del lado allá del vuelo, Del lado allá del canto, Del lado allá del tiempo”, “Versos de la Taberna del Camino del Olvido”, “Como un rayito de luna”, “La esencia del hueso perdido”, “Adverbios y ZARES” Y “ “De la noche y otros otros lugares” (antologia). 




A esta edad 
pasado los cuarenta 
alto-gordo y hermoso 
me celebro 
Desnudo 
me muestro 
al mundo 
como grano 
de trigo 
e invito 
a mis amigos 
que embriaguen 
sus sentidos 
y dignifiquen 
por favor 
la irreverencia 
A esta edad 
en que me juego 
las señales 
llamo a subvertir 
el orden 
de los cuerdos 
y en nombre 
del amor 
declaro formalmente 
que éste sea 
el año 
de pasiones abiertas 
para que los muchachos 
puedan 
amarse 
en los jardines 
Ahora 
cuando ya nadie 
combate mi destino 
y conviven 
el pez y la tortuga 
espero 
que cada poema 
se recicle en ternura 
Por eso a esta edad 
y porque me da la gana 
reclamo mi derecho 
a reírme de los necios 
y a embriagarme 
con el licor 
que me brindan 
los labios de la mujer 
que amo. 






Venías 
con tu seno 
al 
aire 
yo 
con sed 
al acecho 
aguardaba 
la rendija 
abierta 
la transparencia 







yo que siempre 
había soñado 
escribir 
un gran poema 
de amor 
escribo 
sólo 
un minúsculo 
poema 
para levantar 
el exilio 
de verbos 
que imposibilitan 
nuestro 
alcance 








Acaso 
somos más 
que esa 
hierba 
que 
detiene 
mis 
pasos? 








Pudo haber sido 
presidente 
Rico 
o cualquier cosa importante 
según los patrones 
de éxito 
que venden en mi pueblo 
Pero optó por las noches de frío 
el desamparo 
y las malas costumbres 
Pudo haber sido muchas cosas 
según dicen 
pero prefirió ser pájaro 
lobo de los montes 
morir en libertad 
y amar en ti 
las cosas más sencillas de la vida






(I)

Yo te inventé
una ciudad
sin puentes
sin tormentas
con el corazón
apenas
y mis zapatos rotos
yo inventé tu cuerpo
entre vinos y
cantos
sólo tu cuerpo
lejos del mar
con el amor
temprano
y un pedazo
de sueño
entre mis manos.




(V)

Nadie
te habló
de mi silencio
del invierno
para ti
la noche
era un espacio
indefinible
una transparencia.
El río
simplemente un río
y el amor
una canción
olvidaba entre
la niebla.




Evangelio

3

La mujer que comparte el lecho de un poeta y o llena
de amor, ha simplificado su camino al cielo. En
verdad les digo: en mortales brazos sufrirá el hastío
de los siglos.




4

Quien justifica las ofensas es un cobarde. Por eso les
digo: Cuando te peguen en la mejilla derecha, pon la
mejilla izquierda y cuando el desgraciado también te
pegue en ella, saca tu revólver y dale un tiro en la
cabeza.




5

Muchas mujeres me aman, de allí que muchos
hombres envidien mi suerte.





Principio: El verbo
Por qué entonces
la luz
le teme
a la palabra?

Deshago la razón
no quiero 
esta verdad
de cuerpo
roto







De cuando en cuando

A veces
destino tiempo
al
desamor

A buscar
respuestas
imprecisas

A identificarte
en
el
silencio

De cuando en cuando
descuelgo mi
                   v
                   o
                   z
y desnudo de tiempo
s
o
y
el entonces
                   lo nunca indagado








Pórtico

          ‘”Bébete la vida...

            No hay que dejar
            que el camello de la tristeza
            pase por el ojo de nuestros corazones”
                        Víctor Valera Mora

A esta edad
pasado los cuarenta
alto, gordo y hermoso
me celebro

Desnudo
me muestro
al mundo
como grano
de trigo
e invito
a mis amigos
que embriaguen
sus sentidos
y dignifique
por favor
la irreverencia

A esta edad
en que me juego
las señales
llamo a subvertir
el orden
de los cuerdos
y en nombre del amor
declaro formalmente
que éste sea el año
de pasiones abiertas
para que los muchachos
puedan amarse
en los jardines

Ahora
cuando ya nadie
combate mi destino
y conviven el pez
y la tortuga
espero
que cada poema
se recicle en ternura

Por eso
y porque me da la gana
reclamo mi derecho
a reírme de los necios
y a embriagarme
con el licor
que me brindan
los labios
de la mujer
que amo








Epílogo

Entonces
resulta que muerto
valdré más
que vivo
y dirán
que hombre
tan bueno
y los honores
con banderas
y todas esas cosas
que dicen
cuando muere
un poeta.
Pero en verdad
tu mirada
y tu rostro
lloroso
sobre mi catafalco
me hará
feliz
si hacen
sonar
una ranchera
y traen una mujer
que dance
será mejor
la fiesta
Después
de todo
seré
un gran muerto
aunque
algunos
piensen
que fui
un gran
hijo de puta.






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