viernes, 3 de septiembre de 2010

871.- LAURA YASAN


Biografía de Laura Yasán: Nació en Buenos Aires, Argentina, en 1960. Ha coordinado talleres de escritura en unidades penitenciarias, orfanatos, asilos y bibliotecas. Sus poemas han sido publicados en diferentes revistas literarias de Argentina y el exterior. En 1988 integró la “III Antología Ilustrada de poesía joven” (Editorial Hombre Nuevo) y en el 2000 la antología poética Zapatos Rojos 2000. Publicó “Doble de alma” (poemas, Tierra Firme, Bs.As.1995). “Cambiar las armas” (poemas, Botella al mar, Bs.As.,1997), Loba negra (poemas, La bohemia, Bs.As.,1999 y Edit.Educa, Costa Rica, 1999) y “Cotillón para desesperados” (poemas, la Bohemia, Bs.As. 2001). “Loba negra” recibió el Premio Único de Poesía EDUCA, Costa Rica, 1998). “Cotillón para desesperados” recibió mención especial del jurado en el IV Premio Internacional de Poesía Ciudad de Medellín, Colombia, 2002. "Tracción a sangre" (La Bohemia, 2004) y "Ripio" (Nuevo Hacer 2007). Su obra fue parcialmente traducida al inglés y publicada en la antología “Poetry Ireland Review”, Irlanda, 2002. Integra desde el 2000 el consejo de redacción de la revista literaria “Los rollos del mal muerto”.

En Febrero del 2008, su libro inédito ¨La llave marilyn¨ recibió el premio de poesía ¨Casa de las Américas¨ en Cuba.






Palabras no.

no hay nada verdadero en las palabras

todo lo que conozco es este parador en medio
de la ruta un bloque de concreto bajo
el cielo infinito

todo lo que deseo es arrancarme de los pies
este vendaje sucio estos zapatos húmedos

lo poco que comprendo viaja de la belleza
a la locura de la locura a la belleza
y no termina nunca de llegar

tengo ese hábito un tránsito frenético a la luz
el fulgor que no existe y me sigue alumbrando
como una estrella muerta

todo lo que persigo termina devorándome
es el atardecer y no quiero saberlo no quiero
moderar el estallido no quiero que se extinga
no llegaré a la noche esperando palabras
ya fui sequía

si es necesario un bosque para que el fuego
arda un día más ahora seré rayo.







POLUCIÓN.

Y si a pesar de todo se habla de amor
nada te exime
de ser el basural donde el fulano
arrojará residuos
orgánicos también.








CAMBIAR LAS ARMAS.

A veces
un fulgor me hace libre
es un momento de ilusión
tan perentorio
que se come a si mismo

o tanto es el error
que encandilarse alcanza
pero

yo nunca fui capaz de perdonar
o abreviar en la fe
mas bien golpeo
mil veces sobre la misma piedra
y no hay quien me convenza
de que no va a gritar
pero
desde un tiempo a esta parte
llega la voz del altruismo
un discurso sumido en la vulgaridad
que al cuerpo
ya no le da descanso

cuchillería nueva a estas alturas

mis amigas
lo llaman madurez

(Editorial Botella al Mar, 1997)






(CUANDO DIGO POESÍA)
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Corales del océano


te quiero, país tirado más abajo del mar
Julio Cortázar
a Juan Gelman

lo que no puedo es olvidar
¿acaso fue otra vida otro país?
¿yo lo soñé?
¿chicos pintando vencer o morir soñé?
¿en la pared del barrio en los
umbrales de la noche
en una celda?
¿creí oí decir
hasta la victoria siempre compañero?
lo que no puedo es perdonar
o dónde encuentro dónde están hoy
esas palabras mudas vivas
¿clavadas en los ojos del asesino en
callando
asfixiadas corales del océano?
lo que no puedo es reparar país
que caen de tu cielo hombres dormidos y
desnudas mujeres que se hunden y
pintan en la pared del barrio en
el fondo oscuro de los mares en
la cáscara de nuestra memoria
vencer o morir

Loba negra
viene la loba
es cada día más voraz
salgo a cazar su presa disfrazada de loca
no más de mí para entregar
la noche cabe entera en su respiración
se rasga en el aullido
si llegara a dormirme
viene la loba y no hay regreso
me pongo el brillo de su ojo feroz
y salgo a mendigar disfrazada de burla
le traigo pan y ruge carne
le traigo sangre y gime agua
negra loba de mí no tengo más
monto al sudor de su pelaje
me arrojo a depredar disfrazada de lástima
Todas tenemos pancita cerca de los cuarenta
desafiamos al tiempo montadas
en el arco del triunfo
saldado el viejo error
lo demás es peaje
-la ley de gravedad que hace lo suyo
un temblor de violencia al despertar-
no habrá estatuas de sal en esta fiesta
la cuenta regresiva le oprime el corazón
a la piedad
nada de palabritas
a muerte las dueñas del anzuelo

bailamos
que el sudor dé cuenta de nosotras
somos lo que tenemos en la mesa de luz
y no soltamos esa red
si algo se quiebra
podríamos nadar en una gota de malicia
hundirnos en el fondo
hasta resplandecer
La huella de su pie
somos esa mujer
la llevamos revuelta en la mirada
como un vestido sucio
no hay manto que la abrigue
agua para la tierra partida de sus labios
o vergüenza posible para su vello púbico
somos esa mujer con sangre en las encías
y todavía estamos bajo el agua
la tendremos cerrada contra el paladar
quebrada de fatiga en el cemento
la somos cada noche tragando leche tibia
en el tazón crispado del insomnio
cada banalidad
mundial de fútbol
somos la huella de su pie
y estamos bajo el cielo
las muñecas atadas a la espalda
brasa de cigarrillos en el vientre
no habrá silencio para nadie
la oiremos suplicar
gemir un llanto que jamás escampe
somos esa mujer
ya no amanecerá bajo la tierra

Salir huyendo
yo hablo en nombre de los sobrevivientes
los que un día
nos jugamos el todo por nada
el corazón por nada
la ética por nada
los que estuvimos tan solos
que ni la propia sombra nos seguía
los que arribamos a la vida
con la piel provisoria
y nunca conseguimos el recambio
los que fuimos condenados a alimentar
con carne
el vacío insoportable del amor
los que aspiramos a un tránsito liviano
y cargamos mil kilos de plomo en la memoria
los que una vez soñamos
con la victoria de los justos
y todavía reclamamos sus cuerpos
los que salimos a morir tácitamente
los que salimos a vivir tácitamente
los que saldamos viejas deudas
con un dolor tardío
y una triste ligereza de espíritu
los que sangramos siempre por la misma herida
y padecemos de una adicción indecorosa
a las salidas de emergencia

él me pidió que deje descansar la piedra
cómo darle descanso
la piedra es el escudo que me salva del mundo
casi un modo sin luz de respirar
en su penumbra ahogo lo que veo
cuando el contorno quema
y el contenido grita
piedad para salir
todo lo que segrega la pasión
está llorando adentro
escribe la pregunta
en la piel negra de su cavidad
busca un refugio
donde esconder el hábito de lamerse la herida
una mujer no expone su color
lo condena al silencio
bajo la máscara de su lápiz labial
no me lo pidas
daría lo que sea por resistir la vida
en los umbrales de esa liviandad
pero soy otra
quemé las naves para no regresar
solo había esta piedra y tuve que habitarla
soy su cincel
la única materia que la orada
estado de sitio
son tiempos duros
cuándo no
algo en la sangre avisa del peligro
un musgo crece piel adentro
tengo la cara verde
la lengua verde
afuera hay unos tipos con anteojos oscuros
dicen algo habrán hecho
dicen que estábamos mejor
voy entre gente que dilata
un estado de sitio personal
caminan con los ojos clavados en el suelo
como si fueran a perderlo
a pisar un fantasma

van
se hunden en el frío y ya no vuelven
a discar mi teléfono
tiempos de oscuridad
como es costumbre en este sótano
aguantadero el sur
tierra de tristes
tengo los ojos sucios
la boca helada
son tiempos de no abrir
la puerta a nadie
lisi cantando

tarde en la noche canta una mujer
arde en tequila
un animal corriendo por la súplica
de los ojos le sube
la maravilla rota de estar lejos
tiembla un corrido
ella quemada en la belleza
su voz abre una grieta para salvarnos
de esa luz
colgada en el sedal de su memoria
le sale una mujer cautiva de la muerte
trae en los dedos
la condición bestial de quien ha vuelto
a rozar la alegría
y el tiempo es una piedra
que nadie moverá
una mujer cantando
daga en el corazón de tenochtitlán
todo lo que ella nombra es condenado
a ser parte del mundo



(JEHAT.COM)


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Ver En El Humo

hay hombres con los ojos llenos de candados
siempre cargan consigo algún secreto sórdido
una estampita de bordes carcomidos
y la foto borrosa de un amor sin retorno
los domingos la tienden como un mantel
sobre el recuerdo
hacen su fiesta de un material sin brillo
fumando lentos
pueden ver en el humo el más fino
detalle de ese rostro
ganar en el alcohol la melodía innata
de los héroes
suspirar quebradito hasta la noche
de no ser por la yegua soledad
que pide piel a gritos
y que le abran de una puta vez






Todas Tenemos Pancita Cerca
De Los Cuarenta

desafiamos al tiempo montadas
en el arco del triunfo
saldado el viejo error
lo demás es peaje

- la ley de gravedad que hace lo suyo
un temblor de violencia al despertar -
no habrá estatuas de sal en esta fiesta
la cuenta regresiva le oprime el corazón
a la piedad
nada de palabritas
a muerte las dueñas del anzuelo
bailamos
que el sudor dé cuenta de nosotras
somos lo que tenemos en la mesa de luz
y no soltamos esa red
si algo se quiebra
podríamos nadar en una gota de malicia
hundirnos en el fondo
hasta resplandece









Probablemente José Alberto (III)

todos los días
en el parque
un hombre
tira un palito lejos
boby corre como un condenado
lo atrapa con los dientes
vuelve corriendo como dos condenados
hace entrega
babeante y sudoroso
del palito
que el hombre
nuevamente
tira lejos
boby lo trae
una vez
y otra vez
todos los días
todos los meses
el tiempo no se altera con el uso
-al menos el del perro-
lo bien que hice







Probablemente José Alberto (II)

yo nunca tuve un perro llamado boby
tuve sí una tortuga
pero se me escapó
aún hoy me pregunto
cómo bajó las escaleras
dio tres vueltas de llave
abrió la puerta
y tomó -como quien dice-
la calle
no hay razón
en apariencia
para que una tortuga
huya de un modo tan cobarde
abandone -como quien dice-
el hogar
cambie su lechuguita fresca
por un destino incierto
claro
para entenderlo
habría que pensar como tortuga
o como alguna gente
que tiene un perro llamado boby
y se ve tan feliz
mirándolo mear
al otro extremo de la correa







Probablemente José Alberto (I)

yo nunca tuve un perro llamado boby
por diversos motivos
en principio porque nunca tuve un perro
o de haberlo tenido
él se hubiera llamado
probablemente josé alberto
y después
con el correr del tiempo
pepe como es lógico
pero si nunca tuve un perro llamado boby
es de seguro porque un perro
no es otra cosa que un animal doméstico
y yo con lo doméstico estoy hasta las muelas
estoy que arrojaría desde un décimo piso
un aluvión de turnos al dentista
y polvos de lavar y cuentas a pagar
basura cacerolas ropa un perro
que se llame boby
si no fuera que vivo en planta baja






Perdida

busco a la otra
solía aniquilarla un fuego helado
en los días lluviosos
escribía esos versos cargados de crueldad
giraba en esa fiebre hasta vaciarse
postergada o ajena
destilaba un color elemental

maldita
a esa la busco

dormir sobre su ausencia
es vivir en el centro de una página en blanco

soy la extranjera
que le cedí mi cuerpo para esconder
sus bestias
del sol que las mataba
que soñó pesadillas en mi estómago
que desgarró mi sexo
para nacer los niños que después se comía

muda heredera
soy ahora la cáscara que muerde su silencio
esclava sin tirano
vagando en un castillo perdido en un país
que sólo existe cuando ella lo nombra








Poema La Otra Mitad

de esta edad no se vuelve
ya no somos artistas promisorias
no es hora de ofrecer
si el botín es fracaso
de esta edad no se vuelve
no hay paga por promesas
algunas
rellenan su matriz para salvarse
criando larvas
se eximen de pensar
con cada menstruación perdemos un bebé
me dijo gaby
yo miré a nuestros hijos morir en el bidet
y acogí los recursos de la histeria
de esta edad no se vuelve
algunas
cavan penosamente en esa tierra
y no alcanza ser fértil todavía
y no alcanza ser joven
no es entregarse al hábito del tiempo
hay que poner un pie del otro lado








Haceme Prensa

sacame en las noticias
inventame
cargá un prontuario salvaje y terminal
un acto delictivo
que me busque la mafia
hombres tatuados que recorran
su larga cicatriz con el pulgar
revuelvan mis cajones
desgarren mi remera de dormir

dame otra vida mañana en las noticias
dame relieve
clase
quiero ser la heroína en los desaguaderos
de la noche
el humo que corroe las piernas congeladas
de las putas
evidencia y testigo presencial

sacá
sacame en patrullero
subime a una mujer hecha de cables
abrile un titular ponele alias
frotala hasta que hable
no la mates
que aprenda a confesar en donde oculta
la llave de mi tedio








Gato En La Oscuridad

cada noche se acaba con los mismos oficios
del día le quedaron los platos sin lavar
la decena de veces que él la tocó
porque si
como se toca un gato
piensa
si tuviera testículos diría frases ocurrentes
gestos tremendos a la altura del pubis
le pesan
algo le pesa
no hay en la casa otro lugar
donde apoyar la carga
en el living la hija mira novelas mexicanas
llora y resuelve largas ecuaciones
en el cuarto la esperan
testículos reales y el insomnio

cada noche
se congela los pies camino al baño
tanteando oscuridad traga pastillas
piensa
tengo que conseguir otra receta
piensa
que menstruar cuatro días es un asco
que adentro de lo que se elige siempre viene
un paquete que no se elige
piensa
las hormonas son ásperas como la soga
del ahorcado
piensa








Escrito Bajo El Agua

desciendo de un secreto
trazado bajo el agua por la quilla de un barco
un siglo de silencios me niega cada vez
me devuelve a una isla en donde soy
la única habitante
privada del reflejo
caigo a una cifra indivisible
cadena trunca
¿qué cantaban los hombres en rumania?
¿de qué reían descalzos en la nieve?
¿tejían las mujeres su destierro?
¿ ladronas eran?
¿prostitutas?
¿piezas de cambio en el mercado negro?
busco en otra mirada el mapa de la sangre
en el dibujo de mis venas
falso sudario
es tan lejos de casa el beso que encendió
mi corazón


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