domingo, 21 de noviembre de 2010

2031.- ANNABEL MARTÍNEZ ZAMORA

Annabel Martínez Zamora nace en París en 1971. Licenciada en Sociología por la Universidad de Alicante, ciudad en la que reside desde casi siempre. Escribe poemas con irregularidad y desde hace no mucho. Ha publicado el poemario “Los pájaros que crié en tu nombre” (Prensas Universitarias de Zaragoza, 2009), que obtuvo el accésit en el premio de poesía en castellano del XXI Concurso Literario Universidad de Zaragoza.
http://annabel-elsabordelascerezas.blogspot.com/
Y http://malsinfin.blogspot.com/ con poemas propios+ilustraciones de Kim Amate.






“Los pájaros de crié en tu nombre”
Prensas Universitarias de Zaragoza, 2009.








DECISIÓN
Ella vuelve de las altas montañas
anillos degradados hacia un punto
que atrapa los rayos de nieve extendida
como una malla red velo conteniendo
compacta roquedo musgo raíz nieve
reflectante
en ella se reconoce
en ella
en sus cristales que el sol deslumbra y devuelve al ciclo
a la sal
que los rebecos pisan y lamen
los ha visto de cerca bajando
soltándose hacia el collado en que la primavera brotaba insólita
entre hojas caducas

Ella ha vuelto
entra en la casa
piensa tengo algo que decirte
repetir
todo está dicho todo está quieto desde hace un año
ahí estabas ahí estás
la nieve ha quemado mis guantes mojado mi pelo
espacio que pueda poblarse aquí
tu habitual parsimonia gestos tan familiares
pétrea extenuación
las risas son de sal estatuas desde hace tanto
nuestros hijos las esquinas
te acercas te siento solo cartílago
se me cierra el cuerpo

Ella ha decidido
recoge tus cosas vete

.



SINCERAMENTE
La noche puebla las chimeneas
detrás de los muros.
Los pájaros que crié en tu nombre
han ido muriendo.
Llega el invierno,
pero he tenido que rasgar el yeso,
con mis uñas cortas,
para esparcir nieve
sobre muñecas prestadas
esta tarde,
cada tarde,
mientras les cuento la historia de los buenos amigos
que cruzan los dedos tras la espalda.








YO TE OFREZCO
Yo te ofrezco lo que a nadie
porque tus pasos arrastran incógnitas que quiero deshojar,
pero tienes los pétalos bien pegados a la tierra:
un sí-no-sí-no clavado como Excálibur.

¡Mira esas aves!
Solo bajan al suelo lo imprescindible.


_______________________________


NADA


Son mis raíces quebradas
las que me giran
hacia vórtices insondables
guedejas que ya penden
sobre una coral de rocas orquestadas
y su hirsutismo
fuera de orden
hacia vocales huecas
y la canción de un segundo que vuelve a empezar
como un aaaaaaaaaaaa
banda sonora insoportable de una montaña de arroz
que hay que trasladar
grano
a
grano

AAAAAAAAAAAAAAAAAAA...

Esos hados escondidos: ¡manifiéstense!
porque se desencarna mi amor
nimba un cuerpo desconocido
me habla con una voz que no acostumbro
me burla enmascarándose
dispone que de mí brote un nuevo tallo
(y hacia dentro la daga desconocida)

germinando lo incomprensible
voy a tierra yerma
que subyuga mi sensatez
para absorber
NADA






SE OLVIDARÁ


Se olvidará el rayo tierno
que ahora cosifica lo que hubo
al otro lado
¿qué distancia hay entre "allí"
y una vieja cobaya?
las uñas incrustadas en la efigie
de tus gestos
desespinando bombas
racimo en las canciones
o la medida de un parapeto
de lajas
bordes de acantilado
contra el líquido seminal
esparcido en la almohada


haya edelweis en la moqueta de salida
desahoguen las puertas
sin romper los pasillos










En el cementerio de Peraleda de la Mata

En el cementerio de Peraleda
cuatro de mis bisabuelos duermen
en sus tumbas de pobre
bajo tierra herrumbrosa
con curiosidad arrebaño
sus apellidos
decenas de veces
en los frontales de los nichos
fértil endogamia
desconocida para mí
desconocida para quienes
nacimos lejos
y desconvocados



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